El palo y la zanahoria

ADVERTENCIA

X: Relato erótico de amor y sexo heterosexual entre personajes de la serie con la edad que tienen en la serie. En ningún momento apruebo o aliento el sexo entre menores de edad y adultos o de menores entre ellos. Estos relatos son puros ejercicios de la imaginación cuyo único fin es entretener y divertir

XX: Relato erótico de contenido adulto que puede ir en contra del sentido de la moral y los valores del lector o con lo estipulado a las leyes de Censura de su país. Leer bajo su propia responsabilidad

XXX: Relato porno y explicito de contenido bizarro que no recomiendo leer a quienes no le gustan este tipo de relatos, ni a ninguna persona que no tenga un criterio adulto bien formado

ADVERTENCIA

Para Neverdie. Contenido: X

Primera parte: Las Clases

Evangelion pertenece a los estudios Gainax y Kharas

Shinji era un total y completo desastre académico. Anteriormente sus notas eran mediocres, pero con todo el trajín de tener que conciliar sus deberes de piloto con sus deberes escolares y sus crisis existenciales de emo, sus notas se habían resentido. Asuka era una graduada universitaria y Rei Ayanami tenía buenas notas sin esfuerzo, así que haber estado al borde de la muerte por salvar al mundo, ¡no era excusa para reprobar matemáticas!

Todo se había arreglado para que Shinji tuviera un mejor desempeño académico y no repitiera el curso por sus malas calificaciones. Seguiría yendo al colegio y por supuesto que de ninguna manera sus pruebas y test de sincronización se iban a descuidar, ni su entrenamiento continuo para mejorar su desempeño como piloto… Shinji solo tendría que sacrificar todo su tiempo libre, dejar de salir y de ver a sus amigos por un tiempo

-Misato-san, ¡eso es muy injusto!... Me… me… ¡me voy a volver loco si no me distraigo y si no salgo!- Shinji protestaba con timidez, sabiendo de antemano que era inútil cualquier intento de su parte de cambiar las cosas

-Shinji, ¡Es por tu bien!... te prometo que te ayudare en todo lo que pueda… ¡en lo que tus notas mejoren todo volverá a la normalidad!

-Verás que sales ganando estando lejos de ese par de vagos por un tiempo- se burlo Asuka- ¡además! Ese tiempo que usas para llorar y lamentarte en "¡Mi papi no me quiere y nadie me comprende!" será mejor aprovechado estudiando…

Shinji solo guardo silencio. Estaba acostumbrado a que sus deseos, lo que sintiera y lo que pensara le importara un comino a todo el mundo… pero era la primera vez que en verdad tenía amigos, ¡sobre todo unos tan buenos!

-Voy a presentarte a alguien… ¡creo que te podrá ayudar!- Le había dicho Kaji

Kaji se lo llevo en su auto, un viernes, hasta una casa en las afueras. Shinji se iba a quedar todo el fin de semana en esa casa, venir por las tardes para estar estudiando hasta la noche para luego volver a su casa El muchacho venía con todos sus libros y cuadernos. Kaji no le había dado más explicaciones. Solo le había dicho que no le dijera a Misato ni a nadie de la persona que le iba a presentar.

-¿No me vas a decir quien es?- pregunto Shinji con sus libros en un bolso y una valija con una muda de ropa

-¡Es tu propia institutriz inglesa!

-¿Mi que?- Shinji estaba sorprendido.

Antes de que Shinji pudiera decir algo más la puerta se abrió. Shinji sintió que los ojos se le iban a salir de sus orbitas

-Pero ¡si eres la loca del paracaídas!

La chica era como Asuka, una mezcla de europea y japonesa. Su aspecto era muy formal, parecía de internado ingles. Shinji no pudo evitar en pensar en las películas de Harry Potter. ¡La chica parecía de la casa de Gryffindor por su uniforme! Una toga o guardapolvos que le cubría por completo. Su pelo color café lo tenía dividido en dos coletas que le llegaban a los hombros, sus ojos eran de un verde azulado y usaba gafas, además de que, como Asuka, también llevaba los clips nerviosos A10 como parte de su indumentaria, pero en forma de diadema…

Como música de fondo se escuchaba música clásica. Una partitura de piano, violín y contrabajo que invitaban a la meditación y el estudio

La chica llevaba un apuntador en las manos, que a Shinji le hizo recordar de nuevo a las películas de Harry Potter. ¡Parecía la varita mágica que usaban en la película los estudiantes de Hogwarts o el maestro de una orquesta! La joven era muy bella… ¡pero de su edad!... a lo mejor como él era un estudiante. La chica hablo con la característica flema de los ingleses.

-Kaji-san, ¡hare lo que pueda pero no prometo milagros!... jovencito, ¡es de muy mala educación decirle a una señorita como yo "la loca del paracaídas"!... como no hemos sido debidamente presentados, ¡lo dejare pasar esta vez!... mi nombre es Mari Illustrious Makinami, pero puedes decirme Mari-sensei…

-¿Esto es una broma? ¿Verdad?-

Mari se acomodo sus gafas. Rodeo a Shinji. El apuntador cortó el aire. Shinji sintió un latigazo en todas sus posaderas. Un largo y fino chichón le recorría de glúteo a glúteo haciendo una perfecta cruz con la raja de su culo.

