Mi amor oscuro.

Cap.3: Initio

BellaPOV.

El resto del día fue completamente agotador. En cualquier lugar donde mirase me encontraba con un par de ojos dorados.

Alice. La chica de cabellos locos no volvió a hablarme por el resto del día, pero me encontré con ella en dos clases más. Una vez con el chico que la acompañaba y en otra clase con la pareja del grandote y la supermodelo.

Gracias a dios no tuve biología.

Almorcé una ensalada sentada completamente sola en mi mesa apartada y utilicé todas mis fuerzas en no levantar la mirada. Sentía sus ojos pinchándome por todas partes.

Algo en mi interior se retorcía con furia, molesta ante esta inesperada atención que estaba recibiendo de esas personas.

No paraban de observarme.

¿No tenían nada mejor que hacer?

Si no iban a detenerse pues esperaba que les gustasen los problemas.

En cuanto acabe de almorzar me levante antes de que sonara la campana, notando varias miradas sobre mí mientras salía hacia el pasillo completamente vacío.

El día anterior, la aburrida recepcionista me había dado un folleto con los talleres que había en el instituto luego de los horarios de clases normales.

Me dirigí a las listas que colgaban en las paredes y allí estaba: Clases de Arte y Dibujo.

Le regale una pequeña sonrisa a la pared. Las clases comenzaban ese mismo día y solo eran tres veces por semana. Regresaría un poco tarde a casa pero no me molestaba, y esperaba que a Charlie tampoco.

No había muchas personas inscriptas y con mi mano temblorosa busque un bolígrafo en mi mochila para agregar el mío a la lista.

Me fui con mejor humor a mi siguiente clase y al final de la tarde, luego de encontrarme varias veces con los chicos raros, camine felizmente hacia el salón de Arte.

Agradecí el ambiente que había allí dentro. La profesora estaba repartiendo hojas blancas a los estudiantes que ya estaban sentados en las mesas, parecían de años inferiores y a pesar de que recibí un par de miradas, no se produjo la nube de susurros a los que me había acostumbrado.

Me senté al final del salón, en una mesa para cuatro personas que dudaba que compartiera con alguien. Los materiales ya se encontraban repartidos en partes iguales por las mesas, pero de igual forma decidí utilizar los míos.

La agradable profesora se presento como Laila y nos dio esa primera clase para que hagamos cualquier cosa que queramos, con libertad de materiales.

Sonreí por entre mi pelo y cuando estaba a punto de concentrarme sobre mi hoja, el aura a mí alrededor se estremeció ante un cambio que ya había sentido antes.

Oh genial.

Levante la cabeza para verla entrar como una bailarina y acercarse a la profesora para pedir disculpas por el retraso.

Alice sonrió tomando una hoja en blanco y se acerco a mi mesa vacía.

Diez veces más genial.

De todas las putas mesas y los grupos incompletos que había en el salón tuvo que sentarse justo en frente mío, sonriéndome como si fuese mi mejor amiga.

Aparte la vista con los dientes apretados, escondiéndome en mi cabello y rogando que la tierra me tragase.

Parecía que después de todo no iba a tener una tranquila clase de taller.

La ignoré con todas mis fuerzas, replegando mi poder lo más posible para no tener que sentir esa frialdad que la rodeaba y me puse manos a la obra con mi dibujo.

Estuve las dos horas entreteniéndome con el dibujo de una rosa en blanco y negro, como siempre me pasaba cada vez que tomaba algunos lápices y papel, me deje llevar rápidamente por las emociones y la inspiración y me olvide casi por completo de la chica que se sentaba frente a mí.

Termine mi dibujo sin haberla mirado ni una sola vez, manteniéndome oculta con mi cabello alrededor de mi cara. Tenía las manos manchadas de negro pero estaba muy feliz con el resultado.

Me tense cuando oí su voz.

-Es un dibujo muy bonito –comento, deteniendo su lápiz de color que no había parado de moverse desde que comenzó, después de mí.

