Un príncipe escarlata
"Toda mujer sueña con un príncipe azul, con ese hombre que va al rescate de la damisela en peligro, pero el tuyo no era así, era el peligro en sí mismo, era un príncipe escarlata."
XD ah, ahora sí 5 vdd? y no me he ido por voluntad, yo tbm como Tsuna tengo papeleo que hacer y me esclaviza! ;3;
de hecho no iba a subir, xq ando medio triste porque eliminaron a Italia (si recuerdan la mitad de los de Vongola xD le va a Italia) y a Japón, la mayor parte de la décima generación es Japonesa wua wua wua
Ah sí, la moraleja de Bel y Carmen, es... xD no sean sonzos y si no están bn para hacerse responsable, cuidense...
mmm, ah tengo un diario en tumblr de dibujitos entre ellos hay un par de mis fics, pero son experimentales, x si quieren curiosear...
Advertencia:... incoherencias en mi linea del tiempo
como ha destrozado a éste corazón
IV
Conduces por la carretera sin un rumbo fijo, tu cuerpo aún arde de ira después de lo que ha sucedido.
-mitéra –susurra Hades
-¿eh? –le contestas algo distraída
-¿a dónde vamos? –te interroga
-ah… probablemente a la mansión Vongola –respondes
Das un suspiro y no quieres admitirlo pero una vez más te has dejado llevar por la situación, pero todo es culpa del estúpido schiavo, todo, esa noche en la misión, la mañana siguiente, el fracaso del Consejo, la llegada de los niños a esta época, el que los gemelos destruyeran la vitrina del jefe…
Un escalofrío te recorre de pies a cabeza, das un volantazo y detienes el auto, Squalo y el jefe estaban en la mansión Vongola, si ibas allá tendrías que explicar el por qué de tu visita, lo que incluía la llegada del trío infernal, sus travesuras… y la vitrina.
-¿mitéra? –te llama la atención
Masajeas tus sienes y respiras profundo
-No creo que sea buena idea, amm iremos a comprar las bebidas del jefe Xanxus –respondes continuando con la marcha
-ok –asiente el rubio
Al cabo de unos minutos…
-Hades, me quieres explicar por qué estabas peleando con tu hermano –le interrogas
-mmm, era un duelo, el estúpido de Ares dijo que solo podía haber una divinità en el Olimpo –te responde
-Y ahí va de nuevo los dioses, quiero los detalles por completo –le dedicas una mirada escalofriante
Hades asiente y continua –Mamá debe de saber que Papá es un príncipe –hace una pausa -y nosotros 3 somos divinidades del Olimpo, Hades, Ares y Eris, no podíamos ser menos –contesta
-¿Quién eligió los nombres? –
-Papa eligió los de mis hermanos y tú elegiste el mío –
-Por qué no me sorprende que Bel quisiera que sus hijos fueran El dios de la Guerra y la diosa de la Discordia, mmm y tú el Dios del Inframundo –comentaste
-Algo así, pero papá odia mi nombre, no papá me odia a mí nada más –confiesa el rubio desviando su mirada
-¿te odia? Tú eres el primogénito en teoría Bel debería de tenerte en mayor estima que a los demás –dices
-No es así, papá solo tiene ojos para mis hermanos –responde con un tono de decepción –él siempre dice que yo tengo el nombre de un perro y que debo de desaparecer –susurra dolido
-¿qué? Ese hijo de… -respiras pesadamente si viajabas en la bazuka de los 10 años ibas a golpear al schiavo hasta hacerlo entrar en razón -¿Y cómo es el futuro, tu padre y yo… amm estamos bien? –cambias de tema
-sí, papá sigue en el escuadrón y vive con Ares y Eris –responde –yo vivo con mamá –te sonríe –¡ah! y también están mis padrinos, mi madrina me entrena mucho, es una espartana pero para una divinità como yo no es nada shishishishi -
-¿tu madrina? -
-Lal –
-¿Lal Mirch?, si Lal es tu madrina, entonces tu padrino… –
-Collonelo –sonríe –él también me entrena y es quien algunas veces me cura de las heridas que me quedan después de entrenar con Lal –
-Ya veo –suspiras al estacionar el auto en una vinatería –mi divinità, acompáñeme a reponer las bebidas del iracundo jefe –le dices extendiéndole la mano
El infante te dedica una sonrisa dulce y asiente…
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-Bel- sempai, por última vez puede decirle a su versión mocosa que me deje en paz –pide el peliverde con su característico tono indiferente
-¡Uruse rana estúpida! –le grita el rubio desde el sofá
-ushishishi, lo ves ranita estúpida mi papá está de acuerdo en que me deshaga de ti –ríe Ares lanzándole un cuchillo en la cabeza al ilusionista
-¡Ah! Mocoso ya déjame –se queja –hey pequeña por qué no le dices que se detenga -
-estoy aburrida, además odio a las ranas –la pequeña rubia hace una mueca de asco en su rostro –especialmente los renacuajos -
-Shishishishi, hermanita, si nos deshacemos de la rana ahora no habrá renacuajo después ¿no es así? -
-¡Ah! Shishishi tienes razón hermanito –sonríe misteriosamente la menor
Fran traga saliva al sentir un aura peligrosa proveniente del par de mocosos con complejo de deidad olímpica. Y de la nada comienza la persecución de los niños contra el ilusionista, mientras tanto el rubio guardián de la tormenta se encuentra recostado en uno de los sofás con la mirada perdida en el techo, aún si no desea admitirlo su mejilla todavía le duele a causa de la bofetada que la estúpida ancella le había propinado hace un rato.
