Habían pasado seis días desde la última vez que vi a Edward. Me llamaba todas las noches y siempre me dormía con una sonrisa boba en mi cara. Aunque esta noche no había llamado y no sabía el motivo. Había intentado llamarle yo, pero no había contestado al teléfono. Lo intenté varias veces más, hasta que pensé que podría estar ocupado o algo parecido. Me dormí pensando que tal vez al ver mi llamada él me la devolvería.
Cuando desperté esta mañana lo primero que hice fue mirar mi teléfono móvil. Nada, ni una sola llama de Edward. Me duche, desayune y me fui al trabajo.
Y aquí estoy en la librería, desanimada por que Edward, alguien con quien me he acostado una noche- varias veces- no me había llamado y yo como una tonta me había ilusionado.
Trabajaba todos los días de lunes a viernes en una pequeña librería que estaba a dos manzanas del apartamento. La verdad es que desde siempre he querido trabajar en algo que este relacionado con la lectura. En el colegio la literatura era mi fuerte. Ya que no había estudiado literatura, Alice y Rose me animaron a buscar trabajo en alguna librería al mudarnos a Seattle. Una tarde que estaba en ésta misma librería, algo que hacia con frecuencia desde que la había encontrado paseando una tarde, Brenda, la dueña del establecimiento, me propuso trabajar como su ayudante al ver como le recomendaba a una mujer uno de los libros. Brenda dijo que se notaba que me apasionaba la lectura y me quería en su plantilla. Yo acepte sin pensarlo. Esa misma noche Alice y Rosalie jugaron a barbie Bella para celebrarlo.
Deje esos pensamientos y seguí con lo que estaba haciendo. Escuche unos pasos que se acercaban a mi y mire para ver de quien se trataba- oh no-pensé. Intente esconderme entre las estanterías, sin ningún resultado, por que pronto escuche aquella voz nasal y pastelosa que tanto odiaba de mi "amigo" Mike.
Hola Bella- me dijo- ¿Trabajando?
Intente disimular que lo había visto con antelación y le sonreí como mejor pude.
Ah, hola Mike- le contente- si, trabajando- dije con un suspiro.
El rió, no se por que pero…- El otro día estabas muy guapa- dijo intentado coquetear conmigo. ¿Pero acaso no tenia vergüenza?, ¡Estaba saliendo con Jessica, y ella es mi "amiga"!.
Gracias- le dije de forma cansina. Estaba un poco cansada de él a decir verdad. ¿Es que nunca se cansaba?
Em... me preguntaba- dijo intentando captar mi atención y lo miré- Cuanto antes acabemos con esto mejor-me dije- Si te gustaría ir a tomar algo conmigo esta noche.
¿Qué? Estaba claro, nunca se iba a cansar. Llevaba así desde que nos conocíamos. Cuando lo conocimos ya estaba saliendo con Jessica. La primera impresión que me llevé de él no fue buena y cuando comenzó a invitarme a tomar café y a salir algunas noches, confirmó mis sospechas. En alguna ocasión tuvo que hablar Jacob con él y ya parecía que había desistido. Seguro que se había enterado de que no estaba con Jacob y ha vuelto a la carga.
Mike…- le dije controlando mi rabia- sabes que no es buena idea. Ya te lo he dicho en varias ocasiones- le dije intentando ser lo mas amable que podía.
¿Pero por que?- pregunto como un niño malcriado.
No creo que a Jessica le haga mucha gracia- le dije haciendo un mohín- además esta noche estoy ocupada. Lo siento.
Cogí algunos libros y me aleje de él. Bueno más bien lo intenté, por que vi por el rabillo del ojo que me seguía. Suspiré cansada. No quería ser mala con el, después de todo tendría que verlo a menudo.
Bella, si es por Jessica no te preocupes. Ella esta noche tiene turno en el hotel y no tiene por que enterarse- dijo intentado parecer sexy. Por que más que sexy me pareció asqueroso. La verdad es que no sabia que decir. Siempre ha sido una persona descarada conmigo y bastante directa, pero esta vez había pasado la línea. Iba contestarle y dejarle las cosas claras de una vez, aunque luego no volviese a mirarme a la cara, estaba harta, cuando escuche mi móvil sonar a lo lejos.
Bella- me llamo Brenda- tu teléfono esta sonando. Es Alice- me dijo.
Le di una mirada envenenada a Mike, el cual se encogió de hombros. Suspiré y me abrí paso, empujándolo a propósito para ir a coger mi móvil.
Hola duende. Estoy trabajando- le dije- espero que sea algo importante, sabes que no me gusta que me lla...
Si Bella- me corto. Se la notaba nerviosa- Edward esta en la cuidad.
¿Qué?- le dije. El corazón comenzó a latirme a mil por hora. Edward había vuelto. No podía creerlo. Solamente habían pasado seis días, yo creía con lo de tan solo diez días se refería a que nos veríamos en ese tiempo- ¿Cómo que esta en la cuidad?, ¿Cómo lo sabes Alice?
Emmett llamo a Rosalie hace cinco minutos y le dijo que hoy no podía pasarse por la agencia a verla, por que Edward lo había llamado que había regresado.