Levanté los ojos con temor, tratando de imaginar qué tipo de intenciones tendría ella con todo esto. Su familia también me observaba en todas las clases que compartíamos y no esperaba que fuese algo bueno.

¿Cómo confiar en ellos?

-Gracias –le dije, observando el suyo al otro lado de la mesa, me quede con la boca abierta-. El tuyo también es muy hermoso.

En verdad lo era, no veía una emoción mal sana detrás de su arte, como se podía apreciar en mis tétricos trazos sobre el papel. Ella se había decidido por un par de delfines brincando del agua extremadamente azul. Los delfines celestes y el cielo blanco. Sencillo y algo colorido para mi gusto, pero no podía ignorar que tenía una buena mano. Debía encantarle dibujar.

Aunque no recordaba haber leído su nombre en la lista de inscripciones. ¿En qué momento lo había hecho? ¿Fue una decisión planeada de hace tiempo o lo hizo por alguna otra razón?

"Tal vez en verdad te este siguiendo" susurro una voz dentro de mi cabeza.

-Tienes mucho talento –sonrió- ¿Dibujas desde hace mucho?

Puso los codos sobre la mesa y apoyo su delicado rostro en sus manos perfectamente blancas. Yo era un desastre cuando pintaba, ¿Cómo lo hacia ella?

-Desde pequeña –susurré, volviendo la atención a mi trabajo.

Le puse mi nombre junto a mi dibujo, pero podía sentir su mirada sobre mí, no se había apartado de la posición que había tomado, como si esperase una larga charla.

La tigresa dentro de mí gruño. Podría esperar todo lo que quisiera por ello.

-¿Qué tal te esta yendo en estos primeros días? ¿Te gusta Forks? –preguntó.

Diablos.

Tuve que apretar los puños debajo de la mesa. ¿Por qué estaba tan interesada? ¿Me lo estaba preguntando enserio, acaso no veía como todos me trataban como una escoria?

Exploté de nuevo, liberando mi aura fieramente hasta que se estrello con la suya. Alice brinco un poco en su asiento, sip, esta vez lo había sentido.

La mire sonriendo como una perra. Ya no tenía todo el control sobre mí. Ya no era dueña de mi misma.

Se puso seria al ver mi cara de probable asesinato.

-¿Me lo estas preguntando en serio? Todos me tratan como una mierda, diciendo que soy un fenómeno. ¿Cómo te crees que lo estoy pasando?

Adore su rostro sorprendido, en cómo se puso nerviosa ante el nuevo cambio de energia a su alrededor. Tal vez ella no lo veía como yo, pero sin duda podía sentirlo.

Sonó el timbre antes de que ella pudiese decir nada. Y la verdad es que no quería escucharla siquiera. ¡Que se alejen de mi y ya!

Me levante casi tumbando la silla y corrí a dejarle mi trabajo a la profesora Laila y salir del salón lo más rápido posible.

Casi me da un infarto cuando vi junto a la puerta al posible novio de Alice. Con el seño fruncido mirándome molesto. Su mirada decía: "Se lo que hiciste".

Le devolví la mirada molesta, retándole a que dijera cualquier estupidez sobre mí. Estaba arto de estos chicos, ya estaba en mi límite y no quería hacerle daño a nadie, pero ¡maldición! Si no me dejaban tranquila…

Me alejé de él rápidamente por el pasillo donde se paseaban unos pocos alumnos. Todos saliendo de sus talleres; informática, los talleres deportivos…

Antes de atravesar la puerta de salida, pase por la pared de inscripciones. El nombre de Alice estaba justo después del mío.

EdwardPOV.

Todos esperábamos a Alice y a Jasper reunidos en casa. Nos habíamos puesto manos a la obra con el tema de la chica nueva.

Había ido al instituto temprano para que, con un par de encantos vampíricos por mi parte, la recepcionista cambiara algunos horarios por otros y listo.

Habíamos logrado invertir nuestras horas de manera que la mayoría de las clases de Isabella estuviesen vigiladas por al menos uno de nosotros.

