Hola a todos! Aquí traigo un nuevo capítulo, solo diré que de aquí en adelante veremos más capítulos largos y empieza la trama, espero que les guste y mil gracias por todos sus reviews, y sin nada más que decir… COMENZAMOS!
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Capítulo 6.
Tensiones.
Bridgette abrió los ojos lentamente, encontrándose en un lugar que nunca había visto. Miró alrededor y vio que estaba de pie en medio de una gran y elegante habitación iluminada por la luz del Sol, demasiado grande. Toda una pared estaba llena de libros, incluso tenía como un segundo piso, sus pies descalzos estaban sobre una elegante alfombra negra, grandes ventanas iluminaban la habitación y había un escritorio con algunos libros y una computadora; pero lo que le llamó la atención fue una gran cama tamaño king donde pudo ver dos figuras enredadas entre las sabanas. Y una de ellas era ella, se sorprendió mucho, cubrió su boca con sus manos, y ella se comparó con la Bridgette de la cama. La Bridgette de la cama tenía el cabello largo, las sábanas blancas la cubrían y no tuvo que ver para saber que estaba desnuda bajo las sabanas, pero acompañándola en la cama, abrazándola por la espalda había alguien, un chico rubio y despeinado, no podía ver su rostro porque su cabello era como una melena que cubría parte de su rostro y lo demás estaba oculto porque estaba pegado tras su nuca. La Bridgette de la cama suspiró dormida y se dio cuenta que había movimiento bajo las sabanas, el chico la estaba acariciando. La joven abrió sus ojos de forma perezosa y sonrió para voltearse un poco y ambos se besaron.
-Buenos días chaton.- dijo aun adormilada y cubrió un bostezo con su mano.
-Buenos días princesa...- su voz sonó ronca y este besó a su yo más joven otra vez.
-Feliz cumpleaños gatito.
-El mejor que he tenido...- dijo con una sonrisa.
-Y los que faltan...- dijo muy cerca de sus labios para besarle nuevamente. Bridgette estaba sonrojada hasta las orejas, pero ante toda la vergüenza de ver una escena tan íntima intentó acercarse para ver al joven que la acompañaba, pero al hacerlo el sonido de una puerta al abrirse y un agudo grito hace que se despierte jadeando y sudando frío. Se levantó y miró su reloj, ni siquiera eran las tres de la mañana. Por un momento se sintió desorientada hasta que recordó que ese era su nuevo hogar. Se levantó para ir al baño y lavarse la cara, se miró en el espejo y recordó el sueño, a su yo más joven disfrutando de un despertar con un chico al que no le vio el rostro.
-¿Quién eres? ¿Y quién era ese chico?- frunció el ceño observando su reflejo como si le fuese a dar la respuesta, pero después de un momento suspiró y regresó a la cama. Tardó un poco pero pudo conciliar el sueño hasta que el despertador sonó y se levantó un tanto somnolienta para comenzar su primer día de trabajo.
Natalie revisaba algunos papeles cuando suena el teléfono a lado suyo, suspiró sabiendo quién era.
-¿Si, joven Agreste?
-Natalie, ¿ha llegado Bridgette?
-No, señor. Todavía no ha llegado.- respondió de forma automática al ser la séptima vez que Félix llamaba para hacer la misma pregunta.
-¿Puedes llamarme cuando llegue?- en ese momento la puerta del ascensor se abre y Natalie sonríe levemente.
-Ya no hay necesidad, acaba de arribar la señorita Marchand.
-Perfecto ya bajo.- colgó y Natalie se levantó de su lugar.
-Buenos días señorita Sancourt.- saludó un poco tímida Bridgette.- Estoy lista cuando quiera.
-Muy bien señorita Marchand, podemos comenzar a...
-Buenos días.- interrumpió Félix que había llegado por las escaleras, se acomodó la corbata y el peinado para disimular, aunque Natalie supo que había llegado corriendo.
-Buenos días señor Agreste.- saludó Bridgette, Félix le dio un rápido escaneo. Bridgette vestía con una blusa de seda color purpura de mangas hasta los codos, con corte en V en el cuello y los botones seguían lo demás del recorrido, falda plisada gris oscuro hasta media rodilla, zapatillas de tacón bajo del mismo color, maquillaje ligero y su cabello perfectamente peinado y un poco recogido de atrás con un broche negro, de solo verla deseaba que ella fuese su secretaria pero decide calmarse y no pensar siquiera qué tipo de ropa interior de la colección estaría usando ese día… rayos esto sería difícil.