-¡Tsk estúpida! -murmura
El sonido del teléfono le distrae momentáneamente del enojo que aún hierve en él.
-¡Carmen-chan! –exclama Lussuria hablando por teléfono
Sin apartar la mirada del techo Bel escucha con atención la conversación del guardián del sol
–sí, están bien, todos ellos, si, también él, jajaja, no cariño no diré nada –susurra por la bocina
¿por quién preguntaría la ancella? Su obligación era pensar en él, no en los mocosos, meditaba el príncipe sin dejar de prestar atención
-Ime-chan llamó, dijo que no tienes que preocuparte por el resto del stock de Xanxus-sama, ella y Nono lo van a reponer –le informa Luss
Del otro lado de la bocina…
-Esa es una buena noticia –le dices a tu compañero mientras guardas en la cajuela las botellas –si todo sale bien les regalaré unos chocolates –agregas estirando tu mano para que Hades camine contigo
-Mira quien anda por aquí –escuchas una voz a tus espaldas
-Ha pasado tiempo desde la última vez que te vimos Carmen –dice otra persona
Das media vuelta y te encuentras con ciertos hombres que creías que habían muerto
-Franz, Vuk –les sonríes al par que tienes enfrente
-Carmen-chan, ¿con quién hablas? –te llama del otro lado de la bocina Lussuria
-¡Ah! Luss, amm me encontré con unos amigos, llegaremos por la noche –dices
-de acuerdo querida, diviértete y ten cuidado –se despide Lussuria y cuelgas
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Te encuentras en un restaurante de mariscos conversando con Franz y Vuk, los antiguos guardaespaldas de Lord Ádis y desde aquel incidente ustedes no se habían visto.
-¿Y por qué el uniforme militarizado? –te interroga Franz
-Es uno de los beneficios de mi nuevo trabajo –respondes un poco incómoda, te alegras de haber dejado tu saco en el auto, porque sino cómo es que les ibas a explicar que ahora estabas en la mafia
-Cuéntanos Carmen ¿qué has hecho en todo este tiempo? –pregunta Vuk sino mal recuerdas el hombre es eslovaco
-Sí Carmen, después de lo que pasó desapareciste sin dejar rastro alguno –inquiere Franz
-¡Eh!, digamos que recibí una oferta muy buena y tuve que dejar todo en España para venir inmediatamente a Italia –contestas rápidamente
Entre tanto Hades está concentrado en colorear el mantel que le había regalado la mesera cuando llegaron
-por cierto de quién es el niño, porque no creo que sea tuyo, no recuerdo haberte visto la panza en los últimos años –te dice juguetonamente Vuk
-de uno de mis compañeros de trabajo –respondes apresurada porque no podías decirles que era tu hijo del futuro, al que justamente estabas esperando
La mesera llega con sus órdenes y uno a uno va entregando los platillos, pero cuando le sirven la sopa de mariscos a Vuk, unas náuseas te invaden.
