¡Hola!
Vengo a dejarles el nuevo capitulo. Espero que lo disfruten y que no haya salido muy feo.
Esto es acción, pura acción. Así que no se que tal me salio.
Sin más ¡Pasen y lean!

P.D: Les recomiendo que escuchen el soundtrack oficial de la serie para este capi. Me inspiraron mucho, mucho: Fairy Tail theme song, Fairy Tail main theme slow, y Juvia theme song.

Fairy Tail y sus personajes pertenecen al gran Hiro Mashima.

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Y SER ARRASTRADO POR AQUERONTE

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No era un bosque sumido en un silencio sepulcral, era oscuro y húmedo, pero se escuchaba el cuchicheo de las lagartijas, el graznido de las aves y el murmullo del agua sobre las rocas. Era un tanto tenebroso, como si la maldad del mundo se hubiera ido a esconder ahí y sólo dejará residir a la vida por pura diversión. Juvia se había desacostumbrado a esa clase de lugares, los recordaba como sitios que existían ya muy lejos de su mundo, pero de nueva cuenta estaba ahí. Ella quería terminar la misión rápido, sólo para salir del bosque y del agua fría a la que estaba unida.

Era difícil percibir movimientos dentro de la penumbra, pero Juvia distinguía las figuras que se deslizaban con sigilo. Lo podía hacer porque estaban cerca de ella, y porque se habían negado a alejarse más de lo necesario. Juvia suspiro aun dentro del agua, sus ojos vigilando alrededor.

-Eso fue fácil-las sombras pararon, el silencio se quebró-Un par de golpecitos y el dinero está en nuestra bolsa-el golpeteo de pasos hizo crujir las hojas que regaban el suelo.

-Le dirás eso al maestro, Kabuto-una voz gruesa resonó en el espacio, Juvia se asomó apenas, traslúcida como era-Estará contento con el motín.

Eran dos hombres. Vestidos de negro y escarlata. Uno de ellos, al que Juvia identificó como Kabuto, llevaba una bolsa colgando al hombro, tenía el cabello verdoso y los ojos marrones. El otro era de cabello naranja y mirada salmón.

-Fue un trabajo limpio, los pusimos a dormir de un soplo.

Juvia enarco una ceja, justo cuando noto una sombra acechandolos. Entendió el mensaje a la perfección. Los hombres siguieron su camino, y ella se dejó guiar.

Era un edificio de roca. En realidad era más como una enorme cueva que como un edificio. Los dos hombres entraron, Juvia no tuvo necesidad de salir del agua, pues el río se abría camino entre la oscuridad. Gajeel, Sting y Rogue se movieron con cautela, incluso si su presencias no habían sido detectadas, tampoco iban a dejarse pillar.

Siguieron ocultos hasta que por fin los vieron. No eran demasiados, pero tampoco pocos. Sacando una rápida cuenta mental, Sting pensó que por lo menos tendrían que ocuparse de unos seis cada uno, quizás de más. Y no veía por ningún lado a quien podría ser el maestro.

-Vaya, vaya-Sting dejo de pensar cuando el sonido del viento se convirtió en una voz-Merino, Kabuto, ya están aquí.

Y emitió una risa siniestra.

-Maestro-el tal Merino se arrodillo-Cumplimos con la misión.

-Fue demasiado fácil-farfulló Kabuto, riendo y moviendo exageradamente. Gajeel pensó que era como un animal nervioso, le dio asco.

-Sí, me doy cuenta que trajeron el motín-señaló. La voz se apagó. El silencio que sobrevino fue apabullante. Juvia se mantuvo quieta en el agua, mientras sentía como la corriente seguía corriendo-Pero no trajeron sólo eso ¿verdad?-los dos magos a quienes se dirigía levantaron el rostro. Era claro que no le seguían la línea-¡Ah!-se quejó de pronto la voz, como si algo le doliera, Rogue sintió inmediatamente que algo no iba bien-¡Son unos tontos!

Y de pronto hubo algo silbando en el viento, los dos magos fueron golpeados por ese sonido y Juvia contempló con absoluto horror como eran desintegrados.

