6. Castigo

Voldemort entró con paso decidido en el cuarto, y se paro delante de Harry sosteniendo la mirada de desafío que lanzaban sus relampagueantes ojos verdes.

Permanecieron así unos instantes, hasta que finalmente Voldemort, con un movimiento rápido agarro el pelo del menor, y le sostuvo la cabeza de forma que sus rostros quedaron a milímetros de distancia.

- Creo que es hora de que conozcas cual es tu castigo – dijo Voldemort con voz suave pero amenazadora. Sus ojos rojos seguían fijos en el rostro del menor, y vio con satisfacción como sus palabras atemorizaron al joven durante un breve momento que se reflejo en su rostro.

Entonces Voldemort sacó la varita del interior de su túnica y la puso delante del rostro de Harry, con la punta de esta rozándole la cicatriz.

Al ver la varita Harry intento zafarse del agarre del hombre y escapar de la situación, pero el Lord le tenía bien agarrado y sus esfuerzos no sirvieron para nada.

- Es hora de sacar provecho de nuestra pequeña conexión mágica¿no te parece?- comentó el Lord con un tono entre suave y amenazador, que combinado con la mirada que le dirigió a Harry, y la situación de "ligera" desventaja en la que se encontraba frente a su captor, sirvieron para desatar toda la rabia e impotencia del menor, que no dudó en descargarla contra el hombre que le jalaba del pelo.

Intentó asestarle algún golpe, algún puñetazo, arañazo...algo, lo que fuera, algo que le librara de esa opresión que le aprisionaba el corazón y que se estaba adueñando de él. Cada segundo que respiraba, cada minuto que pasaba, sentía como si una parte de él se estuviera deshaciendo poco a poco. Sentía como si la llama que le mantenía caliente por dentro, que le mantenía vivo, se estuviera apagando poco a poco. Y temía que llegara un momento en el que se esfumara del todo. No quería llegar a ese punto, no podía. Tenía que escapar de esa situación fuera como fuera. Intentó buscar algo con lo que librarse del agarre de Voldemort, pero los nervios, el agobio, y el miedo hicieron mella en él, y lo único que fue capaz de hacer fue descargar su furia dejándose llevar por el instinto.

Pero el Lord fue más rápido, y antes de que el puño derecho de Harry se acercara al mentón de Voldemort, este bajó la varita, apuntó a los pies de Harry, y justo cuando la mano de Harry hacía contacto con la tersa y suave piel del Lord, sus piernas se doblaron y cayó de rodillas a los pies de Voldemort.

- Vaya, vaya, esta es una posición mucho más apropiada...-. Sus ojos se posaron sobre Harry, y antes de que este pudiera incorporarse para reprochar, el hombre descargó una fuerte patada en el estómago del menor haciendo que este se volcara hacia delante, quedando su cara a escasos milímetros de los pies del Lord.

- Es hora de recuperar lo que me arrebataste – siseó en la oreja de Harry mientras se agachaba, y asiéndole de la barbilla volvía a apuntar con la varita hacia rostro del chico.

De la punta de la varita empezaron a emerger pequeñas chispas blancas y azules que fueron aumentando en número a medida que transcurrían los segundos, hasta que finalmente, un gran destelló se abalanzó contra Harry, sumiéndolo en la inconsciencia.