.- Ilusión, fantasía y realidad

Seguía volando sobre su patineta anti gravedad, y ahora estaba seguro de ya haber pasado de largo la escuela hace un buen rato, así que debía poner marcha atrás y regresar. Aunque tal vez eso seria lo de menos, pues su mente estaba totalmente indispuesta a absorber los pequeños rastros de conocimiento que pudiese encontrar en sus siguientes clases.

Su mano tenia un leve aroma impregnado.

Esencia de manzanas.

Sonrió al momento de dirigir su vista al cielo y encontrarse con cientos de vórtices arremolinados en el cielo, que sorpresivamente había vuelto nublar la ciudad.

Todo debía ser producto de su muy activa imaginación.


.- Ya dámelo Sheen!.- gritaba el gordito pelirrojo.

.- ¡JAMÁS! ¡JAMÁS!.- gritaba el de cabello negro al tiempo que jalaba el otro extremo del gameboy.

.- ¡Pero Sheen, ya viste lo que le paso a Bolbi! No quiero que nos trague la cuarta dimensión...¿que tal si esta obscuro?.- decía Carl al momento que paraba de intentar arrebatarle el aparato al pelinegro.

.- Oh, ya relájate. Solo quiero ver que pasa si lo enciendo...

En ese momento Carl pareció obtener un segundo aire y le arrebató el gameboy de las manos.

.-¡Por el poder que me concede el Supremo Club de las llamas te relevo de este gameboy para dárselo a la única persona que considero competente!

.- ¿A Ultra Lord?

.- No, a Jimmy. ¿En donde estará?

En ese instante Sheen tallo sus manos en forma malévola.

.- ¡Mira ahí esta la chica castaña de decimo grado que tanto te gusta!

.- ¡¿DONDE?!.- grito entusiasmado el pelirrojo.

Descuidando el aparato en sus manos, Sheen fue capaz de arrebatárselo y salió corriendo.

.- ¡Mira Sheen ahí esta la nave de Ultra Lord!

.- ¡Jajaja! ¡¿Y acaso crees que voy a caer con esa gordo?!

Sheen ya le llevaba mucha ventaja, en parte por que él podía escurrirse entre las personas , saltando obstáculos en el suelo, y además porque Carl corría bastante lento.

.- ¡Ya debes ponerte en forma! ¡Ve a un gimnasio para variar!.- le gritó al tiempo que se detenía a la distancia solo para verlo hiperventilarse.

.- ¡Vamos! ¡Tampoco voy caer en esa! ¡Te vi con tu inhalador hace un rato!

Carl que pareció recuperar un poco de la carrera apresurada que había llevado, se limitó a señalar hacia el cielo.

.- ¡Ya te dije que no caeré con esa de que Ultra Lord esta en el cielo!.- le gritó una vez más su hiperactivo amigo.

Carl que seguía apuntando al cielo, aún sin poder emitir ninguna palabra, hizo que Sheen empezara a dudar si en realidad había algo hacia donde él apuntaba.

¿Que tal si la nave de Ultra Lord en verdad estaba ahí y él no la veía?

¡No! ¡No debía mirar! Debía poner todas sus fuerzas en no mirar.

Primero con disimulada intención y luego, volteando rápidamente sin poder captar nada dada la velocidad, se dijo una vez mas que no miraría.

Bueno, si iba a mirar un poquito.

Girándose hacia donde le indicaba su amigo, observo con sorpresa que si había un objeto volando en el cielo.

.- Ultra wow, no lo puedo creer. ¡Es...ES...!

En ese momento dejo caer el gameboy, siendo rápidamente rescatado por Carl que había tomado otra pequeña carrera hasta ahí.

.- ¡Ji..Ji..JIMMY!.- grito Carl intentando llamar la atención del castaño que solo permanecía flotando a la cercanía de la escuela, pero sin moverse.

Parecía como ido, o algo.

.- ¡No seas tonto Carl, no es Jimmy, es Ultra Lord!.- le grito Sheen, ya habiendo perdido todo interés en recuperar el gameboy.

Carl se río.

.- Si yo necesito ir al gimnasio, tu necesitas ir con el optometrista Sheen. Estas tan ciego como un topo.- le dijo apenas recuperando el aliento.

Sin esperárselo Sheen le quito sus anteojos y se los puso el mismo.

.- Un momento, tienes razón es Jimmy.- dijo mas bien enojado.- ¡Hey! ¡Jimmy!Jimmmy! ¡Jimmy, por aquí! ¡JIMMY!

Intentó llamar la atención del genio que simplemente había empezado a desplazarse sobre la tabla, a una muy lenta velocidad. Al parecer no lo había escuchado, y continuaba en las alturas.

.- ¡HEY! ¡JIMMMMYYY! ¡...CUIDADO, ESTAS POR ESTRELLARTE CON ESA NUBE!.- grito muy fuerte Sheen para que lo escuchara.

Al fin, el genio pareció reaccionar.

.- Eso es ridículo.- se susurro el genio mas para si mismo, pensando que esa vocecilla molesta había venido de alguna parte de su cerebro.- Las nubes están compuestas por agua condensada que sube por efecto de...- empezó a hablar con aire explicativo, antes de chocar, sorpresivamente, con la nube que tenia en frente.

Al chocar, solo fue capaz de sostenerse con unos cuantos dedos de la tabla que había quedado de forma vertical.

Fue hasta entonces que el genio pareció percatarse de la altura innecesariamente alta que había adquirido con su tabla.

Muy pronto empezó a sentir que se resbala uno por uno, cada uno de sus dedos.

.- Hagan algo!.- les gritó a la distancia.

Sheen y Carl se miraron el uno al otro sin saber que hacer.

Para el momento en que a Jimmy estaba a punto de caer al vacío, la tabla se movió por si sola de forma irregular, lo que le permitió volver a subirse a ella. Pero sin esperárselo, la tabla continuo agitándose de un lado hacia el otro, haciéndolo aferrarse con ambas manos a ella.

.- Oh, no ¡Lo están hechizando!. Ese es un truco muy sucio de parte de esos...- exclamo Sheen al tiempo que señalaba a unos chicos que pasaban por ahí, y que vestían un uniforme muy parecido al suyo, pero con una chaqueta verde.

Al ver la cara de loco que les había puesto Sheen, todos huyeron despavoridos de ahí.

.- Si, tal vez no fueron ellos.- dijo mas tranquilo.

.- ¿Hola? ¡Ayúdenme de una buena vez!.- grito Jimmy para volver a llamar la atención de sus amigos.

Para ese momento iba pasando el profesor Simur de Ciencias, y al notar que varios alumnos miraban al cielo, él también guio su vista hacia ahí.

.- ¿Neutrón?.- susurro al tiempo que se acomodaba las gafas.

Sin esperárselo Sheen lo tacleó saliendo de la nada.

.- Si, si. ¡Era él!.- dijo mientras que veía que la tabla de Jimmy volvía a estabilizarse en el aire. - ¡Sus hechizos malévolos no funcionan si no mantiene contacto visual con el objeto!

.- ¡¿De que rayos hablas?! Niño raro.- dijo al momento que se quitaba a Sheen de encima.

.- ¡De usted! Es claro que odia a Jimmy, así que como es obvio, debe ser el culpable también de lo que le paso al laboratorio, siendo el sospechoso principal. ¿O no es así, gordo? - le pregunto a Carl que había estado haciendo señas por detrás de él para que ignorara lo que él decía.

Se acercó con un frasco de pastillas.

Acto seguido arrojó una al aire y Sheen la atrapó con la boca.

Cuando Carl se giro para mirar a Jimmy acercándose a ellos, Sheen le mostró a Simur que aquella pastilla permanecía debajo de su lengua. Él lo miro extrañado.

¿De que manicomio había salido ese?

.- ¡Sheen! ¡Carl! ¡¿Por que no hicieron nada para ayudarme?.- gritó el genio enfurecido.

De pronto notó la presencia de Simur, que continuaba en el suelo, y que ahora lo miraba con el odio que ya parecía habitual.

En un primer momento pensó simplemente ignorarlo, pero algo dentro de su cabeza le indicó, que eso solo podía llevar a un círculo de ambivalencia. Y lo que menos deseaba en ese momento era hacerse de mas enemigos por los cuales debiera preocuparse.

Jimmy le extendió la mano para intentar ayudarlo a levantarse, pero él la rechazó empujándola a un lado.

.- Wo ho ho.- dijo Sheen insinuando que él debía tener agallas.

.- Neutrón.- dijo Simur con cierto aire dramáticamente serio.

.- Simur.- contestó el genio, intentando ponerse a la altura.

Simur termino por mostrarle una mueca de desagrado al tiempo que salía de ahí, pasando a empujar a Carl y a Sheen de cada lado.

Los tres amigos lo vieron alejarse mientras comenzaba a susurrarse a el mismo.

.- Jimmy, ¿estas bien?.- al fin habló Carl.

.- No gracias a ustedes.- dijo el genio un tanto menos enojado.- ¿Que es lo que estaban haciendo?