-¡Maestro Heredia!-hubo un grito, como si no hubieran visto eso antes. Gajeel, Juvia, Rogue y Sting distinguieron como de entre las sombras surgía una figura: Un hombre alto, de largo cabello canoso, era robusto y su mirada era como la de un enorme tigre. Su boca se curvó en una sonrisa, Juvia contempló la cicatriz que le adornaba el rostro, era como si una garra enorme le hubiera atacado. Las líneas rojizas contrastaban con el tono claro de su piel.

Y de pronto Juvia grito. Su figura se elevó en el aire, su cuerpo siendo agitado por la nada, hasta que chocó contra el techo rocoso de la cueva, causando que este crujiera y pequeños escombros cayeran sobre los demás magos del gremio. Gajeel apretó la mandíbula, incapaz de mantenerse escondido, hubo una exclamación de asombro cuando su silueta surgió detrás de una columna. Él extendió los brazos cuando el cuerpo de Juvia se precipitaba al piso, logrando tomarla a tiempo. Ella tenía los ojos cerrados y raspones en su rostro. Gajeel sintió que su sangre hervía.

-¿Lo ven?-Heredia señaló hacia el mago y la joven en sus brazos-Esos dos nos trajeron compañía.

-¡Son Magos de Fairy Tail!-gritó alguien.

-Y también de Sabertooth-los integrantes de Mask vieron en dirección al maestro Heredia, pero no era él quien hablo, sino un chico rubio que le tenía sujeto del cuello. Alguien más nació de la nada en el centro del salón-No se olviden de nosotros-rio.

-Lastimaron a una preciada compañera-habló Cheney-No los perdonaremos.

Gajeel no se esperaba esa acción de parte de Rogue. Juvia se removió en sus brazos, sus ojos abriéndose con lentitud mientras su boca hacía una mueca de dolor.

-¿Gajeel-kun?-llamó débilmente, y el Dragón Slayer de hierro la observó con disimulado alivio.

-Ponte de pie, mujer de la lluvia-informo-porque esto ya empezó.

Juvia saltó al suelo de inmediato, pasándose rápidamente la mano por la mejilla, la sentía dolorida, pero estaría bien.

-Oye, Rogue-llamo Sting, sus manos presionando con más fuerza el cuello de Heredia-¿Qué te parece un poco de diversión?

Gajeel liberó una risa burlona, Rogue sólo sonrió, mirando en dirección a la maga elemental, quien parecía de vuelta. Ella le sonrío.

La acción se desencadenó.

Rogue lanzó un ataque a un mago que se acercaba desde su flanco izquierdo. Gajeel uso su puño del dragón de hierro, golpeando a dos magos. Sting, por su parte ya había comenzado una lucha con el maestro del gremio, y parecía bastante entretenido.

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-¡Water nébula!-Juvia lanzó su ataque a un mago que se aproximaba a ella con rapidez. Ella se dio la vuelta cuando un ataque le fue lanzado desde la espalda, sólo había sentido que algo la tocaba, pero su cuerpo de agua le evitó ser lastimada esta vez-No podrás dañar a Juvia-amenazó-¡Doble onda!

El mago a quien golpeó cayó con un ruido sordo. Juvia no tuvo tiempo de volver a atacar, pues el peso de algo la derribó. Lo que le había caído encima se movía casi imperceptiblemente.

-¡Sting!-la voz de Rogue llamó su atención. Juvia se percató que quien estaba sobre ella era el rubio Eucliffe.

-¡Sting-san!-Juvia lo tomó de los hombros, intentando hacerle reaccionar-¡Sting-san ¿Está bien?!

Euclifee entorno los párpados, intentando enfocar a la dueña de la voz. Se apoyó en sus manos, separándose lo suficiente como para que la maga se zafara de la presión y se pusiera de pie.

-Juvia lo ayudará-Juvia se inclinó a él, pasándole la mano por la cintura, y un brazo de él por su cuello-Vamos-la voz de ella sonó dura.

-¡Rugido del dragón de hierro!-el ataque de Gajeel causó una potente onda, Juvia busco un sitio donde cubrirse con Sting.

Los ojos azules de Juvia se pasearon por el interior del gremio, había cuerpos en el suelo, mesas rotas y vidrios en varios sitios. En el fondo a la izquierda Rogue peleaba con unos cuantos magos, y Gajeel se estaba encargando de Heredia. Juvia colocó a Sting en el suelo, la espalda del chico apoyándose en la pared.

