EL BEBÉ DE HELGA

Original: Helga's baby

Por: KatherineHowardRose

Traducción: Tsubasaglz

Nota traductora: Un excelente fanfic que su idioma original se encuentra en Inglés. La autora KatherineHowardRose me dio el permiso para poder traducir su trabajo, y espero poder hacer una buena traducción de sus Fics. Hey Arnold no me pertenece ni mucho menos y el Fic original (Helga's Baby) es de la autora KatherineHowardRose. Yo solo estoy haciendo labor de traducción =D Espero lo disfruten.

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene mucho LEMON, y lo traduciré tal cual la historia original.

CAPITULO 6


Cuando llegaron a la fiesta, Helga sintió toda su valentía esfumarse, quería derretirse y fundirse con el piso cuando vio a las porristas coquetear con los chicos atletas de la escuela. Sus orejas se sentían calientes y le sudaban las manos mientras Arnold se adentraba a la fiesta.

Un chico de pelo castaño y de ojos oscuros lo saludo. "Arnold, ¡hombre!" los dos chocaron los puños "comenzaba a pensar que no te ibas a aparecer por aquí"

"Lo siento, Dan," Arnold le sonrió, "me entretuve en algo"

Rieron y Helga tuvo que resistir la urgencia de rodar los ojos. Revisó la sala de estar y vio que ni Rhonda ni Lila estaban presentes. Helga podía lidiar con Nadine o Nina, ellas solo eran molestas. Arnold la llevó hasta la cocina donde abrió una cerveza para él. Helga tomo una botella de vodka, se sirvió un shot, y se lo tomó, gustándole la sensación que le quemaba la garganta y que calentaba su estómago. El vodka era el único tipo de licor que Miriam tenía en su casa, así que era el único tipo licor que Helga sabía que le gustaba.

"No sabía que tomaras" Arnold dijo mirando su vaso vacio.

Helga levando los hombros. "Resulta que tengo más autocontrol que Miriam, gracias a Dios" dejo el vaso de lado. "Estoy un poco sorprendida de ver al Señor-correcto bebiendo"

Arnold rió. "Ajá, encontré que las fiestas son más divertidas si te dejas llevar"

"Así que…" Helga se sobó el brazo "¿estas personas son tus amigos?"

Se sentía nerviosa y fuera de lugar, especialmente porque estaba pasando el tiempo en la cocina, solos. La música tan alta empezaba a irritarle.

"Más o menos… digo, conozco a la mayoría de estas personas" señalando a un montón de personas platicando en la sala de estar. "Pero casi a ninguno lo considero amigo" tomó la mano de Helga. "Ven, vamos a pasar el rato"

Helga sintió las miradas sobre ella, viendo a muchas de las chicas susurrar entre ellas. Tragó saliva, nerviosa de que alguien fuera a acosarla y arruinar la noche. Encontraron a Gerald sentado en un sofá con otros miembros del equipo de basquetbol, y por supuesto, Phoebe.

"¡Hey, Pheebs!" Helga saludó a su amiga. Miró su top azul y su minifalda azul oscura. "Bonito atuendo"

Phoebe se sonrojó, tratando de estirar su falda un poco más. "Oh… um, Helga… No esperaba verte aquí."

Helga agitó la mano. "Arnold insistió, así que pensamos en aparecernos"

Los chicos se juntaron un poco más en el sofá para que Arnold y Helga pudieran sentarse. Phoebe se alejó de Gerald para que Arnold y Helga se sentaran en medio de los dos. Arnold y Gerald hicieron su apretón de manos tradicional y comenzaron a platicar en voz baja.

Ahora era el turno de Phoebe de analizar el vestuario de Helga. "Buen conjunto" dijo riendo.

Helga rodó los ojos. "Ajá, bueno… creo que me gusta…" se recargó en el sofá. "Así que, ¿qué pasa? ¿Cómo va la fiesta?"

