¡Lumus, juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!
5-Investigando:
-Shhh...-Dijo antes de besarla. Todas las quejas quedaron en el olvido.-Mmm...me encanta besarte...pero si nos has despertado para ir al hospital...tienes exactamente veinte minutos. Hermione le separó de golpe.-Por cierto...bonita toalla.-Dijo al fijarse que ella solo estaba con una toalla malva que le llegaba por encima de la rodilla y decorada con mariposas. Hermione volvió a sonrojarse.-¿Puedo ducharme aquí?-Ella asintió y huyó del baño, empezaba a tener mucho calor. Draco no podía parar de sonreir. Al salir de la ducha, su sonrisa se perdió ligeramente, ¿qué iba a ponerse ahora?
-Hermione...-La castaña no le escuchó. Draco se agarró la toalla a la cintura y salió a la habitación, ella no estaba allí. Se asomó al pasillo y tampoco la vio, se dejó guiar por su voz cantando y la vio en la cocina. Estaba haciendo unas tostadas mientras cantaba la misma canción que se escuchaba en el reproductor de música.-Hermione.-Ella se giró y casi se le cae el vaso al suelo. Draco estaba allí, solo con una triste toalla en la cintura, con gotitas de agua que caían de su pelo. ¿Quería matarla? Draco sonrió al ver su delantal. "Eat me!" ponía...el no tendría ningún problema en hacerlo. Ambos se perdieron en sus respectivas miradas.-Nn-necesito que me hagas un favor.-Dijo intentando controlarse. ¡Mierda...tenía que volver a ducharse, con agua bien fría! Que ella no lo notara, por favor...
-Dd-dime-Dijo tragando lentamente.
-¿Podrías ir a mi casa a por algo de ropa para mi?-
-¿A-a tu cc-casa? Pero si no se donde esta...-
-Polvos flu-Dijo acercándose a ella.-Cuando estés en el salón, sigue el pasillo hasta el final y llegas a mi habitación...allí está mi armario, confiaré en tu gusto.-Hermione asintió sin poder hacer otra cosa. Draco la besó, no podía resistirse más. Hermione gimió en el besó cuando al acercarse a él sintió cierto bulto entre ellos. Draco gruñó ligeramente y se separó.-Ves...si quieres llegar hoy al hospital. Yo...volveré a la ducha.-Sin más la dejó en la cocina, con la respiración alterada y el corazón a punto de salirse por la boca. Hermione fue hacia la chimenea y arrojó unos pocos plovos. Mareada todavía por su beso y el viaje en chimenea, el poco aire que tenía en los pulmones se le fue de golpe. El salón era precioso, le representaba completamente. Siguió el pasillo y entró en su habitación, le hubiera gustado cotillear un rato. ¿Cómo alguien podía tener una cama tan grande y cómoda? Le daban ganas de tirarse en ella y verse rodeada por ese edredón de plumas. Buscó el armario y no le vio. Vio dos puertas, una era el baño y la otra era un vestidor enorme. Ese "armario" bien podía ser su baño. Cogió unos vaqueros, una camiseta blanca y un jersey negro. Quiso quedarse allí más rato, olía a él. Luego enrojeció de golpe, tendría que coger su ropa interior...abrió varios cajones hasta que la localizó y cogió lo primero que estuvo a su alcance. Después unos calcetines y salió de allí. ¡Iba a volverse loca! Llegó a su casa y miró el reloj. ¡Mierda, quedaban dos minutos para las ocho!
-¡Draco! Te dejo la ropa en el salón, tengo que irme. Te llamo luego.-Dijo esperando que él la hubiera escuchado. Draco salió de nuevo de la ducha, mucho más calmado. Volvió a colocarse la toalla y salió de la habitación, vio su ropa pero ni rastro de Hermione. Miró su reloj, eran las ocho y cuarto...normal que no estuviera. ¿Pero cómo se iba a ir de allí sin cerrar? No le había dejado ni llaves ni nada. La llamó y ella no contestó. Podía cerrar mágicamente e irse a su casa por la chimenea...o quedarse allí hasta que ella le contestara al teléfono...esa idea le gustaba más que ir a clase. No le apetecía ver a Blaise...esa actitud que había tomado...no le gustaba nada. Por mucho que Daphne dijera que eran celos porque ahora Regulus era su referente...no le gustaba como había tratado a Anna, ni los comentarios que hacía de Hermione ni la filosofía de vida que llevaba. Ciertamente le molestaba eso, que se había abierto una brecha entre ellos, que su amistad parecía enfriarse y joder...él no tenía muchos amigos y valoraba mucho a los que tenía...
