NUNCA MÁS
capítulo 4
Love Live School idol project no me pertenece.
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En una enorme cama yacía un delgado cuerpo cansado envuelto por sábanas blancas, que poco le proporcionaban el calor que en verdad anhelaba su cuerpo.
- Ha pasado un año y medio que no te he vuelto a ver, dormir envuelta en tus brazos, ¿Cuantas veces he soñado eso?
- Estando en esta habitación sin ti…al estar sola, la hace parecer demasiado grande.
- De nuevo paso la noche sola.
- Queriendo ser abrazada por tus brazos, si pudiera retroceder el tiempo a cuando estábamos juntas, quisieras regresar una vez más. Si te dijera que quiero encontrarme contigo, ¿Vendrías a verme? … Sé que los recuerdos rotos de aquel día ya no pueden ser arreglados.
- Pero… pero… -¡QUIERO VERTE!.- decía aquella chica cubriendo su rostro lleno de lágrimas humedeciendo en el proceso las sabanas que la cubrían con la esperanza de volver a ver a quién era el amor de su vida…
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Después de tanto llorar Nico se quedó profundamente dormida y la castaña la recostó en el cómodo sofá aun acariciándole la cabeza dijo:
- Le pido a las estrellas que mis sentimientos viajen hasta a ti y te enamores de mí. Quiero ser quien despierte en ti ese sentimiento.
- Yo te he abierto mi corazón, no dejare que el dolor vuelva. No temas yo te cuidaré.
Sólo acéptame. Aquí estoy. Para darte mi fuerza y mi aliento... Estaré aquí para hacerte reír una vez más, confía en mí, deja tus miedos atrás. Este amor es para ti… por favor déjame entrar.
Siempre te he amado y siempre te amare. -susurro suavemente a la altura del oído de la pelinegra…
A la mañana siguiente los rayos del sol comenzaban a entrar por la ventana, despertando a quien yacía dormida en el sofá.
- ¡Hay!… mi cabeza…siento que todo me da vueltas. - dijo quejándose por el fuerte dolor de cabeza producto de la resaca de la noche anterior
- Necesito agua. - se dijo así misma y como por arte de magia un vaso lleno de agua fresca se encontraba en la mesa de centro.
Bebió todo el líquido como si no hubiera mañana ya que su cuerpo lo necesitaba, cuando termino observo una nota en la mesa que decía:
- Nico- chan toma mucha agua tienes que reponer líquidos, por cierto, me he tomado el atrevimiento de utilizar tu cocina y prepárate el desayuno discúlpame por no estar ahí cuando despiertes, pero a un tengo trabajo.
- Nos vemos más tarde Hanayo 🍙.
Nico termino de leer la nota, de pronto un dulce aroma invadió su nariz llevándola directamente a la cocina donde se encontraba el desayuno servido.
- No recuerdo cuando fue la última vez que alguien cocinara para mí, muchas gracias Hana-chan. – dijo limpiándose algunas lágrimas que se le habían escapado por aquel tierno detalle.
Después del desayuno limpio los platos, tomo una ducha y se recostó pues aún se sentía algo cansada, cerró los ojos y sin que se diera cuenta su valioso día de descanso había pasado tan rápido que cuando miro la hora ya eran más de las seis por lo que decidió prepararse una cena ligera, sin embargo, antes de poder entrar en la cocina la puerta de su casa se abría de golpe dejando ver apenas un flash color morado quien la aprisiono dejándola sin aire.
- Nicochii… ¿Cómo estás? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué demonios no contestas el teléfono? -se escuchaba la voz de Nozomi preocupada, pero la pelinegra no contestaba a ninguna de sus preguntas
- ¿Responde de una vez? -le reclamo aún más preocupada la peli morada
- Nozomi deja respirar a la pobre de Nico, que no vez que no puede hablar. -decía una Eli que intentaba calmar a su sobre protectora novia quien en efecto por culpa de su buen proporcionado busto estaba asfixiando a la pelinegra
- Hee… así. - dijo soltándola al ver que la rubia tenía razón.
- Que… Que… ¿Qué diablos te pasa acaso quieres matarme o qué? - decía una molesta Nico quien trataba de calmar su respiración.
