Nota: enserio discúlpenme por no publicar durante unos días, pero en mi defensa estoy finalizando los exámenes, así que estoy más atareada; fuera de eso ¡Disfruten!
Natsu
Veo a Lucy marchar con su sexy culo hacia el interior mientras intento controlarme. La puerta de metal grueso golpea tras ella, escondiendo su perfecto trasero de mí. Ver que ella está segura en su casa me calma los nervios, pero no a mi lobo. Él todavía está al borde, queriendo salir y, por lo menos, marcar a su compañera.
Mi lobo quiere dejar su olor sobre ella para que los otros sepan que ella está emparejada, pero esta es la razón exacta del por qué no lo hago. Mi presión sobre él no está lo suficientemente firme. Si hubiera podido dejar mi marca en ella desde el inicio, esto no hubiera sucedido.
Gray me hubiera olido en ella. Tengo la certeza de que Lucy vio el cambio en mis ojos. Ella probablemente se dijo a si misma que en realidad no vio nada o que era un efecto de la luz.
Sabía que mi lobo comenzó a asomarse en el segundo en que sintió su miedo a dos cuadras. Tomó todo de mí, mantener mi piel y no cambiar en pleno centro de la ciudad. La visión del sheriff local transformándose en un lobo hubiera hecho que los turistas corrieran y gritaran.
Respirando hondo algunas veces, intenté calmarme. No quiero nada más que usar la llave que tengo en el bolsillo. Mantuve una copia cuando concreté la venta; sin dar oportunidad a mi compañera de vivir en ningún otro lugar en donde no pueda tener acceso fácilmente.
Necesitaba protegerla, algo que he hecho todas las noches desde que se mudó, en silencio entrando en la panadería y durmiendo en la parte inferior de las escaleras que llevan a su habitación. Mantiene calmo a mi lobo y a mí, al menos, el estar cerca de su perfume. Tengo la certeza que Juvia siente mi olor por toda la casa, pero no me importa; tengo que estar cerca de ella.
Estoy corriendo contra el tiempo, y no tengo ni puta idea de que hacer. Necesito que se sienta atraída a mí, porque el sábado por la noche cuando la luna llena esté bien arriba en el cielo, mi lobo va asumir el control.
Pero en este exacto momento tengo un problema más urgente. Mirando al bosque, espero que Gray no haya ido lejos. Dejé salir un poco a mi lobo intentando sentir su olor y entonces sigo su huella. No corro ni medio kilómetro cuando finalmente lo encuentro, sentado al lado de un riachuelo, la cabeza enterrada entre las manos. Él no reacciona como si me hubiera escuchado, pero sé que lo hace cuando lentamente me siento a su lado.
—Yo pensé…— él permite que las palabras se detengan en el aire, porque son difíciles de terminar. Sé cuán difícil es.
—Pensaste que la habías encontrado, lo sé.
Él gira su cabeza y me mira, su lobo siempre presente en los ojos. Eso es lo que sucede cuando uno se queda en estado salvaje mucho tiempo. Se torna más bestia que hombre. Estoy sorprendido de que el lobo no se haya apoderado de él totalmente, nunca dejando al hombre volver a la superficie nuevamente.
—Tú tienes a la tuya y ni siquiera la marcaste.— me gruñe apretando la mandíbula con fuerza. Está claramente perturbado por el hecho que yo no haya reivindicado aun a mi compañera. Que par somos.
—Sabes que no puedo aparearme totalmente hasta la luna llena.— respondo con calma sin querer provocarlo. No es justo golpear a un hombre roto aun cuando siento toda la agresión corriendo por mi cuerpo. Ni siquiera a mi lobo le gustaría eso.
—Ni siquiera tienes tu olor en ella. No olí nada de ti sobre ella. ¿Y si un humano te la quita?
—No lo harán. Me mantengo cerca, y ella será mía.— digo entre dientes, pensando en algún humano llevándosela. Otro lobo no lo haría. Los lobos solo pueden aparearse con sus compañeros; son los únicos que quieren.
Sus ojos se estrechan hacia mí.
—Si ella fuese mía, la habría tomado en su casa, la hubiera olido y marcado, y ella no estaría corriendo por ahí repartiendo galletas para todo el mundo.— Sé que él cree que eso es verdad, que podría apenas tomar a su compañera. Tal vez él pudiese si ella fuera lobo como él. Eso tornaría las cosas más fáciles. Pero ¿y si su compañera fuese humana? Aunque no lo fuera, a los lobos no les gusta ser atrapados y llevados así como así. Las hembras poseen gran fuerza cuando se trata del apareamiento.
Eso es todo lo que necesito. Gray oliendo a su compañera y cargándola y robándosela de la ciudad. Con la forma en que actuó hoy, creo que el olor de Lucy se confundió con el de su compañera que debe de estar bien cerca para haberla olido, a tal punto de sacarlo del bosque.