-¿Si? Blaise...si iré a segunda hora...me he quedado dormido. Vale, hasta luego.-Dijo decidido a dejar cerrada mágicamente la casa. Tenía que pasar por casa, asegurarse que su sorpresa no se fuera a la mierda...
o0o0o0o
Anna llegó a su apartamento y se empezó a sentir triste. El fin de semana había sido muy bonito pero llegaba a su fin. Con Marco a su lado no había dudas ni nervios pero sin él...¿era ella buena para él? Ella misma había estado esperando a Blaise durante años y se había llevado una gran decepción...¿y si a él le pasaba lo mismo? ¿y sino podía ofrecerle todo lo que él necesitaba? Desde la comida había un miedo que se había apoderado de ella. Marco era un chico, un chico que tenía experiencia con chicas y ella ninguna. Ese mismo fin de semana...cuando él simplemente acarició su espalda por debajo de su camiseta se había vuelto un manojo de nervios...y él lo había notado. Le encantaría que él estuviera allí, que le despejara todas sus dudas solo con estar a su lado. Miró el reloj y volvió a llamarle. ¿Por qué no le cogía el teléfono? ¿Le habría pasado algo? Se dejó caer en la cama molesta. Intentó calmarse, estar en países diferentes, con horarios diferentes...ella ya había cenado y él posiblemente ni se lo había planteado a las siete de la tarde...
-¿Si?-Dijo contestando al teléfono sin ganas.
-Aa-anna...-La morena se levantó de la cama como un resorte, por qué lloraba su amiga. Draco se ha ido...¿por qué tuve que ir a tomar el té?-Anna escuchó de fondo el timbre y luego supuso que a su amiga se le había caido el teléfono...iba a ir a su casa pero sonrió a la vez que reconocía cierta voz.-Lo siento.-¿Qué habría pasado en esa casa? ¿Qué haría que Draco dejara a Hermione llorando en su casa? Bufó molesta...hasta mañana no obtendría respuestas. Ahora era su timbre el que sonaba.
-Perdón...tengo un paquete para el señor Blaise Zabini y no abre la puerta...¿sabe cuando puedo localizarle?-
-No tengo ni idea.-Dijo molesta. Ella no pensaba ser la recepcionista de Blaise...hace unos día quizás hubiera cogido ese paquete y así tendría una escusa para verle...sonrió sin ganas...¡pero qué tonta había sido! Volvieron a llamar a timbre. Anna se quedó estática en la puerta.-¡Marco!-Dijo abrazándole. El moreno sonrió.
-Hola...te echaba de menos-Dijo correspondiendo a su abrazo. Anna se separó ligeramente de él y se puso de puntillas para besarle. El moreno respondió encantado por ese recibimiento.
-Te he llamado como mil veces-Dijo mientras le miraba fijamente, sin terminar de creerse que estuviera allí.
-Lo se...pero quería darte una sorpresa. ¿Me perdonas por no contestarte?-Dijo mientras le acariciaba la mejilla. Anna asintió.
-¿Estarás aquí el domingo?-Dijo emocionada.
-Si quieres que esté, estaré-
-Me gustaría que vinieses conmigo a comer a un sitio...con unas personas que son importantes para mi...-Marco asintió.
-Entonces no me lo perderé por nada del mundo-Dijo antes de besarla. Estaba pletórico, ella quería que fuera a comer con gente importante para ella y para él eso era un seguro de que le gustaba, de que no actuaba solo por despecho.
-¡¿Quieres cenar?-Dijo mientras le arrastraba hacia la cocina.
Anna tiró el despertador al suelo, rompiéndolo. No quería levantarse, quería dormir más. Marco se tapó la cabeza con la almohada. Anna le besó en medio de las escápulas y sonrió. ¡Hoy sería un gran día si había despertado con él! Marco se asomó ligeramente desde su cubierta improvisada.
-¿Cómo puedes levantarte?-Dijo apoyándose sobre su mano.
-No lo se muy bien.-Dijo la chica.-Pero tu duerme.-
-¿Comemos juntos?-Dijo esperanzado.
-¡Claro!-Dijo feliz. Después salió de la cama y corrió al baño. Odiaba salir del calor de su edredón de plumas al frío del despertar. Marco sonrió y volvió a apoyarse en la almohada. Quería que esta escena se repitiera indefinidamente. No supo bien cuando tiempo pasó antes de que Anna le besara la mejilla.-Te dejo unas llaves por si quieres ir a dar una vuelta.-
-¿Sales a las dos?-
-A las tres.-Marco asintió.
-Allí te recojo.-Anna sonrió, mientras volvía a darle un beso. Marco volvió a dormirse con una sonrisa en la cara.
Ambas llegaron justo a tiempo al hospital, se sonrieron felices y corrieron a cambiarse de ropa por el uniforme. Se presentaron a la vez que el resto de estudiantes y suspiraron aliviadas.
-Creo que tienes cosas que contarme...-Dijo Anna.
-Y ¿tu a mi?-
-¡Yo también!-Dijo feliz.
-En el desayuno.-Dijo antes de dirigirse a su zona. Anna asintió.
-¡Luna!-Dijo Anna cuando la vio.
-Anna, gracias que os encuentro a una de las dos...-Dijo nerviosa.-Anna, tienes que ayudarme...-Dijo mientras la miraba con ojos suplicantes.
-Tu dirás...-
-Ayer no use protección...con Regulus...-Anna asintió.
-Pues eres idiota, ¿cuántas veces os hemos dicho Hermione y yo que elijais un método y lo useis?-
-¡Ya lo se! Pero fue un calentón. Vino a traerme unas flores y la cena...y surgió. Regulus es tan especial...-Anna asintió molesta.
