Finalmente tenemos el siguiente capítulo xD, aquí vamos...

Capítulo 4: El Demonio de la niebla

La situación se había deteriorado rápidamente. Sabía que después de los Chunin que habían enfrentado al inicio, el próximo enemigo sería de nivel Jounin o superior. Lo que no esperó, sin embargo, fue que su oponente sería Momochi Zabuza, un exmiembro de los famosos Siete Espadachines de la Niebla, renombrado por su técnica de asesinato silencioso.

A pesar de eso, sabía que podía hacerle frente, no era un ninja élite por nada. Tendría que ir con todo, Sharingan incluido, si esperaba aumentar sus probabilidades de ganar. Con eso en mente, estaba a punto de subirse la banda ninja que ocultaba el ojo donde tenía el famoso doujutsu, cuando su única estudiante hembra lo sorprendió, de nuevo.

—Haruno Sakura, el Cerezo Mortal —reveló Zabuza—. No esperaba encontrarte aquí, y menos como una Kunoichi de la Hoja.

—Momochi Zabuza, el Demonio de la Niebla —asintió Sakura en dirección al ninja enemigo.

Parecía que ahí había algo de historia, pero ¡¿cuándo su pequeña genin se había creado ese apodo de Cerezo Mortal?!

Los records no le habían dicho nada, Sandaime-sama no le había dicho nada, y estaba bastante seguro que por razones de seguridad algo así se habría archivado en algún lado, pero más importante aún, que los superiores conocerían de eso y le habrían informado…quizá.

Ahora entendía mejor por qué el Sandaime le había ordenado mantenerle el ojo a Sakura. Parecía que Sato-san no había sido tan honesto con los antecedentes de ella como había clamado. Debía hablar con ella, no podía seguir siendo un enigma o el equipo sufriría por sus secretos.

—Nuestros caminos se cruzan nuevamente, como enemigos está vez —siguió hablando Zabuza con Sakura, ajeno a los pensamientos del Jounin.

—¿Te arrepientes de no haberme matado cuando tuviste la oportunidad Momochi-san? —Preguntó a su vez la kunoichi.

Definitivamente debía hablar con ella tan pronto tuviera la oportunidad.

—No, tu presencia aquí no cambia nada. El viejo sigue siendo mío —Kakashi se tensó, el tono que había usado Zabuza lo alertaba que pronto el ninja atacaría.

—Protejan a Tazuna —ordenó finalmente, terminando de subirse la banda y revelando un ojo rojo con tres comas negras dispuestas en patrón circular en su interior—. Y no interfieran en la pelea.

—El Sharingan, un honor ver algo tan famoso —comentó Zabuza no intimidado en lo absoluto por su ojo.

Sabía que la presencia del Sharingan iba a generar preguntas, especialmente de Sasuke, el heredero del clan posesor del doujutsu. Pero como siempre, Naruto era el más vocal del grupo, y terminó haciendo la pregunta sobre lo que era.

Sasuke tomó la palabra para explicar qué era el sharingan. Estaba seguro que había hablado más que todo el tiempo combinado desde que lo conoció. Seguro era su orgullo Uchiha hablando, después de todo, el Sharingan era su preciado Kekkei Genkai, la soberbia de su clan.

—Suficiente conversación, hora de matar al viejo —sentenció Zabuza—. Sólo que parece que tendré que derrotarte primero Kakashi.

Dicho esto, saltó al ataque.


Sakura estaba posicionada frente a Tazuna, con Naruto y Sasuke a ambos lados de su persona. Los tres estaban en modo de defensa, pues Kakashi-sensei les había ordenado no involucrarse en la pelea contra Zabuza.

Zabuza, que inoportuno encontrarlo en esta misión. Todavía podía recordar la gran diferencia de habilidad cuando lo conoció. Pero ya de eso habían pasado cuatro años, y ese tiempo puede cambiar mucho la vida de una persona, especialmente la de una kunoichi como ella.

—Ocho puntos fatales —la voz de Zabuza inundó el lugar, que rápidamente era envuelto en una niebla cada vez más espesa—. Hígado, pulmones, espina dorsal, venas claviculares, yugular, riñones, corazón…¿Cuál debería elegir?

Cerró los ojos y se concentró, la niebla le impedía ver sus alrededor. Afortunadamente Sato-san le había enseñado a pelear sin el sentido de la visión.

