Antes que nada quiero INFORMAR Que esta historia no es mía, Es Una Adaptación del libro 13 HRS POR Megan O'Brien. Los invito a Lo Que magra o en su Caso leer este Adaptación al KorrAsami;) Por Último quiero avisarles Que esta historia es del género erótico ASI Que espero no les desagrade.

Hola gente bella lamento informarles que no puedo en esta ocasión responder sus comentarios debido a que estoy subiendo este capitulo en pleno trabajo jaja y la verdad estoy como un ninja cuidando que nadie me vea. Pido disculpas por la demora y por no responder una sus preguntas en el siguiente capitulo responderé dudas.


–El infierno ¿Tienes crema batida en tu mochila? –La cara de Korra era de un encantador tono rosado. Ella rompió su contacto con los ojos, mirando hacia el suelo.

–Fue… –Asami tenía la sensación de que estaba siendo obtusa, pero sinceramente no comprendía la vergüenza de Korra – ¿Para el postre? –preguntó

–Para mis pechos –Korra buscó en su mochila y sacó una pequeña caja de velas de cumpleaños –Feliz cumpleaños

Asami entregó el bote de crema batida de vuelta a Korra –Me ibas a dejar que…

–Lamerlos. Sí –Empujó Korra el bote de la crema batida y cajita de las velas en la mochila, no mirando a los ojos de Asami –Crees que soy una completa pervertida ¿verdad?

Extrañamente eso había sido el último pensamiento en la mente de Asami. –"No, creo que eres un maldito sueño húmedo" –Ella estaba aliviada de que su sorpresa de cumpleaños había terminado antes de que ella se enfrentara a los pezones cubiertos de crema.

La mayoría de la gente probablemente no tomaría esa oportunidad y correría de ella, pero Asami ella habría enloquecido. Ella enloqueció.

– ¿Eso no te hace sentir incomoda? –Preguntó cambiando el foco lejos de sus propias preguntas – Dejando a un desconocido que…ponga su boca en ti

–No es como una parte normal de mi acto, ni nada –Se alejó Korra sólo unos centímetros pero Asami sintió la pérdida. –Sólo pensé "una clienta" no sé, pensé que podría ser muy erótico

Ella estaba claramente incomoda y Asami deseaba que hubiera sido más discreta. Tratar de hacer que se sienta mejor, dijo–Me encanta la crema batida y sospecho que es aún mejor cuando se presentan en unos pechos perfectos.

Después de haber colocado su supuesta heterosexualidad en duda esperaba una respuesta burlona.

Korra le dio una tímida sonrisa hizo que la admisión valiera la pena. –Gracias, Asami –Metió las manos en las profundidades de su mochila y sacó un objeto que hizo gemir a su compañera en anticipación. Sacudió con la mano una barra de chocolate Hershey delante de la cara de Asami, ella preguntó – ¿Hambrienta?

Cuando Asami se acercó para agarrar la barra de chocolate, Korra la alejo.

–Nunca se dijo que el postre sería con condiciones –Asami suspiró

–Estoy segura que lo ganarás. Soy fácil de complacer

– ¿En serio? –Dijo Asami arrastrando las palabras –"Maldita sea el coqueteo es muy divertido" – ¿Fácil de complacer? Supongo que lo tendré en mente

–Si. Por favor

– ¿Algo más? ¿Qué otras maravillas tienes ahí?

Rompiendo en una amplia sonrisa, Korra saco dos libros que ella entregó a Asami poco maltratados y amados obviamente también. Asami estaba clavada inmediatamente en la imagen de la portada donde dos hermosas mujeres se dedican un beso sensual. El título del libro era "Historias de la noche larga: A collection of Lesbian Erotica"

Al instante encendida ella era incapaz de formar una oración. Cogió el otro libro.

–Procedimientos de emergencia para el veterinario de pequeños animales –Leía en voz alta – ¿Una lectura ligera?

–Es una de las clases que tomé. En realidad es un texto muy bueno

Korra tras los libros saco un estetoscopio que ella acariciaba con timidez fingida y seductora. – ¿Qué tal esto para el entusiasmo?

–Creo que estamos cubiertas, si queremos jugar al doctor más adelante –dijo Asami sosteniendo su mirada.