Y a partir de mañana yo ocuparía el resto de las clases en las que ella estaba libre de nosotros.

Alice se había presentado con ella en la primera hora.

Pude ver y oír todo el suceso a través de la mente de Alice y Jasper, aunque este último la estudiaba como si fuese un demonio a punto de brincar sobre su novia.

Yo no lo veía así.

Bella. Como prefería que la llamasen, se ocultaba de la mirada de mis hermanos, nerviosa, perdiéndose entre toda esa capa de suave cabello marrón.

Tuve que vigilarla a través de los pensamientos de otros, los cuales no eran muy agradables, pero al menos sabia donde estaba y podía mantener un ojo en su comportamiento.

Me dio pena como la trataban esos estúpidos adolescentes, no era de extrañar que se paseara por el instituto haciéndose cada vez más pequeña dentro de su ropa negra.

No habló con Alice. Solo se presento con un susurro y salió huyendo del lugar. Y a la hora del almuerzo se volvió a sentar en la misma mesa vacía que el día anterior.

La observamos lo mas disimuladamente que pudimos. Comentando entre todos su comportamiento e intentando si nuestros dones funcionaban con ella. Seguían sin funcionar.

Rosalie se aburrió en seguida de hablar de la humana tanto tiempo. Y creo que por un lado tenía razón, le dábamos vueltas al asunto demasiadas veces, cuando en realidad no había hecho nada malo.

Se comporto simplemente como una humana tímida y extraña, con un bajo nivel de autoestima.

Cuando termino de comer aun faltaban veinte minutos para que terminara la hora del almuerzo. No me extrañaba que hubiese terminado pronto, apenas si se había servido comida. ¿Acaso los humanos no tenían que comer más? ¿Era por eso que se encontraba tan pequeñita?

Atravesó la puerta. ¿Adonde iría?

Mi hermana la había seguido silenciosamente y descubrió que se había anotado a un taller de Arte. Interesante giro.

Claro que mi hermana no pudo resistirse a pasar más tiempo con la extraña chica humana y cuando Bella abandono el pasillo, Alice se acerco a escribir su nombre debajo del de ella.

Y aquí estábamos todos, repartidos por la sala intentando entretenernos con el partido que Emmet consideraba "interesante".

Jasper se había venido con nosotros solo para regresar mas tarde con el coche de Alice, sin querer estar lejos de ella, por cualquier cosa. Como si llegara a pasarle algo realmente.

Apenas se estaba oscureciendo cuando ellos regresaron. Jasper se veía un poco alterado y Alice fruncía el seño, haciendo una mueca con su carita.

-¿Qué fue lo que pasó? –Rosalie se apresuro a preguntar antes que cualquiera- ¿Los atacó o algo?

Alice negó con la cabeza, se veía confundida.

"Fue tan raro…" pensaba ella.

-Creo que ella se alteró un poco cuando Alice entró en la clase de Arte –comentó Jasper-. Y de repente se molesto y no sé qué diablos hizo pero se sintió muy raro.

-¿Qué tan raro exactamente? –pregunté.

Alice suspiro.

-Creo que yo la puse incomoda con una simple pregunta que hice y de repente sentí como un golpe de aire caliente a mi alrededor, y cuando ella me respondió fue… espeluznante –explicó-. No estoy segura de lo que ocurrió.

Mi hermana me mostro en su mente el rostro de Bella, sonriendo burlonamente mientras le respondía mordazmente. Detras de toda esa cara malvada que había puesto podía ver sus ojos extraños, brillando de dolor al reconocer toda la mierda con que la trataban los demás.

-Los demás humanos no sintieron lo que Alice sintió, para ellos ese momento jamás existió –dijo mi hermano.

-¡Entonces si te atacó! Sea lo que sea solo lo sentiste tú –protestó Rosalie-. Deberíamos avisarle a Carlisle urgentemente.

Mi otra hermana la miró feo.

-Ni siquiera fue doloroso Rosalie –se sentó en uno de los sofás-. Fue extraño, solo eso.

