Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. La historia le pertenece a la autora Gigi256 y los personajes son de Richelle Mead, yo solamente me encargo de traducirla.
Capítulo 4
La mañana siguiente me levanté un poco temprano, a pesar de haberme acostado tarde la noche anterior y del entrenamiento cancelado con Rose. Estaba levantado a la misma hora de siempre, pero en lugar de dirigirme al gimnasio como solía hacerlo, me dirigí al salón de guardianes para reunirme con los otros guardianes de la escuela que se ofrecieron como voluntarios para la experiencia de campo de los alumnos de último año. Aproximadamente 35 de nosotros recibirían una paliza en algún momento durante la prueba de seis semanas. Algunos de los voluntarios solo estarían participando temporalmente, haciéndose cargo de los turnos de los cinco que partiríamos para el juicio de Dashkov, pero también estaban presentes para la reunión.
Nuestras instrucciones eran bastante simples. Cualquier ataque hecho en un salón de clases había sido programado más o menos con el maestro, no una hora exacta, solo una notificación de que estaríamos interrumpiendo un período específico, y solo había unos pocos ataques diurnos que sucederían y se acomodarían en el horario según fuera necesario, pero por lo demás, cualquier novicio de último año era un blanco. Nos habían animado a ser espontáneos y creativos en nuestros ataques. Este era el segundo año que participaba en ésta prueba ya que había llegado a la academia a la mitad de las pruebas en mi primer año aquí. Aún así, estaba bastante familiarizado con la rutina. No teníamos que contenernos en nuestro ataque, pero debíamos detenernos inmediatamente si había una lesión grave, seguido de una explicación rápida de lo que se consideraba una lesión grave. Llegar a los Moroi era el objetivo principal. Teníamos que analizar lo que había sucedido con el novicio después del ataque para que pudieran entender qué debilidad habían mostrado o dónde habían demostrado fortaleza. La peor parte de la experiencia de campo, al menos para nosotros, era que teníamos que escribir un informe detallado sobre cada ataque en el que participábamos para que las copias se pudieran incluir en los archivos de los alumnos para su posterior revisión.
Sin embargo, me sorprendió cuando se dio una nueva instrucción. Luchar en grupos. Por lo general, uno o quizás dos guardianes atacarían a un novicio a la vez. Esta era la forma más común en que los Strigoi atacaban fuera de las guardas, y tenía sentido preparar a los estudiantes para un evento como ese. Sin embargo, con los eventos de los últimos meses, el Consejo Guardián había pedido que los preparásemos para un ataque más avanzado.
Puede ser que Rose hubiera decapitado al líder de la pequeña célula Strigoi en Spokane, pero eso no significaba que alguien no tomaría su lugar o que no había otros como él. Era solo cuestión de tiempo antes de que nos encontráramos con una situación similar y sería mejor si todos nosotros, novicios y guardianes por igual, estuviéramos preparados para ello. Por mas salvajes que los Strigoi fueran, eran todo menos ignorantes. Podían ser astutos, tortuosos y devastadores. Muchos habían sido antiguos guardianes y conservaban sus conocimientos tácticos. Era simplemente una cuestión de ponerlos en uso. En realidad era un milagro que algo como esto no hubiera sucedido antes.
Nos retiramos después de que nos dieran toda l información necesaria para la actividad. La mayoría de los guardianes se disiparon para prepararse para sus próximos turnos, pero Alberta, Stan y algunos otros comenzaron a caminar hacia el gimnasio para hacer las asignaciones. Cuando me estaba yendo, deseoso de saborear los pocos minutos libres que tenía antes de ir a trabajar, pude escuchar a la Guardiana Petrov llamarme.
—Guardián Belikov, considerando la situación, pensamos que sería mejor que vinieras con nosotros.
Asentí rápidamente con la cabeza, pero fui interrumpido por el gruñido de desaprobación del Guardián Alto—. No veo por qué deberíamos permitir que Hathaway discuta su asignación. Si hace un escándalo contra el Consejo de Guardianes, la pondrán en período de prueba nuevamente.
—Espero que no sea un problema y que acepte a Christian Ozera sin ningún problema. De cualquier manera, la novicia Hathaway ha sido entrenada para un cuidar a un Moroi en específico casi toda su vida, será un shock para ella darse cuenta que no estará trabajando con la Princesa Dragomir durante ésta prueba. El Guardián Belikov es la mejor opción para explicarle por qué le estamos asignando un estudiante diferente. —Alberta se enfrentó al guardián mayor con una leve sonrisa—. Dios sabe que tú solamente acabarías empeorando la situación.