-Iré a que te firmen la receta.-Luna la abrazó feliz.
o0o0o0o
Marco se despertó y buscó un reloj. Las diez y media. Vio el despertador roto de Anna y lo arregló. Después se levantó y fue a la cocina, bueno sería más correcto decir que buscó la cocina. Una vez allí sonrió al ver que ella le había dejado el desayuno listo.
Cuando se despierte, señor dormilón, quítale el hechizo de mantenimieto y estará listo para tomar. Anna
Después de desayunar se fue a la ducha. Sonrió al usar su champú...olía a ella. Después se vistió y recogió la habitación. Cuando terminó se dirigió al salón. Miró las fotos que allí había colgadas. Como ya se había dado cuenta, Hermione y Anna estaban muy unidas. Si lo poco que habló con su primo era cierto, Draco y ella hacían una gran pareja por mucho que Hermione no fuera de su "clase", él nunca entendía el empeño de su familia, entre los que incluía a Blaise, de diferenciar a la gente por su dinero y posición social...él se basaba en lo que la gente era como persona, podía tener mucho dinero pero si era una insulsa o una gilipollas...el resto daba igual. Llamó a la secretaria de la oficina, para ver si podía seguir teniendo el día libre. Por suerte así era hasta el martes...el miércoles tendría que volver a Roma...¿y si se trasladaba a esta universidad? Si Anna quería le daría lo mismo perder lo que le quedaba de año, total le quedaba un año y algunas optativas y podría asumirlo todo en el mismo año si eso suponía acortar las distancias con Anna.
Decidió ir a dar un paseo hasta que llegara la hora de ver a Anna. Mientras cerraba la puerta se encontró con su primo cerrando la suya.
-¿Marco?-
-Blaise.-Ambos se quedaron en silencio.
-¿Qué haces aquí?-Dijo entre dientes.
-Visitar a Anna.-Blaise asintió y volvió a entrar en su casa. ¡Sería puta!
o0o0o0o
Draco sonrió cuando vio que su sorpresa no corría peligro. Miró el reloj y se dio cuenta de que había olvidado algo importante, ¡recoger la casa! Volvió a su casa y de allí a la de Hermione. Recogió la habitación que era lo que no había hecho.
-Hola...-Dijo al ver quien le llamaba.-No, era porque no te veía y no sabía si te habías ido ya. Además...no sabía como cerrar, asique tiene varios hechizos. No, estoy en la universidad.-Mintió.-Vale, hasta luego.-Sonrió al colgar. Antes de irse decidió ir a la floristería a por unas flores.
Blaise esperaba a Draco bastante molesto. No podía creerse lo que había visto. ¡¿Con él no y con su primo si? ¿Con él era una estrecha y a saber lo que había hecho con su primo? Tenía que hablar con Regulus...Draco ya no era el mismo y él necesitaba los consejos de un profesional en mujeres.
-Buenos dí...-
-Ni lo digas.-Dijo molesto.
-Que humor...-
-¿Sabes quien estaba en casa de Anna? ¡Mi primo!-
-¿Y a ti que más te da? No pasabas de ella...-Dijo el rubio.
-¡Joder Draco!-
-¡¿Qué? Esa era la última información que sabía...el sabado en la fiesta no parecía importarte mucho Anna Hamphord-
-Bah...-Dijo furioso.-¡Salía de su casa! A mi me manda a la mierda y se muestra como una estrecha y con él cuántas cosas habrá hecho ya! Si es que en el fondo son todas iguales...-Dijo Blaise.
-Quizás tu primo si que le trate como se merece...-Dijo entre dientes el rubio.
-Paso de ir a clase, me voy.-Draco lo agradeció.
-¿Qué os pasa?-Dijo Theo.
-Blaise...esta cabreado porque ha visto a su primo con Anna.-Theo negó con la cabeza.
-Ya le dije que se iba a arrepentir de lo que había hecho...pero por lo que veo...el sábado si que llegaste a tiempo a tu cita...-Draco sonrió.
-Es perfecta, Theo.-
-No deja de ser curioso...tu y Hermione...¿imagina si teneis hijos y os preguntan como os conocisteis? Bueno hijos...yo a tu madre la llamaba castor y ella a mi hurón albino...-Theo empezó a reirse, Draco no pudo evitar acompañarle.
o0o0o0o
Anna y Hermione bajaron tardísimo a desayunar. Eran casi la una.
-Bueno cuenta...-Dijo Anna mientras se sentaban.
-Ayer...cuando fui a casa de Sirius...pues le dije a Regulus que creía que debíamos tener una relación cordial...que era lo mínimo porque nos íbamos a ver.-
-Me parece bien.-
-Pues él me besó.-
-¿Qué hizo QUÉ?-Dijo furiosa.
-Pues eso, me llamó Draco y quedamos. Cuando colgué, apareció de la nada y me tenía acorralada. Le digo eso y me dice que si me gustaron las flores. Yo le dije que se equivocó de persona y el va y me besa. ¡Le pegué un puñetazo!-
-¡Qué menos!-Dijo Anna.-Esta mañana vino Luna...poción anticonceptiva, el señor Black fue con flores y surgió un calentón.-Dijo Anna molesta.
