Hola a todos. De nuevo continuo con este fic, que por culpa de otras cosas lo deje completamente desatendido. Quizá este nuevo capítulo os parezca algo flojo, pero es que necesito calentar motores con la historia xD.

Quiero avisar de dos cosas. El fic prosigue la misma linea de cuando lo empecé: quiero decir con esto que está situado antes de los últimos capítulos de Supernatural de la 3ª temp. y por su puesto antes del libro de Breaking Dawn. Este libro, de hecho, no lo he leído aún, por lo que sí alguien lo ha leído o sabe alguna cosa de este por favor, que no firme contándolo. Gracias de antemano.

Por último quería agradecer todos los que han seguido el fic, pese a que lo he dejado prácticamente abandonado. En especial a dos personas: PatsyBlack y thinuwiel, sin vuestras firmas y emails no sé su hubiese continuado con esta historia.

Los personajes de este fic, así como sus vidas e historias no son mios, sino que pertenecen a J.K. Rowling, Stephenie Meyer, y Eric Kripke y la CW (creo que no se me olvida nadie xD).


Harry Potter

- ¿Sabes qué eres muy tontito?- dijo Ginny mientras se intentaba subir a mi espalda.

- Ginevra... que me desconcentras...- contesté mientras repasaba los apuntes de "Defensa Contra las Artes Oscuras". Tenía un examen la semana que viene y no quería fallar ni una sola pregunta.

- Te sabes todo eso de cabo a rabo.- Ginny decidió dejar de intentar subirse a mi espalda, y se situó a mi izquierda con los brazos cruzados y una mueca de disgusto. Me reí mientras seguíamos caminando.

- ¿De qué te ríes? Tenemos el lago al lado, ¿quieres que te lance al agua y que el calamar gigante haga el resto?

- La verdad... prefiero enfrentarme al calamar gigante que a ti.

- ¡¡Harry!! ¡me pones de los nervios!- paró en seco y no tuve más remedio que pararme. Me situé enfrente de ella.

- Cuando acabe me podrás montar todo lo que quieras.- le contesté con una sonrisa burlona.

- ¡¡HARRY!!- gritó mientras me empujaba. Lo hacía en dirección al río, cosa que me preocupó un poco. Ginny es capaz de cumplir con sus amenazas.- ¡¡ERES UN COCHINO!!

- Vale, vaaaaaaleeee, ¡ay!- cedí mientras me intentaba proteger de ella. – Ya dejo de estudiar... pero que caiga sobre tu conciencia que la semana que viene tengo que cuidar a Teddy y no me va a dar tiempo.

- Buah, como si no supieras como detener a un dementor...- espetó mientras se giraba y echaba a andar en la dirección contraria. Pero se paró de inmediato.

A lo lejos, Ron, corría hacia nosotros.

- ¡Ginny! Nece... necesi... - Ron estaba claramente fatigado cuando por fin llegó.

- Ron, cuando se habla se suele respirar antes…- a Ginny le encantaba meterse con su hermano.

- ¡Oh, cállate!- le espetó a su hermana. - ¡Hermione se ha ido!

- Espera... ¿qué?

- ¿Cómo que se ha ido?- preguntó Ginny, igual de sorprendida que yo.

- Sí... me desperté... y estaba toda alterada porque había recibido una carta de Luna...

- ¿Luna está bien?- Ron me estaba empezando a asustar.

- Sí... sí... está en Estados Unidos con Rolf... en Forks o no sé donde... el caso es que está en el lugar del sueño de Herms o algo así...

- ¿Qué?- preguntó Ginny, elevando un poco la voz. Al igual que yo no estaba entendiendo nada.

- Sí, el sueño de esos dos tíos que iban en coche y se les cruza un bicho o no sé que...

- Espera... ¿el sueño que ha estado teniendo todos estos días?- pregunté, empezando a adivinar poco a poco que estaba pasando.

- ¿Con el que le tomábamos el pelo diciéndole que era una visión?- Ginny estaba alucinando cada vez más. Al fin y al cabo ella compartía la misma opinión de Hermione sobre la adivinación.

- Luna le escribió una carta... resulta que se encuentran en ese mismo lugar estudiando unas criaturas... Hermione dijo que no hacía falta que le acompañara, que se encontraría con Luna y que seguramente no tendría nada que ver ese lugar con sus sueños, que lo soñaría porque habría oído el nombre en algún otro lugar o algo así, y todo sería una coincidencia... pero me dijo que volvería sobre la hora de comer y no ha vuelto...

- Ron, tranquilo... seguramente se haya entretenido con Luna- Ginny le intentó tranquilizar.

