Disclaimer: bien. Como to0dos aquí sabemos los personajes de la saga crepúsculo le pertenecen a Mrs. Meyer. Yo solo juego con ellos con lo que perturbada cabezita idea ^^.
Capitulo 6: EDWARD
Por su amor haz hecho cosas que jamás harías por mí
Las mismas que yo como un tonto hice por ti
Por tu amor renuncie a mi vida por vivir tu vida
Te odiare si no vuelves no hay remedio, te odiare
Y aunque parezca absurdo el tiempo, te amaré
Y si tu amor no vuelve mi alma ira a buscarte lejos de mi cuerpo
Y es que un maldito imbécil me robo tu amor…
Septiembre 2002 (siete años atrás)
Ahí estaba ella tan hermosa como siempre, rodeada de mis amistades y de su familia deseándole un feliz cumpleaños; si…este día cumplía dieciséis años y como los años anteriores su madre le organizaba una fiesta, aunque yo lo veía de forma absurda ¿para que organizar una majestuosa fiesta si no iban a invitar a los verdaderos amigos de Bella? La señora Swan preparaba la fiesta con dos meses de anticipación y como siempre solo invitaba a sus amistades e hijos de estas. Personas de las cuales Bella ni siquiera sabia su nombre… irónico lo se, yo su mejor amigo estaba encerrado en la cocina junto con mi madre, espiando la dichosa fiesta, mientras en mi interior me moría de ganas de estar allá y hacerle pasadera la velada a mi amiga…de la cual estaba secretamente enamorado.
-Basta Edward, si la señora entra a la cocina y te ve espiando la fiesta se encolerizara de tal manera que ¡Dios nos proteja!
-Mama sabes bien que no me importa en absoluto que la Señora Swan se moleste, yo solo quiero estar allá con ella… no sabes lo triste que se ve.
-Pobre Bella.-suspiró.- A veces me pregunto por que su madre esta encaprichada en hacerle fiestas que ella no disfruta.
-¡Pues pare que será mujer! Renné Swan quiere hacer creer a todo el mundo que es la madre perfecta y que se preocupa de sus hijos cuando en realidad prefiere irse de compras a Paris.- acuse enojado.- muchas veces Bella me ha dicho que cambiaria todo lo que tiene por tan solo el amor de su madre.
-Pobre niños…siento tanta lastima por ellos ¡el padre se la vive en sus viajes de negocios y la madre se larga de vacaciones! Me podrán llamar metiche pero esa no es una familia.
La conversación con mi madre se vio interrumpida abruptamente cuando de pronto alguien entro a la cocina, para ser honesto supe de quien se trataba pues su olor alerto mis sentidos, podría reconocer ese aroma en cualquier lugar.
-Disculpen.- dijo de manera tímida al notar que había interrumpido la charla.-Lizzie, mi madre quiere que prepares café y té para el postre.
-Enseguida.-respondió mi madre.
Se recargo en la puerta de la cocina y exhalo aire, se veía bastante cansada y atosigada, conociéndola como la conocía estaba seguro que lo que en verdad quería era estar en su recamara leyendo Orgullo y Prejuicio o alguno de sus otros libros de romance clásico.
-¿Bella estas bien?-pregunté.
-Si.-calló-¿sabes? Hubiera preferido mil veces pasar mi cumpleaños contigo, que me llevaras a la heladería y diéramos un paseo por el parque a estar rodeada por un millón de gente y sentirme completamente sola.- una lagrima resbalo por su mejilla.
En ese momento quise acercarme a ella y abrazarla para consolarla pero si su madre o alguien mas nos veía… mis días como empleado en la casa Swan estaría acabados, no habia mas remedio que conformarme diciéndole palabras de apoyo.
-Hagamos un trato.- me miro.- mañana haremos todo eso y mas, pero prométeme que por ahora harás como si disfrutaras la fiesta y cambiaras esa cara triste por una sonrisa.
Lo que se venia a continuación no me lo esperaba. Era una suerte que mi madre hubiese ido por el café a la alacena de la parte trasera por que si no… ¡estaba seguro que me hubiera jalado las orejas y dado un sermón con duración indefinida! Bella saltó de su silla emocionada y me plantó un beso…en la mejilla, muy cerca de mis labios. Fue un beso tierno y tímido, yo estaba completamente sorprendido. De verdad que ni en mis mejores sueños lo imaginaba pero la verdad era que ¡ella me habia besado, a mí!
-Este… supongo que am, me tengo que ir.-dijo con un adorable rosado en sus mejillas.