-¡Es que es gilipollas! Le dije que jamás tendría ese tipo de relación con él y que creía que ninguno y salta ¿estas segura? ¡Cómo no voy a estarlo!-Anna asintió.-Bueno pues cuando vi a Draco...empecé a debartirme entre contárselo o no. Al final, me dejó en casa y volvió a subir. Se lo dije y se fue. Por eso te llamé, pero luego volvió. Supongo que cuando el movil se cayó se cortó la llamada...-
-Realmente colgué yo cuando le escuche decir "lo siento"-
-A pues...-Hermione enrojeció.-Anna...no te puedes hacer una idea de como me besó.-
-Creo que si...¡menuda marca tienes en el cuello! Si yo solo con los besos de Marco en el cuello ya estoy casi hiperventilando...si me hace eso, me mareo seguro.-
-Yo casi lo hago...pero cuando lo vi esta mañana...¡se supone que me hizo un hechizo para taparlo!-
-Y te lo ha tapado gran parte de la mañana-Dijo Anna sonriendo.-Pero yo te salvaré, conozco el hechizo y te lo enseñaré.-Hermione sonrió agradecida.
-¿Y por qué lo conoces?-Dijo Hermione.
-Me lo enseñó uno de los ligues de Blaise en unas vacaciones...-Dijo entristecida.
-¡Bueno, cuéntame tu!-Dijo cambiando de tema.
-¡¿Sabes quien está aquí?-Hermione negó.-¡Marco! Cuando le vi ayer, en mi puerta...¡fui tan feliz! Le echaba mucho de menos...no se cuanto va a poder quedarse...-Dijo pensativa.-Le he invitado a la comida del domingo...-
-¡Qué buena idea!-Dijo Hermione.
o0o0o0o
-¡Blaise!-Dijo Regulus al verle.
-Regulus...-
-¡Qué cara! ¿En qué puedo ayudarte! Os iba a llamar luego...necesito vuestra ayuda con una chica.-
-Yo necesito la tuya con Anna.-Regulus asintió.
-Yo con Hermione Granger. ¡Tengo que conseguirla, ayer la besé y me pegó un puñetazo! ¡Ni cuando me peleaba con mi hermano, ¡qué carácter! Pero me encanta, es el reto perfecto...-Blaise tragó en seco.-¿Sabeis si tiene novio? ¡Le quitaré del medio!-Blaise estaba debatiéndose. Estaba enfadado con Draco porque él si que había hecho lo que debía. Igual que Theo...sin embargo él...había entregado a Anna en su primo, ¡joder, era su culpa! Pero es que...¡no tenía escusas, la había cagado! ¿Qué podía hacer? ¡¿QUÉ?-¿Blaise?-
-Si es por esa chica...puedo compartir mi estrategia contigo.-Dijo el moreno. Le relató su plan.
-Tengo varios peros...el chico es mi primo. Y sus amigas están cogidas...tu con Lovegood, Weasley con Potter y Granger...bueno Granger como si lo estuviera, ¿no?-Regulus sonrió.
-¿Y qué más da tu primo? ¡Todo vale con total de conseguir lo que se quiere!-Blaise asintió. Si el sacrificio por estar con Anna era perder a su primo...lo haría. -Bueno...¿qué puedes contarme de Hermione?- Blaise cerró los ojos y tomó una decisión. Lo sentía por Draco pero...necesitaba a Regulus para conseguir a Anna.
-Creo...no estoy seguro...pero puede que haya empezado algo con alguien.-Dijo.
-¿Alguien conocido? Quizás otro Weasley...-
-No, creo que un compañero de universidad...-
-Mmm...si pudieras decirme quien es...me facilitarías mucho las cosas.-Blaise asintió.-Y sobre la chica...gánate a Hermione, es su mejor amiga. Ella puede abrirte la puerta.-
o0o0o0o
Hermione estaba cambiándose cuando le sonó el móvil.
-¡Es Draco, ya debe estar!-Dijo feliz. Anna acababa de llegar.-Pásalo bien con Marco.-
-¡Tu con Draco!-Hermione sonrió y se colocó un poco el pelo antes de salir.
-¡Hola!-Dijo abrazándole.
-Hola.-Dijo feliz por su recibimiento. Hermione vio a Marco.
-¡Marco!-El moreno se acercó a ellos. ¿Qué tal? Anna está cambiándose.-
-Bien. ¿Vosotros?-
-¡Por cierto! Anna me dijo que venías el domingo a comer con mis padres...¿hay algo que no te guste?-Marco negó. Bueno ahora ya sabía con quien comería y los nervios descendieron un poco. Si Hermione era así, sus padres no podían ser ogros, ¿no?
Draco guió a Hermione hasta el coche.
-¿Qué tal tu día?-Dijo mientras se ponía el cinturón.
-Aburrido. Creí que iba a dormirme en una de las clases...nunca pensé que una clase pudiera superar en aburrimiento a las de historia del colegio...pero esta...¿y tu, llegaste a tiempo?-
-Si, por los pelos. Por cierto...tu hechizo no duró lo que me dijiste...Anna tuvo que rehacerlo.-
-Es que mi obra quería ser vista...-El rubio aprovechó que el semáforo estaba en rojo para besarla. Hermione se dejó llevar.
