Habían llegado ya las vacaciones de navidad y Harry Potter les preparó una sorpresa, había hablado con Oliver Wood para que le apartara las entradas las cuales recogería días antes del partido. Para sorprender a sus hijos y sobrina, Harry y Oliver les habían organizado algo especial a los chicos, cuando fueran por las entradas Oliver se las entregaría en persona a los chicos dentro del complejo de oficinas del equipo de Quiddich de los Puddlemere United. Oliver los esperaría dentro de una de las oficinas a modo de sorpresa.
Cinco días antes del partido Oliver avisó a Harry de que ya tenía las entradas, por lo que esa misma tarde iría Harry con los niños a por ellas. Días atrás había hablado con Teddy para que lo ayudara a vigilar a James, Lily y Roxanne debido a que Oliver Wood y él mismo les habían preparado una sorpresa a los tres chicos. Teddy accedió encantado.
El martes por la mañana Harry les avisó a los niños de que esa tarde los llevaría a dar una vuelta por el Londres muggle para ir a ver una película muggle que estaban echando en el cine, haciendo que los tres saltaran de alegría. Decidieron ir en metro para no tener que usar medios mágicos ni ir a pie ya que la Mansión Potter estaba a las afueras. Los niños iban tranquilos porque no sabían que la entrada del cine muggle era la misma que las de las oficinas del equipo, que solamente podía ser vista por magos que tuvieran la contraseña para entrar.
Llegaron y Harry les dijo que antes de comprar las entradas para el cine debía sacar dinero muggle del cajero ya que no lo llevaba encima. Harry empezó a teclear en el cajero, que era donde había que introducir la contraseña para que apareciera el complejo de oficinas del equipo, y para sorpresa de los chicos, la fachada del cine cambió para dar lugar a un enorme bloque con el nombre de equipo causando que sus dos hijos y su sobrina empezaran a dar botes de alegría. "Gracias papi, gracias por cumplir lo que me prometiste" le dijo la pequeña Lily a su padre.
Como dijeron esa noche en sus casas los tres niños, esa tarde había sido mágica, habían conocido a su ídolo y a algunos de los compañeros de éste, que decidieron unirse a la sorpresa cuando Oliver les dijo que Harry Potter iría esa tarde a las oficinas con sus hijos y su sobrina. Oliver les acabó regalando una equipación completa a los tres niños y diversos artículos con el logo de los Puddlemere United. Oliver también les anunció que el partido lo verían desde la tribuna reservada para los familiares de los jugadores del equipo, de ese modo estarían más tranquilos, sin que los espectadores les molestaran.
