Al día siguiente Pansy y Draco tuvieron que tomar desayuno con sus madres, quienes los dejaron solos en la mañana, ya que se querían ir de compras. Pansy estaba aburrida, leyendo el periódico esperando encontrar algo interesante y Draco la observaba desde el otro lado de la sala. Su madre le había encargado entretenerla… estaba pensando en cómo hacer eso.

-¿aún no conoces el resto de la mansión no?- preguntó Draco, tratando de hacer conversación. Pansy dejó el periódico a un lado para verle la cara al rubio.

-no, aún no-

-¿quieres un paseo?- le ofreció Draco, esperando a que ella diga que sí.

-claro- y con eso dicho ambos se pararon para empezar el tour.

Caminaron primero por todo el primer piso, obviando el estudio de su padre que era prácticamente sagrado. Le enseñó la cocina y la biblioteca. Además entraron a un cuarto en el que había muchos diplomas y medallas de su padre. En ese cuarto las paredes estaban decoradas con retratos de los familiares de Draco. Él le contó un poco acerca de sus abuelos y la conexión de su familia con Salazar Slytherin.

Pasaron al segundo piso en el que estaban las habitaciones principales, la de Draco y la de sus padres. No entraron a la de sus padres por razones de privacidad, pero sí entraron a la habitación de Draco.

-bueno, este es mi cuarto- le anunció Draco, abriéndole la puerta para que ella entre. Pansy entra curiosa.

El cuarto de Draco era inmenso, las paredes estaban pintadas de un color verde oscuro… haciendo que el cuarto en verdad no tenga mucha iluminación. Sus cubrecamas eran negros y de seda… tenía un gran armario y un baño con todos los lujos.

-wow- fue lo único que pudo decir Pansy al ver tanta elegancia.

-¿te gusta?- le pregunto Draco, colocándose a su costado, peligrosamente cerca.

Pansy's POV

Merlín, puedo sentir su respiración en mi cuello… haciéndome cosquillas… invitándome a voltearme y besar… ¡NO! Debo concentrarme en su cuarto… en el verde… demasiado verde diría yo.

-sí me gusta- le dije casi con dificultad, con temor a voltear y encontrarme no solo con su mirada en la mía, si no con su rostro muy cerca del mío. Se acercó más y por un momento pensé en que me iba desmayar…

Pasó por mi costado y se dirigió a su cama. Se agachó y sacó un cofre.

-ven, hay algo que quiero enseñarte- me llamó. Yo me había quedado petrificada cerca a la puerta y mis piernas no me respondían. Avancé en su dirección cuando me llamó y me senté en su cama, a su costado.

Abrió el cofre y reveló varias fotos mágicas, algunas plumas y otras cosas que no reconocí.

-mira esta fotografía- me ordenó y la cogí en mis manos.

Había cuatro personas sonriendo y saludando a la cámara. Dos personas eran pálidas como la nieve, con los cabellos rubios y la cara perfilada. Supuse que eran los padres de Draco. Al costado de ellos había otra pareja, un chico alto con cabello negro, de tez blanca y con lentes… y una chica colgada del cuello del chico con cabellos marrones que le llegaban a su cintura. Miré de cerca la fotografía y no había duda de que la otra pareja eran mis padres. Me podía ver reflejada en mi madre… somos prácticamente iguales… con la diferencia que yo tengo los ojos de mi padre y mi madre tiene ojos verdes.

-cuando te conocí, me pareciste familiar… sentía que te había visto antes. Cuando regresé a casa, vi esta foto y me di cuenta que te había comparado con la que ahora sé que es tu madre- me explicó Draco. No pude evitar dejar escapar una sonrisa de mis labios: Draco era el reflejo de su padre… aunque tenía la mirada de su madre.

-nuestros padres iban a Slytherin- le dije, cómo si él no lo supiera.

-sí Pansy, eran la realeza en su época- me dijo, sonriendo con aire de superioridad. Supuse que él también fue la realeza cuando estuvo en Slytherin.

-¿crees que si hubiera ido a Hogwarts, estaría en Slytherin?- le pregunté curiosa. Él ni siquiera lo pensó cuando me respondió.

-claro, tienes todo lo necesario-

-¿cómo que lo necesario?- le pregunté.

