A la mañana siguiente, Tom bajó a la sala común con una carpeta pisapapeles con varios pergaminos sujetos a ella, también llevaba un bote de tinta y una pluma un tanto raída, sin duda de segunda mano, como era muy observador, se dio cuenta de que las niñas de primer y segundo curso lo miraban insistentemente, Tom no les dio mucho caso y caminó hasta sus amigos

- ¡hola chicos! – dijo Tom mientras anotaba algo en la primera hoja de pergamino

- ¿Qué tal? – dijeron sus amigos que le habían estado esperando para ir a desayunar

- estaba pensando en hacer mi propia pandilla, y estaba pensando también en unirlos a ustedes a ella – dijo Tom mientras terminaba de escribir en su carpeta y soplaba las letras para que secaran

- lo siento Tom… pero tal vez no has entendido – dijo Abraxas – es que nosotros tres – dijo señalando a Rodrick, a Augustus y a sí mismo – ya somos una pandilla, yo soy el líder y tú te nos uniste

Tom endureció el rostro como solía hacerlo cuando se enojaba, ese rubio no iba a ganarle, él, Tom, estaba acostumbrado a obtener lo que quería, sin más dijo:

- ¿Cómo se llama tu pandilla y que apodo tienes tú? Porque un líder siempre tiene que tener un apodo que lo diferencie de sus súbditos o miembros de su pandilla

- eso no es obligatorio – dijo Abraxas comenzando a alterarse

- tal vez – dijo Tom levantando la nariz – pero… te apuesto que a Augustus y a Rodrick les gustaría tener en su pandilla un nombre con el que todos en Hogwarts se dirijan donde la gente nos respete al nombrarnos ¿o me equivoco?

- eso es cierto, sería bueno Abraxas – dijo Augustus

- bueno Abraxas, tienes dos opciones o te incluyes a mi pandilla, o te buscas un nombre y un apodo mejores que los míos para derrocarme ¿Qué prefieres?

Abraxas decidió incluirse a la pandilla de Tom, puesto a que no era nada bueno inventando nombres

- bien chicos – dijo Tom con una sonrisa de satisfacción y suficiencia – de mi nombre completo saqué mi apodo, sólo lo codifiqué y quedó como Lord Voldemort – los dos chicos parecieron encantados y Abraxas aunque molesto por perder su puesto de líder, estaba asombrado de que el apodo de Tom fuera tan original – y ustedes serán los mortifágos, entonces la pandilla se llama los mortifagos y todos seremos Lord Voldemort y sus mortifagos ¿Qué les parece? – los chicos quedaron encantados y mientras se apuntaban en la lista de Tom, iban caminando al gran comedor

Cuando estaban desayunando, Tom se puso de pie en su asiento y llamó la atención de los comensales de Slytherin

- ¡buenos días! – saludó el muchacho – soy Tom Sorvolo Ryddle y tengo una pandilla, somos Lord Voldemort y sus mortifagos, en las horas extras vamos estar en la sala común de Slytherin para quienes se quieran inscribir, pero advertimos que a esta pandilla no entra todo el mundo, es sólo para chicos y chicas sangre limpias de Slytherin y que tengan alguna habilidad mágica más desarrollada, a las dos de la tarde estaremos en la sala común para explicar mejor los proyectos que tenemos y si les gustan pueden incluirse – luego el chico volvió a sentarse ante un mar de aplausos de los chicos de Slytherin, los profesores y el resto de los alumnos lo miraban asombrado, ¿Cómo era posible que un niño de once años tuviera ese control?

Luego del desayuno obtuvieron sus horarios y fueron a cumplir con ellos, encantamientos, transformaciones (con Dumbledore) y defensa contra las artes oscuras( materia favorita de Tom), luego fueron al almuerzo y luego del almuerzo tuvieron pociones (con Slughor) en las mazmorras, después a las dos, bajaron a la sala común y para la sorpresa de los cuatro niños, todos los alumnos de Slytherin estaban allí, Tom se adelantó y sacó de su mochila la carpeta y se la dio a Augustus que se sentó junto a los chicos en una mesa, para inscribir a los interesados a la pandilla, Tom se subió a una mesita de té para hacerse escuchar y ver por toda la sala común

- ehhh… bien, como ya les dije soy Lord Voldemort su servidor, nuestra pandilla es una organización que ahuyenta a los sangre sucias y preserva la amistad entre los sangre limpias, ahora sólo somos cuatro, pero mientras más seamos, más cosas maravillosas podemos lograr, durante la hora de pociones hablamos con el profesor Slughor para que además de una simple pandilla, fuéramos un grupo estudiantil, más adelante tendremos prácticas de magia, para defendernos y además… entre nosotros… para atacar impuros, si se unen a mí les prometo la gloria ¿Quién se une? – grito el niño con entusiasmo y todos los chicos o la gran mayoría, comenzó a apuntarse en la lista que tenían los chicos en la mesa

Tom pensó que lo que había dicho el sombrero se estaba haciendo realidad, se estaba volviendo el rey de Hogwarts