Disclaimer: Avatar la leyenda de Aang le pertenece a sus respectivos autores, a mí me pertenece esta locura de historia.


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CAPITULO 4: Adicción

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Tres semanas después.

Suki había estado hablando con Tayatolol todos los días durante esas semanas.

Sabía a la hora que se conectaba por las tardes, el horario de su universidad que extrañamente se parecía a la hora en que Zuko salía a sus clases y también sabía la hora en la que nuevamente estaría disponible para hablar por las noches.

Noches en las cuales terminaban en acostarse a dormir a la 1 am por estar hablando con él y a las 2 am sólo cuando se acompañaban el uno a otro mientras hacían sus tareas.

Parecía una especie de adicción.

Sakuhin: Por cierto, ¿Cuál es tu número favorito?

Tayatolol: ¿numero favorito?

Sakuhin: si, por ejemplo mi numero favorito es el 3

Tayatolol: … ¿tienes un número favorito?

Sakuhin: si ¿Cuál es el tuyo?

Tayatolol: eso es una tontera, ¿Qué utilidad tiene tener un numero favorito?

Sakuhin: ¡la misma que tener un color favorito!

Sakuhin: y ahora dime, ¿Cuál es? Ah y ¡Tu color!..

Sokka soltó un suspiro. ¿Enserio tenía que responderle a eso?

Así que desde donde se encontraba comenzó a teclear.

Tayatolol: jajá ¿ahora tengo que responderte a las dos cosas?

Sakuhin: ¡claro!

Tayatolol: molesta

Sakuhin: jajajaja

La mayor parte del tiempo Suki no se molestaba en usar emoticonos. A estas alturas ya sabía cuándo se ofendía, cuando algo le desesperaba o cuando algo le causaba risa.

Lo mismo iba para Sokka quien muy a pesar del acuerdo, ya la iba conociendo bien a ella.

Tayatolol: mi color favorito es el rojo.

Sakuhin: Vale. ¿Y número?

Tayatolol: no tengo ninguno jajaja

Sakuhin: ¿Por qué no?

Tayatolol: porque no sirve para nada

Tayatolol: ¿eres una de esas personas que organiza las cosas en su casa en función a un número ¿No?

Sokka miró el desorden en su cuarto, él no podía ser así.

Sakuhin: puede ser.

Tayatolol: jajajajaja eres tan O.C.

Tayatolol: mujer tenías que ser…

Sakuhin: ¿O.C.?

Tayatolol: Obsesiva compulsiva

Sokka se rio por lo que le acababa de decir.

Suki miró a su alrededor de su habitación y su vista se posó en las dos lamparitas a juego alrededor de su cama, en lo limpio que estaba el piso, el escritorio; sus cuadros alineados y los adornos bien acomodados.

Sakuhin: Quizás.

Tayatolol: te lo dije jajajaja

Tayatolol: yo nunca me equivoco.

Sakuhin: jajá ahora tú eres el molesto.

Tayatolol: algo.

De pronto Suki recordó la respuesta de Sokka.

-"Soy del sur"-

Así que sin más tecleó una pregunta.

Sakuhin: Una pregunta ¿Eres de la región del sur no?

Sokka se hecho un poco para atrás.

¿Cómo había sabido de donde era?

Tayatolol: Si, ¿Cómo supiste?

Sakuhin: por la manera en cómo te expresaste cuando nos conocimos.

Tayatolol: oh ya

Tayatolol: jajaja lo sé, el hablar de usted

Tayatolol: no he podido quitarme eso

Y de pronto se le ocurrió al moreno que ella podría ser de su misma región.

Sakuhin: bueno, ya progresaste conmigo

Tayatolol: si, ¿y tú? ¿Eres del Sur?

Sakuhin: mmm… no, soy del centro.

Tayatolol: valla

Se sorprendió un poco Sokka, con una sensación de nervios.

Con suerte, algún día le pediría que se conocieran ya que él se encontraba cercas, debido a que estudiaba aquí, donde Ella vivía.

Pero dudó en comentarle algo al respecto.

Sakuhin: vaya, mi primo me grita que ya me duerma. ¿Hablamos mañana?

Tayatolol: por supuesto.

Sakuhin se ha desconectado.

Sokka suspiró.

Eso había sido un poco extraño, siempre había tenido en mente que la chica era de otro lugar, pero nunca se imaginó que fuera del mismo lugar que ella.