El gimnasio ya estaba casi lleno cuando atravesamos las puertas, un leve zumbido cayó sobre la multitud mientras nos dirigíamos al centro de la habitación. Rose no era la única que había estado esperando con ansías la experiencia de campo. Era uno de los mayores eventos para los novicios del último año y la escuela entera disfrutaba presenciando las batallas ocasionales entre clases. Algunas de las peleas se habían convertido en leyendas transmitidas a través de los años.
Eddie y Rose fueron de los últimos en entrar, ocupando sus lugares solo unos minutos antes del comienzo de la reunión. Eddie se había vuelto increíblemente protector con Rose desde la muerte de Mason, incluso con el incidente de combate hacía unas semanas. Al principio, me había puesto nervioso. Me preocupaba que se hubiera convertido en otro admirador, pero se hizo evidente con bastante rapidez que su interés en Rose se limitaba al de un hermano mayor protector. Él era quien públicamente la apoyaba durante sus períodos más oscuros y la mantenía apartada de los ojos curiosos del cuerpo estudiantil lo mejor que podía. Más tarde, había escuchado su insistencia decidida hacia otro joven de que Rose no estaba lista para una relación romántica de ningún tipo y que le diera espacio. Una parte amarga de mí se preguntaba si ya había tenido esa conversación con Lord Ivashkov, y si no, cuándo era que planeaba hacerlo. Incluso si Eddie hubiera pensado hacerlo, era más probable que Adrián simplemente ignorase su consejo. Sabía que una parte de las acciones de Eddie estaba motivada por la lealtad hacia Mason, pero también sabía que realmente se preocupaba por Rose y que siempre estarían unidos por su experiencia compartida.
Me alegré de ver a los dos sonriendo por una vez. Rose incluso se veía algo relajada, lo que había sido algo raro dentro de las paredes de la Academia. Parecían estar bromeando y odiaba saber que parte del buen humor de Rose desaparecería antes de que terminara la hora.
Por el aspecto de las cosas, Alberta estaba pensando lo mismo. Me miró una vez, quizás como una confirmación final de que íbamos a hacer esto como estaba planeado, y comenzó.
—Muy bien, todos saben por qué están aquí. Este es el día más importante de su educación antes de realizar las pruebas finales. Hoy sabrán qué Moroi les ha sido asignado. La semana pasada, se les entregó un folleto con todos los detalles de cómo se desarrollarán las próximas seis semanas. Confío en que ya lo hayan leído.
Un murmullo emocionado vino desde las gradas. Sabía que la mayoría de ellos estaban listos para ponerse en marcha lo antes posible, pero estaban haciendo todo lo posible para mantener la compostura.
—Solo para recapitular, el Guardián Alto resaltará las principales reglas de este ejercicio.
Stan Alto siempre parecía contenerse a sí mismo como si le molestara que su presencia fuera necesaria. Tendía a dominar a los estudiantes, usando su autoridad para asustarlos un poco. Él no era mi compañero de trabajo favorito, pero también había visto un lado diferente de él en las últimas semanas. Era obstinado, grosero y tenía una personalidad espinosa, pero también se preocupaba genuinamente por sus alumnos. Él había estado tan preocupado como todos los demás cuando Rose y los demás desaparecieron. Resultó que también le tenía bastante cariño a Mason, y perderlo obviamente le había afectado más de lo que Alto estaba dispuesto a demostrar.
—Muy bien, estarán de servicio seis días a la semana. Esto es realmente un lujo para ustedes. En el mundo real, por lo general trabajaran todos los días. Acompañarán a sus Moroi a todas partes: a clase, a sus dormitorios, con los alimentadores, a todos lados. Depende de ustedes encontrar la manera de encajar en sus vidas. Algunos Moroi interactúan con sus guardianes como amigos, algunos Moroi prefieren que sean más como un fantasma invisible que no les habla. Cada situación es diferente, y los dos tendrán que encontrar la forma de hacerlo funcionar para garantizar su seguridad.
