Descargo de responsabilidad: Victorious no me pertenece, la historia sí.
Capítulo VI "Pelea"
"Sabes que podemos escapar, pues estoy llamándote por tu nombre. Cada día siento este dolor pero tu te volteas y te vas".
Cayó lunes tan rápido que Beck pensó que aún seguía con la migraña del domingo, ya que, para él, el domingo jamás existió. El fin de semana se había pasado volando.
Llevaba anteojos oscuros ocultando sus ojos con ojeras y su cabello parecía estar desaliñado como nunca, suspiró mientras caminaba hacia el interior de la escuela, sin embargo, alguien detuvo su camino.
—¡Hola, Beck! —la voz aguda de Meredith le hizo detenerse.
Se giró para dar cara a la morena de ojos rasgados y sonrió con amabilidad.
—Ey, Meredith, ¿qué tal? —preguntó el muchacho con tranquilidad, pareciendo como siempre relajado, aunque no se sentía para nada así.
La morena jugó con un mechón de su cabello y movió su cuerpo de un lado a otro coquetamente. Él amplió aún más su sonrisa.
Un clavo saca a otro clavo.
Y Meredith puede ser ese clavo, pensó.
—Todo muy bien, Beck —respondió la chica ampliando una linda sonrisa—. Quería preguntarte si tenías algo que hacer este viernes.
El moreno enarcó una de sus cejas y cruzó sus brazos a la altura de su pecho.
—¿Este viernes? No, creo que no tengo nada que hacer —contestó.
La chica dejó de jugar con su cabello y lo miró fijamente, parecía sobre excitada ante la respuesta del muchacho.
—¡Eso es genial! —dijo ella—, haré una fiesta el viernes en mi casa y quería invitarte para que fueses, pero —añadió—, no quiero que seas solo un invitado más, quiero que seas mi cita para la fiesta, ¿te parece? —preguntó.
Beck sonrió de la forma más encantadora posible.
—Me parece excelente —respondió.
Para él eso estaba más que bien, que toda la escuela sepa que él tendría una cita con una nueva chica, ¿y qué mejor que Meredith? La chica a la cual Jade odiaba por coquetearle anteriormente cuando todavía eran novios. De seguro cuando ella se enterara de que él era la cita para la fiesta querrá arrancarle la cabeza.
Al menos eso esperaba.
Al parecer, se estaba volviendo patético en toda la amplitud de la palabra.
*.*.*.*
—¡Ya déjalo, ¿quieres?!
Los gritos de la pelinegra se dejaron oír por los pasillos, Beck no pudo evitar agudizar aún más sus oídos para poder escuchar mejor la discusión que la "nueva pareja" estaba teniendo a vista y paciencia de todos los estudiantes de la escuela.
—Por favor, no grites —pidió Alan siguiéndola de cerca.
Jade gruñó algo que no alcanzó a oír y luego pudo entender algo que se escapó de los labios del australiano.
—…Si no hubiese sido por tu hermano jamás me hubiese enterado.
—Pues eso era —gruñó la chica—, eso era lo que quería, que no te enteraras de eso.
Entonces cerró su casillero con fuerzas y se encaminó a paso firme a su próxima clase, dejando a Alan atrás quizás con cuantas cosas más que decir. A Beck le recordó a él mismo y sintió cierto pesar por el pelinegro, sin embargo, no pudo evitar que una ligera sonrisa se formase en su rostro.
Sin embargo, tuvo que borrar su sonrisa casi de inmediato, ya que, sin siquiera tener que darse vuelta se sintió completamente observado.
—Necesito hablar contigo —la voz del muchacho se oyó cerca de él, Beck se giró con el cuaderno en su mano y lo miró fijamente.
Elevó el cuaderno, como mostrándoselo.
—Tengo que ir a clases —justificó.
—Serán solo unos minutos —insistió.
El castaño sabía lo que el pelinegro quería decirle y no sabía si lo mejor sería hablarlo o no hacerlo. De seguro Jade se molestaría que estuviesen hablando, pero estaba claro que Alan no tenía intención en decírselo.
Sin decir ninguna palabra más, Beck asintió y comenzó a caminar hacia el armario del conserje, intentando pasar desapercibido de la gente chismosa de la escuela. Entró seguido del nuevo novio de su ex y cerró la puerta con suavidad.
—Y bien, ¿qué quieres decirme?
El australiano lo miró despectivamente y cruzó sus brazos a la altura de su pecho. Beck pudo darse cuenta que el pelinegro era unos cuantos centímetros más alto que él y tenía el cuerpo un tanto más ancho.
—No te hagas el que no sabe —escupió el muchacho.
Beck cruzó sus brazos también y enarcó ambas cejas.
—¿Qué es? —volvió a preguntar, fingiendo demencia.
—Deja a Jade en paz —gruñó—, ella es mi novia ahora —recalcó la palabra "mi" y apuntó su pecho de forma bastante posesiva, eso realmente molestó a Beck, ¿de verdad Jade quería estar con alguien que se refería a ella casi como a un objeto?
—¿Tan inseguro estás de ti mismo? —preguntó el chico—. Deberías de confiar más en ti y en Jade.
—Confío en mí y en Jade, en el que no confío es en ti, Oliver —escupió su apellido y lo miró con desprecio—. Ya le has hecho realmente mucho daño para seguir ahí, intentando cavar y cavar más en una herida que yo me estoy preocupando de sanar, porque tú siquiera tuviste la maldita decencia de preocuparte por lo que ella sentía.
—¿Y qué es lo que sabes tú? —masculló el castaño, sintiéndose por primera vez molesto por las palabras que habían salido de los labios de su ahora enemigo declarado.
Alan soltó una sonrisa irónica y Beck contrajo el gesto en una mueca de desagrado completamente.
