-Buenos días Katie, ¿qué tal?

-Pues muy bien la verdad, he dormido como una rosa tras el masaje que me diste y si no lei tus cartas doce veces no las lei ninguna.

-Me alegro de que te gustasen pero antes, Feliz Cumpleaños Kate. –saco un paquete de la parte trasera del coche y se lo tendió, era redondo y estaba duro.

-¿Qué es esto?

-Un regalo

-Ya, ya lo se…-y al abrirlo se llevó la mayor sorpresa de su vida, el regalo era un casco de moto blanco con dibujos lilas, su color favorito. –Rick, ¿y esto? Si todavía no tengo moto.

-Bueno para cuando te la compren tus padres.

-Gracias – y le dio un beso en la mejilla aunque esta vez demasiado cerca de los labios.

-Tengo otro regalo, no puedo cogerlo puedes abrir la guantera. –al abrir la guantera se encontró un vaso de café con su nombre y un letrero que decía: Doble de vainilla para la del cumpleaños

-Ohhh, qué rico.

Aparcaron frente a la puerta y entraron, todas las amigas de Kate estaban en la puerta esperando impacientes su llegada para abrazarla, llenarla de besos y contarle mil cosas. La profesora de Historia estaba sentada en su escritorio y Rick se acercó a ella, estuvieron hablando unos quince minutos pero al final Rick, sonriente, se sentó junto a Kate.

-¿De qué habéis hablado? –Rick dirigió una sonrisa hacia ella y le dijo: pronto lo sabrás, será otro regalo de cumple.

-Chicos, gracias a los inconvenientes de uno de vuestros compañeros el examen de Historia queda aplazado para el lunes.

La clase saltó en vítores y aplausos. Las horas pasaron con normalidad exceptuando que cada vez que hablaba con Rick Kate se fijaba más en sus labios, sentía más ganas de besarlo y no sabía si iba a ser capaz de esperar hasta el viernes. Era tan guapo, quizás uno de los chicos más guapos del instituto, con su melena castaña despeinada, sus ojos azules que te dejaban sin aliento y esa personalidad. Además jugaba muy bien al futbol y escribía de fabula. No podía imaginarse suerte mejor que la suya.

Sus amigas fueron a buscarla en el almuerzo para que se sentaran juntas y Rick aceptó diciendo que tenía algo que hacer, que la esperaba en el aparcamiento en media hora ya que perdían esa clase. Cuando Kate salió del colegio fue como si su mandíbula se descolgase del resto de la cara, Rick estaba apoyado sobre una reluciente moto blanca y sostenía en la mano un paquete de regalo. Fue corriendo hacia él y lo abrazo bien fuerte.

-¿Y esto? –no cabía en sí de asombro, cuando Rick le tendió el paquete, no podía creerse que le regalase más cosas, al abrir el paquete descubrió una chupa de cuero negra y de su talla. Se la puso rápidamente y se miró en el espejo de su moto, le quedaba perfceta.

-Perfecta. Mi madre ha decidido invertir en tu cumpleaños y te ha querido comprar esta moto, yo la he ayudado a elegir el modelo y en el almuerzo he cambiado el coche por la moto. Ayer llame a tus padres mientras dormías y me dijeron que te pagaron la licencia de moto hace casi un año así que, ¿me das una vuelta en tu moto nueva?

Kate no dudó ni un segundo en subirse a la moto, tras ella se subió él y la agarró de la cintura. Fue un poco temeraria y subió la velocidad de tal modo que en veinte minutos estaban en casa de Rick y en cuarenta en la suya.

Tres horas después estaba estudiando Hostoria cuando empezaron a llegarle mensajes y mensajes. De Pattie, de Peter, de Annie y de Rick. Pattie le decía que si se iban de compras, Annie lo mismo y Peter le preguntaba por su moto nueva. Rick le dijo que lo sentía pero que el plan de esa tarde se tenía que aplazar ya que estaba un poco enfermo. Así que tras una llamada rápida a su amigo, aceptó la invitación de las chicas y se fue, en su moto nueva, al centro comercial. Allí estuvieron mirando escaparates y probándose gafas de marca hasta que a las siete de la tarde decidieron tomar un café en 'Gino's"

-Tía, ¿es verdad que Rick te ha regalado el casco, la chupa y la moto?