-Bueno, hemos llegado.-Dijo mientras aparcaba. Hermione siguió a Draco todavía entre las nubes desde que la había besado. Hermione reconoció el lugar en cuanto entró.-He pensado que ya que hemos invadido tu apartamento...deberías conocer el mío.-
-¡Es enorme!-Dijo volviendo a fijarse en él.
-Demasiado...yo quería algo más normal...pero mi madre se negó, si me iba de casa tenía que ser a un lugar digno. Pero a mi me gusta más el tuyo, es acogedor...este es frío.-Hermione enrojeció.
-¿Ee-esta era la sorpresa?-
-No, después de comer quiero que me acompañes a un sitio. Quizás sea algo difícil, por ciertos recuerdos...si te quieres ir...me lo dices y nos iremos...pero creo que te gustará.-Ella asintió nerviosa. ¿Dónde sería?
Anna salió y buscó con la mirada a Marco. Corrió hacia él.
-¡Hola!-Marco se asustó.-Lo siento.-
-No te preocupes, tiene fácil solución.-Dijo antes de besarla. Anna sonrió.
-Quiero que veas varias cosas hoy...el otro día te hice una mini visita de Londres.-Dijo entusiasmada.-¿Estarás el domingo?-
-Si, pero el miércoles tengo que volver a Roma.-Anna asintió algo triste.-Eh...no quiero ver esa cara...-
-Te voy a echar de menos.-Dijo abrazándole.
-Pero ahora estoy aquí...no anticipemos hechos.-Anna asintió, era ridículo pensar en lo mal que lo pasaría el miércoles, cuando era lunes y Marco la abrazaba.
-¡Bueno antes del tour, tendremos que comer, ¿no crees?-Dijo de nuevo alegre. Marco empezó a reirse.
-Si, por favor. No quiero marearme en medio del tour.-Anna enlazó los dedos con los del chico y tiró de él.
o0o0o0o
Hermione estaba intrigada. ¿Dónde la llevaría? ¿Por qué iba a traerla malos recuerdos? ¿Qué tendría que recor...? ¡Oh no! Draco notó el momento preciso en el que ella reconoció el lugar y, por lo tanto, se tensó. ¿Estarían sus padres? Hermione estaba poniéndose muy nerviosa. Cerró los ojos y volvió a recordar cuando llegaron a esa casa hace unos cuantos años...Bellatrix torturándola. Sintió un escalofrío.
-Creo que te gustará...pero podemos venir cualquier otro día...-Hermione negó. Él estaba ilusionado con lo que fuera que quería enseñarla, no iba a echarse para atrás. Draco entró a su casa y se sorprendió al ver allí a su madre.-Madre...-
-¡Hijo!-Dijo feliz al verle, y con nada menos que una chica. Ya sabía ella que había algo que había cambiado a su hijo. Cuando esa mañana fue para ver si su padre iba a pasar la tarde en casa...algo no le cuadró. Ella tendría que estar tomando el té con sus amigas...pero faltar a la cita había merecido la pena.
-Madre...te presento a Hermione.-Narcissa miró a la chica sorprendida. ¡No podía creeérselo! ¿Un momento? Lucius no decía que Regulus había fijado su nuevo reto en esa chica? ¿Por eso Draco no le soportaba? Al principio pensó que eran celos...pero si esa chica había hecho que su hijo se mostrara feliz...que Regulus se atreviera a intervenir...
-¡Encantada!-Hermione se vio rodeada por sus brazos y se sorprendió.
-Ii-igualmente.-
-Aunque bueno...ya nos conocemos...-Hermione asintió.-¿Y...sois...?-Draco la miró fijamente y Narcissa olvidó la pregunta inicial.-...también compañeros de clase?-
-Oh...no. Estudio medimagia, señora.-
-Narcissa, querida.-Hermione asintió.-Bueno...estaré en el jardín. Si tienes tiempo, me encantaría enseñártelo.-Hermione asintió. Draco la cogió la mano y empezó a guiarla hasta que se paró frente a una puerta. Se colocó detrás de ella y le tapó los ojos. Hermione suspiró por su cercanía. Draco le hizo avanzar y después quitó sus manos. A Hermione se le escapó un jadeo. Estaba en la biblioteca, era impresionante.
-¡Draco!-Dijo maravillada mirando todos los estantes y girando sobre sí misma.
-A mi madre le gustó la película muggle de La Bella y la Bestia y decidió reproducir la biblioteca que allí sale...es una copia aunque los libros no. Yo he pasado mucho tiempo aquí...y como se que...en el colegio te gustaba la biblioteca...-
-¡Me encanta!-Dijo fascinada.-¿Puedo?-Draco sonrió y asintió. Hermione empezó a recorrer con la mano los estantes más bajos, pero pronto localizó una escalera y, como había deseado desde pequeña, se subió en ella y se deslizó. Draco sintió como su corazón se aceleraba al verla tan feliz. ¿Podría lograr que esa felicidad se reflejara en su rostro siempre? Hermione bajó de la escalera y abrazó a Draco.
-Voy a por algo de beber...tu elige los libros que quieras.-Hermione asintió, antes de besarle. Draco salió de allí y fue al encuentro de su madre que le esperaba en el pasillo. Ambos caminaron hasta la cocina en silencio.
-¿Y...?-
-Has sido muy amable.-Dijo Draco. Estaba algo nervioso por la reacción de sus padres.