-Sting-san ¿Escucha a Juvia?-Eucliffe abrió un ojo, su visión era borrosa, pero pudo distinguirla. Él asintió débilmente. Juvia no podía creer que estuviera débil en cuestión de minutos-¿Qué clase de magia usa Heredia?-inquiero ella.

-E-el...el sonido…

Juvia se echó para atrás ¿El sonido? ¿Eso incluso se podía? Ella miró directamente a Gajeel, que parecía estar en problemas. Él recibía golpes que eran casi imposibles de detectar. Juvia intentaba seguir el ritmo de los ataques de Heredia, descifrar algún punto débil, pero él era veloz.

-¡Alas de halcón!- Juvia fue lo suficientemente rápida como para interceptar el golpe. Había un mago de cabellera morada y piel morena frente a ella. Su gesto era arrogante, Juvia juntó las cejas-Maldita hadita-escupió el hombre-Sabrás lo que es el dolor-y diciendo eso se lanzó contra ella.

Juvia salto, sin perder la pista del mago que la seguía, ella juntó sus manos, preparada para contraatacar. Sus ojos vieron la fatalidad, descubriendo el error garrafal que había cometido: ella había dejado sin protección a Sting.

-¡Sierra de agua!-grito, reemplazando el ataque que iba a lanzar. El mago recibió el golpe, y Juvia corrió en dirección a Sting.

Sting se puso de pie. Su poder mágico aún no volvía del todo, pero tampoco se iba a quedar sentado viendo a los demás luchar. Eso había aprendido de Natsu, que no había que rendirse, incluso cuando las fuerzas les abandonaban, siempre se podría volver a luchar.

Juvia suspiro aliviada cuando lo noto. Llegó junto a él.

-Juvia se alegra de verlo a salvo.

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(Fairy Tail Juvia Theme song)

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Juvia comprendió que Sting dijera nada, pues a ellos habían llegado nuevos enemigos. Juvia y Sting juntaron espaldas. Eran ellos dos contra cuatro. Podrían vencerlos, pues el poder mágico de los magos revelaba que eran débiles. Les preocupaba Heredia. Incluso Gajeel tenía problemas con él.

-¡Vamos!-ordenó Sting.

-¡Sí!-Juvia se lanzó contra dos de los magos, mientras Sting se encargaba de los otros dos-¡Prision de agua!

-¡Esfera Explosiva del Dragón Blanco!

Juvia sólo pudo encerrar a uno de sus contrincantes, ella dejó que él mago enemigo se quedará ahí, mientras corría tras el que había esquivado el golpe.

-¡Serpiente de fuego!

Juvia detuvo el ataque, mientras enarcaba una ceja con altanería. No era propio de ella jactarse de su poder, pero esta vez se permitió demostrar que estaba por encima de su oponente.

-Tu magia no es como la de Natsu-san-reveló ella, sin una pizca de pena-ni como la de Totomaru-san-su mueca se volvió determinante-Juvia no se detendrá contigo ¡Sierra de agua!

Las potentes cuchillas chocaron contra un ataque que había lanzado el otro mago. Juvia frunció el entrecejo. Ella no iba a doblegarse ante nadie, ni siquiera por pena. Si era más fuerte, entonces tendría que dejar ver esa fuerza. Gajeel estaba en problemas, lidiando a penas con el maestro del gremio, ella tenía que deshacerse de las distracciones para poder socorrer a su amigo. Eso era lo que ella quería, eso era lo que había aprendido.

-¡Nebulosa de agua!-contraataco, mientras el otro mago lanzaba una serpiente de fuego-¡Sierra de agua!-invoco, antes de que se desvaneciera su poder anterior. Los ataques colapsaron, el agua parecía burbujear, y Juvia aumentó la presión, bajando la temperatura del agua, para evitar su evaporación. El otro mago la miró con verdadero temor, y ella le respondió gélida.

Luego hubo una gran explosión.

Sting y Rogue miraron complacidos como el agua y el fuego se encontraban, y recibieron la onda que sobrevino a la explosión. Luego pequeñas gotitas de agua comenzaron a caer, dejando ver un cuerpo en el suelo y la triunfante silueta de una mujer de cabellera azul.

