Nota de autora:
Hola queridos lectores de este fic, primero les quiero pedir una disculpa por esta tardanza en editar este fic. El mes pasado una de las personas que mas amaba en este mundo se fue, mi madre se murió. Cuando esto pasa, es una parte del corazón que se va y esto duele mucho, literalmente como físicamente. Por esto no he podido editar este fic. Pero he aprendido que ahora me tocaba a mí y a mis hermanos vivir por ella. Y respirar por ella los alientos que tanto le hicieron falta al morirse.
Entonces espero que me entiendan y el porqué de la tardanza al editar este fic. Termino esta nota con un último consejo.
Amen y respeten a sus papas porque es la única verdadera riqueza que tenemos en este mundo. Yo no tengo papa pero si he tenido la suerte de tener una mama maravillosa que supo ser mis dos padres. Por eso amen, amen a sus papas y no duden en decírselos.
¡Buena lectura!
-« No me gusta. No me gusta para nada » - dijo Hermione mirando los objetos que tenia en frente.
-"A mi tampoco me gusta para nada" – concedió Draco a sus espaldas.
-"Y a ti quien te ha pedido tu opinión" – contestó Hermione enojada, volteándose para mirarlo.
-"Pues por lo visto, estos presentes son para mi. Así que doy mi opinión que te guste o no" – contestó Draco con una sonrisita de suficiencia.
-"¿Esta situación te da gusto verdad?" – preguntó con incredulidad.
-"Por supuesto. No olvides que fuiste tu la que no quiso que hagamos nuestra reconciliación publica." – dijo analizando sus uñas – "Así que para todas estas chicas, mandarme regalos no es tan mala cosa" – finalizó con suficiencia.
Hermione lo miraba como si se hubiese vuelto loco. Era la única explicación. Ahí enfrente sobre la mesa, en frente del sofá se encontraba una pila de regalos. Cajas de chocolates, de galletas y otras tonterías. Todas estas baratijas para una única persona, el Slytherin que tenía en frente.
Todavía no lo podía digerir, hasta le daba nauseas. Ver todos estos regalos. ¡Pero que creían estas chicas! ¡Que Draco era un pedazo de carne asada, o que! Apenas se habían separado que esta banda de harpías se habían lanzado sobre él como si fuese el único hombre sobre la tierra. Esta banda de regaladas nada mas querían brincar unos saltitos en la cama con él, pensó irritada. No podían apreciar al verdadero hombre detrás de toda esta apariencia de chico malcriado. Ella quería estar con él porque lo quería a él y no todo lo que podía beneficiarle tenerlo junto a ella. Una cosa que de seguro, querían todas estas babosas que corrían detrás de él.
-"Digas lo que digas, no quiero que comes uno de esos chocolatitos. Me dan mala espina. No sabes lo que hay en ellos, pueden contener filtros amorosos. ¡O qué sé yo! Ya tuve suficiente con Harry la vez pasada. Banda de harpías" – masculló ella.
-"¿Sí, pero acaso me ves con cara rajada?" – preguntó él con un tono altanero.
-"¡No eres mucho peor!" – explotó ella.
-"¡Que te pasa, nada mas son unas cajas de chocolates, no veneno!" – alzó sus brazos al cielo como para expresar su frustración.
-"Draco no intentes pasarte de listo conmigo. Acaso piensas que no veo como estas chicas te miran como si fueses el último desayuno que vayan a tener en sus vidas." – Hermione cruzó sus brazos y lo miró con suspicacia.
-"Hermione no seas ridícula. Estas chicas me hablan con toda normalidad. La que tiene problemas eres tu" – la apuntó con un dedo –"Estos últimos días te noté, como lo puedo decir, un poco más agitada de lo normal." – Dijo con los ojos entrecerrados – "Te traes algo entre manos y exijo saber lo que es" - la tomó por el brazo y la acercó a su cuerpo, acabando con la distancia entre ellos. Hermione miró de soslayo su brazo y alzó la barbilla para ver Draco a los ojos.
-"Me estas lastimando" – dijo despacio tratando de contener su enojo – "No sé lo que vayas a pensar pero no te escondo nada. Ahora te voy a pedir que me quites tu brazo de encima" – lo miraba con furia.
-"No tan rápido. Me vas a decir que es lo que te pasa. Estos últimos días, estás nerviosa y cada vez más distante. ¡Que te pasa carajo!" – le gritó Draco.
-"¡Porque insistes en esto! Ya te dije que no me pasa nada" – gritó Hermione, zafándose de su agarre – "No trates de enredarme. No te quiero cerca de estos "regalitos". ¡Mejor dicho, no quiero tenerlos aquí!" –Hermione sacó su varita pero Draco le bloqueó el paso.