-tienes el apellido, la inteligencia, la viveza y la sangre pura corriendo por tus venas… eras una perfecta candidata para Slytherin- me respondió. Me enseñó una foto en la que él salía con el uniforme de Slytherin, sentado en una silla de cuero negro y con dos niños regordetes a su costado. Atrás había una gran chimenea y la habitación en la que había sido tomada la foto era también de paredes verdes, pero no parecía el cuarto de Draco.

-¿Quiénes son?- le pregunté intrigada.

-son Crabbe y Goyle. Eran como mis…-

-¿amigos?-

-no, guardaespaldas. Aunque debo admitir que eran un poco tontos- me respondió.

-nunca he escuchado esos apellidos- le admití.

-son sangre pura, pero sus familias son un poco decadentes-

-¿todos los sangre pura van a Slytherin?- le pregunté. Yo parecía una ignorante y quería saber todo acerca del lugar en el que pude haber estado a su lado.

-la gran mayoría. Nunca vas a ver a una sangre sucia o a un mestizo en Slytherin, eso te lo aseguro. Pero hay sangre limpia en otras casas- me respondió. La foto de Draco con Crabbe y Goyle era un poco divertida. Draco parecía tener unos 12 años y estaba sonriendo como si hubiese hecho una travesura.

-sales lindo en esa foto- le dije, sonriendo. Mis mejillas se sonrojaron un poco al decir la palabra "lindo".

-sí, ésa era la idea- me dijo sarcásticamente y no pude evitar reír.

-¿y las otras fotos?- le pregunté. Se sonrojó un poco ante mi pregunta.

-tal vez te las muestre cuando tengamos más confianza- me respondió, cerrando el cofre.

-uh, uh, uh, deben ser de Astoria- bromeé, casi sarcásticamente, pero él no lo notó. Su cara se puso tiesa, parecía hielo y me miró con sus ojos grises fulminantes.

-no son de ella- me respondió, un poco molesto. Se paró de su cama y se dirigió con paso firme a la puerta.

-¿vienes?- me preguntó. Le dije sí con la cabeza y le seguí.

Draco's POV

Todo iba tan bien hasta que tuvo que nombrar a Astoria. ¿Por qué tenía que nombrarla? La chica incluso me molestaba con su ausencia… odiaba tener que casarme con ella.

-¿a dónde vamos ahora?- me pregunta, tratando de tranquilizarme y hacer que ya no siga molesto. Su voz me hace calmar un poco… pero igual sigo molesto… no soporto la situación en la que estoy… si tan solo ella supiera…

-tengo un cuarto de juegos, quisiera enseñártelo- le dije, mi mirada era un poco más cálida que la de hace rato y su sonrisa hizo que mi corazón diera un brinco.

-¿un cuarto de juegos?- me pregunta, como si no lo pudiera creer.

La tomé de la mano sin pensarlo y la guié hasta mi viejo cuarto, en el que guardaba ahora todos mis juguetes. Su mano era muy suave y encajaba perfectamente con la mía. A ella no pareció molestarle que le tomara la mano.

Abro la puerta para entrar y veo que ella se queda con la boca abierta.

En ese cuarto debo tener cerca de mil diferentes juguetes: desde todo tipo de escobas para aprendices hasta juegos de pociones. La veo sonreír desde la esquina de mi ojo. Se acerca tentativamente a un juego de pociones y lo coge.

-yo tenía uno igual- me comentó, sonriendo como una niña en navidad.

-¿en serio?-

-sí. Como te dije una vez pociones siempre ha sido mi pasión-

-yo también era muy bueno en el colegio- le dije con aire de superioridad.

-¿cómo se llamaba el profesor en Hogwarts?- me preguntó curiosa.

-el profesor Snape- le respondo. La invito a que se siente en una de las sillas de la habitación y nos quedamos conversando un rato ahí.

-este cuarto es mucho mejor que tu habitación- me dice sonriendo.

-¿no que te gustaba mi habitación?- le pregunto con una sonrisa en los labios.

-cambié de opinión- me responde, sacándome la lengua.

