Todo es Arte

Capitulo 4

Tiene que llover, a cantaros.

No podia creerlo, la hora de salir y llovía a cantaros. Su abrigo de Armani quedaría hecho mierda si no encontraba un paraguas lo suficiente grande para resguardarse mientras llegaba al coche. Miro en el recibidor por si había alguno en el paragüero y vio a Roberto que llegaba en ese momento con un chubasquero enorme. Pensó pedírselo prestado pero pensándolo mejor no quería nada suyo; el chico le sonrió.: ¿que tal Brian? Hace tiempo que no te vemos por Babylon.
Brian correspondió a su saludo con una sonrisa forzada y nada más. El comentario de Roberto sobre si le veía o no, lo había pasado por alto por razones obvias.
Pensándolo mejor le pidió el chubasquero; "al fin y al cabo es su jefe y puede permitirse algunas licencias y si luego cuando se vaya sigue lloviendo que se joda, a lo mejor se constipa y no puede salir a la calle en cinco mil días. Ni salir a la calle ni ver a nadie, por supuesto.--Oye Roberto, ¿te importaría dejarme el chubasquero? tengo el coche aparcado lejos y está lloviendo mucho.- "Si no te preocupes por mi, vienen a recogerme en coche.".- "no me preocupas en absoluto don Juan de pacotilla"--replica en voz baja Brian.
¿Que? pregunta Roberto--"nada, que gracias" murmulla Brian.
Se pone el chubasquero, sale a la calle y sigue murmurando por lo bajini...."y también vendrá el rubito a buscarle en coche, para que no se moje el señorito de mierda este." Se olvida que Justin no sabe conducir. Cuando llega al coche esta empapado; ha olvidado abrocharse y el aire ha levantado el poco peso del impermeable, por si no fuera suficiente también ha olvidado echarse la capucha. Enfadado tira el maletín en el asiento de atrás que se abre al golpearse cuando por su mala puntería cae en el suelo. Maldice por lo alto y se sienta al volante. Arranca y consigue llegar hasta el fin de la calle, tuerce a la derecha, sigue recto y cuando va a girar para acceder a la calle en la que vive, unas vallas amarillas le anuncian de no sé qué obras y le desvían dos, tres o cuatro calles más abajo. Entre el desvió y unas cuantas direcciones prohibidas se aleja considerablemente de su casa. Conclusión se ha perdido. Debe estar en una de las zonas residenciales de la ciudad porque los edificios altos han sido sustituidos por viviendas unifamiliares con jardincito y porche incluidos. La zona no le es del todo desconocida, aunque llueve tanto que le es casi imposible ver el nombre de las calles.
A quien si ve es a EL. Ahora sabe por qué le resulta familiar el barrio, por aquí vive el rubio; hace tiempo que no quiere pensar en el con su nombre puesto, hace días que no piensa en el cómo Justin. Ahora es solo el chaval, el niño de los cojones, el crio ese, el rubio, el adolescente promiscuo..." bueno pues eso que es EL, chorreando, empapado, con su uniforme de niño bueno, con su mochila en la espalda que gotea inmisericorde, con su pelo rubio pegado a su cuero cabelludo por la acción de la lluvia.
...Y ¡Que coño hace ahí? Muerto de frio, expuesto a una pulmonía, ¿por qué no está en su casa haciendo los deberes?
Para el coche. No calcula bien donde se está metiendo, para el coche y le grita. ¡¡¡¡Eh tú ¿que cojones estás haciendo?!!!!!
Justin le oye, levanta la cabeza y le grita...¡¡¡follando¡¡¡ ¿no lo ves listo?--sube al coche. Te vas a morir congelado.-,.--mejor para ti así no puedo acosarte.- .- No seas imbécil, insiste Brian, sube al coche y te llevo a tu casa.-- No puedes sabelotodo. Mis padres están de viaje y he perdido las llaves--- Y dónde vas a pasar la noche ¿con tu novio Roberto?---Eres un gilipoyas. Pasare la noche aquí en la calle. Me desnudare y dejare que me folle todo el que pase----,.--Yo ya estoy pasando--. Tu ya me has follado, así que ya no te intereso, deja el camino libre a otro.--, ---te he dicho que subas al coche o tendré que bajar a por ti-----no ha terminado de decirlo cuando mete el coche en la acera dejando arrinconado a Justin. Se baja y le coge como si fuera un saco de patatas. A la fuerza le mete en el asiento delantero del coche y le ata literalmente con el cinturón de seguridad. Justin se defiende con uñas y dientes pero la verdad es que le vale de poco porque Brian tiene una fuerza insospechada.
Cualquiera que presencia la escena pensaría que un depravado ha secuestrado a un adolescente a la salida del colegio.
Arranca el motor y se dirige a su casa, a donde llegan los dos después de dar un par de vueltas. El chico no le ha hecho fácil el viaje; no se ha movido pero no ha dejado de insultarle todo el camino.
Para meterlo en el loft realiza la misma tarea, le saca del coche como si fuera un saco de patatas y así le sube en el ascensor hasta su piso.
¡¡¡Por fin han llegado!!!! Brian deja su preciada carga en el suelo. Justin se pone chulo y Brian le acerca una toalla y con toda la calma de la que es capaz le dice que se quite la ropa y se seque. Justin sigue chulo, no piensa quitarse nada, le dice, va a dejarse la ropa mojada encima para morirse y así le echaran a él, a Brian Kinney, la culpa de su muerte y le acusaran de asesinato cuando encuentren su cadáver sobre la alfombra. Entonces le meterán en la cárcel y le darán por culo por siempre jamás.
Todo esto dicho a gritos y con tanta rabia que le sale espuma por la boca y los ojos se le llenan de lágrimas.
Brian no sabe si reírse, o si matarle sin más. Se acerca a él y le coge por los hombres, le mira intensamente a los ojos y le dice:"Ya está bien, deja de comportarte como un niño mal criado, quítate la ropa y sécate, o te la quito yo" En ese instante algo debe pasar dentro de Justin porque se pone a temblar de arriba a abajo y rompe a llorar mientras se desnuda. Ahora sí que Brian no sabe qué hacer., le mira y no entiende nada. Solo ve a Justin deshacerse de su uniforme y llorar, su rostro lleno de lágrimas, de sus maravillosos ojos azules brotan auténticas torrenteras, su boca se frunce en un puchero inconsolable. Entonces se queda desnudo, completamente desnudo delante de él. Temblando de arriba a abajo, temblando y llorando y Brian con los ojos abiertos de par en par y con el corazón encogido lo ve todo claro. Ahora sí. Ahora está todo claro. Se acerca, le cubre con su abrazo y le llena de besos mientras le dice:"Mi amor, mi amor, perdóname, perdóname" Justin llora, llora y tirita. Tirita y tartamudea.:"No...No...No debiste decir...decir...decirme...eeeessso. Yo no teee he aco...acosa....acosado." lo sé, lo sé, se lamenta Brian. El chico continua con su parrafada que se hace eterna.: "si, si, si noooo te gussssto, looo dices y ya estaaaá" Justin esta
helado, no conseguía entrar en calor. Brian busca una manta y le cubre con ella.; no deja de abrazarle, de mecerle en su llanto y Justin le llena de besos, de babas y de mocos todo el cuello, la cara, el pecho mientras Brian repite una y otra vez .:"Te amo, te amo...."

