Disclaimers: los personajes les pertenecen al gran Jin

Lo sé, perdón. Ya han pasado...¿Cuanto?¿3 meses?¿4? No estoy segura, pero si ha pasado mucho tiempo desde que paso por aquí. Lo siento. De verdad perdón! Sé lo que se siente que alguien no siga la historia que estas leyendo, fustra, pero la verdad es que no se me venia nada a la cabeza! ¡Nada! Ademas de que no tenia mucho tiempo a raiz de los estudios. Pero la espera ah terminado! Estoy de vacaciones y espero escribir más capitulos en estas 2 semanas que tengo.

¡Merezco que me maten a balazos! Ayia...

Sin más, aquí va un nuevo capítulo...

Capítulo 6

Takane/Ene

Corríamos por los largos y blancos pasillos, o bueno, corrían. A mi me cargaba Kano. En fin, los pasillos parecían laberintos y si no hubiera sido por Hibiya ya estaríamos perdidos. Adelante nos guiaba Hibiya al saber por donde ir, le seguia Kido, Shintaro y al final ibamos nosotros dos.

-Nee~ Kano. Deberías dejarme en el suelo.

-Ni hablar -dijo un cansado Kano. Miró hacia mí y luego se burló- la princesita no puede correr rápido y serias un estorbo si te dejo por tu cuenta -rió y miró hacia el frente.

-¡No soy ninguna princesita! ¡Y dejame en el suelo,ya! -grité furiosa¿Qué se creia este? No soy ninguna dama en peligro. Forcejee para que me soltara y me dejara en el suelo.

-¡Ya quedate tranquila! -gritó Kano nervioso- ¡Harás que me tropiece contigo encima!

-¡No me importa! ¡Dejame!

Lo que me molestaba era que me tenía agarrada de los muslos y yo solamente traía su abrigo y bueno...ya entienden¿No? Eso me ponía nerviosa. Estuvimos gritando y forcejeando por mucho rato...

-¡Ustedes dos ya paren! -gritó desde adelante Kido. Todos dejaron de correr y nos miraron- ¿No se dan cuenta de que estamos en una situación crítica? Nuestras vidas están en peligro y ustedes pelean por tonteras -Kido se veía realmente furiosa, me avergoncé y bajé la mirada- Shintaro.

-¿A-ah?...-preguntó nervioso. Reí mentalmente. Kido asustaba cuando se enojaba.

-Lleva a Takane -ordenó con voz autoritaria. Shintaro me miró y se sonrojó.

-P-pero...

-Yo la estoy llevando, no habrá problemas.

-No me fío de ustedes...Asi que Shintaro llevará a Takane.

-O-oigan, estoy aquí. No tomen decisiones respecto a mi como si no estuviera aquí -dije molesta- ya me siento mejor y puedo mantenerme en pie. Así que bajame ahora mismo -ordené.

Kano me miró,luego suspiró y me bajó de su espalda. Me estremecí al momento de sentir el frío suelo al estar descalza. No me importó y pude sostenerme de pie. Los demás me miraban expentantes, como esperando que al primer paso me desvaneciera.

-Estoy bien. Sigamos -les dije. Al principio me miraron con duda,pero luego emprendieron la marcha. Con lo orgullosa que era no quería seguir demostrando debilidad. Ya harto la han visto como una adolescente que no puede cuidarse sola. Y es por eso que me aguanté el pequeño dolor de mis piernas y corrí con ellos.

Ya habían pasado unos minutos y el sudor y el cansancio se estaba haciendo presente. Mi respiración se hacia cada vez más rápida y sentía calambres en las piernas.

-¡Demonios, Hibiya!¡¿Cuanto... falta?! -grité con dificiltad.

-¡Sólo un poco más! -escuché que gritaba desde adelante.

-Está bien, Takane. Sólo aguanta un poco más -me animaba para seguir adelante.

