¿Adivina Quién Es Normal?
Capítulo 5: Ese ¿lindo? Periquito
Hogar Salazar
Comedor
Rex: Ay como deseo tener una mascota.— compartió al sonreír.
Laumy: ¿Una mascota? Querrás decir masacota.
Rex: ¿Masacota? ¿Y por qué masacota?
Laumy: Dile a tu mamá que horneé una masa enorme e inútil, haría juego con tu cerebro y ya no te sentirías solo. Además es como si hablaras contigo. Jugaría el mismo rol.— lo molestó cuando Rex sonrió oprimiendo sus labios.
Rex: Iba a decirte una grosería pero me acorde de que eres una dama.
César: ¿Y cuál crees que sea el indicado?
Rex: No sé, los gatos y los perros ya están muy usados. Debe ser algo original y que vaya conmigo.
Circe: ¿Original contigo?— preguntó con espontanea curiosidad.
Rex: Sí, Circe.— dijo mirándola con los ojos entrecerrados.
Laumy: ¿Por qué…no te compras un avestruz? Es original. Es más, hasta podrías usarlo para ir a la escuela y así te ahorrarías dinero para el autobús. Serías el chico más popular con un animal exótico como mascota.
Circe: Y nos ahorraría la molestia a nosotros de aguantar las burradas que hablas camino a la secundaría.
Rex: Que lindas. ¿Algo más a parte de la bola de insultos que me acaban de dedicar?— preguntó completamente irónico y Laumy aprovechó para levantar la mano. — ¿Qué?— preguntó semi enojado.
Laumy: No sé si te lo había dicho antes pero por si las dudas… quería decirte que te odio.
Rex: Gracias, lo tendré en mente. Estoy comenzando a odiarte yo también.
Laumy: Perfecto, estamos a mano.
Centro Comercial
Noah: ¿Había necesidad de venir en manada para comprarte un mugroso animal?
Rex: Es que no me decidía si en traerte a ti por lo bien que escoges o a Laumy en lo bien que hace en aconsejarme cuando elijó mal.
Noah: ¿Cuál es la diferencia? Nunca escuchas a nadie.
Rex: Por eso los traje, entre dos cabezas que me ayuden, mejor.
Circe: Ah, ¿y nosotros que hacemos aquí?
Rex: Nada, solamente los traje para que sufran.
Circe: Tranquilo Señor Egoísmo, como si fueras el único ser humano que va a tener una mascota.
Veterinaria
Rex, junto con sus amigos, entraba inspeccionando los animales mientras el resto de los jóvenes lo esperaba en la puerta del local.
Claire: Lo único que pido es que no se quede hasta que cerraron el local como la última vez.
Noah: Ah, ¿todavía te acuerdas?
Claire: Todavía tengo el mal olor en la nariz.
Rex: ¡Oiga!— gritó golpeando el escritorio con la palma de la mano. —¿Que mi dinero no vale o qué?
Veterinario: ¿Que se le ofrece jovencito?
Rex: Quiero un animal acorde a mi persona. ¿Lo tiene?
Veterinario: ¿Y cómo cual buscas?
Laumy: Considerando que es un muchacho de poco cerebro… ¿Tiene al Demonio de Tazmania?
Rex: ¡Sh! Nadie te preguntó.— la repudió volviendo su vista al Veterinario. —¿Lo tiene o no?
Noah: ¿Puedes elegir uno de una buena vez?!
Rex: No es tan simple, Noah.
Veterinario: No puedo ayudarte si no me dices ¿cuál de todos quieres?
Rex: Siendo honesto… Busco algo como yo, hermoso y manejable.— dijo con narcisismo.
Laumy: Oh, un auto cero kilómetro.— murmuró burlándose.
Rex: ¿Te parezco hermoso?
Laumy: Ni en sueños.
Veterinario: Bueno, cuando decidas…llámame.— aconsejó cuando el alto hombre volvió a sus quehaceres.
Rex: Okey, okey…—dijo muy tranquilo dando vueltas por el local.
Claire: Ay… no de nuevo.— masculló al cerrar los ojos y bajar la cabeza en señal de frustración.
Rex: ¡¿Que creen chavos?!— gritó desde un rincón. —Ya lo encontré.— alardeó con una jaula en mano mostrándole el exótico animal, los chicos se miraron entre sí como diciendo "¿Es en serio?"