-¡Ayyyyyyyy!- se quejo Shinji dando brincos y sobándose las nalgas

-Puppy-Kun quiero que esto quede claro desde el primer momento, ¡la letra con sangre entra! -Mari limpiaba sus gafas con un pañuelo mientras hablaba, la fina vara de madera la tenía debajo del sobaco- hay que desalentar el mal comportamiento con castigos y premiar el bueno con recompensas…

-Bueno, ¡Te lo encargo Mari!- Dijo Kaji dirigiéndose a ella, luego se despidió del joven Ikari- Shinji, ¡Esto o un carcamal con mal genio! Ya te darás cuenta muy pronto que las lecciones de Mari-sensei valen la pena…

Shinji era de carácter cobarde y pusilánime por naturaleza. Al quedar solo con Mari hizo una reverencia y se disculpo. La inglesa solo sonrió y saco la lengua en forma traviesa. Se quito el guardapolvo o túnica tirándola a una percha con perfecta puntería. Tenía un cuerpo de modelo de pasarela envuelto en un apretado y sexy uniforme compuesto por una minifalda escocesa, camisa y corbata. Sus largas piernas estaban enfundadas en una medias pantis y usaba zapatos de charol. La joven cambio la música de fondo por un rock pop ingles con un control remoto que tenia en su tunica.

Frente a Shinji había cambiado por completo su actitud. Tocaba una guitarra imaginaria mientras cantaba o maullaba en forma desafinada la canción que se escuchaba. Shinji se estaba preguntando si el carcamal con mal genio estaría todavía disponible para él

Después de almorzar y de hacer la digestión Mari y Shinji salieron al patio. Estaban haciendo ejercicios de estiramiento y calentamiento. Mari tenía puesto su bañador escolar de cuerpo entero, Shinji una franela de algodón y unos Shorts. Anteriormente lo había puesto a jugar el solitario y ejercicios psicomotrices de coordinación corporal (juego de palmas y canto para niñas con ella… ¡Shinji solo se decía para sus adentros que Kaji se las iba a pagar todas juntas en lo que tuviera una oportunidad!)

-¡Vamos Puppy-kun!, ¡en cuerpo sano, mente sana!- le animaba la inglesa mientras Shinji hacia unos abdominales

-Sí, ¡Mari-sensei!-le replico Shinji, pensando en la forma en que se vengaría de Kaji en lo que pasara el fin de semana mientras hacia todo lo que Mari le ordenaba sin rechistar y sin tardanza… la joven no se separaba de la dura vara de sauco en ningún momento. Estaban de pie uno frente al otro. Shinji saltaba la cuerda como un boxeador. El cuerpo lo sentía caliente, lleno de vitalidad, ágil y elástico

-Bien… ¡Quiero que te quites toda la ropa!- le dijo Mari con una sonrisa.

-¡¿Aquí?! ¿En medio del patio? ¿Delante de ti? ¡¿Acaso te volviste loca?!- Le replico Shinji con desconcierto y mucha timidez.

Mari se acomodo sus gafas. Rodeo al tercer niño. La vara de sauco volvió a cortar el aire y Shinji tenía otro largo chichón en las nalgas

-Aquí, ¡en medio del patio!, ¡ahora! - ordeno Mari como un sargento del ejercito

El muchacho solo bajo la vista y comenzó a quitarse la ropa. Disimuladamente Mari trago saliva y sonrió de gusto al quedar Shinji con su cuerpo de efebo a la vista. ¡El muchacho era muy atractivo! Afortunadamente el miembro del chico estaba en reposo y eso tranquilizo a Shinji que entre sus planes de venganza contra Kaji incluía la posibilidad de tortura y asesinato. La muchacha comenzó a quitarse su bañador frente al muchacho con lentitud, en finos y elegantes movimientos. El joven sentía la piel de gallina y picores en todo el cuerpo al ver a Mari por completo desnuda delante de él… ¡no lo podía creer!... ¿En verdad ella se iba a desnudar también?... Shinji trago saliva al ver la respuesta frente a sus ojos.

Mari era diferente, peculiar. Su belleza era real y tangible, más de carne y hueso. La de una chica de su edad. Armoniosamente estaba bien formada y proporcionada. Lejos de sentirse excitado, Shinji se sintió inseguro y abochornado de su cuerpo flacucho e imberbe. Se sintió desgarbado y sin gracia alguna. El hecho de estar en el patio, a plena luz del sol con sus "vergüenzas" al aire y a la vista lo cohibió y lo intimido por completo. Su miembro colgaba sin vida entre sus piernas.

-Mari… ¡no creo que sea buena idea!... yo creo que es mejor volver a la casa…

-Shinji… ¡será agradable!... te lo prometo- Dijo la chica tomándole de la mano- ¡ven!

Shinji siempre había fantaseado con Rei o con Asuka desnudas. Ya las había visto una que otra vez disimuladamente en una que otra prueba o test sin nada de ropa, ¡Mari no tenía nada que envidiarles!...

-Shinji… ¡hagamos un poco de Yoga primero!

Shinji parpadeo

-¿Eso que hacen los contorsionistas?- Pregunto

-No… ¡no tiene nada que ver con eso!...-Le replico Mari- Solo sentémonos aquí…

Los dos se sentaron a la manera india, cruzando las piernas uno frente al otro. Sintiendo la hierba bajo ellos. Ella solo se limitaba a estar desnuda sobre la hierba para solo inhalar aire y exhalarlo. Shinji al principio solo se limitaba a mirarla y admirarla, mientras los dos largos chichones en su culo le escocían. El femenino cuerpo desnudo de Mari lo seguía cohibiendo e intimidando… haciendo más bochornosa su propia desnudez al aire libre.

-Shinji… ¡no te estas relajando!

-Si… ¡si me estoy relajando, Mari-sensei!- Mintió el muchacho enderezándose de golpe.