-Lo importante es que no te haya hecho daño –dijo Esme mientras le acariciaba el cabello-. Cuando Carlisle regrese podemos intentar darle una explicación a lo que ocurrió.

Rosalie bufó y Jasper volvía a tener en mente la idea de deshacerse de ella.

"Tranquilo, no haré nada." Me contestó en su mente al ver mi cara de desaprobación.

Esme estaba tranquila, tal como le había dicho mi padre, no había claras pruebas de que fuese a ser algo malo. Y por otro lado Emmet pensaba que lo mejor sería enfrentarla, acercarse y pedirle explicaciones.

Claro como si fuese tan fácil.

"Hola Bella, buen día, nos preguntábamos si eras humana o algún tipo de especie sobrenatural, solo por curiosidad morbosa." Sí, eso jamás pasaría.

Claro que tampoco Carlisle tubo explicación para lo que había sentido Alice, y Emmet comenzaba a dudar de la salud mental de nuestra hermana.

Solo debíamos esperar y observar. No podíamos darle tantas vueltas a algo tan absurdo. Bella solo era otra pobre y extraña humana.

BellaPOV.

Sabía que sería un mal día en cuanto abrí los ojos.

Puta y jodida tormenta.

No solo llovía a cantaros como la mierda del diluvio, sino que unos malditos truenos sonaban a cada rato. El cielo estaba muy muy oscuro y yo daba pequeños saltitos mientras me delineaba los ojos cuando se escuchaba una explosión en el cielo.

Fue un milagro que no hubiese quedado ciega.

Me puse unos jeans y una chaqueta negra impermeable que me llegaba hasta las rodillas, también me cubrí el cuello con una bufanda roja.

Desayune más tranquila, aceptando el hecho que mi padre tendría que llevarme en coche patrulla hasta el instituto y probablemente luego tendría que esperarlo en la puerta como una tonta hasta que saliera del trabajo y viniera a por mí.

Hoy también tendría clase de Arte y me fui un poco más preparada, por si necesitaba utilizar mis cosas de nuevo.

Esperaba no tener que cruzarme de nuevo con ya sabes quién, y los demás ya sabes cuales.

Pero claro, ese sería un mal día.

Insistí a mi papá para que me dejara en la puerta del estacionamiento, lo último que quería era que entrara el coche patrulla y me dejara en la mismísima puerta del instituto como una niña pequeña.

No me apresuré en correr, ya que de todas formas mis pies se empaparon en cuanto toqué el suelo. Gracias que tuve un poco de suerte y mi abrigo impermeable me mantuvo lo más seca posible.

A la primera hora tendría la primera clase de Trigonometría desde que había llegado y mientras caminaba hacia la clase con mi don refulgiendo sobre mi cuerpo, tocando a todos los que se atravesaban en mi camino no pude evitar pararme en seco cuando volví a tener esa sensación de frialdad a mi alrededor.

Me encontré con un par de ojos dorados en la mismísima puerta de la clase. Levante la vista del pecho musculoso para volver a mirarlo ¿Cuándo había bajado la vista a su cuerpo?

El chico de cabello cobrizo me sonrió amablemente y un extraño estremecimiento me recorrió el cuerpo.

-Las damas primero –me dijo estirando un brazo hacia la entrada.

Me puse toda colorada mientras mi tigresa lo insultaba por lo bajo. Atravesé la puerta casi corriendo, ¿Por qué diablos me había sonrojado?

Me senté al fondo de la clase y no tuve que mirarlo para saber que se había sentado justo a mi lado. Lo podía sentir por toda mi piel, en serio tenía que calmarme, no podía estar tan alerta, quien sabe lo que se me ocurriría hacer si volvía a hablarme.

No había sido descortés o grosero, diablos que no, había sido todo lo contrario, y de alguna manera este chico me ponía aun más nerviosa que los demás.

El profesor no había venido.

Tendríamos una puta hora libre.

No nos dejaban salir del aula para que no se nos ocurriera mojarnos en la lluvia.

Como dije, un gran mal día, elevado a la decima potencia.