-"Oh no. Ni te atrevas a destruir estos paquetes." – dijo amenazadoramente.
-"¿Ah si?" – preguntó Hermione desafiándolo. -"Mírame" - Empujó Draco sobre el sofá y lanzó el hechizo. -"Incendio" – gritó. Los paquetes se transformaron en un paquete de cenizas en un segundo. Draco solo podía ver como sus cajas de chocolates desvanecían ante sus ojos. Adiós los dulces, ya nada quedaba de los puñeteros dulces. Gracias a su novia que observaba su trabajo con una sonrisa maliciosa.
-"¡Que te pasa ahora! Te estas desquitando con unas cajitas de chocolate" – Draco se levantó y caminó hacia ella.
-"No me estoy desquitando. ¡No quiero que recibas cajas de chocolates que puedan contener sabe Merlín que cosas!" – vociferó Hermione.
-"Esto no tiene nada que ver con los regalos y lo sabes" – Draco se puso en frente de ella, alzó la barbilla de Hermione con un dedo –"Estas celosa" – Hermione trató de zafarse pero el la tomó por el brazo de nuevo – "Lo que no cuadra es el por qué. Eras tu la que no quería que los demás se enteraran de que volvimos juntos. ¿Entonces de que te quejas?" – preguntó.
-"Sí. Pero esto no quiere decir que tienes que coquetear con todas las chicas que se te crucen en el camino Draco. Ya estoy harta de esta situación." – Draco pasó una mano por su cabello tratando de calmar sus nervios.
-"Fuiste tu la que lo quiso así. Yo nada mas estoy haciendo lo que tú me pides. Pensé que todavía estabas molesta por lo de Pansy y nuestro pleito. Así que traté de hacer lo que tu me pedias" – Draco respiró hondo – "Pero el que no puede mas con esta situación, soy yo." – terminó cansado.
-"¿Y eso que quiere decir?" – Hermione se quitó del agarre de Draco y tomó su mano. Entrelazó sus manos. - "Quieres terminar conmigo" le preguntó incrédula, trajo su mano hacia su boca y besó cada uno de sus dedillos. Draco la miró intensamente, tratando de descifrar las intenciones de su novia. De verdad no sabia si siempre fue así de astuta o si fuese su cercanía a él que la había vuelto así.
-"Que quieres que te diga. Hace una semana que volvimos y desde este día ya no te acercas a mí." – Hermione lo miró raro – "Quiero decir desde este día, ya no… Sabes lo que quiero decir" – terminó Draco frustrado. Hermione seguía mirándolo como si no entendiera nada. –"Desde este día ya no nos tocamos como solíamos hacerlo. Parece que ya no quieres estar conmigo. Si es así dímelo. Deja tu venganza a un lado si es lo que pretendes hacer, vengarte." - la miró con suspicacia.
-"Pero que estás diciendo. Por favor dime que me estas tomando el pelo. Que no me acabas de decir que quieres separarte de mi porque ya no hacemos el amor." – soltó su mano como si la hubiera quemado.
-"Sabes que no es esto Hermione. Me conoces, si quisiera tener sexo yo pudiera con facilidad ir a buscarlo en brazos de otra. Lo que quiero decir es que ya no me abrazas, estás fría conmigo. Además quieres que nuestra reconciliación permanezca un secreto. ¡Que quieres que piense!"
-"Muchas gracias Draco, esto me tranquiliza." – contestó sarcástica.
-"Quiero estar contigo, de veraz quiero. Pero tu no me lo estas poniendo fácil. A decir verdad actúas como si no quisieras estar conmigo. Cambiaste Hermione" – la miró a los ojos.
-"Esto a ti te extraña. No veo porque. Supongo que lo único que estoy esperando es que me vuelvas a defraudar. Acaso no es lo que tú quieres hacer. No me sorprende. De hecho ya estaba preparada." – le confesó. Pasó una mano por su cabello y lo miró con cansancio – "Me quieres dejar, déjame. Corre detrás de esta zorra de Pansy. ¡A mi me importa un pepino"! – Le lanzó un cojín en la cabeza.
-"¡Estas completamente chiflada!" – le volvió a tirar el cojín que ella lo había lanzado.
-"¡Baboso! ¡Hurón descolorado!" – le tiró el otro cojín que quedaba sobre el sofá.
-"¡Castor de biblioteca!" – le tiró el cojín que le había lanzado. Hermione agachó la cabeza para que el cojín no la golpeara.
-"Eres un patán" – le lanzó un libro que lo golpeó en la cabeza. Draco se masajeó la cabeza con una mano y la miró con furia.
-"¡Ratón de biblioteca!" – le lanzó el libro que Hermione volvió a esquivar.
