Importante: Escrito el 20 de diciembre del 2012, a las 10 pm xD Si recién subo esto es porque se malogró el internet. Así que tuve mi propio fin del mundo. LOL.
Aquí un nuevo capítulo :3 No tengo nada más que reportar excepto que ya estoy de vacaciones desde este martes xD Es bien raro ponerme a escribir esto antes del Fin del mundo, pero mejor tardísimo que nunca.
Ted: No puede haber fin del mundo, Gokú regresa en 2013! :mirada:
Klaus: Y yo aún no veo STRONG WORLD ni Film Z! D:
Ted: Y yo aún soy virgen TT_TT
Klaus: Eso no te lo quita nadie :yaoming:
Snow Fairy
Capítulo 6
Las Arenas, parte 1
Ciudad Torjum, la más grande metrópoli de la comunicación. Prácticamente es imposible no enterarse de lo que sucede allí en menos de un minuto. Sobretodo en el Foro Mundial o Central.
No hay tema que no sea tocado en ese lugar.
Excepto cualquier cosa que el Gobierno Mundial considere subversivo. En ese caso no intervienen los moderadores.
-Lo aterrador es que nadie sabe qué sucede-contaba un anciano con rostro impasible a unos niños que lo rodeaban con toda la curiosidad del mundo-. De repente un tópico así aparece y desaparece, así como el autor. Sólo quedan las hadas que sufren el trágico destino de desvanecerse al permanecer mucho tiempo sin su Viajero.
Los pequeños soltaron un "Oh~" de sorpresa.
Kyle se aferró al cuello de Craig. Definitivamente odiaba esa historia. Craig, pese a lo mucho que le gustaría decirle a su hada que esa historia es mentira, no puede. Definitivamente no le conviene consolar a Kyle si eso significa engañarlo sobre un asunto tan serio.
-No te preocupes, igual no creo que llegues a nivel 10 pronto-suspiró.
-¡Yo quiero llegar a nivel 10!-protestó su hada, con ojos vidriosos.
-Pues desahuévate y busquemos una forma de subirte de nivel-resopló.
-Ok~-lloriqueó quedamente.
Con el regreso de la Era de Nuevas Hadas (1) el Foro Central había sido reabierto a los Viajeros y sus Hadas, ya sea para que se diesen un pequeño tour o para quedarse como miembro permanente hasta la próxima Era, o sea, en cien años.
Obviamente, a los miembros permanentes se les otorga un tiempo limitado diario con su hada, para evitar su desaparición.
Y OBVIAMENTE, como no todos los viajeros pueden ser tan perfectos como el pendejo de Stan Marsh, tienen en consideración a esos viajeros que son peores que Stanley pero, OBVIAMENTE, mejores que Craig.
Porque todo el mundo es mejor que Craig, refunfuñó para sus adentros el mencionado, su rostro tornándose agrio.
En fin, tal consideración está representada en las estructuras ubicadas en lugares aleatorios, llamadas...
-¿Arenas?-repitió Kyle, observando el gigantesco y notorio letrero grabado en piedra.
Sí, Arenas. Para aquellos que quieran ir al Foro Mundial pero aún no tengan un hada nivel 10.
-Genial, sólo falta que digan "prohibida la entrada a Craig Tucker, por ser un Tucker"-renegó en voz baja.
-No lo creo, eso sería demasiado injusto!
-Sí, no creas que s-son tan idiotas como para n-no aprovechar la oportunidad de humillarte a ti y a tu hada, ngh!-una voz familiar se escuchó detrás suyo. Craig no necesitó girarse para saber quién era, pero aún así lo hizo.
-¡Tweekers!-su rostro se iluminó y una larga sonrisa apareció al reencontrarse con su amigo de la infancia.
-¡GAH! ¡Craig, hace tiempo q-que no te veía!-saludó, chocando su puño contra el del pelinegro.
-No me sorprende, nadie quiere verme-su voz se tornó gruñona.
-¡Yo sí quería, ngh!-tembló, apretando los puños-. Es que cada Portador con el que me encuentro dice que el verte sólo logrará que nos marginen y, ngh, toda esa mierda, pero no me importa! Tú eres mi amigo, me vale un rev-reverendo pito si no les gusta.
-Gracias, Tweek, eso me hace sentir mejor-sonrió suavemente, siempre podía confiar en la lealtad de su mejor amigo-. Por cierto, ¿y tu hada?
La cara de Tweek se tornó agria.
-Tenías que llamarlo...
En ese momento, el tobillo de Craig fue rodeado bruscamente por una rama. Tucker abrió los ojos como platos debido a la sorpresa.
-¡Ya llegó por quien lloraban, putas!-se apareció de repente un hada regordeta, de cabello castaño y ojos de igual color.
-Cierra el hocico, culón-Craig frunció el ceño. No le gustaba para nada la actitud del hada de Tweek.
-¡Ciérralo tú!-vociferó, visiblemente enojado. La rama se alzó y dejó a Craig colgado de cabeza.
-¡Agh, hijo de puta!
-¡Déjalo en paz!-Kyle salió en su ayuda, intentando en vano liberarlo de su agarre.
El castaño se quedó observándolo con horror. Habían pasado unos segundos incómodos, hasta que Kyle se indignó por su mirada tan fija.
-¿Y tú qué me miras?
Sus ojos marrones se entrecerraron, en un gesto de desprecio.
-Pelirrojo... hada de nieve... rasgos judíos... ¡no te me acerques!-voló velozmente hacia el hombro de Tweek, quien se moría de la pena.
