N/T: Este fanfic no es mío, sino de ReiraKurenai, la historia, desarrollo y personajes propios pertenecen a ella, yo solo tuve la suerte de poder traducirlo con su permiso.

Disclaimer: Naruto no me pertenece.

N/A: El capítulo anterior pudo haber sido un poco confuso – todo va a ser aclarado en los capítulos que vienen, no se preocupen!


Cuando Temari entró en la cocina más tarde esa mañana y encontró a Ino sentada sola en la mesa del comedor, con una taza negra de café en frente de ella. Temari frunció el ceño.

"¿Dónde está Gaara?" preguntó Temari mientras miraba el asiento vacío de su hermano pequeño. Normalmente él era el primero en despertar de su familia. Siempre se sentaba en la cocina con un tazón de café y el periódico matutino.

Ino levantó la mirada, "Dijo que se fue a casa."

"¿Casa?" Temari preguntó, sorprendida. Ino asintió.

"si," Ino respondió, de repente sintiendo un extraño vacío dentro de ella, "donde vive con su..."

La voz de Ino se detuvo, se mordió el labio y luego tomó una respiración profunda, "Donde vivía con su esposa."

Temari se frotó la cabeza en confusión, "¿De qué estás hablando? Él siempre ha vivido aquí."

Los ojos de Ino se ampliaron. Dejó caer la taza de café que recién se había llevado a la boca. La cerámica se rompió en piezas y el líquido negro se derramó en todas partes. A Ino nunca le había gustado el café, pero de repente la bebida parecía intrigarle, así que se preparó una taza. Que ahora estaba toda derramada en el suelo, y ni siquiera le importaba.

"Te refieres a que..." Ino se detuvo, "él me mintió?"

Temari descansó sus manos sobre la cadera, "Probablemente. ¿Pero me pregunto por qué?"

Ino abrió la boca para decir algo, pero su garganta de pronto se secó. La cerró y miró el piso. ¿Por qué él le mentiría? Sus ojos se abrieron.

¿Él no estaba tratando de escapar, porque Otome estaba aquí o sí? Los puños de Ino que yacían sobre su regazo se apretaron. ¿Gaara realmente se había aprovechado de ella, como creía?

Un repentino golpe en la puerta hizo que las dos kunoichis rubias saltaran del susto. Temari abrió la puerta del frente y se encontró cara a cara con Baki, quien no parecía muy impresionado.

"¿Baki?" Temari preguntó.

"¿Dónde está Gaara?" demandó Baki. Temari parpadeó.

"¿No está en su oficina?" preguntó Temari sin aliento. Baki sacudió su cabeza.

"Lo hemos buscado por toda la villa, pero no está en ninguna parte."

Temari miró a Ino por sobre su hombro, sus ojos abiertos y llenos de preocupación. Otome descendió de las escaleras en ese momento, con el cabello revuelto, y sus lindos puños restregando sus ojos. Notó la tensión y se detuvo.

"¿Qué paso?" preguntó.

Temari miró a Otome, "Gaara se fue."

Otome perdió el aliento. Baki pereció alarmado ante la presencia de Otome, pero no hizo ningún comentario. Ino se levantó y se acercó a su hermana. Puso sus manos en los hombros de la pequeña Yamanaka y miró a sus ojos. Otome tragó saliva.

"Otome," Ino susurró, "¿Gaara de verdad...se aprovechó de ti?"

Otome abrió la boca para decir algo, pero la mirada que Temari le envió hizo que se callara. Apartó la mirada de los inquisidores ojos de su hermana.

"Yo..." Otome se detuvo. Ino se quedó en silencio y esperó pacientemente a que su hermana respondiera la pregunta.

"Otome," susurró Temari, "si te atreves a tocar a Gaara de nuevo, te pateare fuera de esta casa. ¿Me escuchaste?"

Ino miró a Temari, boquiabierta. ¿Qué es lo que estaba diciendo?

"¿Y quién te crees que eres para mandarla de esa manera?" escupió Ino. Temari la miró desconcertada, y luego cruzó los brazos sobre su pecho.

"Estaba siendo amable," dijo Temari fríamente, "porque no puedes recordar, pero ya he tenido suficiente de Otome interponiéndose en el camino de todos."

"¿Qué es lo que alguna vez ella te ha hecho a ti?" Ino gritó. Los ojos de Otome se ampliaron cuando notó la afectada cara de pánico de su hermana. Bajó la mirada avergonzada, sus ojos escondiéndose detrás del flequillo rubio.

Temari no parecía muy impresionada, "Ha hecho suficiente. Váyanse, las dos. Si todo lo que causaran son problemas, pueden muy bien irse de vuelta a Konoha."

Ino resopló, "¡Bien, eso hare!"

Y luego Ino pisoteó su camino por las escaleras, arrastrando a su hermana con ella.


Ino miró al edificio detrás de ella una última vez. La casa en que había vivido las últimas semanas ahora parecía tan dolorosa de dejar. Temari ya estaba adentro, ni siquiera molestándose en despedirse de las dos niñas Yamanaka. Otome parecía molesta, pero Ino decidió no importunarla.