.- Ah, si, bueno, nosotros...- tartamudearon ambos amigos, mientras Jimmy solo les dirigía una mirada con cansancio.

.- Ya olvídenlo.- dijo. Un segundo después estaba dirigiendo su mirada a la tabla voladora en sus manos.

.- ¿Qué es lo que paso Jim?.- le interrogó Carl.

.- No lo se. No puede ser la tabla. Le revise hasta el ultimo circuito antes de salir de casa.- dijo con expresión preocupada.

.- Ay, ya olvídalo geniecito.- le dijo Sheen al tiempo que comenzaba a tallarle la cabeza con un puño de forma juguetona.- Debió haber sido un simple error de calculo.

.- No, es imposible. - se limitó a decir Jimmy.

.- Bueno, pudo ser un cable suelto o un electrón fuera de lugar.- sugirió Carl.

.- No, eso no.- volvió a responder.

.- ¡Vamos! Eso te pasaba todo el tiempo.- comentó Sheen mientras volvía a tallarle la cabeza.

Sin esperárselo Jimmy logró zafarse de su agarre. Permaneció cabizbajo por un instante. Después sus puños se cerraron.

.- ¡NO! ¿QUE NO LO ENTIENDEN? ¡YO YA NO COMETO ERRORES! ¡YO! - ¡YA! - ¡NO! - ¡LOS COMETO! ¡ES IMPOSIBLE!.- gritó completamente alterado.

Sheen y Carl que nunca lo habían visto así de molesto con ellos, se miraron entre si, asombrados.

Jimmy se dio cuenta un instante después de la tontería que había echo al gritarles así a sus amigos, e intentando controlar su propia respiración, entrecerró sus ojos por un momento.

Se repitió en su mente:

"La falta de contacto con personas puede dar origen a arranques de irritabilidad repentina al intentar reinsertarse en la sociedad. Es normal. Es completamente normal...Además los cambios del nivel de hormonas es incierto en los adolecentes, causando repentinos cambios de ánimo. Es normal. Es completamente normal... La falta de descanso y una mala alimentación debilita las conexiones neuronales, lo cual origina baja concentración en los patrones de lenguaje. Es normal. Es completamente normal."

.- Yo... lo siento mucho. No se que fue lo que me paso.- dijo pasados unos segundos y sosteniéndose la cabeza.

Repentinamente, al soltar la tabla para tocar su frente, esta volvió a tomar impulso y volando frenéticamente, como hace unos instantes fue a dar con una ventana del segundo piso de la escuela. Le siguieron el inconfundible sonido de vidrios rompiéndose.

.- ¡NEUTRON!.- gritó sorpresivamente alto el exdirector Wilobi asomándose por el hueco de la ventana rota.

Jimmy pudo observar que Simur se encontraba junto al viejo superintendente, y justo en ese momento sonreía con satisfacción.

.- ¡A la oficina del director! ¡Ahora!.- grito el anciano, que después empezó a toser, siendo auxiliado rápidamente por Simur.

Con los pies arrastrando, Jimmy se dirigió hacia allá.

Tal como a las personas buenas les pasan cosas malas, él era una persona inteligente que le pasaban cosas estúpidas.

.- ¡No te preocupes Jimmy! ¡Yo me haré cargo del caso!.- alcanzó a escuchar que le gritaba Sheen.

Eso exactamente.


El exdirector lo miraba de forma extremadamente sería al otro lado del escritorio.

.- Jimmy debo decir que estoy muy decepcionado con todo lo que ha pasado hasta ahora. Nunca imagine que al permitirte volver a estudiar en nuestra institución te volverías un problema constante.- hablo el exdirector.

.- Pero señor, yo no...

.- Ah- a- a- a , ¿no me dirás que esa patineta voladora no es tuya, o si?

.- Bueno, si pero...

.- ¿Y no me dirás que contradijiste en varias ocasiones al profesor Simur en clase la ultima vez que nos vimos?

.- Eso fue porque...

.- ¿Y es verdad que le escupiste en el cabello?

.- ¡Eso NO ES...!

.- ¡Caso cerrado!. Alguacil enciérrenlo.

.- ¿Qué?!

.- Oh, lo siento Jimmy.- se disculpó el director riéndose.- Es solo que recordaba mis viejos días como juez en la corte. Tenia un record por emitir condenas aprobadas, ¿sabes? En todo caso mucho me temo que no me dejas otra alternativa mas que...

Cuando el viejo exdirector levanto su bastón con la intención de golpear su escritorio para dar el caso por cerrado, las puertas de la oficina se abrieron de par en par con un golpe seco.

Jimmy se temió que fuera Sheen. De ser así, ya podía ir sacando las cosas de su casillero.

Para completa sorpresa suya, entró, junto a un par de chicos altos de traje azul marino y gafas obscuras, una joven de piel acaramelada que vestía un conjunto de falda gris con varios cinturones coloridos, blusa blanca con corte de "v" y varios accesorios, en los que resaltaban sus grandes audífonos con piedras de fantasía. Su cabello tenia un corte en capas, totalmente alaciado, dejando ver una pequeña trencita que venía desde su nuca, y la cual estaba decorada con pedrería de color azul.

.- En favor de la defensa!... Libby Amanda Geraldine Penélope... ¿Eh? ¿ya dije Amanda? ... Como sea. ¿Cuales son los cargos?.- habló con voz demandante, y poniendo una mano firme sobre el escritorio.

.- Libby?!.- preguntó el genio impactado.

Ella se veía tan... imponente, por no mencionar que era arrolladoramente bonita. Parecía una verdadera estrella Pop.

.- Oh, señorita Felfa. Veo que recibió el mensaje que le enviamos del caso de Neutrón para la corte estudiantil.- habló el viejo superintendente que se veía algo más nervioso que antes.

.- No. Es curioso, pero debió de perderse entre los mensajes de los tres teléfonos celulares que cargo conmigo.- contesto Libby en completo tono sarcástico.- En todo caso, es una suerte que Jimmy tenga amigos que se preocupan por él. -al decir esto le guiño un ojo, lo cual lo hizo sentir algo incomodo.- ¿ De que se le acusa?

.- Bueno, primero esta, contradecir al profesor en clase de forma irrespetuosa.

.- ¿Y por eso estamos aquí? ¡Vamos!, Jimmy solo debe disculparse.- dijo la morena restándole importancia.

.- ¡Espera, yo no voy a ...!- comenzó a decir el castaño hasta que recibió una mirada fulminante de Libby que lo dejo helado.

Solo le había visto hacer esa mirada en una ocasión cuando a Sheen se le había ocurrido llevar su tropa de monos rescatistas a su cumpleaños para mostrarle una obra de Ultra Lord que el mismo había escrito. La cual fue terrible.

Al final ella y toda su familia había tenido que raparse la cabeza por las pulgas.

.- L-lo siento.- dijo Jimmy forzando sus palabras. Después de eso recibió una sonrisa de la morena.

.- ¿Que más?.- cuestionó Libby.

.- Eh, si, también esta lo mas reciente. El incidente de la patineta.- dijo señalando la patineta anti gravedad, que por alguna razón seguía clavada el la pared de la oficina.

.- Oh vamos. Eso ocurre todo el tiempo con Nick, y nadie hace un gran alboroto por eso.-contestó Libby.

.- Le aseguro que se equivoca, señorita Folfax. El estudiante Nick Dean no esta absuelto a recibir castigos como todos. No es como si estuviera dando a Jimmy un trato diferente solo porque...

Justo en eso, entró volando otra patineta por la ventana de la oficina que no estaba rota.

.- ¡Lo siento!- gritaba Nick desde abajo. Después hizo uno de sus clásicos saludos con los dedos, para indicar un estado de frescura.

El exdirector lo saludo sin querer, y al recibir una mirada de Libby terminó por dar eso por acabado.

.- Pero...

.- Oh, y también no quisiera que cierta información de extraños desvíos de recursos de la escuela apareciera como la primicia del periódico de RetroVille mañana. Aun tengo muchos contactos en la prensa de nota amarilla - habló Libby mientras recibía un sobre de parte de uno de sus acompañantes.

El supervisor escolar trago saliva.

.- ¡Esperen un segundo!- grito repentinamente el genio.- Si se supone que esto es una corte estudiantil, ¿no debería estar aquí el director de la escuela?

.- A si, bueno...- tartamudeo el supervisor escolar que luego de mirar a Libby, que permanecía con los brazos cruzados sin inmutarse, se limito a sonreír lo mejor que pudo.- Bueno, ¡el caso Neutrón queda cerrado! Se retiran todos los cargos. Ahora...eh..vuelvan a sus clases.

.- Pero...- comenzó a decir el genio mientras era empujado por los altos amigos de Libby hacia las afueras de la dirección.

Libby se despidió del viejo supervisor agitando una mano y cerrando la puerta tras de ella.

Ahora que el superintendente y Simur habían quedado solos, el joven profesor lo miraba con total incredulidad.

.- ¿Pero porque lo dejo ir?! ¡Es obvio que Neutrón debería recibir un duro castigo! ¡Exijo que me de respuestas!.- casi grito.- Además Neutrón tiene razón, ¿donde esta el director? Exijo hablar con él !Hey, le estoy hablando!