-Te he dicho que me llames Félix.
-No puedo hacer eso, y menos en horario laboral. Eres ahora mi superior, y sería raro que también me llamases por mi nombre, así que en horario laboral somos empleada y jefe.- Félix frunció levemente el ceño pero no dijo nada, rayos se veía demasiado linda.- Bien, ¿Natalie ya te ha explicado tus labores?
-Apenas iba a hacerlo señor.- dijo Natalie que mantenía una expresión seria evitando reírse de él.
-Pues bien, tu trabajo será el siguiente. Deberás ayudar con las tareas básicas, archivar documentos, hacer y crear archivos, revisar la contabilidad de ser necesaria...- mientras Félix explicaba todo y Bridgette asentía, Natalie no pudo evitar recordar a la jovencita en sus años de instituto. Las veces que la vio le pareció una chica agradable aunque en ese entonces Félix le dio una fotografía de ella para explícitamente no dejarla entrar a la mansión siendo tiempo después que Félix pidió que la dejara pasar después, y las pocas veces que la chica iba le llevaba a ella y al chofer una bolsa llena de algún pan o galletas, una chica muy agradable que no supo cómo fue que llegó hasta ese punto.- ¿Ha entendido señorita Marchand?
-Tan claro como el agua señor.- Félix intentó no gruñir, prefería que dijese su nombre.
-Natalie, muéstrale las instalaciones y sus tareas por favor.
-Por supuesto señor.
-La veré después señorita Marchand.- dijo con una leve sonrisa y Bridgette asintió también con una gran sonrisa, fue en ese momento que sonó el teléfono de Natalie y al contestar miró a Félix.
-Señor Agreste, su padre le pide se reúna con usted.
-Enterado.- le dio una última sonrisa a Bridgette antes de ir a la oficina de su padre.
-Sígame por favor, te mostraré las instalaciones.- dijo Natalie y ambas fueron al ascensor para iniciar el recorrido.
En el hotel Le Grand Paris, Claudia Bourgeois no dejaba de admirarse en el espejo, era bella, lo sabía y gustaba sacar provecho de esa belleza. Se peinó y despuntó más su cabellera naranja, se alisó una arruga inexistente en su costosa blusa blanca sin mangas y que dejaba la espalda al descubierto y se acomodó el cinturón de su pantalón azul que se ajustaba perfectamente a su cadera, se puso su perfume Chanel, se revisó el maquillaje y estaba más que lista para salir. Tomó su bolso y al bajar por el ascensor vio a su hermanita en el vestíbulo, Chloe le daba la espalda revisando algo, a diferencia de su hermana mayor el atuendo de Chloe consistía en una falda plisada negra con un sencilla blusa con cinta atrás color amarilla, la rubia estaba hablando con el encargado del hotel mientras sostenía una tableta.
-Pida por favor que compren los suministros de la lista que le di. Y por favor que cambien las flores de entrada por unas frescas.
-Enterado señorita.- cuando se fue el encargado y Chloe volteó, la rubia frunció el ceño al ver a su hermana.
-Claudia, ¿a dónde vas?
-A las empresas Agreste a ver a mi prometido. ¿Por qué?- dijo sin ver a su hermana que solo rodó los ojos.
-Porque tienes trabajo, tú eres la encargada de administrar el hotel, no puedo hacer tu trabajo.
-Pero lo haces perfectamente hermanita. Te felicito. Nada mal para una recién graduada de Negocios.
-Tú también te graduaste de lo mismo, aunque claro, a diferencia tuya yo no me compré el título.
-¿Celosa de que me gradué con mejores notas que tú, Chloe?- pareció que no le escuchó y Chloe apretó los dientes.- Ya no me hagas perder el tiempo hermanita, tengo que irme.- se fue dejando a Chloe rabiando, ¿cómo podía ser su hermana tan cínica? Cuando pensó que estaba a punto de romper la tableta de sus manos su celular sonó y su cara se transformó a una llena de júbilo.
-Hola mi amor... No, no estoy ocupada, puedes venir si gustas.- al menos su novio le podía alegrar el día.