-Shinji… ¡hay que estar desnudos por completo!... en cuerpo, mente y alma… ¡por favor trata!...- Le dijo con dulzura y una beatica sonrisa Mari- ¡solo deja de pensar en cosas malas!, ¡en las cosas que te hieren y te incomodan!... luego trata de sacar fuera de ti toda vergüenza, todo miedo… todo aquello que te duela…

Shinji frunció el ceño. ¡Por donde empiezo!, pensó. Con sus deditos Mari le cerró los ojos y con sus manitas llevo sus manos a sus pechos, en medio de sus senos. El muchacho sentía el latir del corazón de Mari en un suave martilleo y su tenue respiración. Su miembro estaba duro como un garrote y le dolía. Mari parecía ignorar que era por ella y Shinji se sentía más abochornado y avergonzado.

-Inhala aire por la nariz y exhálalo por la boca… ¡inhala y exhala!- Le decía Mari.

El corazón de Mari le marcaba el ritmo y al muchacho no le costo nada sincronizar su respiración con la respiración de Mari. El miembro del muchacho se iba desinflando en la medida que el muchacho era capaz de olvidarse de todo y vaciar su mente de todo pensamiento… ¡pero era muy difícil para él!... su padre distante… su madre muerta en extrañas circunstancias… sus tíos que no lo querían… Misato era algo bueno en su vida… Asuka también, ¡aunque las dos eran muy molestas a veces! ¡Sobre todo Asuka!... Rei Ayanami, parecía fría e indiferente, pero el muchacho se alegraba de tenerla en su vida, sin saber bien por que… Desde que era un Piloto de Evangelion su vida había dado un vuelco total… ¡tenía muchas cosas malas! Pero las cosas buenas las hacían tolerables…

El muchacho parecía un buda meditando bajo un árbol con los ojos cerrados. Era capaz de escuchar el ruido del viento sacudiendo las ramas, sentir la suave y verde hierba bajo él, la brisa acariciando su cara y su piel. Mari estaba como él con los ojos cerrados. Sin proponérselo lo abrieron al mismo tiempo. Shinji se sentía muy bien, ¡de maravilla!... era como esa vez que le toco pelear con el ángel doble sincronizado con Asuka. Era la misma sensación, pero mucho más agradable.

-¿Y ahora?- Pregunto el muchacho con timidez

-¡Ahora te hare un masaje por todo el cuerpo!- Sonrió la chica con dulzura- ¡solo quédate como estas y no te muevas!

Mari tenía un bolso que previamente había dejado bajo el árbol con todo lo que había considerado necesario. Se puso a gatas para tomarlo y Shinji sintió que iba a perder la armonía que había alcanzado con el universo al ver las tersas y turgentes nalgas redondas de Mari, su culito con forma de corazón, sus labios vaginales. Ella se inclino más para buscar algo, Shinji tuvo la visión fugaz de su anito rosadito, pequeño y arrugado, al separarse sus nalgas brevemente y su coñito con los labios verticales apretados con su huerto de pelusa como barbita de perilla. Tuvo que cerrar los ojos de nuevo, volver a inhalar y exhalar, para tranquilizarse.

La muchacha se paro de rodillas y desde atrás le echaba un aromático ungüento humectante por los hombros. Las manos de Mari eran tibias y suaves como lirios. La piel del muchacho absorbía el ungüento como una esponja para quedar suave y con un olor agradable. Mari se sonrojo al sentir como el muchacho había ganado masa y fibra muscular. Sus manitas se deslizaban sobre puro musculo. Shinji no era ni corpulento, ni atlético, sin embargo. Solo era delgado, sin nada de grasa.

A la chica no parecía molestarle el fuerte hedor a sangre que el cuerpo de Shinji expelía, ¡pero a él si! Inconscientemente lo llenaba de vergüenza. El olor a sándalo y canela del ungüento le gustaba al muchacho y se dejaba masajear o manosear por Mari completamente relajado y en paz. La joven le echo el ungüento por todo el cuerpo, pero a ella le gustaba ese olor a LCL. El sándalo y la canela no eran para disimularlo para ella, ¡era como echarle miel o chispas de chocolate a un helado!

Que usara el mullido césped en vez de una alfombra o estuvieran al mismo nivel en vez de usar un diván o una mesa para masajes no era obstáculo. El estar parada de rodillas o sentada sobre sus talones le gustaba a Mari. Sus labios verticales se rozaban en cada movimiento que hacía. Shinji tenía que acostarse, volverse a sentar o pararse de rodillas para que ella le pudiera echar el ungüento y masajearlo con comodidad. Ella era torpe y no una masajista profesional, pero eso también tenía su encanto.

Los jóvenes se rozaban y se tocaban piel con piel. Shinji se estremecía al sentir los pechos de Mari o su plano vientre, rozarlo, deslizarse al ras o aplastarse contra él cada vez que Mari trataba de echarle la crema por la piel. El solo mirar de reojo los senos o el huerto de Mari lo llenaban de excitación e impaciencia. Como al descuido Mari buscaba que sus pechos, sus muslos o su vientre rozaran la piel del muchacho con la excusa de su torpeza e inexperiencia.

