Disclaimer: Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto

Setting: Canon /AU

AU

La peliazul se masajeó las sienes casi por decimo octava vez, antes de repasar todo lo que su ahora primo le estaba enseñando. Bueno, no es que fuera tan difícil, por ahora lo único que tendría que ocultar que sabía lanzar kunais, saltar a árboles sin el menor esfuerzo, correr a velocidades increíbles, no sobresaltarse al escuchar un ruido cualquiera.

Perfecto Hinatita, como vas no será tan difícil. ¡Oh! Por supuesto que no, lo único que debes hacer para parecer normal es olvidar TODO lo que has aprendido en tu vida ahsta el día de hoy. Claro. ¿Por qué debe ser tan dificil? – Rodó los ojos hacia cualquier parte que no fuera hacia la figura de su primo que le observaba, indeciso de si, enojarse o reírse por la actitud de la chica. Seguro la oji perla tendría una especia de batalla interior, pues siempre había sido demostrativa cuando estaba enojada –Que no era siempre– y lo que seguramente tenia ahora la chica frente así: era un dilema.

–Hinata-chan – Si , se había atrevido a llamarle de aquella forma, tomando en cuenta que ahora la chica no era su prima de sangre y por que se le hacía lindo – Debería relajarse, lo que le pido no es mucho….creo.

Acto seguido, la chica se levantó, respiró hondo varias veces, cerrando los ojos y arrugando el entrecejo a modo de concentración.

–Hai, no será tan difícil, sólo debo poner de mi parte y calmarme y… –Hubo un gran silencio luego de eso. – Neji-nii-san , déjame sola un par de minutos, necesito tiempo para esto.

El susodicho asintió, hizo una corta reverencia con la cabeza y salió de la habitación. Ya hubo cerrado la puerta, apoyó su espalda en esta y rió discreto al oir a la chica proferir una que otra grosería. No es que las malas palabras le causaran gracia, mas gracia daba el tartamudeo de la chica que le imposibilitaba terminar sus injurias.

–Serán unos largos días.. –Dijo en medio de un suspiro, el chico pelicastaño antes de salir.

Al dia siguiente

Neji y Hinata estaban frente a las puertas de la academia, uno con una pequeña sonrisa en sus labios , y la otra temblando de pies a cabeza.

–¡Hinata-chaaaaaaaaaaaaaaan! –Gritó un rubio.

–AHYAAAAAAAAAAAAAAA– Gritó la chica, que, por ienrcia había dejado una patada en las parte nobles de un rubio que ahora se retorcía en el suelo.

–A-Arigatou, Hina-chan, yo también te q-quiero, d-dattebayo…–Susurró Naruto en un hilo de voz y con los ojos yéndose hacia atrás del dolor que sentía.

La Hyuuga se llevó una mano a la boca, consternada y afligida po lo que había hecho. Lo primero que su primo le había dicho :''No alterarse'' y fue lo primero que hizo.

–Ontoni Gomenasai, Naruto-kun, no era mi intención.

–Podrías darle otro golpe, tal ve asi se le pase lo idiota, hmpf – Murmuró una voz tras ellos, la Hyuuga se dio media vuelta, viendo al recién llegado: Sasuke Uchiha.

–Tch, asi que eras tú –Exclamó con cara de pocos amigos el Hyuuga más grande, observando con frialdad al chico de cabellos azabaches, el que correspondió su mirada de la misma forma, más una burlona sonrisa delineándose en sus labios delgados. Hinata sabía que si esos dos comenzaban una disputa no habría quien los detuviera, asi que se puso en medio de ellos con el fin de comenzar otra plática.

–S-Supongo que S-Sasuke-kun e-es mi nuevo c-compañero de la academia…–Miró al chico esperando que este afirmara y que dejara de lado la discusión, sólo que que el chico en vez de darle la razón, enarcó una ceja.

–¿Nuevo compañero? ¿De qué hablas, Hyuuga? –le interrogo el chico, y antes de que la otra pudiera inventar algo rápido, volvió a tomar la palabra – Que yo sepa, somos compañeros desde pequeños. A ti algo te está afectando y no me quieres decir – Calló de inmediato al darse cuenta de que estaba haciendo demasiadas preguntas y su manera de ser no era asi, por lo que calló de súbito.

–Como digas, Uchiha. Vamos Hinata, es hora de ir a tu aula – Volvió a interrumpir el chico de ojos perlas, tomando a su prima del brazo para guiarla dentro de la academia.

–¡Yo te acompaño Hinaaa! –Un golpe sordo y de nuevo todos quedaron mirando al pobre rubio que rodaba por el suelo, sobándose sus partes nobles.

–¿M-Me quieres dejar sin h-hijos, verdad, Hina-chan? –La chica se hubiese acercado a prestarle su ayuda, pero una fuerte mano le jaló la manga de su uniforma escolar, llevándole al interior de la academia. Su primo quería mostrarle la sala de clases a la chica, y aprovechar el tiempo para darle las últimas indicaciones.

–Dejarás esteril al pobre de Uzumaki –Bromeó el otro, antes de entrar a una espaciosa sala llena de ventanales y uno que otro alumno leyendo un libro o compartiendo sus experiencias con sus amigos en una amena conversación antes de las clases.