—Jade confía en mí, Beck, me he sabido ganar su confianza poco a poco y no dejaré que vengas tú y porque se te da la gana me la quites como si nada —aseguró el muchacho sin borrar su sonrisa sarcástica—. Está vez, Beck, hacerla volver no se te hará nada fácil, es más, te lo haré imposible.
Beck bajó la vista hacia sus pies sin saber qué decir, se sentía extraño, como si de pronto todo lo que él creía se desvanecía de la nada.
—Así que aléjate de ella, ¿entendiste?
Sin decir nada más, Alan salió del armario del conserje sin escuchar ningún comentario más.
*.*.*.*
—Jade.
Él la llamó pero ella lo ignoró olímpicamente.
—Déjame en paz, Alan —gruñó la pelinegra mientras caminaba por el estacionamiento de Hollywood Arts—, no quiero hablar más sobre eso, ¿quieres?
El pelinegro se pasó una mano por su cabello y Jade no pudo evitar pensar en lo malditamente igual que era aquel gesto con el que Beck utilizaba cuando se exasperaba.
—Bien —susurró Alan en un suspiro—, lo dejaré —aseguró—. Pero quiero que sepas, al menos por mí que hablé con Beck sobre…
—¡¿Qué?! —chilló la pelinegra deteniendo en seco sus paso.
—Yo… —Alan ya no parecía muy seguro de lo que le estaba contando.
—¿Es una broma, verdad?
—Eh…No —respondió.
—¡Por qué demonios lo hiciste entonces, maldición! —gritó la muchacha—, ¿no te dije que no te metieras? —le preguntó—, ¡te dije que de Beck me encargaba yo!
—¡Es justamente eso por lo que lo hice! —rebatió el chico—, ¡no quiero que tengas nada que ver con él!, ¡nada! —gritó, llamando la atención de unos estudiantes que desde lejos se acercaban hacia el estacionamiento para ir en busca de su vehículo.
—¿Perdón? —masculló la chica—, ¿estás ordenándome? —preguntó.
—¡No! —gruñó—, es solo que, maldición, Jade, ¿por qué te empeñas en hacerlo todo difícil?
—¿Yo? —preguntó—, pues bien Alan, por si no lo notaste esto tú lo complicaste, yo lo mandé a la mierda, ¡te lo dije!, le dije que estaba contigo y que adiós y tú vas y hablas con él, ¿eso lo compliqué yo? Realmente, no puedo creerlo.
Sin decir algo más se giró en sentido contrario de donde iban caminando, pasando de Alan y dándole la espalda.
—¿A dónde vas? —preguntó él.
—Me iré en autobús y no te molestes en seguirme, quiero estar sola.
Nadie comentó nada más después de eso.
*.*.*.*
El rumor se había masificado.
¿Había terminado la nueva pareja? El australiano y la bruja de West se habían separado, al menos, eso decían las malas lenguas. Otras, más lógicas decían que solo estaban molestos el uno con el otro.
—Debes estar feliz —susurró André frente de él mientras se echaba una papita frita a la boca.
Beck frunció el gesto confundido.
—¿A sí? —preguntó—, ¿por qué?
André se encogió ligeramente de hombros al tiempo que miraba por sobre Beck, el castaño se giró para ver a una muy seria y molesta Jade comiendo sola de su almuerzo.
—Por eso —respondió el moreno—, ¿no era eso lo que querías?
—Ella ya me mandó al infierno, André —respondió el castaño volviéndose al frente para beber un sorbo de su soda—, realmente quiero dejarlo pasar —susurró—, creo que está bien que no estemos juntos, nos hacemos daño mutuamente y así no es como debería funcionar.
—Vaya —murmuró el chico mascando su papa frita—, eres peor que una mujer, un día sí otro no.
Beck sacudió su cabeza negativamente mientras tragaba su soda.
—No es realmente eso —contestó—, pero de verdad ya no quiero hacer daño, ni que me hagan daño. De hecho, ahora saldré este viernes con Meredith, es decir, no saldré, saldré, más bien seré como su cita para su fiesta.
—Meredith —susurró André—, ¿no es la chica de los pastelitos que Jade odia?
Beck lo miró fijamente, intentando disimular que no lo sabía.
Entonces André rodó los ojos. ¿Con qué intención Beck iba a ser la cita de esa guapa morena? Tenía dos teorías y no sabía cuál era la correcta.
Estaba dividido entre que si Beck lo hacía para sacarle celos a su ex novia o porque realmente Meredith le agradaba. Suspiró, había aprendido que lo mejor no era meterse en los asuntos "Bade".
"No puedo seguir aferrándome a ti... Y a mi" Ellie Goulding -Hanging on.
Hey!, son dos actualizaciones de una.
Como este fanfic es más corto que "La última verdad" preferí no hacer ningún resumen, además de porque ya me siento un poco cansada, pero hey, les tengo una buena noticia, como el capítulo es tan corto, prometo el día de mañana subir la continuación de este fanfic, solo, solo si sé que alguien sigue leyéndome.
Es por eso que son muy importantes sus comentarios, sobre todo porque fueron esos comentarios que me llegaron los que me hicieron no bajar los brazos y continuar con este fanfiction.
Espero les guste este capítulo y leernos nuevamente, está vez, por mi parte, lo prometo, más seguido.
Adiós.
PD: Sé que no he dado ninguna justificación de mi larga falta, pero siempre he creído que agravan las faltas, sin embargo, creo que ustedes se merecen una aclaración por mi ausencia... Y es que murió mi computadora! Teneís que tener compasión, así que QEPD mi pc, es por eso que no podía escribir. Como sea.
Saludos, Emilia.
Esperaré sus comentarios y por supuesto, ¡Gracias por comentar con anteriordad! son muy buenas seguidoras.