Shinji estaba acostado de espaldas, apoyándose en sus codos. Mari estaba sentada a horcajadas sobre las piernas del muchacho. Solo faltaba echar la pomada en la impaciente potra de Shinji que apuntaba al cielo como un asta de bandera, sin bandera. La joven alargo su brazo para alcanzar el bolso y tenerlo cerca. Empezó a masturbar al muchacho mientras le echaba la crema y Shinji echo la cabeza hacia atrás, apoyando la espalda totalmente en el piso cubierto de hierba. La brisa soplo por la derecha. Mari sentía su coñito húmedo y ensopado en sus jugos…

Shinji se sorprendió al sentir la boca de Mari engullir su miembro hasta que sus labios tocaron sus pubis para luego regurgitar toda esa carne en forma lenta y pausada. Ella tosió y gargajeo un poco atragantada, pero vio feliz que lo había hecho bien. Con sus deditos índice y pulgar la inglesa sostenía la parte baja del condón, asegurándolo en su base y con la otra mano se puso a apretar su punta para sacarle el aire. El falo del muchacho estaba perfectamente enfundado en caucho. Shinji trago saliva, ¡había estado expectante desde hacia rato!, ¿el masaje era en realidad excusa y preludio a algo más?…

-Te toca probar la zanahoria Puppy-kun, ¡vamos a dar un alivio a tus huevos y a sacar toda esa leche que tienes acumulada para que de mañana en adelante te dediques a estudiar con ahínco!- Explico Mari- Así que pídeme lo que quieras… ¡date gusto y hártate!

El muchacho acuno su cabeza entre la hierba mientras sus brazos se mantenían a los lados de sus costados. Miraba al cielo con ojos perdidos. La copa del árbol los protegía del sol con su sombra. Con una mano Mari sostenía la dura verga del muchacho y la apuntaba a su interior mientras que la otra mano entre abría lo más que podía su agujerito. Ella se apoyo en sus piernas como si fuera a saltar como una rana. Al separar sus muslos y abrir su coño lo más posible, hilillos de espesa miel unían sus labios verticales o goteaba en la comisura inferior.

Mari tenía un coñito bien apretadito. El falo curvo como una cimitarra se deslizo con lentitud en la cavidad vaginal como una espada en su vaina. Los jóvenes se sonrieron extasiados en la delicia de la unión de sus sexos

-Mari-sensei…

-¿si?

-¿Te quitarías tus coletas?... me gustaría verte con tu cabello suelto- pidió el muchacho acariciándole los muslos a la inglesa.

Mari lo hizo con una sonrisa. La brisa volvió a soplar alborotándole su cabello y secando el sudor que la cubría como gotas de rocío. Primero apoyo sus manitas en el pecho del muchacho y empezó a hacer suaves movimientos circulares con las caderas que se convirtieron en ochos y luego en frenéticos meneos, sacudidas y balanceos. Shinji le acariciaba los túmidos pezones con los pulgares mientras sus manos se ahuecaban en la curva de los prominentes senos. Shinji recordaba la vez aquella del ángel doble y la coreografía con Asuka para vencerlo… ¡Era la misma sensación de estar unido y complementado con otro, pero mucho más intensa y completa!

La joven trataba por todos los medios de prolongar el coito lo más posible. Inconscientemente Shinji le marcaba el ritmo acariciando su torso, sujetándola por la cintura de guitarra o acariciando sus muslos de terciopelo o sus duras nalgas. Cada quien sabia como, cuando y donde tocar al otro para el máximo placer y el supremo goce. Era inevitable que explotaran y así lo hicieron.

Mari estaba agotada, pero solo le había abierto el apetito a Shinji que no dejaba de besarla y acariciarla mientras los dos rodaban sobre el pasto riendo, ¡felices de la vida!, bajo la sombra del árbol. El olor y sabor natural de hembra de Mari volvía loco a Shinji. El muchacho de nuevo tenía una monstruosa erección, pero ella esta reacia todavía a un nuevo polvo. Solo daba largas al asunto con besos y caricias que solo enardecían el hambre, la sed de Shinji de ella y las exquisiteces de su cuerpo joven

Mari estaba de espaldas sobre la hierba ahora con Shinji devorándola, saboreándola, metiendo su hocico en su coño, mamando de sus tetas o comiéndose su boca. Finalmente como al descuido Mari se abrió y Shinji aprovecho para enterrar su hombría hasta el fondo de sus entrañas. Mari comenzó a llorar y a gimotear en forma ambigua y queda. Pero Shinji empujaba implacable redoblando sus fuerzas y el poder de sus embestidas. El coñito de Mari era divino y sus cangrejeras trabajaban por si solas. Shinji le lleno el coño de semen en poco tiempo mientras Mari también explotaba en un orgasmo múltiple.

-¡No te pusiste el condón!- rezongo Mari cariñosa, feliz y satisfecha. Los espasmos iban desapareciendo y ella tenía a Shinji encima, con su miembro flácido dentro de ella todavía –¡Te voy a quitar puntos por eso Puppy-kun!…

-¿Me lo pones otra vez con la boca, Mari-sensei?- le pregunto el muchacho al oído.

-¡Pervertido!- dijo Mari con malicia. Shinji le volvía a insistir entre mimos y carantoñas

Los jóvenes se besaron en la boca y solo dejaron que sus cuerpos repusieran fuerzas. Mari volvió a sorprender a Shinji con una espectacular mamada antes de volver a poner el condón esta vez sin atragantarse o toser. Shinji se sentía libre de culpas, escrúpulos o inhibiciones. Nuevamente ella se puso encima, pero dándole la espalda al muchacho por que quería hacer algo nuevo. Fueron más lentos y más calmados. Pero Shinji solo tenía ojos para el apetitoso culito de la inglesa.

Mentalmente Shinji le pidió perdón a Kaji y estaba pensando en darle un regalo o ponerle a su primer hijo su nombre. El resto del día se lo paso bomba haciéndole el amor a Mari todo lo que quiso, como quiso y cuando quiso.

Al siguiente día se puso a estudiar y a repasar muy entusiasmado… pero le aburría leer y no se le quedaba nada grabado.

