Ranma ½

"¡Momento decisivo!: ¿quién besará a Ranma?"

- ¿Ryoga? – exclamó Ranma, muy extrañado viendo al chico de la pañoleta – ¡Amigoooo!, me has ayudado, no sé cómo agradecértelo, ¡gracias amigo! – le decía Ranma a Ryoga mientras le daba un abrazo y con sus ojos llorosos. Ryoga le respondió con un golpe en la cabeza.

- No hice esto por ti Ranma, sólo que me perdí y fue casualidad llegar a este lugar – le respondió Ryoga con su cabeza inclinada hacia abajo y ojos cerrados, como mostrando orgullo.

- Tratándose de ti no es de extrañarse "P-chan" – le respondió Ranma con una mirada de burla.

- ¡Cállate Ranma, no me llames así! – le respondió Ryoga, que estaba dispuesto a darle un puñetazo a Ranma pero se detuvo al ver que el chico de la trenza se caía al suelo, mostrando agonía.

- ¿Qué te sucede Ranma? – preguntó Ryoga a su amigo al verlo con su rostro que reflejaba que algo andaba mal. – ¡no te ves muy bien! – siguió diciendo el chico de la pañoleta.

- ¡Noooooo, Ranmaaaaaaa! – gritó Akane al ver a Ranma peor.

- ¡Ranma, por fin llegamos! – se acercaba corriendo el doctor Tofú.

- ¡Doctor Tofú, Mousse… por fin llegaron! – respondió Ranma, tirado en el suelo.

- Ranma, ya diste el primer paso, ahora te falta el segundo – respondió Tofú – el segundo paso es algo complicado y loco pero es necesario que lo hagas, o de lo contrario, morirás – continuó el doctor.

- Saotome – continuó Mousse, mientras sacaba un micrófono de la manga de su ropa para que todos escucharan. – el segundo paso es un beso de una de tus prometidas – dijo mientras señalaba a Akane, Ukyo y a Kodachi – en excepción de Shampoo – dijo mientras señalaba a la amazona – ya que si Shampoo te besa quedarás atado a ella para siempre, un beso de una de las otras prometidas que tienes, anulará por completo el conjuro.

- ¡¿Queeeeeeeee?! – expresaron todos los presentes, muy sorprendidos – Akane, Ukyo, Kodachi y Shampoo quedaron ruborizadas.

- ¡Rayos!, ¡ese Mousse es un traidor! – decía Cologne mientras lo miraba con odio.

- ¡Todas las prometidas de Ranma, excepto Shampoo, acérquense a su prometido si quieren salvarle la vida es ahora o nunca, o de lo contrario, Ranma Saotome morirá! – siguió diciendo Mousse, con su micrófono.

- ¡Demonios, esto es una locura! – dijo Ranma con el ceño fruncido - ¡lo que faltaba, ahora vendrán esa bola de locas detrás de mí!, ¡y todo esto es por tu culpa Mousse! – siguió diciendo el chico de la trenza, tomando a Mousse del cuello de su camisa con cara de querer matarlo.

- ¡Agradécemelo Saotome! – le respondió Mousse, dándole un golpe en la cabeza hasta hacerlo caer nuevamente. – lo hago por salvarte la vida, de lo contrario morirás como un perro miserable – siguió diciendo Mousse mientras lo señalaba.

- ¡Ranma mi amor! – se levantó Kodachi emocionada – ¡yo te iré a salvar la vida, te daré el beso que necesitas mi amor! ¡Jojojojo! – gritó Kodachi hacia donde estaba Ranma.

- ¡No lo permitiré, Ranma Saotome inventó esa artimaña para quedarse con todas, es un casanova! – respondió más atrás Kuno - ¡Ranma Saotome, te mataré! –siguió diciendo el rayo azul de la escuela Furinkan, mientras corría donde estaba Ranma con su espada de madera.

- ¡Sobre mi cadáver! – se levantó Ukyo molesta, desafiando a Kodachi – ¡Ranma es mi prometido desde que éramos niños, yo seré la que le salve la vida! – continuó diciendo Ukyo, quien salió corriendo donde estaba el Ranma abatido.