El Hyuuga le señaló su asiento y volvió a repetirle las indicaciones a la chica, que solo asentía nerviosa, mirando hacia todas partes.

–Hinata-chan, debo irme ahora a mi clase, onegai espéreme aquí cuando esta clase termine –La chica afirmó con la cabeza, dándole más tranquilidad al chico, que sabia que la otra era obediente, claro, dejando de lado que la curiosidad de la chica le jugo una muy mala pasada.

Ya cuando su primo se hubo retirado, la chica se limitó a quedarse en su pupitre, mirando por los enormes ventanales que, por la altura en la que estaban, solo le permitia una vista del cielo despejado con algunas nubes y cirros.

–Ah~, si tan s-solo p-pudiera estar a-asi de t-tranquila…–Suspiró, distrayéndose con el pequeño paisaje azulado, hasta que…

–Mira que tenemos aquí. Es la pequeña distraída –Habló una voz suave, dejando caer pesadamente su bolso deportivo a un lado del pupitre de la peli azul, haciendo que esta diera un respingo de lo más divertido, sacándole una disimulada risa al recién llegado. Que no era nada más que su compañero…Sasuke.

–¡Uchiha-san! Etto… ¿Q-Qué hace u-usted por a-aqui?

–Soy tu compañero de banco – Contestó, sentándose pesadamente a su lado y de paso pockeandole la frente, divertido– ¿O es que acaso tampoco recuerdas eso?

La chica desvió en seguida su mirada, entrecerrando los ojos y pensando una buena respuesta para el otro.

–E-Etto… e-es que a-andaba a-algo distraída…–Murmuró con voz baja, ganándose la curiosidad de su acompañante.

–Tu lo has dicho – Hinata subió la mirada, para verle y oírle mas atentamente – Estás distraída, lo que no significa que tengas amnesia…– La Hyuuga calló por varios segundos sin atreverse a responder.

–Hinata…dime… ¿Quién e…? –La pregunta del azabache quedó atorada en su garganta, pues una chica de cortos cabellos azules y ojos del mismo color estaba parada frente a la mesa de ambos jóvenes, el Uchiha se le quedó mirando extrañado, mas no con el ceño fruncido como siempre lo hiciera.

–Ah, Kon'nichiwaa…–Saludó la chica con voz suave y pausada, entrecerrando sus párpados y enarcando la parte inferior de las pestañas, sonriendo con los ojos. Hinata nunca la había visto, no que recordara, pero por educación le saludó.

–O-Ohayou….–Fue lo único que podia decir, pues ni siquiera sabia el nombre de la chica.

–Tsukiko…–Le completó la chica, para hacer una reverencia tanto a la chica como al chico. Sasuke solo bufó.

–Te dejaré con ella, pero hablaremos más tarde... –Colocó las manos en sus bolsillos y salió del aula, despreocupado, pues aun no llegaba el profesor.

En cuanto su silueta desapareció, la chica se sentó a su lado.

–Soy Tsukiko, puedes decirme Tsuki, Mucho gusto –Habló la chica, extrañando a la ojiperla, pues si ella la conociese no se presentaría de esa forma, dudosa extendió su mano, pero al estrechar la contraria, la chica la jaló, hasta que la boca de la contraria quedo cerca de la oreja de Hinata. –Tu no eres Hinata ¿Verdad? ¿Quién rayos eres? ¿Qué hiciste con ella? –Fueron las preguntas de la otra, que iba apretando mas la mano de la Hyuuga entre las suyas.

–Y-Yo… n-no lo s-sé…– Hinata tuvo miedo, esa chcia algo sabia – E-El p-pergamino m-me t-trajo aquí…–Exclamó asustada, pero al mismo tiempo fue como si la palabra ''pergamino'' tuviera una relevancia tal, que la otra al escucharlo, le soltó con rapidez, abriendo desmesuradamente sus ojos, negando breve.

–¿P-Pergamino?

–H-Hai….

–No puede ser…–La chica se levantó y miró hacia abajo, parecía presa de miles de recuerdos, o asi lo interpreto la oji perla que le observaba sin entender.

–Disculpe ¿E-Está bien…?

–¿Y-Yo? ¿Eh? ¡Claro que lo estoy! Por favor disculpa que me haya portado de esa manera contigo, es solo que… Nah, olvidalo, son estupideces mías –La mirada aterrada de la chica, fue cambiado de pronto a una llena de curiosidad y expectación.

El profesor llegó y todos los alumnos tomaron asiento, los que estaban fuera del aula también, asi que el Uchiha volvió para ocupar el asiento a un lado de la peli azul que ya se había semi-despedido de la chica de nombre Tsuki. Todos en silenio, mientras el profesor pasaba lista y comenzaba la clase.

Hinata intentando parecer normal, Sasuke mirándole extrañado de reojo y Tsuki….

Ella…no puede ser…se suponía que el portal…El portal se ha vuelto a abrir…–Y por último dijo unas palabras, tan…pero tan suaves , lentas y bajas, que nadie pudo escuchar, pero que significaban la llave para todo esto.

Sugerencias, criticas, etc. No amenazas

Click aquí para que la fuckin' escritora siga con el fic

V

V

V

v