Korra lanzo un suspiro entrecortado –No te burles de las lesbianas… un buen juego de medico ha sido siempre subestimado – El deseo en la voz de Korra evidente

Asami sonrió, cada vez más excitada por dentro –No te emociones demasiado –dijo ella dando a Korra un vistazo de soslayo

–Tenemos que terminar este primer juego, por lo menos–Korra puso el estetoscopio en la creciente pila de cosas y sacó una bolsa de nylon –Una manta es la mochila, esencial para el estudiante que prefiere el almuerzo en el río entre las clases

– ¿Se puede usar?

–Si. Una calida lana gris, tal vez si eres realmente buena voy a compartirla contigo más tarde en caso de que decidieras tomar una siesta o algo así. – Ella miró en su mochila –Eso es todo, solo queda mi billetera.

Asami se recostó contra la pared, mirando a su reloj de pulsera. –Probablemente vamos a estar atrapadas aquí por lo menos otras siete horas, así que estoy pensando que podría matar el tiempo cinco o diez minutos con tu cartera

–Supongo que no tienes tu cartera para corresponder

Asami movió la cabeza–Me temo que está en mi oficina–Ella busco en sus bolsillos y sacó el contenido, haciendo un recuento dijo –Tengo la mitad de un rollo de Life Savers, dos cuartos del recibo de la magdalena que compré de camino al trabajo en la mañana y algo de pelusa de bolsillo.

–Tendré que compartir mi vida con un extraño no virtual

Korra no parecía molesta. Asami movió algo de pelusa en su dirección

–Te sientes tímida ahora después de dejarme sentarme a horcajadas en tu regazo y permitirte ver la perfección…

–Muy bien, muy bien –Korra golpeó el brazo de Asami en broma –Supongo que no tengo secretos

Asami se estremeció, sintiendo la carne de gallina levantar su piel –Me estas matando. Ellos van a encontrar a una strippers y una directora muertas aquí mañana por la mañana, seguro.

Korra estalló en carcajadas. Ante la mirada burlona de Asami, Korra se inclinó hacia ella y jadeó

–Solo estoy tratando de entenderte.

Ella no dijo nada más y cayeron en un silencio que parecía latir con la energía sexual. Korra siguió encontrando sus ojos tímidamente luego mirando lejos, todo el rato llevando una sonrisa que sugirió que mantenía un secreto sabroso. Asami podía sentir su propia mirada en el rostro de la morena y cada vez que cruzaban miradas su corazón se aceleraba.

–"¿Cómo voy a continuar sin hacer el ridículo?" –La mejor manera decidió era seguir hablando de la cartera de Korra.

– ¿Es la foto de tu licencia de conducir tan horrible como la mía?

Korra entrego la tarjeta de plástico –Dímelo tú

Asamiro miró hacia abajo la imagen pequeña de Korra, que no era tan hermosa como la real sentada a su lado en el suelo, pero hermosa no obstante. No del todo confiada en sí misma para hacer un comentario casual, escaneo los datos obsoletos. Korra Stanly: 13 Mayo 1991

–Dios, eres un bebé

Korra solto un bufido – ¿Desde cuándo tener veinticinco años es ser un bebé?

–Naciste en los años noventa y te gradúas en la Escuela de Veterinaria en seis meses? –Asami se sintió impresionada al mismo tiempo y completamente idiota. Y antes, casi la llamó cabeza hueca.

Korra se encogía de hombros –Me salte un grado en la escuela primaria. Así que ¿Cuántos años tienes anciana sabia?

–Veintiocho–Asami dijo

– ¡Estás jugando! Te ríes de mí por haber nacido en los noventas pero tú sólo tienes tres años más

–Son tres años muy importantes. –El corazón de Asami comenzó a latir alocadamente. Era fácil de hablar con Korra incluso para bromear. Ella no podía recordar la última vez que había disfrutado de la compañía de alguien. Ese pensamiento por decirlo ligeramente la sorprendió. De repente Asami no podía pensar en una sola palabra que decir. Ella cerró la boca y esperó a Korra para romper el silencio.

Korra pareció darse cuenta de su cambio de humor, porque su sonrisa se desvaneció y por unos momentos se quedó mirando a Asami. Un ligero color se elevaba en sus mejillas.