- ¡Esperar un momento! – también se levantó Shampoo - ¿por qué yo no poder darle beso a Ranma?, yo también poder, ¡porque si Shampoo darle beso, Ranma se salvará y se casará con Shampoo!, ¡ahí voy Airen! – salió Shampoo también corriendo hacia donde estaba Ranma. Pero, alguien atrás le hechó un balde de agua fría convirtiéndola en gata.

- ¡No tan rápido Shampoo! – dijo Akane, con el balde de agua ya vacío – ya has ido demasiado lejos esta vez –siguió diciendo con el ceño fruncido. Pero Shampoo no le prestó atención y siguió corriendo hacia Ranma convertida en gato - ¿eh?, ¡¿a dónde vas Shampoo?! – dijo molesta Akane mientras corría detrás de la amazona, que ahora era un gato.

Ranma se iba levantando lentamente mientras veía un polvorín a lo lejos, eran sus prometidas que iban a dirección donde él estaba, el solo escuchaba sus voces a lo lejos:

- ¡Ranma mi amor, allá voy! – decía Kodachi

- ¡Ran-chan, yo te salvaré! – decía Ukyo.

- ¡Ven acá Shampoo, no te saldrás con la tuya! – decía Akane, tratando de capturar a Shampoo, quien tenía fisionomía de gato e iba maullando.

- ¡Ranma Saotome, me las pagarás, no te saldrás con la tuya! – exclamaba Kuno.

- ¡Ranma! – dijo un enojado Ryoga, tomando del cuello de la camisa al chico de la trenza - ¡¿me quieres explicar que rayos está pasando aquí?! – preguntó Ryoga a Ranma, muy enojado.

- Eh… jejejeje – respondía Ranma con una sonrisa de tonto – bueno… verás… es una larga historia – le respondió Ranma, tartamudeando y tragando saliva.

- ¿Por qué estas chicas están detrás de ti para besarte Ranma?, ¿cómo te atreves a inventar un cuento absurdo como este? ¡Contéstame! – insistió el chico de la pañoleta – después de que te salvé el pellejo, ¿me vas a humillar de esta manera?, ¡¿piensas besar a Akane en mi presencia?! – siguió diciendo Ryoga.

- ¡Un momento cerdito, yo no he besado a nadie!, ¡esto es un asunto muy serio! ¡¿crees que lo hago por diversión?! – le respondió Ranma molesto a Ryoga, también tomándolo del cuello de la camiseta.

En eso, Mousse los separa y mira a Ryoga de manera fría

- Lo que pasa, es que Ranma ha sido víctima de un conjuro mágico, que lo obliga a casarse con Shampoo – explicó Mousse a Ryoga.

- ¿Qué? – expresó Ryoga extrañado.

- ¡Y si no nos damos prisa, Ranma morirá!, tiene que recibir el beso de una de sus prometidas, en excepción de Shampoo para que el conjuro sea anulado, ¡así que deja en paz a Saotome! – Mousse le echa agua fría a Ryoga hasta convertirlo en P-chan. – Tú mientras tanto, vendrás conmigo. – dijo Mousse tomando a P-chan, que pataleaba tratando de soltarse y hacía su sonido "cuik cuik cuik", pero Mousse logró alejarlo del lugar.

- ¡Aaaaah, ahí vienen esas locas! – exclamó Ranma con sus ojos abiertos como platos y sus manos en forma de cuernitos.

Ranma salió corriendo, más atrás estaban sus prometidas y Kuno que estaba muy molesto con ganas de darle una paliza a Ranma. Cologne miraba la escena ridícula con fastidio, pero luego miró el reloj y se dio cuenta que faltaban dos minutos para que Ranma muera.

- ¡Rayos, no queda tiempo…! ¡Shampoo, apresúrate y dale el beso a Ranma! – gritó Cologne con ojos como platos – ¡faltan dos minutos o de lo contrario Ranma morirá! – siguió exclamando la anciana.

Shampoo escuchó a su abuela y siguió corriendo así, convertida en gato. Después saldrían Soun y Genma con un micrófono en medio del terreno.

- ¡Vamos Akane, hija…! ¡Dale el beso a tu prometido antes de que algo terrible pase! – decía su padre Soun Tendo.

"¡Así es, apresúrate!", era el letrero que mostraba Genma en forma de panda.

- ¡Ya dejen de molestarme! – gritó Akane a su padre y al panda.