-¡No de nuevo! –exclamas moviendo la cabeza
-¿sucede algo malo Carmen? –te interroga Franz
-disculpen, es solo que el olor me provocó un poco de asco –dices respirando profundo
-¿estás bien mitéra? –te pregunta algo alarmado Hades
-sí, estoy bien, es normal –le dices al pequeño
El par de hombres te miran desconcertados, esbozas una sonrisa
-créanlo o no, estoy embarazada –confiesas al tiempo que tus dedos acarician los mechones rubios de Hades
Sin que te des cuenta el par de hombres intercambian miradas sombrías.
Un par de horas después en la mansión Varia…
Cierto rubio guardián de la tormenta lanza contra la pared el teléfono de la sala de estar, después de que la estúpida ancella le hubiera colgado, su cuerpo temblaba a causa de la ira, cómo era que esa mujer se atrevía a dejarlo solo con el par de mocosos y no solo eso estaba de paseo con otros hombres, la ancella no tenía ningún derecho a ver a cualquier otro hombre que no fuera el príncipe.
-¿A qué hora regresa Carmen-chan, Bel? –le interroga el hombre del mohicano a sus espaldas
-¡Esa maldita perr...! –
-¡Bel-chan!-le interrumpe el guardián del sol con la hija más pequeña del príncipe en sus brazos -ten un poco de respeto, Carmen-chan es la madre de Eris-chan –
-¡Uruse! Acaso no escuchaste lo que esa... -el rubio hace una pausa y contempla la mirada sombría de su compañero -¿lo que ella me dijo? –
-Precisamente porque no lo escuche es que te estoy preguntando –
-¡La ancella está divirtiéndose de lo lindo con sus amiguitos! –balbucea el príncipe –cómo se atreve, ella no es nadie para dejar aquí al príncipe -
-mmm y no te dijo ¿dónde estaba? -
-me importa un carajo donde esté y con quién por mi puede hacer lo que quiera –cambia de opinión el rubio
-Es que acaso ¿no te preocupa lo que le pueda suceder a tus hijos? –inquiere el guardián del sol
Y ahí iban de nuevo con el cuento de sus hijos, pero cuál era el afán de que él tuviera que preocuparse por esos mocosos
-¡Claro que no! Lo que le pase a cualquiera de estos niños infernales no me importa –responde el rubio
-Bel, mide tus palabras frente a tu hija –le llama la atención Lussuria
-pues que lo sepa la mocosa, que no me importa lo que le pase a ella, a cualquiera de los niñitos o a la estúpida ancella –grita exasperado el príncipe y se deja caer en uno de los sillones
Entretanto la rubia da un salto ágil directo al suelo, para acercarse a su progenitor.
-shishishishi, papa, sabes que eso no es verdad –sonríe la pequeña rubia subiéndose en su regazo –tú mismo me lo dijiste, que tu no odias a mamá, lo que odias es que pierdes el control con ella, que no hay momento en el que dejes de pensar en mamá, que solo quieres tenerla para ti –explica Eris con una vocecilla cantarina –lo que más odias es que una simple ancella te haya robado el corazón y no puedes soportar que alguien más la mire porque es tuya, absolutamente tuya y la prueba de eso, somos nosotros el terzinedell'Inferno Shishishishi –explica la niña de ojos cristalinos
El rubio príncipe se queda boquiabierto ante las palabras de su hija, pues contra todo su orgullo todo lo que había dicho era verdad, no era que no le importaran los mocosos, sino que ellos le robaban la atención de la ancella, un príncipe no tenía por qué compartir con a su mujer, en el fondo él no quería admitirlo pero cuando había descubierto que eran trillizos los que ella iba a darle no pudo sentirse más orgulloso, porque eso había demostrado que la ancella le pertenecía.
