Disclaimer:Todos los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto y esta historia no tiene fines de lucro.

Advertencias:Lemon (Sexo Gráfico), Lenguaje vulgar, Violencia, Muerte.

Aclaraciones:Está ubicado en un Universo Alterno. Notas al pie.

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Hexágonos

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Capítulo V

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"Cause I'm only a crack in this castle of glass."

-Linkin Park.

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Sábado 21:07 PM. Tokio, Japón.

Karin abrió la puerta de su departamento y todos quedaron con la boca abierta cuando se prendieron las luces. Era enorme, con un gran recibidor, una bonita cocina y un living con un mullido sofá y una gran televisión. También se podía divisar un extenso pasillo que seguramente llevaba a las habitaciones y baños. Todo estaba decorado tenuemente, solo con la ornamentación precisa. Nada innecesario ni muy ostentoso.

Kiba sonrió y entro con Akamaru en brazos. ¡Qué ganas tenía de echarse en aquel delicioso sofá! Es más, ni si quiera le importaría tener que dormir en la alfombra. Todo se veía increíblemente cómodo. El can se soltó de los brazos del muchacho y recorrió el lugar con alegría. Por un instante se olvidarían de todo lo que estaba sucediendo al exterior y se comportarían como los adolescentes que eran. Kiba siguió a su perro y ambos terminaron metidos en la cocina.

—¡Carne!— gritó el muchacho con un brillo en la mirada. Akamaru ladró de felicidad.

Karin dejó el gran bolso que cargaba en el recibidor y caminó hasta la cocina, siendo seguida por todo el grupo. La cocina contaba con todo los muebles necesarios para preparar todo tipo de comidas, además de poseer amplios estantes y gavetas llenas de comida.

—Debería haber de todo en la cocina— explicó la pelirroja —. El congelador estállenlo de carne y el refrigerador debería poseer bebidas y algunas verduras y frutas. En las gavetas hay arroz, fideos y ese tipo de cosas, además de aderezos.

Naruto sonrió ante todo lo que decía su prima. ¡Se estaba muriendo de hambre! Durante el día, Shikamaru había dictado que cada uno podía comerse solo un pote de ramen. Nada más. Eso apenas había llenado la cuarta parte de sus estómago y había estado rugiendo durante todo la tarde. Es por eso que ver esa espectacular cocina lo había vuelto loco. ¡Quería comer de todo un poco!

Sakura carraspeó para llamar la atención de todos.

—Chicos, ¿por qué no toman un baño? La cena tardará un poco en estar.

Los muchachos asintieron y salieron de la cocina en dirección al gran baño estilo japonés. Ino, Temari y Karin se dirigieron al recibidor para desempacar un par de cosas. Hinata se acercó al lavamanos y le sonrió a una Sakura expectante.

—Yo te ayudaré a preparar la cena.

Sakura asintió e imitó la acción de la muchacha con flequillo.

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Sábado 03:15 AM. Alaska, Estados Unidos.

—Bueno— habló el pelinegro. Parecía ser el mayor de todos —, asumo que todos saben porque nos reunimos después de tanto tiempo.

La mayoría de los miembros en la habitación asintieron. Todos eran conscientes de lo que estaba pasando en Japón, y también de lo que estaba a punto de ocurrir. Era una situación bastante grave, mucho más de lo que se mostraba en los medios de comunicación. No era un chiste para nada que Japón haya sido bloqueado marítimamente. Muchos de los miembros tenían cierta descendencia de aquel país, por pate de sus padres, abuelos u otro miembro de la familia.

—Para los que no lo sepan— continuó el hombre —, Japón ha sido atacado de manera intencional. No crean en lo que dicen los medios. Todo lo que ha sucedido ha sido obra de una persona en particular.

—Obito— uno de los miembros llamó la atención de su líder.

—Dime, Yahiko.

El pelinaranjo se irguió de su asiento, soltando su mano de la de la única chica que estaba en la habitación. El muchacho se acercó al frente con paso firme, siendo observado por todos sus compañeros. Cuando llegó al frente, se volteó y se aclaró la garganta.