Al doblar en una esquina solo pude ver una puerta de metal al fondo. Al parecer se encontraban al otro lado. Paramos de correr y me sostuve de la pared. Jadeaba a más no poder y el sudor corría por mi frente.

-¡Está decidido! Después de terminar con todo esto... Saldré a trotar...-susurré a mi misma..

Miré hacia los demás y estaban discutiendo el cómo abrir la puerta de metal. Miré hacia la gran puerta pero no se veía ningún interruptor o botón para abrirla...me sorprendí.

Cerré los ojos y me dispuse a internarme en alguna red cerca de la puerta para poder abrirla. Sentí un escalofrío y mi cuerpo se desplomó.

-¿Takane? Oy...as bien? Res...de- logre escuchar a lo lejos.

Era Shintaro. No lograba escuchar bien puesto que estaba en mi cuerpo virtual. Miré a mi alrededor y estaba oscuro, pero unas franjas de diferentes colores. Busqué lo que estaba buscando y me encontré con un pequeño botón azul. Sabiendo lo que era, lo presione y volví a mi cuerpo.

Cuando abrí los ojos, los demás estaban mirándome preocupados. Miré hacia la puerta y sonreí. Habia logrado abrirla.

-Al fin despiertas. Nos tenías preocupados -sonrió Kido- pero gracias por abrirla.

-Si...perdón -susurré.

Me levanté y nos dirigimos hacia la puerta. Shintaro se me acercó y me habló.

-Para la otra avisas -dijo en voz baja. Lo miré y tenía las mejillas sonrojadas- me...tenías preocupado.

-Claro -le sonreí. Aunque me sorprendió.

Shintaro

¡Waaaaaa! ¡¿Por qué le dije eso?! Avergonzado me separé un poco de su lado.

Al cruzar la puerta, no vimos nada, literalmente nada. Estaba oscuro. Se oyó un golpe y me di cuenta de que había sido la puerta de metal.

-¡Se supone que estaban aquí! Y cuando los ví no estaba así -oí decir a Hibiya en algun lado a mi derecha.

-¿Que fue exactamente lo que viste? -preguntó Kido. La voz venía del frente mio.

-Era u-un cuarto enteramente b-blanco -respondió nervioso- y hay estaban los c-chicos al había nada más aparte de ellos.

Me estremecí. Si ahora no están...

De repente unas luces se prendieron iluminando el cuarto. Todos nos cubrimos ojos por la repentina luz. Cuando mis pupilas se acostumbraron, lo que vi fue un gran cuarto blanco, como habia dicho Hibiya, pero cuando dirigí mi mirar hacía a mi derecha, tal fué la sorpresa, que pegué un grito. Los chicos, Momo, Mary, Seto y Konoha estaban apresados en la pared, con algun tipo de cadenas que sujetaban sus muñecas y tobillos, y una amarra en la boca para que no emitieran sonido. El único inconsciente era Konoha. Los demás nos estaban mirando asustados. Mary lloraba.

-¡Seto! -gritó Kido, quien fue la primera en salir del Shock.

Al momento de reaccionar los demás e ir hacia los demás para buscar una forma de sacarlos, se abrió la compuerta y de allí apareció el Profesor Kenjiro junto a unos hombres con armas.

Oh no. Si hay armas, estamos perdidos.

-Vaya, no esperaba una visita tan pronta -el profesor se acercaba poco a poco- aunque me hizo enojar que destruyeran una parte del edificio.

-¡Dejalos en paz, Kenjiro! -gritó una enfurecida Kido.

-Ohh~... Ya no me dices padre... Es una lástima.

-¡Tu no eres nuestro padre! Ya sabemos quien eres y los objetivos que tienes -dijo Kano frunciendo su ceño.

-¡No me esperaba eso! -sonrió Kenjiro y pude ver sus ojos rojos- Al parecer los eh subestimado. Pero eso ya no importa. No podrán salir de aquí, no podrán usar sus "miradas" en este cuarto...¡Estan completamente indefensos!¡Apresenlos! -les gritó al grupo armado.