Gray nunca deja el bosque, no desde que perdió a su hermana y su madre a causa de unos cazadores años atrás.
Sé que si yo le digo a Gray que no se pegue a su compañera como un perro en celo, él estaría perdido. Va hacer lo que quiera. Aun cuando sea más fuerte que Gray ahora, no podría controlarlo si yo realmente estuviera entre él y su compañera. Shifters pierden toda su cordura cuando se trata de compañeros.
Antes que Gray perdiera a su hermana y su madre, él probablemente podría ganar a nuestro Alfa en un buen día, si quisiese, pero Gray no era un Alfa ni quería serlo. Tendría que tener el deseo de liderar, y muchas veces ignorar sus deseos y hacer lo que es mejor para la manada.
Eso no iba con Gray. Ahora parece que él apenas come. Como si oyese mis pensamientos, se agacha y agarra una de las galletas y la mastica. Voy a tomar una pero él me gruñe y muestra sus dientes.
—Mío.
Levantando las manos al aire para mostrarle que no voy a comérmelas, pienso en mis próximas palabras, pero él dice:
—Mi compañera. Me gustan sus galletas, pero no son de la mujer que me las dio.— él toma otra galleta mirándola, claramente confuso. Estoy tan confundido. ¿Cómo él puede oler a su compañera?
Enseguida, me golpea como una tonelada de ladrillos en la cabeza. Es algo que no quiero pensar, algo que va hacer que el Alfa enloquezca.
Él apenas deja que Gray permanezca por el área como está. La única razón para dejarlo quedarse fue porque Gray juró permanecer lejos de los humanos, algo que claramente no hizo esta noche Lucy. También lo permitió porque Gray cuidaba que no hubiese animales salvajes muy cerca de la ciudad y también porque era el mejor rastreador de la manada. Puede tener una de las mejores narices de la manada porque está en contacto con su lobo más que cualquier otro de nosotros. Eso es el porqué de haber olido a su compañera estando tan lejos en el bosque.
—¿Quieres a tu compañera, Gray?— le pregunto, ya sabiendo la respuesta. Cada shifter macho quiere a su compañera desde el día en que nace. Algunos comienzan a enloquecer a medida que envejecen, algunos nunca la encuentran.
—No me molestes con preguntas estúpidas.— rezonga él, tomando otra galleta de pene. No parece importarle estar comiendo dulces con forma de pene.
—¿Qué harías con tu compañera?
—Marcarla. Si todo lo que querías era hacer preguntas estúpidas, puedes irte ahora. Voy a mantenerme lejos de tu compañera, pero si fuera tú, la marcaria bien fuerte para que todos lo sepan.
Mi polla tiembla de placer con la sola idea. Estar duro no es algo a lo que estoy acostumbrado y no siento que voy a acostumbrarme alguna vez.
—¿Estás diciendo que vas a agarrar a tu compañera y arrastrarla aquí al bosque y hacerla vivir contigo? ¿durante el invierno sin refugio? ¿Una mujer que, probablemente tiene una familia?— lo que de hecho sé que tiene. —¿Irías a apartarla de eso y traerla para qué? ¿Tienes una caverna aquí, Gray? ¿Dejarías al compañero de tu hermana hacer eso?
Él se congela con mis palabras y veo que lo conseguí.
—Ni siquiera estás cuidando de ti mismo, ¿y crees que estás listo para una compañera y cachorros?
Lo escucho respirar hondo, y me gustaría saber si fui demasiado lejos. Patear a un hombre cuando está tirado en el suelo no es mi estilo, pero es la verdad, y ser franco con Gray es siempre el mejor camino.
—Voy a hacer lo que haga falta para hacer feliz a mi compañera.— él se levanta, y hago lo mismo. Puedo decir que él aún está un poco perdido con la idea; estuvo aquí solo por más de cinco años.
—Gray, la casa de tu familia todavía está allí, y estuve pagando tus honorarios por la guardia forestal depositándolo en tu cuenta familiar. Tienes que recomponerte y entonces, ir por tu compañera.
—Me probaré a mí mismo que puedo ser el compañero perfecto.
—Estoy seguro que lo harás.
Con eso, él sale andando hacia lo más profundo del bosque. Mirando mi reloj, veo que son casi las siete. El Alfa debe estar de vuelta en la ciudad ahora, y parece que necesitamos tener una pequeña charla.
...
—¡Sabía que eso iba pasar, mierda!— escucho a Stone, el alfa, desde donde estoy en la calle frente a su casa.
—Puedo hacer lo que quiera. ¡Tengo veinte años!— el estridente grito de Juvia hace que mi lobo entierre la cabeza, por la voz hiriendo nuestros oídos.
