Un pequeño Negocio
Disclaimer: La presente historia no me pertenece, la versión original es de Kokoro Black, con una adaptación por The Little Vampire. Los personajes de la Leyenda de Korra son de Bryke.
N/A: Esta si es una advertencia ya que este capi tiene lemmon en su forma más pura, no quiero que no lo lean pero si consideran que es lo mejor para ustedes adelante, por si los sensibles gustan saltarse esta parte, quedan advertidos jajaja.
.::::MAKORRA:::::.
Un pequeño Negocio Capitulo 6 Cumpliendo el trato
Korra POV
Sus manos en mi piel desnuda me parecieron incitantes. Perfectas. Sentía como si llevara esperando este momento toda la vida. El momento en el que Mako seria solo mío, cuando lo recibiría dentro de mi cuerpo y lo retendría allí.
Sentía un suave burbujeo en el estomago, una extraña combinación de nervios y champan. Mi cerebro desbocado, me gritaba advertencias y me daba ánimos al mismo tiempo. Pero yo no necesitaba ser animada más. Pase la mano por el torso desnudo de Mako. Note la respuesta de sus músculos y supe que me deseaba tanto como yo a él.
El enorme dormitorio estaba a oscuras, solo iluminado por la luz de la luna que entraba por el balcón entreabierto. Las cortinas blancas se agitaban seductoramente con la suave brisa y daban paso al aroma del desierto.
La cama, ancha y alta, estaba cubierta con un lujoso edredón de seda blanca. Una montaña de almohadones se apoyaba contra el cabecero de hierro negro. Mako me llevó junto a la cama, me dejó en el suelo y apartó el edredón.
Me temblaban las piernas, así que las tense para no hacer una tontería como caer al suelo. Los ojos de Mako parecían casi negros mientras me miraba. Tenía los labios apretados, como si intentara mantener el control.
Pero yo no lo quería controlado.
Lo quería salvaje, deseoso y espontaneo.
Me mordí el labio, alce las manos y le quite la camisa de los hombros, brazos abajo, hasta que cayó al suelo. Luego deslice las manos por su duro y cálido pecho. Sentí el suave roce del vello broncíneo que salpicaba su piel, y como se estremeció cuando rocé un pezón con la uña del pulgar.
Él puso las manos en mi cintura, grandes y firmes. Después me atrajo hacia él, haciéndome sentir su abultada erección. Note el calor de su mirada abrirme por dentro, como si acercara un cerillo a un charco de gasolina.
La boca de él descendió sobre la mía con una fiereza que no había esperado. Su lengua me abrió los labios y acepte gustosa su exploración. Nuestras lenguas se unieron en un baile apasionado que era un preludio de lo que estaba por llegar. Me quede sin aliento y la cabeza empezó a darme vueltas.
Mi cuerpo temblaba de deseo y deje escapar un gemido sordo cuando las manos de Mako cubrieron mis senos. Me acaricio, raspando mis pezones con el encaje, creando una deliciosa fricción que casi me volvió loca. Cada roce era puro fuego que me hacia desear el siguiente. Cada caricia extremaba la tensión que sentía en mi interior como un muelle a punto de saltar.
Mako dejo mi boca para lamer y besar cuello abajo y ladee la cabeza para facilitarle el acceso. Su boca era una maravilla. Sentir sus manos en los senos, una deliciosa tortura.
Después, él llevo las manos a los finos tirantes del camisón y los deslizó hacia abajo. Me estremecí al sentir la caricia fresca de las yemas de sus dedos en la piel, y más aun cuando tiro de arriba abajo y después me alzo y me dejo caer sobre el colchón.
Rebote una vez y luego me acomode en los almohadones. El centro de mi placer, ardiente y dolorido, me llevaba a retorcerme sobre las suaves sabanas, buscando el alivio que mi cuerpo reclamaba.
Observe a Mako desvestirse. Se me seco la boca cuando vi su impresionante erección.
Me obligue a relajarme, a soltar las piernas y a borrar la preocupación de mi mente. Lo conocía desde siempre. Sabía que no me haría daño. Aunque no me amara, me trataría bien.
Entonces lo sentí sobre mí y mi cerebro dejó de pensar. Solo tenía fuerza para concentrarme en las sensaciones que me surcaban en oleadas. Las manos, la boca y el cuerpo de Mako me dedicaban toda su atención, haciendo que cada poro de mi piel se sintiera vivo y tintineante.
Cuando cerró la boca sobre un pezón, casi salte de la cama. Labios, lengua y dientes me torturaron hasta que, gimiendo, intente acercarme más a él. Deslice las manos por la musculosa espalda, arañándolo con suavidad.
