Fire Meet Gasoline (Sia)


De pie en el poyete* #3 Oscar esperó que André ingresara al Natatorio, evitó mirarlo mientras caminaba. Cuando el joven llegó junto a ella se colocó las gafas. -Llegas tarde- apuntó.

-Son las 21:02…- contestó André quitándose la camiseta y el pantalón deportivo, quedó vestido sólo con unos jammers*, en silencio se colocó la gorra protectora y subió al poyete #4. Observó por unos segundos a la rubia que permanecía a su lado sin siquiera mirarlo. -Cuando tú digas- murmuró colocándose las gafas.

Oscar asintió en silencio y ubicándose en posición dio la señal para entrar al agua. Nadaron exigiéndose hasta el límite, cada vez que André llegaba antes que ella al lugar de partida, la frustración que sentía iba en aumento. Después de dos horas, finalmente decidió detenerse, en silencio nadó hacia el borde de la piscina, André la siguió.

–Gracias por tu tiempo y gracias por no haberme dejado ganar- habló quitándose las gafas, apoyó las manos en el borde y cogió impulso para salir del agua.

-¿Dónde vas?- André la detuvo de un brazo –No me has hablado durante casi dos meses y ahora pretendes hacer como si nada... Estoy cansado de que me trates de esta forma, es injusto.

-¡Te vendiste!- contestó.

-Yo…

-¿Por qué lo hiciste?… ¿Tanto necesitabas el dinero?…¿O fue por la fama?…- al ver que André no contestaba insistió -¿Qué viene ahora? ¿Comprarás un Porsche o un Rover?... ¡Incluso cambiaste tu foto de perfil en whatsapp!... ¡Te desconozco! ¡Nunca pensé que eras ambicioso ni vanidoso!

-Lo de la foto en mi perfil me lo exigió la agencia…- suspiró cansado –En cuanto a cambiar mi auto… ya no tengo ni un Euro… con lo que gané, más mis ahorros, compré una casita en las afueras de París- sonrió al ver que Oscar lo miraba atentamente –Una de las tantas cosas a las que mi abuela renunció por cuidarme fue a su jardín… ahora puede nuevamente cultivar las plantas que tanto le gustan.

-¿Por qué firmaste ese contrato?- Oscar lo miró con los ojos brillantes -André… ¿Por qué lo hiciste?- habló con tristeza -Tú no eres así... ese mundo no es el tuyo.

-Debí hacerlo… fue el precio que pagué para poder entrar al l'Arc aquella vez...- se apoyó en el borde de la piscina y cogió impulso para salir.

-Espera…- Oscar lo detuvo de un brazo -¿Te reuniste con la Polignac por mí?- André volvió al agua y asintió en silencio mientras se quitaba la gorra y gafas. -Entiendo que hayas dado tu palabra y que por eso aceptaste la reunión... Pero podrías haberte negado a firmar un contrato… Nadie puede obligarte a hacer algo así- agregó mirando el apuesto rostro de su amigo.

-Lo intenté... pero la oferta era muy buena… Alain me ayudó a negociar y el padre de Girodelle revisó el contrato- el nadador sonrió con tristeza -En cuanto terminen las Olimpiadas quedaré libre… Sólo son dos años desde que firmé.

-No debiste haber cedido a reunirte con esa mujer, no debiste hacerlo- Oscar bajó la vista -Ni siquiera por mí… Yo te necesitaba, pero no a este precio.

–Haría cualquier cosa por ti…No importa lo que me cueste- la miró a los ojos.

-No entiendo…- desvió nerviosa la vista. Una vez más los ojos de él tenían esa mirada que le quitaba el sueño –No entiendo por qué lo hiciste…- se rehusó a mirarlo nuevamente.

-¿De verdad no lo entiendes?- preguntó acercándose. Al ver que ella no contestaba, y sólo se limitaba a seguir mirando el agua, se aproximó hasta su boca para rozarla suavemente.