-¡Cartman, cállate de una puta vez! ¡Me estás avergonzando DE NUEVO y encima frente a mi mejor amigo!-se jaló de los cabellos-. ¡¿Cómo mierda vas a llegar a nivel 10 si nunca puedo llevarme bien contigo, animal?!
-Pfft, no es necesario. Ya llegué a nivel siete y no necesito tu amor para ser feliz-fingió un puchero.
-¡Wow, nivel 7!-exclamó Kyle, con ojos brillantes.
-¡HOLA, SIGO COLGADO DE CABEZA!-se quejó Craig. Tan pronto como lo dijo Cartman recibió un manotazo de parte de Tweek.
-¡Agh! ¡Ya, lo haré, cojones, pero no me golpees!-se quejó, frotándose la nuca y chasqueando los dedos, provocando que la rama soltara el tobillo de Tucker, quien cayó bruscamente.
-Nos puedes dejar en paz unos minutos?-pidió Tweek, fastidiado.
-¡¿Me estás echando?!-se indignó-. ¡A mí nadie me bota, yo me largo!
-Bien, hazlo-dijeron los tres al unísono. Cartman echó humo.
-¡Jódanse, chicos! Me voy a casa.
-¡Ni siquiera tenemos casa, idiota!-lo sujetó Tweek antes de que se alejara. Suspiró amargamente-. M-mira, sólo hazme el favor de quedarte en mi bolsillo hasta que te diga que puedes salir, ¿está bien?
Cartman soltó maldiciones, pero no le quedó otra.
-Así que... piensas entrar en la Arena?-preguntó Craig, para evitar que se formara esa típica disculpa de Tweek que era más larga que el Discurso del Politeama (2). Ya la conocía, cada vez que sucedía algo y Tweek creía que era su culpa, pedía perdón en todas las maneras e idiomas conocidos, al punto de volverse irritante.
-¡Gah! ¡Sí, eso planeo!
-Pues yo también-le sonrió.
-¡Y ganaremos! ¡Y seremos los mejores! ¡Y llegaré al nivel 10! ¡Y... Y...!-exclamó entusiasmado Kyle, sufriendo de la pérdida de aire y de ideas.
-¿Nivel 10? Vaya, Craig, n-no creía que quisieses entrar al Foro Mundial-señalo Tweek, con un dejo de sorpresa.
-Esa no es mi intención-gruñó Craig, mirando duramente a su hada-.Sólo quiero que suba a nivel 10 para que dejen de jodernos por un rato.
-¿D-de qué nivel es tu hada?-preguntó.
-Cuatro-suspiró, listo para cualquier burla. Tweek asintió, bajando la vista y pasándose los dedos por la nuca.-Puedes reírte, no importa-resopló.
-¡GAH! ¡N-no me hace gracia!
-¿Entonces por qué te pones así?
-Esto... ¿Has r-revisado los signos vitales de tu hada?-se le acercó, sujetando a Kyle entre sus manos.
-No. ¿Por qué lo haría?
-Ningún hada con menos de nivel 5 entra a Ciudad Torjum sin efectos secundarios-le susurró al moreno, y luego miró fijamente al hada pelirroja.
-¿Qué? ¡¿Por qué no me lo dijeron antes?!-se alarmó. Tweek le pateó en el vientre y envolvió a Kyle entre sus palmas.
-¡Cállate!
-Auch... por qué mierda quieres que me calle? Kyle podría estar en...!-otra patada.
-¡Los efectos secundarios son completamente distintos en cada hada! ¡Qu-quién sabe, quizá ahora esté propenso a que el corazón se le reviente si recibe un gran susto! La madre, Craig, es que nunca lees el pergamino?
-Uh...
Tweek se jaló de los cabellos, liberando a Kyle.
-¡Oye, casi me ahogas! ¿Por qué hiciste eso?-reclamó el hada al rubio Viajero.
-¡¿AHOGAR?!-se alarmaron ambos Viajeros-. ¡CÁLMATE, KYLE, CÁLMATE, DEBE HABER SIDO UN GRAN SUSTO, PERO YA PASÓ!-chillaron, haciendo aspavientos.
-Ustedes son los que deberían calmarse-señaló el pelirrojo, con una gota de sudor resbalando de su sien.
Tweek volvió a patear a Craig en el vientre.
-¡Ay, carajo! ¡Ya me calmé, por qué hiciste eso?!-protestó, enojado.
-P-para liberar presión-se explicó, acercándose a su oído para susurrar-. ¿De veras crees que debas entrar a las Arenas con un hada en esa condición? Apenas otros Portadores se enteren de su nivel, estarás en una desventaja considerable, tanto por eso como por no saber qué le podría estar sucediendo a tu hada en este instante.
Craig abrió mucho los ojos ante la advertencia.
-Pues... ya no sé cómo regresar al bosque, y si sigo adelante lo más probable es que nos hagan mierda-reflexionó en voz alta, y luego sus ojos se posaron en unos policías que interrogaban gente, mostrando un cartel con su retrato-. ¡ENTRAMOS, HIJOPUTA!-gritó alarmado, jalando a su hada y a Tweak al interior del edificio.
Tweek y Kyle apenas tuvieron tiempo de saber qué ocurría, cuando ya estaban adentro.
-¡¿Qué f-fue eso?!-exclamó el rubio.
-¡Wow, qué genial!-exclamó Kyle, observando todo con asombro y ajeno a los Portadores.
Se veía mucho más grande por dentro que por fuera, y eso se debía a que las Arenas ocupaban un espacio subterráneo, donde justo se estaban desarrollando las peleas entre Hadas y sus Portadores, rodeadas del inmenso balcón en el que ahora se hallaban.
