Cuando Hinata se marchó creo que eran cerca de las 19hs.
No mire la hora, sé que ya habia anochecido bastante.
Apague todas las luces y con paso lento me encamine a mi habitación.
La cama estaba un poco desordenada., producto de lo que habia pasado.
Me tire sobre ella sin siquiera destenderla.
Entraba un poco la luz de una luna que recién estaba saliendo.
A diferencia de todas las noches anteriores, sentía una gran calma.
No me levante para cenar me quede allí.
Todos los recuerdos se agolpaban en mi cabeza, y que quería procesarlos tranquilamente. Quería volver a rememorar cada paso, disfrutar de cada uno, pero tenía un desastre en mi mente… y las imágenes iban y venían todas desordenadas.
Habia tocado y besado ese cuerpo frágil, blanco, de piel suave, donde algunos músculos de a poco se empezaban a formar.
Lo habia tenido tan cerca, aferrado a mí.
Me habia confesado aquellas cosas y reaccionaba a mi como yo quería desde un principio.
Me sentía relajado con respecto a mi cuerpo, si por supuesto, quería follarlo a como dé lugar, pero estaba teniendo la paciencia que necesitaba y tener autocontrol me hacía obtener buenos resultados. Con paciencia él caía mas ante mí.
Si no hubiese sido tan joven, esa noche se hubiese quedado conmigo. Pero eran cosas que debía aguantar. Si yo me habia encaprichado con alguien con esos problemas debía soportarlos. Porque sabía muy bien… que si me esforzaba como debía, los resultados serían realmente buenos.
Me revolví al recordar cómo me habia venido con su tacto.
Me estaba durmiendo cuando escuche sonar mi celular a los lejos.
Lo había dejado en el comedor con el resto de mi trabajo.
No quería levantarme... Estaba haciendo frío.
Pero nadie me escribiría tan tarde a menos que fuese él.
Me levanté sin pensarlo dos veces y lo busqué.
Volví rápidamente a la habitación y me metí debajo de las sábanas. La temperatura había bajado considerablemente y la calefacción no daba abasto.
De: Shouyou _wb
Para: Kageyamatobio_5
Asunto: Buenas noches.
Mensaje: Buenas noches -Kageyama-san. ¿Mañana puedo ir como siempre? También necesito que me siga ayudando con el examen.
Sonreí antes sus palabras.
Había olvidado que debía ayudarlo.
De: Kageyamatobio_5
Para: Shouyou_wb
Asunto: examen.
Mensaje: lo siento hoy me olvidé por completo. Puedes venir cuando quieras. Ahora debes dormir. Debes estar cansado. Buenas noches.
Dejé el celular sobre la mesa de luz y sentí como mi cuerpo volvía a encenderse... Era muy adictivo todo aquello. Quería otra vez tenerlo conmigo.
Quería de nuevo que me dejase besar su hermoso cuello, sentir sus gemidos.
Traté de conciliar el sueño... Pero de sólo pensar lo cerca que había estado de follarlo, y como la había tenido sumiso en mi cama me enloquecía.
Y el maldito celular volvió a sonar.
Suspire largo y tendido y busque serenidad donde nunca la hallaría, en mi mente.
El cuerpo desnudo de Hinata venía a mí... Y eso que aún no había visto como lucia, de seguro, su pequeño ano. ¿Cómo sería su interior? ¿Cálido? ¿Demasiado estrecho?
Tome de nuevo el móvil.
De: Shouyou_wb
Para: kageyamatobio_5
Asunto: mañana.
Mensaje: ¿y tendremos tiempo para hacer lo de hoy y lo del examen?
Maldito niño... Me senté en la cama a releer una y otra vez aquella pregunta.
¡Oh Dios! ¿Que esperaba de mí?
Le había dicho que fuese prudente con sus palabras. ¿Creía que minimizando la situación con solo poner lo de "hoy" yo no me acordaba que eso significa mamársela, apoyársela, decirle una y otra vez que quería follarmelo y un par de cosas más?
¿A que estaba jugando?
No pude responder. No encontraba una manera educada y adecuada de hacerlo.
Apague mi móvil y me trate de dormirme lo más rápido... No quería pensar en él. No quería ponerme más caliente de lo que estaba. Una calentura que al masturbarme no se pasaba.
En el algún momento de la noche me quedé dormido seguramente. Pero bastante perturbado.
...
El sonido del timbre era molesto y ruidoso.
No paraba de sonar una y otra vez.
El reloj marcaba la 6:30am.
Confiaba en que quien fuese se cansaría y se iría. Pero no. Seguía tocando insistente.
Me levanté como pude.
Me di cuenta que aún llevaba la ropa del día anterior.
Abrí la puerta para encontrarme con un Hinata cansado y ruidoso.
