Bueno esta de más decir, que ninguno de estos maravillosos personajes me pertenece, ya que son de S. Meyer, yo solo los pido prestados de vez en cuando.


Capítulo 4: Justo a tiempo

Agradecí que fuese sábado, ya que si dejaba pasar más días me iba a arrepentir. Cuando me levanté Charlie ya se había ido, tomé desayuno, ordené la casa y cuando por fin terminé tomé el teléfono, marqué los números… y esperé a que me contestaran.

-¿Aló? – Respondieron.

-Billy, soy Bella… ¿Se encuentra Jake?- le dije rápidamente.

-Hola Bella, si Jake esta en su habitación… lo llamó de inmediato……¡¡Jake teléfono!!- pude escuchar como Billy lo llamaba.

-Aló?- me contestó Jake… tomé valor y respondí.

-Jake soy Bella… necesito hablar contigo- estaba muy nerviosa.

-¿Bella que pasa? ¿Estás bien? – me preguntó asustado.

-Si estoy bien, no te preocupes… es… es solo que necesito hablar contigo ¿Puedes venir?

- Si claro… claro que puedo, en unos minutos estoy allá, Espérame salgo de inmediato- y colgó el teléfono.

Me senté en el sillón esperando a que llegara…no pasaron ni 10 minutos cuando toaron la puerta, abrí y Jake estaba hay parado… supuse que había entrado en fase para llegar más rápido.

-¿Qué pasa? ¿Porque tanta urgencia?- Me preguntó.

-Pasa y siéntate – Lo invité un poco nerviosa.

Se sentó en el sillón y yo me senté junto a el, por la expresión que había en su cara advertí que no entendía nada.

-Jake yo…yo…bueno realmente no se como empezar – confesé

-Por favor Bella, habla de una vez que me estas asustando – me dijo

Tomé sus manos entre las mías mientras esperaba que las palabras salieran de mi boca, tomé valor y comencé…

- No se como resulte todo esto… pero… Jake y si tu no quieres te juro que lo entiendo… pero… pero quiero intentarlo Jake… quiero ser feliz y creo que contigo lo puedo lograr – le dije mientras mi voz cada vez se hacía más débil.

Todo quedé en silencio, pero por la expresión que había en su cara decía lo que las palabras no hacían. Me acerqué a el lentamente, pasé mis manos por detrás de su cuello y Jake me tomó por la cintura…nos miramos a los ojos –ambos estábamos muy nerviosos- y lentamente nos fuimos acercando hasta que la distancia que nos separaba fue nula… sus labios recorrieron lentamente los míos, como memorizando cada detalle, mis labios lo acompañaban en cada movimiento de los suyos, fue un beso delicado, suave, incluso algo temeroso algo así como un primer beso, aunque para nosotros ya no lo era, luego Jake me abrazó fuertemente y me acunó en su pecho.

-Te amo Bella…Yo nunca, te lo prometo, yo nunca te haré sufrir…Te amo – e dijo al oído.

Pasaron un par de horas antes de que Charlie llegar, de pronto una extraña sensación me llegó de golpe y me puse muy nerviosa…Jake aún estaba en la casa y yo tenía un presentimiento.

-Hola Charlie – Saludó Jake amistosamente mientras se paraba del sillón.

-Hola Jake, Hola Bella… ¿Cómo están? – Nos preguntó.

-Hola papá – respondí con una sonrisa

-Charlie…bueno….quiero hablar contigo – dijo Jake y mi presentimiento estaba a punto de confirmarse.

-Si dime… ¿Pasó algo? – dijo Charlie un poco preocupado.

-No…no….bueno…eeeee….en realidad si… pero no es nada malo… no te preocupes – dijo Jake muy nervioso.

-Bueno entonces dime lo que pasa, ¿Bella te pasó algo? –preguntó.

-No Charlie no le pasó nada a Bella… pero tiene que ver con ella.

-Habla entonces – lo apuró Charlie que estaba perdiendo la paciencia.

-Bueno…eeee…lo que pasa… es que… bueno… es que…

-Dilo de una vez – Charlie lo volvió a apurar.

-Bella y yo estamos juntos – le dijo Jake rápidamente mientras me tomaba la mano.

No podía creerlo, solo hace un par de horas me había armado de valor para decirle a Jake la decisión que había tomado y ahora estaba formalmente de novia…. Esto de verdad me supera.

-Pues que quieren que les diga… ¡¡¡Estoy feliz!!!...pero espero que la trates bien, y no hagas lo que hizo Edw……

-¡¡¡Papá por favor!!! – le dije antes que terminara la frase.

-No te preocupes Charlie…yo me voy a encargar de hacer feliz a tu hija – respondió Jake.

Charlie se acercó a nosotros con una gran sonrisa en los labios y nos abrazó… No sé quien de los dos estaba más contento, Si Jake o Charlie, pero lo que si sabía es que esa alegría aún no llegaba para mi, pero por lo menos cumplí con mi objetivo… con esto estaba haciendo feliz a dos de las personas que más quiero.

Jake iba casi todos los días a mi casa, cenábamos junto a Charlie y a veces también nos acompañaba Billy –¡¡¡ Parecemos una gran familia!!!- decía Charlie, se notaba que era inmensamente feliz, y eso me hacía feliz a mi también.