-Si… yo…yo iré a ver si mama necesita ayuda.
-OK, después de la escuela te estaré esperando…para el helado que prometiste.
-Después de la escuela será.-le dedique una sonrisa.
Aparque donde comúnmente lo hacía para esperar a los hermanos Swan a la salida del colegio privado Saint Abrí School, deseaba con ansias verla de nuevo ya que desde la noche anterior luego del beso se dedico a evitarme.
Sus hermanos Daniel y Camille salían del primario media hora antes que ella, por lo que me dedique a platicar con ellos mientras sus clases terminaban.
-¡Edward!- exclamó la pequeña niña- hoy la Miss me ha colocado una estrella de la buena conducta- dijo emocionada.
-¡no seas fanfarrona enana! –el niño que venia de tras para tratar de molestar a su hermana- ni con una tonta estrella lograras que mama y papa te pongan atención, para ellos eres una tonta.
La pequeña niña hizo un puchero, esta vez su hermano se habia excedido de tal manera que Camille amenazaba con llorar enfrente a todos los maestros y alumnos de la institución, salí del auto y me dirigí hacía donde se encontraba la pequeña con los ojos cristalinos; di una rápida mirada de desaprobación a Daniel y tome en brazos a la pequeña.
-No llores Cami.-me abrazó.- tu hermano solo lo dice para molestarte. Tu eres una niña preciosa ¿dime que padres no te querrían como hija? Eres educada, tierna y muy inteligente.
-No es cierto Edward, mi hermano tiene razón.-lloriqueó.- tal vez si fuera mas bonita, mami y papi se quedarían conmigo.
-Eso no es verdad Camille, nuestros padres en verdad nos quieren…solamente que no tienen tiempo para estar con nosotros.- Bella apareció detrás de un gran tumulto de gente, se veía hermosa con su uniforme. Me dedico una enérgica sonrisa y me quito a su pequeña hermana para cargarla ella.
-Además Daniel esta celoso por que a ti te felicitaran y él se ganara una reprimenda por que hoy se peleo ¿verdad Daniel?
-¿Cómo te enteraste?-pregunto el niño molesto.
-¡Dios! No hay otro tema de conversación en los pasillos… tu directora me aviso que mis padres recibirían una llamada hoy en la tarde.
-¡Demonios! ¡Esa vieja chismosa hará que Charlie no me de mesada por un mes!
-Tú te lo buscaste…
Subimos todos al auto y partí rumbo a la mansión en donde mama ya esperaba a todos para alimentarlos y ponerlos a hacer los deberes. Que ironías de la vida, mi propia madre era mucho más madre de esos niños que la señora que los pario, pero bueno… a Elizabeth la llenaba de gusto serlo.
Terminando la comida Bella subió a su recamara para arreglarse ya que en la tarde iríamos a tomar un helado como le prometí. Me encontraba alistando el carro cuando ella apareció, se metió dentro de el y partimos rumbo a la heladería.
-Gracia Edward.- dijo cuando llegamos.
-¿Por qué?
-Por ser mi amigo, por que tú sabes cuando estoy mal y haces todo lo posible para aliviarme el dolor.
Sentí que mi corazón iba a ritmos desenfrenados al escuchar esas palabras, Bella era mi vida, aunque ella no lo supiera la amaba demasiado y que ella diera pequeñas muestras de afecto me llenaba de felicidad.
-No hay problema, además tu también me escuchas y das consejos cuando te necesito.- la abracé- para eso son los amigos ¿Qué no?
Caminamos sin rumbo hasta que llegamos a un pequeño parquecito, estaba lleno de juegos infantiles pero no habia muchos niños alrededor. De pronto Bella desapareció de mi lado, por un momento me preocupe pero mis nervios se calmaron cuando la vi sentada en un columpio tratando de impulsarse.
-¿Quieres que te empuje?-pregunte cuando llegue hasta ella.
-Por favor. Creo que soy bastante debilucha para esta cosa-sonrió de manera angelical.
Pasamos largo tiempo en el columpio, Bella reía como niña pequeña como en mucho tiempo no lo hacía y a mi me llenaba de orgullo ser la persona que le daba eso momentos tan agradables en los que se veía tan tierna y hermosa por igual. De repente su voz me saco que mis cavilaciones.
-¿Edward?-pregunto de manera tímida
-¿si? Oh perdona, creo que me excedí en la fuerza aplicada para mover el columpio…
-No. No es eso… lo que sucede es am…
-¿Qué? Sabes que puedes confiar en mí, no tengas pena.
