Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.
Aprendiz de vampiro.
Descubriendo otros poderes.
El lunes por la mañana y tras pasar un exhaustivo fin de semana de clases vampíricas Serena bajo del segundo piso de la casa donde vivía con mucho sueño, apenas había podido dormir la noche anterior pensando en que le quedaba poco tiempo para enfrentar a Seiya y rechazar ser su novia, cuando llego a la cocina vio a su siempre sonriente madre sentada frente Darien, ambos estaban desayunando.
- Buenos días. . .- Murmuro sin animo y sentándose en su puesto de siempre.
- ¿Hija que tienes? Parece que no has dormido muy bien.- Su madre le puso la mano en la frente.- No pareces enferma.
- No dormí bien anoche, no tenía sueño.
- Entiendo.
Serena miro de reojo a Darien mientras desayunaba, otra de las razones por la cual no había podido pegar un ojo era que aún le dolía tener que aguantarse las ganas de decirle a él lo que sentía, pero habían llegado a un trato y era la única forma en que pudiese quedarse, olvidando todo lo pasado.
- Querida Darien me ha contado que estas aprendiendo mucho sobre tu otra mitad.
- Bueno sí. . . Tengo que protegerme.
- Aun no puedo creer que los Kou tengan ese gen, cuando Kenji vivió aquí con nosotras siempre sociabilizamos con ellos, son buena gente.
- Es posible que mientras Kenji vivía aquí el gen no se hubiese desarrollado en aquella familia, en ese tipo de personas ese gen se desarrolla pasados los veinte años. . .
- Si dices que Yaten lo posee entonces él nunca supo de la condición de Kenji.- Comento Mamá Ikuko.- Mi Kenji se fue cuando aquel pequeño tenía casi catorce años.
- Y Taiki tiene una edad similar, creo que es un año mayor o menor.- Concluyo Serena.- Y en todo caso Taiki llego el año pasado a vivir con los Kou.
- Entonces tenemos algo menos de que preocuparnos.
- De todas formas Serena quiero que me prometas algo.- Intervino la mujer mayor.- No quiero que vayas a la casa Kou, no quiero que te expongas, y trata de mantener el menor contacto posible con Seiya, aunque sean compañeros de clases.
- Si mamá.- La joven termino su desayuno.- Ya me tengo que ir. . . Que tengan un buen día.
- Yo voy contigo Serena.- Darien se puso de pie.
- Vayan queridos.- Ikuko sonrió.
Al quedarse sola en aquella casa sintió nostalgia de los días que pasaba ahí con Kenji, pero sonrió al ver que Serena y Darien estrechaban la relación, y secretamente ella esperaba que fuese más allá, podía ver a su hija interesada en el vampiro, pero no lograba descifrar nada en la mirada de Darien cuando este miraba a su hija fijamente, de todos modos notaba algo, una sutil mirada, la misma que Kenji le daba después de hacer el amor.
- Serena. . .
- Dime.- Llevaba poco más de la mitad del camino ya recorrido y como siempre Darien caminaba delante de ella dándole la espalda.
- Hoy Seiya querrá que le des una respuesta.- Comento el vampiro.- ¿Qué le dirás?
- Yo. . .
- ¿No tienes idea verdad?- Darien se detuvo de pronto y la miro fijamente.- Dime una cosa Serena. . . ¿Te gusta Seiya?
- No Darien, no me gusta, pero es mi amigo y no sé cómo rechazarlo gentilmente, nunca he estado en esta situación.
- Comprendo. . .
- ¿Darien?
- ¿Qué?- El vampiro siguió caminando.
- ¿Has rechazado alguna vez a alguna chica?
- ¿Qué clase de pregunta es esa?
- Era para tener una idea de que puedo decir.- Murmuro ella inocentemente, pero en realidad quería saber si él había tenido alguna novia antes.- No lo sé, sobre qué clase de cosas de dicen y algo más.
- ¿Algo más?
- Para no hacer sentir rechazado a la otra personas, que le hagas saber que la quieres pero no como lo desea el otro.
- Mmm. . .- Darien detuvo su caminar y la miro por encima de su hombro, Serena por unos instantes pensó que iba responderle algo.- No hagas preguntas tontas.