- Ya... ya, no es para tanto…- decía despreocupada la peli morada tomando asiento en uno de los sillones de la sala e invitando a su novia a seguirla.
- Que no es para tanto…tú… tú. -Intento seguir peleando con Nozomi, pero la peli morada fue más rápida y volvió a preguntar lo mismo que antes solo que en un tono serio
- De que hablas. – contesto nerviosa intentando ocultarlo, sin embargo, la mirada seria que le dedicaba Nozomi daba mucho miedo.
- Ayer recibimos una llamada de Kotori y nos contó lo sucedido, estuvimos a punto de venir a verte, pero decidimos darte tu espacio. – contesto Eli de manera tranquila.
- Pues gracias, pero como ya les dije me encuentro bien… es más nunca me había sentido de esta manera. -respondió con una sonrisa, cosa que preocupo a Nozomi, no porque no le gustara ver a su hermana sonreír, más bien porque esa sonrisa le pareció algo retorcida.
- ¿A qué te refieres? -pregunto con miedo la peli morada esperando equivocarse en sus sospechas, porque esa sonrisa solo significaba una cosa y en verdad deseaba equivocarse con toda el alma.
- Al fin he despierto a mi realidad… Estaba tan cansada de ver como todo lo que construía se derrumbaba a mi alrededor y de sentir como mi corazón se destrozaba por aquel amor que quebró mis sueños del ayer, de los que no quería despertar, pero hoy ese mismo corazón destrozado se encuentra en ¡Calma!… ¡En paz!, entiendes Nozomi, ahora ya estoy bien. -respondió sin titubear, después de todo el haberse desahogado con la castaña en verdad la habían liberado, tanto que la hacían pensar de esa manera.
- Lentamente la briza se desplaza, lentamente las medicinas funcionan… lentamente la luna crece, ten paciencia Nico, porque lentamente el amor te llegara y lentamente te enamoraras. – le aconsejaba la peli morada tomándola de las manos y mirando sus ojos carmesíes, los cuales se estaban tornando obscuros, ella quería evitar a toda costa que su estúpida amiga, casi hermana no tomara un camino equivocado, uno llamado soledad.
- Agradezco tus consejos Nozomi, pero ya he dado todo el amor que tenía… ya no puedo sentir amor por alguien. – contesto con tristeza.
- Volverás a sentirlo, aun si tus ojos están cerrado o abiertos siempre veras a la persona a quien amas. Solo no te cierres Nico. -le dijo la rubia quien se había mantenido al margen de la plática.
- Claro que si quieres a un estas a tiempo de tener una docena de gatos. -bromeaba Nozomi al ver que la pelinegra se estaba pensando sus palabras.
- No es una mala opción, los gatos son lindo. -respondió siguiéndole el juego
- Eso no va contigo Nico-chan. -se escuchó la voz dulce de una castaña, quien acababa de entrar en la casa.
- Hanayo… que gusto verte. – le saludo la pelinegra
- Perdón por entrar sin permiso, pero vi la puerta abierta y me preocupé. -contesto avergonzada por entrar de esa manera a la casa de Nico.
- Descuida, porque no nos acompañas a cenar. Nicochii nos preparara una deliciosa cena… verdad Nicochii. -dijo la peli morada
- La comida de Nico, es muy buena. -apoyaba la rubia
- (Que haga la cena solo a eso venias, Nozomi tramposa). Quédate a cenar. -contesto regalándole una sonrisa resignada por caer en la trampa de la peli morada
- Pero solo si me dejas ayudarte, de acuerdo. -respondió la castaña
- De acuerdo. -dijo ingresando a la cocina junto a Hanayo quien, al ver el rostro feliz de la pelinegra, se llenó de dicha.
- (Lo vez Nicochii, lentamente te enamoraras). – pensaba la peli morada quien cariñosamente abrazaba a la Eli. Observando a la pareja ingresar a la cocina mientras intercambiaban sonrisas.
…
…
Ala mañana siguiente Nico empezaba un nuevo proyecto, uno que le exigía viajar a Kasukabe. Kasukabe es una ciudad que se encuentra en la Prefectura de Saitama donde se llevarían a cabo los primeros 10 capítulos de la serie.