Bridgette estaba encantada con el lugar, había oficinas de casi todo pero su lugar favorito fueron los talleres donde sintió que podría pasar horas trabajando, sintió un poco de envidia por aquellos a los que demostraban su talento y al ver como trabajaba una pareja con una tela egipcia de color rosa pálido deseó ser ella capaz de tocar esa tela.
-Por aquí salimos hacia el set de fotografía.- explicó Natalie.- A veces estaremos aquí para supervisar el equipo y que todos los modelos se encuentren, en caso de que faltase algo...- varios modelos pasan a lado de ellas y una chica pasa muy cerca de Bridgette.
-Oh...- Bridgette se tropieza sin querer con alguien.- Lo siento mucho.
-No hay cuidado.- dijo distraída la chica que estaba viendo una carpeta de fotos haciendo que alguna que otra foto cayese. Bridgette rápidamente recogió las que se cayeron y las tendió a la chica de piel canela.
-Aquí tiene, de nuevo una disculpa.
-Gracias y no te preocupes, yo era la que iba distraí...- se quedó mirando a la chica con grandes ojos hasta que Natalie le llama.
-¡Señorita Marchand!
-Oh cielos. Bueno, nos vemos.- Bridgette regresó al lado de Natalie dejando a la modelo desconcertada. La chica caminó en automático hacia el set de fotografía donde Adrien le saludó pero esta no le vio, sino que le pasó de largo.
-Lila, hola Lila.
-¿Qué? ¿Qué pasa?
-No lo sé, te desconectaste del mundo un rato. ¿Te pasa algo?
-Oh pues, no me lo vas a creer pero me pareció ver a...
-¿A quién?- Lila se ríe un poco nerviosa, se veía un poco pálida como si hubiese visto un fantasma.
-A Bridgette. Suena ridículo pero... pensé que era ella.
-Oh... la viste.- murmuró el rubio pero fue perfectamente audible para ella. Lila miró a Adrien que parecía nervioso y Lila recuperó rápidamente el color de su rostro para fruncir el ceño y después cruzarse de brazos.
-Adrien Agreste, ¿qué sucede aquí? ¿Por qué te pones nervioso? ¿Quién era esa chica?
-Ah, verás pues...
-Habla ahora o me obligarás a usar mi arma secreta.- amenazó la italiana y Adrien abrió los ojos grandemente mirando con horror a Lila.
-Está bien te contaré todo pero NO uses el camembert contra mí.- Lila sonrió.
-Nunca falla.
-No sé cómo te gusta comer esa cosa.
-Que tú no lo aprecies es otra cosa así que a cantar pajarito.
-¿Podemos hablar en un lugar más privado?- Lila arqueó una de sus cejas y asintió.
-Adelante...- ambos salieron del set, Adrien suspiró esperando que Lila tuviese total discreción con ese asunto.
Bridgette tomaba notas y hacia un mapa de donde estaba cada departamento, de todo excepto el del taller porque éste ya se lo sabía de memoria con solo verlo, Natalie estaba complacida por la atención que le brindaba Bridgette.
-Hasta ahora de todo lo que te he mostrado, ¿alguna duda?
-Sí, ¿dónde estará mi puesto de trabajo?
-Enfrente de mí. Tu escritorio tardó más tiempo del debido por un leve retraso, pero hoy en la tardes podrás acomodarte.
-Gracias señorita Sancourt.
-Llámame Natalie, ¿está bien?
-Oh, entendido, entonces llámeme por mi nombre si le parece cómodo.- ambas sonrieron hasta que al pasar por uno de los sets casi les golpea un bolso de mano que salió volando.
-¡Es que no puedo trabajar así!- gritó una chica que Bridgette supo de inmediato era modelo. Era preciosa, rubia de ojos castaños, de largo cabello recogido con una apretada coleta hacia arriba, y con un vestido de verano corto que mostraba sus kilométricas y torneadas piernas acentuadas por los tacones. Natalie recogió el bolso para entregarlo después a la disgustada modelo. Bridgette vio a Félix y a un muy disgustado señor Agreste que se había quitado las gafas para masajear el puente de su nariz.
-Señorita Suzette, podemos llegar a un acuerdo.- intentó Félix de ser mediador sin percatarse de la presencia de Bridgette que miraba a la modelo.
