Sin más ni más... el capii! D siento no haberlo publikdo antesD

Capítulo 6: Recomenzar

- Te ves bien Ginn, estás preciosa - le decía Hermione por cuarta vez a la pelirroja.

Estaban terminando de arreglarse para la fiesta. Ginny lucía muy bien, se había puesto un vestido rojo corto, que hacía combinación con su cabello y unos pendientes de plata que resaltaban sus ojos. Por su parte Hermione llevaba un vestido verde esmeralda de tiras y un moño que la hacía lucir muy refinada. Ambas mujeres se veían hermosas.

- ¡Basta! No lo soporto más Ginevra - la pelirroja se volteó para mirar a su amiga, sabía que cuando la llamaba así era porque había perdido la paciencia - me voy sin ti... - continuó la castaña y comenzó a caminar hacia la puerta.

- Bueno, bueno, no hay por qué ponerse así Mione - decía Ginny con una sonrisa, le encantaba hacer enojar a su amiga - vamos, vamos, así cualquiera entiende...

Y cuando por fin llegaron al jardín de la madriguera, dieron unos cuantos pasos y con un "puf" desaparecieron. Llegaron al elegante salón que Ron había alquilado. Su amigo había puesto mucho empeño en que todo salga bien. Reconoció a la mayoría de las caras y en cuanto a las que no, se imaginó que serían amigos del trabajo de Ron. Comenzó a pensar en el pelirrojo que más quería, como un amigo por supuesto; realmente se había superado. Vivía solo en un departamento muy cómodo, no de lujo, pero satisfacía sus necesidades; tenía un auto muy bonito y se encontraba en un trabajo estable... lo único que le faltaba era el amor. Hermione se sintió un poco culpable al pensar en esto.

- Bienvenidas, señoritas - dijo el pelirrojo al verlas llegar; llevaba un terno negro con una camisa rosada y una corbata del mismo color, lucía muy bien - ¿y qué les parece?

- Wow, Ronnie - comenzó la ojiambar - me has sorprendido, todo luce realmente bien.

- ¡Obvio que tenía que lucir muy bien! - Intervino de pronto la pelirroja - porque esta noche, nuestro querido Ronnie-nonnie-nonnie le declarará su amor... está bien, no me mires con esa cara... creo que ustedes dos tienen que hablar... ¡me voy! - y desapareció entre la multitud.

- ¿De qué está hablando Ginny? - preguntó la castaña al pelirrojo, al cual en estos momentos no se le podía diferenciar la cara del cabello pues estaba totalmente rojo; Hermione temía por la respuesta ¿y si Ron le confesaría su amor a ella? - ¿Ron?

- Pues... hoy... - comenzó a balbucear el ojiazul - hoy... le diré a Luna que estoy enamorado de ella - esas palabras fueron como la luz al final del túnel para Hermione.

- ¿Qué? - respondió la ojiambar como en un estado de shock.

- Vaya, es realmente incómodo hablar de esto contigo... verás, Luna y yo nos hicimos muy amigos al salir de Hogwarts, cuando tú ya te habías ido; la cosa es que hace un año comencé a sentir cosas por ella... y hoy se lo voy a decir, a decir verdad, ese es el motivo de la fiesta... ¡ah! Ése, y por supuesto tu bienvenida oficial - finalizó el pelirrojo sonriendo de oreja a oreja... realmente estaba feliz.

- Wow... perdóname Ron...

- ¿Qué? ¿de qué hablas? - inquirió el muchacho.

- Desde que llegué no me he interesado en ti, no te he preguntado por tu vida ni nada... lo siento, y quiero que me cuentes todo, TODO, sobre Luna... ¿está bien? - le dijo la castaña poniendo una sonrisa igual a la que su amigo minutos antes le dio.

- Muy bien, me parece genial, y Mione, no tengo nada que perdonarte... a penas llegaste hace cuatro días, ¿te parece si nos ponemos al día después? Quiero ir a saludar a los invitados.

- Por supuesto señor, usted es el anfitrión - respondió Hermione en tono de burla.

- ¡Ah! Mione... él ya llegó - y le dirigió una mirada de complicidad a su amiga.

Sintió su corazón acelerarse. ¿Harry ya estaba ahí? ¿Y si la estaba mirando en ese instante? Trató de ponerse en una pose seductora pero se dio cuenta que eso no iba con ella. Decidió ir e interactuar con los invitados, después de todo, era una fiesta. Se acercó a cierta chica con la que de pronto, se moría por hablar.

- ¡Hey Lovegood! - llamó la castaña.

- ¡Granger! No te he podido saludar propiamente - respondió la rubia con educación, se veía muy bien, un vestido celeste que resaltaba sus ojos, el cabello suelto, un poco más largo de lo normal y por supuesto, los infaltables pendientes de rábano que tanto incomodaban a Ron en quinto año.

Y pensar que ahora le fascinan.

- ¿Cómo has estado Luna? Es bueno verte - continuó la ojiambar.

- Bien, no sé si Ron te contó, estoy trabajando en el Ministerio de Magia, en el departamento de detección de criaturas mágicas... por fin puedo encontrar a todos esos seres mágicos, realmente es mi sueño - a la rubia le brillaban los ojos y Hermione no pudo evitar ponerlos en blanco al escuchar de estas "criaturas mágicas".

- Me alegra mucho... así que tú y Ron ¿eh? - continuó la castaña, realmente quería saber si Luna estaba interesada en su amigo... no quería verlo sufrir.