—Los ataques pueden ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar, y estaremos vestidos completamente de negro cuando esto suceda. —Aquellos de nosotros que estábamos enfrente ya estábamos vestidos con la ropa necesaria para el ejercicio como ejemplo—. Siempre deben estar en guardia . Recuerden, aunque obviamente saben que somos nosotros los que atacamos y no Strigoi reales, deberán pelear como si su vida estuviese en peligro terrible e inmediato. No tengan miedo de lastimarnos. Algunos de ustedes, estoy seguro, no tendrán ningún reparo en hacernos pagar por agravios pasados, pero algunos de ustedes pueden sentir que tienen que contenerse por temor a meterse en problemas. No lo hagan. Se meterán en más problemas si se abstienen. No se preocupen por nosotros, podremos resistirlo.
—Estarán de servicio las veinticuatro horas del día durante sus ciclos de seis días, pero podrán dormir durante el día cuando su Moroi lo haga. Solo tengan en cuenta que aunque los ataques Strigoi son raros a plena luz del día, no son imposibles en el interior, y no necesariamente estarán "a salvo" durante éste tiempo.
El resto de la información eran detalles técnicos, como la presentación de informes y otras cosas. Mientras me desconectaba de la plática, mi mente comenzó a vagar por los nuevos ensayos con los que estaríamos lidiando, incluidos más ataques a la luz del día y ataques con múltiples agresores. Se había decidido que no compartiríamos los cambios con los estudiantes, citando que sería una buena manera de enseñarles a ser adaptables a la dinámica de este trabajo. El hecho de que se necesitara un cambio tan dramático debido a los últimos meses era casi angustiante. Podía sentir algo profundo dentro de mí que me decía que aún no habíamos visto lo último de estos grandes cambios.
Me concentré nuevamente cuando pude escuchar que comenzaban a llamar los nombres de los estudiantes. Ryan Aylesworth, el primero en ser llamado, dio un paso al frente para recoger su estaca de práctica y el paquete de información sobre su Moroi. A cada estudiante se le daría el horario escolar de su cargo, así como su historia familiar, biografía y otros detalles necesarios.
Esto era típico cuando los dhampir recibían a su cargo después de la graduación, solo que amplificado. Si el dhampir era asignado a una familia, se esperaba que conociera el horario de cada miembro de la familia y memorizara cualquier detalle especial que afectara la forma en que debía manejar el trabajo. Había tenido suerte con Iván, ya que sabía prácticamente todo lo que había en su archivo antes de que me lo dieran. Memorizar el dossier de Vasilisa había sido mucho más difícil. No solo me habían dado información sobre ella, sino que también me habían entregado información básica sobre toda la línea Dragomir que ahora representaba exclusivamente. No había habido mucho acerca de su historia personal, a parte de la información sobre el accidente que había cobrado la vida de sus padres y su hermano, pero cada vez le agregaba más información a medida que salía a la luz. Ahora incluía información sobre su vínculo con Rose, su dificultad con la depresión y, por supuesto, con el Espíritu. No había mucho en ese último punto, pero eso era solo porque no había mucha información disponible.
Debido a la información confidencial en su archivo, elegir a alguien como su guardián para las pruebas había sido una elección difícil y estratégica. Había sugerido a Eddie, ya que él estaba vagamente familiarizado con el vínculo entre Rose y Lissa. También quería mostrarle algo de apoyo. Se había vuelto más serio acerca de su entrenamiento y educación desde lo sucedido en Spokane y estaba en camino de graduarse como uno de los mejores de su clase junto con Rose. Por mucho que odiara la manera en que le había llegado la motivación, era bueno ver a Eddie tan concentrado en el futuro. Quería recompensar eso tanto como fuera posible.
Alberta no tardó en pronunciar su nombre, y me tensé preparándome para lo que sabía que vendría después.
—Edison Castile… Vasilisa Dragomir.
Juro que la habitación se cargó eléctricamente, una corriente recorría a todo el mundo y los congelaba en su lugar. Varios estudiantes miraron hacia Eddie, pero cuando se puso de pie y comenzó a caminar por los escalones de las gradas, sus ojos no lo siguieron. Todos seguían mirando a Rose, cuyos ojos estaban muy abiertos por la sorpresa.
Casi de inmediato, comencé a arrepentirme de mi decisión de dejar que esto fuera una sorpresa. Una parte de mí estaba esperando que Rose se pusiera de pie y comenzara a hacer una escena. Quería confiar en que era más madura después de todo lo que le había sucedido el año anterior, pero con su temperamento menguante últimamente, sabía que cualquier cosa podía pasar. El hecho de que pareciera estar relativamente calmada sobre el tema me puso más nervioso aún.