Después de unos minutos de insultos. Los dos se miraban y respiraban con dificultad por tanto gritar y tirarse cosas. Hermione se le acercó despacito hasta que quedara a centímetros de él. Alzó la cabeza para poder mirarlo.
-"Te odio" – le dijo mirándolo con chispas en los ojos. Draco se sorprendió pero escondió como pudo su sorpresa con una mirada de indiferencia. Hermione respiró hondo. – "Pero cuánto te amo"- se puso de puntillas y lo besó suavemente, rozando levemente sus labios. Luego besó su oreja – "No quiero que corres detrás de Parkinson." – le susurró al oído. Abrazó su cintura y acomodó su cabeza en su pecho. Draco le devolvió el abrazo, rodeando su cintura. La estrechó fuerte y la pegó más a su cuerpo.
-"Y yo no quiero dejarte" – le dio un besito en la nariz. Hermione sonrió, le dio un beso en el cuello perdiéndose en su olor.
-"Siento haberte insultado" – susurró jugando con los botones de su camisa.
-"Y yo también" – dijo mientras acariciaba su pelo.
-"Le vas a tener que romper el corazón a tus fanáticas, lo siento" – dijo sarcástica.
-"Yo que pensaba que los Gryffindor eran unos bondadosos"
-"Pues bondadosos, depende. Pero no somos tontos. Y deja de hacer comparaciones porque estoy segura que a ti no te gustaría compartirme con Ron." – Draco la miró con suspicacia, apretándola mas fuerte ante la insinuación.
-"Y eso que quiere decir, que te ves con la comadreja a mis espaldas" – dijo con el ceño fruncido, Hermione abrió los ojos como dos platos.
-"Que tonterías dices. Solo era un ejemplo. No necesitas ponerte celoso" – bufó Hermione.
-"Entonces no hubieras podido elegir otro nombre"- contestó molesto.- "Este pelirrojo me saca de quicio con su aires de santo y bondadoso."
-"Draco no quiero mas pleito. Lo único que quiero es que estas tontas que van pavoneándose contigo por los pasillos sepan que contigo, no deben pasarse de la raya." - dijo muy seria.
-"Me encanta cuando te pones celosa, me dan unas ganas de agarrarte y hacerte miles de cosas" – la miró como un predador. De repente la alzó y la sentó sobre el respaldo del sofá. Hermione le rodeó la cintura con sus piernas mientras Draco atacaba su cuello con besos hambrientos.
-"Entonces tendría que ponerme celosa mas seguido" – Hermione soltó una risita antes de atacar los labios de su novio con los suyos.
Draco hundió sus dedos en el cabello de Hermione, con movimientos desenfrenados los dos trataban de quitarle la ropa al otro. Draco le quitó la camisa a Hermione y sin esperar un segundo mas, empezó a esparcir besos sobre sus hombros y su cuello. Besó su oreja y tomó su lóbulo entre sus diente, mordisqueándolo levemente. Hermione soltó un gemido y lo apretó fuerte con sus piernas.
-"Te deseo" – susurró Draco con la voz ronca, dejó de besar su cuello para mirarla a los ojos. La taladró con la mirada, sus ojos grises llenos de deseo. Hermione le quitó la camisa de un rasgón, mandando a volar los botones de la camisa y lo besó apasionadamente. Draco correspondió con una pasión similar y le desabrochó el sujetador, queriendo sentir su piel contra la suya. Cuando la tela fue descartada, los dos gimieron de placer.- "Merlín, cuanto he extrañado tenerte así" - musitó mientras besaba sus pechos. Hermione hundió sus dedos en su pelo, tirando levemente mientras Draco hacia maravillas con su lengua.
Hermione le quitó la cintura de un jalón y la tiró al suelo. Tomó el rostro de Draco ente sus manos y lo volvió a besar. No podía explicarlo pero las palabras de Draco habían despertado como un fuego en su interior y con ello su lado el más pasional. Con un hechizo silencioso hizo aparecer su varita y con un "Desvanesco" hizo desaparecer los zapatos de los dos, el pantalón de Draco y su falda. Solo les quedaban los calcetines y su ropa interior. Después arrojó su varita en algún lugar de la sala común, volviendo a atacar los labios del rubio. Draco gimió cuando sintió la piel desnuda de su novia y su miembro erecto cubierto por su calzoncillo rozar la parte mas intima de ella.
-"Tu cuarto" – susurró Hermione jadeando en su oído, mordisqueó su lóbulo, bajó por su cuello succionándolo y besó sus labios. Draco la sujetó por las nalgas alzándola para subir a su cuarto. Alguien tocó al retrato que guardaba la sala común y los dos se pararon en seco a medio subir las escaleras. Draco le lanzó una mirada a Hermione, como preguntándole si tenían que abrir o no. Hermione lo pensó unos segundos y miró a Draco en los ojos. Lo volvió a besar, besó su mandíbula esparciendo besitos hasta su oreja.