-¡Quema, quema!-Sting lanzó un alarido, cuando gotas de agua comenzaron a caer sobre él. Juvia fue cubierta por la pena, pues de alguna manera el fuego enemigo había logrado hacer hervir alguna parte del agua.

-Ese es el poder de un mago elemental-susurro Rogue, mirando hacia el rubio que saltaba de un lado a otro y a una peliazul que lo intentaba controlar.

Juvia realmente era una maga de Fairy Tail.

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-¡Silence sound!

-¡Escamas del dragón de hierro!-Gajeel cubrió su cuerpo, salvándose de un grado de daño mayor. El DS cayó al suelo de rodillas, mientras el efecto del ataque disminuía. Estaba agotado. Aún podía luchar, pero su poder mágico era casi nulo. No se había imaginado que el tal Heredia fuera tan fuerte, considerando los subordinados que tenía.

-Tenemos que ayudar a Gajeel-Rogue vio cómo el Redfox caía. Juvia fue la primera en escucharlo y correr hacia su amigo. Rogue y Sting fueron tras ella.

-¿Esto es un mago de Fairy Tail?-se burló Heredia-Realmente me decepcionan. Pensé que ese gremio era mejor, había escuchado hablar de ustedes y sus hazañas. Al parecer no eran más que palabrerías.

-Mierda-se quejó el DS de hierro, le habían dejado de doler las heridas, pero era su orgullo lo que sentía sangrar.

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(Fairy Tail theme song)

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-Juvia no permitirá burlas contra el nombre de Fairy Tail-Gajeel levantó el rostro cuando vio un par de pies ponerse frente a él. Una voz firme y aparentemente molesta-Mucho menos de alguien que juega sucio.

-Te demostraremos la furia de un dientes de sable-y esta vez fue una voz varonil y profunda.

Juvia no era la única. Sting y Rogue estaban ahí también, parados delante de él como un escudo viviente. Gajeel no lo había esperado así.

-Guarden silencio, cabrones-siseo fingiendo molestia-Yo le pateare el trasero a este tipo-Gajeel se limpió la boca, sintiendo que un líquido espeso le resbala de ahí.

-Lo sentimos, Gajeel-kun-claramente Sting buscaba molestarlo llamándole así y con esa voz chillona-No tenemos intención de dejarte toda la diversión-el sonrió con suficiencia.

-Es hora de ponerse serios-dijo Rogue, y miró de soslayo a Gajeel-No te perdonaré que te quedes tirado, Gajeel.

El aludido sonrió, sus fuerzas renovándose.

-Levántate, Gajeel-kun-la voz de Juvia sonó firme-esto ya empezó.

Ella se dio la vuelta muy levemente y le extendió la mano a Redfox. Él pareció dudarlo un poco, pero entonces entendió que ella no le estaba regresando ningún viejo favor, sino que era la mano de su amiga de años, de las peleas hombro con hombro, y del entendimiento mutuo.

Gajeel tomo su mano y se levantó. Una sonrisa torcida surcando su rostro.

-Patéticos-Heredia los observó con desdén-Darse la manita y animarse mutuamente no los va a salvar. Observen lo que hay frente a ustedes-dijo, y ellos no se dejaron intimidar-En su camino sólo habrá oscuridad.

-Lo sentimos por ti, Heredia-Rogue se deshizo de su capa; Sting cerró los ojos y comprendió-pero ni uno de nosotros piensa volver atrás.

-Nuestro camino consiste en avanzar-continuo Juvia.

-¡Y no nos vamos a doblegar!-gritaron al unísono.

Heredia fue hacía ellos al mismo tiempo en que ellos corrían hacia él. Su poder mágico era más que él de todos ellos juntos, y no se iba a detener. Magullaría sus sueños, los despojaría de toda esperanza.

Los iba a destrozar.

Ellos no habían llegado tan lejos como para terminar escapando gracias a un solo hombre. Miraron fieramente al frente, preparándose, dejando que la tensión viajará hacia sus puños y se liberara como la luz de su magia. Ese era su camino. Nadie podía hacerles olvidarse de él.

-¡Rugido del dragón blanco!

-¡Rugido del dragón de hierro!

-¡Rugido del dragón de las sombras!