El viejo supervisor escolar, sin prestarle atención, se acercó a una extraña pintura de su escritorio, y luego de hacerla a un lado apareció un botón, el cual se apresuró a presionar.

La pared, aparentemente solida se corrió. Una habitación secreta apareció a un lado.

En medio de aquella estancia antes oculta, había una gran mesa y alrededor de ella había un grupo de encapuchados sentados. Todos ocultaban sus rostros bajo su capucha color rojo obscuro.

.- ¿Qué debemos hacer suprema junta estudiantil? El chico tiene aliados de su parte. - dijo el viejo supervisor escolar con voz automática.

.- Nosotros se lo iremos indicando.- dijo uno de ellos, mientras se ponía de pie, al centro de la agrupación.- ¿Quien es él?.- dijo recién notando la presencia de Simur.- Aghh, este anciano que ya no escucha. Le dijimos que solo se presentara ante nosotros completamente solo.

No había que ser un genio para saber que él había visto algo que no debía. Y Simur lo sabia porque alguna vez había pertenecido a una asociación universitaria, que poseía mas secretos que las respuestas de los exámenes finales.

Al moverse hacia adelante de la mesa se hizo evidente que aquel ser misterioso con capucha, que ni siquiera dejaba a la vista pies bajo de él, flotaba en el aire.

En su mano robotizada sostenía un rayo con una especie de imán en la punta.

.- Lo siento, ser insignificante. Momento y lugar equivocados.- le dijo apuntándole con otro aparato extraño en el la punta que comenzó a iluminarse.- Esto te dolerá mucho...

.- U-ustedes no son de los Omegas, o si?.- hablo Simur con voz temblorosa y cubriéndose el rostro.

.- ¿Omegas?.- preguntó el encapuchado, bajando ligeramente el arma y volteando a ver al resto de los individuos en la mesa que se miraron los unos a los otros.- ¿Tú conociste a los omegas? ¿Como sabes de ellos? ¡Habla!

.- Eso es imposible señor.- hablo otro miembro de los encapuchados.- Los omegas fueron aniquilados, luego de no ser capaces de completar su misión.

.- Yo pertenecía a la fraternidad de omegas, antes de ser expulsado de la universidad..

.- ¿Fraternidad? Con que era eso.- dijo con aire intuitivo.- No, nosotros no somos de Omega, mas bien somos de una galaxia que ahora nos gusta denominar "Jhota".- dijo con tono serio.

Toda la agrupación de encapuchados en la mesa comenzó a reír. Simur aún seguía tan aterrorizado por esa situación que se vio incapacitado para intentar reírse también.

.- Y dime, humano, ¿tu estas familiarizado con el proceso en el que se lleva a cabo para el reclutamiento de nuevos miembros en una fraternidad?

.- ¡Por supuesto!.- se apresuro a contestar, pensando que si lograba dar la respuesta correcta podría tener una oportunidad.- Los nuevos miembros de una fraternidad se eligen después de determinar que podrían poseer cualidades o recursos que sirvan para el enriquecimiento de la asociación. Después se les hace pasar por una serie de pruebas que pueden incluir situaciones denigrantes o peligrosas.

.- Muy bien. ¿Y sabes por que los hacen pasar por pruebas?

.- Para probar su fortaleza mental, supongo.

.- ¡NO! ¡PARA DEJAR A LA VISTA SU VERDAERO CARÁCTER!.- grito muy cerca de él, haciéndolo caer de espaldas del susto. Simur retrocedió unos centímetros hasta dar con la pared.- Como dije, hoy no es tu día.- le dijo apuntándole nuevamente con el aparato luminoso.

.- ¡S-si su objetivo es Neutrón puedo ayudarlos! ¡Yo también quiero destruirlo!.- exclamo casi como un grito.

.- ¡¿Destruirlo?!

Simur esbozó una pequeña sonrisa al ver que aquel encapuchado bajaba el arma y finalmente la guardaba bajo su manga. Sin embargo volvió al horror al ver que volvía a sacar otro rayo. Era de color amarillo y una gran espiral roja en medio.

.- Hablas con el lado equivocado de la familia.

Simur no entendió a que se refería, pero eso fue lo de menos, dado que aquel rayo comenzó a girar y él no pudo evitar concentrar su vista al centro.

.- Ahora escucha ser diminuto. Desde ahora te encargadas de seguir y proteger a Neutrón. A costa de tu propia vida, si es necesario. Tal vez así entiendas lo importante que es Neutrón para nosotros. Al menos si logra alcanzar el desarrollo planeado...

Solo poseía la conciencia mínima para ver aquel ser quitándose la capucha y captar un gran resplandor verde. Le pareció ver un pequeño destello rojizo donde debería de estar los ojos de misterioso ser.


Ella caminaba con gran velocidad por el pasillo, y él intentaba seguirla, luego de que salieran de la oficina del director.

.- Así que eras tú.- lo miraba de lado Libby, mientras firmaba varios papeles que le iban apareciendo enfrente.

.- ¿Yo?.- pregunto el genio por completo confundido.

.- Alguien me dijo que una persona estaba en desacorde al atuendo de los demás estudiantes. ¡Vamos Jimmy! ¿que hay con esos pantalones?

.- ¿Mis pantalones?

De alguna forma le recordaba a las platicas que tenia con su madre hace algunos años.

¿Cuando iban a dejar las mujeres de molestarlo por sus pantalones?

.- Mejor déjale los pantalones de carga a los exploradores y campistas. ¡¿Quieres decirme porque no estas usando el código de atuendo?! -dijo deteniéndose en seco.

Jimmy no pudo dejar de obviar el hecho de que ella casi le había gritado.

.- Bueno...

Sin darle tiempo de responder, al momento en que ella chasqueó los dedos, aparecieron los mismos dos chicos altos de gafas obscuras de antes, y sin el genio pudiera evitarlo, o verlo venir, lo metieron a un cambiador individual y luego de varios forcejeos, lo dejaron salir, con el código de atuendo puesto.

Libby lo miro desde los zapatos cafés que le habían puesto, los pantalones grisáceos y la camiseta de manga larga arremangada hasta los tres cuartos del brazo, y aunque sonrió ante su mas reciente creación, hizo una pequeña mueca.

.- Le falta algo.- susurro mas para si misma.

De nuevo volvió a chasquear los dedos, y frente a ella aparecieron varias opciones de corbatas, las cuales descarto casi en seguida.

.- No.- dijo, y siguió pensativa.

.- Escucha Libby. Te agradezco mucho lo que hiciste por mi, pero...

.- Oh, que dulce que lo agradezcas Jimmy ¡Ahora guarda silencio!.- grito y de nuevo quedo pensativa.

A Jimmy no dejaba de impresionarle ese nuevo carácter imponente que tenia Libby.

.- ¡Si, si!.- dijo repentinamente.- ¡Tú! ¡Dale el saco!.- le dijo a uno de los chicos que la habían estado acompañando, y como un efecto casi mecánico él se la entregó al genio, quien sin dudarlo, se la colocó al instante. Jimmy espero un veredicto final.

.- Perfecto!.- dijo ella, chocando manos con sus dos ayudantes.

El genio se preguntó si esos chicos eran estudiantes de la preparatoria que se encontraba a lado. Había algo en ellos que le resultaban algo familiar.

.- Muy bien, ya tengo puesto el atuendo, lo vez, y supongo que con esto quedamos a mano, así que...- él genio intentó escaparse, pero en ese momento le cerraron el paso los chicos altos.

.- ¡Libby!

.- No tan rápido Jimmy ¿Acaso crees que las patinetas andan entrando por cualquier ventana?.- le cuestionó Libby.- Tu me debes una.

.- ¡¿Qué?! Pero yo pensé que lo habías hecho porque Shee...

.- Ah-a a a .- lo interrumpió Libby.- Lo importante aquí es que todos nos ayudamos. Así que..- dijo sacando un papel de una caja. - Le ayudarás a Britney para prepararse con su examen de matemáticas.

.- ¡¿Qué?!

.- Le debo un favor. Así que tu lo harás. ¿Entendido?!.- de nuevo mostró su mirada fulminante.

El genio pensó que era un caso perdido, así que simplemente asintió con la cabeza.

.- Muy, bien. Sabia que lo entenderías. Sigues siendo un chico listo.- dijo Libby al tiempo que se despedía de él con un amistoso beso en la mejilla, se sacaba una rápida foto con él con su celular, y continuaba su paso por el pasillo.

Jimmy solo se tocó la mejilla donde ella lo había besado, y la observo alejarse.

Ahora entendía cuando Sheen le había dicho hace tiempo atrás que ella era suave pero peligrosa.

Pasados unos cuantos segundos, al ver que había quedado parado enfrente de un gran aparador, pudo ver indirectamente su reflejo en los cristales.

Se sorprendió al reencontrar su imagen.

"Siempre se había considerado a si mismo un chico apuesto, pero ahora..." pensó mientras le sonreía a su otro yo.