-Hace tanto que no te veía así...¡ha sido un detalle muy bonito!-Dijo sonriéndola.-¡Me alegro tanto de verte feliz!-Draco sonrió.
-La verdad...no se como pude estar ciego tantos años...madre ella es...muy especial-Resumió al no encontrar una expresión que lo agrupara mejor.
-Debe serlo si mi hijo está así...te escapaste de mi fiesta, el domingo no dejabas de mirar el reloj...no soportas a Regulus...-Draco se tensó al oir su nombre.
-No quiero que se acerque a ella.-Dijo entre dientes.
-Ve con esto-Dijo entregándole una bandeja.
-¿Le darás esto a padre? No quiero ir a la oficina, creo que no me controlaría al verle...-
-¿Ha pasado algo?-Draco cerró los puños.
-Nada importante...-Dijo cogiendo de nuevo la bandeja. Esa noche hablaría con Lucius...tenía que prestar más atención a su hijo. Regulus había cambiado mucho...Draco entró en la biblioteca y se encontró a Hermione sentada en un sillón, ojeando varios libros y sin dejar de sonreir.
-¡¿Sabes que tienes una primera edición?-Dijo señalando Historia de Hogwarts.-¡Cómo no vas a saberlo! ¿Y has visto este otro?-Draco se sentó a su lado y Hermione emocionada se colocó en su regazo.-¿Y qué me dices de este? ¿Sabes las peleas que hay en la facultad para hacerse con un ejemplar?-Draco se había quedado helado cuando ella se sentó en sus piernas, apoyando la cabeza en su hombro y haciéndole cosquillas con el pelo. Colocó sus manos en las mejillas y la besó. Hermione olvidó todos los libros que quería enseñarle. Ese beso no era suficiente, se incorporó ligeramente y se sentó a horcajadas sobre él. Draco gimió ligeramente en el beso ante esa nueva posición. Después la besó más ansiosamente, necesitaba sentirla más cerca. Hermione tampoco se quedó atrás y empezó a desabrochar los botones de su camisa. Se separó ligeramente de él. Llevaba toda la mañana pensando en él, no había podido borrar esa imagen, con la toalla en la cintura...Bajó las manos del cuello, hacia los hombros y pasó a los abdominales, donde cambió las dedos por las uñas, arañando ligeramente. Draco, que ya había cerrado los ojos disfrutando del momento, gimió. ¡Tenía que parar o le daría lo mismo que su madre estuviera por allí!
-Hermione...-Ella le miró intensamente.-Vámonos.-Dijo en un susurro. Ella asintió. Narcissa entró en la biblioteca justo a tiempo para ver a su hijo desaparecer por la chimenea. Sonrió aliviada. Acababa de llegar Lucius con Regulus y no parecían de buen humor.
-Narcissa, ¿has visto hoy a Draco?-
-Si, ha estado hasta hace un rato esperándote. Traía unos informes.-Lucius asintió.
-Mmm...parece que al final si que lo ha hecho.-Dijo Regulus.
-¿Dudabas de tu hijo?-Dijo Narcissa a Lucius.
-¡Claro que no!-Dijo sin mirarla a los ojos directamente.
-¿Y sabes dónde está?-Dijo Regulus. Quizás él podría darle más información que Blaise.
-No, no dijo donde iría.-
-Hasta mañana.-Dijo despidiéndose.
Draco llegó a su apartamento y cogió a Hermione en brazos. Ella dio un pequeño grito de sorpresa seguido de risas. Draco la besó ansioso. Quizás fuera muy rápido, pero ella lo había provocado. Desde la ducha de esa mañana...estaba que se subía por las paredes, pero ahora después de sus caricias...
-Hermione...-Dijo apoyando su frente en la de ella.-Dd-dime que pare y lo haré ahora, pero no más tarde.-Dijo suplicando por que no lo hiciera. Ella le miró fijamente a los ojos.
-Nn-no quiero que pares.-Dijo enrojeciendo. Él se daría cuenta de su torpeza en ese campo y...no pudo seguir pensando, Draco había vuelto a atacar su boca. Hermione no se dio cuenta como, pero estaba tumbada en el centro de esa enorme cama, con Draco sobre ella y solamente en ropa interior. Él todavía conservaba sus pantalones hasta ese momento. Hermione jugó con el botón del pantalón hasta que Draco le miró fijamente y decidió dejar los juegos. Comenzó a bajarlos cuando el timbre sonó. Draco no podía creeérselo, ¿quién coño sería? Y lo peor, ¿cómo narices iba a abrir la puerta en ese estado? Se tumbó al lado de la castaña. El timbre volvió a sonar. Draco cerró los ojos...como fuera otra vez el vendedor ese...se levantó de la cama y se subió los pantalones a tirones, luego se puso la camisa de mala manera y salió de la habitación. Hermione se dejó caer en la cama, ¡qué oportuno quien fuera! El rubio llegó a la puerta y se tuvo que apoyar en ella.
-¡Draco! Acabo de estar en tu casa...¡¿cómo tardas tanto en abrir?-Dijo autoinvitándose. El rubio se concentró en no hacer ninguna locura mientras en la habitación, Hermione se llevaba las manos a la boca. ¿Haría algo Draco?