-¡Alas de amor!-Juvia se sintió enrojecer cuando las miradas de Rogue y Sting se posaron en ella como si les divirtiera el nombre de su técnica, Gajeel no pudo evitar reír-¡N-no miren a Juvia así!-se defendió-¡Es una técnica poderosa!

Los ataques se combinaron, creando un aura atemorizante. Heredia junto las manos hacia adelante, como si con eso pudiera detener el ataque. Todo el recinto tembló cuando el ataque fue recibido por su objetivo. Piedras cayeron del techo y hubo cosas quebrándose por todos lados. El suelo bajo ellos se movía y la luz del ataque iluminaba sus rostros heridos y sangrantes, pero seguros y valientes.

Juvia miró expectante, el cabello de ella y sus compañeros agitándose por la fuerza de sus magias. Nunca pensó que llegaría un momento en que unirá sus poderes a los de esos hombres. Pero estaba pasando. Y tenerlos a su lado la hacían sentirse acompañada. Acompañada de verdad.

La onda del ataque había sido enorme, demasiado poderosa había levantado una cortina de tierra y polvo, que muy lentamente se disipó.

Y por eso Rogue no lo podía creer; Juvia se llevó las manos a la boca sin querer gritar.

Miraron más allá de los destrozos, y confirmaron lo que ya sabían: Heredia, riéndose estruendosamente, seguía de pie.

Gajeel respiro pesadamente, su poder mágico se había agotado, y al parecer Sting estaba igual.

-¿Esto es todo lo que tienen?-bramo sórdidamente-No me hagan reír-su boca se abrió mostrando una fila de dientes amarillos.

-No pue…de ser-tartamudeo Sting.

-No es verdad-murmuró Juvia.

Heredia permanecía en una pieza. Apenas herido... ¿Qué clase de persona era él?

El corazón de Juvia palpito con miedo. Se suponía que era fácil, que los podían vencer.

-Son estúpidos-Heredia dio dos pasos al frente y se detuvo. Los magos se quedaron quietos, con su respiración agitada y el cuerpo agotado-¡Infernal song!-grito.

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(Fairytail Predestination)

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Un viento oscuro se formó frente a ellos. El sonido era agudo y lastimó los oídos de los dragones, porque Juvia vio que se llevaron las manos a las orejas, intentando cubrirlas, mientras sus rostros se desfiguraban. Les estaba doliendo. Doliendo de verdad.

Dirigiéndose con precisión hacia el debilitado grupo, el viento cobró más fuerza. Juvia lo vio todo venir, un ataque sin precedentes, quizás no saldrían vivos de esta, y ella quería volver, volver al gremio, ver a sus amigos.

Ver a Gray.

Y quería que ellos no pasaran por eso. Quería que sus amigos, los que estaban en esa cueva con ella, estuvieran a salvo. Porque eran de verdad importantes para ella. Porque percibir esa marejada de desesperación en ellos, la lastimaba más.

Miro a Gajeel, a su mueca de estupefacción; Sting con los ojos abiertos de par en par, y a Rogue con el ceño fruncido. No quería verse a sí misma.

Porque tenía miedo. Porque sabía lo que era tener miedo.

Sus ojos iban a cerrarse cuando sintió que algo se enredó en su brazo, y ella busco la razón con desesperación. Era Gajeel, él estaba serio y Juvia se agitó. Luego sintió que la lanzaban lejos.

Mirando como todo se movía con una lentitud inusual, su cuerpo se desplazaba ridículamente lejos de los tres hombres, y ella lo comprendió horrorizada. Gajeel le estaba sonriendo, sonriendo mientras sus ojos le hacían una solicitud muda. Y vio, en los ojos oscuros de él, el pasado juntos, el pasado de pocas risas, pero todas sinceras. Y su corazón se estrelló.

Y a lado de Gajeel, Sting la miró con ojos amables. Juvia todavía se sentía flotar en un tiempo que no corría. Un tiempo lento y tortuoso acompañado de los maullidos del suelo y del techo. El mundo no dejo de girar, aun cuando no se percibía el movimiento. Luego Juvia captó a Rogue. Rogue que formo palabras incomprensibles con su boca. O que ella no quiso comprender porque le parecía injusto.

¿Por qué ellos iban a sufrir y ella no?

¿Por qué no estaba con ellos?

¿Por qué la ponían a salvo?

¿Por qué decidían por ella?

