3. - Corre y no pares.
Viernes por la tarde, todos los alumnos del colegio salían para dirigirse hacia su casa, para pasar la tarde con sus amigos, pero en el callejón de al lado esperaba impaciente un hombre trajeado apoyado en un coche negro. Contemplaba el reloj casi cada segundo. A lo lejos se podía observar como una mujer se acercaba hacia aquel callejón con un maletín.
-Hola, bueno... he podido reunir el dinero... ahora... quiero que cumplan su parte.
-Oh claro... nuestra parte...
-FLASHBACK-
Una mujer no dejaba de dar vueltas en el comedor de su casa, sonó el teléfono y fue corriendo para cogerlo.
-Hola, ¿Sora?
- Si soy yo, Yukino
- Tengo que hablar contigo sobre el trabajo... no quiero que ninguna de las empleadas se enteren así que por favor ven a la tienda media hora antes.
-De acuerdo... jefa...
La línea se cortó y Sora colgó el teléfono, pensaba que le llamaba por lo del dinero... pero por el tono de voz que puso, lo más seguro que pasaría de ayudarla y la echaría, una carga menos.
Al cabo de media hora las dos mujeres se encontraron delante de la tienda, Yukino seria y Sora triste, entraron dentro y volvieron a cerrar la verja para que ninguna clienta les molestara.
-Al fin, Sora... tengo algo que decirte...
- No puedes... ayudarme... tranquila lo entiendo... nadie querría...
- Tonta, no digas bobadas, no es eso lo que quiero decirte... es... - Sora miraba a Yukino sorprendida y preocupada ya que no parecía nada bueno. - Veras... mi marido... conoce a la organización que rapto a tu hijo... y... no creemos que...
- ¡Calla! No pienses eso, oh dios... él está bien... - Sora comenzó a llorar por aquello que le decía su amiga
- Toma aquí tienes, el dinero que te falta. Escúchame bien, no nos puedes involucrar en esto, lo siento mucho pero... no quiero estar en algo así... ahora vendrán el resto de empleadas, abriremos la tienda y cuando llegue la hora de la entrega vas y se lo das.
- Dios muchas gracias, no sé cómo pagaros esto... siempre me habéis ayudado... en mi divorcio y ahora con esto... muchas gracias.
- De nada, y ahora a trabajar, que esta tarde me marcho.
- Vaya... a donde sí se puede saber.
- Bueno pues... vamos a formar una familia...
- No me digas que se equivocó el médico?
-No, no se equivocó... pero vamos a adoptar.
-Dios, muchas felicidades, ojala y os vaya bien.
Las dos mujeres sonrieron y se abrazaron, guardaron el dinero del maletín y abrieron la tienda. Pasaron las horas y cada mujer se fue para su cita.
-FIN DEL FLASHBACK-
- Bueno... primero lo primero... el dinero.
- Oh claro pero no lo obtendrás si no está mi hijo.
- Tranquila mujer, que tú y tu hijo volveréis a estar juntos- el hombre que estaba apoyado en el coche sonrió sádicamente mientras se sacaba las gafas que llevaba, se acercó a la mujer y le hizo el gesto para poder comprobar que llevaba el dinero. - bien hecho. Ahora... tu hijo...
Volteo hacia el coche y abrió la puerta del maletero, sacó un saco y lo tiro al suelo.
- Hay tienes a tu hijo, ah sí... tengo un mensaje de parte de tu marido Lorren... - la mujer estaba llorando al lado de la bolsa del cadáver de su hijo - Querida Sora, gracias por pagarme la deuda, pero como puedes entender, no puedo dejaros con vida, ya que si no... Estaría en graves problemas, ah y dile a tu amiguita del alma que gracias por prestarte el dinero, y que espero que haya buscado a alguien para dejarle la tienda.
El hombre trajeado carraspeo para llamar aún más la atención de la mujer, entre abrió la chaqueta y saco una pistola con silenciador.
- Lo prometido es deuda, vaya con su hijo que le espera.
En otro lado de la ciudad una pareja llegaban a un orfanato para así poder recoger al próximo miembro de la familia, cuando llegaron a la puerta un hombre, los paro y les dio una carta.
Señor y señora,
Gracias por ayudar a su amiga Sora con la deuda que tenía.
Pero nuestro cliente nos prometió dos cuerpos y algo de dinero, que cubriría los gastos que nos hizo. No ha sido mucha la cantidad que nos habéis aportado, pero algo es algo. Muchas gracias y como ya sabéis... no podemos dejar cabos sueltos, pero me habéis caído bien, o mejor dicho... tengo el día bueno, así que tenéis hasta las ocho de la noche para desaparecer de esta ciudad durante unos cuantos años.
Adiós y suerte en vuestro viaje de ida.
La pareja se miró asustada, contemplaron a su alrededor y se fueron hacia su casa lo más rápido posible, no podían creer aquello. Cuando llegaron comenzaron a hacerse las maletas, cogieron todo lo que necesitaban para pasar desapercibidos y poder huir de aquella ciudad, encendieron la tele y vieron las noticias, eran sobre un asesinato en un callejón, solo quedaban dos cuerpos sin ningún órgano y tapados con bolsas, la mujer se echó a llorar, pero no tenían tiempo para aquello si no querían estar en la misma situación que ella. El marido llamo a su trabajo diciendo que tenía que dejar el trabajo por temas personales y la mujer llamo a su amiga Lucy, para dejarle a cargo la tienda, ya que ella se tenía que ir durante un tiempo indefinido. Salieron de casa, cogieron el coche y pusieron rumbo a alguna ciudad lejana, donde ni ellos mismos se pudieran encontrar.