Ellos continúan gritando mientras camino hasta las escaleras y el pórtico. Golpeo la puerta, incluso teniendo la certeza que Gajeel sabe que estoy aquí.
Él quería que me reportara al momento en que regresó y ya estoy unos quince minutos atrasado después de tener que lidiar con Gray. Ahora después de oír a Juvia y Gajeel peleando, no estoy seguro de querer contarle a este hermano sobreprotector que su hermana tiene un compañero, y que es nada más y nada menos que Gray. Él se va a infartar. Es realmente un milagro que haya llevado tanto tiempo para que cualquiera de ellos sintieran el olor del otro, pero con la rienda tan corta que tiene Gajeel sobre Juvia, tal vez no sea tan sorprendente.
Claro, Gray y Juvia pueden haberse cruzado una o dos veces, habiendo crecido en la misma ciudad. Pero el vínculo de apareamiento no funciona hasta que ambos compañeros cumplan dieciocho años. Gray estaba en el bosque cuando Juvia llegó a esa edad.
Cuando la puerta se abre, veo a Juvia allí de pie con la mano en la cadera. Ella está muy parecida a mi Lucy con esa postura, aunque mis ojos no van a la cadera de Juvia como sucede cuando miro a Lucy. Todas las veces que Lucy sujeta su cadera, todo lo que puedo pensar es en agarrarla. Veo sus curvas y me pregunto cómo se sentirán. Cuando ella está usando uno de sus pequeños vestidos, abrazando toda su cadera pienso en el momento de finalmente sentir su piel caliento bajo mis dedos. Estaré sujetando su cadera en breve…
—¿Piensas entrar o vas a quedarte ahí?— pregunta Juvia con una mirada frustrada. No culpo a Gajeel por ser tan protector. Ella puede que tenga veintiún años, pero parece de dieciocho. Las pecas que tenía de adolescente aún están en su nariz, haciéndola parecer mucho más joven de lo que es. No tengo hermanas, pero si tuviera, seguro que actuaría de la misma manera.
—¿Cómo fue tu día en la panadería?— le pregunto al entrar.
—Sería mucho mejor si parases de asustar a todo el mundo. Nunca pensé que irías a hacerle daño a tu compañera, Nat.
Las palabras de ella hacen apretar mi corazón y a mi lobo ponerse en guardia.
—Yo no le hago daño.— protesto, horrorizado con la idea de hacerle algo así.
Ella resopla, y es un sonido muy poco femenino. Pone los ojos en blanco y gira a las escaleras para alejarse de su hermano y de mí. Extiendo la mano para impedirlo, queriendo saber lo que ella entiende por "hacer daño a mi compañera", pero rápidamente me retracto. La idea de tocar a otra mujer, incluso alguien que es casi una hermana para mí me causa calambres en el estómago.
—Juvia, ¿Cómo es que estoy dañándole? Si estoy intentando todo lo que puedo para no hacer eso.— mis palabras le hacen detenerse y girar para mirarme.
—Ella es nueva aquí y piensa que toda la maldita ciudad la odia, Nat. Quiero decir, ¡vamos!. Ella está sola aquí, acaba de perder al único pariente vivo que tenía, y ahora tu no permites que nadie se le acerque. Si, estás siendo un idiota y la estás hiriendo.— con eso, ella gira, su cabello peliazul saltando mientras sube las escaleras.
—¡Joder!
—Me alegra no ser el único a quien ella le riñe.— dice Gajeel detrás de mí, haciéndome girar hacia él.
—Te ves como el infierno.— veo la camisa arrugada, la barba crecida y las ojeras bajo los ojos.
—Sí. Tres semanas en la carretera de manada en manada hace eso con uno.— dice él, soltando su voluminoso cuerpo en el sofá y subiendo los pies en la mesa de café. Toma un trago de cerveza y suspira. —¿Quieres una?
Me encantaría, pero me tomaría veinte para llegar a emborracharme, y de cualquier forma voy a terminar en la escalera de Lucy. Por lo menos si estoy sobrio no voy a derrumbar su puerta intentando entrar y asustarla de muerte. Después del golpe verbal de Juvia, realmente estoy deseando poder cambiar algunas cosas.
—No, estoy bien.— me siento en una silla frente a él, esperando que sea una charla rápida. No sucedió nada por aquí. Bien, no mucho que me gustara compartir por el momento.
—¿Cómo están las cosas? Además de dejar que mi hermana trabaje en la ciudad. Ah, y el hecho de que encontraste a tu compañera, dos cosas que deberías haber comentado en nuestros chats semanales.— puedo sentir una ligera irritación en su voz, pero sin rabia real. O en realidad él está tan cansado como parece, o no está tan incomodado con eso, como deja transparentar.
—Tuve que dejar que mi compañera comprara la panadería. No tenía elección. Ella se habría ido y hubiera tenido que seguirla. No podía dejarla marcharse… a menos que quisieras un nuevo Beta.