Dando un vistazo mas a profundidad, se percato de que aquel aparador, además de servir de espejo, también servía como contenedor de trofeos y premios de la escuela.

Así que con algo de curiosidad, comenzó a leer cada uno de ellos.

No tardo en notar que un nombre se repetía y se repetía.


Comenzó a correr en dirección a la cafetería, ya solo quedándole diez minutos del descanso para continuar hablando con Carl y Sheen sobre los arreglos del nuevo laboratorio, cuando, al derrapar con sus zapatos en la ultima puerta, vio alzándose una gran melena rubia que ya tenia memorizado en la mente.

Al mirar la placa de la puerta leyó que era el cuarto de fotocopiado, y justo en ese momento veía a la rubia colocar una hoja sobre el escáner.

¿Sería esa la razón por la que nunca la veía en la cafetería ? ¿Se la pasaba planeando la estrategia de campaña de la reelección de Libby?

No había duda de quien era la gran mente maestra detrás de ese gran sistema escolar.

Sonrió como no recordaba haberlo hecho hace mucho mientras se recargaba en la puerta para permanecer oculto de su vista por un momento mas. Pensando que tal vez ese seria un buen momento para continuar con lo que habían dejado hace un rato, se disponía a entrar cuando ella empezó a alzar la voz.

.- ¡No, no y NO!.- decía Cindy.

A su lado apareció otra chica más alta que ella y presiono el botón de la fotocopiadora, al tiempo que le sonreía a la rubia. Ese gesto no fue devuelto.

.- Pero Cindy, te prometo que cuidaremos muy bien de él. Además se ve que lo haz entrenado muy bien.- habló con voz dulce Betty Quindlan.

.- ¿Qué lo he entrenado bien? ¡Ha!, Humphrey ha ganado cada competencia de mascotas en la que ha participado.- su voz denotaba un alto grado de arrogancia.

.- ¡Lo vez! ¡Eso es lo que digo Cindy! ¡Por favor! Préstanos a tú perro para el juego del martes trece. Es el inicio de la temporada y sin Bolbi ayudándonos a animar a la afición es seguro que nadie ira a ver el juego. Tu sabes lo mal que estuvieron las semifinales del año pasado.

Cindy pareció empezar a considerarlo, lo cual fue astutamente captado por la animadora.

.- Si no hay afición, la venta de la cooperativa escolar se irá abajo. Y creo que por el bien de la nueva reelección de nuestra amada presidenta Libby Folfax eso no seria bueno, ¿O si, Cindy?

Sin dejarle ver que en ella había dado justo en el punto de su preocupación, se giro hacia la fotocopiadora y le entregó el único volante que había salido hasta ahora.

.- Esta bien Quindlan, les prestaré a mi perro, pero espero que no le den de comer comida chatarra. Humphrey solo come de lo mejor.

.- ¡¿En serio?! ¡Muchas gracias Cindy!.- hizo un intento por querer abrazarla, pero ella la esquivó, dirigiéndose a la otra maquina de impresiones.

Betty la miro con cansancio, aun si sostenía la misma sonrisa de hace un momento.

.- Espero que no sigas enojada por lo que paso con el club de animadoras. No fue nada personal, pero después de tu rutina con las bengalas del cuatro de julio...

Al parecer ella no sabia aprovechar la suerte que había tenido al encontrarla de buenas, pensó Cindy. Ahora se estaba metiendo en camino peligroso.

.- ¡Escucha niña!.- dijo apuntándola con el dedo.- Yo he utilizado bengalas desde que continuaba usando pañales. Así que si digo que lo del incendio que se inicio en el cabello de Britney y que luego se expandió a las tribunas del publico debe haber iniciado de otra parte, ¡es por que debe ser cierto!.- termino de gritar muy cerca de Betty sin que ella dejara de sonreírle.

Cindy esquivo la vista se su sonrisa y le dio la espalda. Odiaba cuando le hacia eso. La hacia sentir como una inmadura enfrente de ella. Siempre tan relajada e inmutable. Con esa sonrisa de chica perfecta.

Ella no podía hacer eso, por mas que lo intentará. Aun con la terapia y con la respiración...

.- Siempre le dije que no usara tanto fijador para el cabello.- dijo sintiéndose repentinamente derrotada, aun si no había recibido ni una palabra de parte de Betty.

Cindy se quedo cabizbaja por un instante hasta que una especie de electricidad le cruzo por el cráneo. De pronto a su cabeza vinieron las palabras de su más grande entrenadora . Su madre.

¡Ella no podía dejarse vencer tan fácilmente!

¡Ella había sido la que había vuelto esa escuela de pelafustanes en algo mas o menos decente, al convencer a Libby de tomar el control de la secundaria, que prácticamente se caía a pedazos cuando llegaron el primer año, diseñando un sistema de honor entre estudiantes parecido al de escuelas privadas alemanas!

¡Ella había llevado a la tropa de porristas con nervios de acero, a pesar de las quejas por los duros entrenamientos!

¡Ella que llevaba casi dos años sin derramar una sola lagrima, por lo que suelen abatirse las personas promedio y menos inteligentes!

¡Después de todo ella era la gran Cindy Vortex!

¡Ella era una total genio en todo lo que se proponía hacer!

Así que respiro hondamente para volver a recuperar la compostura por completo y pensar de forma táctica. No tardo en encontrar el camino correcto y sonrió con orgullo.

.- En todo caso.- comenzó a hablar aclarando su garganta.- Creo que después de obligarme a retirarme el club de porristas quedo en buenas manos... No es como si antes la gente se avalanchara para tener asientos de primera fila de los juegos escolares, solo para ver los espectáculos que yo montaba. Oh, espera, si lo hacían. - río de forma estridente y su tono de voz comenzó a ser un poco mas fuerte. - Si no porque ahora tendrían que pedirme prestado a mi Bulldog canadiense para intentar levantar un poco la asistencia?

Al girarse nuevamente para ver si esta vez sus comentarios habían logrado borrar algo de la sonrisa de la capitana de las animadoras, se sintió orgullosa al ver que al menos ya no sonreían, y mas bien la miraba con una expresión seria. Sin embargo, eso no le duro mucho, porque al dirigir una rápida mirada a la puerta del cuarto de fotocopiado ella volvió a su misma sonrisa de antes.

.- ¡Oh, hola Jimmy!

Al girarse vio que efectivamente ahí se encontraba parado el joven castaño, y no solo eso, sino que ahora vestía el código de vestimenta de Libby, el cual le quedaba realmente bien.

Al ver su mirada profunda hacia su dirección, y además, recordar el incidente de hace un rato la hizo comenzar a ruborizarse.

Sin embargo, no tardo en notar que todo había sido una ilusión de perspectiva.

Al moverse Betty en dirección de la salida, llevando consigo la única copia que ella había accedido a sacar de su ridículo panfleto, observo como los ojos del castaño la seguían hasta que ella se detuvo en el marco de la puerta para brindarle una sonrisa radiante, y luego entregarle el folleto en sus manos, que él ni siquiera se detuvo a mirar, por continuar con su cara de embobado.

.- Espero que tú si vallas al juego, Jimmy.- le dijo, y acto seguido continuo su camino por el pasillo. Los ojos del castaño la siguieron en todo momento, y él comenzó a agitar su mano en el aire en señal de despedida, aun cuando ella ya había desaparecido.

Los nudillos de Cindy se tensaron automáticamente. Primero su perro y luego el genio. ¿Era alguna clase de broma?

Sintiendo como la rabia la empezaba a inundar, volvió a practicar su respiración, y en un segundo desaparecieron las ganas de querer usar al genio como saco de boxeo.

Solo valía la pena pensar en recuperar la lealtad de su querida mascota y de nadie más.

Ahora que ya se había tranquilizado, volvió su vista al genio que continuaba con cara de atolondrado.

Típico, se dijo Cindy.

Si Betty siempre le había fascinado al chico genio, al grado de tener una gran colección de fotos de ella, desde varios ángulos y con diferentes lentes.

¿Por que no volver a iniciar su colección ahora que se encontraba de vuelta?

Después de todo, ahora la dulce de Betty Quindlan estaba en su mejor momento, con su cabello castaño tan obscuro y sedoso, que contrastaba perfectamente con su tez blanca como la leche. Y sus bonitos y grandes ojos cafés bajo sus espesas pestañas.

Además ella siempre estaba sonriéndole a todo mundo.

Eso mas que desanimarla, la hacia sentir muy molesta. Pero era su deber concentrar ese rabia en cosas mas productivas.

Se acerco lentamente al marco de la puerta, y sin despertar al genio de la encantadora ensoñación en la que parecía que estaba envuelto, le azotó la puerta en la cara.

Fue en ese momento en que Jimmy al fin regreso a la realidad.

¿Qué había estado haciendo?

Aun si lo meditaba bien, solo seguía pensando en el resplandor casi angelical, que había visto al ver a Betty Quindlan acercándosele, sonriéndole, y luego alejándose por el pasillo.

¿Por que en la otra ocasión cuando había estado platicando con ella no se había dado cuenta de lo bonita que era? ¿Se habría hecho algo en el nuevo?