Mientras Ino se volteaba y comenzaba a dirigirse a las puertas de la villa, sintió que una parte de ella moría.


Ino fue recibida por una muy embarazada Sakura, que también parecía muy poco sorprendida por la llegada de Ino y Otome a casa. Ino se recordaba gruñéndole a su rival cada vez que la veía, realmente no estaba de humor para una pelea en este momento.

Pero, las primeras palabras de Sakura no fueron las que Ino esperaba, "¡Estúpida! Viajar estando embarazada es...absurdo!"

Ino parpadeó, parpadeó de nuevo y luego arqueó una ceja. ¿Acaso… Sakura estaba preocupada por ella?

Claramente se había perdido de algo. Por no mencionar el hecho de que Sakura estaba embarazada. Ino se preguntó con quien Sakura podría haber terminado haciendo bebes. Definitivamente no Sasuke. Ya que estaba muerto. Y… tener un bebe de un hombre muerto simplemente seria… asqueroso. E imposible.

Otome sonrió, "¡Saludos, Sakura-sensei!"

Sakura miró a Otome, "¡Y tú! ¡Te he dicho que no deberías haberme dejado así de colgada! ¿Sabes que tan preocupada estaba?"

El sudor de Otome cayó, "Lo siento sensei...solo estaba...preocupada por O-nee-sama."

Sakura suspiró, "Lo sé. Todos estábamos preocupados. ¿Qué están haciendo las dos aquí solas?"

Esta vez, Ino finalmente hablo, "¿A qué te refieres?"

"¿No vino Gaara contigo?" Sakura preguntó.

"¿Por qué lo haría?" Ino preguntó, un poco molesta. Sakura parecía preocupada, pero se encogió de hombros. Otome le hizo señas con las manos para no sacar el tema "G". Sakura asintió lentamente, entendiendo.

"Estas probablemente cansada," Sakura dijo, "y lo más seguro es que Naruto este dormido… debería ir a despertarlo. Maldito flojo."

Y luego la kunoichi pelirrosa se volteó sobre sus talones y se fue pisoteando, dejando a Ino completamente perpleja. Otome tuvo que agarrar la mano de su hermana y arrastrarla tras Sakura.


Sakura estaba en lo correcto sobre Naruto durmiendo. En el minuto en que entraron en la oficina, notaron la cabeza del rubio enterrada profundamente en una pila de papeles. Un extraño y silencioso ronquido rezumaba de el– y luego silencio. Una vena se formó en la cabeza de Sakura.

"¡NARUTO!" Sakura gritó desde el fondo de sus pulmones. El rubio se disparó hacia arriba, papel volando por todas partes.

"¡Que!" exclamó mientras miraba alrededor de la habitación hasta que sus ojos azules se posaron en una furiosa Sakura. Naruto rio nerviosamente. "S-Sakura-chan..."

La ceja de Sakura se crispó, "¡No has hecho ningún papeleo! ¡Te hare quedarte toda la noche hasta que lo hagas!"

Los ojos de Naruto se ampliaron, "Eh? Pero...pero...Hinata-chan me necesita!"

Mientras Naruto hacia que lloraba como una magdalena, Sakura cruzó los brazos sobre su pecho, "Hinata es una mujer grande. Puede cuidarse a sí misma."

"¿Y si entra en parto?" Naruto preguntó. Sakura abrió la boca para responder, pero se detuvo a sí misma. La tenía. Sakura suspiró derrotada, mientras Naruto celebraba su victoria. Ino observó al rubio, asombrada.

Así como a Gaara, no veía al niño que recordaba. Lo que vio en frente de ella era un hombre. Un hombre alto, grande y maduro. El cabello de Naruto era más largo de lo que recordaba, viendo que atrás de su cabeza lo tenía atado en una cola de caballo– muy parecido a como era el cabello de su maestro, antes de que muriera. Ino no pudo evitar pensar que Naruto era un idiota, por qué tenía que ponerse el cabello al estilo de Jiraya? Ino también notó que el rostro de Naruto parecía un poco diferente, menos torpe y con los ojos llenos de madurez. Se quedó sin aliento cuando sus ojos se encontraron con los de ella y pudo ver todo el dolor, la tristeza y agonía que flotaba en el interior de sus orbes. También pudo ver felicidad y emoción.

Naruto había cambiado.

"¿Ino?" preguntó Naruto mientras inclinaba la cabeza hacia un lado, "¿Que estás haciendo aquí?"

Sakura rodó los ojos, "Ella vive aquí, idiota."

"No, no lo hace," Naruto señaló, "Finalicé su residencia hace cuatro meses. Ella ya no es una-"

Fue cortado cuando Sakura lo golpeó en la cabeza y Otome corrió hacia él para taparle la boca.

"Sssh," Otome susurró, "tiene amnesia, recuerdas?"

Los ojos de Naruto se abrieron en reconocimiento. Ino frunció el ceño. Sakura rio nervosamente.