-Me iba a la ducha, he quedado-Dijo sin sentarse como había hecho el moreno.
-Tengo que hablar contigo.-
-¿Sobre qué?-
-La chica del día que fuimos a correr.-
-Creo que todo iba bien entre tu y Lovegood el día de la fiesta...-
-¡Esa no! La castaña. Hermione Granger-Draco se tensó.
-De verdad, tengo prisa.-
-Blaise me contó que a ti también te pego. ¡Qué callado te lo tenías! ¿Fuisteis novios?-
-No me pegó por eso precisamente...pero lo que sea que le hayas hecho tuvo que sacarla de sus casillas...-Dijo tenso.
-La besé...estaba diciéndome no se qué y la besé. ¡Me pegó una leche! Pero ya le enseñaré a ser mas educada...en cuanto le enseñe mi cama, es de las típicas que se hacen las difíciles pero luego...a la primera se abren de piernas-
-Quizás lo fue en exceso...le llegas a besar a Pansy y hoy no tienes huevos...-Dijo prefiriendo ignorar la segunda parte.
-Ya...si la comparamos con ella...-Dijo pensativo.-¿Tienes un ron?-
-Tengo prisa, Regulus.-
-¡Pero haberme dicho antes que te espera una tía!-Dijo levantándose-Ya me contarás y hablamos-Draco le guió hasta la puerta.-¡Disfruta!-Draco quería romper algo. Sintió los brazos de Hermione rodeándole. Él rodeó sus manos mientras apoyaba la cabeza en la puerta.
-Lo siento.-Dijo el rubio.
-¡Más lo siento yo!-Dijo con la voz tomada. Draco se giró y la vio llorando.
-Eh...¿qué pasa?-Dijo asustado.
-¿Le escuchaste hablar de mi?-Draco se tensó, ¡claro que le escuchó!
-¿No irás a hacerle caso?
-Tt-tom también me dijo algo así...-Draco no podía creeérselo.-Y ahora...-Dijo dolida.
-¿Y ahora?-
-¡Vamos Draco! No hace falta ser un genio para saber lo que hubiera pasado-Dijo molesta.
-Yo no pienso eso de ti, creí que lo sabías.-Dijo algo molesto.
-Lo se...lo siento-Dijo llamándose estúpida mentalmente.
-Ven, anda.-Dijo cogiéndola en brazos. Hermione se sintió segura de nuevo, sin todas esas inseguridades que le rodeaban hasta hace nada.-¿Voy a por algo de ropa para mañana?-Le preguntó. Ella le miró fijamente.-¿Qué pasa?-
-Dd-dime que tu no me usarás.-
-¿Cómo iba a usarte? ¡Me gustas mucho, Hermione! No quería presionarte...pero si eso te hace aclarar tus dudas, quiero que seas mi novia.-Hermione dejó salir todo el aire de golpe.
-¿Estás hablando en serio?-Dijo medio en shock.
-¿De qué otra forma hablaría de este tema?-Hermione sonrió.
-¿Te acompaño a por ropa?-Draco sonrió.
-Mmm...creo que no me perderé.-Dijo antes de besarla.
o0o0o0o
-¿Qué pasa Cissa?-Dijo Lucius dejando el tenedor.
-¿Dudabas de tu hijo?-
-¡Por Merlín! No eran dudas, simplemente podía ir a la oficina a llevarlo.-
-Él no sabía que hoy trabajabas...-
-Pero podía haberlo llevado cuando vio que no estaba. No se que le pasa, pero así no se puede heredar una empresa.-
-¡Pues déjasela a Regulus, quizás él si que pueda!-Dijo molesta.
-¿Qué problema hay con Regulus? Hace bien su trabajo.-
-Lucius...no hablaba en serio.-Dijo entre dientes.-¡¿Cuándo vas a tratar a tu hijo como se merece?-Dijo furiosa.-Creí que me había prometido que vuestra relación mejoraría y era así hasta que él ha aparecido.-
-Bueno, Cissa...él tampoco está poniendo las cosas fáciles. ¿A qué espera para casarse? ¿Cuándo sentará la cabeza?-
-¿Y Regulus lo ha hecho?-
-¡Pues mira, me ha dicho que este fin de semana se lanzó con una chica! Además creo que sería la adecuada para él.-
-¿Qué chica? El sábado estaba muy ocupado con la señorita Lovegood.-
-Pero eso no cuenta, él me ha hablado de Hermione Granger.-Narcissa se tensó. "No quiero que se acerque a ella." "¿Le darás esto a padre? No quiero ir a la oficina, creo que no me controlaría al verle..."
-¿Y qué hizo para que estés tan orgulloso?-
-Bueno tampoco estoy orgulloso, Cissa. Él la besó y ella le pegó un puñetazo.-Narcissa comprendió a su hijo.
-Quizás la chica tenga ya una persona...-
-Bueno...tendrá que ganársela.-Dijo Lucius.