- ¡Serena!- Mina como todos los días escolares la alcanzaba a mitad de camino.- Hola Darien.
- Buenos días Mina.- Darien sonrió.- Bien aquí te dejo quiero ir al centro a comprar algunas cosas, que tengas buen día Serena.
- Tu igual.
- Serena ya me dijo Yaten que Seiya se te declaro la noche del concierto.- Murmuro de pronto Mina.- ¿Qué le dirás?
- Pequeña tonta, no tiene nada en mente. . .
Serena estaba segura de haber oído la voz de Darien, pero este ya estaba muy lejos, seguramente había sido producto de su imaginación, que no había dejado de atormentarla en todo el fin de semana.
- ¿Y bien Serena?
- ¿Eh?- La joven miro a su amiga.- Pues yo. . .
- Rayos lo olvide. . .
- ¿Qué sucede?
- Yaten me hablo anoche, al parecer la familia Kou va a ir a una reunión familiar esta semana y Seiya no vendrá a clases. . .
- En toda la semana.- Por un lado estaba aliviada y por otro solo hacía que su angustia creciera más.
- Supongo que deberás esperar para hablarle a Seiya.
- Si.- En eso tenía razón su amiga, tendría que esperar la vuelta del pelinegro.
La joven suspiro aliviada, aun no se sentía con la valentía de rechazar a quien consideraba un amigo de toda su corta vida, de todos modos iba a tener que hacerlo.
Unas horas después Serena estaba en medio de la clase, bostezaba disimuladamente, pues estaba muerta de sueño, de todas formas trataba de mantenerse despierta en la clase, podía escuchar la voz de su maestra.
- Quiero que termine esta aburrida clase. . .
- ¿Que me pondré para mi cita esta tarde?. . .
- ¿Cuánto falta para las vacaciones?. . .
Serena comenzó a mirar en todas direcciones, reconocía las voces a su alrededor, eran de sus otros compañeros de clases, pero estaban muy lejos de ella como para escucharlos sin que la maestra también lo hiciera y los regañara por hablar en clases. . .
- Yaten. . .- Oyó claramente la voz de Mina, estaba dibujando un corazón en sus apuntes.
- ¿Le gustare a Hideki?. . .
- Tengo que sacar ochenta mínimo en matemáticas. . .
- Guarden silencio.- Rogo la rubia estaba escuchando demasiadas voces a su alrededor y la confundían.
- Tengo club de canto después de esta clase. . .
- No puedo faltar al ensayo de baile. . .
- Silencio.- Serena se tapó los oídos, las voces se incrementaban.
Solo entonces recordó que Darien le había advertido sobre aquel suceso, le había dicho expresamente que podría oír a grandes distancias, pero no tenía idea de cómo acallar las voces en su mente, por fin el timbre sonó.
- Por fin. . .
- Que bueno que ya acabo. . .
- Podre reunirme con mi novio. . .
- Serena. . .- Alguien le toco el hombro haciendo que se sobresaltara.- Tranquila soy yo.
- Mina.- Le sonrió a su amiga.- Lo siento estaba distraída. . .
- Se ha notado.- Bromeo la otra rubia.- Tengo que ir al centro a comprar algunas cosas. ¿Vienes conmigo?
- Claro. . .- Necesitaba salir de la preparatoria, aun escuchaba las voces de los demás alumnos.
Para ir al centro debían tomar el tren seis, siete u ocho, por lo que subieron al primero que llego, pero no paso mucho tiempo antes de que ella volviera a oír a las personas que hablaban a su alrededor.
- ¿De verdad vas a salir con tu jefe?. . .
- Claro, el señor Takemi me ha pedido muchas veces una cita. . .
- Pues yo creo que eso es acoso laboral. . .
Serena miro a las dos mujeres que hablaban en el otro extremo del vagón del tren, ambas estaban uniformadas, seguramente trabajaban en una empresa.
- ¿Iras al partido de futbol el fin de semana?. . .
- Claro, aposte quinientos a que el equipo delta ganaba. . .
- Vas a perder amigo, yo aposte seiscientos a que gama ganaba. . .
Eran unos chicos jóvenes, parecían universitarios, llevaba muchos libros en las manos y ambos parecían inmersos en ser quien ganara la apuesta del aquel partido.