-"Que se vayan" – le susurrô juguetonamente.
-"Estas segura" – jadeó Draco mientras la besaba en el cuello, succionando bastante como para dejar una marca. Hermione gimió al sentir los besos posesivos que Draco le daba.
-"Sí. Vámonos"
Draco siguió su camino con ella en brazos para ir rumbo a su habitación. Las clases empezaban en quince minutos. Draco no podía estar más feliz de faltar clases hoy.
-"Ya Ron vámonos. Llevamos minutos aquí y nadie abre. Ya déjalo" – dijo Ginny, apoyándose sobre la entrada. Harry quien estaba a su lado también comenzaba a mostrar señales de impaciencia.
-"Pero Ginny, fue ella quien me dijo que viniéramos a buscarla" – Ron pasó una mano por su cabello. Miró a Harry para saber qué opinaba.
-"Pues para mi, que ya se fue Ron. Las clases empiezan en menos de diez minutos y no contesta. Tal vez se fue sin nosotros." – Harry notó la cara de desaprobación de Ron. No era para tanto no entendía el comportamiento de su amigo. –"Sabes no es tan grave la alcanzaremos en clases."
-"Quizás tengas razón." – Harry podía notar la suspicacia en el tono de voz de su amigo. Ron echó una miradita a su hermana y vio la cara que ponía. Se veía que Ginny estaba irritada. La podía entender pero también podían entenderlo a él. Hermione todavía no le había dado una respuesta. No sabía cómo interpretar el silencio de la castaña. Por esto esperaba este día con ansias, era Hermione la que le había pedido de pasar por ella. Él lo había visto como una oportunidad.
-"¡ Ron vámonos ya!" - Ginny le dijo exasperada. Las clases empezaban en menos de cinco minutos. No podía permitirse de llegar tarde. Tomó la mano de Harry y empezó a caminar en dirección de las clases. Harry miró para atrás, viendo si Ron los seguía o no.
Hoy tenían transfiguraciones con la profesora Mcgonagall. Con los EXTASIS llegando la semana próxima. Las clases eran principalmente para repasar las bases. Habían acordado con un programa con Hermione. El dichoso programa parecía demasiado cargado para ellos pero ya sabían como era su amiga así que no dijeron nada. Harry notó como Ron de mala gana los seguía para irse a clases. Cuando llegaron al aula de clases Harry besó a Ginny,. Ron se veía molesto, Harry supuso que era por el hecho de que Ginny fuera su hermana pero no cuadraba porque antes no había mostrado ninguna señal de antipatía hacia él. Harry no quería ni imaginar que su estado tenía que ver con Hermione porque sino las cosas se iban a poner más raras de lo que ya estaban.
-"Ya vámonos Harry" – masculló Ron.
Cuando llegaron Macgonagall estaba contando los presentes. Les miró con una mirada reprobatoria cuando entraron. Se apresuraron en tomar sus sitios. Pero al llegar notaron la ausencia de su amiga. Se miraron confundidos un minuto para luego volver a poner su atención en la clase. Al acabar la lista de nombres, dos alumnos faltaban. Algunos se pusieron a cuchichear, preguntándose a donde estaban los dos prefectos. Algunos decían que la ruptura fue tan dura para la castaña que ya no iba en clases tan seguido. Otros pregonaban que el prefecto estaba demasiado ocupado en retomar sus antiguos vicios como para atender las clases. Todos tenían su propia versión.
En el fondo, Pansy Parkinson estaba que reventaba del coraje. Todos podían suponer todo lo que querían pero ella sabía muy bien a donde estaba la prefecta. Podía apostar todos los gallones que estaban en su cuenta en Gringotts que los dos estaban juntos. Sabía que necesitaba actuar y pronto. Pero su plan necesitaba tiempo, ver estos dos juntos ponía sus pelos en punta. Todavía no podía notar lo que el Slytherin veía en la Gryffindor, estaba tan sencilla, por Merlín. Estaba tan Gryffindorina que al verla le provocaban nauseas, Pansy no podía soportar sus aires de chica perfecta y linda, la chica no era ninguna santa. Además ella se vestía con mucho más clase que esta sangre sucia. Ella era la novia ideal para Draco, él la necesitaba a ella. Solo que él se había extraviado, esta ratona de biblioteca de seguro lo había hechizado. Una ratona de biblioteca como ella podía hacerlo y además tenía toda la inteligencia para ello.