- No sabías que eras tan directa Granger - dijo Luna sonrojándose - bueno, no soy de contestar este tipo de preguntas... pero lo haré como mi regalo de bienvenida... Ron se ha vuelto muy especial para mi, Hermione... lo aprecio mucho y... - de pronto comenzaron a tocar "Sin tu amor mi magia no funciona" una canción de Las Brujas de Charles - ¡esa es mi canción favorita! Voy a bailar... ¡nos vemos Herms!

- Pero Luna... Luna... - continuó diciendo la ojiambar mientras veía alejarse a la rubia.

- Déjala, es su canción favorita - el corazón de la castaña comenzó a acelerarse de nuevo, esa voz... él estaba a su lado.

- Hola para ti también... supongo que la dejaré bailar... - y por fin se atrevió a mirar al muchacho; el ojiverde llevaba un terno plomo con una camisa blanca y una corbata verde que resaltaba sus ojos increíblemente. "Dios, luce tan guapo" - te ves bien...

- Y tú te ves más que bien... ¿sabes? Desde que llegaste he querido saludarte, pero recién hace un momento me recuperé del shock de verte tan hermosa - estas palabras hicieron que la castaña se sonroje...

- Harry, ¿qué te pasa? - preguntó extrañada Hermione, él no era así.

- Quiero que comencemos de nuevo... como dos amigos, dos amigos que quizás y más adelante pueden sentir algo el uno por el otro... ¿qué me dices? - preguntó el moreno con una sonrisa inocente.

- Ginny te contó ¿verdad? - Harry no habría dicho eso si no supiera que terminé con Jeremy - parece que todos mis amigos están empeñados en contarle mis cosas a Harry Potter - dijo con sarcasmo.

- Es que también son mis amigos - concluyó Potter - ¿y? ¿entonces?

- No lo sé, Harry... es difícil pensar en todo esto... en nosotros, me refiero a que, hace poco estabas resentido conmigo, pensando que te había dejado... ¿ya lo olvidaste?

- Todavía no, pero estoy tratando... "recomenzar" es una palabra clave en este proceso, y también lo es la palabra "baile" ¿me concedes esta pieza? - e hizo una reverencia hacia su amiga.

- Supongo que eso no hace ningún daño...

Y se fueron hacia la pista. Hermione se sentía en las nubes. Harry quería que estuvieran juntos, quería recomenzar... las cosas no serían tan fáciles, pero podían esforzarse, ¿y el resentimiento? ¿Sería capaz de dejarlo atrás? De pronto el tema movido se cambió por uno lento; se quedó parada en medio de la pista, observando como el ojiverde ponía sus manos en sus caderas y la apretaba hacia su cuerpo. Ella por su parte puso sus manos en la nuca del muchacho. Estaban tan cerca que parecían olvidar todo lo que estaba alrededor.

- ¡Oh no! ¡Esto es simplemente genial! - dijo la castaña apenas divisó la silueta de su atlético ex novio en el umbral de la puerta. Llevaba un traje muy elegante y costoso, y un ramo de rosas hermosísimo en la mano. Su mirada era triunfal. Se dirigía hacia ella.

- ¿Qué pasa? - preguntó Harry preocupado, se preguntaba qué o quién había roto ese momento tan lindo.

- Es Jeremy... ha venido a buscarme, desearía poder deshacerme de él de una vez por todas, quiero que comprenda que no lo quiero.

- Pues no se irá contigo, ¿eso es lo que quieres? ¿deshacerte de él? - preguntó el peliazabache con una sonrisa, tenía un plan, y cuando su amiga asintió supo que podía llevarlo a cabo - está bien entonces... lo siento Herms...

Y sin dudarlo la tomó en sus brazos y la besó apasionadamente. Al principio la castaña no supo qué hacer, pero poco a poco se vio envuelta en los labios del muchacho, sentía su lengua jugar con la suya... cuánto había deseado eso... él ojiverde la abrazaba, la sostenía en el aire, con la espalda arqueada mientras le daba un beso de película.

Harry realmente lo estaba disfrutando, se había propuesto conquistar a su amiga, y Jeremy le estaba facilitando las cosas. ¿Cómo podía resistirse a unos labios como esos? ¿Cómo podía pasar por alto la hermosura de su amiga? ¿Podía ser indiferente ante tanta belleza... tanto exterior como interior? Y si enamorarse de ella era un delito, pues esa noche más que nunca, Harry se declaró culpable.

Entonces abrió un ojo, y se dio cuenta de que todos, absolutamente todos, los estaban mirando. Y es que un beso como ese no podía pasar desapercibido. Miró hacia el rubio, exactamente a tiempo para ver su cara de frustración y decepción, tiró las rosas que traía, se dio media vuelta y se fue.

Finalmente, enderezó a la castaña y se separaron por falta de aire.

Cómo me arrepiento de no haber llevado ese curso para aprender a contener más la respiración... Mione, sé que estuvo mal... pero muero por otro beso.

Hermione estaba más confundida que nunca. ¿Había sido necesario hacer eso? ¿Besarla? Sentía un sin fin de revoluciones de sentimientos dentro de su cuerpo. Entonces lo miró fijamente y luego se percató de la mirada de todos los presentes. Ron tenía la boca abierta, Ginny sonreía y Luna se agarraba el cabello. Y ellos dos... ellos simplemente querían otro beso. Querían más el uno del otro. Lo había disfrutado tanto... tanto... pero no, sólo era para espantar a Jeremy ¿verdad?