Ranma seguía corriendo pero, en ese momento, siente que sus piernas no le responden.

- ¡Noo, mis piernaaaas! – gritó Ranma con impotencia, al ver cómo se iba cayendo al suelo.

- ¡Ranma mi amor! – gritó Kodachi

- ¡Ran-chan! – gritó Ukyo

- ¡Ranmaaaa nooooo! – gritó Akane, que ve cómo Shampoo en su forma de gato se lanza para abalanzarse sobre Ranma para besarlo, hasta que, Nabiki la logra capturar.

- ¡Ajá!, ¿a dónde ibas Shampoo? – dijo Nabiki, tomando a Shampoo en forma de gato, mirándola con astucia – ¡Corre Akane, Ranma te necesita! – le gritó Nabiki a Akane.

- ¡Nabiki! – dijo Akane en voz baja, mirando a su hermana sorprendida y con sus ojos brillantes, luego sonrió y corrió donde estaba Ranma.

- ¡Ranma mi amor! – gritaron las otras prometidas de Ranma, pero fueron interceptadas por el doctor Tofú y Mousse, que llevaba a un enojado cerdito negro.

- Lo siento, es necesario que esto suceda, la vida de Ranma depende de esto – les dijo amablemente el doctor Tofú a Kodachi y a Ukyo.

- ¡Akane, no caigas en esa trampa! – corría Kuno en dirección a donde estaban los prometidos con su espada de madera, pero fue interceptado por Soun y Genma. "¿A dónde ibas muchacho?" era el letrero que Genma en forma de panda le mostró a Kuno.

Akane estaba arrodillada delante del cuerpo de Ranma que estaba boca abajo, Akane volteó el cuerpo de Ranma hasta quedar boca arriba, Ranma tenía los ojos cerrados, pero Akane sabía que aún estaba vivo.

- ¡Ranma! – dijo Akane con una voz dulce y sus ojos llorosos mirando el rostro de Ranma. – ¡Ranma por favor respóndeme! – insistió Akane al no escuchar una respuesta de su prometido.

- Ak… Akane… - respondió Ranma mientras abría los ojos lentamente – yo… lo sí…. Lo siento… – siguió Ranma.

- ¿Por qué lo sientes Ranma? – preguntó Akane, con sus ojos llorosos y preocupada.

Mientras tanto, todos estaban con los ojos grandes como platos a la expectativa de lo que podría suceder. Kodachi, Ukyo y Shampoo tenían los ojos llorosos, y miraban impotentes a Akane y a Ranma, ya que ellas no pudieron estar allí en lugar de Akane.

- ¡Vamos Akane, bésalo! – dijo en voz baja Soun Tendo.

- ¿Qué sucede?, ¡¿por qué no lo salva de una vez?! – decía Mousse en voz baja.

- Mmmm esto era lo que me refería, Akane y Ranma son demasiado tímidos para hacer esto, si Akane no supera la timidez, el yerno morirá – decía Cologne, mirando con expectativa la escena de Ranma y Akane, mientras se ganaba las miradas sorpresivas de Soun y Genma. – por eso dije, que anular este conjuro era demasiado doloroso y difícil para los dos. – continuó diciendo la anciana. – ya falta menos de un minuto, el yerno morirá – siguió diciendo Cologne, quien todos la miraron con una mirada muy asustada, como si se tratase de un fantasma. Nabiki le gritó a Akane.

- ¡Akane, date prisa! – gritó Nabiki a su hermana menor – Ranma morirá en menos de un minuto – siguió diciendo la mediana de las Tendo, con una mirada de angustia.

- ¡No me presionen! – dijo Akane, ruborizada.

- Yo… he… sido muy…. estúpido… A… Akane – seguía diciendo Ranma con su mirada apagada.

- ¡Ranma… no! – dijo Akane – yo… después de todo… tengo la culpa de todo… no soy romántica, no soy agraciada, lo sé… sé que te desagrado – le dijo Akane, mientras de sus ojos salían lágrimas y miraba para otro lado.

- Akane – dijo Ranma, mientras secaba con sus manos, las lágrimas de Akane, atrayendo la atención de Akane – Yo… yo a ti… yo te…. – decía Ranma, mientras que a Akane se le abrieron más los ojos, que se veían humedecidos.

