Quiero agradecer por sus reviews a:

-Luis Carlos: Muchas gracias. Para tener como amigo a Craig primero hay que hacer que no te odio mucho (¿) xD Será muy divertido escribir como Kyle empieza a interactuar con Craig de a poco uwu Ya lo estoy ansiando.

-Mayorasama77: ¡Eso me alegra muchísimo! :D

-Yuyuyuoi: Muchas gracias. Creek, quizá, pero no un capítulo dedicado a ellos(¿?) Con mi narrativa sería muy difícil sin dejar de lado a Kyle, que es el protagonista. *Inserte corazón rotito* Tengo que trabajar en eso.

-symphknot: Intenciones ocultas, quizá; quién sabe. No deben olvidar que Kenny sigue siendo amigo de Cartman, y en este fic Cartman quiere ver SUFRIR A KYLE COMO EL INFIERNO MISMO. (¿) Por razones que aún ustedes desconocen (¿)

-Someone: No, no, no. No habrá Cryle. Este fanfic será sólo K2. Así que quédate feliz (¿?) Sólo se me hacía la ilusión darle un poquito de protagonismo a Craig, porque me gusta uwu


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Capítulo V. Problemas.

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Miraste aburrido como el Señor Garrison garabateaba algo en la pizarra, disimuladamente miraste para atrás, encontrándote con Stanley – que se sentaba un puesto detrás de ti – pasándose notitas con Testaburger. Rodaste los ojos; Cartman dibujaba algo en la hoja y se reía mostrándoselo a McCormick, que lo miraba como si eso ya no fuera novedad.

Sonreíste de medio lado al ver como Kenneth ofendía a Cartman por no prestarle atención.

Más atrás estaba Tweek, nervioso y temblando como siempre. Te sobresaltaste al ver que levantó su mano temblorosa para saludarte, y cohibido le contestaste. Ayer, cuando estabas llegando a casa de tu "huidita" a la tienda, el auto de tus padres estaba en la esquina de la manzana.

¡Agh! ¡Qué infarto te dio! Pero por suerte, corriste a casa y llegaste antes que ellos, y nadie se dio cuenta de nada.

Sentiste una mirada sobre ti y sonreíste incómodo al notar que Tucker te miraba, él simplemente te miró y luego volteó la mirada enfurruñado. Hoy a la entrada Tweek le había obligado a que él te saludase. Levantó su mano en un saludo y luego te mostró el dedo medio, pero un saludo era un saludo, y Tucker era quien te había saludado.

Agradeciste internamente a Tweek por su intento de que algo cambiara, y volviste a mirar al frente. Pero no pasó más de unos minutos hasta que alguien tocó a la puerta y el Señor Garrison de mala gana fue a abrir.

Para sorpresa de todos, era la directora.

Gritó un par de cosas, Garrison le respondió de igual modo. Luego, dijeron que seguirían la conversación en la dirección y se fueron diciéndoles ¡Cállense y no saquen su culo de la puta silla!

Y ahí fue donde comenzó el desastre. Todos se pusieron a hablar, gritar, reír. La mayoría se levantó de sus asientos y ahora estaban por ahí molestando o charlando.

-¡GAH! – escuchaste gritar a Tweek Tweak desde atrás – ¡L-Los Gnomos se robaron m-mis lápices! ¡GAH! ¡Cuánta presión! – se estiró los cabellos, pero justo después llegó Craig y el dejó de hacerlo.

Quisiste reír ante la escena que estabas viendo: Damian y Token lanzándose las cosas de Tweek y jugando con ellas, Craig golpeándolos y entregándole las cosas a Tweek, quien estaba al borde del colapso.

Pero la sonrisa no te duró mucho.

-¡Eh, judío! – observaste como Cartman llegó a tu asiento, golpeando la mesa en el proceso. ¿Era impresión tuya o se había vuelto más alto?

-Cartman. – dijiste, esperando a que él dijera lo que quería y se largara sin más.