-maa... ma... -susurra Lussuria mirando la expresión de asombro del rubio -Bel-chan ¿quién lo diría? –ríe discretamente por un momento el representante del sol deseo tener en su poder una cámara porque era seguro que no se repetiría
-¡pappa! –llega corriendo Ares al salón
-¿qué quieres mocoso? –responde Bel recobrando su compostura
-Mamá está en peligro, el idiota de Hades llamó, dijo que estaban con unos hombres en el sepulcro de il príncipe caduto –explica el niño
-¿y…? –inquiere Bel sin dar mucha importancia
-¿Eris te suenan los nombres de Vuk y Franz? –
-¿Vuk y Franz?... ellos son los traidoriti cane –balbucea
De repente en el rostro de los niños se dibuja una expresión de terror, lo que hace que el guardián de la tormenta empiece a sospechar algo
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-Lord Ádis, perdóneme por no venir antes, pero… -haces una pausa frente al sepulcro
Te sientas en la orilla y trazas círculos, sobre esa lápida de mármol, cómo era que te habías olvidado de ese hombre, de tu protector y benefactor, de ese amable príncipe azul con el que toda mujer sueña, habías conocido a Lord Ádis mientras estudiabas la Universidad, él era uno de tus profesores, te llevaba unos 8 años, era un hombre atractivo e inteligente, alguien que pensaba en el bienestar de sus semejantes antes que el propio, te convertiste en su adjunta y durante un tiempo ustedes convivían juntos día a día, poco a poco aprendiste todo acerca de su persona, Lord Ádis era último en la línea sucesoria de cierto país de Europa Oriental, una nación que con los problemas actuales estaba considerando dejar de lado la república y convertirse en una monarquía nuevamente, donde tu maestro era el príncipe sin corona que soñaba con sacar de la miseria a su gente, su plan era ascender al trono para ayudar a la situación procurar el bienestar del pueblo, claro que había oposición y amenazas de los extremistas, pero Lord Ádis se mantenía firme a sus ideales y no fue hasta que durante una de sus reuniones con representantes del parlamento hubo un atentado, uno del que no regresó más… niegas con la cabeza y limpias las lágrimas de tus mejillas.
-Mi lord, discúlpeme… -susurras
No puedes explicar con palabras lo que te había sucedido, cómo es que después de unirte a Vongola, poco a poco la tristeza de haber perdido al hombre de quien estabas enamorada se había borrado de tu mente y corazón, llevas una mano a tu boca, todo había empezado cuando conociste a Bel, a ese maldito bastardo sin corazón, de fríos orbes zafiro, de risa escalofriante, de cálidos labios y fuertes brazos, un suspiro escapa de tu boca, aun no querías admitirlo pero él estúpido schiavo se estaba ganando tu corazón, tanto que había hecho que olvidaras a tan buen hombre.
-Mi lord, ¿me creerá usted que ahora soy parte de la mafia? Yo una diplomática –ríes –y no solo eso pronto me convertiré en madre –agregas llevando tu mano a tu vientre el cual ha crecido bastante en las últimas semanas y cómo no lo haría si esperas trillizos en lugar de 1 solo bebé
-Con que eso era –
-¿Quién lo hubiera dicho compañero? –
Escuchas las voces de Vuk y Franz a tus espaldas
-¿eh? –murmuras mirando al par de hombres
-Con que tú eras eso que quería proteger Lord Ádis, por eso se reunió con los Vongola –dice Franz encendiendo un cigarrilo
-A su perra preñada –murmura Vuk
-¿de qué hablan? ¿Vongola?, ¿lord Ádis se reunió con los Vongola? –interrogas incrédula
-no te hagas la que no sabes, es más que obvio que después de su muerte ellos fueron por ti, para protegerte –te dice Franz exhalando un poco de humo
-supongo que su plan era mantenerlos escondidos hasta el día que el bastardo que esperas naciera y así reclamar su trono –
-de esa forma no solo controlarían los negocios turbios de Europa Oriental, sino que también el poder político ¿no es cierto Carmen? –asegura Vuk
Miras desconcertada al par de hombres que tienes enfrente nada de lo que dicen tiene sentido para ti, sientes que es una broma de mal gusto, sin embargo cuando uno de ellos te dispara por instinto esquivas el proyectil, te pones de pie y de entre tus ropas sacas un par de agujas envenenadas para poner distancia entre ustedes.
-sí, estoy en la mafia –respondes -pero lo que llevo en el vientre no es a causa de Lord Ádis –agregas con una sonrisa torcida
-Carmen siempre pensé que no eras tan tonta, pero creo que me equivoque –te apunta Franz
Te ocultas detrás de una de las lápidas
-aquí los únicos estúpidos son ustedes –respondes observando a tu alrededor y creando un plan de escape porque no solo estás en desventaja numérica si no también física
-vamos querida, no creerás que no sabemos que ese vientre tan redondeado es el de la mujer que tiene como 5 meses de embarazo… -
No respondes y gateas entre las tumbas, sabes que no tiene caso explicarle al par de imbéciles que esperas más de una criatura, lo que te hace recordar que Hades está en el auto esperándote, escuchas una de las balas rozar la losa frente a ti.
