Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de S. Meyer y me gustaría decir que la historia es mía producto de mi cabecita, pero no es así es de Butterffffflyblue quien me dio su autorización para hacer esta adaptación, la historia original es con personajes de Naruto.
Summary: Caí sentada en la cama. Sentí sus manos haciendo presión en mi cuello.
-Ella no me va a dejar– decía en susurros-. Ella se quedara conmigo.
Agarre sus manos para intentar alejarlo, pero era imposible. Mis manos cayeron a mis costados. ¿Iba a morir? ¿A manos de un loco sexy? ¡MORIRÉ VIRGEN!
- ¿Quién eres?- quise saber. Sonrió tétrico
Capítulo 6
- ¿Que va a ordenar? - pregunte en tono profesional, pero la verdad es que quería aventarle algún maldito café hirviendo a la cara.
- Lo de siempre.- Dijo Jacob sonriendo de lado. Mi relación con el no volvió a ser la misma, bueno era obvio. Luego de que me llamara zorra algún par de veces no le iba a hablar como si nada hubiera pasado.
- Enseguida.- dije girando sobre mis talones.
Suspire.
Eso era lo único malo en tener que trabajar aquí, que regularmente veía la cara de amargado de Jacob y esa sonrisa burlona.
¡Aaag, me cae tan mal!
Le pase el pedido a Jasper y negó con la cabeza al ver el pedido.
- ¿Otra vez? - dijo de espaldas a mí-. ¿Que nunca se cansa?
- Pues al parecer no.- dije metiendo la libreta en mi delantal-. Tengo unas ganas enormes de que se me caiga la bandeja en su cara de limón agrio.
Jasper rió.
- Deberías decirle que tienes novio, a ver si así deja de insistir.- me sonroje-. Aunque sea una mentira piadosa, es por tu bien.
Reí.
- No sería del todo mentira.- Jasper me miro con los ojos como platos. ¿Que? ¿Era muy raro que tuviese novio? Rose no dejo de decirme toda la noche que aún no podía creer que tuviera novio. Está bien que haber estado soltera por dos años las personas se hicieran ideas en la cabeza. ¡Pero vamos! Era por gusto el estar soltera, no porque no pudiera conseguir algún novio. No era vanidosa, pero sabía que tenía lo suyo. No por nada, Jacob Black, seguía detrás de ella, ¿Verdad?
- ¿Como? ¿Cuando? ¿Donde? ¿Quien? - reí.
- Larga historia.- escuche la campana del lugar-. Tengo que atender clientes.- mire el sonrojo en las mejillas regordetas de Jasper y no necesite más para saber de quien se trataba.
- ¡Alice! - la salude con un beso en la mejilla-. Te esperaba más tarde.
Alice se encogió de hombros.
- El imbécil de James me dejo plantada.- bufó, su largo flequillo negro voló-. Enserio, ¿Tan fea estoy? No tengo suerte con los hombres.- se dejó caer en las sillas frente a la barra-. Jasper - mi amigo se sonrojo. Venía con una bandeja en la mano hacia mí-. ¿Soy fea? - dijo Alice haciendo un puchero.
Jasper negó rápidamente.
- Eres una mujer hermosa, Alice. Simplemente que no sabes elegir al hombre indicado que sepa cómo lidiar con tus arranques de locura, tus caprichos y sobre todo, con todo el amor que aunque parezca que no, tienes mucho amor para dar.- me quede embobada por las palabras de mi amigo. El luego de darse cuenta de lo que dije y de ver la cara sorprendida de Alice, se sonrojo-. No, Alice, no eres fea.- se giró sobre sus talones y desapareció de nuestra vista.
- Okey.- Alice suspiro enternecida-. Eso fue por mucho el mejor cumplido que me han dicho y no necesito decir que mi cuerpo era hermoso ni nada de eso.- recargo su cabeza en su mano derecha-. Creo que es verdad, no se elegir al hombre indicado.- dijo viendo más allá de mí, hacia la puerta que da a la cocina.
Reí.
- Jasper es muy bueno.- me di la vuelta y agarre la bandeja.
Divise a Jacob en la misma mesa de siempre. Una chica de cabellos rubios estaba parada junto a él.
- Tu pedido.- dije simplemente.
- Hola, Bella.- dijo la muchacha sonriente.
¡Mierda, Tanya!
Trate que mi rostro no mostrara la cara de asco que quería dirigirle. De asco, de coraje y de enojo. ¡Maldita perra!
- Hola... ¿Deseas ordenar? - Tanya negó.
- Solo pase a saludar, iba caminando y mire a Jacob, así que vine a saludarlo.- le sonrío a Jacob-. Un gusto volver a verte, Black.