-¡No me miras así, Kahl! – pasó su brazo por tus hombros y sonrió. – Cómo me has hecho caso el viernes en la fiesta te tengo una recompensa. – habló, acercándote más a él y haciendo que te levantes de la silla y te pares.

Sentiste como algunos miraban hacía la escenita, esperando que Cartman hiciera la suyo para reír un poco.

-¡Mira! – Mostró un papel, ese mismo que le estaba mostrando a McCormick, y te lo estampó en la cara sin delicadeza. Te soltó y caíste de sentón nuevamente en la silla; algunos se rieron bajo. – Espero que te guste mi obra maestra, judío.

Cartman se alejó, aprovechaste eso y miraste el papel que te dio. Inmediatamente hiciste una mueca y Cartman se carcajeó a lo lejos.

En la hoja había un dibujo del castaño con el traje de Hitler matando judíos, y uno de ellos eras tú. Cargaba una pistola y te disparaba. No sabías que pensar de eso, miraste disimuladamente para atrás, Cartman hablaba con Bebe y Rebecca; si se daba cuenta de que tiraste el dibujo, sin dudas te molestaría más. Así que simplemente lo guardaste en una de las hojas de tu cuaderno.

Apoyaste tu cara sobre la palma de tu mano y suspiraste. Al menos no había sido tan malo, pensaste. Al llegar a cas tirarías el dibujo y asunto resuelto.

-¡Aquí Clyde, aquí! – escuchaste gritar a Stanley Marsh que pasó corriendo en frente de tu pupitre. Estaban jugando a los pases con el estuche de alguien mientras reían. Testaburger mientras tanto desde su lugar miraba a Marsh y le daba ánimos.

-¿Mnh mnm mhn? – sentiste un escalofrío cuando Kenneth pasó a tu lado, rozándote. Lo miraste por el rabillo del ojo; tenía su bufanda como de costumbre e iba al lado de Stanley.

-¡No jodas Kenny! ¡No romperé nada! – rió Marsh, golpeando el hombro de su amigo.

Dejaste de prestarles atención para observar tu mesa, había un pedazo de papel doblado en ella. Alzaste las cejas al leer lo que decía e inconscientemente buscaste a alguien con la mirada. "Perdona lo del culón" Eso decía el papel.

Miraste a todos lados ¿Quién había sido?

¿McCormick? Tu mirada se topó con los ojos azules del de bufanda, y podías jurar que sonrió por debajo de ella. Pero no hizo más, porque a los segundos volvió a prestarle atención a Clyde y Stanley.

Eso te había dejado helado en tu lugar. Kenneth se había tomado las molestas de pedirte perdón por algo que hizo Cartman. Eso no había pasado nunca. Pero, ahora que lo pensabas, McCormick siempre te miraba con algo de vergüenza cuando Catman te molestaba; como si con su mirada pudiera decirte "Lo siento".

Sonreíste. Esta vez, te lo había dicho.

-¡Lo tengo!

-¡No, cuidado!

-¡Mmhn!

Lo siguiente que se escucho fue el ruido de vidrio rompiéndose y cayendo al suelo; todos los que estaban parados corrieron a sus asientos despavoridos. Miraste a Stanley, que tenía el estuche en las manos y estaba recostado por la ventana rota.

-¡Mierda! – gritó al ver lo que había hecho, y se asustó más al escuchar pasos por el pasillo. Corrió a su lugar pasando al lado de ti, empujándote un poco en el proceso.

Te tensaste. Carajo. Pensaste. Todos estaban como estatuas petrificadas y asustadas, y entonces la puerta se abrió.

-¿¡Pero qué carajos!? – el grito de Garrison resonó por el aula, mientras corría hacia la ventana rota.

Genial, pensaste.

Se había armado una bien grande…

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Apuesto a que nadie se espera lo que pasará en el próximo capítulo. Muajaja. (¿?)

Subo este cap ahora, miercoles, porque una amiga me dijo "No actualices hasta que lea todo" Y lo terminó de leer hoy uwu Así que cumplí su deseo para que no me pegara (¿)

Nos vemos en el próximo capítulo ~