Pensando aun en eso, se recargo en la puerta de la sala de fotocopiado, que por alguna razón ahora estaba cerrada, y suspiro.

La puerta inesperadamente volvió a abrirse y cayo al suelo de espaldas.

Al ir alzando la vista lentamente, empezando por una botas de color naranja rojizo, subiendo lentamente por una pequeña falda tableada de color gris, una blusa blanca, que a diferencia de la de Libby tenia en cuello redondeado y los hombros ligeramente esponjados, llegó al fin a ver la cara de Cindy, quien tenia una rara expresión en la cara, mostrando una frente completamente fruncida, en contraposición de una sonrisa de oreja a oreja, que casi parecía sobrenatural.

Oh, claro. Ahora recordaba, se dijo el genio. Estaba ahí parado por que había visto a Cindy al pasar. Por alguna razón ella no lo ayudaba a levantarse de la caída, que en realidad le había dolido mucho.

.- Hola.- le dijo, intentando sonar casual.

Ella dejo de sonreír y después de unos segundos, regreso a su labor de fotocopiar papeletas de colores. Jimmy se incorporo por su propia cuenta.

.- Tenias razón con lo de Libby.- dijo intentando comenzar una conversación, después del largo silencio.- Me hizo ponerme el atuendo del código de vestimenta. Creo que a fin de cuentas no esta tan mal. - dijo dándose un vistazo el mismo.- Solo espero que no se le suba a la cabeza. Aunque si alguien como tu esta detrás de su organización no creó que ella valla a convertirse en una dictadora.- comenzó a reír. - ¿No, Cindy?

Viendo que ella comenzaba de nuevo su ritual de respiración, decidió esperar pacientemente, en conocimiento de que no se le debe interrumpir a las personas en esa clase de actividades terapéuticas.

En verdad debía ser estresante manejar toda la agenda política de Libby, pensó el genio.

Al término de unos segundos ella volvió a esbozar una sonrisa, pero al contrario de la ultima vez, que se había visto relajada, esta continuo ampliándose hasta volver a esbozarse esa otra amplia sonrisa, que ahora volvía aun mas escabrosa que antes.

A él no le agradaba verla tan feliz. Era un tanto...sobrecogedor.

.-Entonces era por eso. - dijo de pronto.

.-¿Eso?.- dijo sin idea de lo que hablaba.- ¿Te sucede algo Cindy?

.- ¡No esperes verme ahí, a las siete y media! - soltó en un gritó.- Que descarado al pensar que podría darte consejos de como acercarte a Betty Quindlan.

.- ¡¿QUÉ?!.- dijo totalmente tomado por sorpresa.

.- Oh, no finjas, "genio".- dijo resaltando esas ultimas palabras con sus dedos.- Era evidente que ocultabas algo detrás de tus intenciones de llevarme a casa. Como debiste enterarte que Quindlan y yo fuimos amigas...

.- ¡¿QUÉ?!

.- ...entonces planeaste portarte amable conmigo, con eso de ser "buenos vecinos", para luego preguntarme cosas sobre ella y poder sacar ventaja. ¡Pero te digo que eso no funcionara! ¡Ya otros han intentado lo mismo!

.- ¡¿QUÉ?!

Eso era demasiada información para procesar de una vez. La cabeza casi le daba un calambre globular. ¿Había dicho "otros"?

Cindy, que empezó a sacar copias a una velocidad impactante, pronto tuvo una enorme pila de hojas con sus folletos impresos, y fue clara su intención de marcharse de ahí lo antes posible.

El genio al instante le bloqueo la salida, con ambos brazos extendidos. Ella lo miró directamente a los ojos, desde que había comenzado esa lista de acusaciones, y al ver que estos brillaban con tal intensidad como el fuego mismo, su boca no pudo articular palabra alguna.

Por supuesto este tampoco era un buen momento, pero no pudo dejar de pensar lo linda que se veía tan molesta...y molesta con él.

Estaba seguro de que si ella no llevase esa gran pila de sus folletos en sus manos, ya lo hubiese empujado, cuando menos.

.- ¡Hazte a un lado, Neutrón! ¡Eres un gran tonto!

Cuando ella de nuevo intentó hacerse camino por un lado, él genio solo pudo decir lo primero que le venia a la cabeza.

.- ¡Lo que pasa es que son celos!

Para sorpresa de él, que había esperado que en esta ocasión ella soltara los folletos y lo golpeara con un toque destructor de karate, por la forma que habían tomado accidentalmente sus palabras, ella comenzó a reírse a todo pulmón.

.- ¿Yo? ¿Celosa de ti?! ¡Ah jajajajaja!.- dijo con el primer respiro que obtuvo de su carcajada.

.- Ahora tu eres la que es la gran ton...- pensó bien sus palabras.- una gran despistada, Vortex.- suspiro con resignación.- ¡Es claro que yo quería acompañarte a casa por que no quería que nadie mas lo hiciera!

Ahora las cosas iban en sentido inverso. Ella tenia la cara de confusión.

.- ¡TE VI!

.- ¿Me viste?

.- ¡Te vi con ...ese chico rubio del Karate!

.- ¡¿Qué?! ...¿cuándo?...eh, ¿nos viste?

.- ¡Si!. Y como lo ocultaste cuando te lo pregunte, es obvio que debe existir algo entre ustedes, ¿o me equivoco?

.- ¿Tu lo crees, no es cierto?.- dijo en tono casi deductivo.

Él solo asintió con la cabeza. Al menos ya no parecía molesta.

Él era una persona de ciencia, así que no se iba con rodeos para obtener respuestas, aun por muy traumáticas que estas fueran.

.- Si, hay algo.- dijo al fin la rubia.

.- ¡Lo sabia!.- grito el castaño.

Luego de un gusto inicial por que sus suposiciones fueran correctas, bajo su propio dedo que la había señalado por reflejo, y se puso a analizarlo.

Si había algo entre ellos... Y ella no tenia ningún problema en admitirlo.

Al ver la expresión del genio, la rubia se río muy internamente. "Algo" y "nada" podía significar lo mismo en términos lingüísticos.

Se formó un gran e incomodo silencio entre los dos.

Ambos quisieron empezar a hablar al mismo tiempo, y sus voces se sobrepusieron.

.- Entonces...¿no querías pedirme consejos amorosos para...?.- empezó a decir la rubia.

.- ¡Por supuesto que no! ¡Solo a una persona absurda cono tú se le ocurriría tal cosa!...Ahora sobre el chico rubio...

.- Entonces...¿no te gusta Betty?

El genio lo pensó bien. "gustar" era una palabra muy subjetiva.

.- Bueno...ella es bonita, alegre... Y bueno...la forma en que camina es...- Estaba volviendo a su pequeña ensoñación, cuando noto el enorme disgusto que se avecinaba en la cara de Cindy.- El caso es...- intentó recapitular.- Yo siempre he pensado que tú también eres li...lin...lind...

No le servían para nada bien los nervios.

.- Aja, "eso".- dijo Cindy, intentando corresponder al genio y no presionarlo.- ¿eso es todo? Por que ya antes he escuchado halagos de otros chicos y...

De nueva cuenta había dicho "otros chicos". ¿Cuantos eran? ¿Cuales eran sus nombres?

Se acerco un poco mas a ella, y la tomo por las manos, que aun continuaban sosteniendo la pila de hojas de folletos sin doblar.

Al contrario de las de Simur, las de ella eran suaves y cálidas. Aún lo miraba con disgusto.

.-Yo...yo también pienso que eres inteligente y talentosa, y ...como una estrella de combustión interna que debe dejarse reposar por varios años para enfriarse...Creo que brillas por tu propia cuenta. Y por todo, creo que eres una verdadera genio.

Cindy se sorprendió al escuchar eso ultimo, que correspondía a una percepción similar que tenía sobre ella misma.

.- E-en serio?.- le cuestiono ella.

Jimmy solo se remitió a asentir con la cabeza.

.- Gracias.- dijo ella algo apenada, al tiempo que solo le daba una pequeña y suave patada con el pie a un costado, dado que continuaba cargando la montaña de papeles.

.- De nada.- contesto él con suavidad.- Ahora...¡SOBRE EL CHICO RUBIO...!

Pero antes de poder continuar con sus respectivas acusaciones, él se percato de algo importante.

.- Espera un segundo...- dijo quitándole la pila de folletos y colocándolos a un lado.

¿No había dicho hace unos días Betty que las impresoras estaban descompuestas? Seria que de nuevo Bolbi tendría que ver algo con eso?

Debía revisarla de inmediato.

La rubia observo como el genio, sin darle explicación alguna, comenzó a revisar algo en la impresora que tenia por detrás. Ella solo se limitó a rodar los ojos.

Aun con el paso del tiempo parecía que él continuaba guardando ese viejo habito de percatarse de algo errado en algún aparato electrónico cercano, justo cuando ambos parecían estar por compartir una conversación significativa.

Pensando que en esta ocasión él no lograría zafarse de esa conversación que había estado pendiente por dos largos años, empujo con sutileza la puerta de la sala de fotocopiado mientras él continuaba de espaldas.