Pero...- no me salían las palabras. No me lo esperaba para nada.
¡Bella!- dijo emocionada- por fin lo tienes aquí. Voy a llamar a Jasper y le diré que organice una noche de parejas…
Alto ahí Alice- le corte- no le puedes decir nada a Jasper de ninguna noche de parejas- le previne- ¿entendido?
Pero...
¡Pero nada!- la volví a cortar- Alice, él y yo no somos pareja. No quiero asustarlo con mis ilusiones y ese tipo de cosas.
Está bien- gruñó- pero si te llama, házmelo saber de inmediato por favor. Sabes que soy muy cotilla- dijo emocionada.
Si, Alice. Yo te avisare- le dije sonriendo. Esta chica se ponía demasiado nerviosa por todo- tengo que dejarte duendecillo. Sabes que estoy trabajando, que es lo que deberías de estar haciendo tú.
Mira como le agradece a su amiga que la avise de que el amor de su vida esta en la cuidad- dijo intentando sonar enfadada- en la comida nos vemos. Adiós Bella durmiente.
¡Alice!...- le dije. Quería gritarle por aquel mote que me había puesto. Sabia que lo detestaba, pero era su venganza por llamarla duendecillo.
Suspiré. Ahora tendría que encargarme de nuevo del idiota de Mike. Cuando me di la vuelta me di cuenta de que no estaba. Mire extrañada a Brenda que sonreía misteriosamente. Me acerque a ella.
¿A donde ha ido el idiota?- le dije. Ella estaba enterada de todo, ya que no era la primera vez que había ido a molestarme al trabajo.
Lo he echado- me dijo tranquilamente.
¿Lo has echado?- dije sorprendida- ¿Que le has dicho?- le dije riendo
Pues le he dicho que molesta a mis empleadas y que tenía que marcharse. Me ha costado un poco. Insistía bastante en que tenia que seguir hablando contigo de un asuntillo para esta noche- me dijo riendo.
Puse cara de asco y Brenda rió. ¿Un asuntillo? ¡Dios que ganas tenia de quitármelo de encima para siempre! De pronto recordé a Edward.
¡Brenda, no lo te dije!- le grite. Al momento me arrepentí, porque toda la librería estaba mirándome y yo me sonrojé. Brenda rió y me interrogo con la mirada- ¡Edward esta en Seattle!- le dije mas bajito, pero con la voz cargada de emoción.
Vaya- contesto con una risita- el príncipe azul volvió- bromeo. Le di un pequeño manotón en el brazo y reí con ella.
La mañana se pasó mas rápido de lo esperado y pronto me encontraba caminando a casa para comer. Cuando le dijese a Alice y Rose que hoy estaba mas que dispuesta para que jugasen conmigo a barbie Bella, no lo iba a creer. Estaba muy emocionada, mas de lo normal. Nunca me había sentido así por las expectativas de ver a alguien. Ni cuando Jacob me anunció que se mudaba a Seattle para estar cerca. Y eso me asustaba.
Al salir del ascensor me encontré a Tania con la oreja pegada a la puerta- ¿pero que...?-pensé.
Ejem- dije para llamar su atención. La aludida pego un salto y yo intenté disimular una carcajada.
Bella- dijo "amablemente"- pero que sorpresa.
Hola Tania- le dije con una sonrisa falsa- Una pregunta- dije.
¿si?- me pregunto nerviosa.
¿Me puedes decir que hacías con la oreja puesta en la puerta?- le dije intentando ser amable.
Pues... – dije pensando. Sabia que estaba inventando algo- asquerosa Tania… la mataría-me dije- He subido a pedir un poco de sal. Eso si, sal. Y pues… he llamado pero nadie me ha contestado. No hay nadie- dijo mientras iba de camino a las escaleras. De pronto escuche unas risas y distinguí una voz aterciopelada que hizo que se me pusiese la piel de gallina. Ya sabia que hacia Tania en la puerta. La muy…Cuando fui a decirle algo, la vi bajar las escaleras apresuradamente.
Cuando encontré la llave en mi bolso el corazón comenzó a latirme con fuerza en mi pecho. Respire varias veces antes de girar la llave, intentando calmar los latidos de mi corazón. Cuando conseguí que mi corazón latínese de una forma mas o menos normal, giré la llave y abrí la puerta.
Emmett estaba cogiendo a Rosalie por la espalda y dándole un beso en el cuello mientras todos los demás reían. Ella tenía cara de enfadada, aunque se notaba que quería reírse. Alice estaba con un delantar colocando los cubiertos en la mesa del comedor junto con Jasper que llevaba los vasos y por último me encontré con aquellos ojos verdes esmeralda que me volvían completamente loca.
Edward llevaba una pila de platos hacia la mesa. Creo que mi subconsciente no es del todo bueno ya que es más guapo de lo que recordaba. ¡dios, por que tenia que ser tan perfecto!. Dejó los platos encima de la mesa y me dedicó una de sus sonrisas torcidas.
-Bella- dijo Alice sacándome de mi ensoñación- por fin llegas. Hemos preparado pasta- dijo sonriendo.