Lola: ¿Un loro?— preguntó sin creerlo.
Laumy: Ah, ya entiendo ¿por qué? Porque eres un salvaje incivilizado y querías reencontrarte con tu ecosistema. O en su defecto, con un gemelo perdido.
Rex: Sigo pensado… ¿Para qué te pedí que vengas?
Laumy: No es mi culpa que "uses" el cerebro después de decir las cosas.
Parque Nacional
Noah: ¿Y cómo le vas a poner?
Laumy: ¿Guácala?— opinó cuando los demás rieron y Rex la miró por el rabillo del ojo al ignorar su comentario.
Rex: No lo sé. Veamos…— dijo detallando al ave. —Es verde, tiene pico y alas.— se hizo el intelectual y quedó como en ridículo por semejante opinión.
Laumy: Vaya, que observador eres, Rex. Me impresionas.
Rex: Debe ser un nombre original. Y si le pongo… ¿Plumitas?
Circe: ¿Plumitas? Ay, tu originalidad se va a la basura.
Annie: El señor originalidad quería una mascota original con un nombre original. Vaya Rex, que original eres.
Noah: Tan original que lo bautizó Plumitas.— bromeó contagiando a los demás a carcajadas.
Laumy: Esa estuvo buena Noah.— chocó los cinco.
Hogar Salazar
Sala de Estar
Rex: ¡MAMÁ, YA LLEGAMOS!— gritó al cerrar la puerta.
Annie: ¡Ay! Si sigue gritando me voy a quedar sorda.
Violeta(mamá): ¿Cómo te fue, cielo?— preguntó dulce al cruzar la cocina.
Rex: Mira, encontré a la mascota perfecta.— se mostró feliz mostrándole al ave en la jaula.
Plumitas(loro): ¡A!
Violeta(mamá): Es…una mascota muy original, ¿no creen chicos?
Circe: Sí, la originalidad de Rex se va por las nubes, tan así que al ave le puso Plumitas.
Plumitas: ¡Linda Dama! ¡Linda Dama! ¡A!— halagó a la señora Salazar.
Violeta(mamá): Aw, ¿No es un encanto? Diviértete mucho, Rex. Espero que lo cuides bien.— espetó sin enojo al volver a la cocina.
Rex: Claro mamá.— sonrió.
Noah: Y que no le haga lo mismo como al pescado dorado.
Rex: Pues…no fue mi culpa que el Doble u Ce del tocador estuviera encendido.
Circe: Pobre de la Señora Salazar. La compadezco.
Habitación
Ya era la hora de dormir y Rex estaba durmiendo con un osito blanco de peluche, como de costumbre.
Plumitas(silbando): Bobito.— silbó. —¡Bobito, bobito!— silbó al ponerse de cabeza.
Rex: ¿Eh?— despertó de a poco.
Plumitas: Tan grandote y durmiendo con ositos de felpa ¡A!— silbó de nuevo y Rex quedó desconcertado.
Rex: Oye, ¿qué te pasa? Yo no te enseñe esas cosas. Es más, ni siquiera te enseñé a hablar.— objetó sentándose en la cama.
Plumitas: Bobito ¡A! ¡A!— silbó burlándose del adolescente.
Rex: Creo que me vendieron un loro defectuoso.— pensó en voz alta. —Blinky, amigo. Me estafaron.— dedujo mirando al oso de felpa. —¿Qué debo hacer?— le preguntó al objeto inanimado. —Antes eras buen consejero y ahora ¿me dejas solo, eh? Pues no dormirás más… conmigo.— reclamó, reprochó y regañó graciosamente dejando al peluche a un lado de la cama antes de voltearse y darle la espalda al peluche, se hizo el dormido y luego comenzó a sentirse mal. — Oh pero no puedo dejar de quererte.— hizo pucherito al cobijarlo de nuevo.
Secundaria Waker
Corredor
Grillo: ¿Qué el loro te insultó?— cuestionó entre risas.
Laumy: ¿Que esperabas de un dueño como Rex?— hizo un ademan de obviedad. —Cositas lindas y tiernas el ave no va a decir teniendo a un mal ejemplo de propietario.— lo culpó cruzada de brazos y manteniendo una postura entre seria y arrogante.