Esta mañana se ve tan linda. Tiene el cabello recogido en una cola. Su cerquillo chocolate cae en su frente cubriendo parte de sus ojos. Su cabello es tan largo y liso que aún estando amarrado cae como cascada sobre sus hombros. Está usando una blusa crema a cuadros y un jean muy cómodo con un par de zapatos de marca francesa. Me encanta cómo luce siempre…

-tu casa es inmensa- me dice, aún anonada con los juegos de pociones.

-lo sé. Creo que ni yo conozco todas las habitaciones- le digo.

-¿cómo eso puede ser posible?- me pregunta, inclinando su cabeza a un costado, su cerquillo también cae a ese lado y deja descubiertos sus hermosos ojos.

-es la verdad. Hay unos cuartos que están cerrados y ni siquiera con magia los puedo abrir- le explico, queriendo estirar mi mano y tocar su suave cabello. Me contengo… los Malfoy nunca pierden la postura y cordura.

-oh ya veo. Cuanto misterio en la mansión de los Malfoy- me dice riendo. Disfruto el verla sonreír.

-Pansy, ¿te puedo hacer una pregunta?-

No estaba seguro de cómo las palabras iban a salir de mi boca… quería preguntarle que si yo no estuviese casi comprometido con Astoria… ella consideraría en salir conmigo… algún día.

Ella me mira seriamente, no sabiendo qué le voy a preguntar, pero esperando una pregunta sensata de mi parte.

-dime Draco- me encanta la manera en como dice mi nombre.

-yo… quería saber… si tú… si yo… o sea…- empiezo, pero soy interrumpido por un elfo domestico que nos avisa que la comida está servida y que Astoria nos está esperando abajo.

-debemos bajar…- le aviso, tratando de ocultar mi decepción.

-claro, tu novia espera- me dice, no sé si para molestarme o para hacerme sentir bien.

Bajamos juntos por la escalera y nos dirigimos al comedor en el que está sentada Astoria esperándonos.

-Drakie poo- exclama con felicidad al verme. La odio por hacerme quedar en ridículo. Se acerca a mí corriendo para abrazarme y no tuve otra opción que responder el abrazo. Veo que Pansy sonríe… pero no parece muy sincera al hacerlo.

-hola Astoria- dice Pansy en un dulce tono.

-hola Pansy, ¿cómo estás?- le pregunta ella. Por alguna extraña razón pareciera que se llevan bien. Eso no me gusta. No quiero que se hagan amigas.

-bien- responde cortante Pansy. Okey, tal vez no son mejores amigas.

-quise venir a almorzar con ustedes y conocerte un poco más- dijo Astoria sonriendo… pero su sonrisa no tenia comparación con la de Pansy.

-¿para qué?- le pregunto yo. No había necesidad de que se conozcan… a mi parecer.

-¿cómo que para qué? Me gustaría que Pansy asista a la boda y no puedo invitar a un extraño- exclama ella como si su punto de vista fuese obvio. Esta niña siempre saca el tema del matrimonio cada vez que puede… pareciese que me quiere convencer de casarme con ella de ese modo.

-wow me siento halagada. Debes tener mucho qué planear para la boda y te molestas en conocerme- dijo Pansy. Esto, pude darme cuenta, sacó un poco de sus casillas a Astoria, quien respondió de forma agria.

-bueno, aún no hay fecha… primero tenemos que comprometernos-

Pansy's POV

¿Aún no se comprometen? Quiere decir que Draco es… bueno no está disponible… pero… no está comprometido así que puede terminar con ella y estar conmigo. Ay Pansy nunca pensé que fueras tan egoísta y despiadada. Bueno, vale la pena soñar despierta.

Nos sentamos a almorzar, Astoria al lado de Draco y yo al frente de ellos. Hablamos poco porque sinceramente no había de qué hablar y no quería que Astoria me cuente sus planes para la boda. Me estaba aburriendo.

-gracias por la comida- dije, levantándome de la mesa para ir a mi habitación… no quería ver a la pareja feliz siendo feliz ante mí.

-¿te vas?- me pregunta en un tono desesperado Draco.

-si- le respondo cortante. Si tan solo él supiera que verlo con Astoria me está matando.

-oh, Pansy yo quería ir de compras hoy y quería preguntarte que me acompañes- me dijo Astoria, haciendo un puchero.