Tweek y Craig tampoco podían dar crédito a sus ojos. Y eso que era una Arena de principiantes. Una gran ráfaga de arena llegó al nivel de sus ojos, sorprendiéndolos.
-¡Wow, ¿hay hadas de arena también?!-soltó Tweek, tras cubrirse los ojos para evitar que se dañen.
-¡Oigan!-Eric salió del bolsillo de Tweek, claramente fastidiado-. ¿Por qué tanto alboro...wow.
-Sí.
-Ajá.
-Ohhh.
Nuestros héroes se hubiesen quedado como idiotas observando las peleas de no ser que un hombre de apariencia nada amigable se les presentó.
-Yo. Mi nombre es Mido y soy el encargado de esta Arena. ¿Van a inscribirse para un duelo o se van a quedar como pendejos viendo? Y por hacer cualquiera de las dos les voy a dejar los bolsillos vacíos, así que no se confíen-espetó, fijando sus ojos en Tucker.
-Vinimos a inscribirnos-replicó Tweek, intentando hacer que el hombre dejara de prestarle atención a su amigo.
-Oh, pues síganme-respondió, sin quitarle la vista de encima al pelinegro.
Todos asintieron, yendo tras Mido, el cual los guió al extremo de la baranda, donde se hallaban unas escaleras que rodeaban todo el interior del edificio, permitiendo a Tweak y a Tucker ver los combates cada vez más de cerca. Sus hadas estaban igual de fascinadas con el espectáculo.
-Les daré unas formas para que llenen con sus nombres, el tipo de hada que poseen, el nivel de éstas, y otros datos que a nadie le importan, en realidad. A menos que...-se giró a verlos con desconfianza-. Uno de ustedes sea un Tucker.
Craig sintió algo dentro de sí reventar en millones de pedacitos, unirse de nuevo y formar un monstruo con intenciones asesinas. Se evidenciaba en un tic de esos que serían típicos en su rubio amigo de infancia.
-N-no, por supuesto que ninguno de n-nosotros pertenece a esa infame y vulgar familia, ngh. Preferiría que me arrojen por un a-acantilado antes que pertenecer a ese linaje, ngh-tartamudeó Tweek, rogando perdón a Craig con la mirada por las hirientes palabras y el tono indignado y altanero que usó en ellas.
-Bien-masculló Mido, continuando su camino. Ambos Viajeros alargaron la distancia entre su guía y ellos.
Craig se veía bastante afectado. ¿Acaso Tweek planeaba hacerlo renunciar a algo de semejante proporción? Quizá Tweek no haya dado signos de marginarlo por sus ancestros, pero el insinuar en ese momento que Craig debía negar sus orígenes lo enfermaba sobremanera.
-No pienso hacerlo-le murmuró, sonando amenazante. Tweek resopló de hastío.
-No seas terco, es por tu bien!
-Preferiría que me patearan el culo con una bota ardiente. Jamás podré limpiar el nombre de mi familia si renuncio a él tan sólo un momento.
-Como q-quieras, gah, nunca cambiarás... Y... p-perdona por lo que dije antes.
Craig se mantuvo callado ante esto último. Tweek le observó angustiado.
-P-por favor, sabes que n-no lo dije con malas intenciones-rogó.
-Pero lo dijiste, Tweek-evitó su mirada.
-Gaaaay~-canturreó Cartman, recibiendo una mirada asesina de su Portador.
-¡No ayudas, culón!-siseó.
-¡¿A quién coño llamas culón, maldito hijo de puta?!-se ofendió. Tweek le hizo un gesto de desprecio. Podía esperar.
Craig apretó sus manos en un puño con tanta fuerza que sus nudillos empalidecieron.
-No quiero volver a verte en mi vida-dijo débilmente, corriendo más allá del guía.
-¡Craig!-exclamó, intentando alcanzarlo y observando con pura impotencia cómo su mejor amigo en toda la vida se alejaba de él.
¿Para siempre?
Esa posibilidad lo aterró enormemente, pero sabía muy bien que se lo tenía merecido.
-Se nota que tu amigo está ansioso-comentó Mido, inconsciente de lo que acababa de suceder a sus espaldas. Tweek permaneció silente.
Corrió con toda la fuerza que sus piernas y pulmones le permitían, deteniéndose hasta estar por lo menos unos diez niveles más abajo de el guía. Apoyó sus manos en sus rodillas, intentando recuperar el aliento.
-Craig...-murmuró Kyle, preocupado por su Portador.
-E... estoy bien-jadeó, presionando sus rodillas para retener sus emociones-. Supongo que me comporté como un culo allá arriba, ¿no?-sus ojos azules se posaron el los verdes de Broflovski.
-No vine a regañarte-aclaró Kyle, detectando un profundo pesar en esos ojos que tenían todos los sentimientos alborotados-. De hecho, creo que estuvo muy bien lo que dijiste-sonrió cálidamente-. No podría sentirme más orgulloso de tenerte como Portador.
-Heh... Gracias, supongo-desvió la mirada.
-Tú y ese chico... son muy buenos amigos, ¿verdad?
-Él fue mi primer y único amigo en el pueblo-admitió, recordando su infancia-. Siempre creí que jamás le importó que fuera un Tucker, pero ahora me doy cuenta de... que era una bella mentira... nuestra amistad-concluyó amargamente. Kyle lo miró con tristeza. Le rompía el corazón ver a su Portador en semejante estado.
-Estoy seguro de que...
-No me interesa, perdón-lo cortó, incorporándose-. Vine aquí a subirte de nivel, a nada más-continuó.