Involuntariamente un tremor le recorrió la espalda al llegar a su mente un recuerdo de tiempos pasados. Tenía seis años cuando Sato-san le había ordenado adentrarse en una cueva y encontrar la otra salida. Armada sólo con un kunai, envuelta en una oscuridad penetrante donde no podía ver siquiera sus manos frente a sus ojos, tuvo que recorrer una cueva llena de criaturas peligrosas con sólo cuatro de sus sentidos. Esos fueron los tres meses más angustiantes y tortuosos de su existencia, muchas veces deseó morir, quedarse a un lado y olvidarlo todo, pero el recuerdo de Sato-san la empujaba a continuar.

Los tres meses habían valido la pena, logrando que venciera su miedo y aprendiera a pelear sin depender de sus ojos.

—No se preocupen, los protegeré con mi vida —las palabras de Kakashi-sensei tocaron algo extraño en su interior, un sentimiento que no pudo reconocer—. No voy a dejar que mis compañeros mueran.

—Apártense —gritó de la nada Sakura cuando sintió el trayecto del chakra enemigo.

Tomó rápidamente a Tazuna y lo apartó del lugar, al mismo tiempo que Sasuke y Naruto se hacían a un lado justo en el momento en que Zabuza se aparecía en el medio de lo que había sido su formación. En menos de un latido Kakashi se había acercado para interceptar a Zabuza.

Retrocedió con Tazuna, manteniéndolo fuera del alcance enemigo. Kakashi-sensei le había ordenado proteger al cliente y no interferir con la pelea. Aun así no le quitaba los ojos al enemigo, esperando que bajara la guardia para atacarle. Un buen puño suyo, en el lugar adecuado, tendría a Zabuza en el suelo agonizando.

Desafortunadamente, su sensei terminó siendo atrapado por Zabuza en una prisión de agua, y no suficiente con eso, el enemigo creó un clon de agua que fue directo contra Naruto para atacarlo con una patada.

Estaba a punto de intervenir, pero el Uzumaki parecía que había recibido algo más que la patada de Zabuza, pues ahora se levantaba con la determinación y las agallas que le había demostrado que tenía cuando lo conoció hace un año.

—Escucha sincejas, ¡mi nombre es Uzumaki Naruto, el ninja que va a ser Hokage y yo no me rindo ante nadie dattebayo! —El rubio se amarraba el protector de frente, el cual se había caído con el ataque inicial de Zabuza pero que pronto había recuperado—. Escuchen chicos, tengo un plan.

—¡Váyanse de aquí, su misión es proteger a Tazuna! —Interrumpió Kakashi con urgencia en su voz.

—Kakashi-sensei —llamó Naruto, sus orbes azules brillando con una intensidad deslumbrante—. Tú mismo nos dijiste que un ninja que abandona la misión es una escoria, pero un ninja que abandona a sus camaradas es peor que escoria. Y yo creo que los tres preferimos ser una escoria que no abandona a sus compañeros a dejarte a merced del sincejas ¡dattebayo!

Kakashi quedó mudo de la impresión. Naruto, el hiperactivo ninja cabeza hueca #1 de Konoha lo había dejado sin palabras.

—Veamos que tanto puedes respaldar tus palabras mocoso —sentenció Zabuza, mandando a su clon al ataque de nuevo.

Esta vez el blanco fue el Uchiha. Fue tan rápido el ataque que Sasuke fue tomado desprevenido. Al ver esto, Naruto rápidamente usó su Kage Bunshin no Jutsu, creando más de 20 clones para atacar a Zabuza.

Los clones apenas lograron conseguirles unos segundos, pues Zabuza los dispersó a todos con un movimiento de su espada. Pero eso no detuvo a Naruto, que al instante le lanzó algo a Sasuke.

—Así que este es el plan —comentó el Uchiha recuperado, sus manos agarrando una Shuriken gigante y lanzándola con mucha fuerza.

—Como si eso fuera a funcionar —descartó inmediatamente Zabuza, hasta que se dio cuenta que la Shuriken no iba en dirección al clon sino a él mismo—. Ilusos.

El ninja enemigo atrapó la shuriken gigante con su mano libre, mofándose de los Genin. Lo que no esperó fue que otra shuriken, escondida en la sombra de la primera, se dirigiera a él. Con ambas manos ocupadas, lo único que le quedaba era esquivar con un salto.

—Buen intento, pero eso no fue suficiente.

—¡Mira de nuevo! —Anunció la voz de Naruto por detrás de Zabuza. Este no tuvo tiempo de mirar, sólo sentir un kunai clavándose en su mano y obligándolo a soltar la prisión de agua que mantenía encerrado a Kakashi.