- De todas formas corte con él. . .
- Pero si te amaba mucho. . .
- Pero no era mi tipo, me gustan los chicos más fuertes de carácter. . .
- Pobre Daisuke. . .
Eran dos chicas de otra preparatoria, charlaban animadamente mientras esperaban la siguiente parada.
- . . . Oye Serena. . . Serena. . .
- Oh lo siento Mina, estaba mirando hacia otro lado.- Se volvió hacia su amiga.- ¿Qué decías?
- Solo te decía que comprare un perfume para cuando Yaten vuelva.
- Oh. . .- Se preguntó si Mina sabría de la condición de su novio.- ¿Quieres mucho a Yaten verdad?
- Bueno sí. . . Desde que tengo trece, pero él no se fijo en mí hasta el año pasado, ahora somos novios y estoy muy contenta.
- ¿Y conoces bien a su familia?
- Bueno, su madre, la señora Kou es una mujer muy amable, el padre es. . . Creo que como todos los hombres de negocios, algo callado cuando no se habla de finanzas y otras cosas, pero Yaten siempre dice que es un padre muy preocupado por ellos.
- Entiendo. . .
- Ya se.- Mina la miro muy sonriente.- Me preguntas todo esto porque quieres saber cómo serán contigo cuando seas la novia de Seiya. . .
- Mina no digas esas cosas. . .
- Pero es cierto, conoces a la señora Kou desde que vamos en primaria, sabes que es una mujer muy amable, le vas a caer bien como nuera. . .
- No es el punto. . .
- Y el señor Kou siempre molesta a Seiya de que nunca lleva a una chica a cenar a casa, así que supongo que te querrá nada más verte. . .
- No entiendes Mina. . .
- Estas nerviosa lo sé.- La interrumpió su amiga, el operador del tren anuncio la próxima parada.- Estamos llegando.
Al menos al llegar a la parada Mina pareció querer cambiar de tema, comenzó a hablarle de otras cosas y Serena acepto el cambio de conversación feliz, pasaron viendo los escaparates de varias tiendas hasta que su amiga entro en una exclusiva tienda de perfumes.
- Mira este es el que quiero.- Mina le mostro una preciosa botella de cristal que contenía un líquido color naranja.- Huele. . . Es delicioso.
- A ver. . .- Serena acerco su nariz a la tapa del frasco, incluso antes de acercarse más el olor inundo sus sentidos.- Huele bien. . .
- ¿Verdad? Entonces lo voy a llevar.- Mina se volvió hacia la vendedora.- Y quiero también el perfume preferido de mi novio se llama esencia de las estrellas para hombre.
- Por supuesto señorita, vuelvo al instante.
Serena se dedicó a dar vueltas por la tienda al parecer las voces se habían acallado al fin, lo cual la dejaba mucho más tranquila, miro las vitrinas que exhibían exquisitos perfumes, todos de diferentes colores.
- ¿Eh?- De pronto llego a sus sentidos un dulce aroma.- ¿De donde viene?
Camino por la tienda para dar con la procedencia del aroma maravilloso que había llegado a sus sentidos, le recordaba algo, o mejor dicho a alguien, finalmente y guiada por sus nuevos instintos dio con un hombre de mediana edad que estaba comprando una loción, al ver el frasco se emocionó.
Flash back.
La pequeña Serena de poco más de diez años corría por la casa, aquel era un día muy especial, era el cumpleaños de su madre, y junto con su padre tenían preparada una sorpresa para mamá Ikuko, llego hasta el cuarto principal de la casa solo para ver a su padre elegantemente vestido como siempre en ocasiones especiales mientras se echaba su loción favorita en el rostro.
- Papi.- La pequeña niña se le acerco.- ¿Usas perfume como mamá?
- Si hija pero cuando un hombre lo hace se llama loción no perfume. . .
- Ah. . .- La niña se subió a la cama para mirar como su padre terminaba de arreglarse.- ¿Cuando sea grande yo tendré que usar perfume como lo hace mamá?
- Bueno si tú así lo quieres mi cielo, es algo que las mujeres utilizan para atraer la atención de un hombre que les interesa. . .
- Mamá usa un perfume que huele muy rico papá.- Comento la niña.- ¿A ti también te gusta verdad?