Rex: ¿Terminaste?— cuestionó con su típica voz.
Laumy: Por ahora, sí.— dijo no muy conforme pero con una sonrisa.
Rex: Lo extraño es que sólo me insulta a mí. Con mis padres y mi hermano se comporta lindo y educado.
Lola: Un ave tan linda y colorida…¿grosera?
Rex: Eso no tiene nada que ver, Lola. Si el ave es una obscenidad enjaulada, no es mi culpa.
Claire: Pero tú la elegiste, ¿no?
Rex: Sí bueno pero…el loro ya vino entrenado ¿o no se dieron cuenta cuando alabó a mi mamá? Piénsenlo, ese pajarraco es un rufián.
Noah: Rex… ¿estabas durmiendo cuando paso?— le preguntó cuándo Rex quedó pensando, algo que desesperó a sus amigos.
Tuck: Rex no es tan difícil pensar la respuesta. Es Sí o No.
Rex: Sí, estaba durmiendo.
Noah: Quizás fue en tus sueños que te insultó. A veces pasa que…parece que te hablan y es sólo tu subconsciente.
Laumy: Noah, no le hables de subconsciente a Rex, apenas sabe lo que significa consciente.
Rex: Sé lo que es el subconsciente y no, no fue mi subconsciente, Noah. Fue de verdad, me insultó a mí. A Rex Salazar.
Laumy: Compruébalo y te creeremos.— lo desafió.
Rex: ¿Por qué no me crees?
Laumy: Porque sólo haces estas cosas para llamar la atención.
Rex: ¿Ah sí? Bien, se los voy a demostrar. Y cuando lo haga veré tu expresión cuando veas que siempre tuve la razón, sabiondilla de porra.— dijo mirando a Laumy.
Laumy: Muero por ver qué pasa.
Hogar Salazar
Habitación
Claire: ¿Rex no hubiera sido mejor si te comprabas un tucán?— sugirió siendo espontanea.
Rex: Pero yo quería una mascota original.— dijo comportándose como un nene a expandir los brazos con gracia
Laumy: Un tucán también lo es. Para ti.
Rex: Sí, eso mismo pensé yo ese día. Pero no me alcanzaba el dinero.
Circe: ¿Querías originalidad? Ahí la tienes. Ahora te la aguantas.
Rex: Yo que iba a saber que este pajarraco me iba a salir defectuoso.
Laumy: A ver Rex, vamos por parte. Hazlo hablar y has que te diga alguna grosería. Si lo hace te creeremos y si no…lamentaremos decirte que estás loco.
Claire: Adelante, hazlo hablar.— demandó tranquila.
Rex: Anda Plumitas, habla.— dijo cuándo se volteó para verlo y Plumitas estaba rascándose el ala derecha. Algo que incomodó al joven moreno debido a que el loro no articulaba palabra y la presión de sus amigos esperando de brazos cruzados lo ponía más nervioso. —Vamos amigo, no me hagas quedar mal frente a mis amigos.— rogó.
Plumitas: ¡A!
Lola: ¡Eres un farsante!— lo acusó con un dedo.
Rex: No, no, no, no. ¡Esperen! Tienen que creerme. Este loro me insulta todas las noches. Y debe hacerlo por una buena razón.
Plumitas: Narcisista y bocón. Narcisista y bocón. ¡A! ¡A!— parloteó de repente mientras aleteaba dentro de la jaula.
Rex: Oigan ese pajarraco volvió a insultarme.— se quejó graciosa y espontáneamente apuntando al loro con el dedo.
Noah: No, está diciendo la más pura verdad.
Plumitas: Caprichoso y egoísta. Caprichoso y egoísta.
Rex: Ah…¡Ja! Ahí está, ¿Lo ven? Ahora díganme "Loco."
Plumitas: ¡A!
Laumy: Ahora ya entiendo por qué se compró un loro. Necesitaba darse cuenta de lo poco cool que es.
Plumitas: Incauta y ponzoñosa. Incauta y ponzoñosa.— parloteó dirigiéndose a Laumy.
Laumy: ¿Cómo me dijiste?— interrogó furiosa avanzando un paso; fue detenida por Noah. —Déjame lo voy a almohada.— amenazó sin quitarle la mirada de encima al loro.