Jacob asintió con la cabeza en su dirección.
- Has visto a Edward-freak, Bella? - me tense-. Me entere que volvió a la cuidad, pero fui a su antigua casa y no estaba.- torció su boca hacia un lado-. Pero bueno, en algún momento lo veré.- dijo sonrojándose.
¡Pura barata!
Quería arrancarle los malditos cabellos de su maldita cabeza hueca. Era una perra, ella, no yo.
- La verdad que si lo mire.- las palabras salieron de mi boca sin pensarlo. Jacob dejo su taza sobre la mesa -. Le mandare tus saludos cuando lo miré.- me gire y deje a Tanya con el rostro blanco.
Mire la hora, pronto sería mi hora de salir. Le mande un mensaje a Edward diciéndole que si quería podía venir de una vez.
Diez minutos después alguien cubría mis ojos.
- ¿Quién soy? - dijo suavemente en mi oído.
- Huh, no lo sé.- me hice la tonta-. Pero mi sexy novio está por llegar y es bastante celoso.- Rió-. Así que te recomiendo que vayas quitando tus manos de ahí.
Edward rió en mi oído y bajo sus manos a mis caderas.
- Créeme que ahí no era donde quería poner mis manos, pero como es un lugar público no pensé que fuera la mejor opción.- mordió ligeramente mi oreja y salte-. Y si, tu sexy novio es bastante celoso.
- ¡Edward! - regañe riendo-. Siéntate mientras termino de atender a unas personas.
Jacob me hizo una seña para que fuese con él. Rodé los ojos.
- Escucha no quiero que te vayas a enojar ni nada, pero Jacob está aquí.- Edward se tensó-. Es cliente regular por aquí, ya sabes por Seth-. Le reste importancia a las veces que me había invitado a salir-. Me está llamando, es mi trabajo, Edward,- le dije cuando mire su ceño fruncido-. Enseguida vuelvo.- le dio un beso rápido en los labios-. Te quiero.- Edward sonrío de lado.
Jacob tenía cara de pocos amigos.
- ¿Quién era?- pregunto en cuanto llegue a su lado.
- ¿Deseas algo más?- ignore su pregunta.
- Bella.- dijo entre dientes-. ¿Quién era? - volvió a repetir.
- Si no se le ofrece algo más, me retiro.- di media vuelta y Jacob se paró agarrando mi muñeca.
Todo paso muy rápido, cuando menos lo pensé, Edward tenia a Jacob boca abajo en la mesa.
- No se te ocurra volver a tocarla, imbécil. Ella es mía.- dijo siseando. Temí lo peor, Edward, cuando estaba enojado era otro. Busque su mirada, acaricie su espalda y hable:
- Esta bien, amor.- Jacob frunció el ceño. Su rostro estaba inclinado hacia mí-. No pasa nada, Jacob solo se pasó un poco.- Edward suavizo su semblante y poco a poco dejo libre a Jacob-. Ven conmigo-. Agarre su mano entrelazando nuestros dedos-. Y si tanto quieres saber quién es el.- mire a Edward a los ojos-. Es mi novio, Edward Cullen.
Jacob abrió los ojos como platos.
- ¿El freak? - sobo sus muñecas
- ¿Cuantas veces te dije que no lo llamaras así? - dije con los dientes apretados-. Se llama, Edward.
Me gire con la mano de mi novio entre las mías.
Newton miraba la escena desde el fondo.
- Mierda.- le sonreí a Newton y este negó sonriendo también.
Lea atendió a Jacob luego del incidente provocado. Cuando el último cliente salió del lugar, corrí a cerrar la puerta principal para que nadie más entrase.
- ¡Por fin! - dije-. No más terminamos de acomodar y nos vamos.- Edward asintió pensativo.
Lea y yo nos encargábamos de las mesas, limpiándolas y acomodando las sillas. Jasper limpiaba la cocina con ayuda de Newton. Alice estaba sentada donde mismo haciendo no sé qué cosa en su celular.
Suspire.
Por lo menos esta vez, Edward, se supo controlar. Me reuní con él cuándo termine.
- Hola.- dije besando su mejilla-. ¿Listo para irnos?
Edward asintió
- Huh, le prometí a Alice que iríamos a cenar.- dije sonrojada-. No lo recordaba, no te importa que vaya con nosotros, ¿Verdad?
Edward se encogió de hombros.
Todos salimos por la puerta de atrás. Lea y Newton se despidieron en cuanto salimos.