Se abalanzó sobre mi cintura y me abrazo.
-Kageyama-san está bien.
-¿He?
-Es que anoche no respondió más mis mensajes. Y lo llamé y me daba el buzón.
Recordé porque no le había contestado.
-Pasa- ordene dejándole lugar.
Hinata pasó adelante mío.
Oler su aroma tan temprano era muy reconfortante.
-en media hora entró a clases. - anuncio.
-Estas a cinco minutos corriendo - conteste.
Llevaba el pantalón escolar y un buzo blanco que tapaba su cuello.
Lo acerqué a mí y acaricie su cuello encima de la ropa, bajándola un poco.
-te quedaron algunas marcas. -Dije.
Asintió vergonzoso.
-¿está enojado conmigo Kageyama-san?
-Veras... No estoy enojado. Es que me perturbas. ¿No entiendes que estoy enloqueciendo? ¿Cómo te atreves a poner tan inocentemente que quieres que te haga todas esas cosas otra vez?
Está bien... Yo enloquecía por su inocencia... Gran parte de querer darle duro era por eso... pero ahora necesitaba en serio poder controlar mi cuerpo.
Hinata me veía un poco asustado.
Fui hasta la cocina para poder preparar un poco de café.
Hinata me siguió.
-¿Es que ya no quiere hacer todas esas cosas?
Me toque la nuca, buscando no contracturarme.
Lo tome de la muñeca y lo arrastre hasta adentro de la cocina. Su cuerpo era tan delgado que era muy fácil alzarlo y sentarlo en la mesada.
Hinata se sostuvo de mis hombros, y desnude su cuello para besarlo y morderlo tan fuerte como podía.
Tome una de sus manos e hice que tocará mi pene. Un pene listo para follar su hermoso ano.
-¿En serio crees que ya no quiero hacerte nada? Por Dios niño... Quiero cogerte bien fuerte ¿entiendes? Pero si me envías esa clase de mensajes... Teniéndote lejos... No puedo contenerme. Me siento caliente... Me siento mal.
-Es que... Kageyama-san... No puedo dejar de pensar
-Yo tampoco puedo Hinata... No puedes quedarte aquí toda la noche. Tienes una familia y eres menor.
-Lo sé.
Lo abrace con fuerza, sintiendo todo aquel ser... Toda aquella situación que además de provocarme una calentura extrema también me hacían sentir otras cosas que en el momento no supe interpretarlas.
Volví a besar su cuello nuevamente mientras inconscientemente él se revolvía sobre la mesada dando pequeños gemidos.
-Debes irte o llegarás tarde.
Se acercó a mí oído y susurro:
-¿Antes podría ayudarme? Es que...
Mire hacia abajo para encontrarme con la forma de un pene erecto que se veía a simple vista desde bajo de la ropa.
Lo saque con cuidado y para no ensuciar nada, me lo metí en la boca. Tenía poco tiempo, así que con rapidez y con más hambre que nada, se la mame fuertemente.
-Ah...Ah... Más fuerte...- sus débiles palabras se volvieron una orden, le apreté mis labios con fuerza y aquel pene, ahora rojizo, entraba y salía de mi boca.
Hinata empezó a moverse allí arriba hasta que su cuerpo se hablando y su semen había inundado mi boca.
Mientras Hinata lanzaba sus últimos gemidos, lamí su pene limpiando todo rastro de semen.
Le acomode la ropa nuevamente... Como a un niño... Un niño que de a poco iba corrompiendo.
Me sonrió alegremente mientras me tomo para abrazarlo.
-Shouyou...debes irte. No me hagas repetirlo.
-¿No puedo faltar a clases?
-¿Ha? ¿Eres tonto?... ¿Qué excusas darás?
-Pero puedo ir a la hora del club. ¿Puedo quedarme aquí?
-Hinata... No quiero modificar tu vida y actividades. No puedes faltar a clases sólo por hacerte estas cosas.
-No es por eso.
-¿Entonces?
Volví a sentir ese cálido beso en mi mejilla para escuchar.
-Quieto faltar por usted... Para quedarme con usted.
Quede en silencio mirándole.
No tenía argumentos para tales declaraciones.
Y su cálido beso en mi mejilla me nublaba la razón más que nada.
Odiaba, odiaba besar en los labios. Odiaba la profundidad de sentimientos que eso traía consigo.
Lo tome de sus mejillas y lo bese en la boca. Me abrí pasó entre ellos y pude sentir su lengua torpe tratando se seguir mis pasos.
Lo solté al cabo de uno segundos y lo mire de frente.
Hinata tenía sus grandes ojos mirándome intensamente.
