Recomendación musical: "Tarde" Ricardo Arjona
Dedicatoria: Sweet, de las tres opciones que diste elegí esta, espero que te guste tanto como a mí me gustó escribirlo. ¡felices fiestas!
Revivir:
Draco aferró la cintura de Pansy un poco más fuerte cuando Hermione pasó frente a él.
Hacía días que no podía dejar de pensar en ella, no podía sacar sus ojos marrones de su mente, ni sus curvas de sus recuerdos.
Besaba a Pansy con tanto esmero, con tanta fuerza, porque sabía que el buscar su encuentro en cada pasillo, aguijonearla con insultos eran meras excusas para poder estar cerca, estaba mal lo comprendía e imaginar su boca en la de Pansy, era aún peor.
Y eso le valía vergüenza, porque sabía tan bien como su nombre que ella era inferior a él y que nunca podía hacerle sentir eso que él experimentaba.
Sabía y cómo sabía que el obsesionarse con ella era pésima idea pero no podía dejar de hacerlo.
No quería verle, quería despertar y seguir sintiendo su normal aversión hacia ella, quería, tanto quería, que no quería nada.
Había tenido tanto miedo a la ira de Lucius que cerrando los ojos se había acercado a Pansy.
Rutina, sólo era eso, hasta que el estar con ella se había vuelto una pesadilla y una tortura por desear cada gesto de Granger en la piel morena de su novia.
Así que, cada día de su vida se paseaba por los alrededores y la miraba, bebía sus gestos y en algunas ocasiones, podía ver que ella se los devolvía con confusión.
Eran las 5 de la tarde de un día muy pesado en Hogwarts, cuando su mundo se resumió a comer su cuerpo con la mirada al ver que Hermione desprendía su camisa por el sofoque que le producía la falta de aire en ese salón.
Ese día no pudo más, no aguantó más y se olvidó de todo.
Todo él era un revoltijo de pensamientos, de creencias y de sentimientos.
La paró en un pasillo oscuro y bloqueó su paso con su cuerpo.
No esperó que ella le diera el permiso, sólo hundió sus dedos en su cintura y su lengua en su boca. Hundiéndola hasta lo más profundo, sonsacando un jadeo de sorpresa que lo exacerbó.
Volvió a besarla con más ardor tratando de descubrir el por qué de su obsesión y cuando ella, dejó de hacer presión en sus antebrazos y acunó su cara con las manos, lo averiguó.
Era su cuerpo, su esencia lo que lo perseguía, porque anhelaba hasta su sombra y en ese instante se dio cuenta y no le importó.
Sólo le fue imponderable el confuso hecho de que cada vez que ella intentaba separarse él perdía las fuerzas, se sentía mareado y sin aire.
Por eso, cuando Hermione le tiró el cabello al sentir su boca húmeda contra su cuello, se dio cuenta que no podría vivir sin ella, que era su aire, su espacio, su vida, y se aterró.
La soltó bruscamente, cayendo ambos a la realidad estrepitosamente.
Revolviéndose el pelo con furia la miró a los ojos, y verlos casi derretidos, con los labios hinchados con las mejillas arreboladas, con su cuerpo retorciéndose de espasmos incontenibles, no lo pensó dos veces y volvió a ella con más ímpetu.
Hermione parecía tan extrañada, tan fuera de sí, que le encantó sentir como acariciaba su pecho sin ningún pudor, pero nuevamente la sombra de querer quedarse así para siempre, afloró y esta vez, no la miró, sólo dejó de besarla gruñendo y se alejó corriendo como un poseso.
Después de ese encuentro, los días pasaron con tanta lentitud que no supo si su vida realentaba hasta morir o era que no tenía el calor de Hermione obnubilándole el cerebro y al racionalizarlo, sintió que ese fue el punto de inflexión, no hubo después, ni pasado ni presente ni mañana.
Atravesó la Sala Común de Slytherin con rapidez y tomándola del brazo al encontrarle en el pasillo, volvió a besarle.
Lo que Draco no vio es ella estaba igual que él, tenía bolsas en los ojos, su aspecto era desaliñado y su rostro carecía de expresión, sólo era una sombra de lo que fue.
Con pesar sintió como las ganas de vivir volvían a inundarlo, a darle vida, a certificarle una vez más que sin ella no podría estar mucho más y temblando contra su boca, sintió que ella también renacía con sus besos.
Y desde ese momento, los dos se aplastan contra la pared más cercana en algún pasillo y reviven por unos momentos, dejándolo todo atrás, disfrutando del otro, entre besos y caricias, entre susurros desesperados y murmullos de ropas cayéndose.
Nada importa en esos minutos, nada más que uno bebiendo del otro.
Alimentándose para sobrellevar el ritmo de sus respectivas vidas sin desfallecer en la tarea hasta el que le próximo encuentro se de y vuelvan a saciarse.
Espero que les haya gustado, si fue así ya saben denle al "Go" y no fue así, también denle al "go"...se recibe de todo...XD
Felices fiestas!
Paulita