El hada pelirroja sabía a la perfección que Craig se estaba tragando su decepción con tal de no hacerlo sentir mal. Voló hacia su hombro y envolvió su cuello en un fuerte abrazo, sin llegar a lastimar su tráquea.
¡Era mi mejor amigo! ¿Cómo pudo haber dicho algo así de atroz? Acabamos de reencontrarnos tras mucho tiempo y justo se le ocurría decir eso! ¿Cómo podía esperar perdón así de fácil?, pensaba Craig, luchando con todas sus fuerzas por no quebrarse ante el abrazo comprensivo de su hada tal y como sucedió en la maldita casa de Baki.
-Estaré bien-aseguró, sonando poco creíble hasta para él mismo.
-Puedes llorar si quieres-susurró. Craig deseó con todas sus fuerzas que nadie los estuviese observando en ese instante, debido al momento incómodo y al rubor que apareció en sus mejillas.
-No deseo que nadie me vea haciendo eso aquí. Ya creo que perderé el 99,9% de su respeto al decirles que soy un Tucker, no quisiera perder lo restante-formó una sonrisa irónica. Kyle soltó una risita.
-Ok, pero mi héroe no debe estar triste, y menos por pendejadas como ésa-sonrió ampliamente, contagiándole algo de su alegría a Craig-. ¡Continuemos!-se posó en su hombro y señaló al frente.
-Ok, capitán-rió levemente, siguiendo su camino.
No le costó mucho hallar el final de las escaleras, donde había un puesto que debería ser el que atendía Mido.
Apenas tuvo que esperar a su llegada. Kyle, notando que la presencia del rubio incomodaba a Craig, se dedicó a distraer a éste último con cualquier cosa que se le ocurriera, mientras el encargado buscaba las formas para llenar.
-¡Hey, Craig!-agitó los brazos en frente suyo-. ¿Has probado la comida africana?
-Eh... no-contestó, extrañado por el comportamiento de su hada.
-Pfft... ¡Ellos tampoco!-no pasó ni un segundo y los dos ya habían estallado en carcajadas, y Cartman no tardó en unirse, más porque le gustaban esas clases de chistes crueles. Tweek concentró toda su atención en Mido, buscando distraerse del pequeño escándalo.
-... Listo-suspiró el hombre, sacando dos hojas-. Llénenla con sus datos, me la entregan y esperen en las bancas de la derecha. Una vez que los registre, se les asignará un contrincante al azar-explicó, retirándose de allí.
Craig no tardó en ir a sentarse, jugando con su hada de distintas maneras. La fresca risa de Kyle sólo le daba una sensación de vacío a Tweek.
Envidia. Sentía envidia.
Por lo bien que se podían llevar esos dos, cuando su relación con su hada era una de las peores jamás vistas. Y por la cercanía de Kyle con Craig, se sentía terriblemente desplazado ahora que no le quedaba otra opción que ignorarlos fútilmente. Obviamente Cartman detectó esa intranquilidad en Tweek, pero no sabía qué hacer en aquella situación. Nunca habían dado de su parte por tener una buena relación, ese no era el lugar ni el momento. El castaño fingió que tenía sueño mientras se regresaba al bolsillo de Tweek, convenciéndose de que eso era algo que su Portador tenía que arreglar por sí mismo, así como lo causó.
Unos minutos que le parecieron eternamente tortuosos pasaron mientras Craig le prestaba atención a las peleas que se desarrollaban en frente suyo, exclamando de emoción.
-¡Wow! ¿Viste eso, Kyle?
-¡Genial!-alzó los brazos y revoloteó en círculos.
-Sería fantástico si pudiéramos enfrentarnos con alguien así-comentó el pelinegro.
-Sí-asintió el pelirrojo, sonriendo de oreja a oreja.
-Hey, panda de n00bs-llegó Mido, manteniendo su mueca de fastidio-. Ya hay plazas libres, así que sus contrincantes ya fueron escogidos. Síganme.
Ambos jóvenes obedecieron al mayor, adentrándose en la arena y colocándose en la plataforma del centro, sin hacer contacto con el resto de luchadores. Allí esperaban otros dos chicos, uno de tez morena y una camiseta púrpura con una gran T amarilla, y la otra era una de largo cabello rizado y rubio.
-Mira, Token, carne fresca-la rubia sonrió de medio lado, guiñándole un ojo a Craig.
-No empieces con eso, los vas a intimidar, Bebe-respondió el joven, igual de contento.
-Ustedes-Mido observó a los dos jóvenes detrás suyo, quienes se colocaron en posición de firmes-. Tú, el amargado, te vas con la rubia. El rubio que tiembla como una hoja pelea con el ricachón. ¿Entendido? Preséntense, se dan la mano y empiezan el combate. Quiero un duelo limpio, sin trampas. Si veo que alguno de ustedes rompe las reglas serán vetados de esta Arena por un mes-recalcó.
-¡Un momento! ¿Hay reglas?-se quejó Craig entre confundido y fastidiado.
Estalló la carcajada general en toda la Arena.
-¡Ay, me tienes que estar jodiendo!-se rió Token, sujetándose el vientre.
-¿Es que nunca lees el pergamino?-Bebe se limpió una lágrima, divertida.
-Eh...-Craig evitó su mirada, nervioso.
Tweek era el único que no se había reído. Sabía a la perfección que eso no le ayudaría a hacer las paces con Craig, así que procuró aguantarse y también callar a su hada, cuya risa destacaba por ser cruel. Miró a Craig con ojos preocupados.
-No, no lo hago-admitió el pelinegro, disimulando su bochorno. Mido fijó su vista en Bebe, y viceversa.