Dando por sentado que se tomaría su tiempo antes de que él volviese a notar su presencia ahí, tomo un folleto en la cima de papeles. Ese era el folleto de Betty.

.- A tu novia le gusta usar mucho los colores del arcoíris en sus folletos.- mencionó Cindy esperando que el genio la notara.

.- ¿Arcoíris?. - pregunto el genio girándose hacia la rubia, justo cuando ella habría el folleto que Betty había doblado y le había entregado a él. - Cindy, ¡NO!.- grito solo alcanzando a tomar una de sus manos.

Lo ultimo que pudo ver fue una luz de colores saliendo del papel.


.- Hey, ¿donde crees que este Jimmy?.- preguntaba el pelinegro.

.- No lo se. Dijo que nos veríamos en el almuerzo.- hablo el mas rechoncho.

Ambos chicos caminaban por el pasillo.

.-¡Ustedes dos! ¡Espero que tengan su pase!.- les grito una voz femenina a sus espaldas.

En el rostros de Sheen se dibujo una expresión de desagrado, tal como si acabase de lamer un limón muy agrio.

.- Carl, ¿quieres decirme que hace... ELLA AQUÍ?.- dijo señalándola.

.- Bueno, yo creo...

.- ¡¿Qué?! ¿Sheen aun sigues con eso? Creí que habíamos acordado que cuando terminamos estábamos terminando en buenos términos. Aun podemos ser amig...

.- La la la la. No te oigo. La la la la la . Ya no escucho tus órdenes de dictadora...- de pronto el adolecente sintió como ella le quitaban las manos de los oídos.

.- ¡SHEEN! ¡Ya te dije que no me gusta que me digas así! ¿Sabes que? ¡Olvídalo! Estoy buscando a Cindy , ¿la han visto?.- dijo Libby, dirigiéndose mas hacia Carl.

.- No, no la hemos visto. Nosotros también estamos buscando a Jimmy.

.- Oh, perfecto.- dijo ella rebuscando de pronto en su bolso.- ¿Podrían entregarle esto? Lo olvido en su ropa cuando se puso el código de atuendo.- dijo entregándole a Carl el brillante anillo del humor.

.- Querrás decir... ¡cuando lo obligaste a ponerse este traje de PRISIONERO!.- volvió a gritar Sheen.

.- Sheen, ya basta!. Además, ¿que fue esa confusión con los mensajes de texto? Por que no simplemente me llamaste para que ayudara a Jimmy con lo de la patineta, en lugar de tener que oír toda la cadena de Nick le dijo a Oleander que le dijo Buch...y bla bla bla. ¡Sabes que no tengo tiempo para esas cosas infantiles!

.- Oh, claro ahí vamos de nuevo.- dijo Sheen encarando a la morena, al tiempo que detenía a Carl con una mano para que no se escapara. - "Hola soy la gran presidenta escolar, ¡mírenme!, ¡ya no tengo tiempo para las tonterías de Sheen! ¡Ya no escucharé sus tontos libretos de Ultra Lord!"

.- ¡Sheen! El show de Ultra Lord fue cancelado hace años, así que, ¡ya supéralo! .. ¡YA MADURA!

Libby pudo observar como los ojos de Sheen se humedecieron levemente, y justo entendió que ese comentario había estado fuera de lugar.

.- ¡NUNCA!- grito él luego de unos segundos.

.- Sheen..- intento llamarlo la morena cuando lo vio alejarse por en el pasillo.

.- ¡Jimmy!.- grito Sheen dentro de un salón, en el claramente interrumpió las clases.

.- Sheen...- lo volvió a llamar Libby.

Él no hizo ningún caso.

.- Carl míralo...- dijo Libby intentando obtener algo de apoyo.

.- Lo siento, yo no me meto en eso.- contestó Carl.

Libby respiro con aflicción. Fue entonces que se permitió observar al pelinegro con mayor detenimiento.

En Sheen aun veía ese pequeño niñito que hacia escándalos en su pórtico el día de San Valentín, cumpleaños y navidad, y a pesar de que por eso creía que él era lindo, aquel niñito seguía siendo eso. Un niño.

Sheen repitió lo de abrir puertas y gritar el nombre del genio, hasta que volvió a llegar a la puerta donde lo observan Carl y Libby.

.- ¡Jim...!.- estuvo a punto de volver a gritar. - Oh, aquí estaba. - dijo mientras entrecerraba la puerta.- Y esta con una chica.- dijo casi susurrando, mientras subía una de sus cejas en tono de insinuación.

Los tres adolecentes se asomaron sigilosamente por el marco de la puerta.

Efectivamente ahí estaba el genio.

.- Es Cindy.- dijo Libby susurrando.

.- ¡¿Qué?! ¡¿Cindy?!.- grito Sheen.- Entonces supongo que fue falsa alarma. En verdad necesito ir con un oculista.

Al parecer para Sheen, Cindy no entraba en la categoría de "chica"

Libby estuvo a punto de detenerlo de entrar, cuando noto que había algo raro. Ambos permanecían de espaldas hacia ellos y parecían estar mirando algo que desde ahí no podía distinguir.

.- Hey, Jimmy. Te estuvimos buscando, ¿que haces? ¿Que miran? - dijo el pelinegro mientras los hacia a un lado.- Déjenme ver!

Al girarlos ambos tenían los ojos cerrados, y compartían una misma sonrisa de oreja a oreja.

.- Qué les habrá pasado?.- pregunto Libby después de sacudir a su amiga, sin conseguir despertarla.

.- No lo se, pero los dos tienen cara de tontos.- comentó Carl luego de tronar los dedos enfrente del genio que tampoco reaccionó.

Carl estuvo por colocarle el anillo de inhibición a su amigo, cuando noto que sus dedos se cerraban de modo que le era imposible.

.- Ji ji ji. Miren se están tomando de las manos.- comentó Carl.

.- Siempre lo supe.- comento la morena.

.- Igual yo.- la apoyó Carl.

Ambos miraron a Sheen con recelo.

.-¿Qué?.- dijo mirándose para ver si tenia algo en la cara.

.- Olvídalo Sheen. No verías nada delante de ti, a menos que estuviera en una pantalla de televisión.- comento Libby, quien no se dio cuenta que Sheen comenzó a arremedarla con su mano.- Cindy debe haber estado aquí para sacar copias de mis nuevos folletos.

.- ¿Folletos? Ya nadie lee esas cosas.- le comentó Sheen a Carl haciendo que se riera bajito.

.- Espera un segundo.- continuó Libby, mientras levantaba algo del suelo. - Este folleto no es de Cindy. Ella nunca le pondría caritas felices y gatitos y dulces.

.- ¿Dulces...?.- pregunto Sheen jalando el folleto.

.- ¿Gatitos?.- preguntó Carl.

.- Sheen, deja de empujarme.- grito Libby.

.- ¡Deja de darme ordenes de dictadora!

Entonces, al girar el folleto, los tres adolecentes pudieron ver la luz de arcoíris, que pareció arrastrarlos hacia adentró.

Las sombras de los objetos a su alrededor comenzaron a hacerse mas grandes, y el tiempo pareció detenerse.


Lo que vio Carl:

El campo de fútbol americano de la secundaria estaba al tope de su capacidad. El publico aclamaba el mismo nombre para que su héroe apareciera en el campo de juego.

Cuando llegó el momento, dos patas con herraduras, se dejaron ver pisando los primeros centímetros del pasto marcado en el campo. La afición enloquecida gritó con tal furor, que algunos cayeron desmayados por la total falta de aliento.

Habiéndose hecho esperar lo suficiente, salió a todo galope el muchacho montado en una enorme llama de hermoso pelaje. La multitud, entonces, volvió a aclamar el nombre del adolecente.

.- ¡CARL, CARL, CARL! ¡ES EL MEJOR!

Carl dio un fuerte primer golpe a la colorida pelota, utilizando su bastón de criquet, y encesto la pelota de playa en el cesto de básquetbol, ganando así, con el ultimo tanto, y en los últimos segundos del juego.

Luego, el joven aun montado en su llama, que lo felicito por su astuta jugada, galopó por las cuatro bases del campo mientras saluda a sus amigos, elegantemente vestidos, en el palco del espectadores.

Jimmy, que usaba un gracioso monóculo en el ojo derecho, sacó una calculadora, seguramente para calcular la genialidad de las jugadas que estaba logrando, que terminó por explotarle en las manos. Luego de un segundo de desconcierto, se unió a los aplausos de la afición.

Por su parte, Cindy y Libby, que usaban enormes sombreros con plumas de flamencos rosados, tuvieron que sostenerse la una a la otra para no caer desmayadas por su encantadora visión de él y sus jugadas.

Terminando al fin, su recorrido por las cancha de béisbol, el joven vislumbró a la distancia a su mas grande admiradora, que lo animaba al limite del campo de juego.

Así que, quitándose el casco de cadi, dejó a la vista su larga, sedosa y hermosa cabellera rojiza que se agito con el viento.