Mako emitió un gruñido y alce las caderas hacia él. Levante una pierna y acaricie la de él con la planta del pie, desesperada por incrementar el contacto. Por sentirlo entero.
-Hueles de maravilla –susurró él, trasladando la boca al otro pezón.
Tome nota de seguir comprando la loción corporal de fressias que solía utilizar. Mire el techo y el juego de luces y sombras que creaba la luna. Jadeaba. Mi cuerpo ardía. Cuando él se movió y sentí el tenso y duro miembro rozar mi sexo, gemí y me arquee.
- Mako …
-Lo sé –susurro él, alzando la cabeza.
Nuestras miradas se encontraron y vi el brillo salvaje de sus ojos. Tome su rostro entre las manos y atraje su cabeza. Quería besarlo, sentir el vínculo de pasión y deseo crecer entre nosotros. Percibir el peso de su cuerpo y el latido de su corazón sobre mí.
El beso fue abrasador. Me entregué por entero, poniendo mi corazón, lo supiera él o no. Vertí los sentimientos que había ocultado durante años en ese instante de unión. Al notar que se movía y se situaba entre mis piernas, lo bese con más intensidad.
Deseaba su boca en la mía cuando me penetrara, así que me moví con él, abriendo los muslos y alzando las caderas, sin abandonar sus labios. La lengua de él acaricio mi paladar mientras, más abajo, se introducía en mi interior.
Mako alzó la cabeza y me vio fijo a los ojos, inmóvil, esperando a que mi cuerpo se acostumbrara a la invasión. Gemí y aplaste la cabeza contra los almohadones. Moví las caderas, sintiendo como se introducía lentamente en mi, centímetro a centímetro, y como mi interior se distendía para acomodarlo.
-Oh, vaya… -suspiró y me sonrió. Gemí cuando el movió las caderas y entró aun mas.
Después se retiro un poco, puso las manos bajo mi trasero y alzó mis caderas para atraerme hacia él de nuevo.
-Solo estamos empezando –dijo él con voz ronca.
Puso el pulgar en el botón duro y ardiente de mi sexo y alce la espalda del colchón. Mis manos buscaron algo a lo que agarrarse y curve los dedos sobre las sedosas sabanas. Sentí que mi mundo empezaba a girar vertiginosamente, mientras él se retiraba para volver a penetrarme.
Sus dedos continuaron frotando y acariciando el punto más sensible de mi anatomía, hasta que me retorcí bajo sus manos, moviendo las caderas e, inconscientemente, atrayéndolo hacia lo más profundo de mi interior.
Es Demasiado.
No puedo manejar tantas sensaciones…
Tanto placer.
Debe de haber un punto de saturación en el que mi cuerpo y mi mente se disuelvan, convirtiéndose en un charquito.
Entonces él me demostró que podía ir más lejos. Puso las manos en mi cintura, me alzó de la cama y me coloco sobre su regazo, penetrándome por completo. Lo mire a los ojos mientras se movía con ritmo suave, balanceándome sobre él.
El viento entro en la habitación, y el olor a salvia se fundió con el de nuestros cuerpos cálidos y el de nuestros sexos. Piel contra piel, nuestros jadeos se convirtieron en una sinfonía de deseo.
Subiendo y bajando sobre Mako, descubrí una magia que no había esperado. Mi cuerpo se estremecía y se tensaba, buscando la liberación, el estallido. Mi corazón se henchía con la excitación de, por fin, ser parte de Mako. En mi mente flotaban imágenes que no podía permitirme: de Mako mirándome con ojos brillantes de amor, de nosotros dos juntos para siempre…
A pesar de que una parte de mi se dolía por esa falta, las intensas sensaciones de mi cuerpo compensaban la otra parte con creces. Me perdí en las profundidades de los ojos de Mako, viendo la pasión que llameaba en ellos y que sabía yo había provocado.
La tensión creció y creció. Sentí una convulsión y, cuando volví a descender sobre él, llego el primer estallido.
-¡ Mako! –me aferre a sus hombros, intentando mantener el equilibrio en un mundo de repente caótico.
-Déjate ir –ordenó él con voz ronca-. Déjate ir, Korra.
No pude evitarlo. Ni siquiera lo intente. Me rendí a las increíbles sensaciones que surcaban mi cuerpo en oleadas de temblores y escalofríos.
Cuando creí que no podría seguir ni un momento más, Mako deslizó la mano hacia el punto en el que nuestros cuerpos se unían. Volvió a frotar el tierno botón que parecía formado por multitud de terminaciones nerviosas y eléctricas. Instintivamente, clave las caderas contra él.