Oscar se alejó perturbada sintiendo que le faltaba el aire. Lo miró a los ojos y después de unos segundos, en los que se rehusó a pensar, se acercó a los labios del que era su mejor amigo desde hace más de dieciséis años. Temblorosa lo besó, era su primer beso.

André tomó suavemente el rostro de la rubia entre sus manos y guió la caricia despacio para no asustarla, cuando se separó de ella sonrió al notar que un tenue suspiro escapaba de sus labios, acercó las manos a la gorra que aprisionaba su rubia melena. -¿Puedo?

Ella asintió sin dejar de mirarlo a los ojos, una vez que su cabello cayó libre de ataduras, André se acercó para besarla nuevamente. Esta vez con seguridad. Oscar gimió al percibir la lengua de André rozando sus labios, nerviosa siguió su ejemplo y replicó sus movimientos. Sintió una corriente eléctrica recorriendo su espina dorsal cuando ambas lenguas se encontraron. El sonido de una puerta cerrándose los alertó, sin dejar de besarse se sumergieron mientras sentía que las firmes manos de él aferraban su cintura para pegarla a su cuerpo. Enredó los dedos en su cabellera negra, abrió los ojos y se encontró una vez mas con la intensa mirada de él. Cabellos rubios y negros los envolvían como un manto bicolor. Se besaron ansiosos hasta consumir todo el aire que guardaban en los pulmones. Cuando finalmente emergieron la respiración de ambos era agitada.

-Nos sorprenderán y le dirán a mi padre...- murmuró Oscar mientras se apoyaba en los amplios hombros de André, se estremeció al sentir que, pese al agua fría, la piel de ambos estaba caliente.

-Ven- tomándola de una mano la guió a una de las esquinas –Aquí hay un punto ciego…- sonrió al ver que ella lo miraba sin entender –Conozco esta piscina como la palma de mi mano- explicó.

Comenzaron a besarse nuevamente. Después de un rato, Oscar tomó la diestra de André para llevarla hasta uno de sus pequeños senos. Él se separó unos segundos de su boca. –¿Estás segura?- preguntó con la respiración entrecortada y la mirada completamente encendida.

-Sí, la gente tiene sexo todo el tiempo- contestó recordando las palabras de Marie -Y mi primera vez prefiero que sea contigo… Me conoces y yo te conozco, sé que serás gentil... además, ya me has visto en lencería... así que no será tan raro- intentó bromear, estaba muy nerviosa. El nadador asintió mirándola a los ojos.

Cada poro de la piel de la pentatleta se erizó cuando sintió que él deslizaba lentamente un pulgar sobre la tela de su traje de baño estimulando su pezón de una forma que jamás había imaginado, jadeó extasiada al percibir los tibios labios de André deslizarse sobre la piel de su cuello, sintió que su sangre ardía, instintivamente se apretó a él y notó su erección presionándole el vientre, sin dudar bajó una mano y lo tocó, abrió los ojos al percibirlo grande y duro. Sintió una presión, y calor, en el centro de sus piernas, una sensación que nunca antes había experimentado.

André la tomó de los muslos y ella respondió de inmediato enlazando sus piernas a la estrecha cintura del nadador, comenzaron moverse de forma suave y ondulante tratando de fundirse en un sólo cuerpo apenas separados por la tela de los bañadores. Un jadeo escapó de los labios de ella ante ese roce tan íntimo, sin poder evitarlo enterró las uñas en la espalda de él, se sentía completamente acalorada. Si las palabras de Marie eran reales, y ella estaba hecha de hielo, en esos momentos se estaba derritiendo a una velocidad increíble.

-Espera…- André se separó de ella jadeando –Por mucho que te desee si continuamos ya no podré detenerme, y para mí no será sólo sexo… ¿Puedes decir lo mismo?

Ella recordó las palabras de su hermana "A nadie le gusta ser utilizado", no pudo decir lo que él necesitaba oír. Avergonzada bajó la mirada.