-Es que me preguntaba si me podrías hacer un favor- sus mejillas se sonrojaron, adoraba el color rosado que predominaba en ellas cada vez que ella se ponía nerviosa u apenada.
-Claro, solo dime de que se trata y lo hare.
Ella sudo por un momento pero yo la anime a hablar, esta intrigado ¿Qué favor quería que le hiciera para que se sonrojara de esa manera? No lo sabía pero estaba claro que no me quedaría con la duda.
-Podrías… ¿Podrías besarme?
-¿perdón?- habré escuchado bien, ella estaba pidiéndome un beso. ¡Rayos Edward! Creo que estar tan enamorado comenzaba a hacerme delirar.
-Yo… Lo siento. Solamente que pensé que tu siendo mi mejor amigo, me ayudarías a practicar… ya sabes. No quiero ser una inexperta cuando tenga novio.
-¿Tu quieres que te de tu primer beso?
-Si…si-el rubor volvía aparecer en la cara de la chica. Mi corazón empezó a dar saltos de alegría, ella quería que yo fuera su primer beso. Algo tuve que hacer bien en esta vida para recompensarme de esta manera.
-Esta bien, si eso es lo que quieres. Yo seré tu primer beso.
-Si, eso es lo que quiero.
Comencé a acercarme de manera pausada hacia su rostro, a cada acercamiento que daba podía percibir su dulce aliento. Bella se encontraba nerviosa, lo podía sentir, su corazón tenia pulsaciones mas rápidas que las normales y no la culpa ¡yo también estaba temblando! Por un lado estaba emocionado por ser su primer beso pero por el otro estaba muerto de miedo. ¿Y si esto cambiaba la amistad que teníamos? Mande al demonio la poca cordura que quedaba en mi cuando la sentí demasiado cerca. Pose mi boca en sus suaves labios y comencé a moverlos de manera lenta y pausada, acaricié su mejilla para darle cierta confianza de que todo estaría bien. ¡Dios cuanto la amaba! Ella movía sus labios al compas de los míos, se encontraba extremadamente nerviosa, sus manos las coloco en mi cintura después de liberar una larga batalla sobre donde ponerlas. Aun percibía el sabor del helado de chocolate que minutos antes habíamos comido, su olor a fresa y cerezas inundaba mis sentidos, cada poro de mi ser lo percibía pero todo llega a su fin y este beso no era la excepción. Un primer beso tenía que ser tierno y romántico a la vez y yo no quería asustarla al tratar de profundizar el beso por lo que me aleje de ella. Bella tardo unos segundos mas en abrir los ojos y volver a la realidad mientras yo disfrutaba mirarla.
-No besas tan mal para ser la primera vez Swan.- dije de manera socarrona para alivianar las tensiones.
-Gracias…tú tampoco besas mal Cullen.
Nuestras risas se oyeron por el parque y un par de personas nos miraron de manera rara al estallar en risas pero eso no nos importo, seguimos disfrutando de los juegos que había en el parque y de la compañía que nos brindábamos mutuamente.
¡No! Otra vez no. Me obligue a olvidar ese recuerdo y ahora lo soñaba, esto era el colmo; Desde que habia vuelto a ver a Isabella Swan mi subconsciente desenterró los recuerdos que tenia de nosotros dos de donde los habia enterrado, en el fondo de mi alma y para hacer las cosas aun mas peores se dedicaba a que los soñara todas las noches desde el recuentro.
Encendí la lámpara de noche para que la luz inundara la habitación, Salí de la cama de manera brusca, llevando solamente unos bóxers puestos (esto lo tenía que poner, de tan solo imaginarlo se me hace agua la boca y me pongo sonrojada. Sin mencionar que la risita nerviosa se apodera de mi ) y me dirigí al bar que tenia en mi departamento. Un buen Tequila aliviaría la frustración que sentía.
me encontre con otro amor
Y que en sus brazos fui dejando de quererte, te aborresco desde el dia de tu traición
y que hay momentos que he deseado hasta tu muerte.
Aca entre Nos, Quiero que sepas la verdad, no te he dejado de adorar y hoy que a mi lado ya no estas no queda mas confesar
que ya no puedo soportar, que estoy odiando sin odiar
porque respiro por la herida.
¿Por qué Isabella? ¿Por qué no pudiste amarme como lo hice yo? ¿Por qué preferiste al maldito de Black antes que a mí? ¿Qué te ofreció el que yo no te haya ofrecido? La respuesta era simple. Dinero, mucho dinero y estándar social.