Una cosa que la sangre sucia no sabía era que ella también podía ser muy lista. Su plan era perfecto y después de esto Draco no querrá saber de ella nunca más. Pansy tenía el plan todo preparado pero por ello necesitaba cómplices, encontrarlos no iba a ser una cosa muy fácil pero estaba dispuesta a todo para que Draco vuelva con ella.
-"Quiero conocer a tus padres" – susurró Draco mientras acariciaba la espalda desnuda de Hermione. Ella tenía la cabeza recostada sobre su pecho, dibujando letras imaginarias sobre él. Alzó la cabeza para poder verlo a los ojos, le sonrió y le dio un beso rozando sus labios muy despacio. Draco respondió besando sus labios tomando su tiempo explorando. Atrapó su labio inferior y la tomó entre sus dientes. Hermione sonrió en el beso.
-"Créeme no quieres conocer a mis padres" – besó su cuello juguetonamente. Draco sonrió y le acarició el pelo. Hermione se alzó a su altura para besar su nariz mientras Draco le acariciaba la mejilla.
-"Vamos a vivir juntos, creo que es buena idea que me conozcan. Así podrán ver que buen muchacho educado soy"- dijo con una sonrisita de auto suficiencia.
-"Mis padres no están por el momento. No sé cuándo van a volver. Viajan mucho, apenas los veo" – mintió.
-"Quiero conocerlos" – insistió. Hermione se alejó de él y se recostó boca arriba a su lado. Se quedó observando el techo.
-"¿Por qué insistes?" - preguntó con cansancio en la voz.
-"Porque quiero presentarme formalmente. No me preguntes porque, preséntamelos y ya, listo." – se apoyó con su codo mirándola a los ojos.
-"Que raro porque por los padres que tienes nunca me imaginé que pudieras estar en esto de conocer a los padres de la novia" – bufó Hermione siguiendo viendo el techo. Draco la miró ofendido, la fulminó con la mirada. Tan pronto como las palabras escaparon de su boca Hermione se arrepintió de ellas. Vio como Draco la miraba e hizo ademan de tocarle el brazo pero él se alejo, dándole la espalda.
-"Por lo menos ahora sé lo que piensas de mi. Gracias por tu honestidad." Dijo con un tono mordaz.
-"Perdón, no quise decirte esto. Estoy la persona menos indicada para juzgar a tus padres. Perdóname Draco" – vacilante, tocó su hombro. El no se movió.
-"No te cruzó por la cabeza que quizás les quería conocer porque por una vez quería hacer las cosas bien. Mis padres te conocen, yo sé que al principio todo era parte del plan. Pero ya no lo es, para ellos tu lugar no ha cambiado, eres mi novia. Quiero que los tuyos también me conozcan." – dijo con despecho. Hermione lo tomó por el hombro, volteándolo para verlo.
-"Tienes un lugar Draco, tienes esto y más. Todos mis amigos saben que eres mi novio. Pero si necesitas que mis padres te conozcan y sepan del lugar que ocupas en mi vida. Está bien, te presentaré a mis padres, hasta los abuelos."
Hermione se sentó a horcajadas sobre él y acarició sus costados y su pecho, tomó un pezón entre su dientes juguetonamente y lo besó con lentitud. Lamió y succionó en ciertas partes. Draco gimió por las acciones de su novia. El la tomó ligeramente por su melena y la atrajo hacia él, empezó a besar sus pechos. Tomó un pezón entre sus dientes y jugó con él mientras acariciaba el otro con su índice y pulgar. Hermione ahogó un gemido. Draco tomó el otro seno entre sus labios y Hermione no pudo evitar soltar un gemido. Draco entonces puso sus manos en sus caderas y la posicionó sobre su miembro ya erecto. De una arremetida entró en ella y Hermione soltó un quejido de placer. Hermione se apoyó en el pecho de Draco. Los dos se entregaron a la pasión, bailando al compas de un dulce vaivén. Un movimiento circular de su pelvis hizo jadear a Draco quien apretó su agarre sobre sus caderas. Draco miró a Hermione y se maravilló al verla. Tenía la cabeza echada para atrás con los ojos apretados, sus pechos expuestos para él y en este momento pensó que sí ella era la mujer para él. Ninguna podía hacerlo sentir como se sentía ahora. Esta mujer podía despertar su ira como su deseo en un instante. En un momento podía exasperarse con ella y al siguiente deseoso de besarla sin dejarla ir. Hermione abrió los ojos y vio como Draco la observaba, le sonrió y se inclinó para besarlo.
