Sobre Killua
Capitulo 6.
Mujeres mayores
Eran las diez con treinta minutos y aún no había rastros de Gon, Killua quien lo esperaba sentado en una de las tantas sillas que había al frente del Omega, en el estacionamiento, ya estaba comenzando a cabrearse.
El Omega era un lugar bien concurrido, pero esta noche había más gente de lo habitual esperando entrar, de repente, una persona sale del local y divisa a Killua sentado y lo va a saludar, era Mou, el dueño del bar, quien había salido a recibir al gentío que venía entrando.
─ ¡Killua! ¡Hace tiempo que no te veía por aquí! ─comienza diciéndole Mou.
─Si, ya sabes, los primeros meses de colegio son muy atareados, así que no había tenido tiempo de venir.
─Tu hermano ha estado viniendo últimamente.
─Si, hace poco llegó medio borracho, me dijo que se había quedado a dormir aquí.
─Así es, se quedó a dormir aquí, me parece que fue el día en que fue a mirar a la nueva mercancía.
─Si, hablando de ello, hoy con Hisoka comenzaron la caza, supongo que todavía deben estar cogiendo. ─le dice Killua con poco entusiasmo.
─ ¡Esos dos se deben estar haciendo un festín! Jajajaj
Mientras Mou se reía, una figura venia acercándose a lo lejos, era Gon que venía apresurándose, su cara se notaba compungida.
─Perdón por la tardanza Killua, ¡Hola Mou! ─comienza diciéndoles el impuntual Gon.
─Ya era hora que llegaras. ─le lanza Killua, seriamente.
─Lo siento, sé que te molesta la impuntualidad, pero tuve que ir a la farmacia.
─ ¿Le paso algo a Mito? ─le preguntó Mou, con cara de preocupación.
─No es nada, solo estaba hipocondriaca, tenía la sensación que se iba a resfriar y me mando a comprar algo para prevenirlo.
─Si se enferma, yo podría ir a cuidarla. ─le lanza Mou a Gon con una sonrisa.
─No, gracias para eso me tiene a mí. ─le lanza Gon sacándole la lengua.
La madre de Gon, Mito, era muy hermosa, Mou la había visto en una ocasión y había quedado con la boca abierta.
─Que agua fiesta eres. ─le lanza Mou con un gruñido.
─Cambiando de tema. ─interviene Killua─ ¿A qué se debe tanta gente? No recordaba un gentío así desde que trajiste a esa banda de Metal desabrida.
─Eso es gracias a nuestra nueva adquisición ─le contesta Mou.
─ ¿Nueva adquisición? ─le pregunta Gon sorprendido.
─Así es, nuestra nueva adquisición, la nueva chica de la barra, desde que llegó hemos tenido un 40% más de visitantes.
─Mi hermano me dijo que era muy hermosa ─Killua se pone de pie─ Bueno, creo que ya es momento de conocerla─ termina Killua.
Gon lo queda mirando sorprendido.
─ ¿Tú quieres conocer a una extraña? Desde esta mañana que estas raro Killua. ─le lanza Gon riéndose, produciendo también la risa de Mou.
─ ¡Cállense los dos y caminen! ─les grita Killua y se van caminando hasta la entrada.
Los tres entraron al bar y se abrieron paso por sobre la gente, Killua y Gon miraron hacia la barra, que estaba copada de gente sentada pero no vieron a nadie atrás de ella.
─ ¿Y la chica? ─pregunta Killua.
─Debe haber ido atrás a buscar algo. Ah, mira ahí viene. ─termina Mou.
Killua la queda observando un rato.
─Guaau, Mi hermano tenía razón, es muy hermosa, ¿verdad Gon?... ¿Gon?
Gon no respondía, sus ojos seguían pegados en la chica. Killua y Mou se miraron al unísono.
─ ¡Oye, Gon! ─Killua hace un gesto en su mano sobre los ojos de Gon─ Hey, ¡despierta!
Pero Gon seguía teniendo sus ojos puestos en la chica de la barra. Era simplemente hermosa, alta, esbelta, vestía una blusa que dejaba a la vista sus largos brazos, su piel daba la impresión de ser muy tersa, tenía un cabello medio ondulado color negro y sus labios lucían un color violeta muy llamativo.
Gon por fin reaccionó.
─Es bellísima. ─respondió al fin.
Killua y Mou se miraron de nuevo.
─Vaya, ya me tenías preocupado. En fin, los dejo chicos, que disfruten la noche.
Mou se fue a una mesa donde estaban unos amigos y Killua y Gon se sentaron en otra unos metros más atrás.
─No te habías quedado pegado con una chica desde la primera vez que viste a Rina, Gon, ¿tan hermosa es? ─le pregunta Killua echado sobre la silla.
─ ¿Acaso no la estás viendo? ─responde Gon un poco molesto─ Pero se ve que es varios años mayor que nosotros, no tengo ninguna posibilidad, jeje─ se rio Gon, tristemente.
─De que hablas, tú tienes experiencia con mujeres mayores─ le dijo Killua, pegándole con el codo a un costado.
─Eso solo pasó una vez, y parecía que estaba drogada.
─Eres muy modesto, sea cual sea el caso, Biscuit te lo chupó y eso es lo que importa. ─le dice Killua palmoteándole la espalda.
La persona a quien se estaba refiriendo Killua era Biscuit Krueger, la inspectora general del colegio, era conocida por ser muy estricta y de mal carácter, pero también por su llamativa apariencia, tenía cuarenta y cinco años de edad pero parecía 15 años más joven, muchos creían que había pactado con el diablo o tenía alguna habilidad mágica que la hiciera ver así, los chicos la encontraban atractiva pero también le tenían mucho miedo, y el ser llamados a su oficina por algún acto de indisciplina literalmente los hacia cagarse en los pantalones.