- Cariño mío.- Kenji termino y se volvió hacia su hija.- A mí me gusta todo de mamá.
- ¿Cuándo te regaña también?
- Si mi amor cuando me regaña también.- Sonrió Kenji Tsukino mientras la tomaba en brazos.- Ahora ven mamá ya debe de estar por volver de sus clases de gastronomía.
- Vi el pastel que mandate a hacer para ella papá es muy lindo.
Fin del flash back.
Serena sonrió al recordar aquello, su padre ciertamente siempre había celebrado con mucha alegría tanto el cumpleaños de mamá Ikuko como el suyo, habían sido tiempos de felicidad en la familia Tsukino.
- ¿Señorita va a comprar algo?- Una vendedora la miraba amablemente.
- ¿Eh?. . . Sí. . .- Se acercó al mostrador.- Quiero una loción de hombre por favor.
Una hora después Serena estaba entrando en la casa llena de dudas, quería hablar con Darien cuanto antes sobre lo que le estaba pasando desde la mañana, pero no lo vio, así que decidió buscar a su madre, quien estaba en la sala tomando té y viendo una revista.
- Hola mamá.
- Hola cielo.- Mamá Ikuko vio los paquetes que su hija llevaba.- Veo que has ido de comprar.
- Mina tenía que ir a comprar algunas coas al centro y la acompañe así que también realice algunas comprar.- Se sentó al lado de su madre, dudada un poco de lo que iba a hacer pero de todas formas saco la loción de uno de los paquetes.- ¿La recuerdas verdad?
- Por supuesto Serena.- Mamá Ikuko se emocionó al ver el frasco, abrió a botella y la olio.- Si, el aroma característico de tu padre, siempre se la ponía, decía que era la única fragancia hecha por los humanos que le gustaba.
- Recordé algo mientras la olía, un día de tu cumpleaños que él mando a hacer un gran pastel. . .
- Lo recuerdo hija, yo aún estaba en la universidad en mis clases de cocina, fue un día maravilloso.
- ¿Mamá donde esta Darien? Hoy me paso algo muy raro y creo que tiene que ver con mi mitad vampírica.
- ¿Algo malo?
- No pero creo que estoy comenzando a escuchar las voces de la gente que está muy lejos de mí, además en el tienda de perfume reconocí la fragancia de mi padre desde un extremo de la tienda a otra.
- Mmm. . . Creo que tendrás que hablar con Darien, dijo que no iba a tardar de todos modos.
- Si mamá, subiré a cambiarme de ropa.
- ¿Serena te importa si me quedo con la loción de tu padre?
- No mamá, la compre para ti.
Serena entro al baño de su cuarto para darse una ducha ante de bajar, tenía muchas cosas en que pensar y el agua siempre la calmaba, primero que nada tenía que aprender a hacerle frente a sus facultades, y tratar de hace oídos sordos cada vez que escuchaba a la gente hablar a su alrededor.
Quizá las demás características de su condición estaban por ser desarrolladas y tenía que estar preparada para no pasar algún bochorno, durante el día había estado a punto de grita a los demás que se callaran, pero aquello solo hubiera servido para que pensaran que ella estaba loca.
- ¿Mamá quieres que te ayude a poner la mesa?- Pregunto Serena al bajar al primer piso.
- Claro querida.- Mamá Ikuko estaba terminando la cena.- Por cierto Darien ya llego, subirá en unos instantes.
- Bien.
Serena puso los tres puestos en la mesa, incluso antes de ver a Darien upo que e acercaba pues escuchaba los pasos de la escalera que daba al sótano, él apareció y tras sonreírle se sentó en la mesa.
- Tu madre me ha dicho que has comenzado a oír a la gente hablar desde lejos y también me hablo del episodio de la tienda de perfumes.
- Si, quería hablarte de eso a decir verdad.
- Eso será mientras cenemos.- Murmuro mamá Ikuko que llevaba la comida.
- Muchas gracias por la comida.- Dijo Darien antes de comer.- Bien Serena ya que estas empezando a desarrollarte como vampira tienes que saber que puedes bloquear tus sentidos al mínimo y escuchar solo lo que esté más cerca de ti.
- De verdad, me parece maravilloso.