Ante su mutismo André se separó de ella con pesar, extrañando de inmediato el calor de su cuerpo, dio media vuelta y salió de la piscina. En silencio tomó su bolso y se alejó rumbo a los camarines.

Después de unos minutos Oscar salió de la pileta aún temblando, sentía cada latido de su corazón en las sienes, su amigo no se merecía ese trato. Rápidamente quitó el exceso de agua de su bañador, se colocó un pantalón y sin calzarse caminó hacia los vestidores masculinos, necesitaba disculparse con él. Aguzó el oído intentando escuchar si alguien mas estaba en el lugar, cuando estuvo segura de que nadie hablaba al interior, entró. Caminó hasta los casilleros, vio el bolso de André abierto y ubicado sobre una banca, escuchó el sonido del agua cayendo; se asomó y vio al nadador bajo una de las duchas. Estaba de espaldas hacia ella y permanecía con las manos apoyadas en los azulejos dejando que el agua cayera inclemente sobre su cabeza, notó que el agua era fría por la ausencia de vapor.

Nerviosa, y con el corazón latiendo como el de un potro encabritado, recorrió con la vista el cuerpo de André. Sus ojos se detuvieron en sus perfectos y redondos glúteos, cerró los ojos durante unos segundos. Muchas veces lo había visto apenas vestido con el pequeño slip de natación cuando competía y le impresionó que la ausencia de esa minúscula prenda pudiera significar una diferencia tan grande. Abrió nuevamente los ojos y recorrió sin culpa la silueta que estaba a sólo unos metros de ella, sonrió al recordar las palabras de su sobrina, era verdad que André tenía mejor cuerpo que el modelo de Invictus. Se fijó en sus hombros y brazos, un suspiro escapó de sus labios al recordar que hace tan sólo unos minutos la había sostenido con pasión; miró sus firmes piernas, sólidas y gruesas como dos columnas de mármol, recordó la escena que había visto en el baño de l'Arc y no dudó en que André podría sostenerla de la misma forma que había visto a Fersen hacerlo con Marie. Sintió como sus mejillas se sonrojaban violentamente al imaginar lo que podría sentir en la misma situación.

Cuando André cerró la ducha, ella se ocultó tras una de las puertas para seguir espiando, cerró los ojos nuevamente cuando él volteó, después de unos segundos se atrevió a mirarlo. Abrió al boca impresionada, jamás había visto a un hombre desnudo tan cerca, sus mejillas se colorearon de forma violenta al ver lo bien dotado que era, ya lo había tocado, pero verlo era muy distinto. Estaba a punto de salir de su escondite, y totalmente dispuesta a terminar lo que había iniciado, cuando escuchó risas provenientes del Natatorio. Asustada se agachó esperando pasar desapercibida, sus palmas se humedecieron al percibir que un par de personas se acercaban. Cuando todo se silenció, salió rápido del lugar en donde estaba oculta y corrió fuera de los vestidores.

-¿Qué te pasa?- Alain la afirmó para que no cayera al piso al chocar con él en la entrada del Natatorio -¿Oscar estás bien?- insistió preocupado al ver que ella lo miraba nerviosa -¿Alguien te hizo algo?- la sacudió de los hombros -Maldición contéstame- le exigió. La rubia permanecía en silencio y mirándolo asustada.

-Cálmate… la estás asustando- intervino Bernard tratando de tranquilizarlo. Ambos jóvenes habían ido a buscar a André.

-¡Habla Oscar por favor!- gritó Alain nervioso al verla vestida sólo con el bañador y unos pantalones, notó que estaba descalza -¿Te hicieron algo?

-No… nada- contestó finalmente -Suéltame por favor… tengo que irme- comenzó a moverse para soltarse de su agarre.

-Júrame que estás bien- insistió el tirador.

-Lo juro… estoy bien-. Una vez que las grandes manos de Alain la soltaron corrió fuera del recinto.