"Bueno, los padres de Dean salieron de la ciudad, así que decidió ofrecer esta fiesta. Gerald generalmente invita a Arnold, y como… bueno... tú y Arnold están juntos… asumió que Arnold naturalmente te invitaría"

"Ajá, bueno… me convenció de venir" dijo Helga sin darle importancia.

"¿Tu no querías?" Phoebe la cuestionó, tratando de mantener la voz baja.

"Solo estoy preocupada, por las perras." Helga le susurró.

Phoebe asintió. Arnold y Gerald hicieron de nuevo el apretón de manos y Gerald se levantó.

"Tengo la seria necesidad de bailar, nena." Le ofreció la mano a Phoebe.

Helga la animó. "Ve"

Phoebe se despidió de Helga y rió tontamente tomando la mano de Gerald, desapareciendo entre la multitud. Helga miró abajo, viendo sus zapatos, preguntándose cuánto tiempo más estarían en la fiesta.

"Estas aburrida, ¿verdad?"

Helga levantó la cabeza para ver a Arnold preocupado. Agitó las manos. "¡No! ¡Estoy bien!... solo bien… yo…"

Arnold rió. "¡Esta bien! Tranquila." Tomo las manos de la chica entre las suyas. Tenía un efecto relajante sobre Helga, haciéndola cerrar los labios para mirarlo fijamente. Arnold le sonrió. "¿Qué es lo que quieres, Helga?"

Un ligero rubor cruzó por las mejillas y la nariz de Helga. Me encantaría besarte, abrazarte, sentir tu piel contra la mía, pasar mis manos a través de tu brillante cabello y dejar que mi alma sea tuya. Suspiró.

Arnold miró el rostro de Helga relajarse y aparecer una pequeña sonrisa en sus labios. Sus ojos se veían soñadores, como si no estuviera del todo allí. Arnold se inclinó hacia ella y le susurró "¿Qué es lo que te haría feliz?"

Helga sintió derretirse. Se inclinó más cerca hacia Arnold, queriendo probar sus labios. Cerrando sus ojos lentamente, pero Arnold puso un dedo sobre sus labios y le susurró al oído. "No aquí." La tomó de la mano y se levantaron del sofá. Lentamente hicieron camino a través de la fiesta hacia las escaleras. Todas las habitaciones estaban cerradas y no se atrevieron a abrir ninguna de las puertas.

Encontraron un rincón oscuro cerca del final del pasillo y Arnold la recargo contra la pared. Helga colapsó en sus brazos y él se inclinó para besarla. El beso fue apasionado y Arnold apretaba a Helga contra él. Aún estaba reciente su pequeño juego debajo de las escaleras de la escuela.

Helga se movió, presionando su cadera contra el creciente bulto en los pantalones de Arnold. Gimió y Arnold la abrazó más fuerte mientras se besaban, Helga comenzó a frotarse contra los pantalones de Arnold, subió su falda, queriendo sentir el zipper del pantalón contra la tela de sus mallones y él se movió junto a ella, tratando de sentirla más.

Helga recargo la cabeza en el hombro de Arnold, su aliento haciéndole cosquillas en el cuello. Él bajo su mano entre ellos, alcanzando los mallones de Helga, jugando con la ropa interior con los dedos. Ella se mordió el labio tratando de suprimir un gemido cuando acarició su entrepierna.

"Estas toda mojada." Le susurró mientras deslizaba la mano arriba y abajo del elástico de su ropa interior, la tela se pegaba a su mano mientras tocaba la piel desnuda de Helga. Se sorprendió cuando no sintió vello, sus antiguas novias, al menos, tenían un poco. Bajo la cabeza para verla. "¿Te depilas?"

Helga se ruborizó. "No me gusta el vello…" Su voz sonó avergonzada, pareciéndole a Arnold adorable. "¿No te gusta?".