Un día, Gon perdió su celular en la hora de almuerzo y un alumno lo encontró y lo fue a dejar a la inspectoría, fue casualidad que llegara a manos de Biscuit, quien se encontraba sola en esa ocasión, la cual al averiguar de quien era el celular mando a un auxiliar a buscar al alumno para devolvérselo, al momento en que el auxiliar entro a la sala de clases buscando a Gon a pedido de la inspectora Biscuit todos temían por la vida de Gon, pero este último no le tenía miedo, es más siempre había querido hablar con ella para comprobar que tan malvada era como decían todos, así que se fue feliz a su despacho.
Gon al entrar a su oficina y mirarla por unos segundos para él fue normal decir:
─Usted es una buena persona, señorita Biscuit.
Las palabras de Gon causaron algo en Biscuit, en todos los años que llevaba en el colegio nunca un alumno le había dicho algo así, estas simples palabras la hicieron sonreír a la vez de ponerla nerviosa.
─Gra-Gracias, joven. ─atinó a decirle Biscuit, mientras Gon la miraba sonriente.
El corazón de Biscuit latía acelerado.
─ ¿A qué se debe su llamado señorita? ─la sonrisa en la cara de Gon seguía donde estaba.
─ ¿Puedes cerrar la puerta?
Gon cerró la puerta.
─Con pestillo… ─le sugirió Biscuit.
Gon se extrañó por esa petición, pero la cumplió.
─No es nada grave joven, no debes de que preocuparte, un alumno trajo este celular a la inspectoría y yo lo recibí, busque en los contactos y encontré un número nombrado como "casa", llame y me respondió tu madre, así que por eso estas aquí, para devolverte tu celular, tienes suerte, otro alumno lo hubiera apagado y guardado, deberías agradecerle, y ten más cuidado la próxima vez con tus cosas personales.
Biscuit se paró de su escritorio y camino a través de su amplia oficina en dirección a Gon quien permanecía a dos pasos de la puerta.
─Aquí está tú celular, ten más cuidado la próxima vez.
Gon recibió su celular con entusiasmo y lo alzo con sus manos diciendo:
─ ¡Muchas gracias señorita! A que alumno debo ir a agrad-
Gon bajó la vista y no podía creer lo que estaba viendo, la inspectora ya no estaba parada enfrente de él, estaba agachada, de rodillas desabrochando su pantalón, Gon estaba con la boca abierta no pudiendo creer lo que estaba pasando, en eso la inspectora lo mira y solo le dice:
─Tranquilo, no digas nada.
Biscuit bajó los pantalones y la ropa interior de Gon y comenzó a masajear su pene, a los segundos comenzó a lamerlo, Gon retrocedió y quedo apoyado en la pared, Biscuit comenzó a chupar lentamente su pene mientras éste comenzaba a erectarse, las uñas de Gon trataban sin lograrlo penetrar la madera de la puerta, cuando el pene de Gon ya estaba duro y completamente erecto Biscuit comenzó a chuparlo rápidamente, de vez en cuando paraba y pasaba la lengua por el glande y luego rápidamente nuevamente comenzaba a chuparlo hasta la base, Gon ya totalmente caliente y tratando de no gemir puso una mano sobre la cabeza de la inspectora, este acto duro mucho rato pero ya Gon no pudo aguantar más la excitación y eyaculo dentro de la boca de Biscuit, quien con el semen de Gon aun en su boca lo miro fijamente y lo tragó, para terminar diciéndole:
─Lo que acaba de ocurrir queda entre tú y yo, ¿entendido? Puedes retirarte.
Gon subió su ropa interior, sus pantalones y se marchó de la oficina, fue al baño, miró su rostro y estaba completamente sudado, trató de asearse lo más que pudo y volvió a su sala de clases. Sus compañeros incluido Killua, se sorprendieron al verlo, parecía que se había ido a dar una ducha, su profesora le preguntó por qué tanta demora, ya habían pasado cuarenta y cinco minutos desde que se lo llevo el auxiliar, Gon le inventó una historia y se fue a sentar. Ya han pasado tres años desde este hecho.
─ ¿Que tanto me estás viendo? ─le pregunta Gon a Killua, quien lo miraba sonriente.
─Estás pensando en Biscuit, ¿cierto? Te acordaste de lo que te hizo jajaj
─ ¡Ya cállate! ─le lanza Gon gritándole.
Mientras Gon le gritaba se da cuenta que dos personas estaban desocupando unos asientos de la barra.
─Mira Killua, ¡Vamos rápido! o si no tendremos que esperar mucho más.
Los chicos se fueron a paso rápido y lograron ocupar los asientos, Gon no podía quitar su vista de la nueva chica de la barra.
La chica los vio y se acercó a ellos, luego les dijo:
─Ustedes deben ser Gon y Killua, ¿cierto?
Los susodichos estaban sorprendidos.
─Y… ¿Y cómo lo sabes? ─le pregunto Gon, nervioso.
Era raro ver a Gon ponerse nervioso, siendo siempre tan relajado al conocer nuevas personas, Killua quedó sorprendido.
─Mimi me hablo de ustedes, me dijo que si venían tenía que tratarlos muy bien. ─les lanzo la chica, con una dulce sonrisa cerrando sus ojos.
─A ya veo ─ respondió Gon─ Nuestra querida Mimi, y… ¿Cuál es tu nombre?
─Mi nombre es Palm… Palm Siberia.