-¡¿Cómo? Imagina por un momento que esa chica está con alguien y tu dices que Regulus tendrá que ganársela...¡te recuerdo el espectáculo que tuve suerte de presenciar yo sola en el baño el sábado? ¿Qué pasa con Lovegood? ¿Qué pasa con él chico?-
-Tampoco dramatices...estábamos hablando de Draco. Solo digo, que tendrá que demostrar que puede con la empresa y para ello es fundamental una esposa y un hijo.-
-¡Me recuerdas a mi padre y a mi hermana!-Dijo levantándose.-A veces se me olvida que yo solo fui parte de un negocio.-
-¡Cissa!-Dijo siguiéndola.-¿A qué viene esto ahora? Sabes de sobra que te quiero...vale que todo estaba acordado pero...-
-¿Y quieres a tu hijo?-Dijo furiosa.-¡Regulus Black no lo es! Y para tu información, tu hijo si que tiene una chica, es feliz y la chica es perfecta para él. Quizás deberías preguntarte por qué tu hijo no va a la oficina, ni por qué no vino a cenar el domingo, o por qué estaba deseando irse de la fiesta el sábado. Quizás deberías sentirte orgulloso de que tu hijo tomara la decisión que tu no supiste tomar por él...pero sigue besando el suelo por el que pisa Regulus, sigue apoyándole en todas sus pericias con las chicas y ¡puede que te veas solo!-
-¿No me habías perdonado por eso, Cissa?-Dijo dolido.-Hago todo lo que puedo para que Draco acuda a mi siempre que lo necesite...pero parece que solo son palabras vacías...¡¿por qué a mi no me ha dicho lo de esa chica?-
-Lucius...por favor...quiero a mi familia unida...-
-Lo se...-
-Aleja las ideas que tiene Regulus sobre Hermione Granger.-
-¿Y qué tiene que ver ella en...?¿Cissa?-
-Si les hubieras visto hoy...-Dijo feliz.
-¿Hoy?-Dijo Lucius. ¿Su hijo con Hermione Granger? ¿Pero Regulus estaba interesado en ella? ¿Él mismo dijo que le ayudaría?
-Guardarás silencio hasta que tu hijo se sincere contigo. Espero que sepas el lugar que te corresponde-
-Cissa...no es bueno que ambos estén interesados en esa chica.-
-¡¿ES QUÉ NO ME HAS ESCUCHADO? TU HIJO ESTÁ ENAMORADO, LUCIUS. ¿QUÉ ES LO QUE SIENTE REGULUS?-
-¿Enamorado?-Narcissa dejó a Lucius solo. Éste se dirigió a su despacho. Debería sentirse feliz de que su hijo estuviera enamorado, debería estar contento de que Narcissa estuviera feliz...pero le picaban ciertos celos y decepción. Puede que Regulus no estuviera enamorado, pero le contaba todo...puede que sea porque con él nunca fuiste tan duro...tenía que ir a hablar con su hijo. Se apareció en el apartemento y se arrepintió. Quizás debería hacer caso a Narcissa y esperar a que él se lo contara. Estaba todo apagado, estaría durmiendo. Decidió hacer una cosa que no hacía desde hace 19 años. Se acercó a la habitación de su hijo dispuesto a desearle buenas noches, pero se quedó bajo la puerta. En la cama habían dos personas. Su hijo dormía con una sonrisa en la cara, abrazando a Hermione Granger que estaba apoyada en su pecho. Le recordó tanto a él mismo con su esposa...cerró la puerta con cuidado y regresó a su casa. Cissa tenía razón, se había centrado mucho en Regulus, dándole prioridad frente a su hijo en todas las cosas. ¡Por Merlín, si había pensado seriamente dejarle la empresa! Tenía que reconocer que quizás...tuviera idolatrado a Regulus...intentaría hablar con su hijo lo antes posible.
-¿Cissa, estás dormida?-Dijo sentándose a su lado en al cama.
-Tienes suerte de que no lo esté.-Dijo dándole la espalda.
-Te prometo que mantendré nuestra familia unida.-
-Aja.-Dijo ella.
-Lo digo de verdad.-
-¿Mañana pensarás igual cuando Regulus vuelva a maravillarte?-Dijo molesta.-¿Estás seguro que no le aplaudirás cuando vuelva a contar sus hazañas?-
-Cissa...tu no fuiste ningún negocio para mi.-La mujer siguió dándole la espalda.-Te quiero-Lucius se tumbó y la abrazó. Costara lo que costara, ella se encargaría de que su hijo fuera feliz, esta vez no se quedaría de brazos cruzados viendole empujado a un error.
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Antes que nada, se que habia dicho que acualizaria una vez a la semana, pero es que tuve un accidente y me queme la mano izquierda. Ya estoy casi recuperada pero escribir, a pesar del tiempo libre que he tenido, entre los dolores y solo una sola mano...ha sido complicado. Espero que no haya muchos errores pero mi mano derecha pedía clemencia...
He decidido dejarlo hasta aquí...pensaba añadir la comida del domingo, pero mejor dejarle un capítulo solo para ese acontecimiento. Espero que os haya gustado.
Salesia: primero que nada, siento mucho las muertes que has vivido en tu familia. Siempre es algo muy duro. Dicho esto, ya estoy mejor de mi quemadura de los tres dedos afectados solo me queda uno mal mal, los otros dos uno curado y el otro ¾ curado. Espero que te guste el capi. Como dijiste esta Luna esta totalmente sacado de su personaje, lo se pero era necesario. Besos!
¡Travesura realizada, nox!
