La habitación donde actualmente estaban durmiendo era bastante simple, dos camas separadas por una cortina corrediza (que actualmente estaba abierta), una mesa enfrente con algunas flores para decoración y algunos instrumentos usados para controlar a los pacientes. Junto a la cama de Touma estaba la silla de ruedas que había estado usando antes y que dejaron por si necesitara moverse de nuevo.

Durante 3 horas había podido dormir muy tranquilo, difícilmente podía recordar lo que soñó durante ese tiempo, pero ahora estaba despierto por cierto ruido en la habitación. Cuando miró a su derecha donde estaba durmiendo Mikoto se dio cuenta que algo no estaba bien, la chica de pelo castaño estaba respirando con dificultad, también se la veía agitada y con una mirada de incomodidad en su cara.

"Misaka estás despierta?"

"Mmmmnmmnn"

"Sigue durmiendo, tan incómodo le es dormir con la pierna elevada?"

"No...mmmmnmnmmnno..."

"Debe estar soñando algo, aunque no se ve muy bien"

De pronto los leves movimientos y murmuros de Mikoto se volvieron más bruscos y fuertes, estaba teniendo una pesadilla que parecía afectarle mucho.

"Oye cálmate Misaka, qué te sucede?!"

Al ver que sus palabras no la alcanzaban Touma reunió todas las fuerzas que pudo para levantarse, los efectos de la anestesia ya no estaban presentes y pronto el dolor que recorría su cuerpo lo dejo sin aliento, intentando recuperar el aire estiro su única mano útil para alcanzar la silla de ruedas. Junto el valor para pasar de un salto desde la cama a la silla, sabía que le dolería el movimiento rápido, cuando lo ayudaron hace unas horas el dolor había sido bastante fuerte por lo que ahora debía ser una veces peor. Sin pensarlo mucho se abalanzó sobre la silla soltando un grito mudo por la falta de aire causada por el mismo dolor, estaba seguro que hacer esto le traería problemas en su recuperación ya que el doctor le había dicho que por ninguna razón saliera de la cama, pero el ver a Mikoto sufriendo mientras dormía era mucho más doloroso que cualquier hueso roto.

"Misaka despierta, es una pesadilla!"

"Noooo, mmmmnnoooo de-detentee..."

"Vamos Misaka es solo una pesadilla, no pueden hacerte nada en realidad"

"Mmmnnmnm déjalo... deja a... deja a Touma..."

"Eh?"

Touma estaba agarrando a Mikoto desde el brazo para que reaccionara pero parecía inútil, sea lo que sea que estuviera soñando era demasiado agotador mentalmente como para que pudiera darse cuenta de su presencia.

"No me digas que... será un hechizo? Puede que se lo lanzaran antes de terminar la pelea y solo se activó una vez que se durmiera. Pero la estoy sosteniendo, acaso no es suficiente para disiparlo? Tal vez está limitado a su cabeza."

Rápidamente Touma llevo su mano derecha hacia el rostro de la chica de pelo castaño esperando escuchar aquel sonido característico que escuchaba cuando destruía algún poder mágico o psíquico.

"...No está pasando nada? Entonces es una pesadilla normal, que alivio."

"Mmmnmnmnnnooo Tou-ma..."

En ese momento pudo ver una lágrima escapando de los párpados cerrados de la chica, algo en su corazón se quebró en ese momento, verla llorar y ser incapaz de hacer algo estaba dándole más rabia a cada momento. No podía despertarla pero sabía que enojarse tampoco iba a servirle, solo una cosa pasó por su mente, algo que había visto en la televisión que hacían las madres para calmar a sus hijos.

Con una sonrisa en su rostro y suave una caricia en su cabeza Touma buscó reconfortarla mientras dormía, no sabía si realmente eso funcionaba ni tampoco si su madre alguna vez lo había hecho con él, después de todo no recordaba nada de su infancia o hasta hace unos meses atrás.

"Sabes Misaka? Si despertaras en este momento creo que intentarías electrocutarme por atacarte en medio de la noche jaja. Aunque no me gusta la idea de ser electrocutado creo que lo aceptaría si con eso te despiertas o al menos se detiene tu pesadilla. No se qué estés soñando, pero si yo estoy allí, te doy permiso para golpearme-por favor sólo hazlo dentro del sueño-, seguramente te sientas mejor una vez que lo hagas."

Lentamente la respiración de Mikoto fue normalizándose, el ceño fruncido que tenía hasta hace un momento empezó a relajarse a una expresión más calmada.

"No puedo creer que funcionara, esas telenovelas realmente sirven de algo..."

Ya habiendo superado la pesadilla, Touma retiró su mano de la cabeza de la chica y se volteó para ver su cama.

"Cómo voy a subirme de nuevo...?"

"Quédate..."

"Misaka?"

"Mmmn quédate...conmigo..."

Aunque ya no tuviera pesadillas parecía que Mikoto tenía la costumbre de hablar dormida, sólo que esta vez mientras murmuraba tenía una sonrisa en su rostro, bastante tierna para que Touma pudiera resistirse a ella.