-"Te amo tanto" – jadeó Hermione, Draco se perdía en los quejidos de placer que emitía Hermione que se parecían más a unos sollozos reprimidos. Draco se puso en posición sentada llevándola con él, los dos jadearon al mismo tiempo. Siguiendo con sus movimientos, los dos alcanzaron su orgasmo al mismo tiempo. Draco se quedó abrazando a Hermione, sintiendo los efectos de su clímax. Draco los recostó sobre la cama y echó una mirada al reloj hechizado que tenia sobre su mesilla, la foto de los dos permanecía allí, sonrió al verla. Eran las trece, quedaba una hora antes de las clases de la tarde. Habían pasado la mañana en la cama, recuperando cada momento que no habían podido disfrutar. Draco siempre supo que el amor después de una reconciliación era el mejor. Esta vez se habían pasado, faltar clases para quedarse en la cama a unos días antes de los EXTASIS no era algo que se podían permitir. Por su defensa había extrañado a su castaña. Así que no pudo resistir y ella tampoco por lo visto.
-"Tengo que irme a casa este fin de semana" – informó Hermione mirando a Draco para ver su reacción. –"Tengo una entrevista para la universidad de Cambridge".
-"Todo un fin de semana" – dijo sorprendido. Hermione se acercó para besarlo.
-"Si aprovecho para ver a mi familia"
Draco lo pensó por un minuto, sería un fin de semana aburridísimo. Tendría que pasar todo el fin de semana repasando. Pansy sería insoportable y no tendría a su novia. No era el fin de semana que había imaginado antes de los EXTASIS. Por lo menos estaría lejos del Weasley ese que coqueteaba con ella cada vez que podía.
-"Bueno quiero tenerte para mí solo pero si tienes que ir, ve. Claro te pierdes todo un fin de semana de amor salvaje y apasionado conmigo pero que le vamos a hacer." Dijo con una sonrisa de auto suficiencia. Hermione le golpeó el brazo, se acurrucó a su lado, su cabeza recostada sobre su pecho. Draco empezó a peinar con sus dedos su melena con lentitud. Se quedaron así acurrucados en la cama unos minutos más. Draco vio que eran las trece y treinta. Ya quedaban treinta minutos para prepararse. Hermione se había dormido, Draco tuvo que despertarla.
-"Hermione cariño despiértate" – Draco la sacudió ligeramente. Ella farfulló algo que Draco no entendió.
-"¿Qué?" – Draco se acercó para poder oír lo que decía.
-"Déjame descansar llevamos horas en la cama y quiero descansar" – se quejó. Draco sonrió parecía una chica mimada.
-"No señorita si usted quiere aprobar sus EXTASIS vale mejor que se levante ahora mismo. Date prisa que tenemos clases en treinta minutos." – Draco se levantó de un salto, asustando Hermione.
-"Eres tan romántico" – masculló Hermione con sarcasmo, se levantó de mala gana. Draco la esperaba en la puerta del baño y Hermione lo siguió.
-"Date prisa Hermione, quedan diez minutos." – Draco veía como Hermione andaba por la sala común frenéticamente. –"¿Que buscas?"- Preguntó molestado. Hermione de repente sonrió teniendo un libro en sus manos, se lo dio a Draco y le besó la mejilla.
-"Vámonos señor malhumorado" – bromeó, Draco le tomó su mochila sin ninguna dificultad a pesar del peso de los libros.
Los pasillos eran llenos de alumnos. Todos querían llegar a tiempo a sus clases. Draco pasó su brazo por los hombros de Hermione atrayéndola más a su lado. Ahora no era cuestión de esconder nada, toda esta situación de recibir regalos era divertida pero quería caminar con su novia por los pasillos.
Algunos de los alumnos se sorprendieron ante la cercanía de los dos, otros se pararon en seco. Había muchachas que miraban a Hermione con odio, mascullando comentarios no tan lindos. Hermione vio como unas chicas no dejaban de taladrarla con la mirada, Hermione rodeó con su brazo la cintura de Draco, metiendo su mano en el bolsillo trasero de su uniforme. Quería dar una lección a esas chicas que habían coqueteado con su novio ante sus narices, que descaro.
Se acercaban al aula de clase de Hermione, tenia transfiguraciones otra vez en la tarde. Draco tenía herbologia. Draco le devolvió su mochila a Hermione, ella le sonrió y hizo ademan de irse a su clase. Draco la retuvo con el brazo y la atrajo hacia él, le dio un beso en la comisura de los labios y se fue.
Hermione se quedó mirándolo alejarse. No prestó atención a las miradas que recibía de unos alumnos.
-"Por fin te encuentro" – dijo Harry. Hermione se sorprendió al verlo, Harry la miró rara y la tomó del brazo para ir a su clase. Encontraron sus asientos. –"Adonde te habías metido esta mañana te buscamos en todas partes Ginny, Ron y yo" – Harry la miraba con suspicacia.