- Es una técnica muy fácil de aprender, tela la enseñare después de la cena.- Prometió el vampiro antes de concentrar toda su atención en la comida.
En otro lugar del país.
- No sé qué es lo que hago aquí.- Se quejó Seiya.- Podría estar ahora con mi bombón. . .
- No te quejes.- Le regaño Yaten.- Yo estoy peor que tú, quiero estar con mi mujer. . .
- Novia.- Lo corrigió Seiya solo para molestarlo.- Es tu novia.
- Mi mujer, he estado con ella muchas más veces de las que tú has estado con Serena sin siquiera tocarle un pelo.- Gruño el peli plateado.- Además cuando ella acabe la prepa nos iremos a vivir juntos.
- ¿Qué diría Mina si se entera que eres un exterminador de vampiros?- Seiya quería ver a su hermano en la mayor furia posible, él y Taiki lo habían llevado obligado a ese lugar.
- No me provoques Seiya, además fueron mamá y papá los que fastidiaron para traerte aquí.
- Ya basta de discusiones.- Taiki se les acerco.- Yaten el maestro quiero vernos, incluso a Seiya.
- Vamos.- Yaten miro a su hermano.- Camina enano.
- Mmm. . .
- Sabes que es por tu propio bien Seiya.- Le hablo Taiki.- Es necesario saber si tienes el gen cazador al igual que el resto de la familia.
- Sigo sin entender que hace la diferencia si lo tengo o no.- Murmuro lleno de molestia.- No me importa ese tipo de cosas.
- Te harán un tatuaje con fuego, si se borra inmediatamente es porque no portas el gen como nosotros, si se queda el tatuaje. . .
- Lo sé, si se queda en mi es porque soy un mounstro al igual que ustedes. . .
- Oye tienes sus ventajas.- Bromeo Taiki.- Tenemos mayor resistencia a la heridas y hacemos el amor de maravilla. . .
- No seas grosero.- Lo interrumpió Seiya.
- Solo piénsalo primo.- Taiki lo miro.- Si tienes el gen y Serena es tu novia quedara tan encantada contigo en la cama, que nunca podrá fijarse en otro hombre, como lo hace la humana de Yaten con él. . .
- Esa humana tiene nombre.- Interrumpio el Kou aludido.- Se llama Mina y es mi mujer.
- Como sea, de todas formas si eres soltero puedes disfrutar con todas las chicas que quieras como lo hago yo.
- Ya basta.- Yaten los miro a ambos.- Ya entremos, el maestro odia esperar.
- Bien. . .- Dijeron Taiki y Seiya a la vez.
Seiya fue llevado a una enorme sala, había mucha gente alrededor de una fogata, algunas personas lo miraban como si fuera una atracción, otros hablaban mientras Yaten y Taiki pasaban, al parecer su primo y hermano eran muy conocidos.
- Maestro.- Hablo de pronto Taiki cuando estuvieron frente a un hombre muy anciano.- Ya estamos aquí.
- Así veo.- El anciano lo miro.- ¿Eres el ultimo Kou?
Seiya se negó a responder, no quería ser parte de nada de aquello, no quería saber si tenía aquel dichoso gen cazador, desde pequeño sus padres le habían contado sobre esa extraña condición y nunca le había gustado.
- Maestro mi hermano aún no está muy contento con esto.- Intervino Yaten al ver que su hermano no iba a decir nada.- Para él es muy complicado. . .
- Pero en necesario saber si es uno de nosotros también.- Murmuro el anciano.- ¿Yaten que edad tiene él?
- Cumplió dieciséis hace poco más de un mes.- Sonrió el peli plateado.- Edad más que suficiente para que podamos ver si es uno de nosotros.
- Si Yaten.- El anciano hiso un gesto y otros hombre de edad aparecieron.- Ellos se encargaran de hacer la marca. Ya le explicaron que si desaparece. . .
- Si maestro.- Dijo Taiki.- Es lo primero que le comentamos.
- Perfecto.- El hombre mayor miro a los otros.- Comiencen a hacer la marca.
Casa Tsukino.
- . . . Bien ¿Y ahora?
- No escucho nada, tan solo tu voz y el ruido de la noche.- Murmuro Serena, estaban en el patio trasero de la casa, Darien le había explicado que hacer para mantener a raya sus poderes.- Muchas gracias.