-Puppy-kun todo el mundo tiene su propia forma de aprender, ¡quizás leer y hacer garabatos en un cuaderno no sea lo tuyo!... quiero que te pongas a estudiar historia y que al final del día me respondas todas las preguntas que te haga… estudia como quieras y cuanto quieras… ¡puedes leer todo lo que quieras en la biblioteca o usar el material audiovisual!

Lo malo de ser japonés es que tu país tiene más de mil años de historia… Shinji se puso a repasar, ¡pero encontraba todo aburrido y sin interés real para él!... ¡cuantas fechas, cuantos lugares y cuantos nombres!... batallas, invasiones, paso esto, se hizo aquello, estos de aquí, esos de allá… estudio con ahínco, ¡esforzándose al máximo!... pero solo tenía una ensalada de datos en la cabeza sin conexión, ni sentido.

Ella había aparecido con un antifaz, con sus piernas enfundadas en medias de seda a medio muslo, los brazos cubiertos en guantes de satén y una cadena de oro alrededor de la cintura. Su cabello lo llevaba sin sus coletas, en una agresiva melena. Shinji se moría de la impaciencia esperándola desde hacia rato. ¡La espera había valido la pena! Shinji vio que ella había dejado la vara de madera y traído en su lugar una fusta.

-¡El palo o la zanahoria Puppy-kun!- dijo Mari acariciando la cara del muchacho con la punta de su rebenque. Luego le tomo de la mano-¡vamos al salón de clases!

Shinji regreso a su cuarto con el cuerpo lleno de latigazos y con quemaduras por cera derretida, con las muñecas con marcas de esposas. ¡Le dolía todo el cuerpo en forma terrible y había reprobado miserablemente!... lo que le había dado a Mari la excusa de dar rienda suelta a su sadismo y perversión…

-¡Mierda!... lo peor, ¡es que me gusto!… - Se dijo en voz alta antes de caer rendido sobre la cama

El domingo en la mañana se puso a estudiar desde temprano. Mari le había dicho en su sesión de tortura que no solo se limitara a aprenderse las cosas al caletre y las memorizara sin entender… mientras su fino pie se deslizaba por la parte interna de su muslo hasta pisar su miembro erecto con la planta del pie. Shinji estaba desnudo, acostado de espaldas, con las manos esposadas detrás. Sentía su miembro contra su vientre y la planta de pie enfundada en satén encima ¡a todo lo largo!

¡Había aprobado esta vez el interrogatorio de historia! Shinji sentía como Mari aguijoneaban la punta de su miembro con la lengua, la besaba y la comprimían antes de chuparla. Estaba arrodillada en su cuarto, en su cama, a sus pies. Mari estaba doblándose para plantarle un beso en el tobillo. Tomando su tiempo, besó su camino hasta la pantorrilla, la rodilla, el interior de su muslo hasta que rozo la nariz en el recodo donde se unía el muslo con la entrepierna. Aspiró el perfume natural y almizclado de él, rodando con suavidad en la piel tierna de sus bolas el lado plano de su lengua, chupándolas lentamente en su boca.

Sus acciones llevaron a la verga de Shinji al máximo, entonces ella arrastró la afilada punta de su lengua en la palpitante vena grande hasta que pudo usar sus labios para meterse la cabeza del tamaño y la forma de un melocotón en la boca.

- ¡Ah, Mari-sensei! … ¡Aaaaaah!... - Se estremeció Shinji, agarrando las sábanas.

La joven envolvió con su mano el falo y lo devoró feliz de tragar las gotas de líquido pre seminal que se filtraban de su cabeza. Mari dejo que el miembro se hinchara alrededor de sus labios. Primero dejo que el miembro se hundiera dentro de su boca. Después de haberle dado unos pocos y leves tirones, empezó a chuparlo con suavidad, hundiendo las mejillas para rodearlo de carne húmeda. El miembro estaba duro y erecto. A medida que él empujaba, ella lo apretaba más firmemente dentro de su boca.

Shinji sentía que deliraba sentado en la cama follando la boca de la chica con antifaz. Sentado solo alza y baja sus caderas apoyando los brazos en la cama mientras Mari sacude y menea su cabeza. Los sonidos líquidos de lamer y de succión hacen coro con los jadeos y gemidos de satisfacción de la chica, ¡es todo lo que se escucha en la habitación! Shinji respira entrecortadamente. La joven comienza hacerle una paja rusa con sus voluminosas tetas que en su perfección hacen sospechar estar hechas por la mano de un hábil cirujano y rellenas de mucha silicona. Pero Shinji puede poner las manos al fuego con toda confianza de que son naturales

-Puppy-kun… ¡¿Qué tengo que hacer para que te corras en mi boca?!... ¡para tragar tu leche!- Protesto la chica con cariñosa contrariedad e impaciencia en un ronroneo.

Su coñito goteaba y le dolía mucho el vacío dentro de él. No pudo soportarlo más. Ella retiró su boca y subió por su cuerpo, llevando besos como lo había hecho a lo largo de sus piernas. Para cuando llegó a su cara, él estaba desesperado. Sus manos se enterraron en su melena tirando de su boca a la suya. Ella lo permitió durante unos momentos preciosos mientras se preparaba sobre él con un abrazo cerrado y bombeaba su polla con su mano libre. Finalmente, ella se separó de su beso para posicionarse a sí misma. Ya no tenía ni el tiempo ni la paciencia para juguetear. Lo necesitaba en su interior. ¡Ahora! Él puso sus manos en sus caderas para ayudarla a sostenerse mientras ella se levantaba, apuntó su polla y felizmente se empaló sobre él dándole la espalda.