- ¿Nos vamos? - dijo Alice contenta. Asentí-. Jasper, ¿Quieres venir? - Jasper se sonrojo y negó-. Anda, no seas malo.- lo agarro por el brazo y Jasper salto un poco-. No quiero estar de mosca entre ellos.- Jasper rió asintiendo.
Me abrase a la cintura de Edward y caminamos por la acera.
- Mi coche esta por acá.- dijo Edward. Beso mi cabello.
Alice y Jasper asintieron y volvieron a platicar de no sé qué.
- Hoy Rose dormirá con Emmett.- dije sonrojada.
- Cierra bien la puerta.- dijo Edward sonriendo.
¿Enserio? Gruñí. Me iba a hacer decirlo.
- Si, lo se.- reí nerviosa-. Cerrare bien, no te preocupes. Siempre que estoy sola pongo todos los seguros.- rece porque esta vez sí captara la indirecta. Mire una pequeña sonrisa en los labios de Edward.
- Si tú no lo dices, yo tampoco.- dijo guiñándome un ojo.
Lo empuje un poco riendo.
- Esta bien.- Edward paro frente a un auto rojo. Ya me estaba acostumbrando a ese color. Desbloqueo las puertas y la abrió para que entrara. Jasper hizo lo mismo con Alice y esta se sonrojo. Reí. Alice siempre había soñado con un hombre que fuera todo un caballero, pero se dejaba llevar mucho por apariencias, los chicos atractivos por lo general no son muy caballerosos que digamos. Mire a Edward a mi lado manejando. Yo por otro lado tenía el paquete completo.
- Huh, Edward.- Alice hablo dudosa. Aun no podía creer que era el mismo Edward que conoció hace dos años-. ¿Podrías dejarnos en el departamento de Jasper?- abrí los ojos como platos-. Digo, es que ustedes apenas empiezan su relación y bueno, Jasper, se ofreció a prepararme un plato que la verdad se escucha delicioso.- rió.
Jasper desviaba la mirada sonrojado.
- Dime por donde.- Dijo Edward, sonriéndole por el espejo retrovisor.
Si, definitivamente tenía el paquete completo.
.-.-.-.-.-
- Cierras bien la puerta.- dijo Edward besando mi frente. Estábamos frente a la puerta de mi departamento.
- ¿Enserio me harás decirlo? - pregunte sonrojada.
- Si.- dijo riendo de lado.
Bufé. Lo sé, nada femenino.
Edward rió. Me encantaba verlo así.
- Edward,- dije acariciando su pecho. El gruño-. ¿Quieres quedarte esta noche y hacerme el amor, por favor? - Edward me empujo dentro de mi departamento, la puerta se encontraba abierta. La cerró con su pie al entrar y abrió mi blusa de un jalón. Los botones volaron.
- Te extrañe.- dijo besando mi cuello. Incline la cabeza hacia un lado para darle mejor acceso-. No sabes cuánto te extrañe.
Reí
- Solo fue un día, Edward.- gemí cuando acaricio mi intimidad por sobre mi pantalón-. ¡Aah!
Quite el cinturón de Edward y desabroche sus pantalones.
- Yo también te extrañe. - dije entre jadeos.
Edward rió. Desabrocho mi sostén y lo aventó lejos de nosotros.
- A ustedes también las extrañe.- agarro mis senos entre sus manos y gemí.
Solo hace un día que habíamos hecho el amor, pero la verdad era como una maldita adicción. Una vez que probé los placeres de la carne, no podía parar. Menos si tienes a alguien tan hermoso como Edward para satisfacerte.
Besaba mi cuello y sus manos me acariciaban los senos. Era maravilloso.
Entre besos y jadeos fuimos desvistiéndonos. Llegamos a mi habitación y nos tumbamos sobre ella.
- No tengo condones.- dijo a milímetros de mi rostro.
¿Y ahora me lo dices? ¿Cuándo estamos desnudos en mi cama y toda empapada?
Bufé.
- Creo que Rose tiene.- dije recordando. Ella era activa sexualmente desde hace mucho. Debería de tener ¿Verdad?
Me quite a Edward de encima y fui desnuda al cuarto de mi amiga. Busque en su mesita de noche y ¡Bingo!
Edward estaba recostado con los brazos detrás de su nuca y viéndome fijamente.
- Tienes un buen trasero ahí atrás.- me sonroje y le avente el condón. El rió-. Pónmelo.- dijo con voz ronca
Me senté a horcajadas en sus piernas y abrí el paquetito plateado. Agarre la punta y lo fue desenvolviendo por la longitud de su pene. Edward gruño.
- Tienes experiencia.- dice con el ceño fruncido.
Reí.