¿Decirle o no decirle que se conocieran? Era algo que comenzaba a rodar por su mente mientras apagaba su laptop y se disponía a acostarse en su cama.

Creo que lo primero que debía de poner en orden eran sus sentimientos hacia Sakuhin y hacia Suki antes de que terminara enamorado de las dos.

ooo

Era de noche. Se le había hecho tarde estando en la biblioteca leyendo los libros que le encargaron de tarea.

Sabía que posiblemente esa noche no vería a Tayatolol conectado debido a que él le había avisado que tendría un trabajo en equipo y llegaría algo tarde a casa.

El viento comenzó a soplar con algo más de intensidad haciendo notar el frio que comenzaba a hacer y Suki lo podía sentir en su cuello y orejas debido a que se le había ocurrido sujetar toda su cabellera en una coleta.

Exhaló un suspiro cansado cuando se detuvo en la entrada y frotaba sus manos.

-¿Qué haces todavía aquí señorita? – una voz familiar captó su atención.

Se dio la vuelta y se encontró con Sokka apoyado en el muro justo al lado de la puerta, fumando.

¿Fumando?

- me asustaste, además ¿Qué haces tú aquí? – Entrecerró la mirada observándolo con sospecha - ¿no estarás espiándome?

Sokka alzó una ceja ante la pregunta sarcástica que acababa de soltar la castaña y se apartó de la pared. Se acercó a pocos centímetros de ella, haciendo evidente la diferencia de altura entre ambos.

- claro, te espío porque soy tu acosador personal – lo dijo a tono de burla.

- jajaja tonto – la chica rio.

Lo poco que convivía con él, se la pasaba riéndose y disfrutando de él.

Se había creado el hábito de saludarlo por las mañanas, de platicar de cualquier tema que se viniera en gana en los ratos en que comían juntos en el comedor y las horas de salida de clases siempre que se lo topaba, cruzaban un par de palabras y se despedían.

Incluso habían compartido sus números de teléfono, pero nunca se habían hablado.

Ya era una costumbre o adicción la presencia del uno con el otro.

- tenía un trabajo en equipo, tenía que terminar unas maquetas así que para no cargar con todo y dejarlo en el aula nos quedamos aquí a terminar y…

-Espera, ¿maquetas? – interrumpió de golpe

- si – contesto extrañado Sokka.

Ahora si el moreno no sabía porque había cambiado de expresión la castaña

Rio un poco nerviosa Suki – entonces, ¿Estás estudiando arquitectura?-

- Así es, ¿Por qué la pregunta?, no te lo había dicho?

- No –

- jajaja creo que olvidé decirlo – dijo dándole otra calada a su cigarrillo mientras se quedaba en silencio.

Suki estaba en una especie de Shock.

¿No eran ya demasiadas coincidencias?

Uno. Tayatolol le había comentado sobre su hermana y Sokka tenía una hermana.

Dos. La última vez que hablaron le respondió que sí era del sur y Sokka era del sur.

Tres. Estudiaba arquitectura y Sokka estaba estudiando arquitectura.

Cuatro. El horario de escuela de Tayatolol era muy similar al que tenía su primo quien estudiaba en la misma universidad que ella, Sokka estudiaba arquitectura en la misma universidad que ella y probablemente era compañero de su primo.

Cinco: Tayatolol le había avisado que esta noche no se conectaría debido a un trabajo en equipo, el moreno se encontraba a esas horas de la noche en la escuela realizando un trabajo en equipo.

Seis: ambos eran sarcásticos, carismáticos, molestos y con sentido del humor extraño.

Solo quedaba una cosa por hacer.

Sacó de su chaqueta su móvil y tecleó un par de palabras ingresando el número de su primo.

" oye gusano, en tu grupo hay un chico que se llama Sokka Fernandes? D:"

Sokka sólo continuó observándola.

Al moreno se le había creado el hábito de hacer eso; le gustaba observar sus expresiones, su manera de hablar, de vestir, de actuar, así conocía un poco más de ella y de paso podía admirar lo bonita que en realidad era.

Era imposible no fijarse en ella.

Un sonido lo hizo salirse de sus pensamientos y era el móvil de Suki el cual revisó inmediatamente.

" Si, porque? Te hizo algo? " Zuko

"no" - Suki

"ya ven a la casa, ¿Qué tanto haces? ¿Estás en la reunión de brujas? -Zuko

"Muy gracioso -.- "ya voy, vas a ver cuando llegue ¬¬" – Suki

-¿Pasó algo? – preguntó el moreno aun confundido.