–Entonces que dices, ¿mi foto es tan horrible como la tuya?

Asami pidió a su corazón que se desacelere. Ella acarició el pulgar sobre la imagen –No. Eres hermosa –Al devolver la licencia sus dedos rozaron a Korra y ambas exhalaron en el contacto accidental. Completamente avergonzada Asami dijo –Gracias

Ella nunca había experimentado un paso así con otro ser humano. Fue un momento real, pensó, nadie podía negar eso. Se preguntó ¿Cómo exactamente una tenía que ir después de un momento así? Al parecer Korra sabía.

–Tengo una foto de mi cachorra –murmuró ella, moviéndose más allá del silencio cargado de tensión – ¿Quieres verla?

–Se trata de Naga ¿verdad? –Asami le preguntó mientras esta le entregaba una foto de una cachorra blanca con la cara más tierna que había visto hasta ahora.

–Si, me dicen algunos que no debería haberla adoptado según sé su raza crecen demasiado

–El estornudo en tu baño de espuma es divertido ¿eh? –Asami le preguntó –"Baño de burbujas. Grandioso. Justo donde quería que mi mente divague"

–Siempre lo es –dijo Korra –Ella es mi amiga

Asami cambio la fotografía por otra

–Esa es mi madre –Asami tomó la imagen de una mujer delgada con el cabello castaño y con una sonrisa alentadora. –Ella era mi mejor amiga –dijo Korra –Ella falleció el año pasado.

Asami sintió un nudo en la garganta –Oh, Korra lo siento mucho

Korra se encogió de hombros –Yo también, ella tenía cáncer. Fue bastante malo al final, por lo en cierto modo era el momento.

Asami devolvió la foto de Korra con reverencia en silencio. –Todavía tengo a mis dos padres –dijo después de un momento–creo que todavía me siento demasiado joven para perderlos. A pesar de que no soy muy estrecha con ellos –Estudió a su compañera resistiendo el impulso de acariciar su pelo castaño. – ¿Estas cerca de tu papá?

–No. –Ella guardó el retrato de su madre de inmediato. –Él no dejó cuando mamá enfermo. Tuve que cuidar de ella y él consiguió una nueva esposa joven que probablemente se casó con él por el dinero que tiene.

–"Maldito" –Asami experimento una oleada de cólera. –Eso fue terrible de su parte

–Por supuesto –coincidió Korra. Ella extendió la cartera abierta y mostró el contenido a Asami. –Sesenta y ocho dólares

Asami miraba con fascinación los labios de Korra se estremeció por un momento antes de que esos labios formaron una sonrisa maliciosa.

– ¿Tienes un dólar?

Asami se sonrojó tan pronto como comprendió la broma de Korra, casi un total de quince segundos después de que su compañera la dijera.

–"Sesenta y nueve. Genial, justo lo que necesitaba pensar" –Poniendo una sonrisa tímida Asami dijo –Por desgracia, mi billetera está en mi oficina ¿recuerdas?

–Oh, sí –Korra se aclaró la garganta y pasó lentamente a través de las partes de partes plastificadas de su cartera–Así que tengo una tarjeta de crédito…mi tarjeta de débito… el registro de votante… mi tarjeta de la biblioteca

–Una tarjeta de la biblioteca… ¿Eso es tan extraño?

–Soy una persona anticuada –Korra ofreció un seductor falso aleteo de pestañas–Sabes creo que es sexy

–Oh, si –dijo Asami –Muy sexy

–Lo sabía –Korra puso las cosas en su mochila, con una leve sonrisa mientras lo hacía. La morena le ofreció el libro de literatura erótica lésbica a Asami antes de guardarlo – ¿Segura que no quieres una lectura ligera?

Asami se inclinó a través del regazo de Korra y agarró la barra de Hershey del suelo –Yo prefiero el chocolate

Korra le dio una palmada a distancia y le arrebato el caramelo–Tal vez después de ese juego de verdad o reto que me prometiste

Su sonrisa dulce e inocente era difícil de resistir.

– ¿Prometido? Estoy bastante segura de que nunca prometí nada de eso– Asami sabía que su protesta sonó débil

–Oye, ¿quieres el chocolate o no?

Asami soltó un suspiro sufrido. –Está bien –dijo –Después de verdad o reto.