Claro que para Nico esto no representaba ningún inconveniente, pues si era sincera necesitaba un poco de aire fresco y esa pequeña salida le venía de maravilla.
Después de haber dejado la casa de Nico la castaña se dirigió a su departamento donde tomo un baño rápido y después se marchó al
Por los pasillos de la televisora se encontraba una castaña con la esperanza de ver a Nico en los pasillos y poder almorzar juntas, sin embargo debido a todo el trabajo que tenían que hacer no pudo darse el lujo de tomar un descaso en toda la tarde, hasta que se encontró con Eli en el equipo de edición y decidió preguntarle a la directora sobre el paradero de su amada pelinegra.
-Hola, Eli-chan… me preguntaba si has visto a Nico-chan. -pregunto nerviosamente
-No te aviso… -le cuestiono sorprendida
- ¿El qué? -preguntó curiosa
-Esta mañana a todos los actores del nuevo proyecto en el que trabajara Nico fueron convocados a una reunión en la nueva locación del drama, debido a que en esta ocasión la filmación se realizara en Kasukabe y la productora quiere que se familiaricen con el lugar lo más pronto posible. -explico la rubia
-Ho ya veo… - dijo sin más pues el hecho de que Nico no le avisara del viaje la entristecía de cierto modo.
-De seguro todo fue tan repentino que se le olvido decirte. -dijo excusando a la pelinegra
-Pero no te preocupes el viaje solo será de dos semanas…- trato de animar a Hanayo
- "Es que acaso sigo sin ser nada para ti Nico-chan"- Gracias Eli… nos vemos mañana… dijo tomando sus cosas y salió del lugar tan distraída que no se percató cunado un mensajero iba pasando con un gran paquete impidiéndole la visión. De pronto lo inevitable paso ambos chocaron y el paquete al caer provocó un gran estruendo.
-Kyaaa…- fue lo único que la castaña pudo decir estando en el suelo
-Porque no se fija por dónde camina. -le reprocho el mensajero al ver el paquete hecho tizas
-Hay…hay… me… me duele la mano. – respondió al sentir un dolor en la mano izquierda con la que intento evitar la caída y de la cual le brotaba un poco de sangre al cortarse con un pedazo de vidrio
-Lo siento mucho. – se disculpó con la chica al ver su rostro de dolor, mientras le ponía un pañuelo para detener el sangrado.
-La llevare al hospital enseguida "OH por dios no puedo creer con quien he chocado". – dijo con miedo y se la llevo en la camioneta dela compañía de mensajería.
-No es para tanto. – intento restarle importancia, pero el mensajero ni caso le hizo pues su prioridad era llevarla al hospital.
Al cabo de unos minutos llegaron al hospital donde el mensajero, ingreso a Hanayo en un consultorio privado.
-Se puede saber qué es lo que les pasa, no pueden entrar en mi consultorio sin una cita previa. -dijo molesta la doctora que terminaba de hacer unos reportes.
-Por favor, es urgente… ella está herida. -dijo el repartidor al borde del llanto, sorprendiendo a la castaña por su actitud exagerada.
-¿Qué? ¿En dónde estás herida? -pregunto la doctora sacándola de su asombro y prestarle atención a la doctora y sí, Hanayo había pensado que su día no podía empeorar se había equivocado pues a quien tenía enfrente en ese mismo instante, no era otra que la gran doctora Nishikino Maki. Hoo…si, la misma pelirroja a quien odiaba por lastimar a su linda pelinegra.
-Yo… estoy bien. -dijo tratando de contener su enfado cerrando fuertemente los puños ocasionando que sus nudillos se tornaran blancos, olvidándose por un segundo del dolor punzante de la mano izquierda la cual mancho más el pañuelo del mensajero.
-Se ha cortado la mano…por favor cúrala. – explico el mensajero
-Déjeme ver la herida. -contesto extendiéndole la mano para examinarla
-Aunque de miedo es una buena doctora. -dijo el mensajero animando a la castaña quien accedió
-Puedes esperar afuera. -le ordeno la doctora al mensajero
Maki desinfecto, limpio cuidadosamente la mano de Hanayo, después le puso tres pequeños puntos y al final vendo la herida.