- Hola Bella- dijo Edward. Lo vi acercarse a mi y otra vez mi corazón volvió a bombear rápidamente. Sentí un cosquilleo en mi mano y note como entrelazaba sus dedos con los míos. Yo suspiré y le sonreí.
Me di cuenta de que todos habían abandonado el salón. Seguramente para dejarnos un poco de intimidad.
Creía que venias en diez días- le dije- ya sabes, por lo de "Tan solo diez días"- le dije imitando su voz.
El rió con fuerza- Bueno- dijo aun con una sonrisa- la verdad es que iba a venir dentro de diez días. Ya que es cuando comienzo a trabajar en el hospital. Pero tenía muchas ganas de verte, así que…- dijo mientras nos sentábamos en el sofá.
No sabia que decir. Creo que cuando se trataba de Edward no me salían las palabras. Debía de tener cara de idiota o algo por que Edward me miraba de una forma extraña.
Siento si no te ha gustado la sorpresa- dijo soltando nuestras manos y mirando hacia abajo- no se, creía que te iba a gustar, que te iba hacer ilusión. Perdona…
No lo dejé terminar ya que le di un profundo beso en los labios. Él enredó sus dedos en mi pelo y me acercó a él profundizando el beso. Como lo habían extrañado sus besos, su sabor, su olor. Edward me iba a volver loca. Poco a poco me fui separando de él.
Me ha encantado que vengas- le dije y el sonrió- no sabes las ganas que tenia de verte de nuevo.
Estuvimos un tiempo sentados en el sofá esperando que la pasta se terminase de cocer y que los chicos saliesen de la cocina. Teníamos nuestras manos entrelazadas y de vez en cuando nos besábamos. Se sentía tan bien estar así con el. De verdad que aun no sabia que había visto en mi. En otro momento le tendría que preguntar.
Comimos todos juntos entre risas y en un muy buen ambiente. La verdad que formábamos un estupendo grupo. Solo esperaba que pronto fuésemos un grupo de parejas. Ya que deseaba estar con Edward mas que nada en este mundo.
Notaba como Edward me miraba de vez en cuando y yo me sonrojaba. Emmett, como no, soltó algunos comentarios subidos de tono en cuando a Edward y a mí. Yo como era de esperar, me ponía roja como un tomate y Edward reían.
¿Por qué no vemos una película?- propuso Rosalie- Así descansamos para esta noche.
¿esta noche?- dije sorprendida- ¿Qué pasa esta noche?- no me gustaba nada el tono en el que lo había dicho.
Esta noche vamos a salir Bella- dijo felizmente Alice.
¿salir?- pregunte. Y todos asintieron- Bueno, vale- dije sonriendo y feliz.
Todos menos Edward me miraron con sorpresa. Emmett tenia la boca totalmente abierta de asombro. Edward me miro interrogante y yo me encogí de hombros. La verdad es que no entendía a que se debía tanta "sorpresa".
Esta enferma- dijo Emmett poniendo una mano sobre mi frente.
¡quita!- le dije riendo- no estoy enferma, ¿no puedo alegrarme por salir?. Además esta noche chicas, os informo que dejare que juguéis a "barbie Bella".
Esta muuuuuuuuy enferma- dijo Alice.
Todos rieron incluso Edward y yo le di una mirada envenenada. El me respondió con un beso corto en los labios que hizo que mi miles de mariposas volasen por mi estomago.
Me acurruqué contra el cuando comenzó la película y sentí como sus manos pasaban por mi muslo izquierdo. Lo miré sorprendida y el me sonrió torcidamente. Comencé a hiperventilar cuando su mano rozó la parte alta de mi muslo. Lo miré seriamente para que dejase de hacer eso frente a todos. No creo que hubiese sido capaz de no lanzarme sobre él si seguía haciendo eso. Sonrió picadamente y sacó su mano de ahí. Yo suspiré de alivio y restregué mi culo sobre su pene como venganza. Lo que no me esperaba es que estuviese totalmente duro. Eso hizo que me excitase bastante.
Estuvimos toda la película manoseándonos el uno al otro. Estaba deseando meterlo a mi habitación y no salir en tres o cuatro meses por lo menos.
Mas pronto de lo que quería, Emmett y Jasper estaban llevándose a Edward a su apartamento para ducharse y arreglarse para salir esa noche.
Nos dimos un beso subidito de tono antes de que se marchase. Emmett comenzó a silbar y yo me sonrojé cuando nos separamos. Edward me guiñó un ojo y me dio un cachete en el culo.
Cuando la puerta se cerró yo suspiré y me tire al sofá con una gran sonrisa en mi rostro. Rosalie y Alice me arrastraron hasta mi habitación para elegir el modelito que hoy me iban a poner. Pero mientras ellas debatían sobre que color me quedaba mejor, yo pensaba en todas las cosas que íbamos a hacer Edward y yo esta noche.
Definitivamente esta noche seria muuuuuuuuy larga….
Hola!!
Bueno pues aquí esta un nuevo capitulo. Hasta ahora es el mas largo, espero que os guste.
Gracias por los review, alertas, etc. No me cansare de decirlo. Gracias!
Un beso y hasta la próxima!