Cuando escucharon eso, todos quedaron con los ojos grandes, esperando a que Ranma rompiera con su timidez.

- ¡Vamos Ranma! – decía en voz baja Soun – ¡dile que la amas! – siguió diciendo con los ojos llorosos.

Cologne miró el reloj y se le abrieron más los ojos.

- ¡¿Eh?! – dijo Cologne mientras miraba el reloj.

- Ranma… por favor… dilo – decía Akane a su prometido con sus ojos llorosos.

- Yo… yo te a… am… - decía Ranma a Akane con su mirada apagada y un poco ruborizado.

Hasta que la escena fue interrumpida por Happosai que pasaba con un gran costal lleno de ropa íntima que había robado.

- ¡Qué buen botín, qué buen botín! Jejejejeje – decía Happosai saltando de un lado para otro con su costal.

Hasta que Happosai, que iba brincando, brincó sobre la cabeza de Akane que la inclinó más, quedando Akane más cerca de la cara de Ranma hasta besarlo en los labios, interrumpiendo así, lo que Ranma le iba a decir. Akane y Ranma al ver que sus labios se unieron, quedaron con los ojos abiertos como platos, con caras de asustados y ruborizados pero no se separaban, quedaron inmóviles como estatuas mientras que del cuerpo de Ranma, corría una fuerte corriente, igual que como la sintió cuando comió del plato hechizado. Los demás al ver esto, quedaron igual de inmóviles, sin pronunciar ni una sola palabra, sus ojos abiertos como platos llenos de sorpresa, hablaban por si solos, hasta Happosai se quedó inmóvil observando lo que había sucedido.

- ¡Ooooooohhhhhh! – decían todos.

Shampoo, en su forma de gato, y Ryoga en su forma de cerdo, miraron la escena con gran tristeza, con los ojos llorosos. Para Shampoo, esto significaba el fin de una ilusión de verse casada con Ranma, a la fuerza pero casada, pues ya el conjuro había sido anulado.

- Oh, qué ternura… ¿no crees Shampoo? – decía Nabiki, que miró a Shampoo, que estaba en sus brazos, una gata llena de tristeza.

- Meoowww… - fue el maullido de respuesta de Shampoo, un maullido de tristeza, pues su amado Ranma, estaba probando los labios de Akane, en su presencia.

- ¡Cuiiiiik cuiiiiik cuiiiiiiik cuiiiiiiik! – el sonido que emitía un triste cerdo llorando, que no dejaba de moverse violentamente en manos de Mousse.

- ¡Callate cerdo!, deja que los enamorados hagan lo suyo – le respondió Mousse a P-chan con un golpe en la cabeza.

Hasta que, Ranma y Akane se separaron mirándose sorprendidos el uno al otro hasta quedar sentados mirándose el uno al otro.

- A… Akane… tu… tú me… - decía tartamudeando Ranma, que no paraba de mirarla con sorpresa y tocándose sus labios.

- Ranma… - respondió Akane, con su mirada sorpresiva y fija - ¡qué avergonzada me siento! – se levantó Akane y salió huyendo del lugar, con lágrimas en sus ojos.

- ¡Akane, espera! – gritó Ranma sorprendido, por ver que su prometida salió huyendo llorando.

- Eso estuvo bien yerno – dijo Cologne a Ranma, la anciana que tenía a su lado a Rin Rin y Ran Ran, algo sucias y con sus ropas destrozadas en algunas partes.

- Abuela… el conjuro… - respondía Ranma, pero Cologne lo interrumpió.

- Se ha anulado, eres libre de nuevo Ranma – respondió Cologne. – Pero te digo algo, Akane no fue quien te salvó – siguió diciendo la anciana.

- ¡¿Quee?! Pero… pero si el segundo paso decía… - dijo Ranma hasta que fue interrumpido de nuevo.

- El segundo paso decía que tenías que recibir el beso de tu prometida o de cualquiera que estuviera enamorada de ti, excepto la que está atada a ti en el conjuro mágico, en este caso Shampoo era la excepción. - respondió Cologne.

- Sí, pero el beso que me dio Akane me liberó del conjuro, ¿no es así? – preguntó Ranma, con cara de curiosidad.