Un agudo dolor la hizo gritar cuando estaba llegando cerca de los dormitorios, miró hacia el piso: su pie derecho sangraba profusamente, se había cortado al correr descalza. Con rabia vio en el suelo un vaso quebrado sobre el pavimento, se maldijo por haber sido tan descuidada.

Fersen, que en esos momentos salía del dormitorio de Marie, se acercó al ver a la alta joven tratando de caminar sin éxito al no poder apoyar un pie. -¿Qué te pasó?- la tomó de la cintura tratando de ayudarla.

-Nada… ¡Suéltame, no me toques!- gritó molesta.

-Estás sangrando- sin dudarlo rompió una de las mangas de su camisa y se agachó para vendarle el pie tratando de detener el sangrado. -¿Puedes caminar?

-Sí, sí puedo- contestó Oscar intentando dominar el temblor de su voz, durante meses había evitado encontrarse con él reorganizando por completo su horario. Dio un paso y apretó los dientes para aguantar el dolor. Hans la vio titubear y en un rápido movimiento la tomó en brazos -Bájame por favor...- suplicó -Puedo hacerlo sola...

-Tengo que llevarte a la enfermería- el sueco comenzó a caminar.

Oscar cerró los ojos y se afirmó del cuello del equitador para no caer.

-o-

Alain, no conforme con la respuesta de la rubia, comenzó a revisar junto a Bernard todo el lugar, temía que alguien hubiera tratado de aprovecharse de ella al estar sola en la piscina de entrenamiento. Sabía que en años anteriores, situaciones similares habían pasado, lamentablemente los casos de abuso contra las deportistas de alto rendimiento eran tristemente habituales. Cuando entró a los vestidores respiró tranquilo al ver a André. -Uffff- dejó escapar un pesado suspiro -Pensé que algo le había pasado a la rubita.

-¿De qué hablas?- preguntó André sin entender.

-No hay nadie más que nosotros- Bernard llegó al lugar.

-¿De qué están hablando?- André preguntó nuevamente.

-La rubita salió corriendo de aquí como una poseída, estaba a medio vestir, colorada como un tomate y nerviosa- al ver que André palidecía comenzó a reír -¡Hasta que por fin te atreviste!… Debiste habernos avisado para no llegar a interrumpir- continuó riendo hasta las lágrimas junto al novio de Rosalie.

El nadador ignoró sus bromas. -¿Dónde está?- preguntó colocándose rápidamente las zapatillas, al ver que sus amigos no contestaban, y sólo continuaban riendo, salió del lugar para ir en su búsqueda. En cuanto estuvo fuera del Natatorio detuvo su carrera. Vio a Fersen alejándose con Oscar entre sus brazos. Miradas azules y verdes se encontraron a la distancia.


(*) Poyete: Plataforma de salida, (Start block Su altura sobre la superficie del agua estará entre los 0,5 metros y 0,75 metros.

(*) Jammer: Traje de baño masculino especial para deportistas. Cubre desde abajo del ombligo hasta arriba de la rodilla.


Y bueno... Aquí les dejé el capitulo prometido! Ahora me despido por unos días ya que me concentraré en Isabelle (Mi chiche personal) y en Almas Perdidas, que los tengo bien botella... y por ambos ya me están tirando las orejas. Como bien lo saben uno "trabaja" mejor bajo presión así que reclamenme no mas jajajajajaja me ponen contenta.

Como seguramente ya notaron, siempre me he basado mas en los personajes del Animé (Me gusta el drama XD), en este Fic he querido explorar un poco mas el tema del Manga, donde todos son mas "humanos" de cierta forma y hay mas situaciones de humor e ironía (Además de todo el sufrimiento). Si se les ocurre alguna idea cuéntenme y se hará lo posible por desarrollarla, siempre que no se aleje demasiado de mis planes.

Un abrazo y no olviden mi paga. jejejejejeje los Review son mi sueldo.