—Lo sé, lo sé.— dijo él, terminando su cerveza y buscando otra. El mensaje era claro. Donde mi compañera va, yo voy. Si eso significa dejar mi manada, entonces la habría dejado sin un segundo pensamiento.
—¿Pero tenías que dejarla contratar a mi hermana?
—No puedo controlar a tu hermana más de lo que tú puedes, Gajeel.— veo el estrés en su rostro. Él se preocupa con ella más de lo que debería, pero con ambos padres muertos puedo entender el por qué. Los perdieron a muy temprana edad y estoy seguro que Juvia difícilmente se recuerda de ellos. Gajeel es más un padre que un hermano.
Perder a los padres es difícil para los shifters, porque ellos generalmente se siguen uno al otro a la tumba. Cuando uno se va, el otro irá casi enseguida. Yo acostumbraba pensar que era terrible que el destino hiciese eso con las personas, pero habiendo encontrado a Lucy en este corto tiempo, no creo que me gustara vivir sin ella. La tengo enraizada en mí. Pero parece que todo lo que hice fue herirla, y ahí estaba yo, ni siquiera una hora atrás, reprendiendo a Gray por no ser un buen compañero.
Gajeel no responde, pero realmente no hay mucho que decir. Él está presto a tener un buen golpe de realidad cuando Gray venga a golpear su puerta. No, nada de eso, tengo la sensación de que Gray no va tocar en una puerta para llegar a su compañera. Él probablemente va arrancar las malditas bisagras.
—Ella va encontrar un compañero pronto. Vas a tener que dejarla ir.— digo levemente, intentando relajar la conversación.
Su rostro, la verdad, parece un poco más feliz y me deja más cómodo. Hasta que abre la boca.
—Hice buenas alianzas mientras estaba con los otros alfas. Conocí a un montón de buenos shifters también. Algunos están buscando un cambio de ambiente y planeé invitar a algunos que pienso serían buenos para Juvia. Estoy realmente esperando que uno sea su compañero. Creo que estaría tranquilo si ella se queda con alguno de ellos.
Eso es fantástico. Todo lo que necesitamos es a Gajeel trayendo shifters para aparearse con Juvia.
—Hablando de compañeros, realmente necesito volver junto a la mía.— digo y me levanto. —Como dije, no sucedió mucho mientras estabas fuera y no hagas que Juvia pare de trabajar en la panadería. Confía en mí, estuve en el lugar. Nada le va suceder con ella.— intento tranquilizarlo porque él necesita descansar un poco. Tal vez debía dejar salir a su lobo dar una buena carrera antes de entrar en el tema de Gray y Juvia.
—¿Lo que dijo Juvia es verdad? ¿Impediste que la manada vea a tu compañera?— Stone pregunta, levantando una ceja por mi comportamiento extraño.
—No dejé mi olor en ella ni la marqué todavía. Ella no sabe lo que somos.
—¿Por qué diablos no? Si yo encontrara a mi compañera…
—Lo sé. La tomarías rápidamente. Lo he escuchado de todo el mundo.— la derrota es clara en mi voz. Estoy jodido aquí. —Solo estoy preocupado. Mi lobo se volvió loco cuando la vio. Ella es humana, y apenas me estoy atajando. Siento que si la toco voy a follarla y sabes lo que va pasar enseguida. Ella va entrar en celo, y escuché que puede ser doloroso. Cuando la conocí faltaban casi tres semanas hasta la próxima luna llena, y no podía hacerle eso a ella; no voy a causarle tres semanas de dolor. Entonces pensé que era mejor sufrir solo.— mi polla no puede encontrar la liberación, no hasta que entre en ella la primera vez. No importa cuántas veces lo intente, el orgasmo nunca llega.
Si la hubiera tomado el primer día, ella hubiera tenido tres malditas semanas de calentura.
Intenté permanecer lejos y dejar que la luna llena se aproxime, pero no puedo más. Mi lobo no quiere a nadie cerca de ella si no puedo tenerla, de modo que mantenemos nuestros traseros cerca de la panadería día y noche. Ahora estoy viendo que ella interpretó mi comportamiento como si yo fuera un imbécil. Esto es tan jodido.
Paso mis manos por mi rostro intentando disminuir la tensión que siento.
—Parece que ambos tuvimos semanas difíciles.
Asiento con la cabeza dándole la razón.
—Las más difíciles y las mejores de mi vida.— yo puedo estar sintiéndome miserable ahora, pero valdrá la pena. Pronto tendré a mi compañera y ella va ser toda mía para el resto de nuestras vidas. Pero esta noche, parece que voy a dormir en las escaleras una vez más.
Nota: por no publicar durante unos días, publicaré otro capítulo más a la tarde y tal vez si tengo tiempo uno a la noche. ¡Nos vemos!