"Estoy seguro que cuando despierte querrá matarme, bueno no es como si no lo intentara ya..."

Intentando acomodarse de la forma en la que menos dolor sintiera, Touma cruzo sus brazos sobre una parte libre de la cama de Mikoto y luego apoyo su cabeza sobre ellos como si estuviera durmiendo en el escritorio durante clases, que casualmente se durmió igual de rápido que en esas ocasiones.


"Mmmmnnmm"

"..."

"Mmnnmm..que..que esto...?"

Un bulto oscuro que parecía estar respirando se encontraba a la altura de la cadera de Mikoto, le costó enfocar la vista hasta que pudo ver que tenía brazos y rostro, un rostro que tantas veces la había hecho enojar pero que más veces la había cautivado. Debía ser uno de los tantos sueños que había tenido con él ya que ese chico nunca había mostrado interés mayor al que le daría a cualquier otro amigo, asique aprovecho la oportunidad que le daban sus sueños para ser feliz y con un movimiento lento pero lleno de cariño Mikoto colocó su mano sobre la suya y volvió a cerrar los ojos durmiéndose con una gran felicidad dentro suyo.


"D-doctor."

"No es algo que no esperara, pero realmente me tomó por sorpresa que el avance fuera tan rápido."

Actualmente el doctor con cara de rana estaba parado junto a la enfermera en la habitación doble donde debían estar durmiendo Mikoto y Touma, pero extrañamente una de las camas estaba vacía y cierto chico de pelo puntiagudo estaba recostado sobre la cama de la Railgun mientras ésta le sostenía de la mano.

"Q-qué deberíamos hacer?"

"Pues, ella está conectada a la batería de descarga asique no hay que temer por problemas técnicos o fuego cruzado, pero sí temo por nuestros tímpanos si estamos aquí cuando ella se despierte."

"Pero Kamijou-kun estará bien?"

"Sabes que los médicos no podemos dar pronósticos definitivos sobre los pacientes, pero si llega a mi con vida, lo salvaré no importa qué."


"Hmm, no recuerdo haber hecho esto..."

Kamijou Touma estaba despierto pero no en su cama, había pasado gran parte de la noche recostado en un pedazo de la cama de Misaka Mikoto por diversas razones, pero lo que estaba captando su atención ahora mismo era su mano, o la situación en la que estaba esa mano poseedora del Imagine Breaker.

Recordaba el haberse acomodado de forma de no molestar a la dueña de la cama aún sabiendo que eventualmente sufriría de toda su ira cuando se despertara, pero estaba presenciando un escenario que no estaba dentro de los posibles en su mente, su mano siendo suavemente sostenida por la de Mikoto. Había intentado moverla para evitar mayores males pero el agarre era más firme de lo que pensaba y si hacía algún movimiento brusco la terminaría despertando.

Mientras debatía consigo mismo sobre como actuar en una situación como esta, la chica de cabello castaño empezó a abrir los ojos, lo que hizo que un escalofrío atravesara la columna de aquel chico cuya próxima cama sería la de una morgue.

"Hmmmnyyaaaaa, que bien dormí! Eh, qué es esto?"

"H-hola Misaka..."

Touma estaba rendido, si iba a hacer asesinado entonces prefería que fuera rápido y sin dolor. La mirada de la recién despierta Mikoto bajó desde la cara del chico hasta sus manos, todo esto con una expresión de perplejidad en su rostro.

"Espera...eso no fue un sueño? Realmente él estaba... y yo sostuve su..."

"Emm, Misaka estás bien? Te ves algo mareada..."

Los pensamientos de Mikoto estaban haciéndole dar vueltas la cabeza, para cuando se dio cuenta que el idiota estaba mirándola fijo con preocupación finalmente pudo volver en si y retiró su mano rápidamente.

"S-si, estoy bien... L-lo siento."

"Ah? N-no te preocupes por eso, no me molesto realmente. Yo debería ser quien te pida perdón por haber estado en tu cama, es que anoche parecías tener una pesadilla y me, emm q-quede contigo hasta que te calmaste..."

"Entonces eso se termino porque él... estaba conmigo?"

"Ya se que debería haberme regresado a mi cama después de eso pero-"

"G-gracias... por q-quedarte c-c-c-conmigo..."

"N-no hay problema, cuando quieras."

Un silencio incómodo se apodero de la habitación, ninguno de los dos sabía qué decir en este momento y por eso esperaban que el otro dijera algo.

"Ya se están tardando mucho los gritos, tal vez lo mato antes que se despertara?"

"No cree que sigan durmiendo verdad?"

Las voces del doctor y la enfermera se podían escuchar desde la puerta, ambos estaban asomándose para ver lo que esperaban fuera el cuerpo sin vida del chico.

"Qué están haciendo ahí escondidos?"

"Parecen criminales..."

Al ver que fueron avistados, ambos adultos entraron a la habitación como si no hubieran hecho nada.