Maldecía el día en que mis ojos se fijaron en ella y le entregara mi corazón. Un corazón que hoy solo tenia odio para ofrecerle, las personas que dicen que el tiempo sana las heridas están muy equivocados, han pasado seis años desde que le declare mi amor y no recibí mas que humillaciones de su parte. Seis años de amor y odio contenidos en mí para una sola persona.
Me desperté más temprano de lo normal, después de aquel sueño no pude volver a dormir. Me duche y vestí. Para ir a la oficina siempre llevaba traje, esta ocasión era un traje gris, blusa blanca y corbata negra. Lolita, la señora que se encargaba del aseo de mi departamento habia llegado desde hace rato.
-Señor ¿quiere que le prepara algo de desayunar?- hablo con su voz amable y a la vez respetuosa.
-No muchas gracias, solamente tomare un zumo de naranja por favor.
-Enseguida la preparo.
Mientras preparaba el zumo, me senté en uno de los bancos de madera que estaban en la cocina. Ese sería un día bastante ocupado, hoy llegarían los asistentes de Aro Vulturi para observar como íbamos en el proyecto, sin mencionar la junta de consejo que hoy se haría.
¡Demonios! Había olvidado completamente llamar a New York. Marque el numero de manera rápida, timbró un par de veces antes de que alguien respondiera.
-Casa de la señora Denalí. ¿En que puedo servirle?- contesto el ama de llaves.
-Buenos días. Soy Edward Cullen, comuníqueme con la señora Tanya enseguida.
-Claro señor Cullen.
El ama de llaves fue en busca de la Tanya quien rato después atendió el teléfono.
-¿Edward?- preguntó una adormilada Tanya.
-Disculpa que llame a tan tempranas horas pero tendré todo el día ocupado y no creó que le pueda llamar después para felicitarlo.
-Oh, no te preocupes. El ya debe estar despierto, sabes que este día le pone bastante feliz.- mi ex novia llamó a la mucama para que fuera al cuarto del niño.
Anthony, mi hijo, hoy cumplía cuatro años de vida. Y como todos los años después de que su madre y yo termináramos y el se fuera a vivir a New York con ella recibía una llamada de mi parte para felicitarlo.
-¿Papi?- escuche su voz por el auricular
-¡Feliz cumpleaños campeón!
-¡Papi! ¡Papi! – Dijo emocionado- pensé que me llamarías mas tarde. ¿Vendas para la fiesta que mami me hará?
Muchas veces deseaba pasar mas tiempo con mi hijo, Anthony era lo mejor que me habia pasado desde que ella rompiera mi corazón, era de las pocas veces que le agradecía el haberme rechazado. Mi hijo era físicamente parecido a mi a excepción de los ojos que eran de un azul profundo como los de Tanya, él habia nacido de mi relación con Tanya Denalí, una modelo de talla internacional a quien habia conocido mientras cursaba una maestría en la carrera de Administración de empresas en la universidad de Harvard y a quien por cierto abandone tiempo después de que naciera mi hijo. Ella quería que nos casáramos para darle al niño una familia pero yo no compartía sus ideas, se me hacia absurdo amarrarme a alguien a quien no amaba solamente para darle al pequeño una familia. Bien podría tener un padre y una madre sin estar casados sin mencionara que le evitaría menos sufrimiento que verme pelear con su madre a diario por el mismo cuento.
-No, no podré asistir campeón. Lo siento- escuche como mi hijo suspiraba y se le aguadaba la voz- pero prometo que en corto tiempo vendrás a visitar a tus abuelos y tíos.
-¿Y a ti?
-A mi también e incluso te llevare a Disneyland como regalo de cumpleaños
-¡De lujo!- mi hijo habia recuperado el tono normal de su voz y ahora sonaba extasiado por la idea- ¿crees que pode lleval al señor bigotes a tu casa?
-¿Señor bigotes? Y ¿ese quien es?- pregunte de manera divertida.
-Es mi nuevo perrito, mi mami me lo regalo de cumple.
-Muy bien entonces creo que dentro de poco el señor bigotes y tu vendrán a visitarme- podía imaginar los saltitos que Anthony estaría dando en su cama-ok, nos vemos Campeón y que tengas un feliz cumple.
Corte la llamada, Lolita ya me habia acercado el zumo para que lo bebiera sin mencionar que me estaba retrasando.
-¿Cómo se encuentra el niño Anthony, señor?-preguntó
-Excelente, hoy su madre le preparara una fiesta de cumpleaños, le regalo un cachorro y cuando venga de visita lo llevare a Disneyland.-le conté de manera resumida- Lolita me voy, no quiero llegar tarde a la oficina. Cuida el Departamento por favor.
