Elección

No pensé que mi decisión era tan importante. Como para decidir mi felicidad. Pero tenía razón Kakashi. Solo yo podía escoger mi felicidad.

Y así fue. Las caricias, los besos apasionados, el placer y la felicidad las sentí tan centrada en mi que supe que todo era perfecto.

-Te amo…

Solo escuchaba en ese momento. Su vos en mi oído me hacía temblar mas y mas. Y al fin y al cabo me estremecía porque sabía que todo era real.

Sentí como nuestros cuerpos desnudos eran dos piezas perfectas en ese momento. Los movimientos y todo aquello era sensacional. Me besaba y yo con mucho gusto lo devolvía. Sus manos nuevamente en mi cuerpo… era algo magnifico. Y sentirlo adentro fue una sensación única. Le abrazaba como siempre quise y él lo hacia también… ya mi decisión estaba escrita.

-Anko te juro que no te arrepentirás –me volvió a besar-

-Lo sé.

-Te amo. Y ya eres mía. Y sé que serás feliz conmigo.

-Yo te amo más –reí-. Al fin tengo que ser feliz ¿no?

Se tiro a un lado de la cama. Posando su cabeza en su almohada.

-Sí.

-Kakashi eres el hombre para mí.

Era el. Mi elección. Mi vida. Ya sentía que mi mundo estaba hecho.

-Si lo sé –rió sarcásticamente-

Reímos juntos. El toco mi nariz con sus dedos. Y aun con su rostro en el aire me sonrojé. Era tan bello.

-Eres tan lindo –toque su rostro- y tan bueno… en todos los sentidos.

-Tú eres mucho más linda que yo. Pero por dios. Eres un poco salvaje cuando estás conmigo. Difícil de dominar.

Vale. No era así. ¿Y él? Era peor que yo.

-Si vieras mi espalda. Sabrías de lo que hablo.

Reímos juntos. Me beso de nuevo pero esta vez con más pasión… no quería que ese momento terminase.