- Hay algo más que olvidé sobre este conjuro, y es que: si un amigo, allegado o familiar tuyo vencía al que lanzó el conjuro contra ti, el conjuro sería anulado también, Ryoga derrotó a Rin Rin y Ran Ran accidentalmente pero fue válido, fue tu amigo quien te liberó del conjuro y no Akane.

- ¡¿Queeeeeeeeee!? ¿qué diceeeeees? – exclamó Ranma con cara histérica. Mientras que los demás también reaccionaron de la misma forma, ya que estaban escuchando lo que Cologne estaba diciendo.

- Así como lo oyes yerno, el beso de Akane estuvo de más, pero fue una linda escena ¡Jajajajajajaja! – decía burlonamente la anciana, ganándose la mirada de odio de Ranma. – De todas maneras yerno, me siento extrañada que Happi (Happosai) no te lo haya dicho, él lo sabía muy bien – añadió la anciana mirando de reojos al maestro Happosai, quien le corrió una gota de sudor por la cabeza.

- ¡Maestroooooooo! – miraba Ranma a Happosai con ganas de matarlo.

- Jejejeje – rió Happosai de manera miedosa e inocente – Perdón Ranma, es que… lo recordé cuando ya te habías ido del dojo al consultorio del doctor Tofú – decía el anciano rascándose la cabeza con una mirada inocente y miedosa.

- ¡Toma esto viejo tontooooo! – dijo Ranma con ira mientras le daba una fuerte patada a Happosai hasta mandarlo a los cielos de Nerima.

- Pero dígame algo anciana – dijo Ranma a Cologne – si fue Ryoga quien me liberó, entonces ¿por qué sentía esa agonía y debilidad en mi cuerpo? – preguntaba Ranma un poco molesto e intrigado.

- Bueno, eso era normal yerno, ya después de cumplidas las 24 horas esos síntomas desaparecerían y quedabas vivo y fuerte como antes, cuando tú y Akane estaban en la escena romántica antes de que Happi (Happosai) llegara, yo miré el reloj y me sorprendí que ya habían 24 horas y un minuto, ya hubieras muerto pero aún seguías vivo, después recordé cuando Ryoga intervino y derrotó con el rugido del león a Rin Rin y Ran Ran, eso fue más que suficiente para anular el hechizo, ya que Ryoga es tu amigo y un allegado a la familia de Akane.

- ¡Rayos!, debo encontrar a Akane, ¡Tengo que irme! – dijo Ranma, quien se levantó de inmediato para emprender la búsqueda de su prometida.

- Ranma, ¿a dónde vas? – exclamó Ukyo.

- Déjalo Ukyo – respondió Cologne – ya es hora de que ambos arreglen su situación – siguió diciendo Cologne.

En las calles de Nerima, Ranma buscaba a Akane, después pensó que la podría encontrar en el dojo tendo, así que tomó la decisión de llegar al dojo.

En el dojo Tendo, Akane se encontraba con su ropa de entrenamiento, rompiendo ladrillos como siempre lo hacía para entrenar, se le notaba muy pensativa, al parecer le daba vueltas lo que sucedió en aquel lugar, cuando besó accidentalmente a Ranma en los labios por primera vez, sintiéndose ridícula delante de los demás que estaban presentes

- Qué mal me siento, ¿cómo pudo suceder de esa forma? – pensaba Akane mientras miraba el ladrillo que iba a romper - ¿qué estarán pensando los demás de mi?, ¿qué pensará Ranma de mi? – seguía pensando la menor de los Tendo, mientras fruncía el ceño para romper el ladrillo – ¡Jiaaaa! – gritó Akane mientras rompía el ladrillo.

Hasta que un pequeño pedazo de ladrillo rebotó hasta la puerta de la sala de entrenamiento, alguien pisó el diminuto pedazo de ladrillo, era Ranma, estaba parado en toda la puerta observando a Akane.

- Hola A… Akane – saludó tímidamente Ranma, quien se ruborizó inmediatamente.

- ¡Ranma! – dijo Akane con una voz suave y tímida, quien también se ruborizó.

- Akane… quiero que… que… - decía Ranma, quien por causa de su timidez no se atrevía a hablar.

- ¿Qué Ranma? – preguntó Akane, llena de expectativa.

- Pe… perdóname Akane – siguió diciendo Ranma, que no le daba la cara a su prometida.