¿Por qué la alejaban de ellos cuando eran amigos?

La respiración de Juvia se atoro. Sintió que un suspiro se ahogaba en su garganta

Y luego sus ojos fueron cegados por un estallido.

Ella pudo ver la luz extinguiéndose y como el maligno viento los alcanzaba.

A ellos. Sólo a ellos.

-¡Gajeel-kun!-y vio cómo su grito se perdía entre las rocas y el hórrido temblor del ataque lanzado que los consumió.

No. Otra vez no. Su garganta dolía y los ojos le ardían. Su boca estaba abierta, sin emitir sonido alguno. Ella fue devorada por un resplandor. Su cuerpo fue recibido por el duro piso, rodó una, dos, tres veces, y no sintió el dolor. Su cuerpo no pesaba, no sentía. Pero en su interior Juvia supo acababa de quebrarse todo. Su rostro se quedó contra el suelo. No quería ver, no quería ver. El transcurso de la sangre por sus venas se había paralizado, todo en ella se detuvo.

-Gajeel-kun-sollozo contra el piso-Rogue-san, Sting-san-más fuerte, sollozos más fuertes-¡No dejen a Juvia sola!

Astillas y escombros caían a su alrededor. No quería ver. No era como debería ser. Se suponía que era fácil.

Ella levantó el rostro al fuego. Su piel sangrante sólo le advertía más de la realidad. Una realidad indómita. Y a su alrededor una carcajada que de pronto se apago, pero ella de nuevo se refugiaba contra el suelo.

Como si la tierra fuera a abrirse para consumir el dolor que sentía en ese momento.

-Gajeel-kun...Sting-san...Ro...Rogue-san...

Y su mente repetía "No, no, no".

-¿Por qué? ¿Por qué?-y su boca sabía a sal, y a sentimientos agrios.

Y todo se detenía. Se detenía y amenazaba con no moverse de nuevo jamás.

-Imposible.

Heredia maldijo con sumo rencor.

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(Fairy Tail main theme Slow)

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Inevitablemente Juvia levantó el rostro. Sintió que su cuerpo se paralizaba. Sus labios se entreabrieron, sus pupilas se dilataron y el corazón se le encogió. No lo podía creer.

No era cierto.

Ella estiró temblorosa la mano, segura de que era una ilusión. La gentil presión que aquella otra mano ejerció sobre la suya hizo que sollozara, porque era real. Una solitaria lágrima resbaló en su pálida mejilla, y se puso lentamente de pie, sintiendo que estaba dentro de un sueño. Sus dedos se entrelazaron, y ella se sintió envolver por la calidez y la esperanza. Debía ser fuerte, sintió que ese contacto le decía, debía ser fuerte incluso si no estuviera él ahí.

Pero lo estaba. De verdad lo estaba.

El azul de sus ojos brillo cuando se encontró con aquella mirada. No hubo palabras, pero lo comprendió. Se aferró a la persona frente a ella, mientras el mundo se comenzaba a mover. Todo a su alrededor se agitaba, su poder mágico se agitó. Sentía como esa otra magia la envolvía y como la suya envolvía a esa persona también. La unión de magias era muestra de fe, de confianza, de esperanza entrelazada. Heredia les observaba de lejos, preparando un ataque, negándose a perder. Juvia no flaqueo, encontrando la seguridad que le faltaba. La mano que sujetaba la suya con firmeza era grande y fuerte. No iban a ceder. No iban a caer.

Por sus amigos, por quienes les esperaban. Iban a ganar.

-¡Unison raid!-gritaron al compás-¡Aqueronte!

La magia que nació de ellos era azul y sombras. Como el pasado negro y el futuro de luz. La atmósfera se sacudió, y el sonido fue consumido. Agua negra, de vida y muerte. Agua donde las almas se perdían y sólo pocos podían navegar. Ellos miraban hacia adelante, donde Heredia recibía el ataque, donde Heredia era engullido por sentimientos tortuosos, porque eran de paz. El edificio parecía derrumbarse, el piso crujió, pero la magia de renovación no se detenía. La magia nacida del temor por ver a quienes amas heridos se vuelve fuerza.

Hubo un estruendo, magias colisionando, agua y sombras que cumplían un cometido y ahora estallaban en partículas diminutas.