-Depende de ti si quieres darle tiempo para que se aprenda algo-dijo el hombre. Bebe no se lo pensó.
-Está bien, si quieres puedes leerlas ahora, no me molesta-le sonrió dulcemente. Craig agradeció y abrió su pergamino, comenzando a buscar la sección referente a las Arenas y sus reglas. Mido asintió satisfecho y se retiró de allí, dispuesto a monitorear los otros combates.
-Hey, tú-Token llamó la atención de Tweek-. Yo soy tu oponente, no ella-advirtió. Tweek espabiló y se le acercó, con la mano extendida. Ambos hicieron el saludo respectivo-. Soy Token Black-un hada de largo cabello liso y negro se apareció en su hombro, vestía con un suéter morado, pantalones amarillos y un beret rosa. Sus alas se asemejaban a las de una mariposa, dándole una apariencia encantadora.
-Y yo soy Wendy Testaburger-se presentó, sonriendo cordialmente.
-Y-yo soy Tweek-dijo simplonamente, luchando por mantener el contacto visual sin lucir asustado.
-¿Tweek qué?-preguntó el moreno, alzando una ceja.
-Te lo diré cuando te gane-sonrió con altanería. Token le imitó.
-Si es que me ganas-le dirigió una mirada de complicidad a Wendy-. ¿Y tu hada?-Tweek pareció despertar de un largo sueño apenas lo mencionaron.
-¿Ah, él?-colocó sus manos a ambos lados de su boca-. ¡Culo gordo, sal de dónde estés!-llamó despreocupadamente, provocando que a su oponente y a su hada se les escapara una gota de sudor por la nuca.
-Se nota el cariño-murmuró Wendy. Token asintió. La tierra pareció temblar levemente, llamando la atención de Black y Testaburger, quienes miraron al suelo.
De repente salió impulsado a una gran velocidad el susodicho, enfurecido.
-¿A quién le dices culo gordo, hijo de puta?-giró su cabeza en muchas direcciones, intentando localizar a su Portador.
-¿Es él?-Token lo miró sin mucha sorpresa.
-Sí-contestó el rubio-. Preséntate, llegó la hora de pelear, ngh-ordenó. Cartman le fulminó con la mirada.
-Soy Eric-se cruzó de brazos.
-¿Eric qué?-esta vez fue Wendy la que preguntó.
-Lo sabrás cuando te gane-sonrió con igual, si no mayor, altanería que su Portador. Token pudo apreciar lo que pocos podían: tenían cosas en común, pese al mal trato que se daban.
-Esto será divertido-Wendy se tronó los nudillos. Cartman hizo lo mismo con su cuello.
Ambos Portadores contaron hasta tres en voz alta, y se prepararon para lanzar el primer ataque.
-¡Cartman, Planta Carnívora!-exclamó Tweek, desenvainando así mismo dos sais (3) y apuntándolas hacia su hada. Al ligero contacto que hicieron los dedos del castaño en ambas puntas unas ramas crecieron hasta formar dos enormes Venus Atrapamoscas al final, cuyas fauces se mostraban amenazantes.
El peso de ambas plantas parecía no molestarle en nada a Tweek. Craig había desviado su atención del pergamino apenas empezó el combate de Tweek. No quería admitirlo, pero estaba interesado.
-¿Un hada de planta? Interesante...-Token soltó una risita, y sacó a su vez dos revólveres.
-Un momento... ¡Yo no tengo armas!-se espantó Craig, jalándose de los cabellos. ¡Qué tonto! ¿Acaso esperaba que su hada hiciera todo el trabajo sucio? Y no podía, NO QUERÍA, pelear cuerpo a cuerpo con una chica, estaba mal!
Por suerte Bebe fue la única que escuchó eso, sino habrían surgido más burlas en todo el estadio. Sonrió comprensiva.
-Si quieres te presto algunas, tengo un arsenal entero-aseguró. Craig le observó inseguro.
-No podría aceptarlo, ya te estoy quitando tu tiempo.
-No importa, tu cara bonita ya me convenció-le guiñó el ojo con coquetería, buscando en sus bolsillos y extrayendo dos abanicos. Le entregó uno a Craig.
-Eh... no estoy muy seguro de que esto sea un arma-dudó.
-Cada arma que el portador utilice es aquella que mejor se adapte al tipo de su hada-explicó con paciencia-. Tu amigo de allá usa sais, porque su hada es de la clase vegetal. Si usara una espada, sería incompatible, puesto que el filo lastimaría las ramas. Token usa revólveres, porque...
En ese momento el aludido disparó contra Tweek, y las balas se encendieron con ferocidad. Craig y Tweek quedaron impactados. ¿Un hada de fuego?
-Su hada es de clase incandescente-completó-. Es lógico que utilice armas de fuego, entiendes el chiste?-rió bajito.
Tweek recibió el impacto en ambas plantas carnívoras, que se quemaron. Le dirigió una expresión de horror a su hada, quien no era ajeno.
-No t-te preocupes, no puede matarte, e-está en el reglamento-intentó tranquilizarlo, aunque más sonaba como si se hablara a sí mismo. Cartman asintió. Craig agradeció en ese momento no estar emparejado con Token, porque conocía lo bien mal parada que saldría su propia hada-. ¡GAH, NO ME MIREN, ES DEMASIADA PRESIÓN!-estalló, recibiendo una cachetada cortesía de Eric.
-¡Aún no acaba el duelo, idiota!-regañó-. ¡Piensa rápido o nos va a achicharrar!