- ¿Perdonarte?... pero… ¿Por qué? – dijo extrañada Akane

- Pues… por… por… lo que pasó – decía Ranma, que la miró y le quitó la mirada inmediatamente para mirar al suelo.

- Ranma… sabes bien que… fue… un accidente, yo no quería… hacerlo – dijo Akane, ruborizada y mirando al suelo

- ¡¿Entonces significa que me hubieras preferido ver muerto?! – preguntó Ranma, con una mirada molesta hacia su prometida

- ¡No me refería a eso idiota! – respondió Akane con enfado - ¡¿cómo esperabas a que yo lo hiciera si me estaban presionando?! – preguntó Akane, aún enfadada.

- ¡Hasta donde yo sé Akane, es que el beso no era para los demás, era para mí! – respondió Ranma también enfadado – de igual forma, tu beso accidentado y torpe estuvo de más – decía Ranma con sus brazos apoyados detrás de la cabeza y sus ojos cerrados, mientras captaba la atención de Akane que lo miraba extrañada, ya que no comprendía lo que estaba diciendo.

- ¡¿A qué te refieres con eso Ranma?! – preguntó Akane, mirándolo con desaprobación – ¿acaso no te tenía que salvar el beso de "una de tus prometidas"? – agregó.

- La bisabuela de Shampoo me dijo que fue Ryoga quien me liberó del conjuro, no fuiste tú – siguió diciendo Ranma con sus manos detrás de su cabeza y mirando para otro lado, Akane se quedó sorprendida por lo que le estaba diciendo Ranma.

- ¿¡Queee?!... pero… ¿por qué? – preguntó sorprendida Akane.

- Bastaba la intervención de un amigo o allegado para derrotar a esas niñas odiosas como lo hizo Ryoga, que las derrotó por accidente, eso fue suficiente para que ese conjuro se anulara – explicó Ranma.

- ¡¿Entonces significa que tú estabas fingiendo tu muerte para que yo te besara Ranma?! ¡explícamelo ahora mismo canalla! – le exigió su prometida.

- ¡Aún no he terminado de hablar niña fea! – dijo con enfado Ranma – los efectos del conjuro tenían que desaparecer cumplidas las 24 horas, por eso aún no me sentía bien cuando Rin Rin y Ran Ran fueron derrotadas por Ryoga – explicó Ranma.

- ¡Ah!, entiendo – respondió Akane, mirando hacia el suelo con su mirada apagada.

- Eso fue lo que me dijo la abuela, cuando ya era demasiado tarde… y para rematar, ¡ese viejo estúpido del Happosai sabía eso y no me dijo nada! – siguió diciendo Ranma, empuñando su mano derecha.

- Ranma… dime algo… - dijo Akane, mirándolo de forma curiosa.

- ¿Qué cosa? – respondió Ranma, mirando extrañado a Akane

- ¿Qué era lo que me tratabas de decir allá? – preguntó Akane, con una mirada dulce y llena de expectativa

- ¿Eh? – preguntó Ranma, que tragó saliva y trató de hacerse el desentendido - ¿de qué hablas?, yo no traté de decirte nada, ¿qué crees? – respondió con su ceño fruncido y ojos cerrados con sus brazos en la cabeza.

- No te hagas el inocente tonto, yo escuché claramente cuando… tú… - dijo Akane, quien se ruborizó un poco.

- ¿Eh? – Ranma miraba a Akane con algo de susto y se iba ruborizando, sentía que su corazón le latía fuerte, tenía miedo de que Akane le dijera lo que él intentaba decirle en su "agonía".

- ¡Ay vamos Ranma!, no te hagas el idiota, en tu supuesta agonía tratabas de decirme algo – insistía Akane, quien también sentía que su corazón le latía muy fuerte.

- A… Akane… - le dijo Ranma con algo de timidez – ¿tú… de verdad… estabas… dis…puesta a besarme? – preguntó Ranma, aún más ruborizado.

- Ranma… - dijo Akane, asombrada y tímida, y por supuesto, muy ruborizada – Yo… yo… ehh… - decía Akane, que no se atrevía a decir nada.

- Bueno… a decir verdad… te doy gracias… por preocuparte por mí… Akane – respondió Ranma, que jugaba con sus manos y tenía mirada de tonto.