—No sé si muchos de ustedes estén enterados, pero dos de nuestros miembros son oriundos de Japón.

Obito asintió con pesar.

—Eso tenemos entendido— contestó un muchacho pelirrojo al fondo de la sala.

—Quería saber si alguien tenía información de alguno— Yahiko observo a cada uno de los miembros presentes.

Un hombre de tez morena y brillante ojos verdes levantó la mano. Todos posaron su atención en él.

—Hidan y el chico Uchiha vienen en camino.

Obito sonrió ante las palabras del moreno.

—Gacias, Kakuzu.

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Sábado 21:32 PM. Tokio, Japón.

—Sakura.

—Dime, Hinata— contestó la pelirrosa, mientras terminaba de lavar el arroz.

La chica de cabello azul y flequillo miró a su amiga. La verdad, ella nunca había sido muy cercana a Sakura, o a ninguna otra chica de su grupo de amigos. Con el único que podía habla de cualquier cosa era Kiba y él estaba muy lejos de ser una chica. Pero en este momento necesitaba con urgencia un concejo de viniera de una chica. Eran cosas de mujeres.

—Esto…— las palabas no salían de su boca.

¿Tan complicado era preguntar sobre eso?

Sakura dejó el arroz en una gran olla y observó con curiosidad a Hinata. Parecía nerviosa y muy sonrojada. La verdad es que siempre había sido así, pero nunca con ella directamente. ¿Qué querría decirle? Estaba segura que si la Hyuga no fuera una gran cocinera, ya se hubiese rebanado un par de dedos por el nerviosismo que estaba mostrando en ese momento.

—¿Estás bien?— preguntó la Haruno con genuina preocupación.

—Dime, Sakura… ¿cómo fue tu… primer beso?— las palabras salieron a penas de su boca.

Sakura se sorprendió como primera instancia, pero luego esbozó una radiante sonrisa.

—Fue en un parque de diversiones, en la rueda de la fortuna— contestó la pelirrosa, mientras se apoyaba en la estufa.

Hinata miró con extrañeza a la muchacha. Todos tenían más que claro que Sasuke odiaba los parques de diversiones y jamás sería capaz de acercarse a uno de ellos, ni por Sakura. Además, tampoco recordaba que esos dos hayan ido a muchas citas juntos. Éstas se limitaban a almorzar juntos y pasear por la plaza que estaba cerca de la casa de Sasuke.

—¿Qué sentiste?— preguntó la de flequillo con curiosidad.

—No demasiado… la verdad solo quería probar como era— contestó Sakura desinteresadamente —¿Nunca has besado a nadie, verdad?

Hinata se vio descubierta y se sonrojó cual tomate. ¿Tan obvia había sido? La vedad es que sí. Se giró hacia la comida que estaba preparando y se arrepintió de haber preguntado. ¿Sakura se burlaría de ella?, o peor, ¿le diría a Naruto aquello? Sakura tomó su reacción como un sí, y se acercó a ella hasta tomar su hombro. La Hyuga se giró, aún sonrojada.

—No pasa nada, Hinata— le habló despacio —. No le diré a nadie.

La chica de flequillo sonrió ante aquello a modo de disculpa. Quizá no debió pensar mal de Sakura. Era buena chica. Hinata iba a seguir con lo que hacía, cuando una duda asaltó su mente y salió sola de sus labios.

—¿Con quién fue tu primer beso?

Sakura sonrió y siguió con la cocción del arroz.

—Es un secreto.

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Sasuke estaba harto de aquello.

Hace algunas horas habían terminado de cenar y Sakura seguía sin dirigirle la palabra. Era estúpido. La única instancia que tenían de descansar y ella se ponía igual que una niña berrinchuda. A veces se preguntaba cómo es que se había enamorado de una chica tan molesta. Joder, tenía mal carácter y era muy poco femenina… pero, también se preocupaba un montón por él y siempre confió en su persona.