Treinta y siete minutos exactos es el tiempo durante el que Justin continúa llorando abrazado a Brian que acaricia su pelo.
Cuando advierte que va tranquilizándose entiende que es la hora de zanjar el tema y le propone pedir una pizza para cenar.
Justin le mira con los ojos hinchados de tanto llorar y mueve la cabeza afirmativamente. En menos de veinte minutos están los dos sentados en el sofá cenando y viendo una película de ciencia ficción. Cuando termina su trozo de pizza reclina la cabeza sobre el hombre de Brian y se queda dormido.
¡Por fin! suspira, está agotado de tanto llorar. Le tumba en el sofá y le tapa con una manta. Apaga el televisor, recoge las sobras de la cena y se acuesta.
No tiene sueño. Se enciende un cigarro y piensa en todo lo que ha sucedido. Por primera vez en su vida siente miedo. No sabe que va a hacer, que va a decirle al chico mañana cuando despierte. Desea a Justin, le desea con todo su cuerpo y lo que es peor con toda su alma. Le duele físicamente saberle ahí a su alcance y saber a la vez que no debe, que tiene que olvidarle.
Se estremece solo con recordarle entre sus brazos, con sentir sus temblores, su deseo, la forma en que le mira, la manera de suplicarle con los ojos que le folle, que le haga suyo, que le ame. Escucha su voz, rogándole, suplicándole y llamándole, diciendo su nombre como un lamento, como una letania, Brian, Brian, Brian........ Nota como sus manos, sus torpes manos de niño enamorado acarician su cuerpo y sabe que su lengua lamerá todas las heridas que antaño le hicieran.
Apaga el cigarro. Se gira en la cama hacia el lado de la pared e intenta dormirse. El fin de semana va a ser cojonudo con el niño en casa.
La habitación esta en penumbra, levemente iluminada por la luz del alumbrado público que entra por la ventana.
Brian entra en esa especie de sopor que proporciona el duermevela. Prácticamente esta medio dormido cuando siente que la cama cede como si alguien entrara en ella. Como¡¡¡no¡¡ es evidente que su huésped ha decidido acompañarle. Brian opta por hacerse el dormido pero el visitante se abraza a el por detrás, pegando el cuerpo al suyo y dejando caer la mano sobre su vientre.