Después del festejo de los chicos ante la noticia se agruparon en pequeños grupos en diferentes puntos, sentados en el piso o sobre los pupitres.

El chico a mi lado no se movió.

¡Oh vamos! ¡No podía ser posible que de entre todos no tuviese ni un amigo! ¡Con ese rostro debería ser muy popular! Santo niño Jesús, ¿Qué diablos estaba pensando?

Recordé como se sentaban apartados del resto y que no los había visto socializar con nadie que no fuesen ellos mismos, hasta para los profesores eran invisibles.

De cualquier modo yo no tendría más opción que morderme la boca y quedarme quietecita en mi lugar. Yo no tenía ningún grupo donde incorporarme y no estaba dispuesta siquiera a intentarlo. Sus miradas sobre mi lo decían todo.

Decidí sacar lentamente una hoja en blanco y algunos lápices. Mis manos temblaban.

-Creo que no me presente la ultima vez –su suave voz almidonada me hizo saltar en mi asiento-. Mi nombre es Edward Cullen.

Lo mire por entre mi pelo, tenía una expresión amable y era muy claro que esperaba una respuesta. Ya había adivinado que eran parientes entre ellos desde le principio pero me gusto haberlo confirmado, aunque había un chico con apellido Hale, él tal vez no era su hermano. En realidad ninguno se parecía entre ellos.

-B-Bella –tartamudeé torpemente, volviendo la vista a la hoja en blanco.

Si antes me costaba concentrarme pues ahora dudaba de poder respirar normalmente.

-¿Te está gustando Forks? –preguntó con el mismo interés que su hermana había demostrado el día anterior.

Fruncí el seño a mi hoja en blanco. No podía creer que me estuviese hablando, no solo alguien me estaba hablando, sino que un chico lo estaba haciendo. Esto era épico.

-Si, es muy agradable –susurré.

Me atreví a mirarlo por entre mi cabello, él aun continuaba con su intensa y dorada mirada sobre mí.

Diablos, me atragantaba con mi propia saliva, estaba idiotizada mirándolo.

-Tus ojos son… -empezó a decir, lo corté de inmediato.

-No hace falta… -escupí entre dientes, con mi aura vibrando de furia a mi alrededor-. No digas nada.

Él se quedo sorprendido ante mi pequeño arrebato y se quedo callado mientras que yo me volteaba a mi hoja.

Sabía lo que iba a decir sobre mis asquerosos ojos, y no necesitaba oírlo de él, de sus labios…

La imagen de chico perfecto que había formado en mi mente sobre él se hizo añicos como un vidrio que se cae de un piso veinte.

No dijo nada y lo ignore lo más posible mientras mi tigresa interior se peleaba con mi consciencia sobre las intenciones de Edward, el chico de cabellos de oro.

Y rostro hermoso.

Y boca estúpida.

Decidí guardar la hoja en blanco y continuar con el dibujo que había estado haciendo la noche anterior. Se trataba de una calavera con la mandíbula rota en un silencioso grito, adornada con una flor. Todo en blanco y negro.

Una parte de mi siempre terminaba reflejando todo lo que sentía con dibujos así, no pensaba lo que hacía, simplemente salía de mi interior.

Mirando el dibujo suspire y continúe dándole un fondo y mejorando las sombras, había días en los que me sentía así, una cosa hueca, vacía, con tantas ganas de gritar que si me abandonaba y lo intentaba, solo terminaría rompiéndome en pedazos.

-Es impresionante tu trabajo –comentó Edward a mi lado.

Fruncí la boca, no había olvidado lo cerca que se encontraba, no solo porque su aroma se me metía en la nariz -¿Qué colonia usaba por Dios?- si no también porque mi piel vibraba temerosa ante el desconocido vacio de su interior.

Aun no había resuelto ese tema extraño en ellos, pero mientras no se metieran conmigo, yo no me metería con ellos.

-Gracias –le contesté manteniendo la mirada en mi dibujo.

No esperaba que lo entendiera pero de alguna manera me hizo sentir bien que dijera eso, aunque tal vez no fuera cierto lo que sentía.