Finalmente, cuando Alberta terminó de llamar a los nombres con "G" llamando el nombre de Jasper Graves, contuve la respiración.
—Rosemarie Hathaway… —Alberta hizo una pausa, tomando aliento. Parecía tan nerviosa como yo—. Christian Ozera.
Pude ver que la boca de Rose se abría lentamente con incredulidad, pero permaneció sentada. Muchos de los mismos estudiantes que la habían estado mirando cuando Eddie había sido llamado volvieron a mirarla.
—¿Rose Hathaway?
La estudiante a su lado le dio un rápido codazo y eso pareció suficiente para hacerla volver a la realidad otra vez. Dio un paso adelante, pero pude ver la suave sacudida de su cabeza, algo que estaba haciendo inconscientemente mientras intentaba dar sentido a lo que estaba sucediendo. Incluso si no se quejaba por la situación en este momento, no había forma de que no fuera a reclamar sobre esto más tarde.
Tomó su estaca de práctica y el paquete de Christian casi con incredulidad. Los últimos nombres fueron leídos mientras ella escaneaba la información de su paquete y después se dieron las instrucciones para que los novicios empacaran una maleta y se encontraran con su Moroi durante el almuerzo.
Varios estudiantes, incluidos Rose y Eddie, se quedaron en el gimnasio. A diferencia de los otros, ambos sostenían sus paquetes cerca de su pecho, protegiendo a su cargo y la información personal sobre ellos. Pude ver al Guardián Chase tomando nota de los estudiantes que estaban mostrando sus paquetes a los otros. Si bien nunca había sido declarado oficialmente, siempre era necesaria cierta discreción con nuestros trabajos. Los guardianes sabían más acerca de los Moroi a su cargo que cualquier otra persona, incluida su propia familia. A más de un Guardián se le había dado de baja después de revelar información que lamentablemente había puesto a su cargo en peligro, físicamente o de otra manera.
Me moví más cerca de Alberta, sabiendo que Rose quería hablar con nosotros dos y esperaba que si estábamos juntos lo haría a un decibel inferior.
—Creo que tenemos un problema.
Alberta no pudo responderme antes de que Rose se abalanzara sobre nosotros.
—¿Qué es esto? —Ambos nos volvimos hacia Rose que estaba sosteniendo su paquete.
Alberta aparentemente había decidido hacerse la occisa en este caso—. Es su asignación, señorita Hathaway.
—No, —insistió, mostrando los signos de su poca paciencia—. No lo es. Esta es la asignación de otra persona.
—Las asignaciones en la experiencia de campo no son opcionales. Así como no lo serán en el mundo real. No puede elegir a quién proteger según un capricho y el estado de ánimo, no aquí y ciertamente no después de la graduación.
—¡Pero después de la graduación, seré la guardiana de Lissa! —Habíamos estado preparados para esta discusión y ya teníamos una respuesta preparada, pero cuanto más fuerte Rose gritaba, más atención recibíamos—. Todo el mundo lo sabe. Se supone que la tendría para estas pruebas.
—Sé que es un hecho que estarán juntas después de la graduación, pero no recuerdo ningún dictamen obligatorio que diga que se supone que deba tenerla a ella o a alguien más aquí en la escuela. Debe tomar la persona que le fue asignada. —Me di cuenta de que la Guardiana Petrov estaba un poco molesta por la falta de cooperación de Rose y Rose parecía estar alimentándose de eso.
—¿Christian? —El paquete golpeó el piso con un fuerte golpe, provocando un eco casi tan fuerte como su arrebato—. ¡Está loca si cree que voy a ser su guardiana!
—¡Rose! —Se estremeció al oír mi voz. Raramente le levantaba la voz a Rose o a cualquier otra persona, sabiendo cuánto nos había afectado a mí y a mis hermanas cuando mi padre nos gritaba, pero también sabía que algunas situaciones lo requerían. Esta era una de ellas. Parecía que mi tono la sorprendió tanto como su actitud a mí—. Estás fuera de lugar. No puedes hablarle así a uno de tus instructores.
Odiaba tratarla como a una niña, sin importar cuán infantil estuviera actuando en éste momento. Por alguna razón, se sentía más mal y antinatural que nuestra relación. Era retorcido, lo sé, pero sentía que esto era más una muestra de mi autoridad sobre ella que cualquier otra cosa.