La verdad es que a él siempre le llamó la atención. Su extraño cabello y sus hipnotizastes ojos no le ayudaban mucho a pasar desapercibida. Tenía una inteligencia digna de su admiración y no era para nada una chica vulgar. No fue hasta que su hermano le mencionó lo linda que era que a él comenzó a interesarle.

Sasuke.

Un Sasuke de doce años miró a su hermano mayor con curiosidad. ¿Para qué querría hablar con él? Ahora que había encontrado tan buena historieta y su hermano se atrevía a interrumpir su lectura.

Dime, hermano— contestó el menor de malos modos.

Conocí a una de tus compañeras de la escuela— le informó el mayor con una sonrisa torcida —, y es bastante guapa.

Sasuke levantó una ceja con confusión. ¿De quién hablaría? La verdad es que él no estaba interesado en lo feas o guapas que lucían las chicas. Él solo quería divertirse con Naruto y Shikamaru. Los demás se podían ir a la mierda.

¿De quién me estás hablando?— preguntó Sasuke.

Itachi volvió a sonreír de esa manera tan extraña

Una tal Sakura Haruno.

Sasuke por fin supo de quién hablaba su hermano. Era la molesta muchacha que siempre estaba prendada de la prima y la hermana de su mejor amigo. Un par de veces, la chica había intentado entablar una conversación con él, pero se la había sacado de encima con rapidez.

Es molesta— le contestó Sasuke con el ceño fruncido.

Itachi se rió ante su comentario. Sabía que Sasuke era muy esquivo con las chicas aún. Su hermanito era muy inmaduro como para fijarse en la linda chica que estaba interesada en él. Se acercó a su hermano menor y con su dedo índice toco la frente de Sasuke, empujándolo unos centímetros.

Te arrepentirás, hermanito.

¡Y vaya que ese tonto tuvo razón! Sakura Haruno se había convertido en alguien muy importante en su vida, lo quisiera admitir o no.

Sintió como alguien salía al balcón y se giró a ver. Era Sakura. La muchacha tenía su rosado cabello mojado y a penas vestía una blusita de tirantes y sus bragas blancas. ¿Por qué coño nadaba así por el departamento? Sasuke frunció el ceño y cruzó los brazos con clara desaprobación.

—¿Por qué mierda te vistes así?— preguntó el Uchiha con cara de pocos amigos.

Sakura se había preparado para la batalla que pronto tendrían, así que se dirigió al balcón y se apoyó en él junto a Sasuke. El departamento de Karin quedaba en el décimo piso, así que podía ver en la lejanía como Tokio estaba casi destruido. Un humo denso cubría la ciudad en la que una vez vivió. Sasuke se dio vuelta y observó también.

Un silencio tranquilo reinó entre los dos adolescentes. Sasuke se sintió mal por haberse molestado con Sakura. La verdad este no era un buen momento como para pelear por idioteces.

—Lo siento.

Sakura observó a Sasuke con los ojos muy abietos. En ningún momento pensó que él sería el primero en disculparse. Con una sonrisa se acercó al Uchiha y lo abrazó con fuerza. No le apetecía seguir de malas con él.

—Yo también— contestó la pelirrosa.

Sasuke sintió como el cuerpo de la chica se pegó al suyo y una inminente erección se formó en lo profundo de sus pantalones. Es verdad… Sakura le debía una pequeña sesión de juegos. La pelirrosa sintió el miembro de Sasuke y se sonrojó, sabiendo en que acabaría aquello.

—¿Me dirás porque te vestiste así?— insistió el Uchiha con una lujuriosa sonrisa.

Sakura soltó una risita nerviosa.

—La pieza estaba insoportable— contestó —. Además, Shikamaru y Temari estaban en lo suyo.

Sasuke sonrió ante aquello.

—Podríamos seguir su ejemplo.

La pareja comenzó a besarse ante los ojos expectantes de una sombra tras el barandal. Un bufido escapó de sus labios y se alejó de la melosa pareja. ¿Por qué coño nada le salía bien?

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Shika-¡Shikamaru!

Tema…ri.