-¡No, dejenme! -gritó Hibiya.

-¡No los puedes hacer esto! -exclamó Kido intentando acercarse a Kenjiro, pero fue detenida por un hombre. En ese momento se puso a llorar.

Un par de hombres me tomaron de los brazos. No había caso que pusiera resistencia. Bajé mi mirada.

Estábamos perdidos.

Todo había salido mal otra vez...

.

.

-¡Quitenme sus sucias manos de encima! ¡Ya se arrepentiran! -escuché gritar a Takane. La miré sorprendido.

Takane estaba siendo sujetada por un par de hombres que con esfuerzo intentaban no dejarla escapar. Se veía tan enfurecida, tan...guerrera. El pensar que ella había estado apresada y que hacia tiempo no usaba ese cuerpo, y aun así luchaba contra esos hombres... Me sentía avergonzado, impotente por no poder hacer nada.

-¡Ya te arrepeniras Kenjiro! -le gritaba- ¡Solo espera a que me quite...a estos...orangutanes! -decía mientras intentaba deshacerse del agarre- ¡Te pateare el culo!

Lo último me hizo reír. A pesar de lo malo de la situación, ella seguía adelante. Kenjiro sólo la miraba indiferente. Claro, se sentía seguro con esos hombres a su resguardo y el impedimento de no poder usar los poderes.

-No me hagas reír... Anteriormente no pudiste, menos ahora -dijo Kenjiro, mirando serio a Takane- eres una debilucha. No puedes proteger a nadie.

Apreté los puños. Eso me hizo sentir tanta rabia. Me hizo sentir que esas palabras iban dirigidas a mí. Takane lo miraba con impotencia.

Cuando iba a gritarle a Kenjiro, se oyó un estruendo. Sorprendidos, nos dimos cuenta que había sido Konoha, quien se había despertado y liberado de aquellas cadenas.

-No dañes a mis amigos- dijo con voz suave. Kenjiro lo miraba sorprendido.

-Tú... No , te di un sedante potente...

Konoha lo ignoró y se dispuso a liberar a los chicos.

-¡No! Ustedes-se dirigió a un grupo de hombres que miraban a Konoha- ¡Detenganlo a como dé lugar! No pueden salir de aquí.

Los hombres, obedientes intentaron entre todos sujetarlo, pero Konoha de un sólo movimiento se deshizo de ellos y se quedó viéndolos con una fría mirada. Los hombres, asustados y a doloridos se quedaron en el suelo, quietos. El hombre que me tenia apresado el brazo derecho, me soltó y empezó a dispararle asustado a Konoha. Pero las balas las esquivo facilmente, se dirigió hacia nosotros y les quitó el arma a los que me tenían agarrado. Velozmente, hizo lo mismo con todos los hombres armados.

-Vayanse ahora mismo -dijo. Los hombres asustados no sabían que hacer. Konoha apuntó hacia el techo y disparó, provocando que corrieran hacia la salida.

Sonreí. Konoha liberó a los demás rompiendo las cadenas y sacándoles la amarra de la boca.

Kenjiro ya no estaba...

-¡Momo! ¿Estas bien? -la abracé. Enseguida me correspondió.

-Estaba tan asustada -dijo y se puso a llorar. La miré y le regalé una sonrisa.

-Ya, ya. Todo pasó.

Me separe de ella y le revolvi el cabello con mi mano. De a poco se fue calmando.

-Nee~ Shintaro, yo también quiero que me apapachen -dijo Kano y me abrazó.

-¡Sal de aquí, zorro! -grité intentando deshacerme de su abrazo, sonrojandome en el acto.

-¡No me ignores que mi corazón llora! -llevó su mano al pecho. Escuché a los demás reírse.