"Ejem, no estábamos escondidos, comprobábamos tu supervivencia desde un área segura."

"Estaban escondidos" Pensaron simultáneamente Mikoto y Touma.

"Bueno creo que es hora de sus revisiones, pero primero tendremos que regresarte a tu cama. Acaso dormiste con ella porque no podías regresar a tu propia cama?"

"P-por favor no lo diga así..."

Cuando Touma se dio vuelta para ver a Mikoto, ésta estaba bordó de la vergüenza, 'increíblemente linda' fue lo que pasó por su mente y cuando se dio cuenta, él mismo se ruborizo e intento sacarse la idea de la cabeza.


Touma era revisado por el doctor con cara de rana mientras que Mikoto era atendida por la enfermera, ya que estaban en la misma habitación de hospital habían corrido la cortina que servía para separar las camas de forma que no pudieran verse entre ellos, principalmente porque Mikoto no quería que el idiota la viera mientras la enfermera revisaba su herida abdominal.

"Deberías tomarte tus lesiones con más seriedad, si haces algún movimiento brusco o te golpeas en tus órganos dañados podrías tener una falla en ellos y morir."

"E-entiendo, el tema es que anoche-"

"No quiero saber tus razones, simplemente te digo que tu salud es algo muy frágil en este momento y debería ser tu prioridad número uno."

Del otro lado de la cortina Mikoto podía escuchar la advertencia que le estaban dando a aquel chico, realmente su estado era delicado y aún así la noche anterior se había levantado de su cama para calmarla de su pesadilla.

"Que tan idiota puedes ser?"

"Listo Misaka-san, ya puedes vestirte. No parece que se vaya a abrir pero por las dudas no te muevas mucho."

"Gracias, pero fue muy difícil dormir con mi pierna levantada, no hay algo que pueda hacer?"

"Lo siento pero por el momento lo mejor es que esté en esa posición para evitar que te la golpees. Como no fue una fractura muy grave en unos días ya podrás apoyarla y moverte con muletas."

"Bueno ya terminamos por este lado, puedo correr la cortina para hablar con ambos?"

Mikoto se abotonó rápidamente la camisa que le habían dado como parte de la ropa del hospital y asintió para que la enfermera abriera la cortina.

El doctor con cara de rana ojeó las notas que la enfermera le dio sobre la herida de la Railgun y luego se dirigió a los dos con una mirada tranquila y relajada.

"Bien, lo primero que quiero decirles ahora que ambos están mejor anímicamente es que son unos completos idiotas."

"Eh?" Mikoto fue sorprendida por la repentina acusación.

"Oiga eso ya me lo dice Misaka todo el tiempo, no necesito que usted lo haga también."

"Debido a las tonterías que hicieron ayer, sus cuerpos quedaron en un estado lamentable. Misaka-san por tu parte la herida abdominal que tienes no fue lo suficientemente profunda como para comprometer órganos, pero tomará tiempo en cicatrizar por completo y dejara una marca bastante grande. Afortunadamente con cirugía estética podrían arreglarlo. Con respecto a tu pierna, pudimos reconstruir por completo el hueso y con algunos medicamentos aceleraremos la recuperación de los músculos, pero no podrás caminar normalmente por unas semanas."

Mikoto se alegró al saber que no tardaría en recuperar la libertad de su pierna, sabía que el corte que tenía en la zona abdominal izquierda era algo serio pero hasta el momento parecía estar bajo control. No estaba segura el momento en el que se lo hizo, podría ser la razón por la que terminó desmayándose, sus recuerdos de la batalla estaban muy difusos y no podía conseguir nada más que imágenes sin ninguna relación una con la otra.

El doctor volvió a hablar regresandola a la realidad, ahora se estaba dirigiendo a Touma.

"Tu caso es un poco diferente a lo que estás acostumbrado, realmente saliste maltrecho de lo que sea que hicieron. Sin entrar en lujo de detalles, estarás aquí 2 semanas mientras evaluamos tu progreso y harás visitas periódicas durante un mes. Podrías no meterte en otra pelea durante ese mes?"

"Me gustaría no meterme en más peleas por el resto del año, ya tuve demasiado en estos cinco meses."

"Por último, las madres de ambos están camino a la ciudad. Tengo entendido que hoy por la tarde deberían estar llegando hoy por la tarde."

"Eh? Cómo se enteraron?"

"Aún cuando los altos cargos de Ciudad Academia prefieren mantener en secreto lo que ocurre con sus nivel 5 y contigo, decidí informar a sus familias."

"Cómo es que este doctor puede pasar por alto a los directivos de la ciudad con tanta facilidad.."

"Bueno eso es todo por ahora, en poco les traerán el desayuno asique no se duerman que necesito que se alimenten."

Una vez que el doctor y la enfermera salieron de la habitación, Touma dio un suspiro largo y lleno de resignación.

"Que mala suerte..."

"Lo dices por nuestras madres?"

"Lo digo porque la comida del hospital es horrible."