Por la expresión de ella atinó a que algo pasaba por su cabeza.

- amm... – volteó a verlo un tanto nerviosa pero decidió calmarse un poco guardando su celular.

¿Él no se había dado cuenta de nada verdad?

Por supuesto que no o estaría de la misma forma en que ella se encontraba en esos momentos.

Nerviosa, sin saber que decir y con el estómago hecho nudos.

Sokka era Tayatolol. No había duda.

- No deberías fumar – terminó por decirle lo primero que se le vino a la mente ya que también le sorprendió ese hecho de él.

- Y tú deberías irte a casa –

Sokka tiró la colilla al suelo pisándola para apagarla totalmente, sin apartar la mirada de Suki.

Por un instante los dos mantuvieron la mirada, pero esta vez no fue con síntomas de reto o enojo, solo permanecieron observándose mutuamente, hasta que Suki sonrió y el apartó la vista brevemente incómodo.

- Hace frio, el aire está helado – le contestó ella, como si con esa simple frase resolviera el misterio de porqué aún no se iba a casa.

El entrecerró la mirada analizando la respuesta con esa pose que solía adoptar cuando pensaba y lograba sorprenderte con una explicación bastante completa y poco práctica, haciendo notar que era inteligente cuando quería serlo, pero al contrario de lo que Suki se esperaba, Sokka no habló.

Resopló, rodando los ojos y sonriendo un poco, se sacó su bufanda roja y se la colocó por la cabeza a Suki, como si fuera un pañuelo en un día de mucho sol.

La boca de ella se abrió y cerró como si se tratara de un pez en busca de oxígeno y a la par sus mejillas se sonrojaron ante el tacto de las manos callosas sobre su piel.

Se quedó completamente estática en su lugar, demasiado avergonzada como para moverse y demasiado sorprendida como para decir algo coherente.

- gracias – susurro con la vista fija en sus pies.

Sokka solo asintió fingiendo no darle mucha importancia y se dio la vuelta, dando algunos pasos, alejándose. Contra todo pronóstico él estaba igual de sorprendido y abochornado por su gesto.

¿Qué demonios acababa de hacer? , Y por si fuera poco, lo había hecho por una mujer.

Aunque sabía bien que para él, no era cualquier mujer.

-¿Vienes o no mujer? – preguntó tratando de apresurarla como muchas veces lo hacía para fastidiarla.

- sí, espérame – gritó un poco recuperando su energía.

Suki se colocó a la par de Sokka y caminaron uno al lado del otro, solos, bajo las estrellas y el aire helado, platicando como si no hubiera mañana.

Disfrutando el uno del otro, hasta la casa de ella.

En cuanto ella le devolvió la bufanda, le agradeció, se despidió de él y entró a su casa cerrando la puerta tras de sí.

Por la cabeza de Sokka solo pasó el usar desde ese día esa bufanda de carmín intenso, la misma que tenía impregnada en su tejido una esencia a nicotina, y cerezas.

La bufanda roja con aroma a Suki.

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Te haces adicto a cualquier cosa que te haga sentir mejor un rato, aunque sepas que a veces te hace mal.

Pasa con el café, la nicotina, el alcohol o las personas.

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Ok doble capi .. wii ~ ^^)/ ya se están enamorando, Suki ya lo descubrió, creo que Sokka tardará un poco más, es algo despistado el muchacho.

Rokudo. shinji : me recuerdas a alguien, sobretodo por lo de "mujer" , lol ya estoy como Suki. ¿y porque te cae bien Tayatolol? / Ahm y si consulta, están tratando de averiguar o descartar que mis síntomas sean o no sean de leucemia.

Zikko: por cierto, yo también fui de la época del msn, tal vez por eso estoy muy proyectada en el fanfic. n.n y como leiste apresuré las cosas para que ya se dieran cuenta jeje. ¿Eres de argentina?

Pregunta del dia: alguien usa la aplicación de googole+?

Comencé a usarla y muy a penas me dejó actualizar la foto de perfil y portada. -_- Se cerraba mucho o se quedaba pegado mi celu.

Según seguí a alguien y ese alguien me estaba siguiendo pero ahora resulta que ni lo sigo y ni me sigue, no se si es porque la apli falle o que suceda :/ . Y ya no puedo ver algo que me comentó, lo peor es que todo lo hice desde móvil asi que no tengo el link por la laptop.

En fin

¿Reviews?

Hina Sora.