Shinji estaba reclinado en la cama con la cabeza acunada en una almohada. Sentía los muslos enfundados en seda a los lados de sus piernas. Su miembro llenando a reventar el conejo de Mari. La chica se mordía los labios. El caballete de la cama golpeteaba la pared y las patas rasgaban el piso. Los resortes del colchón chirriaban. Ese era todo el acompañamiento musical para el dueto de voces de Shinji y Mari. Para sus jadeos y gemidos de placer intenso. El muchacho se llenaba las manos con el par de redondos jamones de la chica. Hundía sus pulgares en los hoyuelos de las nalgas.

Shinji veía embelesado la atlética espalda de la adolescente. Los omoplatos en movimiento. Las apetitosas nalgas tensarse y relajarse. Del coñito delicioso pasaba al anito delicioso de la chica enmascarada. Mari cabalgaba su sexo como jinete experta. La chica debía de tener otros amantes… ¡o cobrar una fortuna por su arte!... llego a pensar Shinji. Tuvo el mal pensamiento de que quizás Kaji había sido su mentor y él le había enseñado todos los secretos para folla así de rico a ella… la joven se giro y se puso frente a frente con él. Las manos cubiertas de satén estaban sobre sus hombros.

Las manos del muchacho estaban en donde se estrechaban sus caderas, sintiendo la cadena de oro alrededor de su cintura. La vista de los senos de Mari botando mientras sus negros cabellos aleteaba en cada subida y caída era espectacular. La chica sonrió con satisfacción al sentir al muchacho a punto de llegar al clímax. Sencillamente el muchacho se lo decía sin necesidad de palabras. Con cada fibra de su ser.

-¡Puppy-kun no te corras dentro de mi!... ¡aguanta!... ¡quiero tragar tu semen!- Le dijo la chica mientras le acariciaba las tetillas con sus pulgares.

Todo su cuerpo temblaba por que ella también estaba a punto de correrse. Debajo de ella, Shinji gritó en agónico éxtasis cuando su canal lo apretó con fuerza, como si fuera una mano. Como una súcubo insaciable la quinceañera reanudo su sexo oral y feliz se trago el primer chorro de semen, los otros dos salieron como si fueran petróleo de un pozo bañándola de pies a cabeza.

Su boca, su coño y su ano estaban a la disposición de la verga de Shinji. El muchacho solo dormitaba un poco para luego reanudar la joda. Lo mínimo eran tres polvos y lo máximo cinco después de descansar un poco. El muchacho estaba sobre ella, entre sus piernas, bombeando con todas sus fuerzas mientras Mari se aferraba a los tubos del cabezal de la cama. Shinji sujeto los tobillos de la chica y la penetro lo más profundo que pudo. En cinco envites más el japonés llego al clímax. Mari grito al llegar al orgasmo. El muchacho soltó los tobillos que sus manos sujetaban como grilletes. Mari fue bañada en semen por el muchacho, en la cara, en sus pechos y en su vientre

- ¡Ya Puppy-kun!... ¡no puedo más!... - le decía la chica entre jadeos besándole los labios. La joven se iba a su cuarto y caía medio muerta de cansancio sobre su cama

-¡Como le hacia falta al desgraciado aliviar sus huevos!- Se dijo Mari, luego se mordió los labios- voy a tener que buscarle pronto una compañera de estudios o yo buscarme una asistente para las próximas clases… ¡Pero primero me aprovecho de esa sequia y ese largo verano!... es todo un diamante en bruto… ¡puliéndolo un poco hasta supera a Kaji!

Shinji estaba cansado y somnoliento.

-¡Que bella y hermosa es la historia de mi país!- Exclamo el muchacho sintiendo de pronto su pecho henchido de orgullo patriótico.

En la noche Kaji fue a buscar a Shinji para llevarlo a casa de Misato. Encontró a Mari con su disfraz de Gryffindor, con la música clásica como fondo y a Shinji estudiando matemáticas en el aula. Sonrió divertido para sí en forma enigmática.

Shinji mejoro notablemente en el colegio… ¡pero el palo y la zanahoria lo tenían más loco que los perros de Iván Pávlov! Ahora se excitaba al resolver los problemas de física, química y matemáticas. Llegaba a eyacular cuando el problema era en verdad difícil y conseguía resolverlo al final de muchos esfuerzos y quebraderos de cabeza. Tenía violentas erecciones en los exámenes. Como pudo disimulo y oculto a los demás los efectos secundarios de las clases y asesorías académicas de la loca del paracaídas. Nadie parecía darse cuenta, pero a él le producían muchas contrariedades e inconvenientes

A todo el mundo le había dicho que Kaji le había conseguido una vieja, obesa y amargada institutriz inglesa. Misato le había preguntado a Kaji y este le había dicho que no la conocía en persona, que solo había dejado a Shinji en la casa… que había escuchado de ella por accidente, en una conversación casual de unos desconocidos.

-¡Tengo que verla y conocerla!- Había dicho Misato

-Creo que tengo el teléfono y la dirección por aquí- Dijo Kaji en forma inocente y despreocupada. Shinji se puso pálido

De su cartera Kaji saco un arrugado papelucho y se lo dio a Misato.

-¡Aquí tienes!... me tengo que ir… ¡nos vemos!

La sorpresa de Shinji fue mayúscula cuando en efecto, en la vieja casa, estaba Mari. ¡Junto a una obesa mujer mayor que Shinji jamás en su vida había visto! La puerta se la había abierto Mari. Misato se presento y Mari los condujo a donde la profesora fingiendo ser otra alumna. Shinji se quedo con la boca abierta al ver a la mujer, una inglesa de pura cepa, ¡vieja y gorda hasta más no poder!