-¡Pues que llore! No me importa -dije avergonzado. Maldito Zorro.

-Ohh~, así.que no te importa -dijo y luego me sonrió burlescamente- ¡Takane!

Ah, no.

-¿Eh?

-¡Takane! Apapachame -le dijo abrazándola, fingiendo llorar- Shintaro me ignoró. Ya no me quiere ese ingrato.

-¡Ah! ¡No es mi problema que Shintaro te deje de querer! ¡Sueltame! -grito con la mejillas rojas -¡Shintaro, dile ya que lo quieres!

-¡Que no lo quiero!

-Ves, Takane. Ya no me quiere -abrazó con más fuerza a una avergonzada Takane.

-Si te quiere, pero le da vergüenza decirlo con tanta gente -intentó "calmarlo" Takane.

-¡ No lo quiero! ¿Takane de que lado estás?!

-De mi lado -respondió simplemente ella.

-¡Oye ya deja en paz a Takane, Zorro! -dije ya enojado.

Me acerqué a ellos y tiré de Takane, acercándola a mi. Kano, sorprendido nos mira y luego sonríe y tira de Takane de un brazo. Yo, obviamente la tomé del otro brazo y tiré de el. Estuvimos forcejeando y gritandonos tonterías,peleando por quién se quedaría con Takane. Aunque no se si Kano lo hace para molestarle o lo hace enserio. Tsk, no importa.

-¡Sueltenme ustedes dos! ¡No soy ninguna muñeca par de estúpidos!,-Gritó Takane soltándose- les patearía el trasero ahora mismo... Pero hay que salir de aquí- seguidamente caminó hacia la salida, enfurecida y con las mejillas sonrojadas.

-Takane tiene razón. ¡Nos vamos! -dijo Kido.

Los demás siguieron a Takane y yo me quedé ahí parado en medio del cuarto.

Pestañé.

¿Que acaba de ser esa mierda de reacción de antes?

Acaso...

¿Estoy celoso?

¿Y ese sentimiento de posecion hacia Takane?

Sonreí. Oh, claro que sí. Al fin y al cabo, a Takane la quería.

Pero era rara esa sensación. Esas nuevas sensaciones que sentía.

Así que así se siente el amor. Y todos los demás sentimientos que conlleva el amor. Pero aún así es tan nuevo para mí que, no sé como reaccionar realmente.

Antetiormente había sentido los celos de hermano con Momo, pero no como últimamente.

¡Ahhh! Todo me sobrelleva.

Sacudi mi cabeza.

Ya pensaría eso más adelante.

-Hey, Shintaro. Te estamos esperando a ti solamente -me avisó Seto apareciendo por la puerta.

-Ah, si...ya voy.

Caminé hacía el.Me quedó mirando y luego sonrió como siempre lo hacia.

-Amor y paz, Shintaro, es lo único que necesitas.

Me quedé mirándolo mientras avanzábamos hacia los chicos que estaban esperándonos.Al llegar, busqué la mirada de Takane, quién al percatarse se sonrojó y me sonrió.Tímidamente, agarré su mano y miré hacia otro lado avergonzado. Me sorprendí cuando me correspondió.

Y tomados de la mano nos dispusimos a salir de este infierno andante.

¿Amor y paz?

Miré la cara sonrojada de Takane.

Si...

Creo que...eso es lo unico que necesito...

Y ahora hay que recuperar el tiempo perdido.

.

.

[][][][][][]

Ohhh vayaaaaa! Ya terminó el capítulo. Perdón si esta muy fome o algo. Estoy un poco oxidada.

Pero bue...¿Que les pareció?

Espero sus sensuales comentarios ansiosamente ayiaa. Gracias por los anteriores!

Actualizare prontamente, no volveré a perderme por mucho tiempo. No otra vez. Y nuevamente, perdón.

Abrazos y salu2 para todos y todas que hayan llegado hasta acá.

Nos vemos! ;)