- A mí también me parece muy extraño.- dije, a sabiendas de la mirada de reprimenda que me iba a echar Ginny. – Bueno, Ginny, ten en cuenta que no soporta mucho a Rolf que digamos...-

- El caso... es que voy a ir allí, a Forks. Ginny, ¿puedes ir a casa y hacerle compañía a George?

- ¿Qué?- puso sus ojos como dos platos- Ron, yo no soy la niñera de nadie... - se quejó mientras cruzaba los brazos.

- Ron, no puedes ir solo- dije.- Te acompañaré.

- ¿Qué?

- Harry, gracias- sonrió.- Pero no hace falta, sé que estás ocupado estudiando e intentado compaginar todo para cuidar a Teddy...

- Vosotros estuvisteis a mi lado cuando lo necesité.- contesté. Era lo mínimo que podía hacer.

- Está bien.- Ron sabía que no tenía nada que hacer cuando decidía algo.

- Entonces os acompaño también- dijo Ginny con decisión.

- Tú tienes que cuidar de George – le recordé.

- Además puede ser peligroso.- dijo Ron, con una mueca de dolor en su rostro. Pensar que le podía pasar algo a Hermione era lo peor para él.

- Sí, claro... vosotros hacéis algo verdaderamente interesante y yo tengo que ir con George, que por cierto, se puede cuidar solito.

- Nosotros seremos más rápidos en todo si somos menos. Estaremos de vuelta en un abrir y cerrar de ojos.- contesté

- Siempre igual.- Ginny se giró para volver andando al castillo.

- Ginny, entiéndelo... - dije, intentando que se calmara. Pero ya se había alejado mucho; caminaba demasiado rápido.

- No te preocupes, se le pasará. – intentó consolarme Ron.- Y en cuanto a lo de que me acompañes...

- Ya te contesté a eso; además, puedes sufrir una despartición.-dije, ignorando lo mal que me miraba mi amigo por mi comentario. - Es mejor que vaya por sí acaso.

Nos dirigimos a la salida de Hogwarts, para desaparecernos, ya que dentro nos resultaba imposible.

- Por cierto... como sabremos...

- Tranquilo, traigo el desiluminador. Ya sé donde está.-

Una vez fuera de los territorios del colegio, le cogí de un hombro y desaparecimos. Al momento nos encontrábamos en lo que parecía una habitación de motel, aunque en un primer momento no fijé mi atención en eso.

- ¡Hermione! – Ron se abalanzó a mi amiga y la abrazó, tan fuerte que creía que la partía en dos.

- ¡Ron!- dijo mientras se separaba y me miraba- ¡Harry! ¡¿Qué hacéis aquí?!

- Me dijiste que volverías a la hora de comer... y es un poco tarde ya... - contestó Ron- Pensaba que te había pasado algo.

- Ron... - Hemione posó sus manos en las mejillas de mi amigo mientras le miraba fijamente- Lo siento, te iba a avisar; pero me entretuve...

- ¡Ey! ¿Cómo hacéis eso?- interrumpió el momento una voz que no conocía. Pertenecía a uno de los tres chicos que se encontraban en la habitación junto con Hemione, los cuales se habían quedado con la boca abierta al vernos aparecer.

El que había dicho eso era rubio y de ojos claros, y estaba esbozando una sonrisa. Otro de ellos, sentado junto con un portátil, nos miraba con un gesto más serio en su cara, como si intentara adivinar quiénes éramos. El último, que se encontraba de pie y más cerca de donde estábamos Ron, Hermione y yo, parecía indio y me pareció en aquel momento que media incluso más que Hagrid (NA: Harry es un exagerado xD) . Los tres parecían muggles.

- ¿Podéis hacer eso todos?- preguntó el chico que estaba de pie.- Digo... todos los magos...

- Ay, se me olvidaba.- Hermione dejó de posar sus manos sobre las mejillas de Ron y miró hacia los otros tres chicos. – Estos son Jacob, Sam y Dean. Son los chicos que aparecen en mi visi... sueño.

- Vale, y ellos son...

- Dean, cállate. Ahora os los iba a presentar- Hermione puso los ojos en blanco (NA: los siento, no lo puedo evitar xD) - Estos son Harry y Ron – dijo, sonriendo y mirando a su novio mientras decía su nombre.

- Ron... ¿tu novio?- pregunto Jacob.

- Sí, vale... ¿pero como hacéis eso?

- Dean, los magos tienen esa capacidad- Sam estaba mirando el portátil.- No le des más vueltas.

- Entonces, ¿son los del sueño?- pregunté.- Pero, ¿no eran sólo dos?

- Bueno... yo es que estaba en mi otra forma.- Jacob me sonrió.