Las ocho de la noche, la gente salía del trabajo para ir hacia sus casas, hacia algún bar o restaurante para cenar o se van de fiesta ya que para la juventud lo mejor para hacer un viernes noche es ir a la discoteca. Pero cierta familia estaba esperando en la parada de autobús, con las bolsas donde se podía leer Modern Girl.
Achís - la niña de unos diez años de edad tiritaba del frio del invierno.
Anda toma cielo, suénate - la mujer le extendió un clínex para que la niña se pudiera quitar la mucosidad que tenía. - Mira Sophie es una buena oportunidad para que te pruebes la chaqueta que hemos comprado.
C-claro mama... - la niña vio cómo su madre rebuscaba entre las bolsas y saco la chaqueta nueva, era naranja calabaza estilo plumón, perfecta para abrigarse bien del invierno. Cuando Sophie se puso la chaqueta el autobús dio señales de vida y se dirigieron a subirse.
La niña rubilla se pasó todo el autobús mirando por la ventana y es que no hay mejor forma de pasar el tiempo que mirar el espléndido paisaje que se va recorriendo, la madre en cambio se la paso cotilleando con una vecina que se toparon, que para la opinión de la chiquilla eran insoportable, sobre todo cuando le usaba como una muñeca a la cual puede maquillar, peinar, vestir y manejar a su antojo.
-Sophie cielo, dale a botón que a la siguiente nos bajamos - la niña de un bote salió de sus pensamientos y se levantó para ir a darle al botón y pedir parada.
-Fufufu pero que nena más bien educada, ojala los míos me hicieran tanto caso cuando eran pequeños.
- Eso es porque los mimaste demasiado.
- Pero que chistosa eres Meiko, yo al menos no le compro ropa cada dos semanas.
- Es que mi niña tiene que ir bellísima. Se tendrá que parecer a su madre en algo ¿no?
- Pero si es adoptada, no se va a parecer a ti... - la mujer sonreía mientras decía aquello mientras miraba a la pobre chiquilla que contemplaba el suelo como si nunca hubiera visto uno, pero fue mirar a Meiko y se calló de golpe, desprendía un aura en la que podría matar toda esencia de vida de su alrededor. El autobús paro y abrió las puertas dando al fin con la parada donde se tenían que bajar.
- Cielo vamos, que tenemos que preparar la cena.
- Si mama...- Sophie cogió la mano de su madre y comenzaron a caminar hacia su casa. Ella mirando el suelo y la madre hacia delante.
Cuando al fin llegaron, colgaron las chaquetas en su lugar y se dirigieron a hacer la cena. Sophie como siempre se encargaba de hacer la ensalada, mientras Meiko preparaba unas verduras al vapor.
- Oye ma... es igual déjalo...
- Dime cielo, sabes de sobras que en casa puedes hablar.
- Bueno es que... yo... podría...
- ¿Darte un baño? Claro pero recuerda que dentro de nada llega tu padre.
- Gracias...- Sophie salió de la cocina con la mirada baja y se dirigió hacia el baño.
- Ains... pero que tímida es... en fin...
Narra Sophie
Me dirijo al baño, la verdad es que no me sentaría mal una ducha... pero no era lo que quería pedir... quería decirle que si podría comer hoy algo de carne ya que hace días que ni siquiera la veo... ya que como verdura y más verdura... la odio no la quiero más, quiero comer carne o fideos... me he metido en el baño mientras pensaba eso me miro al espejo y contemplo mi rostro. Pelo rubio, ojos azules, piel tostada y de constitución delgada. Suspiro y abro el grifo de la ducha para que comience a salir agua caliente mientras me voy desvistiendo, entro dentro y me quedo un buen rato.
Escucho el timbre, seguro y es mi padre, de vería salir corriendo a recibirle como siempre pero no tengo ganas... no quiero, no quiero verle, quiero quedarme aquí... meto la cabeza bajo el agua y mantengo la respiración y entonces...
- Hola cielo, ¿hoy no me vienes a recibir? - mantengo mi cabeza bajo el agua y comienzan a salir lágrimas de mis ojos... - sabes hace tiempo que no nos bañamos juntos... creo que ya va siendo hora - no por favor hoy no... Por qué... me está comenzando a faltar el aire... de vería sacar la cabeza para respirar... pero no quiero... más bien... no puedo... si saco la cabeza... me vera... y entonces... - ¿¡pero quieres sacar la cabeza ya!? - me cogió de los pelos y me saco de la ducha, abrí la boca con intenciones de gritar pero no quería darle ese gusto...
NARRADOR
Aquel hombre cogió y estampo a la niña contra la pared del baño y ella solo intentaba ahogar sus gritos.
- ¿Es que quieres morirte? ¿No te das cuenta que no puedes? ¿¡Nosotros te salvamos, nosotros te hemos dado una vida, y así es como nos las quieres pagar?! - aquel hombre la lanzo hacia la pared del otro lado provocando que soltara al fin un gemido de dolor y callera al suelo llorando y con sangre en la boca por la caída. Su padre se le acercó y le levanto la cabeza - mira como estas... y todo es por tu culpa, no la mía - comenzó a darle besos y lamerle la sangre que tenía en la cara, ella solo sabía llorar y mantener los ojos cerrados. Cuando el hombre llego a sus labios la comenzó a besar y a profundizar el beso con la lengua mientras se lo ponía encima de él.
- Niño, no sé cómo lo haces pero me has enamorado.
Bueno y hasta aquí el capítulo 3 OwO, espero que os haya gustado y me dejéis vuestros comentarios, favs y de más.
Tengo que admitir que no creía poder tener el capítulo tan pronto, pero la suerte o más bien la potra, ha hecho que la inspiración me hiciera rebajas xD
Bueno nos vemos en el siguiente capítulo. (Espero que sigan las rebajas OwO)
