Disclaimer: Los personajes son de SM.
Titulo: Lo que odio de ti
Capitulo 4: Su perfección y autocontrol.
Todo en Edward es compostura y clase, como un verdadero caballero inglés del siglo XVIII, de esos que salen en las películas que a Sue tanto le gustan. Jamás hablará de mala manera de nadie ni dirá una palabrota, no andará desaliñado ni sucio.
Lo odia, esa perfección lo vuelve loco. Todo en él es perfecto, desde como se para mientras lo mira, su pelo prolijamente peinado, su ropa impecable sin una puta arruga hasta esa brillante sonrisa de anuncio de pasta de dientes.
A Seth ama profundamente a Edward pero no puede evitar querer romper esa imagen de perfección. Por eso cuando lo ve sentado con la espalda recta tocando el piano sin fallar en una sola nota (como todo lo que el vampiro hace) no puede evitar pararse detrás del pianista y colocar sus manos en los brazos de Edward mientras besa su cuello suavemente.
Pero el vampiro sigue con lo suyo dejándole en claro que no dejará de inundar la habitación de la música que saca del piano, dándole a entender que sabe lo que Seth se propone y que no se lo dejará fácil. Y el moreno decide que también odia ese autocontrol, pero como que se llama Seth Clearwater que hará algo para cambiar eso. Decide acariciar la espalda cubierta por la impecable camisa blanca y posa sus manos sobre la estrecha cintura mientras abre la boca y observa los pálidos dedos moverse con rapidez sobre las teclas, recorre con la lengua el nacimiento del cuello hasta detrás de la oreja la cual decide succionar sin prisas.
El pianista se estremece.
La melodía deja de escucharse por unos segundos demasiados largos como para que estén presentes en la partitura pero Seth aún no ha conseguido lo que desea porque Edward vuelve a tocar el piano. El licántropo no se da por vencido y succiona el pálido cuello para luego morder, como si fuera un vampiro y quisiera alimentarse de Edward.
Y antes de que Seth quiera darse cuenta tiene un cuerpo duro y frío presionando el suyo contra el suelo. Edward le besa, invade su boca con su aliento dulce y él aprovecha para pasar sus manos por el cabello cobrizo, sus lenguas luchan hasta que ambos terminan jadeando. Cuando parece que Edward está por decir algo es callado por unos labios ansiosos, y en un segundo, es el vampiro el que se encuentra presionado contra el suelo por un cuerpo cálido.
Edward jadea en busca de aire aunque no lo necesite, tiene el cabello desordenado, la ropa desarreglada y tiene la mirada oscura por el deseo. Seth sonreiría, porque ha conseguido poner al correcto Cullen en ese estado, sino estuviera pensando en lo mucho que ama al hombre al que aprisiona.
N/A: Creo que este es el último capi, voy a tratar de ponerme las pilas con mis otros fics de Ed&Seth que aún no termino de escribir.