Había algo en esa niña que me daba pena… no podía decirle que no aunque quisiera. Además seria una perfecta oportunidad para reconocer Londres.

-claro, sería un gusto- le dije y Draco dejó escapar un sonido molesto.

Nos despedimos del rubio y yo me aparecí con Astoria en el callejón Diagón.

-¿hace cuánto tiempo que vives en Francia?- me preguntó curiosa mientras caminábamos por las tiendas.

-9 años- le respondí.

-entonces, ¿nunca llegaste a ir a Hogwarts?-

-no, fui a Beauxtons- le respondí.

-wow, las veelas son muy hermosas- me dijo, con cara de tonta. Sonreí.

-sí, pero también son muy engañadoras- le expliqué.

-¿tú no eres veela, o sí?- me preguntó tontamente. Si fuera veela ya tendría a tu enamorado a mis pies.

-obviamente no lo soy- le respondí.

-bueno, eres bonita- opinó. Esta chica no parecía ir a Slytherin, al menos no encajaba en el perfil que Draco me había descrito.

-¿estás en Slytherin?- le pregunto para salir de la duda.

-oh no, me hubiera gustado para estar más cerca de mi Draco, pero voy a Ravenclaw. No es tan malo como lo pintan- me respondió. Me dio cólera la manera en que dijo "mi Draco".

-pero tú eres sangre limpia- le digo.

-sí, pero no todos los sangre limpia van a Slytherin-

Recordé las palabras de Draco. Él me había explicado lo mismo.

-para asegurarte un puesto en Slytherin tienes que tener toda una historia ahí. Tus padres deben haber estudiado ahí, igual que tus abuelos… como la familia de Draco- me explicó. Quedaba más que claro que yo de todas maneras hubiera estado en Slytherin.

-¿lo estimas mucho no?- no pude evitar preguntarle eso.

-estimar es poco… lo amo- me confesó. Por una parte sentí que era sincera… pero por parte pensé que estaba exagerando. Draco hasta ahora no le mostraba cariño, ¿cómo alguien puede amar a una persona tan fría?

-es un sentimiento muy fuerte- le explico.

-es muy fácil amar a alguien como Draco. Lo tiene todo, dinero, el cuerpo, la cara, el estatus, la sangre…-

Ahora entiendo, ella ama el titulo de Draco, el estatus que ella y su familia alcanzarán si ella se casa con él. No dije nada para no molestarla.

-ya veo- solo digo.

-no creas que soy convenida. Draco no es el chico más cariñoso del mundo, pero siento que me conecto con él…- me explicó. Desde mi punto de vista yo veía que eran personas totalmente diferentes y que no se conectaban en lo absoluto…

-eso es muy bueno- le digo, recordando que yo sentía que me conectaba con el rubio.

-siempre ha sido mi sueño casarme con él-

-¿cuánto tiempo llevan juntos?- le pregunto, curiosa. Me dolía un poco hablar de eso, pero tenía que actuar natural.

-casi dos años. Nos conocimos gracias a mi hermana Daphne. Ella sí estaba en Slytherin- me contó.

-¿y cómo así estuvieron?- le pregunto.

-bueno, me invitó una vez a Hogsmade y luego salimos un par de veces más. Con el tiempo nos dimos cuenta que debíamos llevar la relación a otro nivel y ahí fue cuando me preguntó- me contó un poco entusiasmada.

La historia no parecía muy romántica pero ella se notaba creída de que Draco la amaba así como ella lo amaba a él.

-serán muy felices juntos- le digo sarcásticamente.

-lo sé. Nuestros hijos serán hermosos-

Wow, esta chica piensa mucho acerca de ella.

********

Pansy estaba en su habitación acostada en su cama. Ya había regresado de su paseo con Astoria y como habían comido algo afuera ya no asistió a la cena. Le cayó bien la chica, pero no podía evitar sentirse un poco celosa al ver que ella estaba con el rubio en vez de ella misma. Los días que había pasado con Draco en Francia ahora parecían lejanos… ya no podía hacer nada. Astoria estaba decidida a casarse con Draco y él parecía aceptarlo. Ya era muy tarde.

Un golpe en su puerta la despertó de sus pensamientos.