-¿Acabaste de leer las reglas?-distrajo Bebe a Craig, notando que este se estaba distrayendo demasiado con la pelea de Tweek. Craig asintió por reflejo. Stevens le extendió la mano, y también hicieron el saludo.
-Soy Bebe Stevens.
De su cabello brotó un hada de cabello castaño y suéter carmesí.
-Yo soy su hada, Clyde Donovan-se cruzó de brazos y se posó en su hombro.
-Craig Tucker-pronunció sin problema alguno, esperando cualquier tipo de reacción de la rubia.
Bueno, casi todos.
Bebe permaneció quieta un momento, como ida. Parpadeó un par de veces, como si tuviera problemas asimilando la información recibida.
-¿Tucker?-repitió, llevándose una mano a la mejilla, inclinando el rostro.
-Sí-no pudo evitar gruñir con desconfianza. Seguramente se reiría en ese instante.
-Oh. Pues... qué lindo nombre-sonrió con dulzura, mirándole con ojos sinceros.
-¡¿QUÉ?!-Craig casi sufre un paro cardíaco. ¿Es que era tonta o nunca había escuchado de las "hazañas" de su bisabuelo?
-Pienso que es precioso-sonrió aún más, sin un ápice de duda.
-¿Acaso nunca supiste de las fechorías que cometió mi bisabuelo?-le vino un tic en el ojo izquierdo.
-Sí, pero no me importan-respondió con simpleza-. No me vas a decir que tú tuviste la culpa, ¿o sí?
Eso último le había venido como un baldazo de agua fría. Jamás se esperó tanta amabilidad de una chica aparentemente superficial. Sentía tantas emociones mezcladas, se sentía sumamente conmovido, al punto de querer abrazar a esa extraña que le tenía tanta paciencia.
Tweek tampoco fue ajeno a eso. Le dolió profundamente en el orgullo el saber que hasta una extraña podía tratar con mayor dignidad a su amigo. En medio de su distracción, no vio el ataque de Token.
-¡Pirotornado!-exclamó Wendy, envuelta en ráfagas de fuego y acercándose a una gran velocidad.
-¡AAAGH!-chilló Tweek, viendo el impacto imposible de evitar. Sus sais apenas pudieron aguantar la temperatura, y tuvo que soltarlos para no quemarse también.
-¿Qué sucede? No me digas que no te gusta el calor-dijo Token con una sonrisa burlona. Tweek sintió sus venas arder con furia. Sus ojos verde olivo se encontraron con los marrones de Cartman, igual de enojados.
-¡No dejaré que una niña me gane!-rugió, haciendo que unas ramas emerjan del suelo y atrapen a Wendy y a Token.
Era más que obvia la desventaja entre tipos. Considerando que hay una cantidad justa de plantas en el mundo, pero hay escasez de fuego, también significaría que aunque Wendy fuera nivel 1 le estaría superando. Era frustrante.
-Mejor nos vamos a otra parte-sugirió Bebe, sacando a Craig de su distracción-. Necesitan espacio y nosotros también.
Craig asintió y la siguió a un espacio vacío, donde apenas y podía ver el combate de Tweek y Token.
-¿Y tu hada?-preguntó, notando la ausencia de Kyle.
-¡Ah, cierto!
En ese instante Kyle se desperezó y salió lentamente de su bolsillo.
-¿Ya es hora de pelear?-se talló los párpados.
-Sí-Craig entornó los ojos-. Preséntate.
-¡Mi nombre es Kyle Broflovski!-exclamó con ojitos brillantes.
-Un placer-contestaron sus oponentes al unísono. Craig y Bebe contaron hasta tres. El pelinegro no lo mostraba, pero estaba bastante nervioso. Kyle no tenía ningún ataque nombrado. La verdad, ni siquiera tenía un ataque más allá del Modo Berserker.
Y a decir verdad... No tenía idea de cuál compatible era un abanico con un hada de nieve.
-Las damas primero-se excusó, para hacer tiempo.
-Qué caballeroso-apreció Stevens. Le dirigió una mirada astuta a su hada-. Clyde, un ciclón!
-¡A la orden!-el castaño aspiró una gran cantidad de aire y pasó a expulsarla en el abanico de Bebe, la cual agitó el arma de tal forma que se asemejó a un remolino que intentaba tragarse a Kyle.
-¿Un hada de viento?-murmuró Craig, sorprendido.
-Yo no me burlé de ti, te recomiendo que hagas lo mismo-recordó Bebe, algo afligida.
Ustedes, si han leído el primer capítulo, saben que el poder de un tipo de hada es inversamente proporcional a la abundancia de su elemento. Está claro que la nieve es el elemento más común. Y le sigue...
El viento. Bebe le había tratado de esa manera no porque le tuviera afecto, sino porque tampoco quería que Tucker se burlara de ella. En parte, era lo justo. Trata a los demás como quieres que te traten a ti.
-Jamás lo haría, aunque te hubieras burlado-aseguró. Bebe le sonrió con calidez.
-¡GYYYAH!-Kyle gritó, luchando por escapar del vórtice y liberando muchos copos de nieve en ese momento.
Aquí otra peculiaridad de las Arenas: están fabricadas de materiales artificiales, desde las paredes hasta el suelo, incluso el aire que respiraban; para evitar cualquier desventaja de tipos. Por lo tanto, Kyle podía sentirse más fuerte.
No era una batalla para decidir quién era el más fuerte: era para decidir quién era el menos débil.
Por fin, Kyle pudo zafarse del remolino, pues una enorme bola de nieve impactó en el rostro de Clyde, obligándolo a soltarlo.