Tomo a la chica castaña por la mano para hacerla subir a la llama, y luego de que ella lo abrazara con fuerza para sostenerse, corrieron hacia el ocaso.


Lo que vio Libby:

El sonido de las ovaciones, gritos y aplausos comenzaron a desvanecerse, cuando la joven entró del palco a aquella hermosa oficina, y cerro las puertas tras de sí, totalmente llena de confeti rojo, azul y blanco.

.- Señorita presidenta, me da gusto informarle que su popularidad ha rebasado todos los esquemas existentes .- apareció Jimmy a su lado mostrándole un grafico en el que una línea roja se salía de su marco. - Las elecciones ya han sido canceladas, ahora que sus opositores le han concedido la victoria absoluta. Me parece que se han tardado demasiado.- miro su reloj.- Casi una hora.

.- Esta bien. Envíales un canasto de frutas y una copia de mi ultimo disco.- dijo Libby con aire compasivo.

El genio asintió con la cabeza.

-. Además de ser la presidenta mujer mas joven de los Estados Unidos, Mis Universo, y en realidad la persona mas amada del planeta, le tengo una buena noticia.- apareció Cindy a su otro lado.- ¡Ha sido nominada a otro Óscar por su ultima película!

.- ¿En que categoría?.- preguntó la joven tranquilamente, mientras Carl le traía un espejo solo para comprobar que su cabello lucia perfecto.

.- ¡En todas!.- grito un joven entrando de improviso a la oficina, abriendo las puertas de par en par.

.- Sheen.- se sorprendió Libby, observando al adolecente, que en esos momento usaba un bello traje de sastre hecho a la medida.

.- Los dejaremos solos.- Anunciaron Cindy y Jimmy saliendo de la oficina y cerrando de cada lado las puertas de la oficina presidencial.

.- ¡Mi ultra adorable Reina del Mundo!.- exclamo Sheen levantándola de la cintura y haciéndola girar en el aire, mientras ella reía algo apenada.

.- Todos mis guiones de películas, cortometrajes y cintas animadas, han sido alabadas por la critica desde que te concedí el control total y absoluto sobre todas mis ideas creativas, y en general, todos los aspectos de mi vida. De no haber dejado de ignorar tus amables consejos sobre moda y estilo, seguro que yo hubiese estado en camino de convertirme en...no se... un recolector de basura orgánica y animales muertos de carretera. - Sheen pareció reconsiderar eso.- Aunque no hubiese estado tan mal.

.- Vamos Sheen, esas fueron tus ideas. Me estas dando demasiado crédito. Hablo Libby mientras reía con suavidad.- Sabes que yo siempre he creído en ti.

Sheen la miro con aire soñador y estuvo por acercársele un poco mas.

Entonces las puertas del palco presidencial volvieron a abrirse y una lluvia de confeti entró, y se escucharon de nuevo las ovaciones que cantaban.

.- ¡Nuestra Líder Libby! ¡Nuestra Reina Libby! ¡Suprema Líder!


Lo que vio Sheen:

Todo era silencio absoluto y estaba en un tenue color grisáceo, que imitaba el cine mudo. Lo que la gente decía aparecía en letreros de argumento.

Había un enorme multitud reunida en ese asombroso y gigantesco parque temático de la serie de Ultra Lord, donde había una atracción en referencia a los 347 capítulos de la serie en pie.

Toda la atención se centraba en la ceremonia que se llevaría a cabo justo en frente de la montaña rusa. Era una especie de trenecito que bajaba del cielo, y luego de desprenderse de sus carriles centrales volaba hacia el cielo estrellado, dejando humo de algodón de azúcar, directamente hacia uno de los cráteres de la luna, que tenia un rostro sonriente del estilo realista.

Sheen se hizo camino entre los hombres paleta, hasta llegar al frente de la multitud, donde lo esperaban sus dos mejores amigos. Carl estaba comiendo maníes de una bolsita, mientras que Jimmy lamia una enorme paleta de menta en forma de espiral.

Todos parecían esperar que diera inicio la ceremonia de apertura de la montaña rusa.

MUJER DE GOMITA: ¡Miren en el cielo! Es Ultra Lord! El héroe de nuestra dulce ciudad!

Bajaba justo en ese momento el héroe de traje espacial morado, usando sus turbo jets de combustión azucarada.

Todos los ciudadanos de dulce aplaudieron.

ULTRALORD: Gracias, gracias. Estamos aquí para dar reconocimiento a un joven muy especial del universo. Por todo lo que ha hecho por nosotros: Recordarnos la importancia de seguir manteniéndonos fieles a nuestros sueños de la infancia, la construcción de este parque de diversiones basado en el relanzamiento de mi serie, después de haber dado su debido escarmiento a los productores que decidieron cancelarla...

Se observaba a dos personas a las que se les hacían cosquillas en las plantas de los pies con plumas, y mientras reían a carcajadas escribían sin parar en maquinas de escribir.

ULTRALORD:... Y también, por salvar mi vida en incontables ocasiones. Démosle una ultra estridente ovación a mi compañero de batallas: ¡ULTRASHEEN!

Colocándose el antifaz de la franquicia, y empujado por sus amigos, Sheen subió al lado de su héroe. De nuevo los ciudadanos paleta aplaudieron con gran animo.

SHEEN: Bueno lo único que yo quisiera decir...

Pero antes de poder continuar, un enorme relámpago en el cielo y nubes aparecieron en la ciudad.

ULTRALORD: ¡Rápido! ¡Mis ultra sentidos me indican que el enemigo anda cerca!

SHEEN: Tranquilo Ultra lord solo es lluvia...

MUJER DE GOMITA: ¡Lluvia de chocolate!

Todas las personas de dulce, incluyendo a sus amigos voltearon hacia el cielo.

Unos segundos después todos los presentes estaban cubiertos de chocolate que los dejo petrificados al endurecerse con la salida del sol, y que al igual que la Luna, también tenia rostro sonriente.

Entonces Sheen soltó el paraguas con en que se había cubierto de la lluvia, y comenzó a correr por todas partes, arrancando pedacitos a todos los habitantes de dulce.

Se sorprendió con lo que encontró al centro del parque diversiones.

Libby también estaba petrificada en chocolate, y sin poder defenderse. Sheen le arranco la pequeña trencita de su cabello, y después de descubrir que ella también tenía un centro acaramelado, continuó arrancándole pedacitos para comérsela entera.


Soplaba una suave brisa que llevaba consigo un ligero aroma a manzanas.

Cindy caminaba por aquella vereda de una tarde otoñal, usando un ligero vestido verde agua, sintiendo el césped bajo sus pies descalzos. A su lado se encontraba Jimmy que caminaba despreocupado del camino, mirando una especie de aparato de rastreo en sus manos. Él continuaba usando el atuendo escolar.

Ya había olvidado como habían llegado ahí, pero no le importaba. Lo único que quería ver era el lindo amanecer que daba inicio a un nuevo día.

Solo escuchaba el sonido de las hojas secas que se rompían al pisarlas, junto con la caída y el rodar de manzanas maduras, que se desprendían de los arboles.

Se sentía tan relajada. Sin presiones o preocupaciones, sin estrés.

Solos ella y Jimmy. Y nadie mas.

.- Ahm, Cindy.- llamó repentinamente su atención el genio que aun continuaba con la vista en el aparato electrónico de sus manos.- Ahora me doy cuenta de que hace tiempo que no dábamos un paseo juntos. Solos tu y yo. ¿Verdad?

.- ¿Y de quien es la culpa?.- le reprochó.

.- Si, lo se, lo se. Toda la culpa es mía. Soy un completo tonto, zoquete, tarado, retrasado y demás insultos que se te puedan ocurrir.- dijo como si fuera lo mas natural del mundo y aun concentrado en su aparato.- ¿Podríamos dejarlo?

Cindy se río un poco.

.- Si, creo que podríamos dejarlo así.- contestó la rubia.

.- Cindy, Si no tienes otra cosa que hacer hoy.- comenzó a hablar él de nuevo.- ¿Te gustaría pasar un rato juntos? Tu sabes, como aquella vez.

Cindy fingió que lo pensaba por algunos segundos.

.- ¿Y esta vez, durara para siempre?

Él no contestó a su pregunta.

Continuaron caminando a paso lento. No era como si se dirigieran a algún lugar en particular.

El genio por alguna razón seguía concentrado en aquel aparato en sus manos. Justo cuando iba a inclinarse para ver que había en esa pantalla él se detuvo y le dio la espalda.

Ella también detuvo su paso. Pudo notar que se habían parado justo bajo un enorme manzano del que caían cientos de hojas. Por detrás se alzaba un extenso campo de trigo, que resplandecía dorado, ahora que el sol acababa de salir.

Sintió que su propio cabello suelto se ondeaba con el viento hacia el este.

.- ¿Sabes Cindy? Por mis tontos descuidos no he tenido tiempo de decirte lo mucho que te extrañe estos dos años que no estuve en Retroville. Entendería si estas molesta.- dijo el genio, repentinamente.

Ella negó efusivamente con la cabeza aun si el no podía mirarla por estar de espaldas.