-"No me levanté, me quedé dormida" – contestó apenada. No supo a qué momento se volvió tan mentirosa, estar con un Slytherin tenía sus ventajas o desventajas.
-"¿Toda una mañana? "
-"Sí. A donde esta Ron necesito hablar con el Harry"- susurró cuando la profesora se puso a llamar los nombres.
-"Está en camino. El profesor Sprout quería verlo por un ensayo que tenía que entregar." - Harry le señaló a Hermione que la estaban llamando su nombre y esta levantó su mano.
Ron llegó minutos tarde se veis mal humorado, Mcgonagall lo dejó pasar. El tenía una buena razón para llegar tarde. Cuando vio Hermione su cara cambió y sonrió de oreja a oreja. Hermione bajó la vista. Las miradas de Ron eran intensas, a leguas se notaba que estaba coqueteando con ella. Se fue a sentar al otro lado de Hermione, esta se acercó más a Harry como para poner más distancia entre los dos.
La clase terminó y Harry se apresuró a recoger sus cosas, la tensión que existía entre sus dos amigos era tan intensa que necesitaba salirse de ahí lo más pronto posible. Tenían clase de poción después y no quería llegar tarde. Hermione tomó su tiempo en arreglar sus cosas, Ron la esperaba. Ron la tomó de la mano y Hermione dio un respingo.
-"Quieres ir a pasear conmigo en la tarde" – preguntó Ron sonrojando.
-"No puedo tengo cosas que hacer" – tomó su mochila, hizo ademan de irse. Ron apretó su mano.
"Te esperé esta mañana y no estabas, ya te decidiste." – Ron la miraba con ternura. Hermione se sentía tan culpable. Quería hurgar un hoyo y esconderse en él. Era mejor decirle la verdad ahora, Hermione se armó de valor.
-"Ron he regresado con Draco" – Hermione tragó espeso. Sintió como Ron soltaba su mano despacio.
-"El no te merece" – dijo con calma. Estaba pálido como si hubiera visto un fantasma.
-"El corazón manda" – se excusó.
-"Te hará sufrir" – siguió Ron con vehemencia.
-"Tomo el riesgo" – Ron no dejaba de mirarla, en sus ojos se reflejaba el dolor, el rechazo. Hermione quería consolarlo de alguna manera.
-"Estas segura"- Ron la estaba rogando silenciosamente para que recapacite.
-"Si"- Hermione ya no sabía qué hacer o que decir. No soportaba ver a Ron en este estado. Quería pedirle perdón pero no sabía por qué, él la interrumpió.
"Tenemos clases mejor nos vamos" – Ron le dio la espalda y la esperó para que vayan a sus clases juntos. Hermione lo siguió hasta la puerta y se fueron a las mazmorras para la clase de poción.
Harry ya estaba instalado, esta clase la compartían con los Slytherin. Ron se fue a sentar al lado de Harry, Hermione iba a sentarse también pero Draco le señaló para que se sentara con él. Miró a Ron y a Harry como para disculparsey se fue a sentar con Draco. Crabbe estaba sentado al lado de Draco pero Draco lo echó para que Hermione se viniera a sentar. Crabbe se fue a sentar con Goyle. Pansy estaba detrás con Millicent. A estas altura todos los alumnos se habían dado cuenta que los prefectos habían regresado.
Harry se sentía muy incomodo, Ron no dejaba de echarle miradas a Hermione y Draco se las devolvía con unas de odio. La única que no parecía darse cuenta era Hermione quien tomaba sus apuntes. Apenas levantaba la vista de su pergamino. A veces tomaba el pergamino de Draco cuando el suyo ya se había acabado pero nada más. Pansy miraba este espectáculo con mucho celo, normalmente ella debería estar en el lugar de esta sangre sucia. Draco pasó su brazo detrás del respaldo de la silla de Hermione y le susurró algo en el oído. Ella sonrió, siguió con sus apuntes y Ron se puso aun más rojo de la rabia. Lo quería estrangular, el maldito nada mas quería provocarlo. No entendía porque Hermione lo había elegido a él. Era engreído, irrespetuoso, vanidoso y patán. La había tratado todos estos años con tanto desprecio, como pudo perdonar del día para la mañana. Al principio creyó que nada mas era un romancillo de chiquillos. Pero ya no era ningún amorcillo, cada día parecían más cerca.
Al fin de clases Ron y Harry se fueron los primeros. Más bien Ron se fue el primero y Harry lo siguió. Hermione intentó seguirlo pero Draco la detuvo. La tomó de la mano y la miró con suspicacia. Los dos salieron de clase dejando atrás a una Pansy celosa a más no poder. Pero se consoló al pensar en su plan para separarlos. Seguro no vaya a fallar. Primero necesitaba tenerlos cerca, hacerse amigos con ellos. La sangre sucia iba a ser difícil de convencer pero necesitaba tener su confianza o por lo menos su tolerancia a su presencia.