-Shinji, ¡que es eso de estar encorvado con la boca abierta!... ¡Párate derecho como un hombre y cierra la boca!- Ladró la anciana

Shinji obedeció en el acto. Misato se presento como la tutora y representante del joven. ¡Una amiga de la familia! Por razones de seguridad la identidad de Shinji como piloto de EVA solo debía ser conocida por el mínimo de personas posibles. Misato no le mentía a la profesora, solo no entraba en detalles.

-Mari, ¡querida!, ¿me harías el favor de repasar gramática inglesa con el joven Ikari?... quiero que practique con los verbos, regulares, irregulares y modales… tu tienes buen oído, ¡que los conjugue todos, en todos los tiempos!... corrígele la pronunciación

-¡Profesora me tengo que ir!, ¡me esperan en casa!- Protesto Mari

-¡Por favor querida! ¡Hazme ese favor!... te prometo dejarte ir más temprano en nuestra próxima clase- la anciana luego se dirigió a Misato- querida, ¡espero que le guste el té!, por favor vamos a la sala y charlemos un rato… ¡insisto!

En lo que estuvieron solos Mari agarro a Shinji y lo puso contra la pared. Lo crucifico agarrándole las muñecas y aplastando su boca contra su boca. Shinji estaba aterrado, miraba nerviosamente la puerta abierta de par en par por encima del hombro de Mari.

-¡Dios! ¿Qué haces?- susurro Shinji

-¡Repasando la gramática inglesa, Puppy-kun!- La joven le metió la lengua dentro de la boca.

¡De donde diablos saco Kaji esta loca! Pensaba Shinji debatiéndose entre su instinto y la razón, entre su lujuria y el miedo de ser descubiertos por Misato… Mari lo besaba en la boca con deseo y morbo contagioso. El muchacho seguía nervioso. No dejaba de pensar en Misato y miraba aprensivo la puerta.

-¡Fuck me, Puppy-kun!, ¡Now!- Ordeno Mari

-¡¿What?!- Shinji sin darse cuenta hablaba en ingles. Todo lo que Mari le decía en ingles lo traducía en forma instantánea al japonés. Para replicarle pensaba en japonés y sus palabras salían de su boca en ingles en forma fluida e inmediata.

-¡Fuck me, Puppy-kun! ¡Please!

-¿have you gone mad?, ¡I can not!

-¡Please!, ¡Please! , ¡Please!, ¡Please!, ¡Please!, ¡Please!, ¡Please!...

Mari se fue arrodillando y le fue desanudando la correa y desabotonando los pantalones. El capullo de virilidad de Shinji estaba dormido, ¡muerto!, Shinji trago saliva.

-¡I can not!- Dijo Shinji en ingles con acento japonés

-Puppy-kun, ¡solo necesita respiración de boca a boca y electroshock para volver a la vida!- Le replico Mari en ingles, con perfecto acento británico

Shinji sintió como Mari mordisqueaba la punta de su prepucio.

-¡I can not!- repitió Shinji

Mari le metió la puntica de la lengua entre la piel y el glande. Suavemente le hacía una paja mientras le mordisqueaba y tironeaba con los dientes la punta del prepucio.

-¡I can not!- repitió Shinji

Mari sonrió al ver como el miembro del muchacho se iba endureciendo. Como la rajita vertical de su glande se asomaba como la pupila de un ojo entre la piel del prepucio. Beso la punta con sus labios fruncidos, comenzó a lamer y a chupar, mientras sus manitas pajeaban la verga que se calentaba y se inflaba al lento e inexorable fluir la sangre y le sopesaba los testículos.

-¡I can not!- repitió Shinji

Shinji sintió como su piel se echaba hacia atrás y su miembro quedaba expuesto, en carne viva. Duro como piedra, húmedo por la saliva de Mari y el líquido pre seminal.

-¡I must not run away!- Dijo el muchacho

-¡Yes!, ¡we can!- Le replico Mari, ella se subió su falda mostrando que no tenía nada debajo- ¡Fuck me, Puppy kun!

Shinji se había memorizado el discurso de Barak Obama en japonés primero y luego en ingles como parte de sus lecciones. Con los ojos cerrados y arponeando, embistiendo, sacando y metiendo su sexo en el sexo de Mari lo declamaba completo en forma perfecta, pronunciando correctamente cada palabra, mientras era el turno de ella de estar con la espalda contra la pared

-Over two weeks ago, we saw the people of Iowa proclaim that our time for change has come. But there were those who doubted this country's desire for something new – who said Iowa was a fluke not to be repeated again…- En su mente Shinji podía escuchar, ¡Yes, we can! De Black eyes pea como acompañamiento musical.

Mientras tanto Misato charlaba con la profesora. Esta le regalo una botella de Whisky escoces.

-Yo no bebo querida, ¡pero fue un regalo de los padres de un alumno y no lo pude rechazar!

Shinji estaba intrigado con Mari. Como podía ser muy seria y demasiada madura para su edad; ¡podía ser infantil, juguetona y traviesa! Como le podía dar sabios consejos para la vida plena, podía hacer desatinos y locuras extravagantes. Como podía ser tierna y cariñosa en la cama, podía ser perversa y depravada. Era muy buena maestra… pero Shinji no sabía nada sobre ella.

Shinji se sentía como Jim Hawkins de la isla del tesoro. Mari era como Long John Silver, un agradable compañero de aventuras y a la vez una amenaza velada, un peligro oculto, ¡el despiadado y traicionero capitán de los piratas que en el momento menos pensado, al menor descuido, te hacía una jugarreta! Mari era como el conejo blanco que te llevaba al desquiciado País de las Maravillas… quien lo sacaba de su monótona y gris existencia, de su zona de seguridad.