¡Es tan jodidamente linda! Pensó mientras sonreía. "Está bien", dijo besándola nuevamente, deslizando sus dedos dentro de ella. Helga se tensó, presionando sus labios contra los de Arnold. Sus entrañas temblaban y podía sentir la humedad en su mano. Arnold suavemente mordió el labio de Helga y continuó besándola, moviendo sus dedos lentamente. Helga comenzó a moverse más contra su mano, dejando escarpar pequeños gemidos de su garganta.

Se alejó de sus labios y lo miró fijamente con los ojos brillantes. "¡Por favor!" dijo formando un puchero.

El pantalón de Arnold comenzaba a apretarle, el zipper comenzaba a lastimarle. Trató de ignorarlo, pensando que la súplica de Helga era demasiado deliciosa. Sus ojos se oscurecieron y una sonrisa maliciosa surco su rostro. "¿por favor qué?"

Helga dejo salir pequeños sonidos de frustración, sus ojos rogando. "¡Uhn! ¡Esstoo!" gimió presionándose más contra la mano del chico.

"Oh, te refieres a…" dijo moviendo sus dedos más rápido, "¿esto?"

Helga arqueó su espalda y Arnold tuvo que sostenerla para evitar que cayera. Comenzó a jadear fijando su mirada en el chico. "¡Uh huh!"

Arnold nunca había escuchado la voz de Helga sonar tan ligera y entrecortada. Lo besó presionando de nuevo sus labios contra los de él mientras que él trabajaba con su mano, y giró la muñeca para tener mejor acceso mientras Helga se abrazaba a él. Lo rodeó con el brazo atrás del cuello, alzándose para pararse de puntillas.

"¡Oh Dios!" dijo respirando en el oído de Arnold. "Voy a…."

Arnold se giró, presionando a Helga contra la pared mientras entrada y sacaba sus dedos. Su cabeza recargada en la pared. Uso su mano libre para cubrirle los labios y prevenir que gritara.

Sus gemidos ahogados lo estaban volviendo loco. Cuando quitó la mano de su boca, ella respiraba agitadamente. Se dejó caer sobre él y retiro la mano, limpiándose en sus pantalones.

"¡Oh, Arnold!" suspiró al dejarse caer sobre él. Sintiendo sus piernas como gelatina y su interior aún estremecerse. Helga se presionó nuevamente contra el bulto en los pantalones de Arnold, disfrutando de las secuelas. Inhalo cuando hizo contacto visual con él. Miró hacia arriba, sonriendo. "¿Arnold quiere su turno?"

Su voz sonada tan dulce y juguetona, que hizo que el corazón de Arnold saltara. Sus mejillas ya estaban rojas y dijo viendo hacia otro lado. "Tal vez"

Helga bajo su mano alcanzando el zipper de los pantalones, pero Arnold la detuvo. "Yo… um… ¿estás segura de esto?"

Ella sonrió "¡Si!" dijo alejando la mano de Arnold y bajándole el zipper. Se bajó para estar arrodillada frente a él y desabrocharle el botón, bajando el elástico de sus boxers, causando que su pene saliera fuera frente a ella. Sus ojos se iluminaron. "¡Wow!" le susurró, era bastante grande.

Arnold la miró, sintiéndose un tanto apenado. Cuando tomo su pene entre sus labios casi pierde el equilibrio. Helga deslizó las manos por la cintura de Arnold tomando todo su pene con la boca, dando largas respiraciones para relajarse. Arnold miró hacia abajo observándola, su cabello rubio moviéndose. Debo de estar soñando… ¡no es posible que esto en realidad este pasando! Pensó colocando sus manos en la cabeza de Helga, apretándole el cabello entre los dedos. No quería presionar las cosas, no quería molestarla y arruinar las cosas, pero anhelaba dar un tirón a las coletas de Helga y acercarla más a él como había imaginado tantas veces cuando estaba solo.