-"Así que volviste con tu rubio. Esto se debía de esperar" – dijo Ginny burlona. Estaban en el gran comedor, Harry estaban en gran conversación con Dean sobre el nuevo jugador de Quidditch que jugaba en el equipo de Inglaterra.
-"Sí volvimos" – contestó la castaña tomando un poco de jugo de calabaza.
-"Tu entrevista para esta universidad, la pasas mañana verdad" – Ginny estaba muy interesada en cursar en una universidad después de Hogwarts. El hecho de que su mejor amiga ingrese una la podía ayudar a integrarse.
-"Si Ginny. ¿Dime has visto a Ron?" – Ginny miró a su alrededor y no lo vio a ningún lado.
-"No, de hecho te quería preguntar algo Herm" – Ginny taladró a su amiga con la mirada – "¿Te estás viendo con Ron? –Hermione se atragantó con su jugo de calabaza al oír la pregunta. Esto contestó la pregunta de Ginny y sonrió – "Perdóname tenía que preguntar, yo sé que nunca en la vida engañarías a tu oxigenado. Pero mi hermano está enamorado de ti" dijo Ginny, sacando su varita para limpiar el desastre que había ocasionado con su pregunta. Hermione que estaba boquiabierta por la pregunta que le había hecho su amiga cerró la boca y respiró hondo. Desde la tarde había un dolor en el estomago que no quería irse, todavía pensaba en Ron y su mirada. Se sentía tan mal por no corresponderle sus sentimientos pero que más podía hacer. Necesitaba hablar con él.
-"Yo sé Ginny. Hoy le dije que había vuelto con Draco y se puso muy raro. No sé qué hacer Ginny él no quiere hablar conmigo. No quiero perderle como amigo, vivimos demasiadas cosas." - Su amiga tomó su mano y la apretó.
-"Trataré de hablar con él y si no cambia de opinión podrás intentarlo cuando vuelvas, vale" – sonrió al oír la buena idea de su amiga, se sentía mucho más tranquila.
-"Ahora ya basta de hablar de mí. ¿Cuéntame como te va con Harry?" – Ginny le dio una sonrisa picarona y Hermione no necesitaba saber más. Parecía que las cosas iban muy bien y estaba muy contenta por su amiga. Ahora solo faltaba que Ron encontrara a alguien que le correspondiera para que estén todos contentos.
Estaban las ocho de la mañana y Macgonagall ya había arreglado su modo de viaje. Iba a desaparecerse del lugar gracias al aparato que su profesora le había traído, una botella de plástico. Solo tenía que tocarla y esta la llevaría en su casa. Draco miraba el aparato con el ceño fruncido. Le tendió a Hermione su mochila y la abrazó. Hermione le devolvió el abrazo acurrucándose contra él.
-"Te voy a extrañar" – dijo la castaña contra su pecho.
-"Yo también pero solo es un fin de semana." – Draco la abrazó fuerte y besó su frente. Se separó de ella, la sujetó por las manos. –"Ve, y muéstralos quien es Hermione Granger." – Hermione sonrió y se acercó para besarlo. Se quedaron así besándose, separándose solo para retomar la respiración. Parecía que no iban a volverse por meses, solo era un fin de semana pero ninguno de los dos podía evitarlo. Con un último beso y una caricia en su mejilla. Los dos se separaron lentamente.
-"Te amo" – susurró Hermione sonriéndole.
-"Y Yo a ti." – contestó el rubio. Hermione se volteó para irse. "Regresa pronto" – le dijo dándole una palmadita en las nalgas. Draco sonrió con suficiencia cuando vio la mirada sorprendida de su novia. Ella sonrió y tocó la botella de plástico.
Sintió como si la tragara un túnel y como sus pies ya no eran conectados al suelo. De repente sus pies tocaban tierra y estaba frente a un enorme portal con una "G" engravada. Respiró hondo y entró por el otro portal más chico que estaba al lado de la gran entrada. Sacó sus llaves, entró y encaminó el recorrido que la llevaba a su casa. Cruzó a Albert, el jardinero y este la saludó muy efusivamente y le dijo que estaba muy feliz de volver a verla. Hermione le dijo lo mismo y se fue para su casa. Los coches estaban aparcados y pudo notar que todos estaban, sus padres estaban en casa. Respiró hondo, abrió la puerta de madera pulida mientras se preparaba mentalmente por un largo fin de semana. No quisiera nada más que estar en Hogwarts en este momento con sus amigos.
Gracias por sus review
PS: Si habrá una segunda parte al fic "Un día inesperado"