Noah: Tranquila Laumy, solo dice tonterías. No le creas.
Plumitas: Rubio falso. Rubio falso.
Noah: Esta si no te la paso, pajarraco.— espetó remangándose dispuesto a darle un puñetazo.
Claire: ¡Ya, a ver! ¡Orden! Orden, ¿sí?
Walter: Yo quiero una orden de enchiladas.— pidió al levantar la mano y Claire lo ignoró lo que dijo su amigo.
Claire: Rex, sólo queda una solución. ¿Quieres deshacerte del ave? Fácil, devuélvelo.
Rex: ¿Que lo devuelva?
Claire: ¡Sí!
Rex: ¿Olvide mencionar que no tiene reembolso?
Claire: El dinero no es problema. Debes cambiar al loro por otro animal. El que sea, menos una misma mascota.
Plumitas: Mandona y gruñona. Mandona y gruñona.
Claire: Devuélvelo ahora mismo…antes de que el loro pase a mejor vida.— amenazó si restricciones.
Centro Comercial
Noah: ¿Otra vez como ganado?
Rex: Calma, sólo será un segundo.— dijo cargando la jaula tapada con una manta.
Noah: ¿Para qué todos juntos? Antes de ayer hiciste lo mismo y no nos pediste opinión alguna.
Plumitas: Rubio falso. Rubio falso.— repitió soltando un silbido.
Noah: Estoy necesitando una almohada nueva.— comentó cuando levantó la manta al seguirle los pasos a su amigo. —Y tus plumas me servirían de mucho.
Veterinaria
El grupo de chicos quisieron entrar todos juntos cuando quedaron atorados en la puerta.
Lola: Ay no…
Claire: Todos juntos no podemos.— espetó apretujada entre Circe y Lola.
Rex: Esperen.— dijo al retroceder con todos. —Ahora sí.— dio la orden y repitiendo la misma idiotez de antes.
Grillo: Ay, ¿otra vez?
Walter: Soy yo el que hace más bulto.— habló saliendo repentinamente del tumulto provocando la caída de los demás.
Grupo: ¡Ay!
Walter: Lo siento chicos, pudo ser peor.
Rex: Oiga, este loro salió defectuoso. Quiero un loro nuevo.— reclamó dejando la jaula en el mostrador del local.
Claire: Rex, ¿qué te acabó de decir en tu casa?
Rex: Ah cierto. Quiero otra mascota y si no, devuélvame el dinero.
Laumy: Rex no seas estúpido y elige otro animal. No hay necesidad de pagar.
Rex: ¿Y cuál escojo?— cuestionó inocentemente rascándose la nuca al mirar cada jaula.
Grupo: ¡El que sea!
Noah: Y por lo que más quieras, no elijas uno igual de patético que Plumitas.
Rex: Ya está.— resolvió al sostener a una bolita de pelos en sus manos.
Grillo: ¿Un conejo? Al menos es mucho más lindo que ese plumero.
Claire: Esto es… lo que se puede decir una mascota.
Rex: Ding.— imitó el sonido de un ascensor.
Hogar Salazar
Cocina
Circe: Bueno, por lo menos una mascota como la gente.— se mostró apacible al acariciar al animalito de esponjoso pelaje.
Rex: Oye si a ti no te molestaba el loro. ¿De qué te quejas?
Circe: Sólo decía. ¿Y ya elegiste nombre?
Rex: Claro.
Noah: Por favor no le pongas uno patético como Pompón.— pidió en forma de súplica.
Rex: No Noah. Le voy a poner… a ver… tiene orejas largas y unos bigotes muy largos.— dijo detallando al conejo cuando Noah y Laumy quedaron mirándose como diciendo "Que genio" con ironía. —¡Ya sé! Señor Orejas.— exclamó con ingenio.
Noah: Hubiera preferido Pompón.— mencionó en un susurró.
Laumy: ¿Que no es… un nombre muy afeminado para la mascota de un chico?
Noah: Es lo que pensé. Era sólo… ¿un sugerir para ver su reacción?— dijo cuestionando con curiosidad.
Laumy: Sí. Yo también lo pensé. Y sobre eso…— dijo pensativa. —No lo notó.