-Pues no sé cómo llegaríamos a un acuerdo cuando pedí específicamente mi propio camerino, ¿es que esta no es la mejor empresa de moda de Francia?
-Es verdad, y especificamos con su representante que solo estaría para unas cuantas toma de no más de dos horas. No podemos darle un espacio así solo por dos horas.
-Pues si no me dan mi camerino me voy a ocupar que todos sepan cómo tratan a sus modelos, después de todo he sido modelo de Donatella Versace, Carolina Herrera y Vera Wang y todas ellas me han dado mi propio espacio para relajarme.- Félix intentó mantener la calma, ya estaba acostumbrado a lidiar con modelos que tenían el ego del tamaño del mundo y con Claudia.
-Entienda, es absurdo que pida un camerino privado para solo unas horas.
-Necesito de privacidad para concentrarme y no puedo hacer eso en un set público.
-Y tampoco puede tomar la droga en público.- se hace un silencio sepulcral y todos voltean a ver a Bridgette que fue quien había hablado.
-¿Disculpa?- preguntó la chica a punto de explotar e írsele a Bridgette encima.
-Que si está en un lugar público no puede ingerir la droga.
-Saquen a esta estúpida de aquí o ¡voy a...!- cuando estuvo a punto de irse encima de Bridgette, Félix interviene y cubre a la chica.
-Le pido que se calme.
-¡No me voy a calmar cuando esta idiota se ha atrevido a faltarme el respeto! ¡Exijo que despidan a esta estúpida!- en un rápido movimiento Bridgette rodea a Félix y aprieta la nariz de la modelo que de inmediato grita y un chorro abundante de sangre sale de su nariz. Todos se alarmaron al ver aquello.
-Apenas y te apreté la nariz. El interior de tu nariz esta tan dañado por lo que aspiras que tu tejido es muy frágil y sangras con facilidad. Es notorio porque tus fosas nasales lucen más rojas y anchas de lo normal, y dentro es como tener bolsas pequeñas de fluidos y sangre, sumamente asqueroso.
-¡Eso no es verdad! ¡Me ha roto la nariz! ¡Despídala!- gritó la modelo y el señor Agreste vio a Bridgette un tanto severo.
-¿Usted como sabe esto?
-Viví en las calles, es fácil identificar un adicto y las señales que presenta, aparte que no importa que tan fina sea su manicura de las manos, debió preocuparse de hacerse una pedicura completa, si no se cuidan las cutículas como es debido es notorio ver una especie de luna amarilla marcada en la uña.- el señor Agreste intercaló su mirada entre la de Bridgette y la modelo.
-Natalie, dame el bolso de la señorita.- la expresión de la modelo cambió a una de furia e indignación a una llena de espanto.
-¡No! ¡No tiene derecho!
-¿Me está diciendo que si reviso su bolso encontrare algún polvo o sustancia desconocida?- la modelo abrió la boca intentando replicar pero no pudo.- Que venga seguridad. Natalie comunícame con su representante, quiero de vuelva el adelanto que pagamos o levantaremos demanda en su contra por el triple.
-Entendido señor.- Natalie se acercó a la modelo que furiosa tomó su bolso y se fue voluntariamente siendo escoltada por Natalie que no le quitaba los ojos de encima. Al irse la modelo, Félix vio a Bridgette de reojo, ¿en serio estuvo la chica en contacto con drogadictos y malvivientes? Recordó el relato de cómo le rompieron la nariz solo por una caja de cartón. De solo pensar en lo que había sido su vida antes le hizo sentir cierta impotencia y rabia al no haber estado allí para protegerla.
Eres mi princesa, estaré allí para cuidarte siempre Bridgette, te lo prometo.
¿Siempre Félix?
Siempre my lady.
Esa promesa que le hizo años atrás y que no pudo cumplir… hasta ahora.
-Bueno puesto que no tenemos a la modelo principal vamos a llenar la sesión con un reemplazo.- dijo Gabriel como si nada.- Félix espero te prepares.
-¿Qué? Padre, ¿No crees que es mejor conseguir otra modelo femenina?
-No tenemos tiempo de conseguir otra. Además no es como si no lo hubieses hecho antes.- dijo Gabriel yéndose de allí. Bridgette abrió grandemente los ojos y boqueó varias veces intentando decir con gestos exagerados de manos algo, hasta que al fin las palabras llegar a ella.