Ella me miró por un momento antes de cerrar los ojos y tomar una respiración profunda. Sentí que mis propios hombros se relajaban con su exhalación. Aún no estaba plácida de ninguna manera, pero al menos ya no parecía rabiosa—. Lo siento, pero esto es estúpido. Casi tan estúpido como no llevarnos al juicio de Victor Dashkov.
La sorpresa de Alberta fue obvia—. ¿Cómo lo supo…? Olvídelo. —Ella me miró con severidad por un momento—. Nos ocuparemos de eso más tarde. Por ahora, esta es su asignación y tiene que cumplirla.
Eddie lentamente se puso al lado de Rose, enderezando su espalda a pesar de que su voz seguía siendo muy aprensiva—. Miren... a mí no me importa... podemos cambiar...
Sabía que solo estaba tratando de apoyar y proteger a Rose, al igual que lo había hecho desde siempre y más aún desde Año Nuevo, pero Alberta no apreció su oferta—. No, ciertamente no puede. Vasilisa Dragomir es su asignación. —Se inclinó para recoger el paquete y se lo dio a Rose—. Y Christian Ozera es la suya. Fin de la discusión.
—¡Esto es estúpido! ¿Por qué debería perder el tiempo con Christian? Lissa es la persona con la que voy a estar cuando me gradúe. Me parece que si quiere que sea capaz de hacer un buen trabajo, debería dejarme practicar con ella.
—Harás un buen trabajo con ella porque la conoces, —interrumpí—. Y tienes el vínculo. Pero en algún lugar, algún día, podrías terminar con un Moroi diferente. Debes aprender a proteger a alguien con quien no tienes absolutamente ninguna experiencia.
Esta era una razón personal para mí. Por mucho que odiara incluso sugerir que algo podría pasarle a Lissa, especialmente con Rose y conmigo como sus guardianes, tenía que hacerlo. Nadie me había preparado para perder a Iván. Él había sido mi mejor amigo en San Basilio. Lo tuve para mi propia experiencia de campo. Sabía todo sobre él y protegerlo había sido fácil, tanto durante la escuela como después. Y de repente un día... él se había ido. Fue casi como aprender a ser un guardián desde cero los primeros meses con Lissa. Por supuesto, entre el entrenamiento de Rose y los turnos en la Academia, no era un trabajo típico de guardián, pero aún tenía que sentir que había llegado a conocer mi cargo. Podía recordar su historia personal de memoria, pero Rose sabía cómo anticipar sus movimientos, emociones y más. No era solo su vínculo, era su amistad. Era una gran ventaja, pero su relación la dejaría en desventaja con cualquier otra persona. Esto era por su propio bien, incluso si ella no lo veía así.
—Tengo experiencia con Christian, —insistió con amargura—. Ese es el problema. Lo odio.
Su declaración contundente fue una sorpresa para mí. Sabía que ella y Christian no eran de ninguna manera los mejores amigos, pero hubiera supuesto que, entre su relación con Lissa y su experiencia compartida en Spokane, al menos se llevarían bien. Una vez más, yo fui quien había sugerido a Christian como su cargo.
Sin embargo, no inquietó a Alberta—. Mucho mejor. No todos a los que proteja serán sus amigos. No todos a los que proteja serán de su agrado. Debe aprender eso.
—Tengo que aprender a luchar contra Strigoi. Lo he aprendido en clase, —nos miró fijamente con una mirada dura—, y lo he hecho en persona.
—Hay más en este trabajo que los aspectos técnicos, señorita Hathaway. Hay un aspecto personal, un asunto aparte, si quiere, que no tomamos mucho en cuenta en clase. Le enseñamos cómo ocuparse de los Strigoi. Necesita aprender a manejar a los Moroi usted misma. Y usted en particular necesita aprender a trabajar con alguien que no haya sido su mejor amigo durante años.
Alberta había tocado un punto importante, pero había otro problema principal que yo sentía que Rose necesitaba aprender a trabajar también—. También necesitas aprender cómo es trabajar con alguien cuando no puedes sentir al instante que está en peligro.
—Correcto, —Alberta estuvo de acuerdo conmigo—. Eso es una desventaja. Si quiere ser una buena guardiana, si quiere ser una excelente guardiana, entonces necesita hacer lo que nosotros decimos.