No me dí ni cuenta cuando ya habían pasado dos meses de que me puse de novia con Jake, la verdad es que todo iba de viento en popa… cada día que pasaba junto a Jake era distinto a cualquier otro, no sé como, pero Jake sabía muy bien como hacerme reír…Con Jake estaba recuperando la felicidad que creí perdida, aunque debo reconocer que el dolor que comencé a sentir en mi pecho, ese vacío que sentía, aún no desaparecía… pero cada vez dolía un poco menos.

Para celebrar nuestro segundo aniversario Jake preparó un pic-nic en un prado que había en el bosque, era precioso, había muchas flores y el pasto era de un verde impresionante. Jake se encargó hasta del más mínimo detalle… no faltaba nada.

-Gracias – le dije mientras le tomaba la mano – de verdad que no sé como agradecer todo lo que haces por mí.

-Bella, no tienes nada que agradecerme, todas las cosas que e hecho, son solo para demostrarte lo mucho que me importas – me dijo mientras acariciaba mi rostro.

-Jake… ahora me doy cuenta que lo mejor que pude haber hecho, fue aceptar tu proposición… desde ese día comencé a sentirme de a poco inmensamente feliz… me hace muy bien estar a tu lado- le confesé un poco avergonzada.

Era la primera vez que era tan sincera con e, nunca le había dicho algo as, y por la expresión de su cara creo que no esperaba mi sinceridad. Me miró a los ojos y se acercó cada vez más a mi… acarició mi pelo, mis mejillas y mientras lo hacía iba acercando su rostro lentamente al mío – Bella te amo – fue lo último que me dijo antes de comenzar a besarme. Sus manos que hasta hace unos segundos estaban en mis mejillas bajaron lentamente por mi espalda hasta llegara mi cintura y con un movimiento fuerte pero Sueve la vez, me acercó a su cuerpo, me siguió besando… pero esos besos que en un comienzo eran tiernos, ahora estaban cargados de pasión, puse mis manos alrededor de su cuello, y mis besos se tornaron igual o más apasionados q los suyos – todo eso se sentía más que bien – de pronto puso una mano en mi espalda y lentamente nos recostamos sobre las mantas, Jake se acercó aún más a mi cuerpo, tanto que sentía la presión del suyo sobre el mío, su respiración y la mía de pronto ya no tenían sincronía, estaban fuera de control, dejó de besarme los labios solo para seguir con cuello y luego descender por los hombros. De un segundo a otros sentí que sus manos subían por mi costado, de pronto sus dedos intentaba desabotonar mi blusa, supe que si no detenía esto ahora... Dentro de unos segundos sería demasiado tarde para echar pie atrás.

Sus labios tomaron posesión de los míos otra vez, y yo puse mis manos en su pecho, para poder separarlo un poco de mí.

-Jake… Jake para… - le dije con la voz entrecortada.

-¿Qué pasa Bella? – me respondió buscando mis labios nuevamente.

-Jake…no...Para por favor – le dije mientras separaba mis labios de los suyos.

Se separó lentamente de mí y se sentó, yo me senté mientras recuperaba el aliento y me acerqué a su lado.

-Jake disculpa… pero… no se… no se si puedo – le confesé. Pasaron unos segundos antes que me respondiera.

-Bella…no me pidas disculpas…yo soy el que te las debe a ti…no debí hacerlo, debí preguntarte…no debí forzarte – me dijo mientras bajaba la mirada.

-Jake tu no me forzaste a nada, si pasó lo que pasó – le dije mientras que con mis dedos intentaba levantarle el rostro- Creo que tengo un cincuenta por ciento de la culpa – le dije con una sonrisa intentando que no se sintiera culpable.

-Discúlpame… es solo que te amo y a veces me cuesta controlarme… aún me cuesta controlar mis instintos me confesó con una sonrisa.

Nos quedamos hay sentados por unos minutos, realmente no sabía que decirle, así que preferí guardar silencio.

-Bella, mañana en la noche va a haber una fogata en la reserva ¿Quieres ir? – me preguntó, pero aún no me miraba y su voz era un poco triste.

-Claro – le dije- claro que me gustaría ir, además no creo que Charlie ponga algún problema – le dije mientras me reía.

Levantó la mirada y en su rostro había una perfecta sonrisa, al parecer mi respuesta lo había alegrado. Seguimos unos minutos más en el prado y luego Jake me fue a dejar en la casa, pero no entró ya que Billy lo llamó para que lo acompañara a Port Angel.

-Bueno…me tengo que ir…aunque no quiero – me dijo.

-A mi tampoco me gustaría que te fueras – confesé y estaba siendo sincera.

-No sabes lo feliz que me hace escucharte decir eso – me dijo y luego me dio un beso de despedida.

-Entonces mañana en la tarde después del instituto, te vengo a buscar.

-Bueno hasta mañana entonces – me acerqué y le dí un suave beso en los labios.

-Hasta mañana mi Bella – me dijo y se marchó.

Entré en la casa y Charlie aún no llegaba, me senté en el sillón y me puse a recordar lo que pasó hace un rato… o en realidad lo que casi pasó…No podía creer que caso Jake y yo…

¡¡No!! Definitivamente no estaba preparada, aún no podía. De pronto vino la imagen de Edward a mi mente regalándome esa sonrisa torcida que tanto me gustaba… y si en vez de Jake hubiese sido Edward ¿Lo hubiese detenido? ¿O hubiese dejado que las cosas pasaran?... pensé en eso por unos instantes, pero luego lo dejé ya que por más que le daba vuelta a la pregunta, no estaba segura de la respuesta.