Esto ya es pedirle demasiado, esto ya es tortura sin más. Nadie puede pretender que sintiendo su olor, que oyendo su respiración pegada a su espalda y notando su boca justo en el omoplato derecho, nadie puede pretender que permanezca impasible como si estuviera muerto. Sencillamente no lo soporta, lentamente se gira y la escasa luz de la estancia le permite ver los ojos de Justin mirándole. Hace el giro completo apoyándose en el lado contrario, frente a él. Levanta su mano y acaricia la cara de Justin.: mete sus dedos entre su pelo, perfila con su dedo índice las cejas, los ojos, la nariz y los pómulos del muchacho, pasa su pulgar por los labios de Justin que los entreabre a la vez que los humedece con su lengua. Ya sí que no aguanta más,
ignora la voz interior que le ordena que se levante y salga de ahí y por el contrario obedece ciegamente a esa otra que insistentemente le pide.: solo una vez más, una vez más y será la última. Y como si de un yonqui se tratara una vez más cae en esa maravillosa tentación que es la boca de Justin. Inclina su cabeza sobre él, sujeta con una de sus manos su cara y le besa., le besa, le lame los labios despacio, esperando paciente que Justin los abra y deje pasar a través de ellos su lengua. Succiona su boca atrapa la lengua rosada de Justin y juega con ella en un beso que abrasa por igual a ambos. La mano de Brian desciende por el pecho de Justin a la vez que su boca abandona la del chico y baja y juega con sus pezones, con su ombligo. Con su pubis.
Justin acaricia su pelo y emite pequeños gemidos que van intensificándose a medida que la mano y la boca de Brian descienden por su cuerpo. Le voltea sobre la cama y el pelo rubio se esparce sobre la almohada. La mano experta se deshace del pantalón de Justin y Brian de rodillas con las piernas entre las de Justin comienza a lamerle la espalda, Desde la nuca hasta el inicio de las nalgas un reguero de saliva desciende y con la ayuda de dos de sus dedos entran en el orificio de Justin que instintivamente se restriega contra las sabanas. Brian agarra las caderas de Justin y alcanza por detrás sus testículos y su pene con una de sus manos mientras que sigue penetrándole con dos de los dedos de la otra. Son gemidos, lamentos, suplicas, la voz entrecortada rogándole que no pare, que continúe. Tiembla, no para de temblar, Brian sabe lo que tiene que hacer para calmar su estertores, para complacerle y a apaciguar y sofocar su fuego, su ansia. Sabe que Justin, lo quiere, lo espera, lo necesita. Brian sabe que él tampoco puede esperar más porque sin tocarle apenas solo con el roce de su cuerpo temblando bajo el suyo, solo con sus labios besándole donde alcanzaban, solo con eso esta rompiéndose por dentro, deseando estallar, deshacerse, fundirse, licuarse en Justin. No puede esperar más. Saca un preservativo del cajón de la mesilla, se lo pone y penetra a Justin que se alza de espaldas a el pegándose a su cuerpo y moviéndose con una lenta voluptuosidad que en dos minutos le hace perder el control. Justin sube y baja sinuosamente por su poya, se mueve sobre ella como si atornillara su cuerpo al de Brian.
Despacio al principio, el ritmo va in crechendo, poco a poco, vuelta a vuelta, Brian coloca sus manos hacia atrás dejándole hacer, aprieta los dientes y cierra los ojos fuerte, muy fuerte porque el chico va a lograr con sus movimientos que de un momento a otro pierda la conciencia. Aguanta espera y Justin se desboca y grita y no puede mas y Brian acude en su ayuda le abraza ahora por la cintura y le masturba mientras Justin arriba, abajo, jadea y grita y Brian grita y no puede más y se corre dos segundos antes de que Justin tenga el orgasmo más largo y bestial de su vida. Y caiga exhausto sobre el cuerpo de Brian.