Pude ver otra discusión formándose en los labios de Rose. Sabía que no estaría contenta con el arreglo, y esperaba algunas protestas de su parte, pero honestamente me sorprendió lo mucho que estaba peleando por esto. ¿Cuándo habíamos hecho Alberta o yo algo que no fuera por el bien de Rose? Ella había jugado su carta de triunfo, y ahora era el momento para jugar la mía.
—Trabajar con otro Moroi también ayudará a mantener viva a Lissa.
Eso llamó su atención. Su mirada se dirigió hacia mí por mi declaración.
—¿Qué quieres decir?
—Lissa también tiene una desventaja, tú. Si nunca tiene la oportunidad de aprender cómo es ser protegida por alguien sin una conexión psíquica, podría correr un mayor riesgo si es atacada. Proteger a alguien es realmente un trabajo de dos personas. Esta asignación para tu experiencia de campo es tanto para ella como para ti.
Por una vez, Rose no refutó contra nuestro razonamiento. Podría decir que estaba considerando mis palabras, incluso si dudaba en aceptarlas. Ella no estaba en desacuerdo conmigo, al menos no mucho, pero aún no estaba lista para admitir que yo tenía razón. Sin embargo, no necesitó hacerlo, la Guardiana Petrov lo dejó en claro.
—Y esta es la única asignación que obtendrá, —agregó Alberta con una sensación de finalidad—. Si no lo toma, entonces se quedará fuera de la experiencia de campo.
Con eso, Alberta había jugado su propia carta de triunfo. Rose no podía quedarse fuera de la experiencia de campo si quería graduarse y lo sabía. Arrinconarla sin ninguna salida no era el mejor método para lograr que colaborara, pero habíamos agotado todas las demás opciones disponibles.
Rose hojeó su paquete de nuevo, dejando escapar un bufido de frustración—. Bien. Lo haré. Pero quiero que quede claro que estoy haciendo esto en contra de mi voluntad.
—Creo que ya nos dimos cuenta de eso, señorita Hathaway. —Alberta dijo su nombre en el mismo tono en que mi madre usaba mi segundo nombre cada vez que cruzaba los límites.
—Como sea. —Rose había ido tan lejos como para rodar sus ojos mientras giraba hacia las puertas del gimnasio. Sosteniendo el paquete por encima de su cabeza, como si de alguna manera hubiera ganado esta batalla, gritó—: Sigo pensando que esta es una idea terrible, y eventualmente ustedes también lo harán.
Eddie la siguió tímidamente, dejándonos solo con un encogimiento de hombros y una sonrisa simpática. Pronto, solo estábamos Alberta y yo en el gimnasio vacío que todavía parecía estar haciendo eco con las últimas palabras de Rose. En algún momento, el Guardián Chase y el Guardián Alto habían despedido a los otros estudiantes.
Miré a Alberta con una ceja arqueada para adivinar sus pensamientos, pero estaba ocupada frotándose la tensión de su frente.
—Esto salió…
—Horrible. —Terminó ella rotundamente. Un gran suspiro pareció sacarla de su frustración mientras negaba con la cabeza—. ¿Cómo lo haces? Esa chica me vuelve loca, pero parece que tú tienes la paciencia de un santo.
—Oh, no te dejes engañar, también me vuelve loco algunas veces. Pero ella lo vale. —Observé la puerta de salida que Rose acababa de cerrar, casi como si aún pudiera verla más allá de las puertas de metal.
—Sí, si alguna vez puede controlar ese temperamento, será una guardiana maravillosa.
Asentí en respuesta, pero lo único que pasaba por mi mente era: "Eso no es lo que quise decir."
Chicos, aquí les dejo un regalito de Año Nuevo, espero que se la hayan pasado muy bien, y que éste año haya empezado de la mejor manera para todos ustedes.
Espero que les haya gustado este capítulo, ya sabíamos lo que Rose haría, pero parece ser que nadie sospecha que sus cambios de humor tienen algo más de trasfondo aparte del incidente en Spokane, ¿qué pensara Dimitri cuándo se entere que Rose corre el riesgo de volverse loca por la oscuridad?
Díganme qué piensan, cuáles son sus teorías. El capítulo 5 lo subiré el viernes o cuándo lleguemos a los 200 reviews. Cuídense mucho y nos leemos en el próximo capítulo.