.- No estoy molesta contigo. Estoy feliz de que hayas regresado. - dijo sin tener que pensárselo demasiado.- Entiendo las exigencias de ser un genio.

.- Puede que parezca que a veces te dejo en segundo plano. ¿Eso no te molesta?.- volvió a preguntar él.- Si te molesta mucho...

.- Molesta, molesta...¿por que sigues repitiendo que estoy molesta?.- dijo poniéndole una mano en su hombro, y haciéndolo girar para verlo.

El genio al fin bajó aquel extraño aparato electrónico, y lo sostuvo en su mano. Sintiendo la mirada profunda y azul sobre de ella, se sobrecogió totalmente.

Ya sabia que otros chicos la miraban así, tan pronto les daba la espalda, pero que se tratara de él...

.- Si quieres.. puedes golpearme. - Al decirlo sus ojos brillaron con intensidad y sus mejillas parecieron sonrojarse.- Me gustas más cuando te enojas.

Ella lo soltó y retrocedió un paso.

.- ¿Qué cosas dices?.- grito por completo confundida y apenada.

.- Golpéame muy fuerte.- repitió él, abriéndose de brazos.

Ella cerro su puño. Debía admitir que si estaba algo enojada de pronto.

.- Si así son las cosas...- susurró.

Con la mirada sorprendida del genio, Cindy procedió a desgarrar un pedazo de tela de su vestido, y con él se formo una especie de banda para la cabeza, que imitaba a una de kun-fu.

.- Voy a disfrutar esto.- dijo mientras asumía la posición adecuada para el ataque


Notas de la autora.- Tal parece que la cuarta dimensión no es oscura como temía Carl. Esta ultima escena es algo así como una referencia a 1-Caminando por una vereda, de mi otra historia. Todo es parte de un todo (espero).

Agradezco infinitamente a quienes se tomaron la molestia de darme su opinión sobre la historia, y además del beso habitual les mando un abrazo como el que daría Cindy. A todos quienes hayan leído hasta aquí ya son mis héroes.

A jin17, muy especialmente, se ve que eres una lectora audaz y con un amplio criterio de critica. Con una de ti comentado historias, creo que no abrían tantas historias estancadas por ahí. Eres genial.

*La fantasía y realidad de Jimmy Neutrón, el niño genio. - Creo que a base de algunos detalles "raros" que he incluido en la historia, me pareció entretenido hacer un auto-análisis de lo que he escrito últimamente. Me gusta el juego de referenciar capítulos, así que si alguien quiere comentar desde ahí, también me gustaría leerlos. Así que aquí está:

Del episodio "Gana, pierde o kaboom!" - La ultima vez que lo vi tuve la impresión de que aquella parte en la que el equipo de los cerebros hacen caer, a Jimmy y a su equipo, en una ilusión en que se ven ganando y regresando a Retroville, hubieron detalles que no se desarrollaron a causa de que, a pesar de ser un capitulo de tres partes, debían acortar algunas partes de la historia. Justo ese episodio giraba bastante sobre la idea de que Jimmy debía aprender a trabajar en equipo y confiar en las habilidades de sus amigos, aun si la confianza en sus propias habilidades mentales era la opción "lógica". El salto al vacío tomados de las manos para despertar fue efectivo para cerrar ese concepto de confianza ciega, pero pienso que la ilusión pudo ser un tanto más "pintoresca"

Partiendo de ello, creó que aun si todos querían regresar a casa, las diferencias de sus mentes pudieron haberles dado una ilusión de características distintivas desacuerdo a su personalidad. Por ejemplo en el caso de Carl, a base del episodio "Soñando con Jimmy", pienso que su sueño parecería un collage amontonado de cosas que a él gustan aun si no tienen un orden lógico. En su sueño se pone a él mismo en el lugar de Jimmy, como el niño mas listo y "especial" de su clase. Es de pensarse que tal vez sentía algo de celos de la atención que el deseaba recibir. También resulta curioso que pone al resto de las personajes de su sueño como personas que deben reconocerlo y reverenciarlo.

Sobre el caso de Libby y su papel de "presidenta", creó que en "Vota por Jimmy" hubiese sido una buena opción tentar el camino de que ella resultase ganadora. Siempre me pareció un personaje muy sociable, agradable e inteligente. Por algo es amiga de Cindy. Si bien, también retomó lo de su papel de dictadora en el futuro malo de "Los niños del mañana"; creo que es en "La chica del noticiero" donde se hace evidente que ella también podría estar sujeta a abusar de su poder (como todos) una vez que se percatara que puede convertirse en alguien que puede tener un fuerte impacto sobre las personas que la rodean. Por supuesto también le daría la oportunidad de salir un poco de la sombra de Cindy.

De paso, hablando de Cindy, siento que ella podría considerarse una persona sumamente ambiciosa, pero también con fuertes aptitudes de enfoque. A diferencia de Carl, que solo sueña con el reconocimiento pero no hace esfuerzos para obtenerlo, Cindy busca la manera de verlo como una meta realizable.

Al igual que Libby, también podría estar sujeta a desear el poder y la riqueza. Eso se nota a lo largo de toda la serie. Pero por cualidades de la historia opte por un cambio de rumbo, donde ella esta en busca una especie de "paz interior", en parte para hacer referencia a su practica del kárate.

En base a "Perdidos", creo que se ve claramente que Cindy podría ser más feliz si dejara de pensar en las cuestiones materiales, al percatarse que solo es un reflejo de deseos vacíos, provenientes de las presiones que ejerce la sociedad sobre ella. También aquí es evidente que ella podría ser susceptible a caer en una "ilusión romántica" como cualquiera, al punto de dejar todo por estar con una persona en particular.

Si bien podría ser poco creíble una asociación Quindlan-Vortex, que se rompería tan rápido como el concepto mismo, por sus diferencia de carácter opuesta pero en alcances iguales. Personalmente siempre he creído que tener un buen carácter es propio de personas sumamente inteligentes. Es decir, la inteligencia emocional, o autocontrol, que va de la mano con el papel de las personas que desean ser exitosas en sus metas. Parte de esto se ve en "Nace un vendedor" donde es mas que claro que Cindy posee capacidades extraordinarias para la manipulación en base a observación y trato con las personas, y aunque recurre frecuentemente al chantaje, eso no le resta puntos.

El caso de Sheen, que muy particularmente lo veo como un fan de la propia serie (que aun sigue esperando una nueva temporada de la serie, umh) creo que he dejado volar mucho mi imaginación. Me agrada mucho la clase de fan extrovertido que es él, como lo deja ver en "El ataque de los pantalones" donde se enorgullece de que la gente pueda ver su ropa interior de Ultra Lord. Al igual que en su relación con Libby, parece pensar que si algo o alguien le gusta, simplemente debe demostrarlo y las personas lo aceptaran por su sinceridad.

Como se ve en "El cerebro de Sheen" al ser el creador de la trivia que le hace a Jimmy y a Carl, disfrazados de Ultra Lord, pensé que sería posible que ante una cancelación de la serie, él empezaría a escribir guiones sobre la serie.

Creo que eso es lo que logro rescatar a grandes rasgos.

*Como ayer fue el día mundial del cerebro, quería actualizar. Como no pude y me quede con ganas de algo especial y me sentí muy nostálgica por la serie, quise llenar el vacío con algo. (por eso el comentario tan extendido)

Comparto mi nostalgia:

(videos en inglés)

1- Jimmy volando en su cohete por las Nicktoos. No puedo explicar lo mucho que me gusta la imagen de Yolkus:

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2- Un videojuego de Jimmy Neutrón. El doble malvado de otra dimensión de Jimmy (Negatrón) que solo pretende que le gusta Cindy para molestarlo. (Un plan magistral, debo decir) Quien fuera el encargado de animar esto, tenía el mismo feo sentido del humor que yo quisiera perfeccionar. La mora flora negra me parece intrigante.

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3- Cuando Jimmy planeaba el primer contacto con aliens. Por eso decidí retomar la historia por ahí. Me divierte ver a Jimmy bailando sin pantalones. ¿Seguiría durmiendo así con el pasar de los años?

#/watch?v=6brKvCH6Nks

4- Libby pateando a Cindy ¿quien lo diría?

#/watch?v=jZ2J07osTHw

5- El tráiler de hace 15 años. Siento sentimientos encontrados por John A. Davis.

#/watch?v=pcc2lho9GLM

6-Los secretos de la película de Jimmy Neutrón. ¿Sheen tiene algún súper poder? ¿Jimmy y Cindy se gustan?

#/watch?v=g5-MBB4Qqr8

8- Cuando Jimmy esta encerrado y Cindy es linda con él por primera vez. (Yo también necesito a Jimmy)

#/watch?v=DrUdsyQYIVc

9- La película estuvo por ganar un óscar (seguro algunos lo recordaran) Jimmy se pone a la altura con su holograma. No es vergüenza perder contra alguien verde.

#/watch?v=CsDDEY1Rf-Q

10- 13 inventos de Jimmy que desearíamos que existieran. Mi favorito siempre fue el hipercubo.

#/watch?v=CUpVRhiwcZo