Capítulo 6
El cochero abrió las puertas de carruaje y ayudó a cada chica a subir con una elegancia que parecía que estuviera tratando con verdaderas princesas.
Cada una de ellas se encontraba feliz y hablando entre ellas en voz baja, hablando de anécdotas como verdaderas amigas. La confianza era impresionante.
Recorrimos el camino hasta el centro del reino oscuro, no había visto antes ese reino. Pero era impresionante. Una metrópolis de comercio, artes y cultura. Habían artistas en la plaza, danzas y bailes por doquier, la gente caminaba entre las calles con amabilidad, y los guardias custodiaban cada rincón.
-Sorprendente, ¿no crees?. Dijo Ruby. El reino está basado en tres pilares dictados por ley por la reina, la educación, la salud y el arte. Nos dirigimos al centro de comercio, así que prepárate, el reino oscuro tiene los mejores tratos comerciales, desde la seda de China hasta el té de India lo encontrarás aquí.
No podía creer tal cosa, mis padres siempre habían querido tener relaciones con otros reinos, en países lejanos pero la barrera del lenguaje era difícil de cruzar.
Finalmente se detuvo el carruaje, y todas comenzaron a bajar, el cochero, le mencionó a Ruby donde se encontraría si llegarán a necesitarlo.
Ruby entonces tomó mi brazo y comenzamos a caminar por el mercado, impresionante, hermoso y lleno de lo más exótico que podías imaginar.
Vi entonces a Ruby acercarse a un puesto de manzanas, escogió la más hermosa de todas y la guardó en su bolso, probablemente para después.
-Emma, este vestido sería perfecto para ti. Me dijo la rubia que antes había estado interrogandome.
-No creo que pueda pagar algo así, le respondí.
-No te preocupes querida, después de que la reina pagó por tus servicios, tienes dinero de sobra. La madame no escatimara en su atracción principal.
O por cierto, me llamo Amber, no, nos habíamos presentado antes.
Entonces tomé entre mis dedos aquel vestido hermoso, era una seda que no había sentido antes, tan delicada, tan única. Por un momento me perdí en esa sensación, y sin notarlo me encontré pensando en la piel de Regina, su abrazo había sido tan reconfortante, y su piel era igual que esa seda.
-Estúpida! Me dije a mi misma.
Y volví al mundo solo para darme cuenta de que existía una conmoción, al principio no sabía el por que, y luego la vi. Cabalgando en un semental negro, Regina la Reina Malvada, hacia su patrullaje por la ciudad. Lo más impresionante era ver la reacción de la gente, que literalmente se iban sobre ella, ofreciéndole la mano, dándole flores, regalos y dejando que sus hijos se subieran a su caballo. Era un amor extraño hacia un gobernante.
Así de en medio de la multitud apareció Ruby, y extendió su largo brazo, sosteniendo la manzana que antes había comprado, Regina la tomo, dándole un ligero mordisco, y con su típica sonrisa invitó a subir a la ojiverde a su caballo. Fue una sensación de preocupación cuando ambas salieron a todo galope de allí.
-Parece que volveremos sin Ruby, dijo Ariel justo a mis espaldas.
-Es una locura, fue lo que pude responder.
El camino de regreso me pareció una eternidad, todas las demás estaban alegres, entre amigas, pero yo, yo solo podía sentir. ¿Que era lo que sentía?, Celos acaso, celos de Ruby y Regina.
Desgraciadas! , probablemente ahora estarían fornicando.
Al llegar me encerré en mi habitación, nadie podía obligarme a nada más. Prefiero quedarme y morir aquí, que enfrentar a los "clientes" de aquel lugar. A estas alturas después del espectáculo de Regina todos deberían pensar que soy un objeto que se usa sin más.
