Hola, les dejo aquí el capítulo 6 y es un poco corto, pero a mi me gustó, aunque se nota que cuando lo escribía se me acabaron las ideas.

Mariana y Sirius

Sirius esperaba impaciente a James y a los demás, ya había pedido a Hagrid los dulces y de paso se comió uno, aunque se le pegó un poco en el paladar le supo rico.

-Las cinco y cuarto y estos no se animan a aparecer – Dijo el chico a regañadientes. El cielo estaba nublado y el césped crecido daba un cierto aire salvaje a los alrededores de la cabaña del semigigante. El guapo Sirius Black se peinó un poco, no sabía el por que, pero sentía que James le estaba jugando una broma algo pesada; ya estaba aburrido y con su semblante de arrogante bostezó, siempre con ese aire se veía mas guapo.

-Mejor me voy al campo de Quidditch, alo mejor se olvidaron de mí – Ya iba de camino hacia el campo de Quidditch, pero vio a Mariana que se acercaba corriendo. En un principio la miró sin interés y siguió su camino, al reconocer que era Mariana (su Mariana) se detuvo y se le quedó viendo por unos momentos, decidiendo si irse o quedarse con ella.

-Perdón por llegar tarde Sirius – Le dijo Mariana al chico pensativo. La latina se quedó callada y observó detenidamente a Sirius, quién tenía la mirada perdida en quien sabe que.

"Ya entendí que se traía James, me dejaron aquí a propósito y le dijeron a Mariana que yo la quería ver aquí, se los agradeceré"

Como si ya lo tuviera todo planeado, tomó de las manos a Mariana y la miró a los ojos.

-Mariana, te vez preciosa esta tarde – Le dijo, con una de sus sonrisas matadoras, aunque sonaba algo nervioso; pero sus nervios lo hacían ver más atractivo (según Mariana).

-Gracias Sirius, tu te vez igual de irresistible como siempre – Dijo Mariana, sonrojándose un poco.

Se quedaron en un silencio total, quien sabe por cuanto tiempo se quedaron así, tal vez, hasta que Hagrid abrió la puerta de su cabaña y los vio.

-Sirius, creía que ibas al entrenamiento de James – Le dijo Hagrid viendo de reojo a Mariana.

-Yo también creía que iba hacia allá – Respondió el muchacho – Bueno Hagrid, ya nos vamos, adiós – Tomó a Mariana de la muñeca y la llevó a la Sala Común.

Estaba casi vacía, como era viernes y el primer entrenamiento de James (que el llamaba mucho la atención) la habían dejado casi sin gente, solo estaban Lily y sus amigas Jelly y Mary. Al verla Sirius no dijo nada, dejó a las chicas haciendo sus deberes y se fue con Mariana hasta el sillón de alado de la chimenea.

Se sentaron y Sirius se quedó callado, no sabía que hacer, no estaba preparado para declarársele a la niña de tercer año que estaba sentada a lado de el y con cabeza apoyada en el hombro de Canuto.

-Sabes Sirius, me gustas mucho – Rompió el silencio Mariana, tenía los ojos cerrados y esperaba una respuesta positiva de el chico de sexto año.

-Si, a mi también e gustas desde el año pasado – Le dijo Sirius – Aunque no hemos hablado mucho y apenas llevamos seis días en la escuela, yo diría que… - Ya no pudo decir más, le pensaba decir que si se conocían más.

"¿Qué pensaría Cornamenta si me ve en esta situación?" Pensó Sirius, no era el mismo de siempre, atrevido y en esas situaciones directo al grano, era tal vez que Mariana si le gustaba.

-¿Qué Sirius? – Preguntó Mariana, mientras le hacía circulitos en la manga, eso ponía más nervioso a Sirius.

-Que… que si tu y yo… - cortó su frase - …olvídalo, ¡no puedo decirlo como estaba planeado! Mariana me gustas mucho y te pregunto que si quieres ser mi novia – Lo dijo rápido, de forma seca, pero con mucho sentimiento.

Era de esas veces que te esperas una respuesta positiva, pero Mariana se quedó totalmente callada, era tal vez, por la forma que Sirius se lo dijo.

El silencio de Mariana ya le había preocupado y para que su declaración se viera más convincente, la tomó por la cara y le dio un beso, corto, pero cariñoso. Ella se lo correspondió. Cuando se separaron, se le quedó viendo a los ojos por un largo tiempo, hasta que Mariana rompió el silencio.

-Si – Sirius entendió de que era la respuesta y la abrazó.

-Gracias – La tomó de la mano y salió con Mariana de la Sala Común, quien sabe a donde irían, pero el sabía con quien iba, iba con su novia.

Les dije que este capítulo iba a estar bastante corto, pero lo que sucede es que no se narrar aún muy bien las escenas medio románticas.