- Demasiada, no sabes a cuantos hombres desnudos les voy poniendo preservativos sobre sus penes.- Reí. Era broma. Pero ver el ceño fruncido de Edward y su boca tensa me dijo que él no lo había visto como tal-. ¡Hey!- me acerque a sus labios-. Era broma.- lo besé. Alce mis caderas y sentí la punta de su pene en mi entrada-. Se la teoría, pero contigo fue con quien lo puse en práctica-. Edward me abrazó por la espalda y me jalo hacia su erección. Ambos jadeamos.
- No bromees con eso.- dijo con la voz ronca-. No sabes lo horrible que es imaginarte con otro hombre.- negué. Se movía lentamente sobre mí-. Siento que en cualquier momento despertare de este hermoso sueño. Siento que no eres real, Bella.- Lo besé en los labios lentamente. Mí querido, Edward, era tan inseguro.
- Aquí estoy.- Agarro mis caderas marcando un ritmo lento pero profundo. Gemí-. No me iré, Edward.- Gruño sobre mi cuello-. No te dejare, esta vez no.- busco su mirada y lo que miró me hace estremecerme.
Amor. Edward me ama ¿Y yo a él? Si esto no es amor, pues se le parece y mucho. No quiero alejarme de él, quiero estar todo el día haciendo el amor con él, quiero compartir mis mañanas, tardes y noches con él.
Y entonces lo entendí. La razón por la cual quería estar a todas horas conmigo, no era porque fuera inseguro, bueno un poco, Edward me amaba.
Salí de mis pensamientos cuando sus embestidas tomaron fuerza.
- ¡Aaah! – escondí mi rostro en la curvatura de su cuello. Eran rápidas y fuertes. Era genial.
- Di que me quieres.- dijo en mi oído-. Dilo…- dijo entrecortadamente. Sentí mis músculos tensarse y los brazos a mi alrededor también.
- Te amo, Edward.- sus ojos brillaron de emoción y segundos después los cerró-. ¡Aaahh! – el grito que salió de mis labios me avergonzó. Agradecí que Rose no estuviera hoy.
Me deje caer sobre Edward una vez que el temblor en mi cuerpo pasó. Él respiraba irregularmente y sonreía de oreja a oreja. Me recostó a su lado y se acostó de lado flexionando su codo sobre el colchón y su cabeza descanso en su mano.
- Dilo.- dijo sonriendo como niño pequeño. Oh mi querido, Edward.
- Te amo, Edward.- le sonreí. Se inclinó repartiendo besos por todo mi rostro. Me abrazo contra su pecho y suspiro.
- Te amo, Bella.- beso mi cabello-. No quería decirlo para no asustarte más.- dijo apenado.- descanse mi barbilla en su pecho. Dibujaba círculos sobre su estómago-. ¿Entonces… no me dejarás?
Negué riendo.
- Edward, me secuestrases y aún sigo aquí.- Edward frunció el ceño-. Eso debe de decirte algo.
- ¡No te secuestre! – Dijo riendo luego de un rato-. El fin justifica los medios.- negué riendo.
- No te dejaré, Edward.- besó mi frente-. Te amo y siempre estaré contigo. Esta vez no saldré corriendo, por más feas que se vuelvan la situación.
Ya está lo dije y era verdad.
Amaba a Edward y aunque sus "demonios" salieran de vez en cuando, estaría ahí con él para ayudarlo.
Hola de nuevo ando por acá para traerles un nuevo capitulo de esta maravillosa historia que se esta poniendo buena y eso que aun no llegamos a lo mejor.
Es hora de responda a sus rr.
*Nadiia16: bueno, creo que seria raro si una pareja no tuviera problemas, pero a mi parecer mas que dependencia por parte de Edward es mas bien una gran inseguridad en la cual tambiéndeben de ir trabajando poco a poco para seguir con esa maravillosa relación.
*Tata xoxo: mi cielo como siempre un gusto saber de ti, yo creo que cuando hay amor de verdad si se puede mantener una relación, pero tambiénes importante siempre decir la verdad y exponerse tal y como son para evitar problemas en un futuro.
* Nicole: corazón que bueno que te guste la historia y que mas quisiera decir que la historia es mía, pero te estaríamintiendo, espero que este capítulo tambiénhaya sido de tu agrado.
* Ficteam13: Thank you so much, I'm very happy know that you love the history, kisses.
* Martina Lecuona: si que pueden llegar a ser lindos y sexys los chicos cuando estáncelosos. Muchas gracias por la informacióny creo que se me fue en la revisión, pero que bueno que te gusto.
Muchas gracia por su paciencia, nos leemos hasta la proxima.
Besos Ana Lau