- No hay de qué.- Darien la miro.- Por cierto hoy no hueles a ese sujeto.
- ¿Te refieres a Seiya?
- Sí.
- Bueno, él y su familia salieron de la ciudad, según me conto Mina.
- ¿De la ciudad?
- Algo así, al parecer tenían una reunión familiar afuera de la ciudad, no va a estar en toda la semana.
- Entiendo.- Darien miro a su alumna.- Bien ya es tarde te tienes que ir a dormir.
- No me trates como una niña.- Murmuro la rubia enfadada.- Solo me voy porque de verdad estoy cansada no porque tú me lo digas.
- Bien, solo porque tú lo dices.
- Que pases buena noche Darien.
- Duerme bien Serena.
Darien la vio irse y tuvo que contener el deseo de abrazarla, llevaba así desde aquella noche que había perdido el control y por poco la tomaba como su mujer aunque aún estaba avergonzado por eso otra parte de si ansiaba volver a hacerlo, su ser más intenso necesitaba volver a escuchar los gemidos de aquella niña.
- Esa niña. . .- Murmuro para sí.- Maldita sea Darien nunca debiste venir a esta ciudad.
- ¿Darien estas bien?- Mamá Ikuko apareció de la nada.- Te oí hablando solo.
- No es nada. . .
- ¿Se trata de mi hija verdad?- Le pregunto sin rodeos la mujer.- No es necesario que me respondas pero es notorio tu cambio de actitud con ella después de lo que les paso, aunque me hija sea un tanto distraída en ese aspecto.
- Yo. . .
- Calma no soy quien para juzgar nada.- La mujer mayor le sonrió de buena gana.- Sabes Darien, cuando llegaste me pareciste un chico un tanto introvertido, las primeras dos noches no hablaste mucho pero ahora has cambiado y ciertamente el haber tenido un mal comienzo con mi hija debe haber influido.
- Kenji tenía razón, es usted muy perspectiva para ser humana.
- En muchas cosas te le pareces mucho y eso me hace reconocer mejor lo que te pasa.
- ¿Y que se supone que me pasa?
- Estas comenzando a sentir algo por mi hija, pero quieres borrarlo a toda costa de ti.- Le dijo la mujer mirándolo a los ojos.- Y no entiendo por qué, de todas formas es tu vida privaba y no debo intervenir.
- Exacto.
- Darien. . . Darien. . . Darien.- La mujer se rio de buena gana.- No es necesario que te pongas a la defensiva, yo nunca voy a decir nada, de todas formas Serena aún no se da cuenta, está demasiado desanimada. . .
- ¿Desanimada?
- ¿No te has dado cuenta? Ella quiere a Seiya pero como amigo de toda la vida, nunca va a poder corresponder el amor de ese chico y más ahora que es posible que su vida corra peligro si se acercan mucho.
- ¿Me está diciendo que Serena no ama a Seiya?
- Solo digo lo que una madre preocupada ve.- Murmuro la mujer.- Y es que mi hija no quiere a Seiya como él espera.
- Ya veo.
- Sabes algo Darien.- Ikuko lo miro sonriente.- Tu y mi hija harían un bella pareja.
- Ella y yo no. . .
Pero la mujer ya estaba lejos, obviamente Ikuko Tsukino tenía muchas facultades, una de ellas era la percepción de cosas.
- Pero tiene razón.- Concluyo después de varios minutos.- No quiero sentir nada por Serena.
De todos modos tendría que convivir con ella durante un tiempo más, faltaba mucho para que fuese una vampira mejor entrenada y no podía llevarla a la isla en esas condiciones o seria carne de caza para los otros vampiros hambrientos por sangre humana.
- Vas a volverme loco Serena.- Darien decidió ir a dar un paseo, no podía arriesgarse a ser escuchado por la rubia adolescente.- No puedo quererte, no quiero quererte, no quiero que me importes. . .
Dejen sus Reviews.
¿Cuál será el resultado de la prueba de Seiya? ¿Será un peligro para Serena? ¿Por qué Darien se niega tan rotundamente a abrir su corazón? Muchos misterios abundan en esta historia, espero que les guste, saludos.
