Gregory miró el vaso medio lleno de café, tenía sed de eso no había duda pero algo había cambiado dentro de sus prioridades, el pay tampoco estaba mal pero el hambre simplemente lo había abandonado al momento de estar a solas con Stan en ese Starbucks en el centro de la ciudad
— Creí que querías hablar conmigo —murmuro el pelinegro mientras jugueteaba con su cucharita
— Necesito hablar contigo pero —dijo el chico algo avergonzado
— ¿Pero?
— No sé cómo
— El gran Gregory no sabe cómo empezar hablar eh —murmuró el chico con una pequeña sonrisa de desdén — a otra persona con esa escusa, sé muy bien que eres capaz de improvisar rápidamente, después de todo no ganaste el campeonato de oratoria en el campamento por tu linda sonrisa—
— Mira quién habla señor segundo lugar
— No empieces
— Pues no me provoques
Ambos chicos se retaron levemente con un desafío de miradas que no llevo a nada
— ¿Qué era de lo querías hablar?
— Christopher me engaño — susurró el chico intentando no llorar
— Bromeas ¿no?
El rubio simplemente ahogo un sollozo ante esas palabras, que le hubiera gustado más que eso, que todo fuera una broma una maldita broma de mal gusto, sacudió la cabeza, no no podía ser una broma, él lo había visto había visto a su topito como le había apodado cariñosamente abrazando a esa tipa, su corazón empezó a latir rápidamente mientras su respiración se agitaba demasiado
— Gregory cálmate por favor — susurro el azabache intentando calmar a su amigo, el cual se veía que el tema lo incomodaba demasiado para su gusto — ven vámonos a mi casa, mis padres están trabajando , creo que lo que necesitas es tomar un baño y dormir un poco
En otro lugar Kyle miró a su némesis por llamarlo de alguna manera caminando solo por los pasillos de la preparatoria
— ¿Tenemos que hablar? — replicó el chico judío cerrándole el paso al rubio en ese momento
— Sabia que intentarías hablar conmigo tarde o temprano — dijo con una pequeña sonrisa — a un que no me imagine que fuera tan pronto —
— No juegues a ser el inteligente Gary
— No juego, soy inteligente — aclaro el chico con una ligera sonrisa
Kyle simplemente lo miró con una mirada de irritación, por que entre todos los malditos rubios que existían en ese país Stanley tenía que gustarle justamente a ellos — vamos, supongo que la biblioteca debería estar vacía en estos momentos ahí podríamos hablar tranquilamente —
— Esta bien —respondió el chico mirándolo directamente — aun que quiero decirte algo antes que empieces hablar
— Dilo —gruñó el chico mas irritado ante la actitud del rubio
— No pienso renunciar tan fácil a Stan
En otro lugar Tweek miró al nuevo chico del taller de jardinería artesanal ¿Por qué le parecía tan familiar?
— Chicos quiero presentarles a alguien que recientemente se está integrando a este taller —
— Hola hijos de puta me llamo jodete Thomas chúpame las bolas — grito el chico algo nervioso
— Chicos quiero que cuiden a Thomas por favor es su primer taller fuera de casa y esta algo nervioso , como verán sufre una pequeña enfermedad llamada síndrome de tourette, es algo que le obliga a decir palabrotas a un contra su voluntad, por favor espero que sean amables con el —
El rubio de ojos violetas miró completamente sorprendido al nuevo chico, ese nombre ese síndrome esa camisa amarilla con líneas negras, por un instante dejo de respirar
— A ver donde te sentaremos —murmuro la maestra — ah cierto ahí un lugar al lado de Tweek — dijo mientras señalaba la banca del rubio — puedes sentarte ahí —
— Gracias perra — dijo el chico completamente apenado
El chico se sentó a su lado, mirándolo con ojos de nerviosismo, en realidad algo en su interior le decía que ese chico lo conocía de algún lado
— A..hh —intento decir el chico más nervioso de lo que en realidad quería estar — me ll..aa…mm Tw…eeeeeeek —intento decir sin temblar tanto
— Hola puto Tweek chúpame el culo encantado de pito pito conocerte — respondió el chico
Kenny lanzo la pelota a la canasta o al menos eso intento antes de ser bloqueado en su intento ya no recordaba bien pero parecía que era el quince o el trece
— ¿Te sucede algo? — preguntó el otro chico que en esos momentos jugaba con el
— No — respondió a un que su corazón le gritaba que dijera que si, después de todo ahora podía decir todo lo que quería decir prácticamente estaban solos en esa cancha de basquetbol
— Sucede algo ¿verdad? — preguntó el chico Scott
— No — respondió el chico algo molesto ante la falta de confianza de Butters
— Karen está bien ¿verdad? —preguntó el rubio acuclillándose sobre la pelota
El rubio le miró con ojos de ansiedad, no importaba si se molestaba con él o no, nunca duraba suficiente tiempo, Butters era tan lindo que incluso estar molesto con él era impensable
— Seguro que todo est…. —intento decir el chico antes de sentir los posesivos labios de su mejor amigo sobre los propios, en un pequeño pero apasionado beso que simplemente parecía durar una eternidad, aun que para el mundo solamente pasaron escasos tres segundos
— Tengo que irme —replicó el chico de camisa naranja mientras empezaba a correr hacia la salida dejando a su mejor amigo completamente desconcertado
Mierda fue lo único que ambos chicos lograron pensar en ese momento
Craig miró a Damien mientras movía una de sus piezas de ajedrez — apúrate hombre — gruño mientras le daba otra calada a su cigarro —
— Es un juego sin prisa —repuso el anticristo depositando levemente su reina en la casilla que anterior mente ocupaba el alfil blanco
— Pero le prometí a Tweek ir por él a su taller —gruñó el chico
— Yo no tengo la culpa que él no te note —murmuró el chico
— No inicies si — dijo el chico mientras movía su caballo y se comía a la reina de su amigo
— Irritado eh
— Tu ¿no?
— En parte
— Sabes que estamos los dos en la misma situación ¿verdad? — dijo el chico secamente mientras veía a la torre de su amigo comerse a su segundo caballo
— Pip no ah hecho nada de lo que deba preocuparme — murmuro el chico mientras movía uno de sus tres peones que le quedaban — y por lo que tengo entendido Tweek tampoco —
— Tenemos suerte que haya sido el idiota de Stan el que les gustara, imagínate si vera sido el ninfómano de Kenneth —
— Sabes que tampoco hubiera intentado nada —repuso mientras movía su torre contra la ultima defensa de Craig
Ambos chicos miraron el reloj de la casa del anticristo eran casi las ocho y Craig tendría que irse pronto así que esas últimas jugadas serian las finales
— Jaque Mate — susurro el chico Tucker mientras se ponía de pie — me tengo que ir te daré la revancha en otra ocasión —
— Lo que digas —gruño el anticristo preguntándose como demonios había podido perder