Hinata se levantó de la cama que compartía con Sakura. ¡Dios! Los gemidos de esos dos lujuriosos la tenían histérica. ¿Cómo es que ni Ino ni Karin habían despertado con semejante espectáculo? La pelirrosa no se hallaba en la habitación, y la verdad no le extrañaría para nada que estuviera en algo muy similar con Sasuke.

Salió de la habitación y se dirigió a la cocina. Le apetecía un gran vaso de leche de chocolate. Al pasar por el living pudo divisar dos sombras tras el ventanal, muy pegadas entre ellas. Agudizó su mirada y el gemido de Sakura le dio la razón. Se alejó lo más que pudo del balcón con la cara muy sonrojada.

¿Es qué todo el mundo había decidido que era una buena noche para tener sexo?

Abrió la puerta de la cocina y se llevó una gran sorpresa. Naruto estaba sentado en el suelo rodeado de, al menos, seis embaces vacíos de ramen instantáneo. El rubio giró su cabeza hacia la puerta y se sonrojó al verse descubierto. Con el rostro manchado con fideos le regaló una sonrisa con un tinte de disculpas a Hinata.

—Na-Naruto— su voz le seguía jugando malas pasadas.

—Lo siento, Hinata— se disculpó el rubio con una amplia sonrisa —. Tenía un poco de hambre.

La chica de flequillo comenzó a ponerse nerviosa. Quizá, lo mejor era abandonar la cocina e intentar dormir con las dos parejitas haciendo ruido. Iba a hacerlo. Estaba a punto de girar sus piernas y huir de ahí, cuando Naruto se levantó del suelo y le sonrió cálidamente.

—Me serviré un poco más de ramen— le informó —. ¿Quieres tú también o te sirvo algo más?

La dulce voz de Naruto le aceleró el corazón como nunca. Eran muy pocas las veces que podía pasar tiempo a solas con el chico que le gustaba, después de todo ella siempre fue amiga de Kiba y él era el que se llevaba bien con el de ojos azules y sonrisa zorruna. Ella nunca fue de tener muchos amigos. Agradecía infinitamente el día que en su amigo los presentó.

Hinata se dio cuenta que se estaba demorando demasiado en contestar y asintió como loca, haciendo que Naruto sonriera aún más.

El rubio destapó dos embaces de ramen y vertió agua hervida sobre ellos. Naruto tomo ambos en sus manos y se sentó en el suelo. No hiso falta nada para que Hinata imitara su acción. Los tres minutos se hicieron increíblemente largos, pero por fin pudieron comenzar a consumir la ambrosía de Naruto.

—¿Tenias hambre, Hinata?— preguntó el rubio mientras se engullía el delicioso alimeto.

Hinata soltó un suspiró mientras se sonrojaba.

—Todos estaban… en sus asuntos. Me sentía incómoda— contestó para luego engullir un par de fideos.

Naruto comenzó a carcajearse.

—Me pasó lo mismo.

Hinata lo miró sorprendida y luego sonrió sinceramente. ¿Cómo no gustarle ese muchacho tan lindo?

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Ah.

Sakura no podía detener sus gemidos. Todo había comenzado con un par de besos fogoso acorralada en el balcón, unas caricias por encima de la ropa y algunos agarrones en lugares interesantes. ¿Cómo es que había terminado en el suelo del balcón, sin braguita y con la deliciosa boca de Sasuke entre sus piernas? No es que quisiera que se detuviera. ¡Jamás había sentido algo así!

Sasuke sonrió con sus labios pegados a la sudorosa piel de su novia. No había que ser un genio como para decir que él jamás se imaginó haciendo algo como aquello, pero la sola esencia que desprendía la muchacha en aquellos momentos, era suficiente como para volverlo completamente loco. Además, esos gemidos le taladraban los oídos y hacían que su cuerpo reaccionara aún más ante aquello.

Movió sus labios de un lugar a otro y Sakura se retorció de placer. Sabía que estaba cerca de como la quería tener. Amaba ve como sus preciosos ojos jade se cerraban, tratando de controlar en inminente placer que le estaba proporcionando con tan solo rozar su intimidad.