-¡La mujer misteriosa es bella e interesante!-Solía decir cuando Shinji le preguntaba o tocaba el tema de que ella sabia todo sobre él y Shinji nada de ella

-¡La rutina es la ruina!- Le solía decir ella cuando Shinji quería por una vez tan solo una clase normal. ¡Ella sencillamente era una ruleta rusa! Shinji se preguntaba que nueva locura extravagante y rara haría en su clase y en su asesoría.

-¡De lo bueno y dulce, poco o empalaga!- Solía decir. El sexo y el hacer el amor con ella… ¡era delirante!, ¡adictivo como una droga! pero era lo menos que hacían… pero cuando lo hacían, ¡era una hecatombe! ¡Un holocausto! ¡Una inmolación completa!... Mari no solo era picante, provocativa, ¡le gustaba jugar con él!... Shinji se había llevado muchos chascos con ella, muchos sustos, muchas sorpresas. Si insistía en querer tener sexo, ¡que era su premio por esforzarse tanto! Ella solo le decía en forma fría y cortante

-¡Hazte una paja!

Como lo ponía caliente y cachondo con sus insinuaciones, lo enfriaba de golpe con una severa mirada y un seco ademán… ¡o un foetazo a sus posaderas con su fusta o la vara de sauco! Como podía ser distante y seria se le podía echar encima como gata en celo en el momento menos pensado, en los momentos más inoportunos y en los lugares más inesperados. Ella hacía parecer interesante todo aquello que le parecía tedioso y aburrido de estudiar. No solo se limitaban a estar en la casa, salían con regularidad a fuera a zonas en que nadie los conocía… donde la inglesa le hacia pasar vergüenzas y bochornos, sustos de muerte o… ¡el mejor sexo de su vida!

Para alivio… y decepción de Shinji los últimos días habían sido tranquilos. Con la mejoría en el colegio solo tenía que venir a las clases de Mari los fines de semana por la tarde y los días de semana si quería, con previa cita. El muchacho no sabía si estar contento o triste por eso. Un día sin nada mejor que hacer solo se presento en la casa de Mari. Ella le abrió.

-Yo… ¡solo me preguntaba!... si querías salir conmigo… hoy… ¡solo como amigos!

-Puppy-Kun, ¡lo siento!... me disponía a leer mis libros de poesía favoritos…

-La poesía no me gusta- le confeso Shinji- ¡la considero aburrida y propio para chicas!... yo… ¡me gustas!... me gustaría hacer cosas divertidas contigo… ¡solo salir y charlar! ¡En serio!... insisto…

Mari sonrió

-Me alegra mucho que ya empieces a tener iniciativa y que no te rindas ante el primer obstáculo que se te presente… -Shinji sintió un escalofrío recorrer su espalda cuando ella de pronto adopto una actitud severa y lo fulmino con su mirada- ¡pero como tu profesora particular me es inaceptable que digas que la poesía no te gusta o solo es para chicas! ¡¿Tienes idea de todos los hombres que han inmortalizado sus nombres gracias a la poesía?!... ¿En verdad crees que el estudio es solo para sacar buenas notas? ¡Es lo más divertido y emocionante que existe! No solo es para algo utilitario, prosaico y serio… Te sirve para crecer y evolucionar como ser humano… ¡lo hermoso y lo bello en todas las artes te alimenta y te limpia el alma!

Mari metió a Shinji de un jalón a la casa. Jalándole de una oreja se lo llevo a la Biblioteca. Shinji se quedo sentado esperando entre arrepentido de haber venido y entusiasmado por que Mari volvía a ser la loca de atar de siempre. Estuvo tentado a irse de la casa, pero el suspenso y la curiosidad lo tenían en vilo. ¡Algo extraordinario y fuera de lo común iba a suceder muy pronto! Ya había pasado una hora completa y Mari todavía no aparecía.

La inglesa volvió vestida con un traje de dominatriz de cuero y caucho negro que relucía y reflejaba todo a su alrededor como espejo. Usaba largos guantes. Unas botas de tacón de aguja negra hasta medio muslo. Sostén y tanga negra. Unas gafas antifaz que le daban un aspecto felino y su pelo estaba recogido en una crineja. Se había pintado los labios de negro y puesto sombras en sus ojos. Como una súper heroína que se ponía su uniforme para combatir el crimen o un caballero andante que se iba a las cruzadas ella se había preparado en su cuarto y elegido con cuidado sus atavíos.

La inglesa restallo su látigo y la biblioteca se convirtió en un calabozo de tortura medieval digno de la inquisición. Las paredes y anaqueles solo giraron y se movieron de sitio. Shinji sintió terror… ¡pero era el terror de estar en lo mejor de una montaña rusa!

-Vamos a empezar con "20 poemas de amor y una canción desesperada" de Pablo Neruda…- Dijo Mari a su alumno

XXX

Espero que haya sido de tu gusto Neverdie. Me falta la segunda parte y espero que Zaid-kun me tenga paciencia. Nunca he hecho un Darkfic y soy muy perfeccionista, así que me voy a tardar un poco. Le agradezco a Aleksast y a Ikari-rok-Shinji la inspiración. Para Mari me base en los capítulos 27 y 28 de "La Nueva casa de Shinji Ikari" que son por mucho mis favoritos. De Ikari-Rok tome sus "Ideas descabelladas" para soltarme un poco y darme el lujo de una trama más exagerada y surrealista. A Embajadora Roja la conozco desde hace tiempo y es una buena amiga que tenía tiempo sin saber noticias de ella. A los demás ¡gracias por su apoyo!