—¡Mocoso, esa me la pagarás! —Exclamó furioso de que unos novatos le estuvieran haciendo pasar el ridículo.

—Parece que hasta aquí llegamos Momochi-san —habló Sakura parada frente al aludido.

Se había quedado en su posición pacientemente, esperando que se abriera una oportunidad. Y finalmente la tenía. Tan distraído había estado Zabuza, que ni siquiera se percató de cuándo se apareció a su lado.

Un puñetazo en el esternón, con mayor chakra y fuerza de lo normal, fue suficiente para lanzar a Zabuza contra la línea de árboles y estrellarlo contra uno.

—Buen trabajo a todos —escuchó la voz de su sensei, antes de sentir una de sus manos posarse en su cabeza—. Ahora para el final.

En el momento que Kakashi se disponía a matar a Zabuza, algo extraño sucedió. El renegado de la Niebla fue atacado por unos senbon, cayendo al suelo inmóvil. Desconfiado por esta acción, Kakashi se mantuvo en su posición en guardia.

—Le agradezco mucho su ayuda shinobis de la Hoja —un desconocido se apareció sobre una de las ramas del árbol donde se estrelló Zabuza.

—Un cazador ANBU de la Niebla —reconoció Kakashi al verlo.

—Mi equipo ha estado cazando a Zabuza por mucho tiempo sin éxito, pero gracias a su ayuda he logrado matarlo —continuó el cazador, bajándose de la rama para agarrar el cuerpo—. Con su permiso me llevo esto, este cadáver tiene muchos secretos.

—Espera shinobi-san, ¿no se supone que los Cazadores ANBU se deshacen del cuerpo en el mismo lugar donde lo matan? —Preguntó repentinamente Sakura.

—Tienes mucha razón, ese es el procedimiento habitual, pero no quisiera incomodarlos con eso —le contestó el desconocido.

—No se preocupe por nosotros, somos ninjas, nada de lo que haga podrás incomodarnos —siguió presionando Sakura, sus pies listos para llevarla hasta él—. Además de que creo que sería una experiencia educacional.

Su interlocutor pareció leer sus intenciones, porque en menos de un parpadeo había desaparecido con el cuerpo sin decir palabra.

—Déjalo ir Sakura-chan —la orden de su sensei detuvo cualquier intento de persecución de su parte—. Debemos enfocarnos en la misión —con su cabeza le señalizó a Tazuna, el cual se veía aliviado de salir vivo de aquella peligrosa situación—. Fuiste muy astuta descubriendo sus intenciones.

—Sólo eran sospechas Kakashi-sensei, de haberlo sabido desde el comienzo no dejaba que ninguno de los dos se escapara —admitió mirándolo, esperando algún reproche.

—No Sakura-chan, hiciste un buen trabajo —insistió, sus ojos curvándose en forma de una sonrisa—. Pero cuando lleguemos a la casa de Tazuna tendrás mucho que explicar…empezando por dónde aprendiste a caminar sobre el agua.

Sakura miró a sus pies, parados sobre el agua como si fuera un terreno sólido, luego miró a su sensei sin comprender.

—¿No se supone que todos los Genin saben caminar sobre el agua sensei?

Kakashi suspiró y con un movimiento de mano le dijo que lo hablarían más tarde. Por ahora se retirarían a la casa de Tazuna.


El resto del camino fue corto y sin mayores contratiempos. Al llegar, la hija de Tazuna, Tsunami, los esperaba con una mueca de preocupación, que se transformó en alivio al verlos.

Una vez hechas las presentaciones, Tsunami se retiró para preparar la cena y Tazuna fue a enseñarles la habitación donde se iban a quedar durante el transcurso de la misión. Sólo había un cuarto libre, por lo que los shinobis iban a tener que compartirla.

—Bien Sakura-chan, hora de responder unas preguntas —comenzó Kakashi una vez que fueron dejados solos—. Primero, tus golpes. Ya tenía una sospecha cuando nos conocimos, pero verte hoy caminando sobre el agua me lo ha confirmado. Esa técnica es la misma que usa Tsunade-sama.

—Así es —confirmó Sakura mirándolo a los ojos, o en este caso al ojo.

—¿Se puede saber dónde aprendiste eso? —Preguntó curioso, hasta donde tenía entendido, Tsunade sólo tenía una aprendiz, y ambas andaban siempre juntas.

—Tsunade-sama me enseñó —respondió como si fuera la cosa más obvia del mundo, pero ante la mirada de Kakashi supo que tenía que explicar más—. Hace dos años Sato-san me dejó al cuidado de Tsunade-sama por una semana. Durante ese tiempo me enseñó el fundamento de su técnica, lo otro fue fácil de deducir.