"Uh… Helga…" dijo jadeando, "Yo… uh… estoy cerca…"

Ella lo ignoró y siguió. Arnold cerró los ojos, perdiéndose a sí mismo. ¡Oh Dios! ¡Va a dejarme venir en su boca! ¡Esto es increíble! Ella succionó aún más fuerte con su boca tibia y él sintió como el orgasmo lo invadía. Su pene se estremeció dentro de su boca y Helga lo tragó. Arnold jadeó, aun mareado por el inesperado placer. Cuando se sintió listo, ella le subió de nuevo el zipper y se levantó.

"Ya vuelvo". Dijo sonriéndole y la vio desaparecer en el baño.

Arnold se recargo contra la pared, una mueca de placer en su cara. Suspiró y volteo la mirada cuando escucho pasos venir de la escalera. Su rostro decayó cuando vio que era Lila.

"¿Arnold? ¿Eres tú?" Dijo caminando hacia él.

Él se cruzó de brazos. "Vete, Lila" el enojo comenzó a apoderase de él, en vista de su felicidad en ruinas.

"Oh, ¿Arnold? ¿Qué estás haciendo aquí solo en este pasillo?" dijo sonriéndole, pero se veía forzada.

Arnold rodó los ojos. Helga salió del baño y su rostro se obscurecio al ver a Lila, chocando contra la peliroja al pasar y colgándose del hombro de Arnold.

"¿Qué quieres?" dijo vorazmente, mirando a Lila de arriba a abajo. Vestía un top ajustado verde con unos jeans. Su cabello trenzado de lado con un listón verde.

"Oh, Hola Helga. No te conocía ropa tan fashionista" dijo sonriéndole con burla, su molesta voz sonaba cantarina.

Helga le sonrió de vuelta de la misma manera. ¡Tiempo de voltear los papeles! Acarició el cabello de Arnold. "Tenía que vestir algo especial esta noche, después de todo, Arnold es muy generoso." Helga agrando su sonrisa vengativa hacia Lila.

Arnold se sonrojó, viendo a Helga y a Lila. "Um… mejor nos vamos" Tomó el brazo de Helga y la llevo hacia las escaleras dejando a Lila atrás.

Lila se giró hacia ellos, estaba que echaba humo. "Estoy completamente segura, Arnold, que deberías tener más cuidado".

La ignoraron y salieron de la fiesta, ambos estaban molestos, casi olvidando su pequeña aventura. Helga suspiró cuando el frío aire nocturno los alcanzó, estremeciéndose.

"Déjale a la Señorita perfección arruinar la fiesta" dijo negando con la cabeza.

Arnold apretó su mano "Bueno, fue divertido mientras duro".

Ella le sonrió, sus piernas estaban un poco entumidas. "También me divertí"

"¿En serio?" dijo sonriéndole "No podría asegurarlo"

Helga lo empujo sacándole la lengua. Arnold la tomó entre sus brazos besándola, ambos riendo tontamente. Apenas callaron cuando llegaron a la parada de autobús.

Arnold suspiró. "Bien, ¿vas a ir a casa?"

"No lo sé…" Helga negó con la cabeza, "Si tengo suerte, Bob y Miriam ya estarán durmiendo…"

Arnold sintió una punzada de dolor, había olvidado la otra noche cuando Helga lo llamó por ayuda. La abrazó. "No necesitas ir a tu casa si no quieres"

Helga se recargó sobre él, se sentía cálido. "Pero los inquilinos ya sospechan. No quiero meterte en problemas"

"Déjalos que sospechen, entonces", su voz se escuchaba suave. "Solo quiero que estés a salvo"

Su voz le llegó a Helga, dándole ganas de llorar. Había pasado tanto tiempo desde que había escuchado ese tono de voz tan reconfortante. Sintió una sensación cálida crecer en el estómago y se mordió el labio. Se sentía feliz de tenerlo de regreso.

"Siempre estás viendo por los demás…" dijo tratando de resistir las lágrimas.

Arnold le respondió besándole la frente. "No" susurró, "Sólo por ti."