Las caderas de la chica de cabello rosa se levantaron y sus piernas envolvieron su cabeza. Una oleada de placer recorrió toda su columna vertebral, desembocando justo en el lugar donde Sasuke acababa de usar su lengua. Sakura soltó un gritito ahogado y puso los ojos en blanco. ¡Sasuke hacía cosas maravillosas!

Cuando los espasmos de placer cesaron, Sasuke se separó de la intimidad de Sakura y le sonrió socarronamente.

—Y decías que no te parecía buena idea— le reprochó el muchacho.

La pelirrosa abrió los ojos y se encontró con los oscuros de Sasuke. La verdad aquello le había parecido una aberración, pero había sido la sensación más placentera que le habían ocasionado alguna vez en la vida. La muchacha le sonrió y se sentó en el suelo, junto a su novio.

—Me encantó— soltó la chica con voz cansada.

Sasuke rio.

—Mis besos son los mejores— se alabó el muchacho.

Sakura le rio la gracia.

—Sin duda alguna.

La pelirrosa volvió a acercarse a su novio y lo besó apasionadamente. Le apetecía un montón el devolverle el favor. Ella no tenía ninguna experiencia en aquello, fuera de sus juegos con Sasuke, pero sabía que si se equivocaba, su novio no se enfadaría con ella. Tenía la confianza suficiente como para intentar algo así.

Los besos de la chica fueron descendiendo por el torso desnudo del chico, hasta toparse con la bragueta del pantalón de Sasuke. Por un momento se arrepintió de su osadía, pero al ver los brillantes ojos de su novio, los ánimos volvieron y desabrochó la bragueta con rapidez.

Un gran bulto se observó en la ajustada opa interior del pelinegro. Sakura lo había acariciado un par de veces por debajo de la ropa, pero jamás lo había visto directamente. Esta sería la primera vez que llegaba tan lejos. Con las manos temblorosas se deshizo de la ropa que le estovaba y observó el gran miembro con la cara roja.

Sasuke estaba más que impaciente. Si bien, no era la primera vez que le practicaban sexo oral, si sería la primera vez que dejaría que una muchacha lo hiciera directamente con su boca. Jamás dejó que una chica se lo metiera en la boca si no estaba cubierto por el preservativo. Lo mismo para el sexo normal. Sakura era a la que en realidad quería y solo a ella la dejaría ir tan lejos. Sin protección.

Sakura se armó de valor y llevó el gran miembro a su boca.

El rostro de Sasuke se deformó de placer. ¿Cómo es que jamás se había sentido así con una chica? Los delicados labios de la muchacha cubrían gran parte de su extensión. Eran dulces y gentiles. Sus lamidas eran lentas y en los lugares precisos. No quería gemir, pero la pelirrosa entre sus piernas se la estaba poniendo realmente difícil.

La chica comenzó a acelerar el ritmo lentamente, mientras Sasuke estaba al borde del delirio. La saliva de Sakura hacía todos más húmedo y resbaloso, ayudando a que se sintiera realmente estimulado. Se quería venir, pero también quería que ese momento durara para siempre. Jamás dejaría que otra mujer lo tocara.

Estaba tan cerca… ¡Tan cerca!

¡BOOM!

—¡MIERDA!

Estaba a punto de venirse cuando un estrepitoso estallido despertó a todo el mundo. Sakura se levantó horrorizada, mientras Sasuke luchaba por acomodarse la ropa antes de que apareciera alguien. Los primeros en llegar al balcón fueron Naruto y Hinata, seguidos de los demás. Los últimos en llegar fueron Shikamaru y Temari que parecían estar a punto de tener un ataque al corazón.

El enorme portón había sido destruido por un enorme camión que acababa de irrumpir en los departamnetos, dejando que esas cosas comenzaran a ingresar por montones.

Shikamaru ya había predicho que algo así pudiera pasar, así que todos agarraron sus pertenencias con rapidez y bajaron por las enormes escaleras de emergencia con lo puesto. Shikamaru y Temari vestían solo ropa interior. Naruto, Hinata, Karin, Ino y Kiba llevaban sus pijamas, Sakura las bragas mojadas con la blusita de tiantes y Sasuke un simple pantalón.