-adelante- dijo ella, pensando que era su madre quién le iba decir las buenas noches. Para su grata sorpresa, el que pasó fue el rubio de ojos plomos. Pansy se incorporó en la cama y se sentó.

-Draco, ¿qué haces aquí?-

-vengo a hablar contigo- dijo el rubio. Pansy pensó que se veía tan perfecto en sus ropas negras… estaba enamorándose de él sin lugar a dudas. Solo deseaba ser correspondida.

-dime Draco, ¿pasa algo malo?- le preguntó. Draco la observó. Ella se veía tan inocente, sentada en su cama, sin idea alguna de lo que él quería decir.

-¿quería saber qué tal te fue con Astoria?- preguntó el rubio, sentándose en el borde de la cama de Pansy.

-bien- le respondió ella, en verdad no queriendo hablar de Astoria.

-pero, ¿de qué hablaron?-

-de ti- se le escapó a Pansy. Draco abrió los ojos en sorpresa y dijo:

-¿qué dijeron?-

-mira Draco, Astoria me confesó que te ama… y que está decidida a casarse contigo. Dice que contigo se conecta y que sus hijos van a ser hermosos- las palabras salieron de la boca de la morena con un poco de odio, pero supo como ocultarlo aunque sea un poco.

Draco no dijo nada por un momento. Estaba pensando en todo lo que le había dicho Pansy. Él no quería casarse con Astoria y necesitaba que Pansy lo sepa…

-Pansy hay algo que debo confesarte-

-ya sé. Tú también estás enamorado de ella. Aunque déjame decirte que debes esforzarte un poco en mostrarle tus sentimientos porque a veces eres un poco frio y ella siempre…- empezó diciendo Pansy pero Draco la detuvo en una manera inimaginable para ella… posó sus fríos labios en los suyos en un tierno beso. En un principio Pansy no respondió, pero el sentir las manos del rubio en su rostro acariciándola, no le quedó de otra que responder cuando su lengua se movía tentativamente cerca de la de ella. El besó duró unos largos segundos. Rompieron el beso en busca de aire.

-Draco… esto…-

-Pansy, cállate un momento. Debo decirte algo antes de que sea muy tarde-

Pansy se quedó callada. Draco estiró su mano y acarició la suave piel color leche de ella. Esta se dejó acariciar. Todo se sentía tan perfecto entre ellos, era natural. Draco no sentía que estaba haciendo algo fuera de lo común ni le molestaba ser tan expresivo con Pansy.

-Pansy, yo no me quiero casar con Astoria… no siento nada por ella-

-pero Draco, entonces ¿por qué aceptaste casarte con ella?-

-porque tengo que seguir la tradición familiar de casarme con una sangre limpia… y aunque no lo creas… Greengrass era una buena candidata y la única que no me irritaba tanto como las otras-

-lamento escuchar eso…-

-no me importaba casarme con ella… porque no entendía que era estar interesado en alguien…- dijo Draco, esperando a que ella entendiera que él se refería a ella.

-¿y ahora?- Pansy no entendió las palabras de Draco o se hizo la tonta.

-te conocí a ti y créeme, siento algo que jamás sentí… y no quiero perder ese sentimiento-

Pansy sonrió al escuchar las palabras del rubio y se inclinó para darle un beso en la mejilla.

-yo también siento algo por ti Malfoy-

-¿en serio?-

-en serio- respondió ella, sonriendo.

-entonces, ¿qué hacemos?-

-no podemos hacer nada-

-¿cómo?- preguntó Draco, sorprendido ante la respuesta de Pansy.

-no puedo pedirte que termines con Astoria-

-¿por qué? Lo haría con gusto-

-porque por lo que me has dicho, depende más de tus padres que de ti- respondió Pansy. Draco lo pensó un poco y se dio cuenta de que la chica tenía razón.

-quisiera que las cosas sean diferentes- opinó el rubio.

-yo también. Como te dije fácil nos conocimos en otra época- dijo riendo Pansy.

-me encanta cuando ríes, hazlo siempre-

-¿es una orden?- preguntó Pansy sonriendo.

-sí- le dijo Draco. Se acercó a ella y la tomó en sus brazos. Se quedaron abrazos por largos minutos.