-¡Kyle!-llamó Tucker, siendo obedecido. Broflovski juntó sus dos manos y formó otra bola de nieve, que fue a parar al abanico de Craig.
"Y ahora qué mierda hago?", pensó.
-¡Lánzasela!-dijo Kyle, señalando al hada que intentaba quitarse toda la nieve de encima, sobretodo de las alas, porque le dificultaba el vuelo. Craig así lo hizo, pero Bebe actuó a tiempo y lo bloqueó con su propio abanico.
-No te voy a dejar tan fácil-entrecerró los ojos.
-Yo tampoco, aunque me caigas bien-admitió.
Clyde se sacudió lo que quedaba de nieve en su cuerpo e inmediatamente lanzó una ráfaga de aire que mandó lejos a Kyle.
-¡Brr!-le dio un escalofrío-. ¡Detesto el frío! ¡Vas a ver lo que es bueno!
Kyle apenas y pudo estabilizarse y regresar a toda velocidad hacia su atacante.
-¡Qué lástima, pues...!-fue interrumpido por otro remolino que Bebe se apresuró a formar-. ¡Aaah, eso no es justo!-se quejó intentando no marearse.
-Que yo sepa no he roto ninguna regla-refutó Bebe. Quizá Kyle tuviera algo más de ventaja en lo que respectara a su tipo, pero Craig desconocía el nivel de Clyde y además Bebe sí podía dar una ayuda relevante a su hada, a diferencia de él.
Para poder ganar en un combate es necesario dejar K.O. tanto al Portador como a su hada, o que uno de ellos se rinda. No pueden hacerse lesiones graves, mucho menos matarse. Hay dos formas de dejar K.O., la primera es la convencional y la segunda es el flood.
Obviamente pensaba usar lo segundo. No le apetecía lastimar a Stevens.
Clyde y Kyle volvieron a luchar, Kyle intentando cubrirlo de pies a cabeza con su elemento y Clyde intentando marear a Kyle con todo ese viento.
-¡Hey, Bebe!-gritó Tucker, protegiendo sus ojos con su antebrazo derecho y sacando su propio pergamino con la mano libre-. ¿Lista para perder?
Bebe comprendió que iba a noquearla a punta de flood, por lo que entrecerró los ojos. Su cabello se movía en todas direcciones debido al jaleo que armaba su hada, y también se apresuró a retirar su pergamino. Ambos portadores extendieron su propio pergamino en frente de cada uno.
-Eso mismo te pregunto-dijo Stevens. Ambos permanecieron en silencio mientras sus respectivas hadas se sacaban la madre, hasta que, pasados tres segundos, se dispusieron a atacar.
El método del flood consiste en enviar mensajes cortos de manera repetitiva al pergamino del oponente, de tal manera que lo dejes inoperativo por diez segundos. De hecho, el pergamino mismo viene con esa función. Al quedar inoperativo, el usuario se desmaya, pero su hada queda intacta.
Bebe: .l.
Craig: .l.
Bebe: .l.
Craig: .l.
Bebe: .l.
Un repentino ruido distrajo a Craig de responder, mientras su bandeja de entrada era atacada por Stevens. Kyle se había caído al suelo de repente. Por un momento no iba a preocuparle, pero luego Clyde exclamó sorprendido:
-¡Hey! ¿Estás bien? ¿Por qué te pones así de repente?
Kyle intentaba levantarse, hiperventilando. No pronunciaba palabra alguna y se veía igual de aterrado que Clyde.
-¿Qué le hiciste?-preguntó, angustiado.
-¡No le hice nada! ¡Apenas te pusiste a atacar con flood se puso así!-reclamó Clyde, nervioso. Kyle a duras penas logró colocarse de nuevo a su nivel, tosiendo bastante.
"¿Tendrá esto que ver con los efectos secundarios?", pensó Craig, recordando la advertencia de Tweek.
Su pergamino produjo un "beep", que le indicó que Bebe estaba a punto de sobrecargar su sistema de mensajes con el gesto obsceno.
Craig estaba en problemas: usar el flood también lastimaría a Kyle.
Así que hizo lo que su desesperación y limitado cerebro le permitían en ese instante.
Corrió hacia Clyde y lo lanzó de un puñetazo hacia Bebe. No había nada en el reglamento que se lo prohibiera.
Y a decir verdad, no creyó que hubiese usado tanta fuerza, pero dejó al hada fuera de combate.
-Ah, ¿conque prefieres que yo me enfrente a tu hada?-dijo Bebe, sujetando con delicadeza a un noqueado Clyde.
-¿Qué? ¡No! ¡Espera!-se alarmó, notando que Kyle seguía en mal estado. No pudo evitar que su hada sufriera el mismo destino que Clyde, siendo lanzada varios metros lejos debido a la fuerza del abanico de Bebe.
-Eso fue cobardía, tienes que admitirlo-lo enfrentó, con una mirada llena de indignación.
-¡Mi hada estaba mal! ¡Estaba sufriendo un efecto secundario, ¿no te diste cuenta?! ¡El flood le hacía daño!
-No voy a caer por algo tan bajo-le aplicó una patada que apenas pudo esquivar.
-No voy a golpear a una chica-sentenció.
-Tendrás que hacerlo, todos lo hacen-contestó la rubia, asestando otro golpe que fue bloqueado por los antebrazos de Craig. Al ver que falló, le pateó en la entrepierna.
-¡Aaagh!-se retorció de dolor.
-¿Ya cambiaste de opinión?-mostró una sonrisa similar a las de Token.
-Yo...-siseó, más preocupado por disminuir el dolor que por prestarle atención a su oponente.
