HOLAAAAA. Ya estoy aquí de nuevo.
Antes que nada, quiero dar las gracias a judith.ds , s.nathaly , sheryusilvy10 y milika por sus reviews. Me alegra mucho que esta historia os guste, de verdad.
s. nathaly: en tu review dices que hay poca gente que escriba sobre los fundadores. Eso es cierto. Esto se debe a que en los libros JK. Rowling da muy poca información sobre ellos, y su vida. Esto hace que sea muy dificil escribir una historia sobre los fundadores. En cuanto a Slytherin, aparecerá muy pronto, te lo aseguro ;)
milika: muchas gracias por tu consejo, y por el link. Lo pondré en práctica.
Disclaimer: lo de siempre, HP no me pertenece.
Sin más, aquí está el cap. Espero que os guste.
CAP 5. El camino es duro...
Decidimos viajar a pie ( un viaje en escoba hubiera sido muy arriesgado a plena luz del día ). Lo malo es que era un viaje muuuuy largo, y a las cinco horas de estar caminando sin parar, nos arrepentimos de no llevar escobas. Tampoco podíamos aparecernos, porque no conocíamos el lugar exacto en el que debíamos aparecer, y además, Rowena y yo aún éramos muy inexpertas en eso de las apariciones.
Cuando empezó a anochecer, decidimos buscar un buen lugar para acampar, pero de pronto, vimos humo a un par de Kilómetros de donde nos encontrábamos. Creímos que sería conveniente acercarnos para ver de qué se trataba…
Las dos estábamos tan cansadas que dimos gracias al Cielo al notar que el humo que habíamos visto salía de la chimenea de una posada.
- ¡ Qué bien, no tendremos que dormir a la intemperie ¡ - dijo Rowena.
Al entrar en el lugar, notamos que no era un local de lujo, ni mucho menos: se trataba de una posada muy humilde. No era el tipo de lugares que mi amiga estaba acostumbrada a frecuentar. Sin embargo, estaba tan cansada después de haber andado durante todo el día, que no puso ninguna pega ( del mismo modo que nadie pondría pegas a un trozo de pan duro si llevara tres días sin comer )
Después de cenar, pedimos una habitación, y la señora dueña de la posada (que por cierto, era muy amable) nos guió hasta ella.
Nada más meternos en la cama, caímos rendidas.
Al día siguiente, nos levantamos con el amanecer, y bajamos a desayunar. Mientras, Rowena y yo planeamos cómo seguir nuestro viaje.
- Creo que no soportaré un día más de caminata – dijo mi amiga, con cara de sufrimiento – Me duelen tanto las piernas que casi no puedo tenerme en pie.
- Si, a mi también. Nunca en mi vida había caminado tanto. Lo malo es que aún nos queda mas de la mitad del camino por recorrer…
- ¡¡ Cómo, ¿todavía no llevamos ni la mitad del camino ?!
Rowena parecía querer echarse a llorar, y yo la comprendía. Este viaje estaba resultando bastante duro.
- Perdonen, jovencitas – dijo la dueña de la posada – No he podido evitar escuchar vuestra conversación, y creo que puedo ayudaros.
La señora nos ofreció dos caballos que pertenecían a su difunto esposo.
Nosotras le dimos las gracias, y le pagamos a la señora por el servicio, la comida, y por supuesto, por los caballos.
Así, apenas eran las 9 de la mañana cuando partimos de nuevo, esta vez a lomos de dos hermosos caballos.
Viajando de este modo, conseguimos llegar a la entrada de los bosques del norte cuando apenas comenzaba a atardecer.
El aspecto de aquél bosque, incluso visto desde fuera, parecía bastante siniestro. Los árboles crecían muy juntos, y en sus ramas casi no había hojas.
Había un sendero que supusimos que llevaba al castillo de Merlín, y a un lado del camino, estaba la entrada de una gruta.
Decidimos que lo mejor era darnos prisa para llegar al castillo antes de que anocheciera.
Nos disponíamos a seguir el sendero que se adentraba en el bosque, cuando oímos un fuerte bramido, procedente de la gruta que había junto al camino.
No pasaría mucho tiempo antes de que averiguáramos el origen de ese extraño sonido:
Por entre las rocas que formaban la entrada de la gruta apareció un enorme dragón.
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Sorry, creo que este cap. es un poco cortito. Pero no os preocupéis, porque mañana pondré el siguiente ;)
Gracias por leer. Hasta el próximo capítulo.