—Eso tiene sentido —asintió Kakashi, pero luego adquirió un gesto meditabundo—. Para lograr el nivel de maestría que demuestras de esa técnica, tu control de chakra debe ser excepcional…Lo cual es más de lo que puedo decir de ustedes dos… —se dirigió esta vez a Naruto y Sasuke—. Desperdician demasiado chakra en sus jutsus, tendremos que arreglar eso.


Los días siguientes cayeron en una rutina. Sasuke y Naruto se iban a entrenar al bosque para mejorar su control de Chakra haciendo ejercicios de caminar sobre los árboles, mientras Sakura y Kakashi se turnaban entre sí la protección de Tazuna cuando trabajaba en el puente, y la protección de Tsunami, más su hijo Inari que tuvieron el "placer" de conocer, los cuales se quedaban generalmente en casa.

Ese tiempo les permitió ver de primera mano la precaria situación de la Ola y la terrible necesidad de que el puente fuera terminado. Como había dicho Tazuna, ahí estaba puesta la esperanza de toda la gente.

Ese día en particular, Sakura atravesaba el bosques en una misión personal. Todavía era temprano, lo cual significaba que los demás aún debían estar en la casa del señor Tazuna.

Kakashi seguramente no aprobaría lo que estaba haciendo, pero en el gran esquema de las cosa, sabía que beneficiaría enormemente la misión.

Sus oídos captaron unos sonidos a un lado de donde estaba corriendo. Tuvo que desviarse para investigar. No sería prudente ignorar algo o alguien que posiblemente buscara escabullirse a la casa del cliente para hacerle daño.

—Cuando una persona tiene algo importante que proteger, ahí es cuando verdaderamente se vuelve fuerte —alcanzó a escuchar. Ahora estaba segura que se trataba de personas.

—Claro, lo entiendo muy bien —esa era la voz de Naruto. Sakura se tuvo que concentrar, pero efectivamente podía sentir el chakra del Uzumaki junto a…

Con un último salto impulsado por chakra apareció sobre el claro donde estaba Naruto. Al ver la persona que lo acompañaba, alistó su puño…Aterrizó creando un cráter en el suelo y levantando una nube de humo.

—¡¿Qué demonios?! —exclamó su compañero tosiendo.

Sin hacerle caso, se movió rápidamente a la posición del enemigo. Quería huir pero ella no lo iba a dejar. Haciendo unos sellos, pero sin dejar de correr, logró elevar un gran muro de roca al pisar excesivamente fuerte, cortándole el camino a su adversario el tiempo suficiente para alcanzarlo.

A unos pasos de llegar junto a él, le lanzó varios shuriken, los cuales fueron interceptados por senbons. Si todavía quedaba alguna duda de su identidad, esto lo confirmaban.

—No irás a ninguna parte esta vez shinobi-san —trató de darle un derechazo, pero su enemigo era más rápido de lo que pensaba y lo esquivó, obligándola a romper la pared de piedra que estaba detrás del ninja.

—No esperaba encontrarte aquí Haruno-san —respondió el aludido desde la distancia.

Es muy rápido. A este paso lo perderé —pensó al darse cuenta que su adversario le estaba ganando terreno—. No si puedo evitarlo.

En un ágil movimiento se quitó la sudadera sin dejar de correr, dejándola en un top rojo. Sus brazos estaban cubiertos completamente de vendas, y en la parte superior, cerca de su hombro, había una especie de brazalete gris que le llegaba casi hasta el codo, también se los quitó. Estos cayeron al suelo sonoramente, creando sendos agujeros en la tierra.

El cambio fue instantáneo, su velocidad se duplicó, poniéndola a la par del otro ninja. Sin perder su ritmo, sacó un rollo de su estuche de kunais. A continuación se mordió el dedo sacando sangre mientras desenrollaba el pergamino. Una katana se materializó frente a ella en medio de una nube de humo, de inmediato lo tomó con la mano izquierda y embistió.

El falso cazador trataba de evadir sus ataques, tenido éxito en más de la mitad de las ocasiones. Estaba sintiendo algo de emoción a pesar de sus reservas iniciales. Hace mucho que nadie la obligaba a esforzarse tanto.

Debatió entre quitarse las pesas de sus piernas o continuar la pelea, si es que se le podía llamar así, pues su oponente estaba más enfocado en huir que en enfrentarla.