-¿Eras modelo?- preguntó Bridgette estudiándolo de arriba a abajo y Félix suspiró con fastidio.
-Antes...
-Wow, modelo de revista, me hubiese gustado verlo.- dijo con cierta ilusión intentando no gritar y verse como una fan loca. Félix no dijo nada pero recordó la pared que tenía Bridgette llena de recortes de él.- Debiste haber tenido muchas fans.
-No tienes ni idea.- dijo con una sonrisa de lado. Natalie regresó pronto y se quedaron para que Bridgette viera como era trabajar en una sesión. Unos minutos después Félix regresaba con un atuendo completamente diferente al elegante traje que traía, cosa que hizo que Bridgette casi se desangrase. Estaba vestido con una camisa verde sin mangas que se amoldaba a su figura perfectamente y encima una chaqueta de manga corta color negro con unos jeans rotos y unas botas cortas, su cabello estaba despeinado dándole un aire salvaje y atractivo y no pensó que tras ese peinado perfecto tenía en realidad una melena que daban ganas de enredar sus dedos en él. Apenas y le pusieron un retoque y salió al set listo para trabajar.
-¡Félix! Ponte por favor en posición.- le pidió el fotógrafo.- Vamos chico, dame ese aire salvaje que sé que tienes.- Félix pudo haberse sentido un poco incómodo, hacía unos años no modelaba pero al ver a Bridgette que parecía emocionada sonrió de lado recordando cuando ella le miraba con esos mismos ojos brillantes.
-Adelante…- se colocó en posición y el fotógrafo de inmediato comenzó su trabajo.
-¡Eso es Félix! ¡Bravo! La cámara te adora.- en verdad era un profesional, cada pose, movimiento y expresión era algo cautivador. Bridgette casi le da un infarto o eso pensó cuando pareció dedicarle una sonrisa que creyó era algo felina y coqueta, estaba segura que tal vez sangraría en poco de la nariz pero no le importaba.- ¡Perfecto! ¡Dame más de esa actitud! ¡Muy bien!- el fotógrafo sacaba más fotografías a más no poder, Bridgette se ríe divertida por el entusiasmo del fotógrafo pero entonces el flash de la cámara hace que sienta una fuerte punzada en la cabeza. Comenzó a ver luces, ¿flases acaso? El sonido de una cámara al ser activada se escuchaba en su cabeza, pero en vez de ver a Félix, tomaban a alguien en un elegante conjunto de camisa blanca y pantalón con chaleco azul degradado a gris, no podía ver el rostro del chico por las luces, pero cuando al fin pareció todo parar escuchó una voz de varón.
Eres como la peste…
Escuchó esa voz que demostraba su rabia y asco, aquello la dejó sin aire sintiendo algo en su pecho estrujarse, el dolor de cabeza se hizo tan insoportable que Bridgette grita por el dolor. Todo se detiene, todos la miran asustados pero ella seguía tomando su cabeza hasta que Félix se acerca, Bridgette apenas y escucha su voz como un eco lejano pero Félix sin pensarlo más la tomó en brazos y abandonó el set gritando palabras como emergencia, hospital y auto.
Claudia llegó en su lujoso auto al estacionamiento de la empresa, apenas bajó del auto pudo ver a alguien salir presuroso con una chica en brazos, lo pudo haber ignorado de no ser porque ese rubio fue directo al auto de Félix y lo abrió.
-¿Félix?- al fin lo reconoció, le gritó pero este no le escuchó y al querer acercarse este ya estaba dentro y arrancó.- ¿Pero qué demonios? ¿Y quién era esa?- furiosa subió a su auto y le siguió, oh no, nadie le quitaría lo que por derecho era de ella.- Ya le enseñaré una lección a esa fulana…- gruñó acelerando para alcanzar el auto.
Bridgette casi cierra los ojos ante aquella luz que el doctor puso sobre sus ojos. Ese hombre pequeño de nacionalidad china sonrió después cuando al fin le quitó la luz de los ojos, al no ver ningún problema.
-No parece tener nada malo ahora, pero si gusta puedo hacerle un par de exámenes solo por si acaso.