"Así que," Sakura dijo nerviosa, "Ino va a estar...quedándose aquí desde ahora. Las llevare a ambas a su casa."

Naruto asintió, "Seguro, como sea."

Y luego las tres kunoichis dejaron la sala. Naruto observó a la puerta ahora cerrada, seriamente.

"¿Se fue?" una voz proveniente de las sombras preguntó de repente. Naruto suspiró y se recostó en su silla.

"Si, se fue."


Lee apareció literalmente de la nada, cuando Sakura guiaba a las dos niñas Yamanaka por la ciudad. Él todavía usaba su traje spandex favorito, pero como Naruto, estaba más alto, más maduro y definitivamente un hombre. Su cabello también había cambiado, al mismo estilo que usaba cuando recién se unió al equipo Gai– El peinado bob hace bastante ya se había ido.

"¡Sakura! ¡Mi joven esposa! ¡Te estaba buscando!" dijo Lee demasiado feliz mientras ponía a la pobre kunoichi pelirrosa en un abrazo de muerte. Aunque ella no parecía disgustada o impresionada. Simplemente rio y echó los brazos alrededor de él.

"¿Por qué?" preguntó. Lee se separó de ella.

"Escuche que Ino volvió" respondió Lee, "¡y que ha perdido su juventud!"

El sudor de Sakura cayó, dejarlo a él llegar a una tesis tan estúpida, "Ella tiene amnesia, cariño."

Lee asintió, "Exactamente."

Ino se estremeció al ver a Lee besar a Sakura en los labios. Otome no parecía alterada por los dos besuqueándose, su mente vagando por otro lugar. Ino, por otra parte, siempre había pensado que Lee era un poco perturbante.

Verlo besar a su rival, solo lo hacía peor.

Ino se aclaró la garganta. Los dos se separaron del otro y se rieron nerviosamente mientras frotaban la parte posterior de su cabeza.

Dios, hasta estaban actuando igual!

"Cuanto tiempo sin verte Ino!" Lee la saludó en voz alta.

Ino sonrió nerviosa, "Si, mucho tiempo que no nos veíamos."

No pudo evitar, el sentirse un poco confundida al decir esto.

"¿Dónde esta Uzuna?" Preguntó Sakura mientras miraba detrás de Lee.

Lee sonrió, "¡Uzuna, mi joven hija ha decidido ir por una corrida de cuatro horas alrededor de la villa!"

La ceja de Sakura se crispó, "¡Eres estúpido! ¡Solo tiene tres años!"

Mientras Sakura aterrorizaba a su esposo, Ino estaba tratando de procesar el hecho de que Sakura y Lee ya tenían una hija… y aparentemente estaban esperando al número dos! Parecían ir a un ritmo acelerado.

Hinata también estaba embarazada, de acuerdo a lo que dijo Naruto. Ino estaba turbada. Se había perdido tanto. Olvidado tanto, o como sea.

Lee lloraba mientras levantaba sus brazos en derrota, "¡Uzuna quería correr alrededor de la villa! ¡Actuaba con tanta juventud!"

"¡Ella ha heredado tu locura!" Sakura gritó. Lee entró en panico cuando vio a su esposa romper en lágrimas. Incluso Ino se preocupó.

"¡Lo siento, Sakura-chan! Lee lloraba a mares mientras trataba de calmarla. En cambio, Sakura levantó la mirada, furiosa. Lee tragó saliva.

"¡O la traes aquí en este momento!" Sakura gritó, "¡O duermes afuera!"

Lee asintió y salió corriendo, con la cola entre las piernas. Ino estaba asombrada.

La vida de vuelta en casa iba a ser… muy interesante.


Cuando Inoichi Yamanaka abrió la puerta principal de su casa, y sus ojos se posaron en su hija mayor, se quedó totalmente perplejo.

Ino sintió lagrimas formándose en sus ojos, "Papá..."

Por unos minutos, el hombre Yamanaka se quedó quieto, su boca abierta y sus ojos muy abiertos. No podía formar palabras. Su esposa apareció detrás de él, confundida preguntándose porque su esposo se había quedado repentinamente rígido. Sus ojos se posaron en sus dos hijas, y ella también se quedó paralizada.

"Mamá..." Ino se apagó al mirar a su madre echarse a llorar y empujar a su esposo a un lado. Puso a su hija dentro de un apretado abrazo. Sakura sonrió mientras observaba la reunión.

"Bienvenida a casa," Inoichi finalmente carraspeó. Ino se apartó de su madre y le sonrió a su padre, al hombre que siempre había admirado.

"Estoy en casa."


N/T: Okey! Un capítulo más… y bastante tarde u.u

Lo siento de nuevo! Más vale tarde que nunca o no? :3

Espero les guste! Como dijo la autora, no se preocupen, pronto se van a esclarecer las cosas ^-^

Gracias por todo el apoyo, los comentarios, favs, follows, etc, de verdad me hacen muy feliz. Nos vemos la próxima semana! Bye :)