-Bueno, la lesión no es nada grave, sin embargo, le recomiendo que no haga esfuerzo con esa mano al menos por dos semanas para que su recuperación sea más rápida -le indicaba mientras le hacia una receta con los analgésicos que tomaría.
-Si… -fue lo único que pudo responder
-Y sobre los gastos no se preocupe el hospital lo cubrirá todo. – dijo seria entregándole la receta
- "Acaso sabe que conozco a Nico-chan" … ¿Por qué? - pregunto dudosa por la actitud de la pelirroja
-Quien provoco el accidente es un conocido del hospital. - dijo sin más y salió de la habitación dejando a una confundida castaña.
La doctora se dirigió a otro consultorio donde se encontró con el mensajero o mejor dicho la mensajera.
- ¿Cómo se encuentra?… ¿es grave?… ¿se va a salvar? -la bombardeo con preguntas sobre el estado de la chica, la pelinaranja de ojos color limón que vestía el uniforme de mensajera.
-Se puede saber porque eres tan torpe. -le reprochó masajeándose las cienes
-Perdón, Maki-chan…-dijo arrepentida
-Se encuentra bien no ha sido nada grave…- contesto con indiferencia
-Puedo ir a verla…Quiero discúlpame con ella. -dijo con cuidado en sus palabras
-Sabes que te demandara… es una celebridad. -contesto seria, pues incluso la pelirroja sabía quién era la castaña y no era porque viera televisión precisamente.
-Yo…aun si quiero hacerlo. - respondió igual de seria
-Está bien…aunque creo que ya se ha marchado- respondió derrotada
-Maki-chan, yo quiero decirte que… -intento decirle, pero fue callada
-Que sea la última vez que te metes en problemas, te recuerdo que ya no tengo la obligación de ayudarte, así que vete de una vez. – sentencio de manera fría la pelirroja
- Ya no te molestare más… adiós -le contesto seria saliendo de aquel consultorio. Dejando a una pelirroja pensativa, se tomó la cabeza con las manos para poder aclarar su mente e ir a casa.
- Apaga tu llanto y decirme adiós
Cuando pude abrir los ojos, ya no éramos lo mismo se apagaron las estrellas que mirábamos.
- Vete… ya no intentes regresar…Es hora de borrarme de tus labios, porque ya no quiero hacerte daño entiéndelo.
- No te detengas a mirar mí corazón que está lleno de espinas que te lastima encuentra un sueño lejos de mi vida.
- Tienes que soltar mi mano y seguir tu camino…- Expresaba al vacío del aquel lugar en voz baja, esperando que aquellas palabras le llegaran a la pelinaranja. Sin percatarse de que su madre había presenciado todo en su consultorio pues se encontraba en la parte contigua donde guardaba algunos medicamentos. Lentamente se acercó hasta su hija.
- ¿Ya has cenado? – le pregunto su madre preocupada
- ¿Qué haces aquí y que fue lo que escuchaste? -respondió a la defensiva
- Bueno este es mi consultorio y la próxima vez arregla tus asuntos personales fuera del hospital. -dijo del mismo modo.
- Lo siento. -respondió derrotada.
- No quiero meterme en tu vida amorosa. No crees que debas de ir y pedirle disculpas tal vez y solo tal vez te perdone después de todo ella te ama.
- No, amo a Rin
- No hablo de esa chica, me refiero a "mi nuera". -dijo intentándole darle ánimos pues la señora Nishikino adoraba a la pelinegra y solo a ella la consideraba digna de su hija. Aunque Maki lo echara todo a perder.
- Yo no lose. -dijo dudosa
- No lo sabrás hasta que lo intentes, por lo que se no tiene compromisos. –dijo de lo más normal la señora Nishikino
- ¿Cómo? lo…olvídalo para que te pregunto. -se detuvo antes de seguir preguntarle a su madre, pues ella era una gran admiradora de la pelinegra ya que nunca se perdía algún drama donde saliera la pelinegra y de ahí que supiera la identidad de la castaña ya que ella aparecería en el nuevo proyecto de la pelinegra.