-¡Él no, pero yo sí!-la vocecita de Kyle se pudo oír en medio del tumulto, sorprendiendo a ambos portadores, sobretodo cuando lo vieron en el aire sujetando una bola de nieve que era, por lo menos, 500 veces más grande que él.
-¡Wow, una genkidama!-exclamó alguien, antes de que Kyle la hiciera caer encima de Bebe.
La rubia no tuvo ni tiempo de gritar antes de recibir el impacto. Craig creyó que estaría muerta, por lo que se jaló de los cabellos.
-¡Viva! ¡Ganamos!-celebraba Kyle, ajeno a la preocupación de su portador.
-¿Sique viva? ¡Podría haberse roto el cuello o fracturado un hueso!-masculló, con los ojos bien abiertos. Kyle se dio cuenta de lo angustiado que estaba su portador y se sumergió en el montón de nieve encima de Bebe.
Al poco rato, sacó el cuerpo desmayado de Stevens. Craig suspiró de alivio.
-Sí, supongo que ganamos-sonrió cansadamente. Miró su pergamino para comprobar cuántos niveles le faltaban para el 10-. Ahora eres... nivel cinco. Lo que significa que necesitamos pelear cinco veces más, por lo menos-un escalofrío recorrió su espalda al imaginarse que podría tocarle Token como contrincante. O...
Tweek.
Su rostro se tornó sombrío en ese instante. Kyle se disponía a animarlo de nuevo, cuando empezaron a caer monedas de oro. Craig y su hada observaron el capital, confundidos.
"Lee el pergamino", una vocecita interior llamada instinto le dijo a Craig. Y así lo hizo, buscando la información pertinente.
Es común que algunos espectadores ricos arrojen monedas al estadio para agradecer el espectáculo brindado. Si caen en tu rango, es para ti.
Craig tragó saliva. ¿Acaso hizo algo bien? ¿Quién habría sido el ingenuo que le dio su dinero?
Fuera como fuera, al menos había ganado algo de dinero.
-Hey, vayamos a comer algo y a comprarme un arma decente-depositó el abanico prestado en la mano de la aún inconsciente Bebe. Kyle asintió, acompañándolo afuera de la Arena.
Después de comer hasta llenarse en un restaurante humilde, ser confundido como Stan Marsh por algunos ciudadanos y escapar de la policía otra vez, Tucker y Broflovski se dirigieron al mayor proveedor de armas de Ciudad Torjum.
Armas DeLorne y Familia, Sociedad Anónima.
Chris DeLorne era el encargado de la tienda, era el hijo adoptivo de la generación pasada y ahora se ocupaba del negocio familiar con mejor maestría que sus ancestros. Tenía un talento innato para asignar armas de acuerdo al tipo de hada y Portador. Sin mencionar que era famoso por los rumores que corrían sobre sus vínculos con una banda dedicada al contrabando.
El susodicho les recibió con una mirada agria. Con tan sólo mirar a Kyle ya pudo saber su tipo, y al mismo tiempo sabía que no sería fácil escogerles el arma ideal.
Obligó a Craig a decirle su peso y talla, tipo de sangre y edad a la que le había aparecido varicela. Claro que el pelinegro consideraba esto algo absurdo, pero temía represalias.
A su vez, estaba asombrado al ver a un chico de su edad que no fuera Portador.
-No me interesa serlo-explicó-. No tengo tiempo para aventuras, mi lugar es aquí-le dio una pitada a su cigarrillo y se adentró en el gigantesco arsenal que poseía tras la puerta-. Vuelvo en un segundo-se despidió con voz despreocupada.
A Craig le carcomía la curiosidad. ¿Qué arma sería compatible con la nieve?
Grande fue su expectación al ver a Chris salir del recinto. Sus ojos revelaban una gran ansiedad.
-Te he conseguido la mejor arma que he encontrado-por alguna razón esa frase no lo tranquilizó.
Su boca se abrió tremendamente al ver que Chris le entregaba una enorme cuchara.
-... Qué. Coño. Es. Esto-dijo con voz rasposa.
-Es tu arma. Son 400 kerraberlas, la tomas o la dejas. No hay descuentos, no hay cambios y definitivamente no hay devoluciones-contestó con soltura, extendiendo su mano. A Craig le hirvió la sangre, pero no tuvo otra opción.
Al menos tenía un arma.
Originalmente el capítulo iba a ser más largo, pero como ya dije, hubo problemas con mi conexión a internet y se borró una buena parte T_T Mientras se me ocurre la siguiente, pido disculpas. Sin mencionar, no es por quejarme pero detecto algunos problemas al intentar guardar el capítulo, por lo que también se borraba T_T
Klaus: Y Ted sigue virgen ;D
Ted: orz no me lo recuerdes...
Klaus: Es mejor! Estamos vivos! Y ni hablar de los millones de bebés que nacerán en 9 meses D:
(1) Era de las nuevas hadas: Ya dije que venían cada cien años, por eso se llama así.
(2) Discurso del Politeama: era un discurso larguísimo que dio Manuel González Prada en el teatro Politeama, criticando a la generación anterior por permitir que Perú perdiera la guerra del Pacífico y blah, blah, blah.
(3) Sai: arma oriental que parece un tenedor. Búsquenlo en google, para eso existe.
Con lo de la pelea de Cartman y Wendy, me la imaginé como la vez en que Wendy le sacó la mierda a Cartman por burlarse del cáncer de mama xD Fue épico! Así que habrá algo como eso en el próximo capítulo.
Y no crean que me he olvidado del problema con Tweek :c Lo dejaré para el próximo capítulo.
Feliz Navidad y Año nuevo :D