-Pierda cuidado señor.
Salí del departamento y tome el ascensor. Cuando llegue al lobby pedí que Javier, el ballet me trajera el auto para partir a la oficina.
-Aquí tiene las llaves-dijo entregándome las llaves mientras abordaba el Aston Martin.
-Gracias.
De camino a la oficina marque el numero de Alice, necesitaría de su ayuda ya que dentro de poco presentaría de forma oficial a Isabella Swan como mi prometida ante mi familia. Presentarla ante mis padres era un poco contradictorio a lo que planeaba hacer pero ellos no tenían la culpa del pasado, el anhelo de Esme y Carlisle era verme casado, que sentara cabeza y yo se los iba a cumplir aunque fuera pura fachada.
-¿Aló?
-¡Hey Al, necesito que me hagas un favor!
-Si yo muy bien ¿y tu hermanito? Si tuve una gran jaqueca por tu intromisión de ayer en la noche, sin mencionar que mi marido se fue a acostar bastante molesto- la voz cantarina de Alice inundó mis oídos, como siempre tan directa.
-Ok ya entendí. Disculpa que ayer haya ido a tu casa a altas horas de la noche. Perdóname por poner de un humor de perros a tu marido pero por favor ¡necesito de tu ayuda!
-Edward Cullen pidiéndome ayudo ¿a mi?- soltó una tremenda carcajada seguida de frases en sarcasmo- eso es algo que no se ve todos los días, hay que aprovechar la jugosa oferta.
-¡Basta Alice! Si vas a estar burlándote mejor le pido ayuda a otra persona- ese jueguito de mi hermana comenzaba a enfadarme.
-Esta bien. Dime hermanito ¿para que necesitas la ayuda de la grandiosa Alice Hale?
-Allie necesito que lleves de compras a Isabella Swan, mi prometida; a ella y a toda su familia puesto que mañana Esme ofrecerá una cena para conocerla.
-¿¡Es en serio!? Genial Eddy ¡por fin conoceré a la chica que logro atraparte!- gritó de manera entusiasmada- ¿A dónde paso por ella?
Le di la dirección de Isabella Swan a mi hermana, Alice era la persona perfecta para que la llevara de compras. Así mataba dos pájaros de un tiro, mandaba a Bella a comprar ropa decente para mañana en la noche y hacía que Alice la pusiera al tanto de la situación, sin mencionar que también colaboraba en que se conocieran.
Era absurdo aceptar que estaba feliz por que mi familia la conociera y aceptara pero de verdad lo estaba. Bella Swan era el tipo de chica que mi madre quería que tuviera por esposa, tal vez eso también influyo en que le pidiera que se casara conmigo…dejando la venganza de lado, claro esta. Lo cierto era con o sin Venganza Bella Swan estaba a pocos días de ser mi esposa y con ello, mi mujer.
Todo lo que tiempo atrás un maldito me quito.
N/A: ¡
si se que me quieren matar y hasta mandarme una bomba nuclear a mi casa!! Pero ¡por dios! No tarde tanto. La semana pasada, la antepasada y la que le sigue estuve en exámenes, finales, parciales y departamentales. Me puse a estudiar como loca pues no quería que mis padres me castigaran si reprobaba. Y hoy vengo mas que feliz anunciando que pase en todas las materias!! Hasta en español donde se suponiia estaba a nada de reprobar y cual va siendo mi sorpresa cuando veo mis calificaciones. 9 en español, 8 en física, química, DHP, estadística, 7 en matematicas y sociales y 10 en historia, y computación. De promedio final un 8.2!! ¡rayos! Ahora espero que me den cambio para en la mañana por que estudiar en la tarde me deja muy poco tiempo para escribir y hacer actividades extra curriculares. Bien por fin estoy de vacaciones, se que la ultima vez deje un cap demasiado corto pero esta vez serán recompensados con 10 paginas de Word y prometiéndoles que a lo mejor actualizare 2 veces por semana mientras siga de vacaciones y no consiga trabajo T_T(alguien quisiera contratar a estar pobre autora para cualquier trbajo disponible?=D ojo, lavo plancho, hago la comida, cuido bebes ¡lo que sea! Nee no es cierto, no lavo ni plancho mi propia ropa, eso lo hace doña Betty, la señora que ayuda a mi mama con el aseo de la casa. Pero en ratos si le ayuda a mi mami a hacer la comida y todos los días sin excepccion le lavo los trates de la misma.
Me voy, ya saben que me gusta alargarme y mejor me despido
Kisses N bites