- Mako … -susurré con placer.
-Otra vez –dijo él, llevándome a lo más alto de nuevo. Mi mente estalló en mil pedazos y, cuando me sentí caer en el vacío, el gruñido ronco de Mako me indicó que me acompañaba en esa interminable caída libre…
MAKO POV
Mi corazón estaba desbocado y mi cuerpo se sentía más relajado que en muchos años. Gire la cabeza en la almohada para mirar a la mujer que yacía a mi lado. Tenía los ojos cerrados, con un brazo estirado sobre la cabeza y el otro tendido hacia mí por encima del colchón.
Su piel era más suave que la seda y, su cabello, un amasijo de que no me cansaba de acariciar. Sus suspiritos, su placer, me tentaban a tomarla una y otra vez. Incluso en ese momento, solo con mirarla, mi cuerpo se endurecía por ella.
-Estas observándome.
-Tienes los ojos cerrados. ¿Cómo lo sabes?
-Lo siento –dijo ella, y giró la cabeza para mirarme. Una sonrisa curvó su deliciosa boca y sentí otra llamarada de deseo. Pensé que tal vez el trato no era una buena idea; en una hora con ella había sentido más que en los últimos cinco años.
-Ahora estas frunciendo el ceño –dijo Korra, poniéndose de costado. La luna hacia resplandecer su piel lisa y canela-. Los ceños no están permitidos.
-No sé si podre complacerte.
- Mako, no tienes por qué estar preocupado –suspiró, echándose la masa de rizos por encima del hombro.
-¿Qué te hace creer que estoy preocupado?
La risa cristalina de Korra llenó la habitación.
-Por favor. Sé exactamente lo que estas pensando.
-¿En serio? –me apoye en un codo y la mire-. ¿Qué estoy pensando? –sonreí.
-Es fácil. Te preocupa haber cometido un error al aceptar este trato.
Abrí la boca para discutir, odiaba que supiera leerme tan bien. Pero ella volvió a hablar.
-Te preocupa que tenga ideas románticas, que tenga la esperanza de que te enamores de mí.
Fruncí el ceño aún más porque era verdad.
Pero no estaba dispuesto a admitirlo.
-Te equivocas. Sé que no harás nada tan estúpido –al menos esperaba que no lo hiciese.- Al fin y al cabo, este negocio fue idea tuya.
-Cierto –sonrió y se tumbó sobre el estomago, acercándose más a mí. Lo bastante como para que no pudiera resistirme a acariciar la línea de su columna y la curva de su trasero, preguntándome porque diablos no había marcas de bañador y si tomaba el sol desnuda.
-¿Por qué? –pregunte.
-¿Por qué, qué? –podría jurar que mis ojos brillaron en esa oscuridad.
-¿Por qué me ofreciste el trato? Sé que quieres un bebe, eso lo entiendo. Lo que quiero saber es porque me elegiste a mí.
Ella se estiro perezosamente y el movimiento sinuoso del cuerpo cremoso en las sabanas blancas hizo que me volviera a hervir la sangre.
-La explicación es sencilla, Mako. Querías la tierra, así que eso me daba cierta ventaja…
-Si… -quería oír más.
-Te conozco de toda la vida, Mako. Me gustas. Y creo que yo te gusto a ti.
Asentí. Korra solía ser una chica muy tímida, estaba asombrado de cuanto había madurado. No cabía duda de que ella me gustaba, pero no me había llamado la atención a lo largo de los años. Era más joven que yo, así que no habíamos pasado mucho tiempo junto de niños. Cuando crecimos, ya había tenido otras prioridades.
-Así que era la solución perfecta para ambos – alzó una mano y acarició mi pecho-. Además… creo que tendremos un bebe precioso.
Una punzada fría y oscura taladro mi mente. Una vez me había jurado que no tendría más hijos, que no volvería a arriesgarme. Deseche la idea porque la situación era especial. Había hecho un trato y lo honraría. El niño que concibiéramos Korra y yo no sería parte de mi vida. No lo conocería, ni lo amaría, ni lo perdería. Lo mejor era no pensar en ese tema.
-Lo siento –murmuró Korra
-¿El qué?
-Hablar del bebe que deseo debe de hacerte recordar a tu hijo.
Me quede paralizado. Mis rasgos se tensaron. Los recuerdos asaltaron mi mente, pero los rechacé. Lo hacía con tanta facilidad como pulsaba el botón del mando a distancia de la televisión. Había tenido mucha práctica.