-¿Qué piensas hacer todo el día aquí? Si te quedas aquí tantas horas- dije tocando despacio sus delgadas piernas- voy a terminar follandote y te va a doler tanto que no vas a poder siquiera saltar.
-¿Podrías darme otro beso?
Cuando iba hacerlo, mi pequeño me sorprendiendo rodeando sus piernas alrededor de mi espalda.
Cuando se sentía lujurioso, dejaba bastante de lado su timidez.
Aproveché aquello para poder apoyarlo con fuerza. Su ropa era muy molesta, quería desnudarlo de inmediato.
Lo bese de nuevo. Apretando lo más que pude su cuerpo con el mío.
-Kageyama-san... Quiero hacerlo.
Escuchar eso... De una voz tan dulce y tímida.
-Yo también. Pero despacio ¿Si?
-¿Entonces puedo quedarme?...
-No...
-¿no?
Negué con mi cabeza una vez más.
-Llegaras tarde -
-Llegare tarde de todos modos- contesto un poco molesto.
Sonreí ante su berrinche.
Lo baje con brusquedad de la mesa.
Y sin anunciarlo baje su pantalón.
Lo gire. Apoyándolo contra la mesada.
Me agache para ver su pequeña cola. Abrí sus muslos para meter mi boca y lamer su pequeño ano.
Hinata se revolvió incansablemente mientras hacía aquello. Al parecer le gustaba, su pene estaba volviendo a crecer.
-chupa- dije extendiéndole mi dedo medio. -mójalo bien.
Lo chupo muy avergonzado por la situación y su media desnudez.
Y con cuidado metí el dedo.
Se sobresaltó de tal manera que mi dedo se metió entero en su ano.
Me levanté para ver su rostro.
-¿Duele?
Asintió despacio.
-Por eso no podemos hacerlo aún. - saque mi dedo y volví a meterlo. Hinata volvió a suspirar con dolor.
-¿Quieres que pare?
-No.
-Mastúrbate- ordene metiendo. -si no quieres no te miro.
Asintió y mientras empezaba a masturbarse para mitigar un poco el dolor, yo me encargué de besar su cuello semi desnudo y el lóbulo. Sin darse cuenta logre meter dos dedos.
Cuando había logrado que su reconociese sin problema, los metía una y otra vez fuertemente, creando ese ruido de sus genitales al moverse tan rápido.
Hinata se volvió a venir.
Se tiró cansado sobre la mesada.
Aquel cuadro que se me mostraba era tan apetecible... Por Dios... Quería destrozarlo.
Levanté con cuidado su ropa acomodándole una vez más.
-¿Estas bien?
-Si... Aunque me tiemblan las piernas.
Sonreí nuevamente. Era un regalo muy grande aquella presencia en mi casa.
-Ahora ¿entiendes?...
Asintió y tomó su lonchera.
-¿Vengo más tarde? - pregunto llegando al umbral de salida.
-¿Quieres venir?
-Si... ¡Si quiero venir! .
-Entonces te espero. Vete llegarás muy tarde.
Nuevamente asintió.
-¿Un beso de despedida?
Iba a morir allí... Necesitaba que se marche. No habia sido inmune a todo lo que había pasado.
Me dolía por demás mi pene.
Sin esperar mi reacción ya estaba allí sobre mí besándome.
No habia nadie como él...nadie.
-Shouyou...no seas cruel Vete ya.- susurré en su oído.
-Entiendo... ¿no quiere que le... Ayude?
-No vete... Es en serio. Yo me arreglo. Es tarde. Sugawara sabe que vienes aquí...no quiero tener problemas con Sawamura.
Me encanta tener acá... Tocarte y besarte... Pero hay límites. No te preocupes... Cuando estés preparado no te soltaré nunca.
Hinata asintió a todo muy avergonzado con mi fácil comunicación. Beso mi mejilla y se marchó.
Cerré la puerta, quedándome solo en mi departamento... Sintiendo la lujuria de siempre, pero también algo más.
...
Bueno este capítulo no es tan largo. Pero espero que les guste.
Rinachi que decirte, has leído mis pensamientos. Quería hacer un capítulo dedicado a Hinata. Así que si quieres lo hare con gusto.
Shouyou ahora está entre su inocencia y querer gozar más de las cosas lindas que Kags le hace. Aunque él siga siendo de algún modo inocente no puede obviar que le gusta todo lo que el "señor" le hace sentir y como le dedica tiempo a que goce, sabiendo que Kags tiene sus necesidades… por eso quiero hacer una parte de él, para que el mismo explique cómo se siente respecto a esto XD
Gracias a todos… todos y cada uno de los reviews son leídos con la misma felicidad. Amo leerlos, amo ese sentimiento que generan en mí. Gracias a ellos, me he sentado más seguido a escribir.
Nos vemos cuando me lean Day G.