Heredia estaba en suelo. Había sido derrotado. Y ellos estaban siendo salpicados por gotitas negras. Con las manos unidas y extendidas al frente. Sus pechos subiendo y bajando, con angustia y dolor, pero con la firme creencia de haber ganado. Juvia sentía que la lluvia negra aún no terminaba de caer, que lo que había quedado de aquel río todavía no moría. Y ella todavía sentía que no terminaba de llorar.

Las rodillas de Juvia se doblaron, ella se desvaneció, pero dos brazos la sujetaron. Juvia no estaba de pie, sino que alguien estaba de cuclillas junto a ella. Juvia se sujetó a aquella mano amable, sin dejar de sentir su pecho arder. Su rostro escondido por el fleco, sus cuerpo convulso. Una mano ascendió y dedos se enredaron en su cabello. Juvia sostuvo su cabeza en el pecho de él.

-Mira ahí-dijo con suave voz, ella obedeció dubitativa.

Y entonces todo en su interior volvió a moverse.

Sintió que la liberaba, un mensaje silente de que podía ir, de que debía ir. Ella distinguió el peso de su mirada, explicando que era cierto, que no se tenía que detener. Juvia se puso de pie, inmune a cualquier indicio de estar herida. Corrió, porque sus pies podían, porque la felicidad era más, porque todo se había vuelto a activar dentro de ella y sentía. Porque estaban bien, porque Gajeel y Sting vivían y ella aún podía verles ahí.

-¡Gajeel-kun, Sting-san!

Ambos hombres le miraron desde el suelo, un ojo abierto en cada uno, sus cuerpos sangrantes, sus ropas rotas. Juvia siguió corriendo, sintiendo que la distancia aumentaba y que no podía llegar. Gajeel y Sting lo pudieron ver cuando ya estaba cerca: sus ojos brillantes y ansiosos, sus mejillas sucias y mojadas, sus labios temblorosos. Juvia estaba llorando.

Luego sintieron el peso sobre ellos, un olor cálido y algo que les mojo. Juvia los estaba abrazando, sus lágrimas resbalando sobre sus cuellos y hombros. Sting trago saliva, porque no sabía si había algo mejor que hacer, le desconcertaba que alguien más que Lector o compañeros de gremio pudieran mostrar ese alivio de verle vivir, o tal vez era sólo por Gajeel, pero no. Porque ella también lo había llamado a él.

Sting levantó con esfuerzo su brazo, un esfuerzo que no percibió, y estrecho la cintura de la maga, luego se dejó guiar por sus instintos y escondió su rostro entre el cuello y hombro de ella, inhalando el aroma de su cabello y piel, y recibiendo el rastro de sus lágrimas.

-Juvia es feliz-murmuró ella con sosiego-Gajeel-kun y Sting-san están a salvo-un sollozo se escapó nuevamente, y Sting no pudo evitar sonreír-de verdad.

Rogue se dejó caer con ellos, el cansancio envolviendo su cuerpo, haciendo flaquear sus rodillas. Luego se permitió suspirar, mientras sentía que su pecho se llenaba de aire y sus hombros se relajaban.

Curioseo la escena que había delante de él. Era difícil no reparar en esa muestra de afecto, luego noto que Sting no se estaba aprovechando, que su gesto con la maga era genuino. También lo había sido el de él. Algo bueno había salido de todo eso, supuso. No, se corrigió, no lo suponía, estaba seguro.

Unir fuerzas. No lo había hecho con alguien que no fuera Sting. Pero la magia de agua era purificadora y cálida. Como las lágrimas de ella. Lágrimas de tristeza o de felicidad, no importaba porque eran suaves todas ellas. Porque Juvia transmitía sus verdaderos sentimientos en una mirada, en una palabra, en una lágrima o en un abrazo. Justo como ahora.

Ella seguía rodeando a Gajeel y a Sting, y pareciera que no los fuera a soltar jamas. Y ellos respiraban agitados, mientras correspondian o no. Pero seguían ahí. Y él estaba aliviado.

Juvia giro un poco el rostro y lo miro gentilmente. Y su mirada era un "Gracias".

Rogue dejo que su espalda chocara contra el suelo. Estaba bien. Sus compañeros...no. Sus amigos estaban bien.