- Es un licántropo, pero no es como los que conocemos.- explicó rápidamente Hermione.- Puede convertirse cuando quiera y es enorme.

- Gracias por lo que me toca- bromeó Jacob.

Tanto Ron como yo nos quedamos alucinados.

- Seh... y Sam y yo cazadores de bichos sobrenaturales y esas cosas. ¿Quién tiene hambre? Voy a por unas chocolatinas a la máquina que está afuera, porque estos dos no nos han dejado comer...

- Que sois... ¿qué?- tenía la sensación de que la cicatriz me iba a empezar a doler por toda la información que estaba procesando en mi cabeza. Por suerte sabía que eso ya era imposible.

- Tranquilo, que vosotros estáis a salvo.- contestó mientras salía por la puerta.- Nos caéis bien.

- ¿Me puedes traer un Kit-Kat?- le preguntó Jacob.

- Entonces... tus sueños- Ron miró fijamente a Hermione.

- Sí... Y todo lo que he soñado a pasado esta mañana.-

Ron sonrió.

- No tiene gracia, ¿vale?

- No es nada grave tener visiones, Hermione.- dijo Sam, que en aquel momento había levantado la vista del portátil. - Al menos en tu caso. Si te contara las cosas que he visto...

- ¿Has visto?- preguntó Ron.

- Sam tiene visiones.- contestó Hermione.

- ¿Eres también mago?- estaba realmente sorprendido. Desde que lo ví había pensado que era muggle.

- No.- dijo Sam tajante.

- Entonces... como es que... - a Ron le debía estar constando procesar toda esa información, tanto como a mí.

- A mí no me preguntes- contestó Hermione. - Hasta hoy, todo el asunto de las visiones me parecía una completa sandez.

- ¡¡Chocolatinas!! ¿Quién quiere chocolatinas?- Dean apareció de pronto por la puerta cargado de chocolatinas. Ya me había olvidado de que se había marchado.- Para mi amigo Jake un Kit-kat...

- Bueno chicos, - Sam se levantó de pronto de la silla en donde estaba sentado y cerró el portátil- No es por nada, pero al menos Dean y yo tenemos asuntos que atender. – Jacob, ¿nos puedes indicar dónde vive Bella? Tenemos que hablar con ella.

- Os diré dónde es pero... - Jacob de pronto bajó la vista.

- Está bien, no hace falta que vengas.- contestó Dean en tono comprensivo mientas le daba el Kit-kat.

- Sí que hace falta.- de pronto una voz nueva irrumpió en la habitación. Una chica rubia se encontraba apoyada en el marco de la puerta, que a Dean se le había olvidado cerrar.

- Joder... ¿y ahora qué quieres?

- Debéis ir todos allí. Lo averiguaréis todo dentro de poco, pero tenéis que hacerlo. Ya ha sido bastante difícil juntaros. Y aún faltan unos cuantos.-

La chica se giró y se marchó. Dean se dirigió al marco de la puerta y se asomó afuera, pero al parecer ya no debía estar. En ese momento me pregunté cómo podía haber desaparecido tan rápido. Quizá ella sí que fuera una bruja.

- ¡¿Es que nunca nos va a dejar en paz?!- gritó Dean furioso.

- Estamos aquí por ella.- le contestó Sam.

- Sí, la verdad es que estamos aquí por su culpa.- le espetó Dean.

- ¿Quién era esa?- le susurré a Hermione. No quería salir mal parado de esa discusión.

- Ni idea.- por primera vez Hermione se le escapaba algo al igual que a nosotros. Y por la cara de Jacob en ese momento, le pasaba exactamente lo mismo.

- Bueno, chicos...- interrumpió de pronto Ron.- A nosotros no nos importa ir hasta allí. Total, hemos venido desde muy lejos. Ir hasta la casa de esa chica no creo que nos canse más.

- Yo también voy –en ese momento miramos todos a Jacob. Pese a que ya tenía demasiadas cosas que procesar en ese momento, me preguntaba por qué no quería ir.

- Chicos... no es peligroso, ¿verdad?- quería saberlo. No hace mucho había sobrevivido a Voldemort y no me apetecía meteme en más lios si no era completamente necesario.

- No, no es peligroso.- me contestó Jacob.- Pero seguramente ya sepan algo de vosotros.- dijo mirando a Sam y a Dean.

- ¿Cómo pueden saber...

- Una de ellos tiene visiones. Me refiero a...

- Ya sabemos lo que son.- le contestó Sam.

- ¿Y qué son?- preguntó Hemione de pronto. Ahora sí, tenía la seguridad de que ella se había perdido.

- Vampiros.