- Entonces vamos a cenar. -dijo sacando a su hija del consultorio.
Después de esa fría platica la pelinaranja, vio a lo lejos a la actriz que estaba a punto de salir del hospital.
-Señorita...Señorita… -grito llamando la atención de todos los pacientes y personal médico quienes la miraban con molestia y una castaña quien al reconocer la voz volteo encontrándose con la repartidora haciendo un gran alboroto, por lo que tuvo que disculparse con todos los presentes en aquella sala, decidiendo tomarla de la mano y salir del lugar.
- ¿Qué ocurre? -Pregunto con voz tranquila de la joven castaña fuera del hospital.
- Yo siento mucho lo sucedido. -dijo inclinando la cabeza en forma de disculpas
- Levántate… no tienes por qué hacer eso, además fue un accidente. -le respondió sonriéndole amablemente.
- Pero yo… te he hecho daño y… y… - intento decir, pero la castaña la interrumpió
- Ha sido mi culpa, por no fijarme en el camino y usted no se hecho daño…este. -se calló al no saber el nombre de la chica
- Rin…mi nombre es Hoshizora Rin. -se presentó con una gran sonrisa
- Entonces Hoshizora- san no se hizo daño
- Puedes decirme Rin.
- De acuerdo Rin-chan… mi nombre es
- Koizumi Hanayo…- dijo interrumpiéndola
- ¿Hee?…como lo sabes. -pregunto sorprendida
- Bueno es que soy su fan. -dijo avergonzada
- Enserio…gracias por apoyarme. -dijo agradecida
- Disculpa mi atrevimiento Koizumi-san, pero quisiera llevarla a casa es lo mínimo que puedo hacer.
- Pero si ya has hecho demasiado a demás puedes llamarme por mi nombre
- Aun así, por favor permítame hacerlo, Ha…Hanayo-chan. - dijo avergonzada
Al final la castaña no pudo negarse más y termino aceptando la propuesta de la pelinaranja.
En todo el trayecto, camino a casa de la castaña, Rin se percató que a cada rato miraba su celular por lo que no pudo evitar preguntar.
-Espera alguna llamada importante. -dijo sin despegar su vista del camino
- ¿He?... bueno no. En realidad, me quede sin batería desde hace rato -dijo con tristeza pues ya eran más de las 9 y ella todavía seguía con la esperanza de que Nico la llamara
- "No te pongas tristes eso no va contigo" …Si gustas puedes usar mi Móvil…
Gracias pero no es necesario además ya estamos por llegar a casa. -dijo rechazando amablemente la oferta de la pelinaranja.
A veces hay mala recepción o la barrería se agota a mi pasa seguido y mis amigas me regañan por preocuparlas. -dijo intentando alejar la tristeza de la castaña
- Uhm… - fue lo único que pudo contestar.
- Una vez, un gatito me lo arrebato de las manos, porque le gustó mucho el llavero de traía y tuve que perseguirlo por horas
- Enserio. -dijo asombrada
- De verdad. -respondió con una sonrisa contagiando a la castaña de hacer lo mismo.
- Muchas gracias Rin-chan. -
- Se ve más linda cuando sonríes. La reina de corazones ¿Quién es amada por todos? Koizumi Hanayo–
- A veces ser amada por todos, no es suficiente… a veces ser amada por una sola persona es más que suficiente. -dio con pesar
- Y lo obtendrá Kayo-chin, merece toda la felicidad del mundo.. -intento animarla
- Ka…Kayo-chin…de verdad. – repitió vargonzada por el sobre nombre
- Lo siento quería decir Hanayo-chan.
- No te preocupes si estas más cómoda llamándome así está bien. . le dijo con una amable sonrisa
- De acuerdo. -contesto feliz
Al cabo de unos minutos llegaron a la casa de la castaña donde ambas se despidieron.
- Gracias por todo, Rin-chan. -dijo cuándo la pelinaranja le abrió la puerta de la camioneta y pudiera salir
- De nada. - respondió aun avergonzada por la dulzura de la joven actriz
Sin siquiera saber que sus caminos ya estaban atados, pues el caprichoso destino empezaría a jugar con sus sentimientos.
Continuara….