Akamru era quien encabezaba al grupo de jóvenes que bajaban las escaleras. Debían ser silenciosos o esas cosas se les abalanzarían como locas. Fianlemnte, llegaron al primer piso observaron el camión con cuidado. Los vidrios estaban polarizados y estaba completamente blindado. ¡Nada bueno podría ocultarse allí!

Una de las puertas del camión se abrió y tres personas, conocidas por todos, descendieron con armas de fuego.

—¡Papá, mamá!— gritaron Ino y Naruto al unísono.

—¡Gaara!— gritó la chica rubia con lágrimas en los ojos.

El pelirrojo desvió su mirada hasta la entrada de los departamentos y le sonrió tenuemente a su hermana mayor. ¡Nadie más que él sabía lo feliz que estaba de verla a salvo! Sus ojos se posaron en otra de las figuras femeninas del grupo y su sonrisa se enanchó un poco más.

Kushina y Minato se alegraron de ver al grupo de jóvenes, juntos y a salvo. La pelirroja soltó lágrimas de sus ojos, igual que la mayoría de los adolescentes al ver a la osada pareja y el rudo adolescente.

¡Todo estaría bien!

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¡Antes de que me maten!

Bueno, no me quiero excusar diciendo que estuve ocupada estudiando o alguna otra estupidez, cuando la verdad es que estoy pasando por un periodo complicado en mi vida, siendo el escribir lo único importante, que me alegra los días.

Ustedes dirás¿Escribir? Pero si no has actualizado nada.Sí, es cierto. Me faltaba la inspiración para este capítulo que resolverá muchas de sus dudas sobre algunos personajes. De todas formas, recuerden que nada es como te lo pintan, así que nada está muy literal por aquí.

Les prometí un capítulo intenso y aquí lo tienen. Espero que les guste tanto como me gustó a mí el escribirlo.

Vamos a las contestaciones de los comentarios:

. MummyGirl:Bueno, este no es el mejor momento para decirte que trae Karin entre manos. Aún quedan varios capítulos antes de que su intención oculta sea revelada. Te lo recordaré a ti también: nada es como lo pintan, así que tienes derecho a dudar sobre varias cosas jajaja. Este capítulo te ayudará un poco. Saludos y gracias por comentar.

. Rossana's Mind:Este capítulo va dedicado para ti, aunque no sé si te guste mucho jajaja. Te puse un momentito NaruHina que pensé que te gustaría. Muchos saludos y gracias por comentar.

. sasusakuilove:Karin no necesariamente es la mala de historia. Piensa que solo está velando por sus intereses, como todos. En lo personal, su personaje me encanta, así que ya veré que hago con ella en el futuro jajaja. Muchos saludos y gracias por comentar.

. Bloody Mary:¿Por qué todos piensan que Karin es la malvada? Jajaja. No pienses mal de nadie aún, pues me quedan un montón de pistas que dar. Muchos saludos y gracias por tu comentario.

. shalala07:Espero que no hayas perdido el interés, pues me he demorado un montón en actualizar. Espero que el capítulo sea de tu agrado. Muchos saludos y gracias por comentar.

. :Aquí tienes el tan esperado capítulo. Me ha costado que saliera, pero por fin esta aquí jajaja. Muchos saludos y gracias por comentar.

. nani-chann:Muchas gracias. De verdad me alegra mucho que haya gente que le guste tanto mi historia. Me gusta el género, así que disfruto mucho el escribirla. Muchos saludos y gracias por comentar.

. E:Gracias. Trato de no cambiar tanto la personalidad de los personajes, aunque a veces es necesario para que la trama de la historia vaya por el camino que yo quiero. Muchos saludos y gracias por tu comentario.

Millones de gracias a todos. ¡Son maravillosos!

PD: tengo problemas con la "R" de mi teclado, así que mil disculpas si hay faltas de ortografía.

Si te gusta como escribo, visítame también en Wattpad RainbowMocha … Allí tengo una historia que la verdad me está gustando un montón escribirla.

Saludos, que nos vemos pronto.