—Veo que no tengo opción si deseo volver con Zabuza-sama —concedió saltando frente a ella—. No quería hacer esto pero…¡Makyo Hiosho! (Jutsu Secreto: Espejos Demoníacos de Cristal de Hielo)

La temperatura bajó varios grados. De la humedad del aire y de los árboles cercanos se fueron formando unas especies de espejos de cristal, rodeándola complemente. El ninja entró en uno de ellos, pero su reflejo se vio en todos.

Empezó a sentir algo cortándole la piel. Trató de seguir los movimientos con sus ojos. Al principio tuvo muchos problemas porque no se adaptaba a esa velocidad y terminó recibiendo muchas heridas.

—Haruno-san, estás a tiempo de rendirte, no quiero matarte —escuchó la voz del ninja viniendo de varios lados a la vez.

—Shinobi-san, creo que es muy tarde para eso —dicho esto, se terminó de quitar las últimas pesas y las lanzó contra uno de los de los espejos, rompiéndolo en pedazos.

Hace mucho que no se sentía tan libre. Sato-san le había dicho que siempre debía usar las pesas ya que le servían de entrenamiento, y sólo podía quitárselas ante situaciones realmente desesperantes.

En este caso la situación aún no llegaba a desesperante, pero ante un oponente con una velocidad que sobrepasaba el 50% de la suya, era necesario responder con el 100%.

Sin más preámbulo, se apareció en su camino de un espejo a otro. Le había tomado muchos minutos descubrir el mecanismo de su ataque, pero ahora que lo había hecho todo eran más sencillo.

Su oponente se sorprendió muchísimo al verla. Ella le respondió con una sonrisa vacía antes de darle una trompada en la cara que lo mandó en colisión con otro de los espejos, quebrándolo también. Sin perder ni un segundo lo siguió para enterrarlo con otro puñetazo en la tierra antes de que acabara su curso. Y ahora para el final.

—¡Sakura-chan! —Llamó la voz de Naruto. Una mirada por el rabillo del ojo le reveló la llegada del Uzumaki junto al Uchiha—. ¡¿Pero qué rayos le haces a Haku?!

—Es el cómplice de Momochi-san, Naruto-san —le respondió poniendo el pie en el cuello del shinobi caído. Dudaba mucho que pudiera seguir moviéndose después de esos dos golpes.

—¿Cómplice? —Preguntó confundido—. Eso no puede ser, debe haber un malentendido.

—Es él Naruto-san —contestó por educación, dirigiendo la punta de la katana al lugar donde estaba el corazón.

—¡Espera Sakura-chan! —Suplicó llegando junto a ella para agarrarle el brazo que sostenía la katana—. ¡No tienes que matarlo, podemos llegar a una solución dattebayo!

—Somos shinobis Naruto-san, matar es nuestro trabajo —explicó sosteniendo con sus ojos jade los ojos zafiro suplicantes del rubio—. Y esto es parte de nuestra misión.

—Esto no tiene por qué ser así Sakura-chan.

—No —concedió. Naruto relajó su mano pensando que la había convencido, pero Sakura al instante se liberó completamente del agarre y enterró la punta de la katana en el pecho de Haku—. Pero lo es.

—Za…Buza…sama, le he…fallado —fueron las últimas palabras en salir de sus labios.

El Uchiha estudiaba la escena sin decir palabra, sus ojos alternándose entre el Naruto de hombros caídos y la Sakura que se alejaba dejando un rastro de sangre en su camino.

Fin del Capítulo 4.

No tengo nada en contra de Haku, pero lamentablemente tenía que morir u.u...Pero esperen, parece que a Naruto eso no le gustó D:

¿Nadie se preguntó por qué Sakura siempre usa una sudadera, que según tengo entendido, son generalmente de mangas largas xD? Me pregunto ahora cuántos se preguntarán por qué Sakura siempre tiene lo brazos vendados xD...Sólo puedo decir que Sakura tiene muchas cosas que enseñarnos aún...

Bueno, aquí tenemos un capítulo lleno de acción, ¿qué les ha parecido, les gustó?

Y ahora...¡Muchas gracias por leer el fic, especialmente a los que se animan a comentar: melissaBa (sí, soy malvada muajajajacofcof...Ups, lo siento ), aimiaika, Luna Haruno, daliapvperez, Ester Izanami, Nati-chan04, Black Angel N. ¡Se les agradece un montón! :D

Ya en el próximo capítulo termina la misión, así que hasta entonces n.n

Próximo Capítulo: El puente de los héroes.