-No… no se que dije que te molesto, pero creo que me malinterpretaste –continuó, parecía incómodo-. Iba a decir que tus ojos son hermosos.

El lápiz se me quebró sobre la hora, dejando una marca sobre la cabeza hueca, probablemente un desastre irreparable, pero estaba completamente helada. ¿Había oído bien?

Levante los ojos hasta los suyos. Me temblaban las manos y tenía ganas de llorar.

-Si es algún tipo de broma… -su rostro se deformo en una mueca- Déjame en paz.

-No era una broma Bella –me estremecí cuando dijo mi nombre-. Pero si te molesto mi indiscreto cumplido, te prometo que no lo volveré a hacer.

¿Un cumplido? ¿Era eso lo que estaba haciendo? Me quedé de piedra sin saber que hacer o que decir. No podía ser cierto que estuviese diciendo eso de mis ojos, ¡mis ojos! De color chocolate con un círculo plateado rodeando la pupila negra, como si me hubiesen echado cloro en los ojos, no podía hablar en serio… pero parecía tan sereno y firme en su declaración…

"No juegues, solo quiere molestarte". Gruño una vocecita que tanto temía dentro de mi cabeza.

Le asentí con la cabeza como una tonta, no sabía que decirle, ni tampoco el propósito de ese supuesto cumplido, quería estallar de alegría pero por otro lado él era un chico extraño, exudando muerte por cada uno de sus poros.

-¿Puedo preguntar… porque te mudaste a Forks? –continuo con una sonrisita encantadora.

Yo en cambio fruncí el seño.

Un nudo enorme se me atoró en la garganta, recordé la razón por la cual había venido aquí, todavía Maryse no había podido llamarme, lo cual significaba que seguía en el hospital, sabía que pronto se recuperaría, pero eso no hacia el impacto menos doloroso. Ella estaba allí por mi culpa, y teniendo en cuenta eso ¿Cómo explicarle aquello a este chico amable pero misterioso?

En realidad yo era la misteriosa.

-Es… complicado –murmure. Dejando por completo mí dibujo.

-Podría entenderte si me tienes un poco de paciencia.

Me mordí la boca, era tan amable que parecía un sueño. Extraño y amable, una combinación peligrosa. Y esperaba no hacerme adicta a esa combinación.

-Emm… cuando yo era pequeña y mi madre murió –hice una dolorosa pausa para no llorar- yo me quede con mi tía Mary, pero enfermó…

Las palabras se atoraron en mi garganta. "Tu la enfermaste" susurro mi tigresa.

-Lo siento mucho –murmuro Edward, y en verdad le creí- ¿También falleció?

Negué con la cabeza-. No, ella se mejorará, pero… decidí que era tiempo de darle un respiro.

"Y atormentar a tu padre", murmuro esa voz en mi cabeza. Si solo pudiera callar a esa tigresa maldita…

-Eso es muy dulce de tu parte –dijo Edward.

Aparté la mirada de sus ojos, sonrojada. Era realmente extraño el efecto que su mirada tenia sobre mí, no sabía si eso estaba bien o mal.

Murmure un -Gracias- que no estaba segura de que hubiese escuchado y tomó una gran parte de mi esfuerzo poner atención en arreglar el desastre en mi dibujo.

Un tiempo después la campana sonó y casi reí de alegría. La hora me había resultado larga… y estresante. No sabía si iba a poder soportar otro encuentro con el chico de cabello cobrizo.

-No vemos más tarde Bella –me saludo Edward mientras se levantaba de su lugar y alejaba con una sonrisa.

Sentí la frialdad alejarse junto con él y mi don volvió a su estado normal de "paz".

Creo que sonreí ante sus últimas palabras.


Initio: El comienzo.

Hola nenas! nuevo capi! que les parece? increible que pude publicar hasta ahora un cap por semana, no prometo que va a ser asi siempre, pero todo un record para mi XD.

Diganme que les parece la historia porfis!

Saluditos:P

Review?