-No, estoy bien. No pasa nada.- dijo Bridgette queriendo salir de allí, odiaba los hospitales.
-¿Como que nada?- le regañó Félix más que molesto.- Debería hacerle un encefalograma que es su cabeza la que está mal.- Bridgette frunció el ceño.
-¡Estoy bien! No me pasa nada.
-¿Y lo de hace un momento qué fue?
-Sólo un simple dolor de cabeza.
-No me digas.- el doctor tose y llamando la atención de ambos.
-Tranquilos por favor, recuerden que están en un hospital, y señorita no se ponga así. Su novio solo está preocupado por usted.
-¡Él no es mi novio!- dijo con las mejillas enrojecidas tanto por el coraje como la vergüenza y Félix se quedó un momento estático para después calmarse y suspirar, le había gustado volver a escuchar el título de novio.
-¿Puedo hablar con usted doctor...?
-Fu, doctor Fu. Y claro, sígame por favor.- al ver que ambos hombres se iban dejándola sola en el consultorio Bridgette apretó los dientes.
-¡Oigan! Debo regresar a trabajar.- Félix giró para verla.
-Cuando termine y te aguantas porque yo soy quien trae el auto.- Bridgette rechinó los dientes, odiaba perder horas de trabajo, ya que menos horas de trabajo igual a menos paga y ella no quería eso. Pero suspiró derrotada al ver que ambos hombres abandonaban la habitación.
-Estúpido y sensual Félix.
Claudia llegó y comenzó a interrogar a cuanta enfermera se le ponía enfrente, no lo había hecho en recepción puesto que la mujer en esta le ordenó esperar turno como todos los demás, ya se encargaría de informar que su padre despidiera a esa estúpida, por algo era tenía sus contactos al ser el ex alcalde. Una de las enfermeras le dijo dónde estaba el apuesto rubio y Claudia la fulminó con la mirada cuando se refirió así a Félix, ya se encargaría de esa estúpida también. Claudia fue directa al área de consultas, había varias puertas que abrió sin importar si interrumpía o no alguna consulta o descanso. Y al llegar a una puerta la abrió con rabia acumulada, rabia que se esfumó al ver a un fantasma. Bridgette le miró algo sorprendida por la aparatosa forma de abrir la puerta, le sonrió incomoda al ver que no dejaba de verla.
-Ammm, ¿buenas tardes?
…
Y… espero les haya gustado, gracias a todos por leer y por favor no acepto tomatazos, los únicos tomates que acepto son imágenes de Nathaniel, lindas o sensuales o de ambos Chat Noir muajajaja! Dejen review, y sin más que decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE! XD
Respuestas:
Arkeiel: Ya sabrás que tan loca está en el próximo capítulo.
Laurenlmprincess: Ya veremos cuál fue la verdad o parte de ella en el próximo.
Tsubasa23: Gabriel Agreste lo sabe todo, o eso creo. Y sobre Marinette se sabrá dónde está, pero para que no haya duda sí está de relación con Adrien XD
Akari Mavis: Si hubiese una Claudia de verdad yo ya le hubiese tirado a Plagg en la cara hace mucho tiempo.
SAMP-CAM05: Y cuando veas la escena del paraguas completa espero te guste XD
Mizu-Kumi, Sakurita24, Hinaru, Tsukihmekoomori: Lo sabrán en el siguiente.
Darkdan-sama: Como dijo Adrien, creyó que intentaba darle el estereotipo de secretaria desesperada XD
Solitario196: Bueno, hago pasar el tiempo, pero cualquiera estaría embobada cuando alguien así es tan bueno con uno, y más un sensual ex modelo empresario XD pero Bridgette está más embobada por la misma razón de la cual se enamoró de él, que fue su corazón.
Rose of Dark: Cuando Marinette se entere... bueno, eso tendrán que leerlo, no puedo dar spoiler de eso.
SirenitaElsa: Exactamente XD
Sol: Ahora sí reconoció a Bridgette. Y muchas gracias XD
X29: Pues no te equivocas con Alya, y Adrien es más pervertido. Y sobre encontrarse con alguien más eso solo habrá que ver que pasa o si recuerda algo.
Karen agreste: Oh, vaya, pues no sé mucho de amino pero está bien. Te doy permiso aunque por favor que tenga el crédito correspondiente.