-¡Mítera! –es su vocecilla diriges tu mirada a él y notas que se encuentra al final del pasillo
-Regresa al auto –le gritas desesperada
Pero han descubierto donde te encuentras, Franz te dispara una vez más y roza tu brazo izquierdo, te quejas de dolor, mientras Hades corre hacia ti.
-Vete –susurras entre quejidos de dolor
Es cuando Vuk atrapa a tu primogénito
-Mocoso, es una pena que tu no tengas vela en este entierro, pero acompañarás a nuestra amigo al inframundo –le dice el eslovaco
-shishishi, yo soy el amo del inframundo imbécil –responde el pequeño rubio y con la misma técnica que tu usas para las agujas hiere el ojo izquierdo del hombre
-¡pequeño bastardo! –brama soltando a tu hijo
Hades lo único que ha logrado es enfurecer al ex-guardaespaldas, pues lo toma del cabello y trata de estrellar su cabeza contra uno de los sepulcros, te apresuras a correr contra ellos, le lanzas un par de agujas con tu veneno más potente y lo tacleas con tu hombro izquierdo para que suelte a Hades, Vuk cae al suelo, ves como se retuerce en el suelo al no poder respirar bien, agita los brazos tratando de aferrarse a alguno de ustedes, abrazas a tu cuerpo a tu hijo y evitas a toda costa que contemple semejante escena, finalemente observas como es que el hombre se desvanece de una forma dolorosa, de repente tu cuerpo se siente liviano, tu estomago está revuelto unas enormes nauseas se hacen presentes, es la primera vez que has matado a alguien.
-Maldita perra –se queja Franz disparándote y esta vez acierta a tu pantorrilla derecha
Gritas de dolor
-Mitéra –susurra asustado Hades
Aun a pesar del dolor y el miedo le dedicas una sonrisa a tu primogénito, tratando de infundirle valor.
-vas a correr hasta el auto y vas a llamar a Lussuria –le dices
Pero Franz te arranca de los brazos al pequeño
Con trabajos te pones de pie, no puedes permitir que le suceda nada, no puedes dejarte morir tampoco
-primero el mocoso y luego tú –amenaza Franz apuntándole en la cabeza
-cierra los ojos –le dices a tu hijo
-Ushishishi – resuena una risa en todo el lugar
De repente un cuchillo pasa por la mejilla del sujeto
-¿Quién anda ahí? –interroga Franz desesperado
-un plebeyo no tiene derecho a tocar al hijo de un príncipe como yo –
De entre los sepulcros aparece cierto rubio guardián de la tormenta varia, le dedicas una sonrisa
-ancella estúpida, cómo puedes permitir que un perro atente contra mi sangre que llevas en tu vientre –te dice mientras sigue apuntándole a Franz
-¿este niño es tuyo? –señala a Hades
-shishishi, sí es sangre real como la mía –responde –y un perro como tú va a sufrir las consecuencias de si quiera haberlos mirado –
Aún con ese retorcido discurso Bel había admitido que tú, que sus bebés eran importantes para él, das un suspiro antes de que todo desparezca a tu alrededor porque con Bel aquí sabes que puedes estar tranquila.
Quizá la culpa es mía por no seguir la norma,
que tan solo palpita con el sonido de su voz
XD se los dije Eris es la neutral y la voz de la razón para un padre tan idiota que tiene... sip, Bel escucha más a su hijita, xq es lindita y se parece tanto a él como a Carmen
Ah, y amm xD hay un spoiler en el capi kufufufuf... a ver quién lo encuentra jajaja
De fuente muy cercana he notado que las mujeres de embarazo múltiple tienen un vientre más pronunciado que las que solo tienen un bebé.
Perdonen por no contestar sus reviews pero es q en serio q tengo como Tsuna un papeleo enorme y no tengo unReborn apuntandome pero ps ni modo a trabajar...
XD si, Bel, Genio y con buena punteria... ah xq tener un principe más si puedes tener a 3 deidades olímpicas xD
Ah sí, este fic es diferente, ya lo habrán notado... en el q sigue explicaré más a fondo mis razones si es q no lo han comprendido
Creo q es todo por ahora, xD mañana tocará el gran final(?)
PD. sí tengo un drabble con Eris y Sphyrna xD, pero no sé si sea lo q ya andan imaginando pero si estará random
PD2, no diganq estoy morida q en los retazos si he subido cosillas... ;P
PD3 Bye bi!