-No hablo de él. Nunca –pensé que era mejor dejar claro que el hijo que había perdido cinco años antes era un tema tabú.
Los ojos de ella brillaron compasivos y eso me irritó. No quería que tuviese lastima de mi.
-Lo entiendo.
-Eso es imposible.
-De acuerdo, tienes razón – dijo Korra tras unos segundos de silencio-. No lo entiendo. Espero no tener que sufrir nunca la clase de dolor que tu…
Agarre su mano y la apreté con fuerza para hacerla callar. No sabía cómo diablos había surgido el tema de mi familia perdida. Nuestro trato se limitaba al sexo, nada más.
-¿Qué parte de "no hablo de él" no has entendido?
Ella libero su mano, se incorporo en la cama y se inclino hacia mí. Escrutinio mis ojos como si buscara algo, quizás algún atisbo de calidez oculta en mi interior. Bien podía haberle dicho que no se molestara en buscar.
-Comprendido, Mako –me besó con suavidad-. Ese tema está prohibido.
-Bien.
-Además, no quiero hablar –Korra acarició mi mejilla y se acerco mas a mí.
-Eso está mejor que bien.
Una sola caricia había hecho que mi cuerpo volviera a estar listo para ella. Llevaba demasiado tiempo sin una mujer. Había sido un recluso durante cinco años, con solo alguna aventura ocasional para sofocar necesidades apremiantes.
Eso explicaba mi respuesta ante Korra. Era biológica, nada más. No tenía que ver con ella, era sexo, puro y duro.
Seguí repitiéndome eso mientras inhalaba su aroma y enredaba la mano en su cabellera. Lo repetí cuando tomaba su boca y paladeaba la inigualable dulzura de Korra
No permitiría más que eso.
Intento girar hacia mis brazos, pero la mantuve boca abajo para besar su espalda de arriba abajo. Piel suave color canela, líneas fluidas y curvas generosas. Oí su suspiro cuando acaricie sus glúteos. La mire y vi que tenía los ojos cerrados y los puños sobre los almohadones.
-Tenemos toda la noche, Korra -Dije. Quería disfrutar cada segundo. Quería sentirla sobre mí y debajo de mí. Saborear y explorar cada glorioso centímetro de su cuerpo, y volver a empezar.
Una llamarada de fuego calentó mi sangre y supe que tenía que hacerla mía. No era momento de pensar ni de preocuparme por el día de mañana, ni por el siguiente. No perdería más tiempo.
Le di la vuelta y sonreí al ver como abría los brazos para recibirme. Acepte ese abrazo, cubrí su cuerpo con el mío y ella alzó las caderas para que la penetrara hasta lo más profundo. Para retenerme envuelto en su calor. Cerré mi mente a todo lo que no fuese eso.
Nos movimos juntos, con un ritmo que nos dejó sin aliento. Nuestros cuerpos hicieron música, nuestras mentes se vaciaron y, cuando Korra se rindió al primer espasmo de placer, la sujeté, observando sus ojos nublados de pasión, y me entregué al paraíso que también esperaba por mí…
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alisopsie: Aquí esta la continuación gracias por seguirla.
ValSmile: jaja tranquila me gusta que te guste jaja, aquí hay más de esta historia.
Kate-Kuran: Ya esta! Entonces nos casamos jaja muvhas gracias po las flores, si esa era mi idea compartriles esto tan bello editado para este fandoom con mi pairing favorito, jaja ya esta te meteré en la historia, no mejor no o se lo quitarás a Korra, jaja eso de negocio suculento me encanto tal vez le cambie el titulo por tu idea, gracias por estar pendiente de esta bella historia, también te adoro!, besos y abrazos psicológicos para ti :D
MsPandiCornius: Servida la actualización a qui esta, muchas gracias por estar pendiente y disculpa la demora.
DanniMoon: Me alegra que te gusta la idea Danni, muchas gracias por seguirla y no puedo adelantar el final, pero habrá mucho drama jajaja, cuidate.
Kaya-Petrova: Actualización servida, muchas gracias por seguirla. Cuídate y actualiza tu también porfa me gusta mucho tu historia Makorra.
.25: Actualizacion lista, gracias por dejar review
MaKorra-Love-Forever: Muchisimas gracias por tu inmenso review, jaja deja a tus hermanos ellos en lo suyo y tu en tus cosas, jaja suele pasar, gracias por estar pendiente actualización servida, cuidate, abrazos y besos de nutella para ti.
Gracias chic s por seguirme animense a dejar review, los quiero.