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Las tropas del consejo irrumpieron estruendosamente en el gremio. Gajeel y Sting estaban todavía en el suelo, Juvia sentada entre ellos. Gajeel no había tardado en comenzar a gritonear diciendo que estaba bien de sentimentalismos, que lo empalagaba, y Sting volvió a su modo de conquistador habitual, Juvia había terminado sentándose entre ellos risueña. Rogue no había podido evitar divertirse con todo eso.

Rogue había mandado un mensaje con lacrima en algún momento y luego de descansar un rato, y la guardia no había demorado demasiado en llegar. Ahora los tipos del consejo estaban poniendo aquellos aparatos anuladores de magia en las muñecas de los magos del gremio oscuro.

Heredia se despertó cuando sintió la presión alrededor de sus muñecas. El escándalo era enorme, sus ojos recorrieron cada rincón del gremio hasta que los localizo.

Malditos niños.

Él no hizo por pelear, no se resistió cuando lo pusieron de pie, y lo llevaban a la salida. Miro hacia los magos que habían desencadenado todo eso. Ahora todos estaban de pie.

Heredia enfocó su pesada mirada en Rogue y Juvia. Mirándolos con odio, una sonrisa le cruzo los labios, como si supiera algo que ellos no. Juvia se estremeció, Rogue sólo arrugó el ceño. Heredia movió los labios, formando palabras que no llegaron a escucharse, pero que ellos dos pudieron comprender.

"Van a caer"

Ellos habían ganado, él ya no podría hacerle daño a nadie, se dijo Juvia, lo que Heredia dijera carecía de valor. Sintió una consoladora mano en su hombro, y ella la presiono con la suya, reconociéndole al instante. Rogue le volvía a transmitir valentía, seguridad.

Los cuatro contemplaron como Heredia y sus acólitos eran subidos a distintos transportes mágicos. Juvia todavía noto que él les miraba por última vez, sonriendo con sorna. Ella soportó impávida.

Estaban a salvo, estaban bien, iban a regresar a sus gremios, volverían a sonreír.

Pero entonces ¿Por qué tenía tanto miedo?

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Aqueronte: Es el río del inframundo (Tartaros arreh xD) Y me pareció apropiado poner ese nombre al Unison Raid de estos dos porque...Agua+Sombras= Poder súper badass. Y el hecho se explica a si mismo. Aqueronte es un río que no puede ser surcado por nadie.

¡Y eso es todo!

¿Qué les pareció la pelea? ¿Qué les pareció el Unison Raid? ¿El capi fue emotivo, aburrido, más o menos?

¡Espero que les gustara! Y...les tengo que decir que este capi es el causante de todo (o casi todo) lo que pasará en la historia. Les advierto que...en el proximo capitulo habra Lemon. Y sí. Ya sé que puede ser apresurado pero...nunca es lo suficientemente rápido, ni lo suficientemente lento(?
Lo que quiero decir es...les dije la historia sería oscura.

¿Teorías? Me gusta leerlas.

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REVIEW REVIEW REVIEW:

Karlangas: ¡Hola y muchas gracias por el review! Pues bien...¡Rogue esta buenisimo! Una prima lo acaba de ver y se enamoró de él. Pero yo ya le dije que Rogue es mío (y también Laxus *fangirlea*) Pues bien...lo del gorro de Juvia lo explicare más adelante. Puedo decirte que es una prenda demasiado importante para ella. Y no es por Gray xD. Por lo general actualizo los lunes, pero en caso de que no pueda ese día, será los martes :3 Lo del lemon, hahaha, bueno, sha lo deje ahí arriba, en el próximo capítulo lo habrá ¿Con quién? ¡Ya veras! ¡Te envió muchos saludos, y espero que sigas por acá!

Juvia: ¡Holu! Hahaha Justo en el kokoro :3 ¿Pelea entre Rogue y Laxus? Ummm, interesante y claro que la habrá. Habrá pelea entre tres machos UwU. Iba a actualizar ayer (o sea lunes) pero no pude porque sali. De todas formas aquí esta el capi y espero que te gustara ¡Te mando saludos, y espero seguirte leyendo!

Agradezco infinitamente los adiciones a favoritos, de verdad. Muchas gracias por leer la historia y dejar sus mensajitos.

Siendo todo, me despido.

¡Besos y abrazos!

ammipime