- ¡Ah Ranma! – abrazó Akane a Ranma. Ranma con mirada de tonto, no se atrevía a corresponder su abrazo, pero poco a poco, fue apoyando sus manos en ella, hasta abrazarla también. Pero el momento fue interrumpido cuando llegaron unos intrusos al dojo Tendo, que entraron precisamente cuando veían a Ranma y Akane abrazados.

- ¡Ranma!, ¡¿cómo pudiste hacerle esto a Shampoo?! – preguntó Shampoo, mirando con odio a Ranma.

- ¡Ran-chan!, ¡no te perdonaré lo que hiciste! – decía Ukyo

- ¡Ranma mi amor, explícame todo esto! – dijo Kodachi.

- ¡Ranma!, ¡¿te salvé la vida y ahora haces esto?! ¿qué clase de amigo eres? – decía Ryoga muy enojado.

- ¡Ranma Saotome!, ¡eres un mujeriego y canalla, no te perdonaré lo que has hecho! – decía Kuno, quien lo amenazaba con su espada de madera.

- ¡Ranma, ya es el momento de que pelees conmigo, así tendré el derecho de quedarme con Shampoo! – dijo también Mousse.

- ¡Ranma, continuemos por donde quedamos! – dijeron Rin Rin y Ran Ran al tiempo, que después se percataron que Ryoga estaba presente, las niñas amazonas al verlo se le cristalizaron los ojos y ambas juntaron sus dos manos mirando enamoradas a Ryoga.

- ¡Wo ai ni! – dijeron Rin Rin y Ran Ran a Ryoga, que por haberlas derrotado accidentalmente, se convirtió en el prometido de las dos niñas, cumpliendo así el reglamento de la tribu amazona a la que pertenecían, donde dice que si un hombre derrota a una amazona, ésta tendrá que casarse con él obligadamente.

- ¡Oye un momento!, ¡¿a qué se refieren ustedes con eso?! – dijo Ryoga mientras era rodeado de ambas niñas que lo abrazaron con ternura.

- ¡Tú ser nuestro prometido! – dijeron Rin Rin y Ran Ran, respondiendo a Ryoga

- ¡Vaya vaya!, parece que Ryoga por fin tiene prometida, y fue tan afortunado que le tocaron dos prometidas juntas – dijo Cologne, que llegó en ese momento, observaba con una sonrisa pícara a los tres.

- ¡¿Qué dices?! ¡si sólo fue un accidente! – respondió Ryoga, molesto con la anciana.

- Felicidades P-chan, por fin terminó tu vida desafortunada. – dijo Ranma a Ryoga, mirándolo con una sonrisa burlona al chico de la pañoleta.

- ¡Grr!, ¡Ranma! – le respondió Ryoga con tono desafiante mientras se acercaba a atacarlo.

- ¡Terminemos con esto de una buena vez Ranma Saotome, pagarás lo que le hiciste a Akane! – dijo Kuno, que amenazaba a Ranma con su espada de madera.

- ¡Ah, por favor… esperen un momento, fue un accidente, Akane explícales!... ¡aaaaah! – dijo Ranma, hasta que se formó una trifulca entre todos ellos en el dojo, solo se escuchaban los gritos de Ranma y muchos golpes entre todos ellos.

Mientras tanto, en la sala del dojo, se encontraban Soun, Genma, Nabiki y Kasumi, sentados a la mesa.

- Parece que todo volvió a la normalidad, ¿no es verdad? – dijo Nabiki, mientras veía la televisión.

- ¡Sí, estoy feliz de que Ranma y Akane hayan superado su timidez!, ¿no se siente feliz señor Saotome? – dijo Soun, con una sonrisa.

- ¡Sí Tendo, esto no pudo salir mejor! – dijo alegre Genma, esta vez con su apariencia normal

- Nabiki, ¿puedes avisarle a Ranma y a Akane que ya está lista la cena? – preguntó Kasumi a su hermana.

- Creo que mejor esperaré a que terminen de resolver el lío en que están metidos ahora mismo. – respondió Nabiki, que después escuchaba un estrepitoso ruido que venía de la sala de entrenamiento donde estaban Ranma, Akane y los demás, ruidos de golpes y de maderas rotas. – aunque pensándolo bien, me iré a entretener viéndolo todo, será divertido – añadió la mediana de las Tendo, con una sonrisa pícara.

FIN.