-Sí y puede que a lo mejor no deba contaros esto pero… -tenía miedo de que Rick se enterase de que habái contado su plan pero necesitaba hablarlo con sus mejores amigas. –desde el campamento Rick me confesó que le gusto y como yo no le dije nada ha decidido que tiene que conquistarme y lleva desde el lunes ideando una serie de planes para que me enamore de él.

-¡¿QUÉ DICES?! ¡RICK RODGERS ESTA TRATANDO DE SEDUCIRTE!

-Sí… y no sabéis como es, es un amor, cocina de fábula, da unos masajes que te mueres, escribe para que se te derrita el corazón y además nos lo pasamos muy bien cuando estamos juntos.

-Pues tía , ¿a qué esperas para enrollarte con él? Está bueno, tiene pasta, cocina, está bueno, tiene unos ojos de escándalo y un culo que ni te cuento.

-Eh, eh para el carro que yo todo eso ya lo sé y no te creas que no he querido enrollarme con él pero es que dice que quiere ir despacio, que no quiere perder mi amistad y está esperando hasta el viernes para lanzarse o al menos eso entendí yo. No sé.

-Pues tía si el viernes no se lanza él tirale tú porque si no te lo quito yo.

Tras varias risas más Kate recibió un mensaje de su madre: "necesito que vayas a Remy's a por unas cosas que he encargado'

Una vez allí y mientras esperaba el pedido su móvil empezó a vibrar.

-¿Sí?

-Kate, estas preciosa con ese vestido que llevas y me encantaría verlo más de cerca. ¿qué tal si sales y te veo?

-Rick, ¿tu no estabas malo?

-Que va, era para que salieras con tus amigas y yo tuviera tiempo de preparar el plan 3.

Señorita BECKETT, aquí tiene. El camarero le tendió una rosa y entonces Kate abrió los ojos. La carta de ayer decía que el plan 3 iba a ser de su cumplaños. ¿Le ha montado una fiesta?

-Estás preciosa. Ven –la cogió de la mano y la llevó al bar de al lado donde estaban todos sus amigos, ahbía una gran pancarta y le lanzaron confeti de colores. En las mesas varias pizzas humeantes pedían ser comidas, al igual que las patatas y las fajitas. Todos se pusieron a comer, bailaron y hacia las once comenzaron a servir el alcohol: ron con cola, whisky, vodka rojo, lila, malibú con piña, en cubata o chupito al gusto y en el centro de la pista dos barriles de cerveza donde los muchachos competían por ver quién aguantaba más tiempo sin dejar de beber. Kate se tomó una cerveza, un chupito de tequila y un ron con cola.

-Muy bien chicos, vamos a coger a nuestras parejas, abrazarles bien fuerte y comenzar a bailar. La primera se la dedica Rick a Kate, feliz cumpleaños.

Rick le tendió la mano y ella lo abrazó bien fuerte como el Dj había dicho, colocó su cabeza contra el cuello de él y aspiro su colonia, él colocó sus manos muy cerca de su tarsero pero no le importo, era un momento mágico. Estaba sonando 'In my veins' y Rick se la había dedicado. Se miraron a los ojos y rozaron su nariz, se quedaron así pues para ellos se había detenido el tiempo. Kate susurró en su oído: "tu plan funciona a la perfeccion, Kate está derretida por tus huesos y quiere acortar el plan a cinco días. ¿Qué te parece? " También susurrando le respondió: "perfecto"

Tras varias lentas más y dos chupitos Kate estaba tan cansada que tuvo que sentarse junto a Rick, poner sus piernas encima de las de él. -¿Masaje? –Sí, por favor. Cuando Rick acababa de empezar Johanna llamó a Kate, es muy tarde tienes que volver ya a casa que mañana hay clase. Así que Rick la llevó a casa porque Jim se había llevado la moto. Había empezado a llover, Richard tamborileaba sobre el volante, estaba nervioso. Al llegar al portón de Kate la agarró del brazo y le dijo:

-Esto lo tenía reservado para el último día pero no puedo resistirme más. –Agarró su nuca y la beso, dulce y tiernamente, su boca sabía a alcohol y en ningún momento se chocaron sus dientes. Kate prolongó el beso agarrando por el cuello a Rick.

-Gracias, yo también lo estaba deseando.

-Buenas noches Kate.

-buenas noches y gracias por todo, la moto, la chaqueta, el casco, la fiesta…

-Siempre.

Las mariposas habían echado a volar en ele stómago de ambos y una sonrisa tonta se instaló para siempre en sus bocas.